Regalo
La música del festival la acompaño desde la lejanía mientras se alejaba del templo y los terrenos llenos de juegos y familias. Con indeferencia y un poco de melancolía observo a la familia; un padre, una madre y una hija, caminando en dirección contraria, caminando al festival, todos vestidos con atuendos tradicionales, todos con una sonrisa. Siguió su camino, sin saber porque sus paso la había llevado a aquel sitio en primer lugar.
Dobló en la esquina, unos pocos puestos abiertos con artículos baratos tratando de vender a quienes pasaban por la callé. Se detuvo frente a una anciana que con una sabana sobre ella y con su puesto abierto parecía mucho más interesada en mirar una muñeca que en vender. A su alrededor escucho a los demás comerciantes tratar de llamar la atención de los pocos transeúntes en la calle.
Tal vez hayan sido un par de minutos los que gastó observando a la anciana que observaba a la pequeña muñeca. Una típica muñeca japonesa, nada especial más allá de lo vieja que era, al igual que la mujer que la sostenía.
- ¿Tiene algo de especial?
La señora no la miro, pero con una sonrisa le respondió.
- Fue un regalo de mi madre.
Miró la muñeca tratando de ignorar el sentimiento que amansaba con sobrecogerla.
- Tal vez tu deberías tenerla, eres la única que ha parado en este puesto y yo pronto no podré hacerle más compañía.
- No juego con muñecas.
- Entonces llévala, que sea un regalo para quién más anhelas.
- Parece importante para que la vendas con esas intenciones, podría simplemente tirarla en la siguiente calle.
- No lo harías, se que se la llevaría la persona correcta.
Miró a la anciana y la muñeca, dio un suspiro y saco su billetera.
- ¿Cuánto por la muñe…
- Para ti es gratis.
Miró a la extraña mujer sorprendida, pero asintió. La anciana le paso la muñeca y ella se dio la vuelta, lista para seguir su camino tras el extraño encuentro.
- No olvides que es un regalo.
Se dio la vuelta para ver a la anciana, pero nadie estaba allí para ser visto, no la señora, ni el puesto, así como tampoco los demás comerciantes. Se encontraba en una calle vacía cerca del festival.
La muñeca parecía sonreírle, una sonrisa amigable y no estaba segura de porque, pero si fuera posible, estaba segura sería un regalo para su madre. Con su corazón ya sin pesar volvió con su padre.
NA: Trate de escribir algo más parecido a una historia oriental, no se si salió con ese aire.
