Preciosa/Precioso

Se había separado de sus hermanos, que para variar habían decidido no obedecer sus ordenes esta noche. En lugar de eso decidieron darle a Leo la tarea de encontrarlos, solo si lo lograba considerarían hacerle caso.

Se detuvo en el tejado, tan solo faltaban una par de horas para el amanecer. Guardó sus katanas y vio el horizonte contemplativo, no sabía si estar enojado o orgulloso de la habilidad que sus hermanos habían mostrado esta noche. Al menos podía descartar su hogar como guarida, ninguno osaría volver a casa y explicarle al maestro Splinter la situación.

Al borde del tejado y listo para continuar su camino, esquivo por instinto el kunia dirigido a su cabeza.

- No esperaba menos.

Se dio la vuelta con katanas en mano, sus entrenados sentidos perdiendo su perspicacia característica ante la presencia enfrente a él.

- Karai.

Sabía que su voz sonaba algo boba, incluso risueña. Fue eso mismo lo que le hizo volver a la realidad.

- ¿Qué haces aquí?

- Solo pasaba a saludar.

La vio adquirir una posición de ataque y al mismo tiempo iniciaron la batalla. Un empate, como cualquier otro. No se podía permitir perder, pero tampoco la lastimaría. Karai era la persona más bella y peligrosa que jamás había conocido. Preciosa y letal, no pudo evitar sentir que le sonreía… ¿o tal vez era su imaginación?

La patada en la cara le hizo inclinarse por la segunda opción.


NA: Nadie me deja comentarios, ¿debo tomar eso como una señal de que lo estoy haciendo mal? No tengo idea porque nadie me dice nada :(