Reglas

Por Dawn

Regla. (Del lat. regŭla).

Remy Lebeau desliza su dedo índice sobre la entrada del diccionario mientras intenta que la ceniza del cigarrillo no caiga sobre él. Ya es difícil explicar que hace a las nueve de la noche en el tejado de la mansión con un tomo del diccionario de McCoy como para dejar alguna prueba de que lo ha cogido. Una a una repasa cada una de las acepciones de la palabra buscando como encajan en su vida:

1. f. Instrumento de madera, metal u otra materia rígida, por lo común de poco grueso y de forma rectangular, que sirve principalmente para trazar líneas rectas, o para medir la distancia entre dos puntos.

Cierra los ojos y un ligero escalofrío le recorre al recordar el sonido de la regla de madera contra su piel. Veinte azotes por dejar caer sus ganzúas. Quince golpes en el dorso de la mano por no saber abrir la cerradura. En la cofradía seguían al pie de la letra la máxima de "la letra con sangre entra" aunque más bien era "El arte del robo con regla entra"

2. f. Aquello que ha de cumplirse por estar así convenido por una colectividad.

Ser expulsado de la cofradía para salvarla tras matar al hermano de tu esposa en tu noche de bodas debe de aplicarse a esta acepción.

3. f. Conjunto de preceptos fundamentales que debe observar una orden religiosa.

Esa parte la entiende desde que le llevaban todos los domingos a misa. Es curioso como en una cofradía de ladrones la mayor parte de los integrantes son católicos. Mucha veces se ha preguntado si no estarían en el fondo pidiendo perdón por sus pecados, intentado compensar.

Sólo Dios puede perdonarle los pecados cometidos aunque tiene claro que arderá en todos y cado uno de los círculos del infierno. No hay perdón para sus pecados.

4. f. Estatuto, constitución o modo de ejecutar algo.

¿Las sesiones en la sala del peligro de Cíclope entran aquí o en alguna de las acepciones de tortura china? Desde que le vió supo que el tipo era un sádico de cuidado. Y masoquista. Y que tenía un palo metido por el culo, aunque este aspecto prefiere no averiguarlo personalmente.

5. f. En las ciencias o artes, precepto, principio o máxima.

No importa lo mucho que lo desee, si roza la piel de Pícara esta absorberá sus poderes y recuerdos. Simple, claro y conciso. Odia las reglas. Siempre las ha odiado. Por eso las ha roto todas. Sonríe mientras recuerda el último roce de sus dedos sobre la piel de su amada. El único precepto que Remy Lebeau acepta y sigue es cumplir con su propia voluntad.

6. f. Razón que debe servir de medida y a que se han de ajustar las acciones para que resulten rectas.

Esto es por su incorporación a este grupo de locos llamado los X-Men. Todo hombre desea hacer algo bueno con su vida, aunque para ello tenga que soportar a los Summers, permitir que Polaris le desnude con la mirada o incluso llegar a compartir techo con el Juggernaut. Hay ocasiones en las que se pregunta si merece la pena el esfuerzo. Otras no dejaría de ser X-Men por nada del mundo.

7. f. Moderación, templanza, medida, tasa.

Sólo sigue estas normas cuanto tiene una ganzúa en la mano, cuando tiene que reventar un sistema de seguridad o está inmerso en un trabajo. Supone que quizás por eso durante el resto de su tiempo siempre vive al límite. Un extraño equilibrio que le mantiene cuerdo.

8. f. Pauta de la escritura.

Quizás esto es a lo que Mrs Campell se refería cuando le hacía repetir una y otra vez las muestras cuando aprendía a escribir. Como odiaba tener que repetir las estúpidas frases: "Mi mamá me mima" "La rana ríe risueña"

9. f. Orden y concierto invariable que guardan las cosas naturales.

Las cosas buenas nunca le duran demasiado y el universo tiende a joderle en cuanto empieza a disfrutar de algo. Ejemplo claro es que acabase matando a su cuñado en su noche de bodas. O que la única otra mujer de la que se ha enamorado tenga como poder mutante dejarte en coma si rozas su piel con la tuya.

10. f. Menstruación de la mujer.

Todo ladrón que se precie o mejor dicho todo hombre que se precie de ser capaz de sobrevivir en una mansión llena de mutantes superpoderosas lleva un calendario en el que marca esos "tres días malditos" en los que alejarte de la dama en cuestión. En este caso de cierta sureña que por motivos ajenos a su entendimiento ha decidido usar la televisión principal de la mansión para ver Titanic otra vez mientras la sección masculina de la mansión quería ver un partido de béisbol. Los mutantes listos saben cuando no cruzarse con las hormonas de una mujer. Definitivamente el tejado es sitio fantástico para leer. Lo que sea para no ver otra vez ese truño piensa mientras un escalofrío le recorre la espalda.

11. f. Fil. Conjunto de operaciones que deben llevarse a cabo para realizar una inferencia o deducción correcta.

Si alguien roba algo en cincuenta millas a la redonda, si alguien no encuentra algo valioso o si por casualidad resulta que algo está fuera de lugar todo el mundo supone que él lo ha robado. ¡Y normalmente no está relacionado con al menos el veinte por ciento de los casos! Pero basta con que pertenezcas a una cofradía de ladrones para que siempre piensen lo peor de ti.

Suspira mientras mira el reloj. A la peli le quedan otros veinte minutos, después quince de helado con ¿Kitty? Una rápida consulta en su PDA se lo confirma. Podrá volver a bajar en una hora más o menos. Tras la peli empalagosa y la sobredosis de helado de chocolate su sureña preferida siempre se muere por acurrucarse. Y cualquier cajún que se precie debe cumplir los caprichos de su amada.

12. f. Ling. Formulación teórica generalizada de un procedimiento lingüístico. Regla de formación del plural

O como ser capaz de tener dos idiomas en la cabeza y no volverte loco. Con lo sencillo que sería que ambos tuvieran las mismas reglas gramaticales. Suspira al tiempo que lanza la colilla apagada haciendo una graciosa parábola por el aire hasta que cae otra vez al tejado y va rebotando hasta quedar fuera de su vista.

13. f. Mat. Método de hacer una operación.

Se desliza por el tejado hasta quedar tumbado mientras su mente repasa una y otra vez los planes que han preparado para entrar en las entrañas del cuartel general de los malos de turno. Su mente repasa una y otra vez todos los aspectos de su parte. Repasa las medidas de seguridad, las cerraduras, las posibles variaciones en cada detalle. Uno tras otro. Una y otra vez visualiza cada camino, cada pequeño detalle, tal y como su padre le enseño a preparar cada robo. Primero el objetivo, después la observación, cuando tengas todos los detalles repásalos en tu cabeza hasta que puedas hacerlos con los ojos cerrados. No hay fortaleza infranqueable. Sólo aquella a la que no se le ha dedicado suficiente tiempo.

Mira la hora una vez más para descubrir que aún le quedan al menos quince minutos para que sea seguro bajar del tejado. Dudando si leer otra entrada en el diccionario o simplemente dedicarse a observar el cielo enciende otro cigarrillo. Quizás debería leer el termino "Cáncer" seguro que le ayudaba a dejarlo…