Religión
Por Dawn
Cuando era pequeña mi tía me llevaba todos los domingos a la iglesia. Decía que eso haría de mi una persona buena, alguien distinto de mis padres. Pero cuando toqué a Cody y sus recuerdos se convirtieron en parte de mi vida, supe que no habría Dios capaz de convertirme en una buena persona, en alguien inocente.
Desde entonces he aprendido que la inocencia no se puede recuperar. Una vez perdida no hay vuelta a tras. Nada puede borrar las manchas de nuestras almas, ni siquiera los Dioses.
Sí, Dioses, en plural Los he conocido, he hablado con ellos, en comido en sus mesas y a alguno le he besado. Y también he decidido que no son más importantes que Galactus o Fénix. Si no pueden devolverme la inocencia no tienen valor para mi.
Y aún así, pese a todo, aquí estoy, rezándole a un Dios en el que no creo para que Remy vuelva sano y salvo.
No sé a que Dios.
No sé en que Religión.
Pero si me le devuelven sano y salvo seré su mayor devota.
183
