Capítulo 3

Reminiscencias de un amor fallido

16 años atrás

Albert siguiendo los mismos pasos de su padre, en cuanto a nobleza y ayuda sincera, pero con una petición especial por parte de Anthony Brown, había adoptado a Candy, su sobrino apreciado y la chica rubia quienes se habían enamorado cuando eran unos niños, se habían visto forzados a separarse. Los padres de Anthony no miraban con buenos ojos la amistad que había surgido entre los chicos. Candy contaba con apenas 11 años y Anthony 13, se habían conocido por casualidad y ambos se gustaban. Les inquietaba pensar que entre ellos pudiera haber algo más, de lo cual era necesario tomar decisiones y acciones drásticas, realmente los chicos mostraban estar muy compenetrados. Candy no era apreciada por los señores Brown. –Una huérfana!, no, no es para mi hijo, él se merece una chica de buena familia. Esa chica es bella, pero no es de Abolengo y eso no traería para nada ningún beneficio a nuestra Familia- Había informado a su esposa, quien estuvo de acuerdo en hacer lo que el marido indicara, por el bienestar de su hijo

Así pues cuando Candy tenía 12 años y Anthony 14 al segundo se lo llevaron a Inglaterra, con la convicción de estudiar y prepararse. Anthony no podía oponerse, era menor de edad y tenía que acatar las decisiones de sus progenitores. Solo se preguntaba si algún día volvería a ver a la hermosa Candy. Con la idea de que, A veces hay que pisar las espinas que se encuentra en el camino para poder avanzar, Así que un día antes le había pedido a su tío que se encargara de ella, el conocía la historia de Candy y aunque Anthony no le hubiese pedido nada, él estaba dispuesto a ayudar a esa chiquilla, que le tomo mucho cariño y no se equivocó, ahora es una mujer hecha y derecha y muy capaz de tomar las riendas de su vida, a pesar que había sido muy querida por las señoritas del lugar, ellas querían que Candy encontrara una familia y fuera feliz

1975, ya habían pasado largos 16 años, sin verse, ni abrazarse, solo mantenían una correspondencia esporádica, cuando les daba tiempo. Anthony se había convertido a sus 29 años, en un prestigioso y prominente Doctor, amante de la lectura y de las Rosas, era un hombre culto y muy refinado, parece que al pasar de los años las cosas se habían enfriado, la correspondencia era muy escasa, 4 años atrás habían intercambiado una fotografía, él estaba pensando en regresar a América, quería volver a verla, asentarse allá y ver que sucedía con su vida tanto profesional como sentimental, quería volver a ver a Candy. Ella mientras tanto tenía muchos sentimientos encontrados, había recibido su misiva, pero algo la tenía muy inquieta, ansiosa y angustiada, no sabía que es lo que le estaba pasando. Seguía paseando por la ciudad en su escrutinio por aquellos lugares preciosos, la playa había sido el último de su recorrido, pensaba luego ir a cenar al Old Town, temprano había pasado por una tienda comprando un traje de baño de una sola pieza de color verde y unas sandalias de playa a juego, se veía preciosa con su cabello rizado hasta la cintura, era una bella mujer, cualquier hombre quedaría prendado de esa chica pecosilla de ojos esmeraldas.

Que me está pasando?