1

-Bella, segura que quieres hacer esto? - Esas fueron las palabras que me sacaron de mi ensoñación, fueron las palabras que me arrastraron desde la luz de mis momentos más felices y también de los más tristes, esos últimamente han sido culpa de él y de su forma tan ingeniosa de romper mi corazón una y otra, y otra vez.

Sus palabras no solamente me sacaron de mis recuerdos, sino que me devolvieron a la realidad y evento en el que nos encontrábamos, me trajeron de vuelta a Wiltshire, lugar en donde se lleva a cabo uno de los eventos más insoportablemente dolorosos para mí ya de por sí maltratado espíritu.

-Aún no lo decido- dije medio en broma, medio en serio y es la santa verdad, aun no decido si seré capaz de arruinar la vida de Edward de esa forma, hoy se supone que debería ser uno de los días más felices de su vida, y digo uno de y no el más feliz, pues este será dentro de dos meses, cuando por fin de el sí definitivo, hoy solamente es su fiesta de compromiso, de solamente pensar en lo que tengo pensado, decirle que lo amo desde Dios sabe cuándo, justamente hoy es algo de lo que no estoy segura, ya que, en los dos últimos años este amor solamente me ha traído problemas, problemas que han arrugado mi pobre corazón de formas que no creí posibles, no hasta que llegó mi cumpleaños veintitrés.

Era un día como cualquier otro, con la diferencia de que hoy celebraba mi cumpleaños, hoy es 13 de septiembre, algo que para mi familia es digno de celebrar por todo lo alto, aún y contra todas mis protestas; mi pequeña familia de tres, es decir mi madre, Renee, mi hermano pequeño, bueno pequeño para mí, sam y yo Isabella Swan,, eso sin contar a mi perro, Hades, un hiperactivo san Bernardo de seis meses, celebrara mi día especial (nótese el sarcasmo) en una pequeña cena en conjunto con mi otra familia; esa familia que se escoge a lo largo del tiempo debido a los fuertes lazos de amistad, la familia de mi mejor amigo desde hace dieciocho años Edward, compuesta por sus dos padres Carlisle y Esme, su hermano Jasper y su hermana pequeña Emily.

Todos hemos crecido juntos desde que tenía cinco años y mis padres decidieron mudarse de la bulliciosa y siempre cubierta de nubes ciudad londinense para venirse a vivir a Wiltshire, justamente a la casa de al lado de la de Ed y su familia; lugar donde pase toda mi infancia y adolescencia, pero que cambie en el momento en el que entre en la universidad.

Matt ha sido mi mejor amigo y casi mi hermano desde el jardín de niños, le hable por primera vez cuando accidentalmente rompí su nariz con un cubo de madera que le lance cuando me jalo el cabello para que le diera mis juguetes, desde ese día hemos sido inseparables y hemos estado al lado del otro en los grandes momentos que han marcado nuestra vida, los más luminosos, como cuando fue admitido en la escuela de medicina, así como en nuestros momentos más tristes y oscuros, como cuando murió mi padre hace cinco años, en fin nos hemos convertido en el pilar del otro sin proponérnoslo, nos convertimos en hermanos, sin embargo mi corazón y mi cerebro nunca han estado muy bien que digamos, así que desde hace vario tiempo deje de sentir simple amor fraternal hacia él, me enamore de desde hace no se ni cuando, pero nunca me atreví a dar el siguiente paso.

De vuelta a la realidad, me fijo en el espejo que tengo enfrente, dando los últimos retoques a mi atuendo, elección y regalo de mi mama por mi cumpleaños, un lindo vestido de color crema con encaje sobre el pecho de color blanco, a juego con mis inseparables flats, en esta ocasión de color marfil, para completar mi vestimenta me coloqué unos pendientes y me recogí el cabello en un moño desordenado.

Al bajar las escaleras de mi casa, me encontré con una escena que llenó mi corazón de alegría hasta el punto de que sentí que salía de mi pecho; frente a mi tenia a mis dos amadas familias con una enorme sonrisa, la cual devolví con la misma intensidad, pero mi alegría aumentó cuando lo vi, de pie junto a sam estaba Ed, haciendo que mi corazón se brincara uno o dos latidos, se veía más guapo que de costumbre, traía una camisa negra que resaltaba su piel pálida y sus impresionantes ojos verdes, escondidos tras unos lentes de pasta, como siempre su sonrisa y despeinado cabello cobrizo completaron su look despreocupado que le tomaba diez minutos en conseguir.

-Feliz cumpleaños Bells!- fue el grito a coro que me recibió por parte de todos, seguido de muchos abrazos y felicitaciones.

-Muchas gracias a todos, de verdad que solo tenerlos conmigo hace que hoy sea uno de los mejores días, los quiero familia, pero tengo hambre así que, ¿qué les parece si vamos a comer? - después de eso pasamos a la mesa.

Al pasar los minutos en una charla demasiado melosa para mi gusto, comencé a notar que Ed y Jass se enviaban miradas y Edward se puso de pie como si alguien le hubiese activado un resorte en la silla.

-Bell podemos hablar? - dijo un poco ¿nervioso?

-Eh...sí, ¿porque no podríamos hacerlo? - le dije en broma, pero con un poco de preocupación en la voz, la verdad es que Ed por lo general es muy confiado y seguro de sí.

-Porque tal vez no quieras escuchar lo que tengo que decirte- dijo con un poco de tristeza mezclada en su voz

Caminamos hasta llegar al patio trasero de la casa, en donde un muy entretenido Hades se encontraba jugando con una pelota, en cuanto nos vio salió corriendo hacia nosotros para que jugáramos con él, después de unos cinco minutos de silencio decidí romperlo con una de mis "celebres" frases

-Entonces qué? quieres hablar, pero no dices ni A, tienes poco tiempo, ¡quiero pastel! - dije con un falso enfado en la voz que logró sacarle una risa

-Lo siento, necesitaba prepararme mentalmente, veras, hay algo que quiero preguntarte, pero tengo miedo de que digas que no- ahora sí que me preocupe de verdad, por lo general no hay casi nada a lo que le pueda decirle que no, pues he sido parte de muchas, muchas locuras a lo largo de los años, la gran mayoría orquestadas por Edward y su hermano- desde no sé cuándo he dejado de verte como una hermana, eres hermosa, divertida, sarcástica e inteligente, por lo que me sorprende que no hayas notado que estoy enamorado de ti desde hace muchísimo tiempo

Listo, ahora si me perdí, como que está enamorado de mí, si ni siquiera me mira diferente, ni me trata de forma especial, y sobre todo y más importante como que está enamorado de mi si hace no menos de una semana me presento frente a sus amigos como su mejor amiga? Como? no sé qué pensar, no sé si reírme, salir corriendo, o besarlo, besarlo con todos los sentimientos que he estado reprimiendo a lo largo del tiempo.

-Ok, ¿cómo que estás enamorado de mí? ah y por cierto Einstein, eso no es una pregunta, es una afirmación- Genial Bella, haz bromas en un momento como este

-En primer lugar, no me has dejado terminar, en segundo, no definitivamente no estoy ni cerca de ser Einstein y tercero, ¿quién no podría estarlo? Bell eres hermosa, inteligente, divertida, cuando quieres a alguien lo proteges a capa y espada, ¿cómo es posible que no seas capaz de verte como yo te veo? si eres lo que cualquier hombre, incluido yo jamás podría llegar a tener pues estás demasiado alto, por eso siempre te digo cuando alguno te ha roto ese corazonsote que no te merece, porque es verdad, ni siquiera yo, que te quiero tanto te merezco.

-Para, para, para, para, se te está yendo la olla, ¿has perdido la cabeza? ¿Cómo que me quieres? a que es lo que quieres llegar exactamente, porque con tanta palabrería romántico- motivacional no creo que estemos llegando a nada en concreto

-Fácil, quieres por favor, darnos una oportunidad de ser algo más? no te pido que sea algo a largo plazo, solo te pido que por favor intentes verme como algo más que tu mejor amigo que está a punto de ser dejado en friendzone por la mujer más increíble, por favor puedes? - esa última parte logró arrancarme una carcajada, ahora puedo yo verlo más que como mi amigo? si es cierto que he estoy enamorada de él, pero y si no funciona? y si esto arruina nuestra amistad?

-Sí, per…- y acto seguido me beso, me beso con ternura, como si me fuera a romper con el solo hecho de tocarme, como si yo fuese frágil, no pude hacer otra cosa más que responder a ese beso con todo el amor que me he guardado tanto tiempo, en esos escasos segundos mi corazón se detuvo por instantes y se llenó de felicidad, llegue a la conclusión tras ese beso de que esto podría funcionar.

Y el recuerdo se desvaneció junto a la voz que me sacó de mi mundo perfecto

-Tierra llamando a Bella- Jass de nuevo viéndome con demasiadas emociones todas entremezcladas pero dominadas por la preocupación- Te perdí de nuevo, segura que esto es lo que quieres hacer?

-No, puedo arruinar a tu hermano de esa forma, al menos no hoy, dejemos que disfrute de su noche, como dicen, si amas algo déjalo libre, o no? - no pude evitar que mi sonrisa refleja un poco de tristeza, y es que aun duele que no haya resultado.

-Bien, es tu decisión, ahora, por favor ve a arreglarte ese maquillaje, que no te diste cuenta de que mientras pensabas se te escaparon unas dos lágrimas- Me gire para ver a Jasper, y lo vi con atención, tan diferente de su hermano, su cabello rubio bien peinado, y su sonrisa sincera, sonrisa que llegaba hasta sus cálidos y extraños ojos, extraños porque no son ni verdes ni marrones, son una mezcla, según la luz, pero es una mezcla que los hace hermosos, no pude evitar que dos lágrimas rodaran por mi rostro al abrazarlo, con toda la gratitud que siento hacia él, quien ha sido uno de mis pilares en los últimos días.

Corrí sin que nadie me viera hacia el baño del salón, por fortuna no había nadie, limpie de mi rostro todo rastro de los pasados diez minutos y puse una perfecta sonrisa en mi cara, pero no pude evitar que mi mente viajara hacia ella y nos comparara una a la otra, yo soy algo que la gente llamaría común, soy baja, mi cabello es largo y marron y mis ojos son cafés, pero no café claro, sino más bien oscuro, casi negro dependiendo de cómo los miren, y soy pálida, pero no de ese pálido que a la gente le encanta, estilo piel de porcelana, no mi tono de piel es de ese pálido que parece enfermo, del que se pone rojo cuando salgo al sol, esta es a grandes rasgos Isabella Swan, fotógrafa, principalmente de bodas.

Y luego está ella, Tanya James, la típica belleza descomunal de 1.80 de pura dieta y ejercicio tres veces por semana, rubia natural, ojos grises, un cuerpo que haría que más de una la odiase con solo verla, rostro de ángel, pero mirada de maldad pura, esa es en apariencia general la encarnación de mis peores momentos, aunque, hace la pareja perfecta con Edward, son tal para cual, atractivos por fuera, pero inservibles por dentro.

Salí a toda prisa, en dirección a mi auto, en busca de mi equipo fotográfico, para correr hacia la representación más clara de masoquismo, la fiesta de compromiso de Edward Cullen y Tanya James, la tierna pareja que con su unión terminó de arrugar mi corazón de forma definitiva, convirtiéndolo en un bien preciado resguardado por una barrera de hormigón de unos tres metros de espesor, tres cerraduras de combinación y lectura de retina, además de un dragón que escupe fuego que lo cuidan mientras sana y velan para que no vuelva a ser pisoteado.

De vuelta a la fiesta, cámara en mano me dispuse a realizar mi trabajo de forma profesional, como de costumbre sin involucrarme con los asistentes, solamente viendo a los invitados y a la feliz pareja (nótese el sarcasmo), disfrutar de su momento de felicidad que se revienta tras ver las facturas.

Como no podría ser de otra forma, Ed estaba de pie frente a un micrófono, supongo que para dar algún discurso cursi, como todo lo que dice, y es que tantas horas de estudio en la escuela de medicina le quemaron las pocas neuronas que le quedaban, por lo que ahora su cerebro solamente sirve en piloto automático, no pude evitarlo y solté una carcajada que captó su atención, después de varios días sin verlo, se veía guapo, como de costumbre, llevaba un pantalón negro y una camisa azul marino, que resaltaba su pálida piel y sus ojos, esos ojos que ya no están llenos de alegría, sino de dolor, dolor que me duele a mí también.

Dispare una foto con flash, lo que lo cegó momentáneamente, y afortunadamente despegó su mirada de mí; continúe haciendo fotografías al resto de los invitados, dentro de los que figuraban mi madre y mi hermano, el cual estaba muy feliz con su amiga y hermana del festejado, Emily, mientras que mi madre charlaba animadamente con Carlisle y Esme, dispare otra foto, esta vez a la familia de Tanya y a algunos amigos de Edward.

Seguí así por varios minutos, fotografiando a las personas mientras disfrutaban de la fiesta, fotografié a gente bailando, niños corriendo, a los abuelos Cullen besándose en un rincón, y a Ed, solo, con su madre, bailando con la mía, bromeando con mi hermano y su padre, solo y con ella, pero nunca con su hermano mayor Jasper, al cual no he visto desde que entre, lo busque entre los invitados pero no lo vi, pero ahora no puedo buscarlo, mi teléfono decidió sonar en este momento, mientras la música era suave y lenta y mi tono de llamadas es una canción de rock de los ochentas, mi cara se puso roja y oí algunas risas, al ver el identificador de llamadas note que era Alice, mi mejor amiga, y más que eso, mi hermana por elección, salí de la carpa que colocaron en el jardín especialmente para llevar a cabo la fiesta, para poder hablar con calma.

-Hola! ¿Cómo va todo? dime por favor que aún no has matado a nadie- como siempre tan preocupada

-Hola no, no he matado a nadie...aun- dije con una risa

-Deja los pensamientos homicidas de largo, ¿cómo estás? ya le dijiste?

-No Ali, hoy no será el día, ya lo decidí antes de que iniciara este circo, no le voy a arruinar la noche.

-Es tu decisión, pero sabes tan bien como yo que no es bueno que sigas guardando todo, deberás decirle algún día, más temprano que tarde, solo piénsalo, y disfruta de una buena fiesta a expensas de la idiota mayor- terminó su pequeño discurso con una risa

-claro, lo haré, pero ahora necesito encontrar a Jasper, se perdió desde hace rato, así que nos vemos- corte la llamada y me adentre de nuevo en la fiesta, justo antes de que Edward comenzara con su brindis de agradecimiento, me miro a los ojos con emociones que no pude identificar, bebió el contenido de su vaso dejándolo en la mesa con un golpe sordo, se levantó, tomó una copa de champán y tomó la palabra.

-Hola a todos y todas, hoy quiero hacer un brindis por ustedes, por cada una de las personas que han estado felicitándome por la decisión de unir mi vida con la de Tanya, pero sobretodo, quiero brindar por el amor, ese amor como el de mis padres, que a pesar de los años sigue como como el primer día- me miro- ese amor que hace que tu corazón quiera salirse de tu pecho al ver a esa persona entrar en una habitación, que lo vuelve todo más luminoso, ese amor que le da sentido a tu vida, brindo por eso, pero también brindo por los golpes que ese amor te ocasiona y todos los moretones que deja, que no se quitan jamás, pero que te hacen querer ser mejor persona por ella, para que sientas que la mereces, que la amas más allá de todas sus locuras, con su carácter, con su hermosa personalidad, con todo lo que la hace ser ella, brindo por la felicidad y por la tristeza que te trae amar a alguien con tanta intensidad, así que por favor levanten sus copas y únanse a mí en esta celebración en donde tengo la dicha de tener a mi lado a la mujer perfecta, la que me ha hecho ver que la vida sin el amor de tu vida está vacía, salud- y todos imitaron su gesto.

A pesar de que dije que no iba a volver a sufrir por él, ese discurso removió demasiadas cosas dentro de mí, así que salí, en busca de un poco de aire fresco, cuando tropecé con Jasper.

-Hey, no llores por favor- no lo había notado pero mis ojos se sentían aguados, lo abracé y un sollozo silencioso se escapó de mis labios- lo lamento hermosa, no tenía que haber dicho eso en primer lugar, es más no tenían que haberte contratado como fotógrafa, maldición eres o eras su mejor amiga, no alguien más que puede ser encontrado en el directorio- caminamos un poco y sentí como el frío del exterior aliviaba mi peso interno

-Déjalo, Jass, no es su culpa, es mía por decir que sí, es mi culpa por todo lo que he tenido que callar y por todo lo que no le dije ni le voy a decir nunca, con ese brindis me quedó claro que la ama demasiado, tanto que yo ya no puedo competir contra eso.

-Si notaste que te estaba viendo a ti verdad, no a ella, él te ama, lo sé, es mi hermano, el hombre más testarudo que conozco, así que por favor cambia esa cara, pon una sonrisa en tu rostro, al fin y al cabo, me tienes en frente, en un lugar oscuro, a solas- movió sus cejas de forma sugestiva, lo que me arrancó una carcajada que fue suficiente para darme valor para seguir con este teatro, verifique que mis medidas de seguridad amorosas estuviesen bien puestas y me separe de Jasper, en dirección a terminar con otro de mis trabajos.

Al entrar me encontré con una escena muy impactante, Tanya lloraba desconsolada, mientras apretaba entre sus manos su vestido turquesa lleno de ¿coca cola?, Ed se jalaba los cabellos y sam y Emily chocaban los cinco tras sus espaldas, me reí un poco, el alma cruel que habita en mí se regocijo un poco y tome una fotografía de todo el cuadro, la cara de la pobre chica no tiene precio, me reí en voz alta mientras caminaba, para preguntar si podía ayudar en algo, pero jamás esperé que me respondiera de esa forma.

-Hey sí que puedes ayudar en algo, dame tu vestido- momento que?, eso sí que no, lo siento, pero no mi vestido nuevo rojo y muy muy hermoso sí que no pienso dárselo, solo con imaginarlo y me dan ganas de jalarle esas extensiones falsas

-Eso lo lamento Tanya, pero no se va a poder, no pienso darte mi ropa, así que lo siento-me di media vuelta, lista para irme- pero de consejo, el agua caliente saca cualquier mancha, talvez te sirva la del baño y puedes secarlo al aire, le dará más volumen a la tela- y con eso emprendí mi huida triunfal, con una loca gritando al fondo, estaba tan feliz en mi propia burbuja que no note que alguien me seguía, no hasta que sentí esa sensación.

-Bell, detente por un minuto- Edward me tomó del brazo

-Bien, tienes treinta segundos para lo que sea que tengas que decir-me miró como estúpido- y bien? ¿Qué quieres? 25, 24

-Bien, en primer lugar, te ves increíble, como siempre robas todas las miradas, en segundo, gracias por venir, significó mucho para mi tenerte conmigo aquí

-A, no lo hice por ti, B, no vine para verte, mirar esa cara de idiota esta en mi lista de cosas de cosas que hacer cuando esté lista para que me internen en una institución mental, C, honestamente no me importa lo que signifique para ti mi presencia ya que me has demostrado que no es indispensable- ese fue el dragón de mi pecho hablando- ahora puesto que se han acabado los treinta segundos me voy, tengo que editar tus fotos, las tendrás listas para la próxima semana

-Espera, aun no nos hemos hecho una foto juntos- dijo con una sonrisa triunfal

-y quien se supone que nos hará la hipotética foto dado que la fotógrafa soy yo? - dije remarcando lo obvio

-eso es fácil de solucionar- llamó a su hermana, que casualmente pasaba cerca

-Emy, ¿podrías hacernos una foto?

-Claro- tomo la cámara de mis manos, apuntó hacia nosotros y dijo más alto de lo que me hubiera gustado- vamos Ed, abrázala, como en todas las fotos que tienen juntos- en respuesta y aclaró, en contra de mi voluntad Edward me abrazo por la espalda y me pincho en el costado ganándose una mirada de odio *click*, luego gire hacia la cámara, pose con una sonrisa falsa, y Emily disparó otra foto, tras eso se fue y yo me dispuse a irme

-Espera, tengo algo que preguntarte, ¿aun sientes algo por mí? Aunque sea el más mínimo sentimiento-dolió escuchar esa pregunta, pero me dolió más pensar en la respuesta

-Dicen que quien ama hasta con la última parte de su ser puede odiar a alguien con la misma fuerza, del amor al odio solo hay un paso Dr. Cullen- y con esa frase hice mi retirada dramática de estilo peliculero.

Camine casi por inercia; logrando encontrar la salida de su casa casi por instinto, mientras caminaba y guardaba todo el equipo me permití derramar algunas lágrimas, las cuales creo yo fueron más de rabia pura que de dolor; y es que pensándolo desde la forma más objetiva posible llegue a las siguientes tres conclusiones: 1. admitir mis sentimientos por Edward solo ha traído lágrimas y amargura 2. soy masoquista por venir hoy como si nada hubiera pasado nunca entre nosotros 3 y más importante, Edward Cullen es un imbécil. Con eso claro me dispuse a seguir mi camino en dirección a mi casa, o mejor dicho a la casa de mi madre ya que era tarde y no quería regresar a mi casa, puesto que no me apetecía manejar por más de tres horas, la cual es un hermoso y sencillo ático en Rusholme, específicamente en Thorsway road, que compre hace apenas un mes, cuando me di cuenta de que todo estaba perdido, darme cuenta de ello me hizo reconocer que de todas formas esto no funcionó desde un principio, apenas logre soportar seis meses intentando mantener una relación de dos solo yo y mi interés en ella, aún recuerdo perfectamente ese día, sin perder el más mínimo detalle aun y cuando ya han pasado más de dos años.

Era un día común de marzo, con la diferencia de que desde hace semanas sentía que mi relación con Ed no nos estaba llevando a ningún lado, sentía que estaba estancada en algo que no quería, he de admitir que si quiero a Edward más que a un amigo y en definitiva no en la forma en se quiere a un hermano, pero no creo que el sienta lo mismo por mí, lo veo en sus ojos, en su forma de actuar conmigo, más frente a sus amigos, quienes han admitido abiertamente que no soy de su agrado, sin embargo eso no es lo que me impulsó a tomar la decisión de ponerle fin a esto, la decisión la tomé por el bien de mi poca salud mental, ya no soporto estar viéndolo a la cara y ver como se apaga al pasar de los días.

Hoy teníamos pensada una noche de películas en mi casa, con sam y sus hermanos, sin embargo, decidí cambiar los planes por un simple mensaje que decía "hola! no creo que haya películas hoy, puedes venir? tengo algo que decirte :)" tras mi mensaje pasaron unas dos horas cuando sonó la puerta, corrí a abrir y al verlo mi expresión de seriedad cambio por una de preocupación

-Estas bien? - Estaba pálido, sudoroso, con los ojos irritados y la expresión cansada- Pareces agotado, ¿desde cuándo no duermes o comes?

-Estoy bien-beso-solo muy pero muy cansado, si crees que ser residente es fácil es porque ves demasiadas series sobre dramas hospitalarios, ¿puedo entrar?- obviamente su broma no me causo gracia, pero me hice a un lado y lo dejé que se sentara en el sofá de la sala

- JA JA JA, muy gracioso, además es tu culpa por ser un jodido cerebrito, sabes tan bien como yo que no serías médico residente tan pronto si no hubieras salido tan pronto de la escuela, así que culpa a tu gran inteligencia- le bromee, y es que para ser honestos el tipo es un maldito nerd, entró antes al secundario y a los dieciséis logró entrar en la universidad además de obtener una beca en King´s College y convertirse en un residente de pediatría con tan solo veinte años, a punto de terminar su cuarto año de residencia en el North Manchester General Hospital a los veinticuatro.

-Bien, que es tan importante que me escribiste para que viniera-listo, hora de la verdad

- OK, lo voy a decir rápido y sin anestesia, así me dolerá menos- tome aire- creo que necesitamos dejarlo

- y porque quieres dejarme- me sorprende la forma tranquila con que está tomando todo- no creo que sea porque me he portado mal contigo verdad? dime que no te he hecho daño de alguna manera, porque eso es algo que jamás podría perdonarme

-No, no me has hecho nada, pero, para ser sincera, no me siento lista para esto- nos señala- no creo tampoco que tu estés listo para dedicarle tanto tiempo a una relación, se y entiendo perfectamente que tu residencia es lo primero y más importante y si sumamos que nunca te veo, y cuando te veo estas casi dormido no siento que sea el momento de seguir adelante- dije mientras una solitaria lágrima rodaba por mi mejilla

- Te entiendo y para serte sincero, creo que es lo mejor, te propongo algo, si cuando termine mi residencia tú no has encontrado a nadie que te quiera tanto como yo me darás una nueva oportunidad de volver a intentarlo, te parece?

-Bien, pero quiero que sepas que seguiremos siendo amigos, aun y si nada de esto funciona de acuerdo? - dije abrazándolo y colocando mi cabeza junto a su pecho, no contesto, cuando lo vi estaba profundamente dormido, conmigo aferrada a él con fuerza.

Un tropezón con mis propios pies me hizo mantenerme nuevamente alerta, para darme cuenta de que estaba a pocos metros de llegar a mi casa, durante el resto del camino me puse a pensar en los días siguientes a la "ruptura" los dos días siguientes no lo vi ni hablé con él ya que tenía guardia durante la noche y después necesitaba descansar, al tercer día mi teléfono sonó, pero no era Ed, era Esme, diciendo que lo encontraron inconsciente en la cocina, aparentemente su cuerpo no soportaba la cantidad de estrés que manejaba por lo que colapsó, en ese momento descubrimos que su corazón estaba débil, latía a un ritmo más lento del normal, bradicardia crónica, dijeron los médicos, lo que hacía que bombeara sangre más despacio, por lo que en cualquier momento de estrés se puede detener.

Su corazón es algo que me preocupó por un tiempo, pero ahora que está a dos meses de decir SI, ya no me preocupa, ya encontró alguien para que vele por el estado de su músculo vital y más importante por los sentimientos que hay dentro.

Atravesé la puerta principal con mi equipo colgado al hombro, al subir el tercer escalón ocho patas y cuatro ojos me recibieron llenos de alegría y amor, Hades mi enorme y tonto san Bernardo solo movió su cola perezosamente y mi más reciente amigo, Leo, un bellísimo labrador negro, enorme, lleno de energía e hiperactividad, me tacleo de forma juguetona, le rasque detrás de las orejas y se apartó para que pudiera pasar, me cambié de ropa por una pijama cómoda, un par de pantuflas y comencé a trabajar, en lo que se transferían las imágenes decidí contestar algunos mensajes y mi sorpresa fue ver ciento cincuenta mensajes en mi grupo con mis mejores (únicos y verdaderos) amigos, Alice, Seth, Rose y su inseparable Emmett, quienes han estado conmigo desde la universidad, y juntos hemos pasado demasiados buenos momentos como para enumerarlos, revise por encima toda la conversación, dentro de la que habían links a videos graciosos, chistes, imagenes de gatos y más chistes, tantos que no aguante las ganas de reírme y contestar un simple JAJAJA a todos los mensajes.

La notificación en el monitor me indicaba que las trescientas fotos se habían transferido de forma satisfactoria, por lo que desconecte la cámara y comencé con la selección de las mejores tomas, principalmente las de los dos tórtolos de azúcar y miel, con Edward la selección fue fácil, al conocer tanto a alguien y tener una extraña obsesión por fotografiar su cara en todos los ángulos posibles te das cuenta de que tomas le favorecen y además el tipo tiene lo suyo, es bastante fotogénico, sin embargo Tanya es una historia completamente diferente, la chica podrá ser bonita, pero fotogénica sí que no es, hay fotos donde cierra los ojos, o sale con una expresión digna de ser compartida hasta viralizarla, pero hay algunas salvables, las de mis familias y otros invitados fueron tarea sencilla, lo que me dejo con una selección de 175 fotos sin contar la mía con Edward, la cual deje para después y la de la escena, la cual el lado malvado que hay en mí decidió enviarla a mis amigos a los pocos segundos contestaron

Al: "JAJAJA, lindo vestido, pobre refresco"

Emmett: "Puedo subirla a internet? :D"

Yo: "Ni se les ocurra, nadie sabe que existe"

Ro: "Bien hecho *Choca el puño*"

Seth: "Ay, pobre, se ve que sufre: D: D"

Yo: "Se le ocurrió pedirme MI vestido, como si fuera capaz de prestarlo"

Ro: "Idiota!"

Al: "Cerda, no entraría!"

Yo: "Qué dicha que se divierten, yo me voy, tengo trabajo que hacer, Buenas noches ;*"

Ro: "Have fun!"

Tras la conversación comencé a editar las fotos, ajustarles un poco la luz, el contraste y uno que otro detalle que se veía mal, sin embargo, modestia aparte, soy buena fotógrafa, por lo que casi no necesitaron de edición, el reloj de la pantalla mostraba las 2:45 am, por lo que decidí guardar las fotos, irme a acostar e intentar dormir un poco.

Hola todo el mundo, gracias por leer y por los rr

Con respecto la actualización espero que sea mínimo una vez por semana y si no se pudiera porque la universidad quiere robar mi alma entonces habrá cada dos semanas.

De nuevo gracias por leer. Nos leemos pronto

abrazo. geova :)