Capítulo 6

Confesiones y más

-"Perdona!, no me he sentido bien estos días he estado muy nerviosa, yo…".Candy lo miraba fijamente queriendo poder contarle lo que le acongojaba el corazón, poder arrojar esa carga pesada que le estaba oprimiendo. -"Vamos Candy que pasa? Pregunto Terry al borde del desespero, ver a Candy de esa manera no le era nada grato, la veía sufrir en silencio y quería poder ayudarle de alguna manera, fue ganando confianza y le insto a que le contase lo que le sucedía, le prometió ser un amigo incondicional y que no la juzgaría por lo que haya hecho.

-"Terry, viviré siempre agradecida, tu amistad es muy importante para mí"-derramó una lagrima - prosiguió-"En verdad no hay mucho que contar de mi vida, soy huérfana y no me avergüenza en lo absoluto-dijo orgullosamente-Terry musito –"continua". Le contó sobre cómo fue su estancia en la casa Lagan, en la que había llegado como compañía para la señorita de la Casa, sufriendo los desprecios constantes de ella y su hermano, "El señorito", esto no le importaba a Candy, en realidad sentía que a Elisa a pesar de tener tanto dinero, en verdad le hacía falta todo, pues su padre se la pasaba en viajes de negocio y ni qué decir de la madre, haciendo sus obras de caridad como dama social, cuando la caridad debía empezar por ponerle atención a sus vástagos. Posteriormente le contó cómo se dio la adopción, mencionando a Anthony, omitiendo todo lo referente a la relación que una vez los unió.

Terry estaba un tanto sorprendido, el corazón se le hacía pequeño al pensar en todas las vicisitudes por las que pasó Candy, él a esa edad disfrutaba del dinero de su padre al cual despreciaba.

En aquellos años en los que el Joven se fue de casa tenía 17 años llegando a América en donde se estableció en la ciudad de Oak Park empezó de abajo como un actor de papeles secundarios, luego fue ganando prestigio y llegó a ser el mejor actor de Nueva York, pasado el tiempo llegó a obtener enormes ganancias aunado a sus capacidades, su inteligencia.Llegó a convertirse en director de cine. Había salido de casa aquel día sin nada, solo llevaba una maleta llena de sueños que cumplir y de paso olvidar la vida a la que su padre lo había relegado. Desde muy niño aprendió el arte de tocar piano, estudió varios idiomas los cuales le han ayudado en su profesión, por lo menos tendría algo que agradecer a su padre, ya que por autoridad había sido impuesto que su hijo recibiera la mejor educación en un futuro el seria su sucesor, sin embargo aquellos años de imposición habían pasado y su padre ya no tenía autoridad sobre él. Terry era un apasionado lector le encantaban las piezas de obras teatrales, admirador de las obras de Shakespeare, amaba las tragedias, pero claro está sólo en los libros. Era un deportista, a sus 29 años tenía un cuerpo perfecto, bien delineado y muy varonil.

"Sin embargo los errores del pasado se pagan de una forma cruel"

Terry no deseaba saber absolutamente nada de su Padre. Jamás le perdonó el que haya abandonado a su madre y se hubiese casado con otra mujer, su madrastra lo había hecho el centro de su desprecio, sin embargo aquella bella mujer rubia de ojos azules era la madre de Terry, Eleonor Baker y el castigo de su abandono es nunca lograr olvidarla. Con el paso de los años mantenía una relación esporádica con su madre, al principio sentía rencor porque no había luchado para tenerlo consigo, pero posteriormente con los años comprendió que ella fue solo una víctima.

-Dime Candy, nunca te has preguntado cómo serian tus padres?, ¿no los extrañas?

-Pues, en principios cuando era muy niña, me lo cuestionaba a menudo. Soñaba con tener una madre y un padre, aunque en el orfanato nos trataban bien y me proporcionaban el amor que todo niño necesita, no era igual, conforme ha pasado el tiempo, eso ya no me importa, soy adulta y ahora lo que añoro es tener mi propia familia.- sintió sonrojarse y la mirada de Terry hizo sentirla apenada- Candy! Dime, esa Familia que dices que te trataron mal, dónde están?- ah, si los Lagan, pues ellos se encuentran muy lejos y espero no verlos en mucho tiempo. Me odian aún más, desde que me adoptó Albert. Soy la heredera Ardlay, ya te imaginaras su decepción, son de cuidarse esos chicos, por eso me mantengo alejada de ellos. –Luego de un rato de silencio-

Terry! Dijo ella de repente frunciendo el ceño-"tu no me has contado nada de tu vida", no seas tramposo, Terry le sonrió, extendió sus piernas cuan largo era y le conto sobre su pasado. Eran dos almas que se compenetraban y cada momento existía esa conexión.

Terry no aguanto más, no podía aguantar un día más. Lanzo de tiro la pregunta que le quemaba la punta de la lengua –Que me cuentas de tu vida… sentimental. Es decir, has….tienes a alguien en tu vida, Candy?-listo ya estaba dicho, ahora esperar la respuesta de ella. Se sentó sobre la hierba y miraba fijamente al horizonte: "No lo sé, Terry!- este no sabía si reír, llorar o qué demonios hacer con la respuesta que Candy le había dado, de qué manera procesar (esa respuesta). Terry que anteriormente miraba a la misma dirección volteo y miro fijamente a los ojos de la muchacha:-Que quieres decir con que "no lo sabes"- No lo sé Terry, no sé si aún sigue esa persona en mi vida, entonces no podía ocultar más la parte en que Anthony formaba parte de su vida sentimental. -"Habías omitido ese dato"-Dijo el levantando una ceja.-"Es que es algo muy personal"- Terry solo la vio sin decir nada. Luego después de unos segundos….."Entonces no me consideras tu amigo"- dijo. Terry molesto.-No quise decir eso Terry!

-Olvídalo Candy, si no me quieres contar, no lo hagas, no hay problemas.

-Ay, Terry! Estoy muy confundida- expreso Candy con los ojos llenos de lágrimas y Terry no quería ser el provocador de su dolor, el solo atino a abrazarla…Candy dijo: Yo….El…..Anthony…No sé qué siento por él, "Si, Terry, él y yo fuimos novios de niños, pero eso ya hace tiempo". Ha enviado una misiva informándome que en unos días estará en América y que debemos vernos, a lo que Terry dijo:- "pues tienes que hacerlo, solo así lograras o sabrás que es lo que en verdad sientes, solo enfrentándolo podrás seguir adelante"-. Terry se desconocía, Que estaba diciendo? Si por el fuese le diría que no lo viera, que olvidara a ese tipo! Que viera a su alrededor, que él estaba allí frente a ella, que solo ella estaba provocando sentimientos muy fuertes en el. Si, Terry se dio cuenta que estaba enamorado de Candy.

Debía actuar con madurez, consciente de que podía perderla antes de haberla tenido era lo único que podría hacer.

-Debo irme Candy, tengo algunas cosas que hacer y si me disculpas, tengo que resolver unos pendientes y se retiró del lugar, lo cierto es que no estaba dispuesto ver su tristeza reflejada en los ojos de Candy.

-Terry!- Murmuró la rubia sin tiempo de decir una palabra más. Solo quedó observando cómo el muchacho se alejaba.

Nota:

Gracias miles a las personas que leen mi historia y si, es un Terryfic, soy Terrytana y moriré siendo Terrytana. Trataré de actualizar lo más seguido posible a ver que rumbo toma esta historia.

Terry en esta historia es director de cine, empezó obvio como actor, pero su experiencia le permitió otros horizontes. El esta igualmente de vacaciones con la diferencia que el vive en ese lugar.