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El resto de la semana paso relativamente tranquila, comparada con el lunes creo que cualquiera lo diría, hoy estamos a viernes, estoy a punto de salir del estudio para dedicarme el fin de semana a descansar, de forma definitiva, descansar de todo lo relacionado con mi trabajo.

Era viernes y aún no hemos recibido noticias de las fotos para Jessica McConnel, pero aún no hay que alarmarse, tomar una decisión de este tipo es algo que lleva su tiempo; por ahora los nervios no me quieren matar. Con relación a mi otro trabajo importante Edward y Tanya aún no se han decidido por ningún parque, aunque sé que a Edward no le interesan las dichosas fotos, según el ya tienen suficientes con las de la fiesta de la semana anterior y si esas las sumamos a las de la boda que será en exactamente 49 días.

Se todo esto porque todos los días, desde el lunes, he recibido al menos un mensaje de Ed deseándome un buen día y recordándome nuestra cita de mañana, que en realidad no es una cita, solo es una salida de amigos, al menos de su parte, yo por mi lado voy a evaluar mis posibilidades, para terminar de darle forma a mi plan de romper su compromiso.

Termine lo que estaba haciendo, una nueva cotización para una pareja que tenía pensado casarse a mediados de agosto, ellos solamente querían las típicas fotos de boda, el día de la boda, sin toda esta parafernalia de fotografiar todo el proceso pre unión que me ha tocado cubrir recientemente.

Ya para las seis de la tarde estaba lista para marchar a casa, pero antes debía pasar a donde voy todos los días desde el lunes, el café de whitworth park, el mismo donde trabaja 2.0, del que he podido conocer más cosas, como que sus padres son los dueños del café y trabaja ahí para darles una mano, tiene 27 años y es profesor de literatura en una secundaria, por eso solo esta después de las tres de la tarde, lo cual me funciona a mí de maravilla ya que no solo hacen un muy buen café, sino que también hay buena charla pues creo que encontré otro amigo.

Cuando llegué no lo vi como de costumbre en el mostrador por lo que solo pedí mi orden a la chica que me atendió el lunes, decidí sentarme adentro esta vez, no como el resto de la semana que me senté en el mismo árbol al que llegaba Jacob a hablar conmigo por un rato y siempre me traía un pastelillo o alguna otra cosa de comer, gesto que me parecía tierno.

Cuando me senté en la mesa lo busqué por alguna parte, pero no lo encontré, inconscientemente mi ánimo cayo un poco, en estos días ha sido una de las únicas personas que me ha escuchado sin hacer preguntas, aunque creo que se hace una idea de todo el panorama general.

Me tome mi café con lentitud mientras pensaba en que diferente ha sido la semana comparada con la anterior, la cual estuvo llena de trabajo para que mi mente no pensara en lo que pasaba, es doloroso ver a Edward con otra, pero probablemente sea más doloroso ver lo patética que puedo llegar a ser sin él y no me refiero a la forma romántica, no, me refiero a la amistad y la complicidad que solo se pueden ganar con años de conocer a una persona.

Esta, por otra parte, ha estado menos llena de trabajo, además los mensajes diarios de Ed, que no he visto a queenie desde el lunes y que todos los días por lo menos me he reído gracias a Jake han hecho de mi semana una mejor.

Cuando vi mi reloj eran las siete de la noche por lo que decidí que era hora de irme a casa, pero algo llamo mi atención en el mostrador, sonreí de forma sincera y antes de ir a casa decidí que podía pedir otro café, rápidamente me acerque a hacer mi pedido

-Buenas noches- dije al chico que me atendió- me das un cappuccino grande y…

-Un muffin de arándano- dijimos los dos a la vez al tiempo que reíamos, Jake me sonrió de forma alegre

-Hola- le dije mientras me hacía a un lado para despejar el mostrador.

-En serio quieres otro café o solo pasabas a saludar- me dijo

-La verdad ya me iba, pero te vi y decidí saludar así que hola, de nuevo.- conteste honesta, en estos días me he acostumbrado a sus pláticas diarias- como sabias que era mi segundo café? - le pregunte con falsa seriedad.

-Puede o no que te haya visto tomando café desde hace rato- aseguro al tiempo que se rascaba la cabeza con gesto nervioso- la verdad estaba esperando que dejaras de pensar en quien sabe qué cosa para poder saludar

-Bien pues ya nos saludamos y de veras no necesito más café dentro de mi sistema, además ya me iba, solo pasé a despedirme- dije con un poco de tristeza en la voz que no sé de donde salió

-De acuerdo, ¿nos vemos el lunes?

-Claro- afirme mientras daba la vuelta para marchar con rumbo hacia casa, cuando recién y abría la puerta escuche que me llamo

-Bella espera- segundos después me tomo de la mano para que no saliera, por mero instinto me gire y vi que tenía una bolsa de papel en la mano- se te olvido esto- y me dio la bolsa y luego se fue

-Gracias- le grite cuando ya estaba a varios metros de mi

Me monte en el auto y llegue a casa en poco tiempo, los perros estaban bien, les di de comer y revise que había en la pequeña bolsa marrón, me reí, dentro había una pequeña caja con una dona y en la tapa había un numero de teléfono escrito que asumo es de Jacob, vaya, eso es algo que no había pensado, nuestro contacto se ha reducido a solamente una o dos horas durante las tardes y nada más.

Sonreí por su gesto e inmediatamente guardé su número. Comí mi pequeño regalo acompañado de un vaso de leche mientras veía una película, Hades estaba en el sofá a mi lado y Leo estaba a mis pies meneando alegremente la cola, últimamente son los dos únicos seres vivos que me hacen compañía un viernes por la noche, algo que no me desagrada en absoluto, en realidad tener un tiempo a solas única y exclusivamente dedicado a mi es genial. Pero mi tiempo se vio interrumpido por un mensaje de Alice que decía "Skype ahora".

Rápidamente y algo preocupada salte de mí cómodo asiento para traer la computadora e iniciar el dichoso programa, cinco minutos después estaba esperando ver la cara de Alice a través de la pantalla. Respondió después de unos segundos

-Que paso? - dije después de ver su cara de enojo

-James, eso pasa

-Wow wow wow! con calma mujer, James es el chico del jueves pasado cierto?

-Ese mismo- me dijo echando fuego por los ojos- lo vi hoy hace como una hora merodeando por el restaurante

-Y porque eso es malo? - pregunte sin comprender

-Porque no es normal, cuando lo vi merodeando salí a ver que quería y me dijo que me buscaba a mi

-Que tierno- suspire de forma audible

-No, no lo es, después me dijo que ha venido todos los días buscándome por la zona y disculparse por robar mi taxi- y eso que tiene de malo? - lo malo es que no pude ni siquiera hablarle coherentemente, no sé qué clase de fuerza sobrenatural se apodero de mi cerebro y me impidió hablar, hasta estuve a punto de ser golpeada por un tipo que salía del restaurante, después de eso solo hui al restaurante y tras calmarme vine a casa- termino su desahogo

-Ok, eso es raro, que carajos paso ahí? - pregunte intrigada por lo loco del asunto

-No lo sé, solo sé que cuando lo vi me sentí como una gelatina y no pude pensar racionalmente, solo le pude decir que haces aquí? -

-Y eso es por lo que parece que fueras una extraña hija de satán

-eh creo que convertirme en una especie de tonta frente a un tipo desconocido que me cae mal y merodea por mi restaurante es motivo suficiente- me contestó algo más calmada ahora.

-Buen punto- le conteste dándole la razón, aunque la verdad estaba bastante entretenida con la situación- a que no adivinas?

-Que? no me digas que ya le dijiste a Edward? - sus ojos brillaron con expectación

-No todo gira en torno a eso en mi vida Al- dije con falsa seriedad

-Lo siento- se rio- que paso ahora?

-Te acuerdas de 2.0? el imbécil de la cafetería de Whitworth park?

-Sip- marco la p- que con el- frunció el ceño

-Me dio su número- le dije mostrándole mi teléfono con el contacto ya agregado, acto seguido me tapé los oídos en broma esperando su gritito de emoción

-Ay que emoción- me dijo- pero como diablos lo conseguiste si, hasta donde yo sé, casi lo matas el viernes por la mañana

-Es una larga historia- le dije al tiempo que le contaba todo lo relacionado con Jacob desde que me hablo en el parque.

-Parece que es un buen chico- me dijo encogiéndose de hombros.

-Lo sé, es lindo- le dije con una pequeña sonrisa

-Lindo dices? el tipo es bastante guapo- contesto riendo- y la sonrisita porque es?

-No lo se

-Bien me alegra que conocieras a alguien que veo que te agrada, pero no le des esperanzas si no te comprometes con la causa- me dijo seria esta vez

-Cual causa Alice? solo me parece agradable y creo que podría llegar a ser un gran amigo.

-Exactamente esa causa- me dijo aun con rostro serio- por cierto, mañana es el partido verdad?

-Si- dije y de forma automática una sonrisa se me planto en el rostro

-Eso es excelente, ya pensaste que te vas a poner? - sus ojos brillaron ante la mención de la moda

-Es solo un partido Al, probablemente me ponga un jeans y una camiseta- le conteste rodando mis ojos

-Eso sí que no- dijo con voz rotunda y acto seguido comenzó a hablar sobre ropa como si no hubiera un mañana, discutimos mi vestuario, con mi closet frente a la cámara en lugar de mi cara para que ella me pudiera "asesorar" desde su cama, al final nos decidimos por un jeans azul, una camiseta blanca, una chaqueta de cuero gris que era fácil de arremangar y un gorro del mismo tono que la chaqueta, los zapatos "los dejo a mi elección". me reí, como si hubiera tenido voto en todo el asunto.

Seguimos hablando hasta que el reloj marco las dos de la mañana, Alice se despidió de mi asegurando que ya no podía si quiera tener los ojos abiertos. Me despedí de ella y me metí en la cama y dos inquietos perros me arrinconaron para tener todo el espacio de la cama.

Termine durmiéndome cerca de las cuatro de la mañana y me desperté medio aturdida gracias al sonido de mi teléfono que sonaba indicándome una llamada entrante, me levante rápido por lo que me maree y trastabille hasta la mesa en donde lo deje cargando la noche anterior, cuando vi la pantalla me fije que era Matthew quien estaba al teléfono.

-Buen día mi ovejita- rodé los ojos ante el maldito sobrenombre que me puso desde que tenía siete años y me toco actuar en maría tiene un corderito, siendo yo el estúpido corderito, desde ese día no he podido quitármelo de encima-lista para nuestro gran día? - pregunto con entusiasmo, mire la hora en el reloj y me fije que apenas son las 7: 45, por lo que solo he dormido mis cuatro horas diarias

-Te das cuenta de la hora que es Edward- le dije con voz seria, hoy es uno de esos días en los que solamente quieres seguir durmiendo.

-Lo siento, pero ya que tienes un extraño complejo de Drácula pensé que estarías despierta

-La verdad es que fuiste tú quien me despertó

-Podrías perdonarme ovejita? - con el tono de su voz supe que hacia una estúpida cara de perrito abandonado que no le luce mucho, aunque hace tiempo, cuando la ponía me hacía ver que era un perrito muy atractivo- Pero mi cerebro no funciona muy bien que digamos, termine mi turno a las seis de la mañana

-Y Porque me estas llamando y no durmiendo como cualquier persona normal haría

-Porque no puedo dormir- dijo con voz cansada

-Si quieres podemos dejar el partido para otro día- dije tratando de que no sonara tan importante, aunque la verdad es que si me molestaba un poco no verlo cuando ya me había hecho esperanzas inconscientes- no hay ningún problema

-Oh claro que, si hay problemas, las entradas son para buenos lugares, quiero ver el jodido partido que he esperado desde hace días, además es temprano todavía, el partido es a la 1pm, paso por ti como a las 9:30, si quieres desayunar conmigo claro

-Bien, aunque no me siento muy segura de ir contigo, cuanto tienes sin dormir? - le pregunté preocupada y un tanto reticente, ya que, si bien es cierto que quiero llegar hasta el final, no es bueno que de la noche a la mañana parezca la misma de hace dos años pues esa Bella ya murió

-Cerca de treinta horas, no es mucho- mintió, claro que es mucho tiempo, ahora de verdad que me da un poco de miedo que conduzca sin haber dormido

-De acuerdo, te dejo que pases por mí solo con una condición, no conduzcas, de acuerdo? - trate de darle un tono normal a mi voz

-Como me ordene my lady- bromeo- te veo en poco rato- y corto la comunicación.

No había cortado la llamada cuando ya estaba corriendo de un lado para otro, alimentando a los perros y dándome una ducha rápida, alise mi cabello un poco y deje el gorro gris en la mesa, junto con mi bolso, uno pequeño que se cuelga cruzado en un hombro. Cuarenta y cinco minutos después estaba lista, mis perros alimentados, hicieron sus necesidades y ahora estaban retorciéndose en la alfombra.

Mientras me preparaba pensé en que era mejor que en lugar de salir y perder tiempo comiendo en algún restaurante, dejaría que Ed durmiera un rato mientras le hacía algo de desayuno, esperando no quemar la cocina en el intento.

Me reí de solo imaginar la cocina con una gran llamarada saliendo de su horno; aunque creo que no incendiare la cocina ya que el desayuno preferido de Edward desde que lo conozco ha sido las tostadas francesas, algo al menos puedo cocinar sin quemar el vecindario. He de decir que puedo alimentarme por mis propios medios y puedo cocinar, lo que pasa es que no se me da bastante bien, lo mío es la fotografía, la cocina siempre se la dejare libre a Al y a mama.

Como decidí que iba a "cocinar" me fije si tenía todo lo necesario para el desayuno y di un pequeño salto de victoria cuando me di cuenta de que tenia de todo.

Cuando dejé la cocina apenas eran las 8:50 por lo que me puse a molestar a mis perros para que me hicieran espacio en el piso y me dejaran jugar con ellos; me costó un poco, pero lo conseguí, aunque la sesión de juegos no me duro mucho, a las 9 en punto la puerta sonó y supe de inmediato que a alguien se le había adelantado el reloj.

Inconscientemente mis manos sudaron y mi corazón latió como loco, tenía una semana y media de no verlo, pero para mí parecían meses desde su última visita, el miércoles solamente fue una mala noche, donde dije cosas que probablemente no me van a ayudar en mi plan, así que es mejor que las olvide si pienso seguir adelante. Respiré profundo en lo que me encaminaba a la puerta, conté mentalmente hasta diez y abrí de un solo golpe.

Frente a mi tenia al Edward más golpeado por la vida que había visto en meses, su cabello estaba algo despeinado, su uniforme se veía algo arrugado y tenía unas enormes ojeras de un malva intenso decorando su rostro, además de todo el desastre tenía una incipiente barba de tres días que le lucia bastante. Lo mire como si no lo hubiese visto en años y mi sonrisa creció al ver esa sonrisa traviesa que ha tenido siempre, la que se refleja también en sus cansados ojos. Sonreí mentalmente con orgullo, esa sonrisa él siempre ha dicho que es mi sonrisa, ya que no le sonríe a nadie más así, a Tanya le sonríe de forma seductora, por lo que mientras mi sonrisa favorita se mantenga solo para mí no me importa. Mi conciencia se encogió de hombros.

-Me vas a dejar entrar? - me pregunto enarcando una ceja al ver que no me había movido ni un milímetro

-Claro lo siento- le dije mientras me movía- luces como si hubieras pasado la noche en una pelea de bar- me reí

-Créeme, urgencias un viernes por la noche está muy cerca de parecerse

Camino hasta donde estaban los perros cuando escuche como ocho patas se movían rápidamente a su encuentro, lo vi agacharse y abrazar a ambos como si la vida se le fuera en ello, negué con la cabeza, pensando en que mis perros son unos traidores, lo escuche murmurarles palabras cariñosas y no me pude resistir, saque mi teléfono del bolsillo del pantalón y les hice una foto, en este caso estaban de perfil los tres, pero perfectamente pude captar sus rostros y la luz que se colaba por la ventana. Se levantó de golpe y vino en mi dirección

-Lo siento, salude a tus perros y a ti no- y acto seguido me abrazo, fuerte, me arrincono contra su pecho y mi cabeza apenas le llegaba al cuello, fue una sensación reconfortante, pero a la vez fue raro, por lo que revente su mágica burbuja con mi encanto natural

-Alto ahí vaquero- le dije separándome de el- lleva las cosas con calma, que aún no te quiero tan cerca, hoy solo estoy cumpliendo con mi redención por la semana pasada

-Perdón, fue la costumbre- se encogió de hombros, decidí dar por zanjado el tema

-Estaba pensado si quieres dormir un rato, mientras preparo algo para el desayuno, así no tendré que andar con un muerto viviente, que dices? quieres comida hecha por mi

-Eso es seguro? - pregunto riendo a mandíbula batiente

-Imbécil, ahora muérete de hambre- dije pinchándole el pecho con mi dedo índice, me volví para dirigirme a la cocina cuando me sostuvo de la chaqueta dándome vuelta para quedar frente a él. Estaba tan cerca que prácticamente podía sentir su respiración en mi rostro, estúpidamente me fallaron un poco las piernas

-A dónde vas tan rápido- me dijo levantando la ceja derecha- lo siento, solo es una broma, si quieres puedes cocinar, mientras dormiré en tu sillón- y en el acto se fue a recostar al sofá, aunque el mejor termino para describir como se acomodo fue que solo cayo ahí.

Me dirigí a la cocina y en termino de minutos ya tenía listo el desayuno de ambos, puse ambos platos en la mesa y dos tazas de café, una más caliente que la otra ya que no suelo tomar líquidos calientes muy a menudo. Cuando mire el reloj de la pared vi que eran las 10 de la mañana, por lo que deje que Matt durmiera un poco más así que solo me dirigí a la sala y me senté a leer.

Como si mis ojos y mi cerebro no quisieran entender que me quería concentrar en la lectura tuve que releer dos veces la misma línea y ni así entendí que decía; por tal motivo desistí de mi lectura y como una buena acosadora me dedique a observar a Edward mientras dormía. Lo vi tan pacifico que me dio lastima tener que levantarlo en algún momento, pues se veía cansado, como si no hubiese tenido una buena noche de descanso en semanas.

Ahí mientras dormía vi al chico que creció conmigo, al niño inseguro de mostrar a todos su verdadera personalidad, al joven demasiado inteligente como para calzar en un grupo cuando estaba en la secundaria. En resumidas cuentas, vi al hombre del que me enamoré perdidamente, no vi al hombre que destruyo mi corazón al fijarse en alguien más apenas termino nuestra relación y sobre todo tampoco vi al monstruo en el que yo lo convertí cuando me dijo que se iba a casar.

A pesar de la paz que su rostro reflejaba una pequeña arruga surcaba su ceño, como si dentro de su sueño algo le perturbase, por eso y porque se iba a enfriar su café decidí "sutilmente" despertarlo, lo sacudí fuerte mientras gritaba su nombre entre risas. Brinco como si tuviera un resorte en su trasero lo que solo aumento mi risa descontrolada.

-Donde está el fuego? - pregunto asustado y mirando a todo lado, ya para este punto estaba sentada en el suelo riendo mientras sostenía mi estomago

-Solo… se te enfría… el café- le dije apenas, riendo y tratando de respirar

-Oh- dijo de pronto serio y con una mirada diabólica en el rostro- el café se enfría, es una lástima que me lo tenga que tomar helado, porque no pienso ir hasta que pagues por asustarme- y acto seguido me levanto de un brazo, con la intención de tirarme al sillón para hacerme cosquillas, cosa que no va a pasar porque fui más inteligente y muy maduramente comencé a huir por todo lado

Me sentí satisfecha cuando me encerré en el baño y el solamente desistió, por lo que supongo que se fue a la cocina a comer cuando tras cinco minutos escuché sus pasos alejarse, abrí la puerta solo un poco y no lo vi por lo que salí de mi escondite. Lo encontré viendo el plato del desayuno con gesto tierno y una pequeña sonrisa

-Bien, ya que llegaste te parece si comes? luego podrás seguir durmiendo- le ofrecí

-De acuerdo- dijo mientras masticaba- no he tenido tiempo de ver las fotos, pero según Tanya- hice una pequeña mueca con mi boca- son muy buenas, no tendrás alguna que me enseñes

-La verdad sí, tengo todas las fotos en la computadora, comamos y luego te las enseño- le dije mientras empezaba a comer.

En lo que yo comí la mitad de mi plato Edward ya había comido casi todo el contenido de su plato, por lo que supuse que tenía hambre, al ofrecerle más declino y espero que yo terminara, me miraba de forma constante, algo que me hacía sentir un poco nerviosa, como un animal de zoológico.

-Bien, he terminado, si quieres puedes venir conmigo- le dije mientras caminaba en dirección a donde estaba mi computadora de escritorio, al llegar la encendí y busque la carpeta con sus fotos- estas son todas- mencione en el momento que le di espacio en la silla para que las viera, lo vi pasarlas rápido y hacer algún gesto con alguna, hasta que llego a la foto que le enseñe a Rose la semana anterior

-Esta me gusta, no me di cuenta de que la tomaste- dijo sorprendido

-Es porque soy un ninja- me encogí de hombros, no dijo nada más y siguió pasando las fotos hasta terminarlas todas

-Eres la mejor- prácticamente grito mientras me tomaba en brazos y me abrazaba fuerte, como hace rato lo hizo, con la diferencia de que esta vez no me resistí- lo siento- me dijo cuándo me soltó- no creo que sea lo correcto ir a un partido de futbol vestido con el uniforme de ayer, me prestas tu baño? - solamente le hice un gesto con mi mano para que avanzara.

Unos quince minutos después salió del baño luciendo mucho mejor que como entro por esa puerta hace rato, vestía unos jeans azul oscuro y una camisa del united que remarcaba sus músculos poco prominentes, además en su mano vi que traía una bufanda del equipo, me la tendió con una pequeña sonrisa tímida

-Te hace falta identificación- me dijo mientras guardaba varias cosas en su bolsa, de manera instintiva me la coloque en el cuello y la olisquee un poco, inspirando el perfume, olía a Ed, en mi rostro se dibujó una sonrisa de agradecimiento

-Estás listo para irnos, ya sabes que la previa también es divertida- le dije cuando lo vi sacar las entradas de un folder de su bolso

-Sí, pero te parece si no llevamos auto? podríamos tomar el metro

-Bien, voy por mi bolso y nos vamos- dije corriendo por mis pertenencias, al pasar vi la correa de mi cámara y no pude evitar tomarla- tendremos acompañante no te molesta verdad- le pregunté mientras sacudía la cámara frente a el

-En absoluto, ahora vamos- dijo mientras extendía su brazo en mi dirección y yo lo tomaba.

Dejamos a los perros en casa con comida suficiente como para que no se comieran la casa y caminamos a la estación del metro que estaba cerca de mi casa, lo esperamos en un silencio cómodo, unos pocos minutos después de nuestra llegada lo abordamos y al poco tiempo ya nos encontrábamos recorriendo la explanada del estadio, en dirección a la puerta.

Antes de entrar tome unas fotos de Edward con el estadio de fondo y algunas a otras personas que captaron mi atención, además y a regañadientes deje que él me tomara algunas a mí, luego de eso nos hicimos algunas fotos juntos y entramos a la gradería.

Edward tenia razón al decir que tenía buenos asientos, estaban bastante cerca de la cancha, silbe por lo bajo al imaginar cuanto habría gastado en estas dos localidades. Su intenso jueguito del fotógrafo siguió por unos minutos más, sentí el flash en mi cara en más de una ocasión, pero decidí ignorarlo.

-Te ves contento- le dije

-Lo estoy- fue su respuesta mientras me miraba de forma intensa con esas esmeraldas que tiene por ojos- Ya casi empieza el partido- me dijo indicándome que faltaba poco más de media hora para que comenzara el juego

Entre platicas más neutrales, principalmente sobre futbol y videojuegos, es decir nada que pudiese arruinar el buen momento esperamos a que saltaran los jugadores al terreno de juego. Cuando el partido inicio nos emocionamos y gritamos a mas no poder en el momento en que el árbitro pito el inicio del partido.

Los minutos pasaban y el encuentro iba 0-0 pero tanto el Liverpool como el united tenían buenas opciones de gol, lo que pasa es que ninguna era lo suficientemente efectiva por lo que ambos estábamos al borde de nuestro asiento, como de costumbre. Ya tenía mi cámara nuevamente en mi poder, por lo que para matar el rato y la ansiedad comencé a hacer fotos como loca, Ed ni cuenta se dio de que le hice como cinco fotos sin que se diera cuenta, una de ellas, la que hasta el momento es una de mis favoritas lo tenía a el de perfil, mirando concentrado hacia la cancha, su ojo visible estaba iluminado haciendo su color azul más intenso, pero eso solo era la parte izquierda de la foto, el centro y la parte derecha estaban ocupadas por la cancha y algunos espectadores desenfocados en el fondo.

Seguí con mi sesión improvisada y nos hice un selfie con el partido de fondo cuando escuchamos como la multitud enloquecía y gritaba al unísono GOOL, nos unimos a la celebración al ver que se trataba del 1-0 en favor del Manu, no pude evitarlo e hice algunas fotos de personas al azar, claro hasta que vi que una mano se posaba sobre mi lente oscureciendo el objetivo

-Ya deja eso, mira el partido conmigo- me dijo Edward al momento que tomaba la cámara de mis manos, le di una mirada de enojo a lo que solo me dio una sonrisa sexy- solo es una cámara y la recuperaras pronto, cuando terminé el partido.

Solamente le di la espalda y seguí viendo el juego, pero estaba molesta, no estaba haciendo nada malo, solo unas inocentes fotografías, él sabe que no puede reprimir mi "creatividad" cuando hay inspiración de por medio. Pasados unos minutos sentí que algo me halaba de nuevo hacia el respaldar de la silla, algo que asumí era Edward en un intento de broma, lo que no me esperaba era que me pasara su brazo por los hombros y me estrechara contra su costado

-Calma Bell, que no hice nada malo-susurro en mi oído de forma que envió con su voz escalofríos por toda mi columna vertebral- puedes no enojarte conmigo por favor? - pregunto con voz extremadamente dulce, yo solo suspire en rendición

-Bien- masculle con voz queda, en un tono bajo muy poco propio de mi

Seguimos viendo el partido con la máxima concentración hasta que llego el entretiempo, momento en el que aprovecho para ir al baño. Unos minutos después regreso hablando por teléfono con un rostro que dejaba muy poco a la imaginación sobre el fastidio que tenía al hablar con la persona que estaba al otro lado de la línea.

-Te llamo luego y por favor ya no me molestes más por hoy, que el día está muy lindo como para que me lo estropees con tu mal humor- y corto la comunicación dándome una sonrisa

-Se puede saber a quién acabas de enviar al infierno? - la curiosidad mato al gato dicen

-A Tanya, tiene desde ayer me ha estado molestando con que quiere que probemos más pasteles, como si ya no hubiéramos elegido la maldita tarta- dijo exasperado. He decir que mi conciencia y yo misma brincábamos en un baile de la victoria.

-Y esa es la razón para contestarle de forma tan amorosa? - me reí cínicamente, la verdad es que entre peor se lleven es más fácil para mi conciencia admitir que no la ama y por eso hago todo esto, si no fuera por eso creo que me estaría quemando en mi propio remordimiento.

-La verdad es que últimamente está muy estresada, creo que son los nervios de la boda- se rasco la cabeza, como cuando era niño y estaba nervioso- como está casi a la vuelta de la esquina, creo que todos estamos perdiendo un poco la cabeza

-Pues no te ves muy emocionado que digamos- le dije resaltando lo obvio, ya que no parece que muy contento con todo, digamos que en mi experiencia los novios por lo general se ven un poco más alegres- parece más bien que vas para el paredón de fusilamiento- me reí

-Aunque no lo creas, estoy feliz, pero más que todo estoy muy ansioso

-y eso es por?

-Qué pasa si me estoy apresurando a los acontecimientos? - me pregunto serio, vi en sus ojos que eso sí que era un miedo real- y si después de todo solamente me doy cuenta un día de que me equivoque?

No sé qué decirle, sus miedos parecen más reales de lo que pensaba, pero el miedo al error es comprensible en una situación como esta, lo que creo que no es comprensible es que piense que se está equivocando de persona, un punto más para la lista de contras que servirá en mi favor

-A ver Cullen, lo primero que creo que te tienes que preguntar es la amas? - al hacerle esa pregunta sentí como una pequeña parte del bloque de hormigón que protege a mi corazón comenzara a resquebrajarse

-Si- ni siquiera tuvo que pensarlo- la amo, ella es todo lo que una vez pude soñar en alguien, es hermosa, siempre está pendiente de donde estoy o que estoy haciendo- controladora- se preocupa por mí, tiene clase y estilo- y siguió enumerando "cualidades" que según el eran todo para él, creo que más que amor este pobre imbécil lo que tiene es una especie de encaprichamiento con un bonito objeto brillante

-De acuerdo, entonces si tanto la amas no veo porque tienes dudas de equivocarte- mentí descaradamente, tratando de que mi dolor al ver que en serio el la ama a ella y por lo que veo no a mi no se transportara a la expresión de mi rostro

-Porque a pesar de todo siento que algo me hace falta- me dijo apoyando su cabeza en mi hombro, hace mucho que no lo hacía y no supe cómo responder a eso, por lo que solo me quede mirando fijamente a la cancha, recordando de pronto que estábamos en un partido de fútbol y que mi equipo iba ganando, aunque en realidad dejé de prestarle atención a todo y me ensimisme en mis pensamientos, pensando de pronto que querer impedir esta boda es una muy mala idea.

No hable más hasta que el juego terminó, con el mismo marcador de 1-0, esperamos a que se fuera un poco de gente de las graderías para poder salir nosotros, caminamos en completo silencio uno al lado del otro hasta que estuvimos fuera del complejo, caminamos un poco hasta que Edwrard rompió el silencio

-Qué te pasa- me dijo con preocupación- desde que hablamos hace rato estas no se triste, por favor mujer dime que te pasa que no puedo leer tu mente- me dijo riendo

-Nada, hay algún motivo para que me pase algo? - pregunte a la defensiva, me miro enarcando una ceja- de veras que no me pasa nada- lo que pasa imbécil es que te amo, tanto que duele, eso me pasa, te amo y no te das cuenta y yo soy una idiota como para decirte porque me da miedo perderte, eso me pasa

-De acuerdo, es momento de que aclaremos varios puntos, el primero, son veinte años, no lo olvides, te conozco, sé que algo hay en esa cabeza tuya, segundo, sé que hay algo que no me quieres decir y está relacionado con mi boda y lo tercero es que quiero saber que carajos te hice para que me veas como si fueras a romper a llorar- me dijo mirándome a los ojos de forma intensa, su mirada quemaba por lo que no acate a hacer otra cosa más que apartar la mirada

-Que no me pasa nada, eso son ideas tuyas, si no lo puedo negar, Tanya no es ni será mi mejor amiga por siempre y para siempre, pero es con quien decidiste formar una vida, y prefiero verla a ella que perder definitivamente tu amistad- y otras cosas, dije al tiempo que caminaba con la vista fija en el suelo.

Me tomo por la cintura y me volteo para que lo mirara de frente, no aparto su mano de mi espalda y estábamos relativamente cerca, tanto como para sentir su respiración contra mi pecho

-Dime que no lo haga y lo pensare- me dijo con voz un poco entrecortada, sus ojos me miraban como con ganas de traspasar mi alma- Dime que no me case con ella y aquí mismo se acaba todo

-Porque? - pregunte curiosa y con unas enormes ganas de besarlo

-Porque siempre me has dicho que es lo mejor para mí, por favor dime que no lo haga- inconscientemente nos habíamos ido acercando más y más, ya para el momento en que me susurro esto, su rostro prácticamente estaba a un centímetro de mi rostro, considere esta como mi mejor oportunidad, por lo que me arme de valor y lo mire a los ojos con decisión, lista para decirle que lo amo y obviamente lista para decirle que no lo haga

-Ed yo…-dije tan cerca de sus labios que no podía armar una frase coherente, rozó mi labio inferior son su boca y sentí como mi cuerpo se hacía insustancial- yo te…- y la burbuja se rompió cuando su teléfono sonó.

Me miró con expresión torturada, como si hubiese algo para ser digno de la horca y contestó

-Cullen- dijo a la otra persona de la línea- de acuerdo, en veinte minutos estoy ahí- y cortó la llamada. - Tengo que ir al hospital, vienes conmigo? tenemos que hablar- me dijo al tiempo que me tomaba la mano y me arrastraba por la calle ya que yo no me sentía capaz de caminar por mi propio pie.


Hola todos! cap algo movidito

que creen que pase? me encantaria saber que teorias tienen

gracias por los favs y follows

nos leemos

un abrazo Geova :)