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-Después de recoger a Leo manejamos durante las tres horas de viaje casi en completo silencio, solo interrumpido por alguno que otro comentario sobre el viaje, además de la pregunta insistente de Edward sobre si quería que el manejara, a lo que siempre contesto que no, ya que siendo muy honesta su forma de conducir me da un poco de miedo.
Ya para las 11 de la noche estaba aparcando el auto enfrente del portón principal de la familia Cullen, sin embargo note un auto que no cuadraba en toda la escena ya que no pertenecía a ningún miembro de la familia, aunque es un auto que para mi desgracia, conocía demasiado bien, era el auto de Tanya
-Que hace su auto aquí?- me pregunto Ed-Se suponía que ella no venía
-Pues no lo se, es tu prometida, no la mía, gracias a los Dioses-le dije mientras mi lengua ardía al pronunciar estas palabras-Pero vamos a averiguarlo, además, necesito llevarme a Hades- dije al tiempo que bajaba del auto y Edward le abría la puerta a Leo quien corría alegremente.
Caminamos uno al lado del otro y no se como, durante el trayecto entre el auto y la puerta de la casa me tomo la mano en busca de ¿apoyo?, ignore la sensación de su mano sobre la mía, esa pequeñísima corriente eléctrica que desde siempre he sentido en el momento en que lo siento cerca, ignore todo eso y seguí caminando hasta la puerta de la casa, Ed me abrió y me dio paso, fui seguida por Leo,quien pasó entre mis piernas y luego entró el, sin soltar mi mano me guió hasta la sala, donde cuatro pares de ojos me miraban como si tuviera un tercer ojo
-Sorpresa- Dijo con aquella voz melosa de siempre queenie mientras se levantaba y corría a abrazar a Edward separándolo de mi, le dio un beso no apto para menores que fue tan difícil de ver que me retire a sentarme en una esquina del sofá- Veo que la sorprendida fui yo, porque vienes con ella?- continuó al tiempo que me miraba con odio y superioridad, mirada que fue respondida de la misma forma
-Ella me trajo porque Jasper me abandonó por una chica- fue completamente honesto- Que estás haciendo aquí?- le pregunto serio, casi al borde del enojo
-Decidí venir amor, hay algun problema?- Wow
-La verdad si, pensé que dijiste que no querías venir, eso en más de una ocasión- su tono de voz se elevó una octava mas de la cuenta- lo que me recuerda que no te interesaste hasta que mencione que El nos iba a acompañar
-Hey a mi no me metan en sus asuntos, por cierto, mi trabajo aqui esta hecho- dije con las manos en alto en gesto de rendición- por lo tanto ya me voy, los veo mañana- dije a todos a modo de despedida y me fui, claro, no sin antes darle un abrazo a los padres de Ed y Jazz.
Salí por esa puerta como si me persiguiera el mismísimo Satanás, aunque la verdad de lo único que huía es de la "feliz" pareja y de su drama. Cuando llegue a casa mama y Sam ya estaban dormidos, sin embargo mama me dejo comida en el microondas, algo que agradecí bastante.
Tras cenar decidí intentar dormir la mayor cantidad de tiempo que pudiera, por lo que solo me coloque mis auriculares y me concentré en el sonido de la música y trate de no pensar en nada, lo que funcionó por lo menos durante cinco horas, cuando me levante eran casi las 5:00 am por lo que decidí ponerme en pie y comenzar a prepararse para el dia, que probablemente pase manejando gran parte de el.
Ya para las 6:30 me encontraba completamente lista, decidí vestirme con unos jeans bastante cómodos, una camiseta de una de mis bandas favoritas y mis inseparables converse, todo con el fin de pasar el viaje lo más cómodo posible ya que desde la casa de mama en Wiltshire hasta Peak District son más de tres horas, eso sin contar que alguien decida que nos detengamos por algún motivo.
Mamá estaba lista a las 7:45, con el desayuno para los tres, como siempre estaba de pie frente a la mesa de la cocina con una sonrisa cálida en su rostro.
-Hola ma!- la salude ya que ayer no tuve tiempo
-Hola cariño, como estas?- me abrazo como siempre que la veo, con demasiado amor maternal- lo siento por dormirme ayer pero el cansancio pudo más que yo- me dijo a manera de disculpa, la verdad no me molestaba que se haya quedado dormida
-Descuida, de todas formas llegamos tarde
-Llegamos?- me pregunto con una ligera sospecha en la mirada
-Si, Edward y yo- ahogo un grito- no te hagas ilusiones mama que solamente lo traje porque Jazz se ofreció a ir por Hades a casa de Alice, solo eso
-Y que paso?-
-Nada mamá, desde el día del partido no ha pasado nada
-Que partido Elizabeth?- sabía que algo se me olvidaba
-Al que fuimos Edward y yo hace una semana- le dije lanzandome a contarle toda la historia, hasta lo que paso anoche.
-vamos a ver, no creo que esa sea la mejor manera de actuar Isabella, me da miedo que salgas herida en todo esto- me dijo sería, como pocas veces la veía
-Más de lo que probablemente ya lo esté mamá, en serio crees que pueden dañarme más?
-Ese es el punto, si pueden y sabes que Tanya lo hará, y tu pareces no darte cuenta de la gravedad del asunto, temo que tu termines destruida por algo que a la larga no tenga ningún sentido, pero como sabes es tu decisión
-Lo se mama
-Si tienes claro que ese chico te quiere de verdad, aunque ni el mismo se da cuenta, se le nota en la forma en que te mira
-En serio?- le dije irónica
-Si, es en serio- se rió- tú no lo notas porque siempre lo estas viendo a el, hasta el mínimo detalle que hace tus ojos lo captan, y el hace lo mismo, te ha visto así desde que nos mudamos aquí, como si fueras lo más precioso de su mundo
-Eso es tan tierno ma, pero sabes que eso tan preciado no soy yo, solo presta atención a cómo la mira a ella, como si su vida dependiera de ella
-A Tanya la mira con deseo y hasta cierto punto con cariño, pero a ti de vez en cuando parece que te va a sacar los pensamientos con solo verte, hay veces cuando piensa que nadie lo mira que te da una miradita triste, como esa que hacía de niño cuando Esme le quitaba los juguetes- suspiró teatralmente
-O sea que ahora soy un juguete?- me rei
-Para nada, pero te ve como si te hubiera perdido, con tristeza, así es como te ve
-Wow, ahora eres una acosadora que nos ve- me rei y la abrace- sabes, aunque creo que no avance nada con esta conversación me sirvio para desahogarme un poco
-Me alegro, ahora niña muévete a comer que ya casi partimos
-En cuanto el oso de tu hijo esté listo- le rodé mis ojos al tiempo que comenzaba a comer.
Tras esa pequeña platica con mi madre comí lo bastante rápido, tanto así que ni siquiera espere a que Sam bajara a desayunar. El reloj marcaba las 9:24 cuando los tres estábamos listos para partir por lo que solo monte a Leo en el auto y mi hermano colocó en la cajuela todas las maletas.
Poco tiempo después nos encontramos con la familia de Ed en la entrada de su casa, había dos autos, el todo terreno de Jazz y el auto gris de Edward, quien se encontraba apoyado en la parte posterior del auto, junto a el se encontraba totalmente tranquilo Hades a quien no le preste mucha atención ya que mi respiracion se quedo atorada en mi garganta
Como siempre se veía jodidamente bien, llevaba jeans y una camisa de cuadros rojos con azul abierta y bajo esta, una camiseta con el logo de la misma banda que yo traía puesta, con la ligera diferencia de que la mía era blanca y la suya negra, como de costumbre traía sus lentes de pasta y en sus labios bailaba una sonrisa, mi sonrisa, esa que por algún tiempo he echado de menos y que hizo que mi corazón latiera como un pequeño colibrí, retumbando fuerte contra mi pecho.
No lo puedo negar, se veía guapo, pero no como su hermano, que es naturalmente apuesto, lo sabe y además, le encanta la atención que recibe de las féminas. El es diferente, desde siempre ha sido despistado en cuanto en lo que logra con tan solo una mirada, tampoco se ha dado cuenta de cuantos suspiros arranca con solo que una de las comisuras de su boca se levante en una sonrisa y todo lo hace sin percatarse de su alrededor, o al menos era así antes, antes de Tanya, su naturalidad y sencillez poco a poco habían desaparecido casi del todo haciéndolo solamente una cara bonita, sin embargo, sonreí para mi al notar que poco a poco ese hombre simple y relajado iba volviendo, aunque sea solo en pequeñas cantidades.
Detuve el auto y me baje a recoger a mi perro, no sin antes recibir una mirada especulativa de mi madre a lo que solamente negué con la cabeza y reí. No había dado ni tres pasos cuando tenía a Hades corriendo hacia mi
-Hola hermosa- me dijo con voz suave y la sonrisa creciendo más en su cara- te olvidaste de alguien ayer
-Punto 1, no deberías decirme halagos mientras tu futura esposa nos escucha- me reí sarcástica, la verdad me importaba todo un sembradío de pimientos lo que la loca esa pensara- punto 2, eso en parte es culpa de ustedes, pero como ya estoy aquí me llevo a Hades, nos vemos en un rato- tome de su mano la correa del perro
-Espera, aclarando todo, digo lo que quiero cuando quiero, segundo, Hades durmió ayer conmigo como todo un ángel- se rió- y tercero, te esperaba para preguntarte si puedo llevarlo en mi auto, sabes que no he podido verlo en vario tiempo
-De acuerdo- le dije tranquila, la verdad no me molestaba que lo llevara en su auto- alguna otra cosa que quieras aclarar?- le pregunté con una de mis cejas levantada
-Si, solo una cosa mas- vi como acorto la distancia que nos separaba y me abrazaba colocando mi cabeza bajo su barbilla- no nos saludamos como es debido- continuo con una mirada un tanto loca y una sonrisa traviesa, acercó su rostro al mío y me beso, justo en la mejilla, a un lado de mi boca, un milimetro mas y otra historia estaríamos contando- Hola
-Hola- fue lo único que fui capaz de contestar, como siempre, mis pensamientos se fueron a la basura
-Dios como quería hacer eso- me dijo entre risas- definitivamente necesitaba abrazarte
-Quien eres tu y que has hecho con Ed?- le pregunté con una pequeña sonrisa
-El mismo de siempre, solo que ahora estoy decidido a no perderte- su frase fue un poco críptica
-Y eso se debe a?- tenía la leve impresión sobre a qué venía esto y no me gusto mucho a dónde se dirigen mis pensamientos. afortunadamente una bocina sonó a su espalda y rubio cabello se asomo por la ventana, mi gozo en un pozo
-Eddy! Amor se hace tarde- grito con voz de comercial de chicle
-Creo que debemos irnos, te veo en un rato- le dije dándome la vuelta y encaminandome al auto para pasar las siguientes horas manejando hasta llegar a Peak district.
Cuando dije que mis pensamientos estaban en la basura no mentía, el viaje lo pasé concentrada en la carretera, como si no hubiese nada más interesante, decidimos no parar en ningun lado por lo que solo era la 1:00 cuando llegamos al paraíso.
Este lugar no ha cambiado mucho desde que era niña, vine una que otra vez cuando era niña y siempre pensaba que yo era una especie de hada del bosque, cosa que en este lugar es posible, todo es verde y hay pequeñas casitas como salidas de cuento, sin embargo, según las indicaciones que Jazz envió al teléfono de mi hermano no nos quedamos en ninguna de esas casas, supuse que nos quedariamos en la que siempre alquilaban nuestros padres, una casa con suficientes habitaciones para todos un poco más alejada del pueblo.
Me desvíe en un camino un poco menos transitado que subía por una colina y allí, a poco más de doscientos metros la vi, la casa de mi infancia, no pude evitarlo y una estúpida lagrima rodo por mi mejilla con todos los recuerdos agradables que pasé aquí, muchísimo antes de todo en mi vida fuera tan extraño. Apague el motor y con rapidez abrí la puerta de Leo quien se bajó como si fuera su hogar.
Cuando baje respire profundamente. inhalando el aire puro que en el centro de la ciudad no se respira. Al poco tiempo de que llegamos nosotros llegó Jazz, junto a sus padres, seguido de Edward, Queenie y Emily; obviamente acompañados de Hades quien se bajó nada más y le abrieron para salir corriendo en dirección a Leo.
-Entramos?- nos preguntó Esme al tiempo que balanceaba un juego de llaves en su mano
Mi madre y el resto de la familia la acompañó a través de la puerta, sin embargo yo me quedé un poco más afuera, admirando la vista, es un lugar hermoso, más hermoso de lo que recordaba de mi infancia, pero a esto, hay que sumarle que han pasado más de quince años desde que puse un pie aquí por última vez.
-Todo lo que tengo por saber que piensas- me dijo Edward mientras caminaba hasta posarse a mi lado- Hoy te vez algo perdida en tu propio mundo
-La verdad solo recordaba- le conteste- te acuerdas cuando salíamos corriendo hasta el pequeño bosquecillo de allí- apunté con mi cabeza
-Claro que me acuerdo, también me gustaba robar pastel y llevarlo para hacer un dia de campo- se rio con un poco de vergüenza- esos eran los mejores días
-Lastima que el pasado es solo el pasado
-Hey porque tan pesimista?
-No soy pesimista, solo soy realista, esos días nunca van a volver, Matthew crecimos y nos convertimos en alguien diferente de aquellos niños, tú te hiciste engreído, al menos por fuera
-Que estas diciendo?- se rió, aunque su risa no llenó sus ojos de alegría- Tu creciste como un pequeño ente maligno, tu ya no tienes corazón, ahora solo tienes un gran trozo de diamante- esta vez lo dijo serio y que me dijera eso me dolió pues sabía que no me lo decía en broma
-Ente maligno serás tú, y tal vez si tengo corazon, solo que no todos se dan cuenta- acto seguido me marché en dirección en a la que sería mi habitación por el resto de la semana.
Subí las escaleras pasando de largo la sala en donde estaban todos e ignorando olímpicamente los gritos de Ed llamándome, solo camine y me encerré en el cuarto, sobre la cama se encontraba mi maleta y el maletín con mi equipo fotográfico, sin el que no salgo a ninguna parte, mas si es un lugar como este.
No se porque me enoje tanto, se que probablemente solo era una broma, sin embargo algo de verdad había en lo que dijo, el de verdad creía que yo perdi mi corazon, lo que no sabía es que el fue quien lo destruyó y hasta ahora se estaba recomponiendo, claro hasta a que se me ocurrió aceptar impedir esta boda.
El resto de la tarde no salí de mi pequeño refugio, solo me dedique a leer un libro de misterio que encontré en la biblioteca digital de mi tableta. no salí cuando mi mama me ofreció algo para comer, solo le conteste que no tenía hambre, cosa que era cierta, desde que salí huyendo he tenido un extraño y feo sentimiento, si él de forma auténtica creía lo que me dijo no le veía el caso a seguir intentando nada más.
La tarde se fue y trajo con sigo la fría noche llena de estrellas, mismas que podía ver desde mi ventana. Era una noche hermosa. Escuche la puerta ser tocada con insistencia, una y otra vez, eso solo puede significar que se trata de Rob. La abrí de un tirón y me lo encontré vestido como si fuera a salir
-Hola pastelito- me dijo guiñandome un ojo de forma bastante obvia, lo que me saco una sonrisa
-Que quieres Jasper y por amor a los Dioses, porque estas vestido como si fueras a una fiesta?
-Fácil, porque vamos a salir- se encogió de hombros- tú vienes con nosotros
-Nosotros quienes?- pregunté
-Tu, yo y el cabezota de mi hermano
-Ni lo sueñes, además a donde se supone que vamos a ir?
-A donde más? es viernes y seriamente mi hermano necesita mínimo media botella de escocés para que se le quite el mal humor- se rió
-Solo tú, de entre todas las personas que conozco se las arregla para encontrar un bar, prácticamente en el medio de la nada
-Es una especie de superpoder- dijo con calma y luego me miró con cara de sospecha- porque tu también tienes cara de pocos amigos? que te hizo ahora?
-Porque piensas que me hizo algo?- contrapregunta
-Porque te conozco, como también a el, no olvides que los tres crecimos juntos- se rió de alguna broma privada
-Qué es tan gracioso?
-Nada, solo me acordaba de la primera vez que te vimos- se encogió de hombros como restándole importancia a lo que estaba a punto de decir- recuerdo que Él te vio como si fueras algo de otro mundo y me dijo mira Jazz, es una princesa
-Claro que era una princesa- me reí yo también- andaba una corona puesta, por su puesto que me vio raro
-No creo que haya sido por eso, después, antes de conocerte y de que te hablara solo nos hablaba de la princesa que vio pasar en el auto y cuando por fin lo golpeaste por aquellos juguetes le dijo a mama algo como que la princesa era ruda, después se hicieron siameses-negó con la cabeza haciendo que su cabello atado en un moño pequeño se moviera un poco- entonces que? vienes?
-Nope, la verdad no quiero estar cerca de tu hermano y alcohol- me rei
-Tu te lo pierdes
-Seguro que si, ve diviertete siendo el mal tercio- sonreí con malicia
-Nada de mal tercio, inoportuna no viene con nosotros, ha estado durmiendo desde que llegamos y aun no despierta, creo que Edward le dio un somnífero, ven con nosotros por favor
-Es una idea tentadora, pero no gracias de nuevo, en serio diviertanse y no se vuelvan locos- le dije a modo de advertencia, que se no acataran
-De acuerdo, princesa- solo recibió un gruñido de mi parte ya que salió corriendo por el pasillo y luego los vi a ambos caminar colina abajo.
Suspire buscando en mi maleta algo cómodo que usar para dormir, ya que no pensaba salir y no tenia hambre, asi que lo que queda de la noche solo me dedicare a leer más o a ver alguna película, mañana será otro día y las cosas por el bien de todos intentaré mejorarlas con Edward, tal vez le pida disculpas o quizá el me las dé a mí, sin embargo no me hago muchas ilusiones en cuanto a eso, ya que la verdad fue una estupidez por la que enoje y no tiene caso seguir enojada.
Tome de mi maleta mi sudadera de mickey mouse y cuando me cambié totalmente abrí la ventana, cámara en mano y tome algunas fotografías del cielo estrellado, además había luna y estaba despejada por lo que también aproveche para fotografiarla.
Me quedé fuera por cerca de una hora, también pensando en mi "siguiente movimiento" el cual tenía pensado hacer en este viaje pero con Tanya aquí es poco probable que le diga frente a ella Hey Ed, no te cases con ella, por favor. Me rei de solo imaginar la cara que pondría Queenie al saber que tengo la intención de no solo arruinar su boda sino también de robarle al novio, algo con lo que no estoy del todo contenta.
No le tome mas importancia al asunto, más bien, baje a la cocina por algo de comer ya que después de todo si tengo hambre, lo unico es que no quería encontrarme con la feliz pareja. Afortunadamente no me encontré con nadie y en la mesa de la cocina encontré galletas recién horneadas, mismas que me lleve en su mayoría acompañadas con un vaso de leche, subí y nada más llegar a la puerta escuche como mi teléfono sonaba avisando que había una llamada entrante,
Lo tomé de la cama y en la pantalla Jazz me hacía una cara que pretendía ser sexy, aún no se cuando se tomó esa foto, rápidamente conteste
-La jodi en grande- dijo con voz preocupada
-Ahora que hiciste Jasper?
-Creo que emborrache a Ed-Bien si, metió la pata hasta el fondo
-Como qué crees, cuánto ha bebido?
-No lo se, como media botella de whisky
-La solución es que lo traigas de nuevo- marque lo obvio
-El punto es que no puedo dejar que mi mama lo vea en ese estado, que quieres que me desherede?- me rei de lo absurdo de esta llamada
-Solo entra por donde no los vea
-Sabes que esa no es una opción, el niño bonito es un escandaloso- al fondo escuche como reía bastante fuerte y senti verguenza ajena
-Entonces qué quieres que haga?- no tenia mas ideas
-Ayúdame a sacarlo de aquí- esta loco?
-No pienso ir hasta ahi, ademas que voy a hacer yo para sacarlo de ahi, solo halalo del brazo- escuche que al fondo le decía no me toques, me seguí riendo
-No es gracioso mujer!, por favor ven, de todas formas no trajimos auto
-No
-Isabella por favor ayúdame- al pronunciar mi nombre oi como el teléfono cambiaba de manos- Bella veeen- ese fue Ed arrastrando las palabras un poco, no sonaba tan ebrio, tenía mis sospechas, además en menos de dos horas no creo que alguien se ponga tan mal
-Pon a Jasper al teléfono Edward- hable seria
-Tu ganas, solo envía la ubicación y llegaré cuando pueda- dije cansada
-Eres la mejor- lanzo un beso tronado al teléfono
-Y que sepas Jasper que si esto es una trampa o alguna broma cosas que quieres pueden comenzar a desaparecer- me rei como villana, claro una falsa villana- solo te digo que si es asi mañana tu cabello amanecera en una bolsa de basura- y le corte
En lo que me enviaba la dirección busque algo que ponerme, elegir un jeans y una blusa que no se porque empaque, además de unas botas negras, me cambie lo más rápido que pude y tomé las llaves del auto ya que me había llegado el mensaje en lo que me ponía los zapatos.
Me di cuenta de que en auto podría llegar en diez minutos, sin embargo acelere un poco y en siete y medio ya estaba entrando al bar en el que supuse iba a encontrarme una broma, mi sorpresa fue que no era una broma, en una mesa alejada los vi al menos a Edward a quien reconocería aún en una multitud, quien apoyaba su cabeza contra la pared y en su mano sostenía un vaso con lo que supuse era whisky como si la vida se le fuera en ello, rápidamente me acerque a ellos.
-Isabella- medio gritó haciendo que me sonrojara un poco- has venido
-Si he venido, mueve tu trasero de ahí y vamos a casa- le dije seria y mire mal a Jasper por sacarme de la casa para esto
-No- sentenció tomándose el contenido del vaso sin siquiera arrugar la expresión- no hasta que te sientes un momento- la verdad no lo veo tan ebrio pero se por experiencia lo mal que tolera las bebidas alcohólicas
-De acuerdo, pero que sepas que no me pienso quedar aquí más de diez minutos- esta vez lo dije mirando a Jazz
-De acuerdo- me dijo cuando me senté- y gracias por venir
-Porque te enojaste temprano- me dijo y lo mire con un poco de detenimiento, sus ojos brillaban más de lo habitual, además sus mejillas estaban un poco sonrosadas y su cabello era un desastre despeinado
-Cuánto has bebido Ed?- hice la misma pregunta
-No lo sé- se rió- porque me odias?
-No te odio
-Si lo haces, temprano te fuiste enojada porque te dije ente maligno- siempre, desde que a Ed le da por embriagarse toma una actitud medio infantil, siempre dice tener la razón lo cual es bastante molesto
-No me enoje- le dije para tratar de terminar el tema- ahora muévete por favor
-No creo que lo haga en un futuro cercano- me dijo Jazz tomándose lo que quedaba de cerveza en su jarra- tengo vario rato de decirle lo mismo
-Bien, en primera, porque tomaste tanto Ed?
-Porque tu no me quieres y yo si te quiero a ti- me dijo mirándome con tristeza en los ojos, tanta que me dieron ganas de abrazarlo
-No seas idiota Edward
-Entonces me quieres verdad?- me pregunto como si no lo supiera
-Si- la verdad es que querer es un sentimiento que se le queda corto, lo amo, demasiado para mi propio gusto- nos vamos?
-No, por favor quedemos un rato- dijo mirando a su hermano
-A mi no veas hermanito- se rió y yo maldije por lo bajo- quién manda aquí es ella, es quien tiene el auto
-Eso es verdad- me encogí de hombros- nos vamos ahora, sino los dejo a ambos aquí- y me levanté de mi silla, claramente no los iba a dejar aquí pero la motivación ayuda bastante
-De acuerdo- y se levantó de la silla con algunas risas, además del característico tambaleo, no me voltee a ayudarlo, para eso está su hermano
Caminamos en silencio al menos de mi parte hasta el auto, les abrí y le ayude a intentar meterlo en el asiento de atrás, pero el muy maldito cerró la puerta, Jazz se hizo a un lado cuando vio que la puerta lo golpearia y yo que de en medio de Edy el auto, lo vi dar una minúscula sonrisa maliciosa, casi imperceptible.
-Te atrape- me dijo colocando sus dos manos a cada lado de mi cabeza, además lo sentí presionarme un poco de forma que no podía escapar- ahora di que me quieres
-Quítate Edward- casi rogué, no quería hacer algo de lo que nos podiamos arrepentir
-No quiero hacerlo- se rió- mira estoy un poco ebrio ahora y te necesito- cada vez estaba más cerca
-Por favor Ed, alejate de mi- lo vi negar con la cabeza, intente moverlo pero el desgraciado pesa mucho-Además para qué necesitas?
-Para lo que sea, para que digas algo, para que me molestes, para que seas mi amiga- tomo una respiración profunda- para que estes conmigo siempre y no me dejes, te necesito para que seas tu
Dónde está Jasper cuando se necesita?, Sentí como mi tonto corazon se aceleraba. Este no era Edward hablando, era todo lo que se había bebido en las pasadas horas, no me di cuenta de que una estúpida y traicionera lágrima rodaba por mi mejilla, Estúpida Bella y su tontos sentimientos, eso decía mi cerebro además de enviarme unas alertas de peligro, con luces y sirenas pero rápidamente las ignore.
-shhh no llores ovejita- me dijo secando la lágrima con el máximo cuidado, nunca he entendido esa costumbre de Edward por pensar que me puedo romper, aunque, en honor a la verdad, creo que en este momento sería posible- di que me quieres
No dije nada ya que no podía hablar, sentía todos y cada uno de mis huesos como si fueran de plumas, mi cuerpo temblaba y podía sentirlo tan cerca que olía su aliento a whisky lo que extrañamente me pareció algo atractivo
-Te quiero- le dije con todo el dolor del mundo ya que lo que quería era decirle que lo amaba, pero, está ebrio y probablemente se arrepienta de lo que pase hoy por la mañana así que no le veía el caso, aun
-Es bueno saberlo- con una sonrisa traviesa vi como se acercaba mas y mas.
Se acercó tanto a mi que nuevamente sus labios rozaron los míos, con tanta delicadeza como si mi rostro fuera de porcelana, tras unos segundos se separo de mi y de inmediato sentí su ausencia pero esta fue compensada al sentir sus labios en mi mejilla y luego más cerca de mi boca, otro beso en la comisura y libere la respiración que no sabía que estaba aguantando cuando finalmente posó sus labios en los mios.
El beso comenzó tierno, con un pequeño roce, al principio me abstuve a devolverlo pero mi corazón ganó la batalla contra mi cerebro y al final termine correspondiéndole, poco a poco la intensidad del mismo fue subiendo, así como la mano de Edward, que poco a poco coloco en mi mejilla acariciándola con un gesto extremadamente tierno.
Poco a poco fue disminuyendo la intensidad del beso hasta que se convirtió en pequeños besos acompañados de una sonrisa enorme en sus labios, sentía mi corazón palpitando en mis odios y definitivamente mi rostro estaba iluminado como un semáforo pero valió la pena, vaya beso. Poco a poco se separo de mi, sonriendo.
-Creo que alguien se aprovechó de otro alguien- Bien en el momento menos necesario aparece Jazz-vamos hermano, entra al auto, es hora de ir a casa- lo jalo un poco dándome espacio para deslizarme a abrir mi puerta, cosa que hice con la cabeza mirando al suelo un poco avergonzada
Ed entro y Jazz se sentó junto a el en el asiento de atras, algo extraño pero a lo que no le tome importancia, tenia cosas mas importantes en la cabeza como la sensación de ser besada por Matt de nuevo. Me mire en el espejo retrovisor y no pude evitarlo, una sonrisa tonta se extendió por mi cara. Arranque el auto en dirección a casa y mire a Jazz y Edward a través del espejo
-Lo que pasó hace poco nunca paso- les dije a ambos, mirándolos seriamente, -este no es el momento ni el lugar para hablar de todo esto-Ademas no seria bonito impedir una boda estando con la novia psicópata tan cerca
-Que acaba de pasar?- obtuve como respuesta además de una sonrisa maligna de Jasper y nada de Él pues apoyaba la cabeza contra la pared con los ojos cerrados y una expresión ¿feliz? en el rostro, espero que no se haya dormido, sino, dormirá en mi auto toda la noche ya que no pienso ayudar a Jazz ni por todo el oro del mundo a mover a Edward.
Hola a todos! volvi rapido :D
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Gracias por los rrs, favs y follows
Nos leemos la proxima semana
Un abrazo. Geova :D
