Hola mis preciadas chicas que siguen mi historia gracias por leerme

Advertencia:

Este capitulo contiene lenguaje erótico explicito, no apta por todos las personas. si te incomoda por favor abstente de leerlo.

gracias.

Parte 2

-Quédate conmigo!-Candy volvía a aferrarse a su cuello- Por favor no me dejes sola esta noche.

-Candy! – dijo Terry mostrando una sonrisa de lado, de esas que hacen salir de los límites de la razón.

Candy a pesar de sentirse desinhibida, le daba un poco de vergüenza, pero lo amaba tanto y el amor de ellos era tan puro que quería compenetrarse a él , si antes con solo ver a Terry le provocaba mil emociones, ahora imaginarse entre sus brazos haciendo el amor, sentía salir su corazón de su pecho. Terry a su vez no podía más contener los deseos de amarla, de sentirse dentro de ella y probar los tesoros ocultos en el cuerpo de Candy, quería tratarla lo más delicada posible, como algo especial, porque eso era ella para él. Se dirigieron a la habitación. Candy no contaba en esos momentos con sirvientes, llegarían en en una semana. Estaba sola. La ocasión no fue planeada, surgió así sin más. Al llegar a la puerta del cuarto, Terry le dijo posando sus manos en su talle y besando su blanco cuello:- "Candy, sé que esto no es bueno, pero no aguanto más esta agonía, no te imaginas el torrente de deseo que despiertas en mí y las ganas que tengo de hacerte mía".

Candy se sintió tan deseada que volvió a aferrarse a su cuello, sus caricias lo estaba matando. Terry con sus manos, iba explorando los contornos del cuerpo de Candy, acariciaba, estrujaba como queriendo introducirla en su alma, sus manos subían y bajaban por la espalda y luego allá donde esta pierde su nombre. Estaba excitada de sentir todo el cumulo de caricias desbordantes. Ella abrió la puerta y se introdujeron en la habitación. –Me pondré cómoda!, si tú lo deseas, hay otro baño -dijo ella un tanto nerviosa por lo que habría de venir.

-Claro!- cuando Candy se disponía a entrar la retuvo- Candy, por favor no tengas miedo, si tú me dices que esto pare, lo haré no te presionare a hacer algo que no quieres.

-No Terry, no es arrepentimiento, es solo que no se si estaré a la altura de tus expectativas. Yo…. soy "Virgen"- El ego del joven se inflo grandemente, saberse el primero en la vida de Candy, era algo indescriptible, No lo dudo jamas a pesar de la edad de ella, pues las chicas desde muy temprano comenzaban a tener sus experiencias sexuales. Ahora él le enseñaría a amar.

-Solo deja que nos guíe el amor. Ella asintió y le mostró una sonrisa luminosa.

Ambos salieron con emociones renovadas. Candy se puso su pijama, por debajo llevaba su ropa interior. Terry encontró una bata, el chico que tan alto era le quedaba corto.

-Terry, te ves- dijo Candy a carcajadas- este se vio al espejo, en realidad se veía chistoso - perdóname mi amor, pero es que….-no termino la frase pues Terry la agarro y empezó a hacerle cosquillas.-Espera Terry, basta por favor, basta. Sin darse cuenta resbalaron y cayeron a la cama Candy encima del cuerpo del chico.

-"Terry"! se perdieron cada uno en sus miradas y un beso empezó lenta y pausadamente, el mordía suavemente los labios de la rubia.

-Candy, no quiero perderte!- la beso nuevamente y con mas demanda.

Se levantaron de la cama. Terry tomo las manos de la rubia y las puso en su pecho. Candy despojo de la bata a Terry, el deseo la estaba quemando, quería tocar tocarlo ese pecho tan perfecto la hechizaba, el toque de la piel en sus manos despertó el fuego en su vientre, las ganas palpitaban y el empezó a desabotonar lentamente la camisa de su pijama, luego la otra pieza hasta quedar ambos en ropa interior. Ahora que se encontraban en igual condición, Candy descendió su mirada y pudo ver como el miembro del joven se movía y palpitaba por ella. Aparto la vista y Terry se acercó lentamente hasta no dejar espacio. Así, la despojo de su sostén dejando a la vista unos voluptuosos senos que sobresalían erectos al sentir las caricias del muchacho. El tomo uno con su boca lo lamió a placer, la caricia le nubló la razón y se perdió al sentir que él, con su otra mano acariciaba el que había quedado abandonado. Se deshizo del resto de la ropa y ambos yacían en igual condición. Totalmente desnudos en cuerpo y en alma.

-Terry!, Terry!

-Me encanta que me nombres, Candy - dijo el con su sonrisa de lado y sus ojos oscuros llenos de deseo al tiempo que besaba de nuevo su cuello.

-Terry!- Por favor

La tomo en sus brazos y la deposito en el lecho. El cuerpo de Candy era tan perfecto, tan hermoso, se acercó y continúo besándola uniendo su pecho al de ella, aumentando el ritmo de sus caricias

-Mi amor, eres tan hermosa!- mencionaba con devoción. Nunca tengas vergüenza de tu cuerpo- le decía mientras la prodigaba de caricias, Candy sentía que iba a estallar. La estaba preparando y al sentirla que se había abandonado por completo se posiciono en medio de ella sintiendo la resistencia de la que ya sabía.-"Candy, esto te dolerá, pero si me dices que me detenga lo haré. Mírame por favor, mírame mientras te hago mía"-decía entre susurro.

El silencio fue el único testigo de este amor, el término de un bello atardecer, se asomaba el crepúsculo, dando la a apertura a una noche estrellada. Terry poco a poco invadió la intimidad de Candy a inicio con miedo, pero conforme ella se acostumbraba a su cuerpo los movimientos se hicieron más fuertes, más demandantes. Terry quería llevarla al cielo y que tocara con sus manos las estrellas. Ahora era suya, sentía que ya no podría vivir sin ella.

-Terryyyyy!

-Candy, mi amor!- Dime que siempre serás mía- susurraba mientras la poseía. Al borde del clímax.

- siempre mi amor, siempre seré tuya- se vertió en ella. Llenándola del néctar de su cuerpo

Ambos estaban exhaustos después de haber hecho el amor se quedaron dormidos por un rato. Ella se acurrucó a su pecho entre sus brazos. Terry sentía nacer de nuevo, era ella la mujer que siempre había esperado, era ella con quien quería estar el resto de su vida, con quien formar una familia. Lo que habían hecho estaba mal, pero solo Dios los podría juzgarlos.

Aún era de noche y Terry despertó primero admirando la belleza de la chica. Sus cabellos alborotados esparcidos en la almohada. La admiro completamente y dormida sus consideraciones llegaban a reconocer que Candy era bella – "pronto te tendré en mi cama todas las noches y te seras mía para siempre, solo deseo que tus caricias y tus besos sean lo que me despierte a diario"- sumido en sus cavilaciones. De pronto Candy abrió sus ojos, por un momento se preguntó dónde estaba, lo que había pasado horas atrás la dejaron flotando y se sentía diferente. Claro no todos los días una niña pasa a ser mujer.

Cuando se fue familiarizando del lugar giro su cabeza y vio a Terry embobado admirándola.

-Hola preciosa!, como te sientes? – mostró preocupación al ver que Candy se había quedado pensativa.

-Estoy bien Terry. No te preocupes- el tomo la mano de la chica y la beso con ternura. Me siento tan feliz, lo que paso fue maravilloso….

-No quieres que lo repitamos?- dijo Terry pícaramente, con su sonrisa de medio lado y levantando su ceja izquierda.

-Terry! No empiece señor arrogante, presuntuoso por favor. Candy adoraba esa faceta del Terry, porque era espontáneo y feliz, pero a veces lo directo de Terry la hacía sentir apenada. "Mejor levantémonos quieres? mejor vamos a cenar. Yo cocinare ¡ Ahora fue el turno de Terry sorprenderse-De que te sorprendes?" Tampoco soy una Inútil". Así que se fueron a la cocina y Candy preparo una rica lasaña de pollo, después del ejercicio físico hecho estaban hambrientos. Terry pensaba continuar con las maravillosas sesiones.

Mientras preparaban su cena, Terry se acercaba a ella para darles besos furtivos, en el cuello, en la boca, la abrazaba por la espalda. La amaba. Candy comprendió que ella tampoco podría vivir ya sin el.-Dios! Cuanto lo amo!- se decía Candy mientras disfrutaba de su abrazo y sentía sus cabellos ser besados.

Terry esa noche se quedó a dormir con ella. Fue una noche intensa y se amaron muchas veces mas.

Al día siguiente:

Susana se presentó en casa de Terry, no sabía que él no se encontraba. Estuvo tocando, pero no había nadie, los sirvientes tampoco habían regresado, al parecer Terry les dio más tiempo, pues quería estar siempre a solas con Candy. Cuando se disponía a retirarse, vio a Terry llegar, eran las 9 de la mañana, a Susana le llamo la atención porque Terry tenía la misma ropa del día anterior

-Buenos días Terry!

-Buenos días Susana, que quieres?- le pregunto Terry con seriedad y a la defensiva.

-Yo…..Vine a disculparme Terry! Siento haber sido una intrusa al inmiscuirme en tus asuntos personales, entiendo que no soy nadie y reconozco que actué mal, por favor te pido que me perdones.

-Disculpas aceptada, Susana. Que bien que lo has comprendido.

-Sí, yo solo deseo que seas feliz, de verdad Terry! Y que hagas feliz a esa chica.

Susana se alejó del lugar dejando a un Terry algo desconcertado, pero ya no le tomo más importancia. Entro a su casa, se dio un baño y se cambió de ropa. Luego haría unas llamadas y posteriormente saldría a montar a caballo como lo hacía siempre ese era uno de sus deportes favoritos.

Su relación con Candy iba muy bien, ambos se acoplaban perfectamente, desde su primera entrega vinieron más momentos íntimos, el no terminaba de saciarse de ella y ella cada vez que Terry la poseía se daba cuenta que no podría jamas amar a nadie, que Terry era su luz y su vida, vivir sin él, era como vivir sin "corazón". Habían hablado de su pronta boda, planificando los hijos que tendrían, mientras ambos se cuidaban, sus trabajos, donde vivirían, en fin planes propios de personas que piensan unir sus vidas en matrimonio. Ambos eran felices y no querían que esa felicidad acabara nunca.

Paso una semana después que hubieron hecho el amor. Susana no tenía dudas de que "estos se entienden en la cama", su sangre fría con la que ella actuaba le ayudaba a pensar en cómo separarlos y si todo salía bien en menos tiempo la "Insípida de Candy se iría odiando a Terry"

Un día en los que Terry salió a montar anteriormente había invitado a Candy, pero ella se rehusaba, le había dicho que en otra ocasión, ella nunca había montado a caballo y que tendrían tiempo de sobra para que él le enseñara. Así pues se quedó en casa preparando una merienda para cuando el regresara. Susana sabía el tiempo que este tardaba, eso lo sabía desde siempre y en eso no había cambiado nada, tenía supervisadas sus rutinas y los lugares por donde iba, se dispuso ir a casa de Terry, sabía que Candy se encontraba allí y era el momento adecuado. Cuando llego a la puerta toco y Candy abrió.

-Hola Candy!

-Buenos días Susana, eh… Terry no se encuentra, pero si quieres dejarle algún recado

-No, en realidad no he venido a buscarlo a él. Quiero hablar contigo Candy.- La rubia de ojos verdes se sorprendió pues no se imaginaba "que es lo que tenía que hablar Susana con ella", días atrás Candy sospechaba que Susana no le era indiferente Terry, no era para menos, Terry era un hombre bello, cualquier mujer se derretiría al verlo, pero no le dio importancia pues confiaba en el amor que el joven le profesaba.

-No entiendo que puedes hablar conmigo, Susana.

-Candy, es hora que pongamos las cosas en claro y seré directa- dijo Susana con sus ojos llameantes de maldad. Candy de repente se sintió nerviosa, de la nada empezó a sudar sus manos.

-A que te refieres?- Candy la miraba fijamente, no le gustaba la Susana que estaba viendo.

-"Terry te engaña!"- se lo dejo ir sin Anestesia- "le dije que fuera claro contigo, pero al parecer la situación le ha encantado".

-Mientes! Terry no es así. Si él tuvo algo que ver contigo, eso es pasado!.

-No es así Candy!- Susana estaba furiosa.

-"No entiendo Susana", me quieres explicar que pasa?- Candy no podía más y una lagrima se asomó.

- Terry, te está viendo la cara de tonta Candy- el silencio de Candy permitía que Susana siguiera tirando su veneno y proseguía con su actuación.-Terry y yo somos amantes! desde "antes que tu"- dijo señalándola- "vinieras a este lugar "obvio él no te habla de mi verdad?, claro que nunca dirá la relación que sostenemos, pero resulta que ahora yo no estoy dispuesta a compartirlo, por eso he venido a que abras los ojos y te des cuenta que él no es hombre de una sola mujer. Terry es un hombre apasionado, es un hombre ardiente y supongo que tú ya te le ofreciste, él es un tigre en la cama….. (Candy no pudo más)

-Basta! Basta!- ya no por favor, no sigas- Candy agarraba su cabeza, tenía ganas de morir.

-Te lo digo porque en realidad te aprecio, Candy y no mereces que Terry se burle de ti.

Las palabras de Susana amartillaban la cabeza de Candy:

"Te miente", "Te engaña", "Somos amantes", "se acuesta con las dos"

No, no, no con solo de imaginar a Terry con otra mujer se le revolvía el estómago. Candy habría aceptado el pasado de Terry, pero saber que estando con ella y con otra mujer al mismo tiempo, eso no lo podía aceptar, jamas! A Candy se le contrajo el corazón.

-Sabes en su cuarto donde hemos pasado noches maravillosas y algunas tardes "últimamente", aun guarda algunas cosas mías, no ha querido devolvérmelas. Quieres que te las muestres? Candy hubiese querido decir que no, pero de forma autómata se dirigió con Susana a la habitación. Así confirmaría todo.

Se dirigieron al lugar y Susana que antes había planificado todo entrando en el cuarto mientras Terry no se encontraba, porque estaba en la casa de Candy "Revolcándose con ella" preparo todo, había entrado pues conocía cada recoveco del lugar y aprovechando que estaba solitaria acomodo las cosas, una vez pasara lo que tenía que pasar ella se llevaría todo para no dejar rastros.

-Mira! Y saco de un cajón varias piezas intima de ella, era el cajón donde Terry manejaba su ropa interior. Terry no se había percatado del bulto pues ella lo había ocultado bien al fondo del cajón y sabia como sacarlo perfectamente, para luego hacerlo desaparecer del lugar. Candy apenas pudo ver una pieza tan pequeña que no se imaginó como Susana cabe en ella. Le mostró que las sabanas olían a su perfume, dándole a entender que no hacia mucho que habían tenido relaciones. Candy ya no tuvo dudas y salió del lugar seguida por Susana no sin antes esta llevarse en su bolsa las ropas diminutas. Cuando llegaron casi a la puerta-"algo mas"

-No por favor Susana, no quiero saber más nada.

- Nos iremos de viaje- a esas alturas Candy ya no sentía nada- "Te dirá que vamos a ver a mi padre que según está enfermo, pero es la excusa perfecta, el quiere compensarme por todo lo que me ha hecho….. Bueno es hora de irme". – un consejo- dijo a la vez que llevaba el dedo índice a su boca…."Candy no le reclames nada, "no te humilles y vete". Adiós.

Susana de inmediato salió a buscar a Terry cuando lo hubo divisado corrió hacia él.

Candy no salía de su asombro. Terry la había humillado de la peor manera. No quería pensar que solo era más del montón. Le había entregado su cuerpo, su alma y su corazón a un hombre que no valía nada- Y si lo encaro? Se preguntó-No, no aumentare su ego, es un ser tan falso, como todas sus palabras y sus caricias.

-Terry! Terry!- Susana lloraba sin control.

-Que pasa Susana?

-Mi papa Terry, acaban de llamarme de Nueva York de un hospital…. Que mi padre está hospitalizado, decía con palabras atropelladas. Debía hacer su mejor actuación- Tengo que ir de inmediato Terry, por favor llévame, el pide verme, no sé qué ha pasado.

Terry bajo de su caballo-Calma Susana, todo estará bien. Ve a tu casa prepara algo de ropa y en 30 minutos te busco, pero por favor cálmate, si?. Ella solo asintió con la cabeza y se fue a su casa, dejo el bolso con sus ropas, saco la maleta que ya tenía preparada, se cambió de ropa, se arregló y listo. Mientras Terry llegaba a su casa se encontró a Candy en el umbral. Ella estaba serena, no iba a demostrarle lo destrozada que se encontraba.

-Hola amor! Quiso darle un beso pero Candy esquivo. Le pareció extraño, pero lo adjudico a que quizás Candy andaba en sus "días" y por eso no quería empezar para no tener intimidad con él, eso lo respetaba.-Candy, tengo que decirte algo…"Me voy a Nueva York, Susana va conmigo, su padre está enfermo" esta noticia fue lo último que ella pudo necesitar para que el corazón terminara de desprenderse de su cavidad y lo sintiera caer en un camino de espinas para que luego fuera pisoteado, su amor había caído en las espinas. El dolor era fuerte, quiso gritarle que lo sabía todo, que era mentira lo de la enfermedad del padre de Susana, pero recordó las palabras de esta: "No te humilles con tus reclamos" "No agrandes su ego de macho"- voy a preparar mi maleta y aprovechare el viaje para hacer unas supervisiones, quizás mañana por la tarde este de regreso. Te lo prometo".

- Promesas! esto no fue audible -Quieres que te acompañe?-pregunto sopesando su respuesta.

-"No amor"- La tomo de las manos, para Candy esa era la despedida de ella- "estaré poco tiempo además entre hospital y trabajo, no creo conveniente. No podría darte la atención suficiente y eso no quiero. Espérame aquí por favor"- le dijo y beso sus manos. Adiós amor.

Adiós Terry! Adiós amor- esto lo dijo apenas perceptiblemente.

Cuando Terry salió, Candy cerró la puerta tras de sí y fue cayendo al suelo hasta quedar de rodillas, saber que Terry se iba con Susana y que todo era una mentira la destrozo completamente, la felicidad que tenia horas antes se había desvanecido totalmente! No volvería a creer en el amor, no volvería a creer en ningún hombre.

continuara...

Nota: Bueno aquí esta este capitulo, me costo mucho tratar de hacerlo no se si exagere, pero es lo que mi corazón quería expresar. Les repito, soy novata en esto.
agradezco sus comentarios