Susana ya se encontraba lista. Terry tomo sus maletas, la deposito en la valijera y partieron. El auto lo dejaría al cuidado en el aeropuerto.

A Candy el dolor y el orgullo la cegó y no le permitió aclarar las cosas, estaba llena de rabia, como pensar en hablar cuando todo para ella fue convincente, la ropa interior, el perfume de Susana, el viaje. Imaginar a Terry en la misma cama donde ellos habían pasado sus momentos felices le oprimía el pecho. Sabía que él no era un santo, No le recriminaba los amoríos pasados, pero en su presente ella deseaba ser la única, sin embargo las pruebas mostradas le decían otra cosa, así se lo hizo ver Susana. Candy no tenía a su lado a alguien que le ayudará a pensar con la cabeza fría.

La Marlow dio en el punto y salió victoriosa. Ahora solo restaba retener a Terry en Nueva York el suficiente tiempo, enredarlo y comprometerlo. Susana era muy Inteligente, lástima que solo la ocupaba para dañar a las personas.

Candy subió a la habitación se acercó a la cama y nuevamente recordó los momentos hermosos que paso con su amor. Sacudió su cabeza, espantándolos como si fuera posible con eso. Se quitó el anillo y lo tiro en la cama, salió de la casa corriendo con rumbo a la playa, llego a la orilla, cayó en la arena y clavo su vista al horizonte como si la turbulencia de las olas trataran de mitigar sus agitados pensamientos. Estuvo largo rato caminando, sentía la brisa en su rostro y esta se confundía con sus lágrimas. Tomo una decisión. Regreso a su casa. Preparo sus maletas y cuando se disponía a abrir la puerta, la persona que menos esperaba se encontraba allí de pie en la entrada. Fue grande su sorpresa.

-Anthony?

-Candy! He venido por ti- dio un paso más hacia el interior y ella sintió el impulso de lanzarse a sus brazos.

-Anthony!- dijo Candy al momento que deshacía el abrazo.

-Candy! Dios, con cuanta efusividad me recibes, no pensé que me extrañaras. No volví a saber de ti, por eso me propuse venir a verte-.

-Anthony, llévame a Chicago por favor, ahora mismo- dijo esto y las lágrimas amenazaron en salir.

-Que te sucede Candy? Anthony estaba preocupándose.

-Me alegra mucho verte! Mira tengo mis maletas listas.- Candy forzó una sonrisa- Ya quiero estar con todos ustedes. Quiero ver a Albert a Patty, estoy resintiendo la ausencia de mi familia, por eso me siento así.

Los sirvientes habían regresado esa tarde y Candy les encargo la casa:

-Por favor sigan cuidando de esta casa como lo han hecho siempre con la dedicación y esmero. Regreso a Chicago con Anthony.

Los empleados asintieron y se despidieron de ella.

-Adiós señorita Candy, adiós Joven.

-Adiós.

En menos de 20 minutos estarían en Chicago el camino es de 15 km por carretera incluyendo 10 en autopista. Casi al mismo tiempo que llegaba Candy y Anthony a Chicago, Terry llegaba a Nueva York

Durante el trayecto a Nueva York Susana pensaba en lo bien que iba saliendo todo. Si una vez de deshizo de aquella ordinaria mujer amenazándola por estar ilegal en el pais. En ese entonces la habia encarado que si no dejaba a Terry terminaría presa y deportada. Se fue dejando a Terry y no verlo nunca más.

-Susana, en cuanto lleguemos a mi casa, salimos de inmediato con rumbo al hospital – tenemos que ver en qué condiciones esta tu padre.

-eh….si por supuesto. Estaba bastante nerviosa tenía que pensar cómo salir del dilema.

Así lo dispusieron y estando en el hospital que según a Susana le habían llamada:

-Señorita- se acercó Terry a información- Me podría por favor indicar en que numero de cuarto se encuentra el señor Andrés Marlow, el día de hoy fue ingresado, queremos saber su condición por favor.

La trabajadora buscaba en la base de nuevo ingreso, haciendo una búsqueda rápida y no encontraba ese nombre.

-Perdón señor, pero ese nombre no está registrado. Esta seguro que es este hospital que le informaron- Terry volvió su vista a Susana con la señal que confirmara lo que la mujer preguntaba.

-Por supuesto, busque bien.- contesto Susana siguiendo con su actuación

-Lo siento, pero no está.

-Susana para salir de dudas tenemos que ir a las oficinas, si todo es una mentira tu padre debe estar allá. Vamos. Alguien nos tiene que dar una explicación. Llegaron a las oficinas donde Andrés fungía como su asistente financiero y si, allí estaba el señor. Se asustó al ver llegar a Terry…con…Susana ?.

-Que haces aquí hija, por Dios! paso algo?- pregunto el señor abrazando a su hija.

-Llamaron a Susana, que estabas muy grave-dijo Terry.

-Grave, pero si estoy más vivito y coleando, pero ni siquiera una gripe tengo. Eso es una broma?

-Y una de muy mal gusto-dijo Terry muy enojado y pensativo, pensamientos que volaron allá, donde imaginaba que aún se encontraba Candy.

-Bueno Terry ya casi salgo, porque no vamos a cenar a casa? Pregunto el Señor Marlow

-Si Terry? Debes estar hambriento- y sí que lo estaba en la rapidez no pudo comer nada y recordó que cuando salió Candy estaba preparándole una merienda. –Candy! Dijo en un susurro apenas perceptible.

-Está bien, acepto su invitación.

Al llegar la noche Terry se encontraba solo en su casa, esta era pequeña, por eso no tenía servicio quería dormir y despertar temprano, tomar el vuelo y estar con Candy lo antes posible. Dejaría a Susana en la ciudad y él se iría solo. Susana sabía sus planes y tenía que ganar tiempo, no sabía si Candy seguía en el lugar o no, así que tendría que retenerlo un poco más, comprometerlo. No podía conciliar el sueño eran las 7 de la noche, cuando alguien toco el timbre. Con toda la molestia que le provoca que lo molesten abrió de mala gana llevándose la sorpresa de tener a Susana allí, lo último que le faltaba.

-Se puede saber qué haces a esta hora? Donde está tu padre?

-En casa. Quise saber cómo estás?. Si se te ofrece algo?-adentrándose al lugar sin ser invitada.

-Susana, Yo….. Como veras estaba descansando

-Terry!...Terry-, se acercó lentamente, lo tomo por sorpresa y lo beso. Cuanta deseaba que fuera Candy, pero inmediatamente la aparto

-Por favor Susana

-Por favor, sé que te gusto. Lo sentí- comenzó a desvestirse. Terry solo le clavo la vista.

Susana pensó que a lo estaba disfrutando. –Terry ven, tócame.

-vístete y vete por favor Susana. No te humilles. No necesito de ti. Tengo la mujer que necesito y no por una calentura la voy a perder. No arriesgare lo que tengo, porque es lo más valioso para mí. Si, Candy es mía y lo será siempre. Entiéndelo porque estoy cansado de repetírtelo. "No te amo". Tendré que tomar cartas en el asunto. Te lo juro.

Susana se sentía humillada, pensó que Terry la tomaría entre sus brazos, que poco lo conocía, Terry le había demostrado de qué madera estaba hecho. Era hombre de una sola mujer. Hubo algunas, pero ahora solo era de Candy. Terry iba a llamar por teléfono a Adrián Susana no quiso, al parecer su padre no sabía que había salido y no quería que se enterara.

Al amanecer Terry estaba listo temprano, como no había sacado nada de la maleta y salió. Al cabo del tiempo ya estaba de nuevo en Oak Park

Chicago

El día anterior que Candy y Anthony llegaron a Chicago:

Se escuchó el ruido del auto. Salió Albert a recibirlos. Candy bajo del auto y….

-Candy! Princesa, como estas pequeña?

Candy se lanzó a sus brazos - "Albert, mi querido Albert". Candy no pudo contener sus lágrimas.

-Pequeña que pasa? Por qué tanta emotividad? Como estuvieron esas vacaciones?

-Muy bien Bert, el lugar es hermoso y tu casa es preciosa.

-Cuando quieras puedes regresar, también es tuya.

-Ni lo digas, Bert podríamos hablar mañana. Estoy muy cansada y lo único que quiero es dormir hasta mañana. Así que por favor que no me despierten a la hora de la cena. Donde está la Tía?- pregunto Candy buscándola por todos lados.

-En sus reuniones sociales- contesto Archie.

Candy escucho esa voz - Archie querido como estas? Pero mira que guapo.

- Tu también Candy. Mira que hermosa estas? Dijo al tiempo que estiraba sus brazos juntos con los de Candy para admirarla.

-Gracias a todos por quererme por ser la Familia que tanto quise. Quiero que sepan que los quiero mucho. – sus ojos estaban tristes, pero no derramaron ni una lágrimas. Me retiro, por favor me disculpan con la Tía.

-Bien Candy- cuando se hubo retirado.

-Te fijaste Tío- dijo Archie- Candy esta triste, algo le pasa. Sus ojos no son los mismos. Hay algo que le pesa en el corazón.

Por favor Sobrino, solo está cansada- dijo volteando su mirada a Anthony. En el fondo también lo percibió, pero no iba a preocuparlos.

-No lo sé, yo también lo note

Candy subió a su habitación, se dio un baño y se metió a la cama. Quería dormir profundamente hasta el día siguiente. No saber nada de nadie.

Oak Park

Terry estaba llegando a su casa. Esperaba encontrar a Candy aunque si el servicio ya estaba de regreso lo seguro es que Candy se haya ido. La entendía.

Se dio una ducha. Se arregló. Se miraba hermoso. Bello. Salió a buscarla. Fue a la playa no la encontró, el parque, todos los lugares por los que habían estado. Candy no aparecía por ningún lado, entonces lo más seguro es que está Ben su casa. Se dirigió al lugar, desde la calle pudo ver a alguien y toco el timbre.

-Buenos días Señora, será que puede decirle a la señorita Candy que la estoy buscando. Soy Terry- estaba feliz por volverla a ver.

-No Joven. La señorita Candy se ha ido. El Señor Anthony vino ayer y se la llevo.

-Perdón? Como dice?- Terry estaba desconcertado, confuso.

-Lo que escucha Joven. El señor Anthony, el primo de la señorita vino ayer y se fueron a Chicago.

-Debe haber un error. Candy no pudo haberse ido sin avisarme…. Y con el.-la empleada solo dio la media vuelta y lo dejo allí en la puerta-.

Regreso a su casa confuso y triste, no entendía que pasaba. Subió a su habitación. Abrió las ventanas y no encontraba la razón del por qué Candy no le había llamado para informarle sobre su viaje.- "aquí hay algo que no acabo de comprender"-volteo y su vista fue a su cama. Recordó los momentos en que tenía a Candy entre sus brazos y la hacía vibrar Recordó cada momento que le hacia el amor. Las palabras hechas y las promesas. – "donde había quedado todo eso"- se preguntaba. De repente algo brillaba y vio de donde provenía. Se acercó más y divisó el anillo aquel que le hubiese entregado como símbolo de su amor

-Que está pasando? Se acostó tomo una almohada y vio un papel debajo.- "y esto"

"Terry, disculpa si me voy de esta manera, pero me falto valor decírtelo de frente. Me he dado cuenta que nosotros no estamos hecho el uno para el otro. Por favor olvida todo lo pasado y empieza de cero. Yo tratare de hacer lo mismo. Te devuelvo tu promesa. Adiós Terry."

-Qué es esto? Que significa todo esto. No puede ser verdad. Candy no pudo abandonarme. Ella me prometió jamás dejarme… Se fue…. Candy se fue… sus lágrimas salieron ¡Mentirosa! – Terry lloraba-¡Es una maldita mentirosa! Y tiro todo lo que encontraba a su paso. Salió de su casa. Quería perderse. Camino sin rumbo hasta que sus pasos lo dirigieron a un bar. Quería emborracharse y no pensar en nada ni en nadie. Que el licor nublara sus sentidos para no pensar en ella. Tomo hasta perderse. En el lugar lo conocían y le ayudaron llegar a casa. El servicio ayudo a llevarlo hasta su cama. Estaban asustados de ver a su patrón en semejante fachas. Eso era lo bueno de vivir en un lugar alejado. Que no era la comidilla de los demás.

Al despertar al día siguiente no soportaba su cabeza. Se acordó de lo sucedido y volvió a llorar.

-Candy….Candy….por qué te fuiste mi amor, por qué. Te fuiste con él. Me dejaste por él. Se levanto quería volver a tomar. Recordó en casa tenia wiski en su pequeño estudio. Entro y arraso con unas botellas que tenía guardadas allí. Tirado en el piso seguía con otra botella. Se acostó boca abajo. Seguía llamándola.-"Candy!, Candy"…cuando recordaba sus palabras escritas le entraba furia y destruia todo a su paso. El servicio que escuchaba todo, se limitaba a no entrar, tenían miedo. Tuvieron que hacer algo que quizás el joven no le gustaría y de seguro los echaría de patitas a la calle, pero era necesario. Llamaron a su madre porque a como estaba tomando mínimo terminaría en un hospital. No quedaba una botella más en los cajones. Allí pasó varios minutos. No lo escuchaban. Hasta que decidieron ir a verlo. Entrarían con la llave de emergencia. Se encontraba inconsciente.

-Santo Dios, Peter hay que llevarlo al hospital, pronto llegara la señora Eleonor, mientras hay que adelantar el viaje, lo subieron al auto y se lo llevaron. Dos días pasó en el hospital. Eleonor estaba furiosa con él por su comportamiento, pero también reconocía que su hijo para desintoxicarlo. Su madre pensó en algún problema que lo aquejaba, pero no encontraba la forma que le confiara. El apoyo moral de una madre es lo que necesitaba en ese momento, no le haría recriminaciones

Una vez que le dieron de alta y lo llevaron a casa Eleonor quiso indagar en el problema, peor él era muy reservado y no pensaba aquejarla.

-Hijo, sé que no me tienes la confianza suficiente, pero quiero que sepas que yo estoy aquí y que puedes contar conmigo cuando sea y por lo que sea.

-No es nada madre! Yo estoy bien, es solo que quise tomar algo.

-Algo? Dios santo. Casi te bebes toda la cantina.

-Por favor Eleonor, no seas exagerada.

-Hijo, sé que no he sido la madre que esperabas, sé que no estuve contigo en los años en que me necesitaste. Reconozco mis errores, pero quiero que sepas que puedes confiar en mí, sea lo que sea si hijo. – Le decía su madre con todo su amor-.

-Mama, nadie puede ayudarme. Lo que me pasa son cosas que ni tu ni nadie me pueden solucionar.

-Pero al menos desahoga hijo, dime que pasa?- la insistencia de su madre estaba logrando que el abriera su corazón.

-Madre… y una lagrima broto…..ella se fue. Me dejo. No le importo dejarme con todo este amor que siento. No le importo. – Terry lloraba desconsoladamente sobre el regazo de su madre, quien acariciaba sus cabellos.

- Ya mi niño! Entiendo que te enamoraste. Estas sufriendo. Debes de seguir adelante. No debes dejar vencerte. Tienes que luchar.

-Ya no me importa luchar por nada. Ella era todo para mí. Ella era mi mundo. No sé si pueda olvidar madre.

-como se llama hijo?

-Candice, Candice Ardlay, pero ya no quiero hablar más de ella- limpio sus lágrimas- tratare de salir adelante, sé que algún día lo lograre. Ahora por favor ya no quiero hablar de eso. Si ella me dejo, no vale la pena sufrir, si no valoro todo lo que tenía para ella, ni modo las cosas así son y debo aceptarlas.

Chicago

Al día siguiente de su arribo a la residencia de Chicago Candy se levantó temprano y como siempre buscaba estar a solas. Albert le había dicho anteriormente que Patty estaría en la ciudad. Se alegró. Ahora tendría con quien conversar, distraer su mente y no pensar más en Terry. Aun no hablaba con Albert con respecto a su apellido, pero estaba segura que en cualquier momento le plantearía la situación. Además estaba Anthony quien le reiteraba siempre ser parte de la familia y que se sintiera así. Anthony seguía albergando esperanzas, pero Candy no le daba señales de nada. Pronto tendría que enfrentar la situación. La Tía, le resulto indiferente el regreso de ella. Ni siquiera la miraba. Después de tantos años la tía no reconocía el alma de Candy. No quería conocerla. Albert le dio estudios e hizo de ella una mujer de bien, preparada e inteligente. Fue una chica que supo apreciar y aprovechar lo que le habían dado. Candy era un orgullo, pero simplemente la anciana no la apreciaba ni quería hacerlo nunca. Candy no era inmune a sus reproches, en el fondo le dolía que la Tía abuela nunca la quisiera, sin embargo el amor de Albert y los demás le ayudaban a sobreponerse. Por la tarde Archie se despidió de ella pues continuaría con su maestría para llegar a ser un excelente profesional.

Nueva York

Después de lo que había sucedido con Susana. Esta decidió quedarse unos días. Esperaría que la bomba explotara y luego iría como si nada. Consolaría a Terry. Le daría todo su apoyo así que después del desprecio de Terry en cuatro días ya estaba de nuevo. Dispuesta al ataque de su presa. Susana no se cansaba.

Chicago

-Buenos días Albert, puedo hablar contigo?, puedes darme un tiempo por favor

-Claro Candy, espérame en el estudio.

Cuando se dirigía al lugar se topó con la Tía, quien le devolvió una fría mirada. Candy solo bajo su mirada.-Buen día Tía. Esta ni siquiera le contesto.

Entró al estudio. Luego llego Albert

Por favor Candy siéntate. Escucho.

Candy empezó a tomar sus manos. Estaba muy nerviosa, pero debía hablar y soltar lo que tenía en el pecho.

-Bien, Albert. Lo que tengo que decirte es muy serio. –"quiero dejar de ser tu hija".

-Qué? Albert se levantó de su silla. No podía dar crédito a lo que escuchaba.- que dices Candy? No lo comprendo.

- Lo que oyes, Quiero devolverte lo que me has dado. No me pertenece. No cuando….."No puedo corresponderle a Anthony".

- Por quien me tomas Candy?- ella no entendió su pregunta.-Crees que todo lo que te di, era una compra para Anthony? Si es así, entonces no me conoces Candy.

- Es que bueno. Por Anthony fue todo esto, pero ahora no hay nada ni lo habrá Albert y disculpa si mi petición te ofendió.

-Las cosas que tienes Candy, tú te lo has ganado. Yo te di una herramienta es verdad, pero tú has sabido aprovecharlo. Así que no me vuelvas a decir eso. El cariño que te tengo con nada material lo puedo comprar.

-gracias Albert. Yo….. Te agradezco infinitamente por todo. Agradezco a mis padres que no conocí, el haberme abandonado, porque solo así pude conocerlos a ustedes y estaré eternamente agradecida por todo.

-No sé qué sucedió entre tú y Anthony, pero sea lo que decidas yo te apoyare. Sé que no lo amas. Eso lo he intuido. Solo espero que Anthony lo vea también, sino sácalo de su error lo más pronto posible. No quiero que sufran ninguno de ustedes.

-Gracias. Candy se levantó y abrazo a Albert con infinito amor, con aquel amor de hermanos que sentían el uno por el otro.


Nota: Hola gracias por sus comentarios, les agradezco sus críticas.

Bueno, porque ellos están sufriendo como yo los imagino en FS. pero prometo que no habrá mucho tiempo, claro que no.

solo quise demostrar que la mujer es enferma como Susana. en mi opinión si Susana no vivió ni más ni menos así. Se metió siempre en la relación de dulces y Terry y no los dejó en paz, creo por eso Mizuki tuvo que eliminarla. Cortar de raíz con lo malo.

Ahora en cuanto a poner una parte que se ahoga en el licor para calmar su dolor esta parte en FS cambio pues en esta no se dice que Terry haya sido un alcohólico como en las versiones manga y el animé. En el FS se ha dicho que por la separación de ellos su actuación es decadente, lo que obviamente provoca que lo despidan de la mejor compañía, es obvio que no pueden tener una persona que antes demandaba buenos ingresos. No se dice que haya abandonado a Susana. Trabajo en un teatro ambulante y nunca se desatendió de ella. Creyendo ver en una alucinación a Candy lo impulso a regresar y empezar de cero en lo que a él le apasionaba porque sabía que Candy asi es como queria verlo. "Triunfante"