Candy y Terry se habían casado a mediados de septiembre aún estaban en verano.

-"El señor su esposa y su madre se han ido.

-Pero, que me está diciendo?- No daba crédito a lo que estaba escuchando- Como que se fue con su Esposa?.- quiso preguntar, pero la empleada dio la vuelta dejándola perdida en sus meditaciones. –"Maldita sea, por estar encerrada no me di cuenta de todo" Malditos, Malditos todos". Los odio.-"Terry no pudo haberme hecho esto!", Terry, Terry…..Por que nunca me quisiste Terry?

Camino y camino y llego al Gimnasio donde Fred Trabaja, pero no lo encontró. Le pareció bastante raro.-De seguro esta en departamento- pensó.

Al llegar al departamento de este vio unas maletas- "Vaya, Vaya con que te vas de viaje, eh?"

-No, Bueno…..Si, pero es solo momentáneo….la verdad debo ir a ver a mis padres que hace mucho que no se de ellos.

-Ah, sí? Y por eso te llevas todo- dijo Susana al tiempo que revisaba todas las gavetas y cajones no viendo una sola pieza de ropa.- Dime la verdad, Fred. Tú también piensas largarte…tú también me abandonas?.

-También? Que quieres decir?.

-Terry se fue, se fue….me dejo y se fue con esa mujer. No sé qué le vio!- Susana estaba histérica y gritaba con furia- "Yo soy bella, más hermosa. Esa mujer que apenas conoció me lo robo y hasta ya están casados. Tan solo en 4 meses se enamoró de ella y se casó?. No lo puedo aceptar Fred. No, no. Yo que lo conozco desde años, jamás, jamás me vio cómo la ve a ella."-ella lloraba de furia.- Ella que lo abandono con el menor pretexto y el, el que hace? La recibe de nuevo y se casa.

-Te recuerdo que tu". Dijo señalándola-"Tu provocaste eso. Ya se te olvido?" tú fuiste la culpable de todo Susana, con tu obsesión, ese acosamiento de seguirlo a todos lados y luego cuando vino esa mujer, dejaste de vivir para ti, esa enfermedad tuya. Lo perdiste por tu misma culpa...Aunque la verdad…. él nunca fue tuyo.

-Cállate maldito! Que todo ha sido por tu culpa. Todo iba muy bien hasta que se te ocurrió hacer tu estúpido negocio que ni para eso sirves.

-Aun estas a tiempo Susana recapacita. No soy el mejor ejemplo a emular, pero te lo digo sinceramente….estas cayendo en un abism

o y puede que nunca salgas. Busca ayuda, te lo recomiendo. Yo por mi parte, quiero empezar lejos de este lugar. En principio me pareció un buen lugar hasta que...

-Termina tu dialogo- dijo frunciendo el ceño-"Hasta que me conociste no?"

-Si Susana, hasta que te conocí- dijo el chico con la cabeza baja, pues reconocía también que se había dejado manipular por ella. En un inicio él había querido a Susana. Aunque sabía de su obsesión por Terry, no le importo porque le gustaba, Susana no era fea, no, en lo absoluto y podía tener al chico que quisiera sin tener que pagar para satisfacerla, solo que el hombre que quería lastimosamente no la veía de la misma manera. Por eso su obsesión se hizo más y más fuerte, porque el objeto de su atención se alejaba más y más de ella. Fred había caído en sus redes de unirse a ella y si esta le prometía dinero guardaría cuanto secreto supiera con tal de obtener una buena gratificación.

- Ja ja ja, sí, pero bien que te divertías conmigo no?

-Ya te lo dije, por favor déjame ir- Susana interrumpía la salida-Quiero empezar de nuevo lejos de aquí. Olvidar todo esto.

-Así que también te largas estúpido. Crees que las cosas son así de fácil.- Susana estaba desesperada. Otra vez se quedaba sola. Ya hasta su pasatiempo o diversión de le iba.

-Bah, arréglate como puedas- Me tienes harto.

-No tan rápido! Y se acercó intimidante, Fred le dio miedo y retrocedió varios pasos hacia atrás.

-Qué te pasa Susana?- una risa malévolo se asomó.

Cuando llego vio maletas hechas y mientras Fred seguía guardando cosas aprovecho y tomo un objeto pesado que tenía en una mesita. Ella iba con la finalidad de arreglar cuentas con Fred y más ahora que Terry se fue y todo le salió mal tenía que desquitársela con alguien. Cuando se acercaba a Fred estrello el objeto contra la cabeza del atleta que lo dejo inconsciente y con una herida de la cual emanaba mucha sangre. Esta soltó el objeto y asustada salió del departamento. Muy nerviosa y sin rumbo. No fue hasta varios minutos después que ella volvió a la realidad y recordó lo que había hecho- "Bien…. Se lo tenía merecido. No soy un deshecho al cual puede botar". Regreso a su casa muy nerviosa. Ordeno hicieran sus maletas porque se iría….. Nueva York.

Esa misma noche partió. Consiguió el boleto y se fue. Buscaría a su padre. De seguro él sabe dónde está Terry.

Nueva York

Candy y Terry se encontraban instalados en su nueva casa en Central Park. Días atrás Eleonor había ayudado en la búsqueda de esta. Terry había vendido su pequeña casa que estaba ubicada en la 110th Street al norte de Central Park, ahora necesitaba una más amplia y espaciosa. Ese era uno de los motivos, porque el otro era del conocimiento de Susana. Ahora no estaba solo. Tenía a quien cuidar. Candy lo era todo para él y debía protegerla.

-Te gusta amor!- pregunto Terry al ver que su esposa admiraba cada espacio y cada detalle de su hogar.

-"Es hermosísima Terry! Claro que me encanta, es muy amplia y cómoda- Aunque contigo viviría en cualquier lado amor".-Dijo Candy abrazando a su marido.

-Me alegra mucho, bella Esposa- dijo al darle un beso en los labio- vamos a conocer mi estudio y luego iremos a la planta alta- ella asintió, realmente estaban felices por formar una familia.

Cuando llegaron al estudio Candy se sorprendió por todo lo que había. Era un lugar completo había colección de obras muy importantes. Recordó que a Terry le encantaba leer y que por supuesto fue actor esos libros siempre serian parte de él. Además admiro grandemente un piano a ella siempre le agrado ese instrumento porque decía que quien tocaba las notas musicales en un piano debería ser un ángel. La música que emana ese instrumento era tan cálida que llenaba su corazón de hermosos sueños e ilusiones, así lo sintió desde niña y ahora su Esposo tocaba una nota musical hermosa que la transporto a otro mundo. Siempre pensaba que quien tocara esas dulces melodías eran personas muy sensibles que expresaban en el llanto de aquellas teclas su triste sentir. Ahora su amado las tocaba no por tristeza, sino porque expresaban su felicidad, su alegría de poderla tener allí junto a él. El que pensó no amar a nadie. Ahora se sentía completo y vivo. El amor que se construyó en tan poco tiempo hubiese sido criticado por muchas personas sin embargo este cuando surge y es de verdad no importa cuánto tiempo pase. El amor solo llega, no avisa y se siente. Se siente en cada poro, en la respiración en el aire, en cada ser vivo que existe, en cada célula que lo constituye. Se habían jurado amor y lo habían hecho ante los hombres. Posteriormente lo harían ante las leyes de Dios, pero desde entonces este amor se cimentaría sobre bases firmes para que cuando vengan las tempestades sea capaz de soportar los fuertes vientos. Tendrían tempestades, claro que las tendrían. No siempre la vida y sobre todo el amor se viven en lechos de rosas. Hay que luchar para vencer cada una de las adversidades, salir adelante siempre mirando de frente.

-Amor, por qué lloras? pregunto Terry al terminar de tocar y se acercó a ella.

-Es que es una melodía tan hermosa que volví a mi infancia, cuando soñaba con príncipes en caballos blancos y la melodía me recordó esos momentos de mi niñez.

-Oh! Amor. Mi niña pecosa- "Ven"- dijo limpiándole sus lágrimas- quiero mostrarte el jardín, quizás no sea tan hermoso como el de Oak Park, pero sé que te encantara.

Se dirigieron al jardín y, si, no era igual que el de su otra Residencia, pero a Candy igualmente le gusto. Allí ella podría hacerlo más bello aun con sus propias manos. Le encantaba la idea.

Luego se dirigieron a las habitaciones tres en total. Una de ellas la recamara matrimonial, grande y espaciosa una cama preciosa con dosel para crear un lugar íntimo con un acabado de caoba medio. Una cama de ensueño.

-Mira Candy, nuestra cama- dijo de manera muy sutil e insinuante- te gustaría que la probemos?

-Terry, no empieces- fingió molestia. La verdad que se moría por que la tomara, pero esperaba que iniciara el juego amoroso.

-Vamos Candy, no me digas que no quieres.- la acerco y la beso delicadamente poniendo sus dedos en la nuca de la muchacha y con sus dedos pulgares tocaba los labios de la rubia. Sin dejar que ella conteste tomó sus labios y los besó con pasión, con ternura con amor.

Terminaron probando la cama. Incluso hasta el amanecer.

Terry había despertado primero eran las 4 de la madrugada. Candy estaba plácidamente dormida. Terry quería volver a probar el dulce néctar de su Esposa y no quería despertarla. Se levantó y fue al baño al cabo de un rato volvió y su Esposa yacía en los brazos de Morfeo, él quería arrebatarsela, pero se debatía en dejarla descansar y su deseo. Volvió a levantarse salió de la recamara desnudo aun no tenían servidumbre así que podía pasearse por la casa como le diera la gana. Tomo un cigarrillo hacía mucho tiempo que no fumaba, pero la ansiedad lo estaba matando. Regreso a la habitación, su esposa estaba de espalda se acercó y a través de las sabanas empezó a acariciarle los muslos. Levanto la sabana y su demanda fue peor al ver a su Mujer desnuda invitándole a tomarla de nuevo. Quito las sabanas y la abrazo de espalda al tiempo que besaba sus rizos, su cuello y acariciaba a placer sus senos y su miembro excitado buscaba su contraparte. Ella estaba despertando ante las caricias de su amor.

-Terry, Terry. Que haces?- a la medida que giraba para quedar de frente a el- "Terry"…no la dejo terminar pues la beso con inmensa pasión. Candy se sentía perdida y no sentía nada más que la posesión de su marido. Adoraba sentirse deseada, amada que le era imposible negarle nada.

-"Me has estado castigando, eh? Amor". Pregunto extasiado y nuevamente la hizo suya.- "Te necesito"

Se amaron como otras veces, como único testigo un nuevo amanecer.

Mansión Chicago

-Al fin apareces William, pensé que jamás te dignarías a venir- dijo la Tía molesta al ver entrar a su guapo y rubio sobrino adorado.

-Tía, usted ya sabía que me iba unos días con Candy a la casa de descanso. Además deje las cosas en orden para evitar inconvenientes y poder irme tranquilamente. Dígame ahora que sucede?.

-No me hables así, William que solo lo que he hecho es velar por ti.

-Eso nunca lo he dudado Tía, pero usted debe entender que soy suficientemente mayor. Pero por favor que le aqueja.

-Esa es la influencia de esa niña- despotricó la anciana refiriéndose a Candy.

-Un momento Tía- dijo Albert levantando una mano en señal de alto- a mí no me influencia nadie. Como ya se lo dije soy bastante mayor para tomar mis propias decisiones y ser responsable de mis actos. Hay algo que le debo informar aunque se de antemano que no le interesara porque se trata de Candy.

-Que ha hecho ahora?- dijo en forma despectiva

-Nada de lo que pueda avergonzarse Tía…..Candy se ha casado y se ha ido a vivir con su Esposo a Nueva York- le dijo tajante el rubio Ardlay.

-Que estás diciendo William? – pregunto la Tía al borde de un colapso. Se ha casado y con quién?. Además porque no fuimos invitados los miembros de la familia.

-Pensé que no le importaba?

-Claro que me importa por el buen nombre de nuestra familia.

-Por favor Tía, los tiempos han cambiado.

-Pero los valores y buenas costumbres, esos nunca deben cambiar, siempre deben perdurar en la familia.

-Pues bien solo le diré que Candy se ha casado con alguien que la valora la respeta y la quiere mucho. Su matrimonio solo ha sido civil, pero pronto se casaran por la iglesia si es lo que la inquieta.

-Eso espero!

-Tía-dijo el rubio tomándole las manos-por qué nunca ha querido a Candy? Ella nunca le ha hecho nada a nadie. Siempre ha sido una muchacha dispuesta a salir adelante. Es verdad que le he dado las herramientas para hacerlo y ella ha demostrado con creces, ha retribuido todo cuanto ella ha aceptado que ha sido solo la fábrica de platería. Ha sabido sacarla adelante y ha sido un buen elemento en ese negocio. Usted nunca se dignado a conocerla a conversar con ella. Si tan solo pudiera entrar en su alma y conocerla aunque sea un poquito, le aseguro que su opinión hacia ella cambiaria, porque es una mujer muy digna. El hecho de no haber tenido padres no fue error de ella, Candy no tiene la culpa de haber sido huérfana, sin embargo siempre está allí entera, fuerte y dispuesta. Ha tenido fuertes golpes como todos, pero siempre se aferra a seguir viviendo.- se detuvo a ver el rostro de la anciana- No le digo que la quiera, no puedo obligarle, pero por favor Tía, haga un intento por tratarla, por conocerla. Sé que en principio usted nunca estuvo de acuerdo con la decisión de años atrás de acogerla en nuestra familia. Quise ayudar a aquella niña porque Anthony me lo había pedido….lo habían separado de su amor que, aunque eran muy niños, lo cierto es que ellos tenían un sentimientos muy bello, hermoso y limpio que quizás con el tiempo hubiese sido algo más fuerte, pero bien….las cosas han cambiado mucho y Candy encontró el amor en otro lugar.-dando un respiro prosiguió- Sabe lo último que Candy me ha pedido?

En ese momento la Tía lo vio a los ojos- Quiere que le quite nuestro apellido y desea devolver todo lo que tiene, porque cuando yo me case y tenga mis hijos, ella no quiere aparecer como hija. Obviamente no acepte tal propuesta y aunque me costó convencerla al menos quiero que figure como mi hermana. Hice unas consultas con mis abogados y así será.

La Tía estaba sorprendida por todo lo que Albert le contaba. No sabía nada de Candy eso era muy cierto.- también quiero informarle de algo que tiene que ver en mi vida personal, pero creo que le debo hacer partícipe que pronto también me voy a casar. La Tía aún más sorprendida dijo:

-Estás hablando en serio?

-Como nunca antes en mi vida, Tía Elroy.

-Bien. Quien es si me puedes informar

-La hija del Señor Livingston, un inversionista menor, pero importante.

-Tráela para conocerla. Por favor William

-Está bien.- y por favor piense en lo que le dije con respecto a Candy.

La señora solo asintió y se disculpó para dirigirse a sus aposentos. Se sentía cansada y quería también pensar todo lo que Albert le había comentado. A su vez este se adentró a su recamara se dio una ducha se arregló y se fue a casa de Lila para contarle los pormenores con detalles sobre la conversación con su Tía.

-En serio William? Ella quiere conocerme- pregunto Lila algo nerviosa.

-Sí, amor, pero no te preocupes la Tía en el fondo es buena, solo que ella fue criada con muchos prejuicios sociales. Además no tiene por qué temer. Me siento orgulloso de ti y es lo único que debe importarte.

-Te amo amor. Nunca me arrepentiré de amarte- dijo Lila acariciando los rubios cabellos de su amor.

-Yo más, mi bella veterinaria.

Se unieron en un beso tierno y apasionado. Albert tenía un apartamento y allí llevaba a Lila. Como es obvio necesitaban privacidad.

Susana que ya estaba en Nueva York se dirigió a la casa de su padre que era más grande que la que tenían en Oak Park debido a que Andrés Marlow vivía más en N.Y. había adquirido la pequeña propiedad en Oak porque a Susana le gustaba y porque allí vivía Terry. A su vez le funcionaba pues cuando Terry lo requería cerca tenia donde quedarse.

Obviamente el padre de Susana no había regresado y no tenía idea que ella estuviera esperándolo. Al llegar el final de la tarde apareció el Sr. Marlow . La empleada que lo atendía le comunicaba que:

-Buenas Tardes Señor

-Buenas Tardes Lidia, alguna noticia?- pregunto el dueño.

-Sí, señor vera... Su hija se encuentra aquí.- Esta en su cuarto descansando.

-Susana aquí?- gracias Lidia. Iré a verla.

El señor Andrés se dirigió al cuarto de Susana. Golpeo la puerta, pero Susana no salía, no contestaba. –Bueno esperare que despierte.

Casa Granchester Central Park N.Y

9:00am

-Como amaneció mi hermoso Señor? – al mismo tiempo que besaba la espalda de este.

-Buenos días amor….. Amanecí de maravilla. He dormido deliciosamente.- al tiempo que se estiraba en toda la cama.

-Bien levántate entonces dormilón. He preparado el desayuno.

-Amor, me hubieses despertado para ayudarte. No es justo que solo tu…..

-Shhhh -le puso un dedo en los labios. -Quise hacerlo amor, por favor quiero atender a mi Esposo.

-Está bien.

Así desayunaron deliciosamente, una exquisita comida. Terry le ayudo a lavar los trastos, secarlos y arreglarlos en su lugar. Candy luego se dispuso a hacer algunos quehaceres mientras llegaban los empleados. Habían contratado a un jardinero, una cocinera y una persona que se encargara de la parte interna de la misma. La casa era bastante grande así que Candy estaba considerando buscar a alguien que ayudara a la que hiciera los asuntos domésticos, pero vería como se desarrollaría todo antes.

Las cosas transcurrían de manera normal. Terry empezaría a asistir a su trabajo pues el tiempo que se había dado ya se había agotado y la vida laboral volvía a su normalidad. También Candy debía ir a ver cómo iban los asuntos relacionado con sus negocios de plata y debía también hablar con la persona que dejo en Europa para saber que prospectos habían en fin pedirle un reporte de los acontecimientos. Así paso el día y los venideros también.

Ya el padre de Susana había hablado con ella. Esta, a su vez le hecho un rollo de que se sentía muy sola y que lo extrañaba, en el fondo si, era verdad, pero también el motivo de su viaje, era porque quería saber dónde estaba Terry.

-Susana, escucha, no quiero problemas con Terry, ahora que sé que está casado no entiendo para que quieres su dirección, en realidad no la tengo y si lo tuviera tampoco te lo daría. No creas que no sé lo que paso al respecto y el problema que ocasionaste con su novia. El me llamo porque quería que fuera a verte y porque me dijo algo que no me gusto.- me dijo que atentaste contra la vida de su Esposa, es eso cierto?

-Su Esposa, ja ja ja Claro que no padre. Además ella no era su esposa para ese momento.

-Susana sé que mientes. En definitiva si era o no su Esposa eso es irrelevante comparado a lo que hiciste. Terry me dijo incluso que tenía pruebas y podía meterte en la cárcel. Hija por favor déjalo en paz, Desiste de esa locura él no te pertenece, entiéndelo, recapacita y busca nuevos horizontes, le suplique que no lo hiciera y te diera otra oportunidad. Susy, eres una linda mujer y puedes encontrar el amor en otro lugar, viaja como lo hacías antes.

-Basta papá, que no entiendes que yo lo amo, lo amo padre. Yo no puedo vivir sin él, desde que lo vi me gusto me enamoré y me da rabia padre siento tanta rabia de saber que se ha casado. Él era libre para mí, ahora….ahora. Se me fue de las manos papá.

-Ay, hija. Nunca lo has tenido. Vives en un mundo de ilusión. La partida de tu madre te hizo mucho daño. Si ella viviera talvez tú sería distinta. No he sabido darte orientación y lo único que he hecho es trabajar y trabajar para darte una buena calidad de vida, pero siento que me he equivocado grandemente. Por lo pronto no le diría a Terry que Susana estaba en Nueva York

Susana no pudo conseguir nada de su padre ni dirección ni nada. Lo que le quedaba era espiar esperarlo en las oficinas y seguirlo. Así pasaron dos semanas no lo había visto, pero ella no desistiría. Paso una semana más pero ella solo estuvo dos días, los otros días no pudo ir para no levantar sospechas en su padre, pues en dos ocasiones su padre se quedaba viendo al lado del garaje seguro la había visto en el auto haciendo guardia. Así que mejor ir con calma- se decía ella misma. Así aso una semana más y Susana no conseguía nada. Hasta que por fin un día se le dio. Terry estaba llegando estaciono su auto y salió, al dirigirse a la puerta:

-Terry, Terry- giro a su derredor y para sorpresa y enojo la diviso.

-Por Dios santo que haces aquí Susana?-pregunto lleno de furia.

-Se te olvida que aquí trabaja mi padre?

-Claro que no se me olvida, pero creo que tendré una conversación con él.

Terry! Me di cuenta que te casaste. Terry, porque lo hiciste, porque me haces eso. Sabes que yo te amo.

-Estás loca Susana déjame en paz. Vete. Vete – no tengo que darte explicaciones de lo que hago.

-Terry, sé que he sido un poco tonta que he hecho muchas cosas, pero han sido por amor, porque yo de verdad si te amo, no esa mujer en el menor problema de dejo, te abandono a tu suerte, no te demostró confianza.

-Por favor ya no hables y deja en paz a mi "Esposa"- hizo énfasis en la palabra- lo que la hizo rabiar más de coraje.

-cállate, cállate, cállate- gritaba con las manos en su cabeza.

El padre de Susana hizo su aparición y se avergonzó por no haberle contado a Terry después de lo que había hecho Susana, por lo menos para estar al tanto, no porque tuviera que rendirle cuentas de su vida. Terry no se lo reprocharía, se imaginaba el tormento en el que vivía el hombre como para darle uno más con sus reclamos. Solamente le dijo:

-Andrés, por favor tomate unos días. Arregla este asunto.- se retiró dejándolo apesadumbrado.

Continuara


Notas: muchas gracias por sus comentarios y si Susana está totalmente loca. asi me la figuro como una mujer obsesiva. recuerdo las veces que trataba de estar con Terry, como seguía cada mirada y cada movimiento de el. se sentía dueña de Terry y hasta le pide que no haga que candy vaya a N.Y. se percibe su egoísmo siempre. Mizuki tenía que eliminarla por eso de quedar viva que rumbo le esperaría a Terry? seguir enamorado con una devoción infinita por Candy y con atado a algo que no amaba. creo que no habría un buen sentido de tal obra escrita por Nagita.