15

Se acercó a nosotros con esa expresión de tipo loco que tiene cuando oculta algo que no quiere compartir, pero, lo conozco demasiado como para saber que detrás de esos ojos preocupados algo oculta. Nos miró a todos con una pequeña sonrisa, al menos no puede ser tan malo si sonríe me dije a mi misma.

-Bien, podemos irnos- dijo hacia todos, miro mi brazo libre y sonrió un poco más, esta vez, el miedo que tenía en su expresión desapareció un poco- Se me olvidaba, según Harry mis recuerdos puede que vuelvan en una gran parte en los próximos días, con suerte podre recuperar mi vida desde donde la deje, además, también, aprobé mi residencia.

De parte de todos recibió felicitaciones y palabras de aliento, yo por mi parte dije que Me sentía feliz por él, y es que como no estarlo, si según entiendo su cerebro no tiene lesiones permanentes, logro terminar su especialidad y poco a poco su vida volverá a la normalidad.

En este punto fue donde le puse más atención a sus palabras, con suerte podrá recuperar su vida donde la dejo, es decir, volverá a ser el cirujano pediátrico que se formó para ser, el tipo medio arrogante de hace unos meses y obviamente a estar próximo a casarse. Pensar en eso se sintió como una patada en el estómago.

-Ya que soy libre- marco comillas en el aire- Harry dice que puedo manejar, Jazz, puedes llevar tu a mama y papa a casa, quiero llevar a Bell a dar un pequeño paseo- me guiño un ojo y sonrió con esa maldita sonrisa que hace que quiera golpearlo y besarla a partes iguales

-De acuerdo, me robas a mi cita del día y no me molesta- mire como Edward rodaba los ojos- Nos vemos hermano- acto seguido ambos hermanos se dieron un pequeño abrazo, Jasper le dijo algo que no alcance a escuchar y que cambio su expresión a una un poco más seria.

Tras despedirnos de todos cada uno tomo autos separados, Ed y yo en el suyo, que fue conducido por su padre hasta aquí y Jazz se llevó a sus padres de vuelta a casa, prometió volver al día siguiente y nos hizo prometer salir a celebrar todo esto con nuestros amigos.

-Y bien, a donde vamos- pregunte impaciente, sabe que odio el misterio

-La curiosidad mato al gato ovejita

-Idiota- susurre

-Tu idiota- me guiño el ojo nuevamente

Condujo en silencio, pero no en un silencio incómodo de esos que pueden volver loco a cualquiera, más bien, su mutismo me funciono para pensar de nuevo en lo que dijo y preparándome mentalmente para que me diga algo que posiblemente me rompa de mil formas, además funcionó para que mentalmente me diera ánimos para pelear, ya me canse de ser siempre la chica que sufre por los rincones, si algo vi en estas dos semanas fue que Edward en cierto grado me ama y por supuesto yo no he dejado de hacerlo, por lo que si decide que va a seguir su camino donde lo dejo peleare de vuelta con todo lo que tengo y si no funciona me alejare y no voy a volver, ni como su amiga, ni como su fotógrafa, ni como nada.

No me di cuenta de que el auto se detuvo hasta que vi que mi puerta se abría.

-Como que alguien está muy lejos de aquí- me dijo cuando baje, mire alrededor y con una sonrisa me di cuenta donde estaba, el jardín botánico Fletcher Moss, un lugar que he querido visitar por un largo tiempo, pero al que nunca he venido.

Es un hermoso lugar, tan verde y lleno de vida, parece sacado de alguna película, tanta magia en un solo lugar hace que quiera tomar algunas fotos, imagino que cerca de la hora dorada este lugar debe ser aún más hermoso

-Caminamos? - me preguntó ofreciéndome su brazo, el cual acepte sin dudar, nos adentramos en uno de los senderos y rápidamente encontramos un lugar donde sentarnos- Necesito antes de cualquier otra cosa que me cuentes que paso, lo hablé con Harry y dijo que no había problema en que me contaran la historia que me perdí.

-Está bien, pero no creo que sea algo bonito de oír- argumente tratando de salirme por la tangente

-No me importa, necesito saber- escuché cierta impaciencia en su voz

-Saber qué?

-Todo lo que me he perdido- agacho su cabeza con algo de tristeza

-No sé por dónde comenzar- dije la verdad

-El principio es una buena idea- rodé los ojos

-Ok, como quieras- me encogí de hombros- voy a ser completamente honesta y mi filtro desaparecerá del todo, como sabes el día de mi cumpleaños 23 comenzamos a salir, pero, seis meses después ya no funcionaba nada entre nosotros, tú estabas demasiado ocupado con tu carrera y yo no podía luchar sola- lo vi asentir, eso lo recordaba- creo que dos meses después de terminar tu cambiaste el estado de soltero a en una relación con Tanya, esa fue la primera vez que sentí como se rompía mi pecho.

«El tiempo pasó y entre ambos nada fue igual, tú tenías tú vida de ensueño en el hospital, eras un excelente médico, y yo comencé a trabajar con Jo en el estudio, me dediqué a la fotografía de bodas y profesionalmente mi vida era excelente, todo eso hasta principios de mayo, cuando recibí una llamada de tu no tan amable novia.

-Que quería? - pregunto

-Tu qué crees? - Reí con amargura- presumir ante mí de su felicidad, te le propusiste y ella no tenía nadie a quien molestar más que a mí para pedirme que fuera la fotógrafa, no solo de su boda sino de todo el proceso, créeme, acepte por puro masoquismo, ya que ella y yo nunca logramos tolerarnos.

«Además de todo lo que te estoy contando quiero que sepas que durante nuestro pequeño distanciamiento te odiaba bastante, y en mi defensa creo que todos lo hacíamos un poco, con Tanya a tu lado te convertiste en un tipo bastante arrogante, cambiaste tu estilo de vestir, de hablar, incluso tu modo de sonreír, el día de tu fiesta de compromiso tuvimos un pequeño encontronazo y te dije lo que ya sabes, que prácticamente te odiaba, luego pedí disculpas por eso y poco a poco fuimos encontrando nuevamente nuestro camino, aunque tú no conoces los límites personales de la gente, me besaste en varias ocasiones y te respondí, pero pensé en ella y me sentí horrible, ni siquiera podía verte a los ojos, el tiempo pasó y unos días antes de tu accidente me dijiste que ibas a terminar con Tanya pero como siempre yo hice alarde de mis geniales ideas y te dije que no te quería, ni siquiera como un amigo, una total mentira debo agregar, luego fui a Londres a realizar una sesión de fotos y cuando vine tuviste el accidente.

-No sé qué decir, suena como si fuera otra persona, aunque poco a poco he ido reconstruyendo estos años y sé que fui un idiota al dejarte ir, lo que sí recuerdo, es que esa chica me volvió loco cuando la vi

-Siempre pensé en ti como un ciervo encandilado por un foco brillante- ya para este punto no le veo el caso a no ser honesta con mi opinión- Además no solo te volvió loco, te volvió alguien totalmente diferente, llego un momento en que pensé que eras un completo desconocido para mí y nada me dolió más que saber que el chico con el que crecí fue sustituido por ese hombre arrogante en el que te estabas convirtiendo.

-Sé que no va a servir de nada paro lo siento Bell, siento haberte lastimado tanto- me dijo al tiempo que colocaba un mechón de mi cabello tras mi oreja- todo lo que me cuentas hace que tenga sentido

-Que tenga sentido qué? - pregunté un tanto más seria, no estoy como para sus comentarios crípticos

-El que yo tenga esto- metió su mano en el bolsillo delantero de su pantalón y saco una cadena de plata que conocía muy bien- No entendía porque tenía esto en uno de los cajones de mi escritorio- la coloco en mi mano y sin poder evitarlo la mire

Mi hermoso collar, tenía vario tiempo sin verlo, una delgada cadena de plata, de la cual colgaban tres dijes, una pequeña B, una E y una placa de estilo militar grabada con una fecha, la fecha en la que Edward y yo nos conocimos, hace ya tanto tiempo, fue su regalo por mi cumpleaños 16.

Al verlo recordé que Ed tiene uno igual y nunca se lo quita, como prueba de ello fue verlo colgando de su cuello en Peak District. Tenía tanto tiempo sin usarlo pues yo como de costumbre en un arranque de furia se lo aventé al rostro hace un año más o menos, todo porque decidió reírse a mi costa cuando Queenie decidió que era divertido arrojarme un vaso de refresco gaseoso sobre la ropa alegando que fue un accidente sin intención, algo que nadie creyó, excepto el.

-Saber cómo fue a parar ahí entonces? - negó y tuve la satisfacción de contarle- como te dije, te odiaba bastante por ser un imbécil.

-De nuevo, lo siento- dijo en voz tan baja que pareció un susurro- a pesar de lo mal que me siento, sabes, hay algo bueno en todo esto, se con certeza que no me voy a casar con Tanya

Probablemente mi cabeza estalló en el momento en que dijo aquello que esperé por tanto tiempo.

-Y que vas a hacer entonces? - pregunté

-Sé que no estoy en condiciones de decirte esto después de todo el daño que te he causado, también sé que soy un imbécil al tener que estar cerca de morir para verte con claridad, pero eres mi mejor amiga, la niña que se robaba mis dulces y me rompió la nariz al tratarla con descortesía, fuiste mi primer amor, lo supe al verte por primera vez, nadie me conoce como tú, que ve lo peor de mí y aun así lo acepta- para este momento no podía dejar de llorar como una tonta- siempre has sido tú

-Hacia dónde quieres llegar? - pregunté con un nudo en mi garganta

-Quieres intentarlo de nuevo? - me miro y vi amor en sus ojos- además, no puedo alejarme de ti- río

-Por qué?

-Porque las personas necesitan ciertos órganos para vivir- lo mire confundida y en respuesta a mi pregunta no formulada agrego- como vives sin aquello que robó tu corazón? ¿No crees que lo necesito cerca para poder existir?

No necesité pensarlo pues ya no tengo cerebro en el que procesar información, Edward se encargó de derretirlo con sus palabras, además hace tiempo que me cansé de nadar.

-Estás seguro? - le pregunté, pero esta vez una sonrisa tonta y enorme no desaparecía de mi rostro

-Completamente- dijo acercándose a mi- ahora, podrías por favor dejar de hacer preguntas para que pueda besarte? - solo asentí

Me besó como si su vida dependiese de ello, respondí de igual forma, sintiendo como de repente todo encajaba en su lugar de manera demasiado fácil, casi mágica, pero no pensé en eso, por ahora solo necesito disfrutar de mi pequeña burbuja de felicidad, en donde solo estábamos nosotros.

-Ahora aclarados varios asuntos hay algo que quiero preguntarte- me miro con esos ojos de cachorro abandonado- quieres ser mi novia?

-Claro que si- le dije sin pensar, después de sus palabras no hay nada que me haga dudar de su amor

No había terminado la frase cuando me tomo de la cintura y nos hizo girar despegando mis pies en el aire. Reí con verdadera felicidad, como desde hace mucho tiempo no lo hacía. Cuando el piso nuevamente tocó mis pies me besó de nuevo haciendo que mi corazón dejara de latir por instantes. Cuando la respiración fue totalmente necesaria unió su frente a la mía.

-No sabes cuánto te amo- dijo- ahora sé que el mundo no se detuvo porque un iluso doctor tuviera el corazón roto, pues ese hombre nunca tuvo su corazón consigo- me sonrió con mi sonrisa favorita- lo has tenido tu desde hace años

-Y lo quieres de vuelta? - negó- bien porque no pienso devolverlo, ahora podríamos por favor ir a comer? Tengo hambre

- De acuerdo- dijo tomándome de la mano mientras caminábamos.

El día fue totalmente genial, fuimos a comer a un pequeño restaurante y luego, antes de ir a casa décimos pasar por un café a mi cafetería favorita, como siempre la sensación de hogar estaba presente, mi sorpresa fue mayor al encontrar a Jacob en el mostrador, le sonreí con alegría al verlo pues desde el accidente no pasaba por aquí

-Miren lo que trajo el viento- me dijo- tiempo sin verte guapa- a mi lado escuché un pequeño ¿gruñido? Por parte de Ed que casi me hizo reír

-Hola 2.0, ha pasado un tiempo- contesté simplemente

-Y bien que te alejo de aquí? - su pregunta sé que iba dirigida a mí, sin embargo, su mirada de resentimiento iba direccionada a Edward y como dicen si las miradas mataran es posible que yo en este momento tendría que encargar flores para un funeral doble.

-Nos atropelló un camión hace unas semanas- le dije encogiéndome de hombros- yo solo me rompí el brazo, por cierto, Ed, él es Jake un amigo que conocí justamente aquí

-Black- dijo asintiendo en su dirección como sabe su apellido?

-Doctor- dijo de forma despectiva- espero que los dos estén bien, lo mismo de siempre? - me pregunto a mí, obviando que justo a mi lado hay un tipo abrazándome protectoramente

-Un frappe de moccha y un trozo de pie de zarzamora para mí, tu qué quieres amor? - pregunto Edward sin espacio para que yo le contestara a Jacob

-Cappuccino de vainilla y un muffin de arándanos- lo mismo de siempre, sé que Jake lo noto por su pequeña sonrisa de satisfacción

-Estarán listos en breve- nos dijo y tomamos asiento en una de las mesas de la ventana

-Te voy a preguntar algo y quiero la verdad Cullen- lo mire seria- de donde conoces a Jacob? Te lo digo porque en las dos ocasiones en que se han encontrado parece se conocieran y no solo eso, parece que no se caen para nada bien

-Él fue mi compañero en una de las primeras materias que curse en la universidad, pero junto a su grupo de amigos me molestaban bastante, se burlaban de mi edad y me hacían pasar algunos malos ratos, pero con el tiempo dejaron de hacerlo

-Ese es el tipo que te pego chicles en el cabello? - no pude evitarlo y me reí al recordar que gracias a un idiota Edward necesito cortar su cabello al ras, algo que recordaré toda la vida, su cabeza calva fue inmortalizada en una foto que aún uso para molestarlo

-El mismo, después de que el año terminara no los volví a ver, hasta hoy

-oh no, lo viste hace unos meses cuando viniste por mí para irnos a Peak District, también hicieron el mismo concurso de habilidades varoniles de hoy- rodé los ojos- algo que no entiendo

-Ese que no lo ves? Parece un lobo acechando a su presa cuando te mira- mi cara reflejo un gran signo de interrogación- lo vi justo cuando lo saludaste, sus ojos se agrandaron al verte, le gustas

-Y tu como sabes eso?

-Así también te veo yo, como la cosa más hermosa del mundo- y así damas y caballeros es como se aprecian los efectos de la falta de sueño en un ser humano por periodos prolongados de tiempo

-Hoy estas un poco cursi, o me equivoco?

-Es el amor- me dijo riendo y acariciando mi mejilla

-Perdón por interrumpir, pero aquí está su orden- Jake apareció como de la nada colocando nuestro pedido en la mesa entre ambos- si necesitan algo avisen por favor- y así como llego se fue

Comimos en un silencio disfrutando solamente de la compañía del otro, como hace tiempo no lo hacíamos, ni siquiera cuando pretendí que era su novia hace unos días. Al terminar pedimos la cuenta, sin embargo, Jacob se apareció para decirme que corría por cuenta de la casa.

-No va a ser necesario- le respondió Ed a su ofrecimiento- creo que esto cubre todo, quédate con el cambio como propina- continuo y yo solo bufe por lo bajo, me parece una estupidez que ambos se comporten de forma tan infantil.

Dejo un billete en la mesa y tomo mi mano para salir, yo por mi parte la solté por un momento solo para despedirme de Jacob quien estaba frente a nosotros mirándonos de manera extraña, por lo general su mirada es dulce.

-Adiós 2.0- dije y le sonreí- nos vemos pronto- como solamente recibí un asentimiento de su parte me marché de ahí con Edward, tras salir solamente nos dirigimos a casa. Al llegar, lo invite a pasar solo para que habláramos de algo que pienso es importante para el futuro de esta relación.

-Hay algo que necesitamos hablar- le dije seria

-No me vas a dejar cierto? - pero de dónde saca todo eso- si es porque ese idiota es amigo tuyo créeme que no me importa

-No tiene nada que ver con Jake, aunque me parece que ambos son unos niños inmaduros, tiene que ver con Tanya

-Qué pasa con ella? - pregunto algo nervioso

-Necesito que cierres ese ciclo de tu vida, si tenemos algún futuro quiero que canceles tu compromiso con ella- le dije y no para que pensara que me siento insegura sobre que la chica este ahí molestando, sino por consideración con ella- piensa en ella por un momento, ella probablemente piensa que cuando retomes tu vida volverás a ella y si estás conmigo no le veo caso a que piense que aún es tu prometida

-De acuerdo, desde hace unos días tenía pensado hablar con ella, solo que no es como decirle que no la amo y que por eso no pienso casarme con ella

-Siendo honesto con ella- me encogí de hombros

-Tienes razón- miro la hora en su reloj- será mejor que vaya a casa, es un poco tarde y mañana iré al hospital, talvez tenga mi trabajo de vuelta en unos días- me dijo y se levantó del sofá y se dirigió a la puerta, antes de abrir se detuvo y se dio la vuelta, caminando nuevamente hasta mi- se me olvidaba algo- me beso de nuevo- ahora sí, hablamos mañana

-Adiós Ed- ahora si se fue dejándome sola en casa, solo con un par de masas peludas que dormían a los pies de mi cama, como de costumbre no tenía sueño, así que me dediqué a leer un nuevo libro, esta vez me decidí por uno que no tiene nada de sobrenatural, no hay nada místico ni fantástico, solamente la historia de dos chicos que se enamoraron en su adolescencia y que años después se encuentran en Boston.

Los días pasaron más rápido que de costumbre, lo que confirma mi teoría de que cuando se es feliz el tiempo pasa más rápido, ya estamos a primero de setiembre, han cerca de tres semanas desde que Edward y yo retomamos nuestra relación, esta vez conscientes de que queremos para nuestras vidas, todos y cada uno de los días que hemos pasado juntos han sido los mejores, no importa que tan ocupados estemos o si no nos vemos en días, siempre estamos al pendiente del otro.

Todos se mostraron felices de saber que finalmente nos habíamos decidido, mi madre y la suya fueron las más emocionadas, ya que según ellas eso se veía venir. Ed finalmente hablo con Tanya quien se mostró más enojada de lo que pensamos, pues le lanzo el anillo directo a su frente causándole una pequeña herida en la ceja, realizo un examen en el hospital solo para saber si sus conocimientos también habían desaparecido de su memoria, sin embargo, estos estaban ahí por lo que ahora es un cirujano pediátrico en el North Manchester GH, algo que lo llena de felicidad.

Yo por mi parte sigo mi trabajo en el estudio, aunque voy menos, pues las bodas son más y el diseño gráfico requiere de menos fotógrafos, razón por la cual creo que en algún punto nuestros caminos laborales se van a separar, hoy me encuentro nuevamente en fletcher Moss, solo que realizando una sesión de compromiso bastante original, los chicos que se van a casar son bastante fanáticos de la fantasía por lo que ambos están vestidos como un príncipe y una princesa, algo muy original a mi parecer.

Unas horas después de terminar pude por fin dar por terminada mi semana laboral, apenas es jueves y no tengo más trabajo sino hasta el miércoles, días libres que son bastante merecidos pues he tenido mucho que hacer en los últimos días.

Cuando llegue a mi auto recibí un mensaje de Alice quien preguntaba a qué hora pasaba al restaurante, habíamos quedado en que hoy iría cuando terminara mi trabajo, sé que probablemente sea para distraerme un rato, hoy solo no es un buen día, hoy se celebra un aniversario más de la muerte de mi papa, por lo que trato como todos los años de mantener mi mente de los más ocupada.

Sin embargo, no sé qué trae entre manos, pero dice que quiere hablar conmigo, le envié una respuesta rápida y me dirigí hasta Castel Field. Unos minutos después ya estaba estacionando el auto, al cerrar mi teléfono vibro en mi bolsillo, tenía una llamada entrante de Edward.

-Hola preciosa, que haces- su voz alegre sonó al otro lado del teléfono

-Estoy por reunirme con Al, como estuvo tu cirugía de la mañana?

-Estuvo bien, es algo raro no acordarme de algunas cosas, pero de alguna forma llegan a mi mente- dijo y entendí lo frustrante que puede llegar a ser su día a día, aunque su memoria poco a poco se está recuperando aún tiene algunas lagunas

-Todo a su tiempo- dije en tono alegre- te llamo luego te parece?

-Bien, de todas formas, necesito revisar algunos postoperatorios - su voz sonó algo aburrida

-Diviértete- sé que no lo vio, pero me encogí de hombros

-Esa es la idea, te amo, recuerda nuestra cita del sábado

-No la he olvidado- dije cortando la llamada, sé que no menciono el día pues me conoce y sabe que no me gusta que me recuerden de que día se trata, si puedo olvidarlo al menos por un momento es suficiente, aunque ya sean siete años desde su partida, sigue doliendo de vez en cuando. Dejé mis pensamientos y me dirigí a Jerry.

-Hola Jerry como estas?

-Muy bien, pase por favor

-Gracias- le dije caminando directamente a la mesa que uso siempre que vengo, podría decirse que prácticamente está reservada, aunque sé que no es así.

Espere unos minutos a que Alice saliera del escondite que es su cocina, sin embargo, espere más de lo que mi paciencia puede aguantar así que le envié un mensaje informándole que estaba aquí, al cabo de unos cinco minutos apareció por la puerta de la cocina.

-La paciencia es una virtud- le dije riendo- una que yo no tengo Alice- mi genial saludo solo hizo que me mirara feo para luego reír

-Si no me dices no lo noto- espeto en falso tono molesto, tomo asiento frente a mí y supe que algo pasaba cuando vi su sonrisa de gato de Alicia en el país de las maravillas

-Que tienes entre manos Alice? - esa fui yo tratando de sonar seria

-Nada- trato de disimular su sonrisa, pero al ver que no lo consiguió soltó la lengua- bueno si, hay algo, acepte ser la novia de James- me dijo con un tono de voz alegre

-Felicidades- fui sincera, de verdad me alegro de que después de todo lo que paso con su antiguo novio el acosador haya encontrado a alguien más, alguien a quien aún no conozco- pero necesito conocer al chico, no puedo creer que hayan pasado más de tres meses y tu no lo hayas traído para conocerlo

-No quería hacerme falsas ilusiones, pero ahora que oficialmente estamos juntos le diré que nos reunamos todos pronto

-Excelente- le di mi sonrisa más amable esa que uso solo cuando quiero asustar a la gente, internamente me reí- hay un interrogatorio que necesito realizar.

-Hay por todos los cielos Isabella- me dijo con fingida sorpresa- solo no lo tortures mucho- en esta ocasión ambas nos reímos como si no hubiese un mañana

-No prometo nada- me mire las uñas restándole importancia a la situación, es obvio que no pienso hacerle nada al tipo, pero será divertido molestarlos un rato

-Como si no te conociera, ahora cambio de tema, como va todo?

-Bastante bien en realidad, todo es demasiado fácil, más de lo que pensaba

-Eso son ideas tuyas- dijo- sé que ambos se aman, bueno al menos tú lo amas, del salvaje que tienes por novio no puedo decir lo mismo, no al menos hasta que le realice un pequeño interrogatorio

-Hecho- me reí de forma sombría, sé que cuando Al se lo propone puede ser bastante malvada- es más puede que sea cuando quieras, tu solo di la hora, yo consigo la habitación oscura y el foco brillante.

-Cómo crees, no soy capaz de hacer algo así- su voz sobreactuada y la mano sobre su corazón hicieron que riera demasiado alto, tanto que algunas personas me vieron extraño- Quieres comer?

-Tienes que preguntar? - dije seria, eso es algo que no se pregunta

-Bien, en unos minutos estará listo lo que tengo en mente- me contesto levantándose- dame quince minutos

-No hay problema- la verdad no me molestaba esperar, hoy no vine como cliente, solo vine a charlar un rato con Alice, vi que está feliz, lo cual me alegra mucho, solo espero que el chico en cuestión este a la altura de mi amiga.

Minutos después Al apareció con un humeante plato, comí entre risas mientras hablábamos de todo, desde cosas tan banales como la nueva serie de televisión que está viendo hasta temas un poco más delicados, como el día de hoy, a lo que no le di especial importancia ya que no quiero llorar por algo que no se puede remediar, el tiempo pasa, las personas mueren todos los días, aunque me gustaría que no murieran las que están a mi alrededor.

Me marche entrada la tarde, como ya no tengo nada que hacer decidí darle una pequeña visita a Edward, quien probablemente salga hasta más tarde del hospital, decidí que haríamos una pequeña fiesta de películas por lo que pase al supermercado a comprar una cantidad un pelín descabellada de dulces y comida chatarra, cuando aparque el auto en su edificio sonreí al sostener en mi mano la llave de su casa, misma que le había devuelto hace tiempo, para ser precisos desde que inició su romance con Tanya, la llave la recupere hace unos días, pero hasta ahora la uso de nuevo.

Con las dos bolsas en mi mano derecha subí el tramo de escaleras hasta el tercer piso, pensando en que esta nueva etapa de nuestra relación se siente tan fácil como respirar, más que cuando iniciamos todo este viaje, supongo que es la madurez de ambos y los golpes que cada uno ha recibido de la vida.

Abrí la puerta con mi llave, espere encontrarme la sala a oscuras, totalmente vacía, pero lo que me encontré distaba del todo de lo que yo debería haber visto en ese momento, sin darme cuenta solté las bolsas haciendo ruido y sacando de su trance a la persona que estaba sentada en el sofá, tomándose la cabeza con ambas manos se encontraba Edward, me miro con rostro contrariado, lleno de arrepentimiento, pero su mirada azul no fue lo que capto totalmente mi atención, fue la melena rubia que se encontraba frente a él, al ver que levanto la mirada Tanya se dio la vuelta y me dio una sonrisa dulce.

-Sorpresa! - exclamo con voz cantarina, con ese tono meloso que me crispa los nervios, se puso de pie con una lentitud propia de una tortuga, ahogue un grito al ver lo que decía la camisa rosa que portaba, definitivamente no esperaba esto.

Mejor papa del mundo se leía en la prenda, corrección, no se siente como respirar, se siente como si el aire no entrara lo suficientemente rápido, es más, como si me ahogara en agua helada. A como pude me di la vuelta y camine casi corrí por las escaleras, todo sin derramar una sola lagrima, al menos no hasta que tome el volante de mi auto y vi por el espejo retrovisor a Edward corriendo para alcanzarme, pise el acelador a fondo y no mire atrás, cuando me aleje lo suficiente detuve el auto y deje que las lagrimas y la histeria se apoderaran de mi cuerpo, al cabo de unos minutos tome el teléfono

-Voy a matarlo, lo jodio de nuevo, esta vez en grande- dije prácticamente al aire- ven por mi- y le di la dirección, luego colgué y seguí llorando


Hola a todos he vuelto!

Apuesto a que pensaron que todo iba a ser facil para todos?

Que les parecio el cap?

gracias por los rr, favs, follows y por leer esta historia

Nos leemos pronto, un abrazo.

Geova :D