21
Telas, maniquíes con vestidos de novia, enormes cantidades de tul y novias histéricas es con lo que lidian a diario quienes trabajan en una tienda dedicada a la venta de vestidos de novia, pero estoy segura de que no habían tratado con alguien como Tanya James, la reina del drama, capaz de poner con los nervios de punta a todo aquel que la rodee, así me sentía yo en este momento, creo que si fuera una caricatura de mis orejas saldrán nubes de humo.
Ha pasado una hora en la que Queenie solo ha despotricado porque su vestido no le queda desde su última prueba los primeros días de julio, la modista se ofreció a modificar todo lo que quisiera pero siendo la histérica que es comenzó una rabieta ahí mismo y yo siendo la mujer madura que soy solo me eche a reír, algo que la enfureció aún más.
-Todo es un desastre- gimoteó al teléfono- ven aquí ahora, no no puede esperar, yo te necesito- estuve a punto de vomitar de solo escuchar su tono de voz.
Al colgar el teléfono me miró como siempre lo hace, con aires de superioridad, algo que ya no me afecta en lo más mínimo, pero que en su momento me enojaba bastante, al pensar en eso recordé el momento en que la vi por primera vez y me reí al recordar que por un momento pensé que quizá me caería bien la nueva novia de Edward.
Ese día me encontraba en casa de los padres de Ed haciéndole un poco de compañía a Esme que últimamente había estado algo enferma, y yo no tenía nada mejor que hacer más que verla cocinar una tarta de manzana, ambas escuchábamos una de sus canciones favoritas, de esas que solía bailar con Edward o Jasper cuando era niña, reía de las historias que me contaba y simplemente pasábamos el rato, al menos hasta que oímos pasos en la sala, supuse que era Emily, pero escuché una voz que no conocí, aunque me enoje al ver a quien entro por la puerta.
-Hola mama- beso a Esme en la frente, a mi ni siquiera me había visto, me encontraba en el rincón más alejado de la cocina sentada en el suelo, costumbre que tengo desde pequeña- Mamá, perdón por venir sin avisar, pero quería que la conocieran
-A quien- Claramente lo sabía, pero ella quería que lo dijera frente a su rostro, la conozco y sé que no estaba de acuerdo con el repentino estatus de su hijo
-A Tanya, mi novia- de su voz salía orgullo, me sentía una intrusa por lo que me levanté tratando de salir pero la chica me vio en mi intento de fuga
-Y tú debes ser la hermana de Eddy- Oh por todo lo sagrado que?- Hola, soy Tanya
-Tanya, ella no es Emily- iba a hablar pero don maleducado no me dejo- Ella es Bella, mi mejor amiga- me miro con la disculpa tatuada en los ojos, que choco con el enojo que salía de los míos- Princesa que haces aquí?
-Y a ti que te importa?- le dije enojada, por favor como se le ocurre siquiera hablarme cuando apenas han pasado dos meses desde que me contó sobre su novia nueva a quién conoció antes de que termináramos y encima me llama princesa, como si fuera una damisela en apuros- y te lo he dicho, no me llames princesa, sabes que lo odio
-Así que tú eres la famosa Isabella- la chica esa me dio una mirada que de lejos decía que se cree mejor que cualquier ser del planeta
-Famosa no lo sé, pero si esa soy yo, quien por cierto ya se va- me iba a despedir de la dulce Esme quien no hacia mas que ver de uno al otro, pero me lo impidió hasta que no comiera pastel, al que desgraciadamente aún le faltaba tiempo en el horno
-Y dime, Bella- mi nombre salió con algo de desagrado- que haces?
-Soy fotógrafa- conteste con orgullo, ya me falta solo un semestre para terminar mi carrera y nunca había estado más feliz
-Es la mejor- dijo Edward con una sonrisa, mi sonrisa preferida, solo que esta vez no me veía a mi mientras sonreía, la veía a ella con ojos de cachorro
-Eso lo dudo- dijo con voz dulce, algo empalagosa, pero en sus ojos solo se transmitía algo de maldad o eso son ideas mías ya que la chica no me agrada en absoluto y eso que la he visto solo por unos pocos minutos
-Y tu, a que te dedicas? Eres una especie de modelo frustrada?- no pude evitar que el comentario saliera, yo no tengo filtro cuando de personas que me caen mal se trata, vi el rostro divertido de Esme y el enojo en los ojos de Edard por lo que supe que era mi momento de irme- Debo irme, adiós a todos- y con eso me fui con una pequeña sonrisa en los labios
Después de ese día solo nos dedicamos a fastidiar el rato de la otra, en mi caso solo por diversión, aunque ella por otra parte se ha dedicado últimamente a hacer mi vida miserable con sus estúpidas ideas sobre que quiere que quede como un recuerdo fotográfico, y yo simplemente no puedo negarme pues no le voy a pagar el dinero que ya obtuve por mi trabajo, y ella aprovecha cada oportunidad para restregar en mi rostro todo lo que tiene con Ed.
Han pasado unos quince minutos desde que llamo a saber quien por teléfono, pero desde ese momento no se ha movido de su asiento, donde una chica le ha dado un sinfín de opciones para arreglar el desastre que es su vestido, pero que ella simplemente ha rechazado alegando que no quiere parecer una ballena el día de su boda, algo discutible si puedo decirlo ya que se supone que tiene poco mas de cinco meses de embarazo y su vientre no es lo bastante grande como para que aparente dicho periodo, es mas, juraría que parece que su embarazo recién y tuviera unos tres meses, pero, yo no soy una experta, solamente son supuestos.
Cinco minutos mas pasaron cuando finalmente queenie se levanto de su asiento, por un momento creí que quien se encontraba al otro lado de la puerta era Edward por lo que me prepare mentalmente como para ver muestras de afecto entre ambos y ver a Tanya molestarme a la menor provocación, tanto me prepare que nunca espere ver esa cabellera rubia y a su dueño prácticamente correr en su dirección, James era a quien había llamado, he de decir que me sorprendí por un momento, pero, luego recordé que son amigos cercanos.
-Hola pastelito- le dijo la chica en cuestión a James, que para este punto la tenia sujeta por los hombros- no sabes todo lo que ha pasado hoy, mi vestido no me queda
-Deberías dejar de comer tanto- le dije con alegría en la voz, no tenia en este momento mejor entretención que molestarla- supuse que quien vendría a ayudarte era tu prometido, hola chismoso- le dije a James guiñándole un ojo y como respuesta obtuve una mala mirada de parte de ambos.
-A ti nadie te ha llamado fea, que no sabes que es de mala suerte que el novio vea a su futura esposa con su vestido de bodas, mi Eddy no puede verme de blanco hasta el día de la boda- como para probarme un punto movió su mano en donde descansaba ese anillo de compromiso que luce en todo momento- además, Jaime es mi amigo y a ti se te contrato con un único trabajo y creo que papi no te paga para que hables
-Créeme, hablarte viene gratis desafortunadamente- le dije con voz sarcástica.
-Pues cierra el pico- sonrió con malicia- ahora por favor se útil de una vez y hazme una foto con James
-Como ordene su majestad- conteste con un bufido, tome la cámara y vi, a través de mi lente como ambos se comportaban, ella lo veía con cariño, mirada que nunca vi dirigirle a Edward, mientras que el la abrazaba como si fuera lo mas delicado del mundo y pensando que nadie lo veía coloco una mano en su vientre de embarazada y sonrió con genuina felicidad, de nuevo, son supuestos pero su comportamiento no es el que tiene un par de amigos.
Hice lo que me dijo durante la siguiente media hora, al final James logro hacerla entrar en razón y quedaron pendientes las modificaciones que le harán a su vestido para que en dieciséis días luzca como una reina, palabras suyas.
Con mi trabajo hecho me dispuse a salir, claro cuando me lo permitió Tanya a quien sinceramente estuve a punto de propinarle un puñetazo en el rostro con todos sus comentarios mal intencionados refiriéndose o a mi trabajo o a su futura unión con Ed, a quien lo se, no ama, se que es una estupidez de mi parte pensar así, pero es lo que veo, esto de ser un agente externo en situaciones donde el amor es una moneda de cambio tan común me ha enseñado a ver cuando una persona realmente ama a otra y este no es el caso. Diría que es un capricho por parte de una niña consentida que tiene lo que quiere cuando quiere, pero se que de parte de Edward eso no es del todo correcto, pues el mismo me aseguro que la quiere, algo que aunque me rompa el corazón debo aceptar quiera o no.
Con eso en mente salí del local, pensando en que volvería de nuevo al estudio, debo realizar una sesión de estudio a una pareja que pronto se casa, solo es una sesión de compromiso, bastante clásica y que sin duda alguna será sencilla de realizar pues no se requiere mas que un fondo neutro y mi cámara, estos chicos son bastante tradicionales, algo que se agradece en estos momentos que la gente es tan creativa.
Ochenta cuadros nunca habían sido tan fáciles, ambos se veían enamorados, eran muy naturales y de hecho solamente una vez les pedí posar frente a la cámara ya que el resto de las fotos se dieron de forma fluida y sin complicaciones.
Rose recién se había ido a casa por lo que yo cerré el estudio con la esperanza de no volver hasta el próximo lunes, ninguna de las dos tiene trabajo pendiente por lo que decidimos darnos un pequeño fin de semana largo, particularmente yo lo necesito para poder avanzar un poco con las fotos que tome hoy.
Llegue a casa temprano, había pasado por el restaurante chino de la esquina y tenia pensado que la noche seria tranquila, nada mas me la pasaría leyendo la nueva entrega de la saga que me ha tenido prácticamente obsesionada desde hace unos dos años, el libro recién salió a la venta la semana pasada y yo siendo la fanática que soy lo había preordenado.
Afortunadamente leí como si no hubiese un mañana, definitivamente esta escritora es una jodida genio, podría seguir escribiendo mil libros mas sobre el mismo tema y probablemente yo los leería todos, me dormí a eso de las cuatro de la mañana, para despertarme a las 8:30 sin ni una pizca de sueño. Hoy al tener el día libre tenia pensado ir y visitar mi exposición, la que se encuentra abierta al publico desde el miércoles, pero yo no he tenido el valor de enfrentarme a la enormidad de los siete retratos de Edward colgados en una pared y mucho menos a leer las descripciones de cada una de las fotos, en definitiva el león cobardica del mago de oz es cien veces mas valiente que yo.
No le di muchas vueltas al asunto, lo mejor será que me aviente de cabeza contra mis propias decisiones, si elegí las fotografías del idiota supremo es porque, en primer lugar, son buenos retratos, en segunda cuentan una historia relacionada con la foto que gano y en tercero, verlas desde la perspectiva de una narrativa visual quizá y me haga decidirme del todo para de una vez marcharme el mismo 20 de diciembre.
Llegue a las once de la mañana, había bastante gente para el día y la hora que era, pero no le di importancia al asunto, lo único que llamaba mi atención era la pared del fondo de la sala que tenia expuestas las tres muestras de los fotógrafos ganadores.
Esa enorme pared se llevaba por completo mi atención pues siete enormes fotos de mas o menos un metro de alto, todas en blanco y negro, gobernaban cada espacio disponible, Edward visto desde el lente de mi cámara sin duda había sido la idea correcta, sin embargo es un sentimiento agridulce, por un lado me siento sumamente orgullosa de mi trabajo, todas las fotos vistas en el orden correcto te dan la sensación de estar contando una historia, la historia de una de las cosas más constantes y duraderas en mi vida. Por otro lado, se siente un sabor amargo bajar por mi garganta al ver esos retratos, tan alejados de la realidad por la que ambos atravesamos a la fecha, ese chico de las fotografías no es el chico que últimamente gobierna mis pensamientos más tristes, ni tampoco es el hombre que juega con el corazón de los demás por miedo a luchar por lo que quiere.
Frente a la pared, a mas o menos dos metros había una pequeña banca que permitía contemplar toda la obra de un tirón por lo que tome asiento, no sin antes tomar el pequeño folleto que tenia una minúscula explicación sobre la muestra, ni siquiera la leí pues sabia cada coma y cada punto en esos dos párrafos completamente de memoria, los escribí mas de una vez, era difícil resumir mi trabajo de casi diez años en un espacio tan reducido, pero al final pude lograrlo, "El viaje" fue como la llame, pues pensé en varios nombres mas pero ninguno calzaba con lo que quería.
Mire la primera foto con algo de nostalgia "Aléjate" titule a la silueta de Edward que salía por una puerta a contraluz, teníamos dieciséis cuando tome esa fotografía, fue una de las primeras fotografías que podría llamarse profesional, con experimentos como este me di cuenta que amaba capturar pequeños recortes de la realidad. La llame aléjate porque justo el día que tome la foto habíamos estado molestándonos uno al otro hasta que me saco de mis casillas y le dije que se alejara de mi por unos minutos, o si no lo golpearía, el así lo hizo y el resultado es esta imagen.
Con una pequeña sonrisa mis ojos siguieron a la siguiente imagen "Intermitencias" el nombre creo que es el mas acertado de todos, ese día habíamos ido a ver al Mánchester united, la fotografía no tenia mas que unos meses, pero para mi se siente como una eternidad desde ese día en el que tuve la oportunidad de pedirle que dejara todo esto, pero no lo hice y heme aquí. Sin duda esa ha sido una de las mejores tardes que he compartido a su lado últimamente, pero mis pequeños destellos de felicidad han sido eso, intermitencias en una constante de caos en el que yo misma me metí y ahora no se como salir.
"La sombra de alguien a quien solía conocer", en esta no me detuve mucho pues no tiene caso, su fiesta de compromiso es algo que no quiero recordar, ha sido de las peores cosas que he pasado en este tiempo, ese día le dije que lo odiaba, esa noche me di cuenta de que posiblemente todo había terminado y yo solo podía ser un espectador en su felicidad, además, me di cuenta esa misma noche que ese hombre sonriente no era a quien yo conocía, quizá su rostro era el mismo, pero dentro ya no estaba de quien me había enamorado, ese ser melancólico, engreído y dominado por Tanya no era mi Edward.
Secándome una pequeña lagrima desvié mi vista hacia la cuarta foto, esta es una de las viejas, perteneciente a los buenos momentos de nuestra juventud, tenia veintiuno cuando la tome, era una de esas tardes de verano en las que simplemente no se hace nada, Edward tocaba su guitarra mientras yo hacia el tonto con la cámara, recuerdo perfectamente como sonaba aquella canción de rock, don't cry nunca había sonado tan bien, un acercamiento de sus manos tocando la guitarra, decidí incluirla porque la música también es una parte importante de quien es y también es un vistazo a su alma, "Lenguaje universal" fue como decidí llamarla a falta de un mejor titulo.
La quinta foto sin duda es mi favorita de las siete "Mi sonrisa" lógicamente no necesita una explicación mas amplia, no hay ojos que transmitan emociones pero su sonrisa es suficiente para contar en una sola imagen toda la felicidad que podía albergar en su ser, la foto tiene tres años, pero eso no es importante, lo importante es que quizá solo esta foto sea el referente de la sonrisa divertida que me dedicaba solo porque si, últimamente mi sonrisa es dedicada a alguien mas y solo pensar en eso es suficiente como para querer arrancar el corazón de mi pecho, porque duele, hace tres años verlo sonreírme era como estar en el cielo, mi corazón latía feliz con solo ese pequeño gesto, pero hoy verlo sonreír es como estar en el maldito infierno, conclusión, el cielo y el infierno pueden estar en la misma persona.
"Tu reflejo" lleva por nombre la sexta fotografía, era algo experimental de una de mis practicas en la universidad, quería aplicar la influencia del surrealismo a la fotografía por lo que sin muchas ideas ambos rompimos un espejo y luego hice a Ed colocarse frente al espejo y mirarlo mientras yo disparaba fotografías desde su espalda, el resultado es esta imagen que es una de mis favoritas, ahí si bien es cierto que su expresión no es feliz en sus ojos aun había algo de alegría al mirarme, algo que últimamente no aparece mucho.
La ultima foto, "Bosque esmerald" es quizá la fotografía mas reciente que le he tomado, solo ha visto la luz en una oportunidad, cuando se la mostré a mis estudiantes cuando fotografiamos la soledad, para mi ver esta foto es un claro recordatorio de que la vida no se mide por cuanto respiramos, al contrario, se mide por cuantas veces nuestro corazón se detuvo por la emoción, en mi caso, el capturar esta imagen fue uno de esos momentos, pero el salto de latidos no se debe a la felicidad sino mas bien al enojo que sentí al verlo tan campante y con ganas de hablar, algo que no ha pasado desde que decidimos, por segunda vez, terminar nuestra relación.
Cuando mire mi reloj me di cuenta de que tengo mas de hora y media de estar aquí sentada viendo unas imágenes que estoy segura solo a mi me hablan de la forma en que lo hacen, ya que una pequeña descripción al lado de cada una no es comparable ni por asomo con toda una vida llena de historias y recuerdos, posiblemente a otras personas les cuente la historia de un chico que creció junto a una fotógrafa enamorada de sus ojos, de su forma de sonreír y de toda su persona. Pero a mi me cuentan una historia diferente, a mi me cuentan la historia de como seguir adelante no siempre es el final, esta exposición es mi forma de decir adiós a todo lo que una vez represento Edward para mi, porque necesito comenzar a enterrar mis sentimientos hacia el si quiero, de una vez poder ser feliz por mi propia cuenta.
Mientras caminaba hacia la salida pensaba en que no se como vivir sin el, lo digo de la forma mas literal posible, sin medias tintas ni dramas, el ha estado conmigo desde que mis padres llegaran a Wiltshire, su influencia en mi es parte importante de lo que soy hoy como adulta y eso es algo a lo que no estoy dispuesta a renunciar, pero, como entierro en el fondo de mi ser un amor que ha estado creciendo desde el día en que lo vi por primera vez, este sentimiento es como una enredadera que con el paso de los años ha ido enrollándose en lo profundo de mi corazón, mas allá de cualquier medida de seguridad autoimpuesta y que simplemente no puedo cortar.
Al salir recibí un mensaje de las chicas, me invitaban a almorzar las tres juntas, algo que no rechace porque para este punto necesito de mis amigas, sabia que era una mala idea ver esta exposición pero no me hice caso de todas formas y aquí estoy siendo una masa de sentimientos tristes, me subí al auto y me dirigí a nuestro punto de encuentro solo concentrada en la carretera.
Esta vez no estamos en el restaurante de Alice pues le están haciendo algunas mejoras en la cocina por lo que esta cerrado, hoy estamos comiendo en un restaurante de comida rápida en el centro comercial hablando de todo y de nada.
-Rose, creo que voy a necesitar tu ayuda- le dije pensando en que iba a necesitar a un fotógrafo mas
-Que estas pensando hacer Isabella- me dio esa mirada malévola que tienen los niños cuando planean una travesura
-Nada de lo que sea que estés pensando- conteste y las tres reímos- solo necesitare un fotógrafo extra el día de la boda de Edward, ya sabes, no creo que sea capaz de seguir a Queenie todo el día
-Jazz me invito a ir con el- Al dijo de repente con una sonrisa- creo que entre nosotros al fin algo va avanzando
-Eso es genial, debo decir que se habían tardado demasiado en darse esta oportunidad- sintiéndome feliz por ambos sonreí genuinamente.
-Sabes que te voy a ayudar, pero no me gusta que tengas que sufrir tanto por un imbécil que no te merece- estaba seria, se que tiene razón- Estas loca, lo sabes, siempre haciendo la voluntad del chico de oro- rodo sus ojos ante la mención de una de sus personas menos favoritas- creo que deberíamos encontrar una palabra nueva para tu condición de locura
-Porque dices que haciendo la voluntad de Ed-pregunte
-Porque si el dice que saltes, tu solo preguntas que tan alto, desde que te conozco siempre has estado pendiente de todo lo que lo rodea, así como el de ti, de eso no puedo decir nada, pero, tu te has ido dañando a ti misma en toda esta locura, te preocupas demasiado por el Bella- Le di vuelta a lo que me acaba de decir y se con certeza cual es la palabra que busca
-Es probable que te refieras a preocuparse por alguien mas allá de todo lo cuerdo y querer que tenga lo que desea, sin importar que tanto destruya tu alma, eso se llama amor, quizá es la palabra que tienes en mente- le dije queriendo llorar de nuevo, pero me abstuve de hacerlo- y cuando amas a alguien como yo lo amo a el, nunca dejas de amarlo, incluso cuando la gente dice que es una locura, en especial en ese momento, porque si fuera fácil seguir adelante, hacerle caso a los demás, superarlo y fijarte en alguien mas, entonces creo que eso ya no seria amor, eso seria algo desechable por lo que ya no vale la pena pelear
-Entonces si quieres pelear?- me pregunto Alice- en el fondo aun no te has cansado de recibir tantos golpes
-No quiero pelear, yo ya me rendí- dije con voz triste
-Eso es algo que no pienso permitir- la voz de Rose era mas fuerte que hace unos minutos- tu no te vas a dar por vencida tan fácil, vas a luchar por ese amor que defiendes tanto y serás feliz, impedirás esa boda o seguirás adelante, pero ya es momento de que tu también escojas que quieres hacer, si decides robar al novio en media ceremonia mi auto será tu forma de escape y si decides superarlo mi hombro será para llorar, pero por ahora solo haz algo
-Creo que Rose tiene razón, no puedes desechar algo como lo que tu y Edward han compartido solo porque el también tiene miedo, sin olvidar el hecho de que quieras o no su vida ahora esta atada a esa loca, solo espero que esa niña no nazca con sus delirios de grandeza- apoyo Alice, ambas me miraban dándome apoyo
-Prometo intentarlo, prometo luchar mas fuerte e incluso prometo pedirle que no se case si es necesario, pero, también necesito un plan B en caso de que nada de lo que quiero funcione- les dije y me lance a contarles todo sobre mi plan de escape
-De acuerdo puedo con eso, a partir de hoy yo me hare cargo de todo lo que incluya a la psicópata, tu por otro lado acércate mas a Edward, no lo se, se mas directa, muéstrale tu apoyo, ayúdale con lo que necesite, pero actúa mas rápido que ella, solo tienes quince días y recuerda que el tiempo pasa volando
-Lo se- dije con la mente puesta nuevamente en un objetivo prácticamente imposible pero al menos si me voy, me iré con la satisfacción de que lo intente de nuevo y que no me di por vencida tan fácil- pero como le hago para ser mas directa? Quieres que le diga por favor Edward haz el favor de no casarte
-Seria una buena idea- aporto Alice a la conversación- sabes que yo también te apoyo, pero por favor es momento de que alguno de los dos haga algo, si el no puede hacerlo porque esta siendo influenciado por el miedo de perder a su hija, entonces debes actuar tu, si tu tanto lo amas entonces nunca deberías dejar de luchar, debes pelear por los dos, se que el te ama
-Como lo sabes- le pregunte- es que ahora le sonsacas información?
-Claro que no, pero es algo que se ve a simple vista, he visto como te mira, como brillan sus ojos cuando entras a una habitación, además, hace unos días cuando estaba en casa de Jazz- tanto Rose como yo levantamos una ceja en interrogación- déjenme terminar, no pude evitarlo y escuche que ambos discutían porque el no tiene carácter como para negarse a la boda
-Eso no prueba nada, pero ya se los dije, voy a tratar de intentarlo aunque como también ya les dije tengo mi pequeño plan de escape, así que no importa que, esto acaba el veinte de diciembre
Tras mi pequeña decisión seguimos hablando de todo un poco, reímos como hace tiempo que no lo hacíamos solo de pequeñas estupideces dichas por cada una, al cabo de un rato decidimos dar una vuelta por las tiendas del centro comercial y nos detuvimos en una cuyas prendas de fiesta te invitaban a pasar y mirar un poco.
Vi la ropa por mas del tiempo que quería pero eran vestidos tan hermosos que no pude evitar enamorarme de un par de ellos, quizá y encuentre el indicado para usar en la dichosa boda. Con brillo, sin el, de una gran variedad de telas, pero ninguno llamaba del todo mi atención, hasta que lo vi, era perfecto.
Nada más verlo me enamoré el sencillo vestido azul, era perfecto para la ocasión, lo suficientemente discreto como para no llamar demasiado la atención pero lo bastante elegante como para asistir a una boda, el vestido tiene hombros caídos, su escote es recto y su falda asimétrica más corta de adelante cae de forma vaporosa, al probármelo me sentía como una princesa, claro obviando el hecho de que los zapatos que traía puestos era un par de tenis. No pude evitarlo y terminé llevándolo conmigo a casa. Me despedí de las chicas después de también comprar unos zapatos a juego, del mismo tono que el vestido solo que el material no brillaba como la tela, era más bien de un acabado mate.
Maneje prácticamente sin rumbo, aunque de forma inconsciente llegue al lugar que tenía desde la fiesta de Rob de no visitar, la cafetería de Jacob, con quién casi no he hablado desde que se ofreció a ir conmigo en plan de cita e intentar darle celos a Ed, algo que no salió muy bien. Como siempre, se encontraba tras el mostrador.
-Muffin de arándano y cappuccino?- me pregunto sonriendo de forma cálida
-Por favor- le dije con una sonrisa igual
-En seguida te lo llevo- dijo y su rostro se puso un poco serio- tengo que hablar contigo, crees que puedas quedarte un poco más?
-Claro- contesté y me fui a sentar a mi mesa habitual junto a la ventana, en lo que lo esperaba revise algunos correos que prácticamente eran basura, también revise las últimas actualizaciones de Facebook, donde nuevamente vi que el status de Matt había cambiado a comprometido con Tnya James, algo que definitivamente no sintió bien y me hizo pensar si aún estoy dormida y esto es una especie de sueño retorcido o entre sin darme cuenta a una dimensión paralela.
-Listo- estaba tan concentrada pasando mi dedo por la pantalla del teléfono que parecía que 2.0 había aparecido de la nada- estás a kilómetros de distancia no es cierto?
-Claro que no, solo estaba algo concentrada- me encogí de hombros, tomo asiento en la silla frente a mi y me miro con seriedad- y bien, de que quieres hablar?
-Lo voy a soltar de un tirón, me gustas mucho Bella por eso quiero pedirte una oportunidad- oh! Esto es algo inesperado
-Vaya- fue todo lo que dije, ya que no tengo nada que decir- Es lindo saber que te gusto, pero y yo también lo soltare de una vez, temo que tú no me gustas a mi de la forma que quieres
-Es por Cullen cierto?- en sus ojos podía ver algo de resentimiento- entiende de una vez que el no te quiere, se va a casar con otra, a quién si ama
-Tu no sabes de qué hablas y no, no es por Edward, en parte, tú me agradas, pero no puedo verte de esa manera
-Porque? Sé que aún lo amas pero yo podría darte lo que el no, te elegiría siempre a ti, sin importar nada- me dijo y tomo mi mano entre las suyas, pero yo discretamente la retire pues no me sentía cómoda
-Uno no deja de amar a las personas solo porque no te quieren a ti- contesté
-Ni siquiera lo vas a considerar cierto?
-Lo siento Jake, de veras, pero no tengo nada que pensar, no me gustas en la forma romántica que mereces, pues siempre ha sido el, no puedo darte algo que no poseo pues mi corazón le pertenece, aunque yo no lo quiera
-Entonces espero que seas feliz luchado por cosas imposibles- dijo a punto de levantarse
-Algún día llegará esa chica que hará que tu mundo de vueltas y haga que tu corazón lata hasta el punto de casi salirse de tu pecho pero esa no soy yo y lo sabes, tú eres un buen chico, casi podría decir que eres perfecto siendo tu, pero no eres perfecto para mi- me sentí un poco mal al romper sus ilusiones de esta forma, pero es mejor cortar de raíz todo este asunto, ya que no podía romper su corazón, porque yo sé como se siente eso.
-Lo se, pero no pude evitar enamorarme de ti, creo que me flechaste desde el día que te vi- se rio sin humor- es mejor que vuelva al trabajo, te veré luego y en serio, espero que seas feliz, te lo mereces después de todo por lo que has pasado.
Y se marchó sin mediar mayor palabra, de pronto no tenía ganas de seguir aquí sabiendo que Jacob dijo que está enamorado de mi y yo prácticamente lo mandé a freír espárragos, pero siendo sincera, no puedo y tampoco quiero intentar algo con alguien a quien con certeza de que lo único que haré será romperle el corazón así como a mi me lo hizo añicos Edward, Jake se merece alguien que no tenga una vida sentimental tan confusa como la mía.
Me levanté dejando dinero suficiente para pagar la cuenta, tome mis cosas y me dispuse a salir, pero al llegar a la puerta me quedé de piedra, alguien estaba al lado de mi auto, sentía como se me atoro la respiración al verlo y mi corazón reconocía su cercanía al latir considerablemente más rápido, supongo que el también notaba mi presencia aunque no me viera pues solo basto dar un paso en su dirección para que su cabeza se levantara de golpe y clavara su mirada de bosque en mis ojos, de largo no podía ver su expresión a detalle, pero su rostro se veía contrariado, me acerqué y le iba a preguntar que hacía aquí, pero en su mano obtuve la respuesta, tenía el resumen de mi exposición, había visto las fotos
-Tu y yo tenemos que hablar de esa exposición- Dijo mirándome directamente a los ojos, su voz sería me decía que no estaba del todo feliz por ella
Hola a todos, he vuelto. Espero que les haya gustado el cap :D
Como siempre, muchas gracias por los rr, follows y favs.
Nos leemos pronto, un abrazo, Geova :D
