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-Y bien? Que quieres hablar sobre mi exposición- pregunté casi a la defensiva, la verdad es que no esperaba encontrarme con el hoy
-No me gusta- dijo con voz queda, en un tono muy bajo- Elegiste las fotos que más historia tienen
-Eso no es tu problema, tu aceptaste, yo elegí bajo mi criterio cuales eran las mejores- conteste con voz desafiante- además, toda fotografía tiene historia, sino no sería una buena foto
-Y porque esas? Porque revivir recuerdos del pasado si tienes tantas fotos de la actualidad?
-Recuerdas lo que te dije aquel día en la librería? Que de ti solo habían recuerdos agridulces- asintió- pues eso es lo que pasa Edward, cualquier foto es tan buena como las demás porque todos mis buenos momentos contigo se han manchado con todo lo que ha pasado
-Y entonces que querías decir exactamente con esto- tomo el folleto- y cito: un viaje no solo es un periodo de tiempo que pasas atravesando una distancia para llegar a un lugar nuevo, también es una forma de madurar, crecer y olvidar todo lo que hace daño al corazón, eso es lo que necesitas para ser feliz? Borrar todo rastro de mi existencia en tu vida?
-No, no quiero eso, pero ahora no es buen momento para ser amigos Ed, quizá cuando las aguas vuelvan a su curso hablaremos nuevamente- le dije tratando de llegar a la puerta del conductor de mi auto- Ahora contéstame algo antes de que me vaya, como sabias donde estaba?
-vi tu auto luego de que salí, Bell por favor, no hagas esto, no te alejes de mi- contesto y en su voz podía escuchar tanta tristeza que quise abrazarlo, pero no lo hice, por el simple hecho de que no lo merece
-No me digas eso, acaso yo te pedí que te metieras en este lio- negó- ni tampoco te he pedido que tú no te alejes de mí, fuiste tú quien me dijo "No quiero tu apoyo" verdad- hice comillas en el aire- bien pues ahora es el momento de que elijas un lado, quieres estar conmigo bien, aquí estaré, quieres estar con ella y vivir su cuento de hadas pues hazlo, yo no te lo impido- aunque quisiera hacerlo
-Sabes que no es un cuento de hadas, pero mi hija merece una familia- y yo soy la reina de Inglaterra- además, tú por lo que veo fácilmente me vas a superar, así como tengo que hacerlo, tengo que dejarte ir, así ya no puedo hacerte daño
-Sabes qué? Vete a al infierno, por mi puedes hacer lo que quieras, tú dices que ya no puedes hacerme daño, pero qué pasa con todo lo que nos hemos hecho hasta ahora? Uno no puede simplemente borrar eso
-Lo sé, pero el pasado solo es eso, algo que ya paso Bella, por eso, aunque me duela tengo que intentar superarte- dijo y me miro a los ojos con todo el dolor que pude imaginar, sus hermosas esmeraldas se oscurecieron de tristeza, probablemente así se vieron los míos, pues sentí como me dolía el corazón de solo pensar en no volverlo a ver en un largo tiempo
-Entonces deberíamos de empezar desde ahora cierto? - lo mire asentir con lentitud como respuesta a mis palabras- ahora, podrías por favor dejarme pasar? Necesito ir a casa
-Solo una cosa más princesa- que no sabe que además de odiar el maldito sobrenombre no me hace bien escucharlo salir de sus labios, que no sabe que me duele el alma cuando me llama de esa forma? - debo admitir que amo esa exposición, gracias por dedicarla a nuestra amistad, aunque sé que ese no era el propósito a mí me parece ver la historia de dos chicos que se querían mas allá de todo, de una amante de los recuerdos y de un obediente mejor amigo
-Ahora si soy libre de irme? - mi voz sonó mas inexpresiva de lo que hubiera deseado, pero era la única forma de no romper en llanto frente a él, movió su cabeza en afirmación en lo que se hacía a un lado para dejarme pasar- Hasta el veinte Matt
-Adiós princesa- me dijo en voz tan baja que casi parecía un susurro y en un acto de lo que creo fue impulso y no pensamiento racional beso mi frente como si yo fuera de porcelana y su toque fuese a romperme, luego solo se alejó sin decir ni una sola palabra y dejándome con una pequeña lagrima asomando de mi ojo.
Conduje a casa con la mente puesta en ese beso y en sus palabras, que estaban cargadas de tanta tristeza que fue capaz de transmitírmela a mí, pero sus palabras también me dieron un pequeño empujón en la que creo que es la dirección correcta, intentare pelar con todo lo que me queda por ambos, pues no es justo que Edward termine siendo infeliz en un matrimonio que no quiere del todo por el simple hecho de ser coaccionado por una chica caprichosa un tanto psicópata.
Sin embargo, y aunque en lo profundo de mi ser quiera negarlo, ese beso sobre mi frente supo a despedida, se sintió como el punto final para una historia con un adiós para el que no estoy preparada ni por asomo.
Los siguientes días pasaron sin pena ni gloria, todo fue más de lo mismo, corría de un lado a otro cubriendo diferentes bodas, en resumen, toda la semana me la pase viendo muestras de amor como si no hubiese un mañana.
13 de diciembre, siete días, solo eso me queda ya para intentar hacerlo cambiar de opinión, es sábado y aquí me encuentro yo, en frente de su casa, en la que tengo la certeza de no encontrarlo, a mi lado se encuentra Jo, quien se ofreció voluntaria para acompañarme en esta loca tarde, donde se celebrara la despedida de soltera de Tanya, lógicamente queenie no podía dejar pasar la oportunidad de molestar, razón por la cual aquí estoy a punto de tocar el timbre de la que en unos días también será su casa si la moneda no cae a mi favor.
Al entrar nos topamos con la típica decoración de una despedida de soltera, solo que en esta ocasión parecía que quien está a punto de casarse es Barbie con el Ken de malibu, todo elemento decorativo es rosa chicle o blanco, en el fondo de la sala se encontraba Tanya luciendo un vestido de maternidad horroroso en el mismo tono de rosa, nos vio y comenzó a reír junto a sus amigas cuando una de las pequeñas arañas soltó algún comentario, que posiblemente era dedicado a mi persona, ambas nos acercamos hasta donde estaba.
-Pero vean chicas lo que trajo el viento- dijo mirándome con gesto evaluativo- llegas algo tarde
-Lo siento- me disculpe en un intento de sonar educada y no soltar alguna estupidez relacionada con la decoración o con su vestuario.
-De acuerdo, por favor solo hagan su trabajo, y por cierto quiero fotos hermosas, eso va para ambas- no debió molestarse en pedir algo así
-Hare lo que pueda- Rose se encogió de hombros con una sonrisa sutil- ahora si me disculpa, iré a hacer mi trabajo- su tono de voz era tan amable que me pareció totalmente falso, además, estaba totalmente lleno de sarcasmo, se marchó dejándome sola con los lobos.
-Yo voy a hacer lo mismo
-Pues apúrate, haz una foto de este momento, que quiero que todo el mundo vea que tan feliz soy- me encogí de hombros ante su tono provocativo, nuevamente me mordí la lengua e hice lo que pidió.
Tras eso solo me dedique a deambular por la sala de la casa de Edward, que no parecía su apartamento en absoluto, pues había tanto rosa en cualquier dirección en la que mirara que opacaba totalmente su estilo de decoración en tonos blancos y negros.
Pasado un rato no encontraba a Rose por ninguna parte, lo que me hacía pensar que se está escondiendo en algún lado o bien se encuentra en alguna otra parte de la casa, no le di mucha vuelta al asunto y me fijé en la mesa donde descansaban todos los regalos que trajeron sus amigos, igual de superficiales que ella, algo que no me importaba, pero me parece un detalle curioso, todos son como pequeñas copias producidas en masa. Fotografié la mesa varias veces, solo para perder el tiempo, pues este evento es bastante aburrido.
Más tiempo paso y la puerta se abrió en varias ocasiones, pero a la tercera apareció alguien cuya ausencia no había echado en falta, James entro manteniendo el rostro apuntando al suelo, pretendiendo pasar inadvertido, algo que no tuvo efecto gracias al estridente y enloquecedor grito que dio Tanya al verlo.
Como no podía ser de otra forma, Queenie decidió que era momento de hacer un brindis, me acerque un poco al círculo de personas que la rodeaba con el fin de obtener un mejor ángulo, lo conseguí y además Jo también lo hizo, cuando salió de la cocina.
-Gracias a todos por venir- dijo con voz de anuncio, pude ver como discretamente James se alejaba un poco de todos- Valen mil por estar aquí conmigo celebrando la felicidad de tener todo lo que tengo, una roca enorme en mi dedo y una hija del hombre que quiero, salud- dijo y en ese momento escuche que la puerta se cerró, de repente ya no vi a James así que supongo que fue el quien salió, tome unas cuantas fotos más y le hice una seña a Jo para que se encargara en lo que yo satisfacía mi curiosidad.
Salí y no me costó mucho hallar al chico en cuestión pues se encontraba al lado de la puerta, apoyado contra la pared, haciendo no sé qué en su teléfono, pero parecía no prestarle atención pues la pantalla estaba apagada y el seguía deslizando el dedo por ella.
-Se siente como el infierno no es cierto- le dije sacándolo de sus pensamientos, me miro con desagrado
-Que exactamente- quise reír ante su evasiva.
-Ver como la persona que amas se aleja de ti- solo es una especulación, pero se nota que quiere a Barbie- y lo siento, pero tu mirada te delata, conozco el sentimiento, mejor de lo que crees
-No es lo que crees, si la quiero y creo estar enamorado de ella, pero ella no me quiere a mí, solo fui su sucio secreto hace unos meses- eh?
-A que te refieres- pregunte
-A nada que te importe- me respondió con algo de fastidio- mira no me caes mal, pero esto es algo que no te incumbe, lo mío con Tanya solo fue un pequeño amorío de unos días, duro lo suficiente como para enterarme que estaba embarazada, lógicamente ofrecí hacerme cargo del niño, pero ella aseguro que no era mi hijo, aunque yo por unos segundos me sentí el hombre más feliz al contemplar esa pequeña posibilidad, sabes, aun lo imagino, una pequeña de hermoso cabello rubio y ojos color cielo- termino con una sonrisa triste
-James, sé que no me importa tu vida, la de ella tampoco, pero si me importa lo que pase con Edward, estas totalmente seguro que esa niña no es tuya, que no hay una mínima posibilidad de que esa pequeña es hija de Ed y por eso prácticamente está siendo obligado a casarse?
-Yo que se, ella solo aseguro que no era mío- se encogió de hombros, pero en sus ojos pude ver la duda aflorar poco a poco, mi teoría de que ambos compartieron algo más que una amistad fue algo cierta después de todo, lo que levanta más sospechas dentro de mi cabeza, además de crear esperanzas frágiles dentro de mi corazón- yo no pregunte más, ella es quien está embarazada, ella es quien tiene total seguridad de la paternidad de tu doctor, ahora déjame en paz y no te hagas historias en la cabeza, que no sirve de nada, peor es golpe de vuelta a la realidad.
Con eso entro nuevamente dejando más preguntas que respuestas, será acaso que esta chica lo único que hace es engañar a dos hombres que dicen quererla solo para su propio beneficio, y de ser así, porque Edward, porque no seguir con James a quien se ve que quiere más, porque jodernos la vida a todos de esta forma solo por una especie de capricho. Pensamientos como este fueron los que gobernaron mi mente el resto de la tarde.
Llegue a casa a eso de las 9 de la noche, cansada, pero este tipo de cansancio no es físico, es más bien mental, las palabras de James aun daban vuelta a mi mente, porque esto solo le da un poco de más sentido a mi teoría, su vientre se me hace muy pequeño, siempre están juntos, se ven como una pareja que se quiere, más que como amigos, y ahora para sumar a la lista el mismo me confirma que estuvo con Tanya después de que pasara el accidente que cambio el curso de mi vida, al menos por un tiempo. Conclusión, esa niña puede ser suya perfectamente, aunque esto solo es una idea salida de mi mente para darme algo de ánimo al saber que me quedan pocos días antes de que finalmente lo pierda de manera definitiva, también existe la posibilidad que del todo Kelly si este diciendo la verdad, pero, de todas formas, Ed necesita saberlo.
Con eso en mente le envié un mensaje pidiéndole hablar de algo importante, sin embargo, el tiempo paso y no obtuve respuesta durante toda la noche, me dormí pensando en que probablemente hace una semana nuestra platica si fue una despedida después de todo.
En la mañana me desperté con ganas de salir, tanto Hades como Leo no han salido en toda la semana debido a mi falta de tiempo, así que me prepare rápidamente para salir con ambos a Kings Wood Park, llegamos en poco tiempo pues aún era temprano y casi no hay nadie en la vía un domingo por la mañana, corrí prácticamente siendo arrastrada por ambos y quince minutos después logre detenerme para respirar, mi teléfono vibro indicándome un mensaje, rápidamente lo leí, Jazz necesita hablar conmigo a esta hora de la mañana, pero no tengo intenciones de acercarme a su casa ni por obligación así que le dije que viniera hasta aquí.
Minutos pasaron, Leo caminaba de un lado a otro y Hades estaba recostado sobre su espalda mientras yo le hacía cariños en la cabeza, pero al oler a quien se acercaba ambos corrieron a su encuentro, el peso de ambos hizo que casi cayera, pero afortunadamente mantuvo el equilibrio.
-Hola! - salude con una sonrisa alegre, el por su parte me abrazo haciendo que mis pies se despegaran del suelo, mientras daba vuelta- podrías bajarme por favor- pedí con una risa
-Claro- cuando estuve nuevamente en tierra firme vi como brillaban sus ojos, conozco esa mirada, es la que tiene cuando está tramando algo
-Para que querías verme a estas horas Jasper, que tienes en mente? - me miro con fingido gesto de inocencia- tu mirada te delata chico
-Necesito tu ayuda- levante mi ceja- veras, no soporto más la idea de que Alice no sea algo más que la chica con la que salgo ocasionalmente
-Y? que quieres que haga yo
-Solo necesito hablar, eso es todo, crees que me rechace si le pido ser mi novia? - su mirada se veía algo preocupada
-Vamos a ver Jasper, lo primero respira que te estas poniendo morado, segundo, no creo que eso pase, pues ambos han estado flechados por el otro prácticamente desde que se conocen, tercero, a menos que tu idea sea algo así como pedírselo en un estadio de futbol, no creo que diga que no
-Veamos, entonces cancelo la transmisión de la pantalla de Old trafford?- ambos reímos
-Por favor, eso sería de gran ayuda- rodé los ojos- que es lo que tanto te asusta
-Temo joderlo, Alice realmente me gusta, es más podría decir que la amo, y ahora que poco a poco hemos ido teniendo una pequeña relación me he dado cuenta de que es la mujer perfecta para mí, pero no tienes idea del miedo que me da solo en pensar que quizá esto que siento aquí- señalo su pecho- no lo sienta ella también
-Sabias que eres como un jodido oso de peluche, solo que pervertido y ególatra- reí fuerte al ver su expresión- es verdad, voy a probártelo de acuerdo- asintió- bien, veamos, tienes residencia permanente en las cloacas de la ciudad, no hay frase a la que no le encuentres doble sentido, te crees uno de los hombres más guapos de la ciudad cuando ni siquiera llegas a un 8, pero tu corazón es más grande que todo tu, eres tierno y gracioso, claro que no puedo olvidar que pareces un niño travieso.
-Supongo que tienes razón, aunque Sherlock, te equivocas en algo, no me creo un hombre atractivo, lo soy princesa- me guiño un ojo y sonrió de forma ladeada, obviamente Jasper es el hermano sexy de la familia, pero no alimentare más su ego, ese es mi papel de amiga.
-Si tú lo dices- me encogí de hombros
-Supongo entonces que mi pequeña crisis ha sido resuelta- asentí con una sonrisa- recuerdas hace años que pensamos que nos atraíamos uno al otro- Soltó de pronto
-Claro que me acuerdo- hubo un tiempo, cuando tenía veinte más o menos en que pensaba estar enamorada de Jazz, pero siendo objetiva cualquier chica lo estaba en ese entonces, incluso yo sucumbí a su atractivo- Hubiese sido tan fácil enamorarme de ti
-Aun estas a tiempo- movió sus cejas sugestivamente
-No seas idiota, ahora corre por la chica de tus sueños- le dije sonriendo feliz al saber que dos de mis mejores amigos al fin se están dando una oportunidad
-No lo dudes, espero llamarte más tarde para contarte sobre el éxito de la misión- hizo un pequeño saludo militar a lo que respondí de la misma forma, tras su pequeña crisis solo nos dedicamos a hablar de todo, menos de su hermano, quien no ha respondido ninguno de mis mensajes ni tampoco mis llamadas.
Al cabo de un rato Japser se despidió de mi con un abrazo de oso que podría romperme de tan fuerte, además de con la promesa de llamar más tarde, eso si es que Al no lo hace primero. Conduje a casa y pasados unos treinta minutos estaba viendo televisión con un tazón de cereal en mano.
El resto del día no hice nada productivo, salvo dejar listas las fotos que debo entregar mañana temprano en el hospital, lo que no me pone del todo contenta pues no quiero ver a Edward y que este sea su versión emo de hace una semana.
Era aún temprano cuando aparque en el hospital, North Manchester no es mi lugar favorito del mundo, claro está, dentro se encuentran los mejores amigos de una persona tan torpe como yo, pero también en este lugar sentí que se me iba la vida hace unos meses cuando pensé que mi amigo había muerto, esos fueron los peores momentos de mi existencia, y aunque trato de olvidarlos, cada que pongo un pie en este lugar es como si todo sucediera de nuevo.
Deseche los pensamientos tristes cuando llegue al ala de pediatría, un lugar que según mi opinión es una zona en extremo alegre gracias a los colores llamativos de las paredes y el sinfín de animales de peluche, dibujos y pegatinas esparcidas por el área. La estación de enfermeras tenía pintado un enorme elefante en el frontal, aunque me dio un poco de miedo su sonrisa de apariencia siniestra.
-Buenos días- le dije a la enfermera que estaba más concentrada en sus uñas que en poner atención al resto del mundo- Busco al Dr. Cullen, podría decirle que Isabella lo busca
-Un segundo- dijo y continuo con el limado de sus uñas, por alrededor de un minuto mas
-Hey! Podrías por favor llamar al doctor? - dije con un intento de voz amable
-Le dije que se esperara, así que por favor tome asiento, llamare a Edward en un momento, es usted la madre de algún paciente?
-No, solo su amiga, quien tiene algo de prisa, podría por favor apurarse- la chica me miro con gesto evaluativo y asintió de mala gana
-Vendrá en un momento- dijo dando por terminada nuestra pequeña platica, para enfocarse de nuevo en sus uñas
Tome asiento en una de las incomodas bancas mientras esperaba a que Ed tuviera el agrado de aparecerse por aquí para poder entregar las fotos y luego marcharme a preparar mi maleta para mañana, tenía pensado ir a visitar a mama y pedirle un pequeño favor, que cuide de mis perros mientras no estoy, si es que me voy, que es lo más probable prefiero no llevarlos conmigo. Quince minutos después al fin hizo acto de presencia, me miro con exasperación
-Que es tan importante como para que vengas hasta aquí- dijo con rostro preocupado
-Eh? Solo vine a dejar las fotos de Tanya, expresamente me solicito el sábado que las dejara contigo ya que ella no tiene tiempo para recibir cosas, así que aquí están- le tendí el sobre que contenía las fotografías
-Me vas a decir que solo a esto has venido hasta aquí- pregunto a lo que yo asentí- bien, supongo que gracias por traerlas- se iba a dar la vuelta, pero lo detuve
-Espera- le dije en un pequeño arrebato de valentía- tengo algo que decirte, crees que podríamos hablar?
-Claro- dijo encogiéndose de hombros- salgamos un momento
-De acuerdo- comenzamos a caminar en dirección al ascensor cuando otro doctor, llamo a Edward prácticamente desesperado, supongo que se trata de una emergencia- tranquilo, ya lo hablaremos luego, ve a hacer tu trabajo- le dije caminando hasta el ascensor, salió corriendo y no miro atrás.
Dos días han pasado desde mi encuentro con Edward en el hospital, aun no responde mis mensajes o llamadas, por lo que supongo que no quiere hablar conmigo. Son las cinco de la tarde, estoy recogiendo algunas de mis cosas en el estudio cuando llega un mensaje suyo Estoy libre esta noche, Jazz y algunos amigos quieren que celebremos, te apuntas? No será lo mismo sin ti, además podemos hablar sobre lo que no pudimos el lunes.
Fue una decisión difícil de tomar, pero que resolví en cuestión de minutos, si tan dispuesto está a hablar conmigo entonces debo aprovechar una de mis últimas oportunidades, ya solo quedan tres días, así que, si no es ahora, no es nunca. Respondí confirmándole mi asistencia, respondió con la dirección del lugar y prometí estar ahí a las nueve de la noche.
El tiempo paso prácticamente volando, cuando me di cuenta eran las 8:25 y aún estaba en casa, dure cerca de una hora eligiendo que usar, algo que casi nunca hago, en esta ocasión elegí unos jeans negros ajustado, una blusa blanca holgada, abrigo de piel negro y una bufanda de color rojo carmesí que combine con mis zapatos, supongo que es un atuendo acorde con una salida de amigos.
Cuando llegue eran ya las 9:15, Edward y Jasper probablemente tengan casi una hora de estar aquí ya que la idea era que todos se reunirían pasadas las 8 de la noche, los encontré gracias al bullicio que hacían sus amigos, a quienes reconocí de la universidad y el hospital.
Al llegar hasta la mesa vi que todos estaban más alegres de la cuenta y, al fijarme en Edward pude ver que había tomado una cantidad considerable de alcohol pues sus ojos brillaban y su sonrisa era una sonrisa ebria ladeada, negué cuando lo vi, pero no dije nada.
-Princesa, viniste- dijo el festejado, como respuesta obtuvo un gruñido en mención del sobrenombre
-Hola a todos- dije por ser cortes, tome asiento en la silla vacía junto a Jazz y pedí una cerveza, la única que tomare esta noche ya que tengo que conducir- y bien, que se supone que hacemos aquí?
-Es mi despedida de soltero- dijo y yo reí sin humor, vaya falta de organización- algo improvisada lo sé, pero es lo que hay
Paso un rato más y todos estaban divirtiéndose, a excepción de mí, pues no podía sacar de mi mente el propósito inicial al que vine, si simplemente no me cree no tendré más remedio que aceptarlo, pero por ahora esta es una de las ultimas balas que me quedan.
-Bien- hice un gesto restándole importancia- crees que podamos hablar? - asintió y se levantó, trastabillo un poco, pero logro mantener el equilibrio, esto va a ser algo difícil pues no está del todo sobrio
Lo seguí hasta una mesa desocupada cerca de la puerta, nos sentamos uno frente al otro y nos miramos como diciendo un millón de cosas, pero sin una sola palabra, mis manos temblaban un poco y mi conciencia me decía que no dijera nada, pero yo sabía que si no lo decía hoy no tendría cuando
-Dispara Bell- dijo sonriendo
-Sé que vas a pensar que estoy loca- le dije pensando en cómo soltar del todo mi teoría- creo que Tanya te está engañando- vi como cómicamente sus ojos se abrieron más de la cuenta
-Porque carajos dices algo así- su voz sonaba seria y algo escéptica
-Como que por qué? ¿Es que no has visto cómo se comporta con su amigo James y el con ella?- negó sin mediar palabra- además y esto es totalmente cierto, el sábado anterior, cuando Rose y yo fuimos a tu casa para su despedida de soltera hable con James y sabes que me dijo
-No, no sé qué te dijo Bella- rio quedamente- no puedo leer mentes
-Lo se idiota- conteste- el caso es que el me aseguro que tuvieron una pequeña aventura un tiempo después de tu accidente y que él le preguntó a Tanya sobre la paternidad de la niña, obviamente ella asegura que es tuya pero como sabes tengo mis dudas
-Vaya, veo que has hecho un buen trabajo Sherlock, aunque yo también le pregunte por esto, aunque no lo creas también tuve mis dudas, pero me aseguro que es mía, así que no tengo que dudar- su ingenuidad en este tiempo es sorpresiva, incluso creo que raya en la estupidez
-Bien, te conozco, sé que no me crees, así que yo cumplí con lo que tenía que hacer así que me voy- hice intento de levantarme de la silla, pero su mano me lo impidió
-Espera, por favor- dijo mirándome a los ojos como con intención de llegar hasta lo profundo de mi corazón, o al menos eso pensé, pues su mirada de esmeralda era increíblemente intensa
-Que más quieres de mi Edward- dije y mi voz se quebró un poco, de repente tenía ganas de llorar, no me creyó y esta era la última bala- esperas que me quede contigo y tus amigos celebrando que te quedan tres malditos días de soltería, que te vea ser feliz al cometer la mayor estupidez de tu vida, y vaya que has hecho cosas estúpidas a lo largo de tus veintiséis años
-Ninguna de las personas sentadas en aquella mesa están de acuerdo en que me case el sábado, así que pierde cuidado no dirán nada- lo mire con mil preguntas en los ojos- así que no dirán nada
-Nada de que, cuanto bebiste antes de que yo llegara, te sientes cerca del coma etílico o el whiskey ya te quemo la única, triste y solitaria neurona que quedaba en tu cerebro- solo se rio, le lance un golpe al hombro con un poco de rabia, como es que se ríe de mí siempre que sabe que tengo razón en alguna cosa o que no entiendo que está pasando a mi alrededor.
Sin previo aviso rozo sus labios con los míos, me congele por un instante, se sintió como si de pronto hubiese metido el dedo en la toma de corriente eléctrica más cercana, se alejó de mi con una sonrisa de victoria y nuevamente lo golpee, pero no había broma en este golpe, realmente quería golpearlo
-No te quedabas callada- dijo y debo decir que le di un punto, fue una buena forma de hacerme callar- ahora, haz silencio para besarte una última vez
-No, puedes joderte si quieres, pero no voy a ser parte de este juego retorcido tuyo, ya no más, si tu no quieres elegirme, entonces no me elijas del todo, te casas en tres días por amor a Zeus, tú la elegiste a ella, así que vive con eso
Ahora si me levante, dispuesta a irme, dándome cuenta de que realmente Edward es un idiota que no puede ver más allá de su nariz, entiendo perfectamente sus ideales, pero lo que no entiendo es que siquiera ponga en duda todo lo que le dije.
Llegue a casa con una misión en mente, encontrar un lugar donde quedarme en Berlín cuando llegue el sábado, tengo pensado pasar en Alemania una buena temporada, pero aún no consigo una casa, además todo es prácticamente de último minuto por lo que reserve una habitación en un hotel en el centro de la ciudad, donde tenía pensado pasar unos días en lo que encuentro una casa.
Sé que esto no es algo definitivo, pues me quedan tres días aquí y si allá arriba hay alguien que piensa que merezco ser feliz con quien creo es mi otra mitad, quien ha sido el complemento perfecto para mi corazón incompleto, cuyas piezas encajan perfectamente con las del suyo entonces no habrá boda, pero aunque yo ame por ambos y trate de luchar por los dos, no puedo nadar contra la corriente, porque mi amor y mis ganas de luchar no son nada, pues Edward ya se dio por vencido y no puedo hacerlo cambiar de opinión.
Hola! he vuelto mas rapido de lo que pensaba, quedan dos capitulos y se acaba esta historia :D
De verdad muchas gracias a quienes aun leen esto.
Como ven la teoria de muchas puede que sea cierta, pero no hay que olvidar que todo son supuestos nada mas, esto les prometo que se resolvera en los dos ultimos caps.
De nuevo muchas gracias por los rr, favs, follows y por leer y permanecer en esta locura.
Nos leemos pronto, un abrazo, Geova.
