Capítulo 4. Descubrimientos

Vegeta estaba con Goku trabajando en el campo, le había dicho a Bulma que iba a entrenar a las montañas, parecía que se lo había creído aunque no confiaba demasiado en eso.

- Dime Vegeta, ¿por qué quieres trabajar? No me has dicho nada…

- No voy a darte explicaciones Kakarot, así que déjame en paz – por supuesto que no le diría sus motivos, sólo lo sabía él y ya.

Siguieron trabajando en silencio, ninguno de los dos dijo nada y así estuvieron hasta el mediodía que era la hora de comer, a ambos le sonaban las tripas del hambre que tenían y menos mal que apareció Goten con comida sino tendrían que cazar.

- Hola papá, te traigo la comida

- Gracias Goten – Goku se giró y vio que Vegeta no estaba, le pareció extraño porque se fue en un segundo, aunque supuso el porqué de la desaparición de su amigo: no quería ser descubierto, tenía que ingeniárselas para que su hijo fuera a casa. – Oye vete a casa que me dijo tu madre que no estás estudiando y me está reventando la cabeza todos los días.

- Pero papá…

- Venga hazme caso, si estudias luego entrenamos los dos ¿vale? – guiñándole el ojo para que el niño no pensara que era una bronca lo que le estaba diciendo.

- Está bien papá, luego vendré – y Goten se fue.

Vegeta salió de su escondite.

- Hmp… ahora dame algo de comer, estoy hambriento

- Está bien Vegeta

Los dos saiyans comieron mucho y bien, a Goku no le importaba compartir su comida, aunque no le hacía gracia, pero no iba a dejar a su amigo sin comer porque si no lo mataría.

En el centro de la ciudad…

Bulma y su padre estaban en la oficina de la asesoría, tenían una reunión con ellos, al parecer, habían descubierto algo importante.

- Buenos días, perdonen la espera

- Buenos días – dijeron padre e hija

- Bien, les cité rápido porque nada más ver los documentos, podemos vislumbrar qué está pasando aunque aún queda mucho por revisar.

- ¿Qué ocurre? Díganoslo de una vez – ordenó Bulma, estaba nerviosa y preocupada a la vez y no controla su genio

- Parece ser que alguien está desviando fondos…

- ¿Cómo? No es posible…

- Aún tenemos que analizar quién lo está haciendo… pero lo vamos a averiguar, no se preocupen, de momento les recomiendo que cambien todas sus claves de bancos y les quiten los permisos legales a todo el departamento financiero por precaución, aquí les redacte un documento.

- Está bien, así lo haremos – dijo el Dr. Brief, Bulma estaba en estado shock, no sabía qué pensar, todos sus empleados eran de su confianza, nunca hubo ningún problema.

Padre e hija se fueron de la oficina camino de la mansión, habían sido muchas emociones, además de que no tenían ninguna reunión ni cita con ningún cliente.

Cuando llegaron el Dr. Brief se fue con su mujer y Bulma estuvo buscando a Vegeta pero de pronto recordó, que se había ido a entrenar a las montañas y Trunks estaba con Goten, así que decidió ir a visitar a Goku y Chichi.

Montaña Paoz…

Goku y Vegeta habían terminado de trabajar, estaban descansado, pretendían entrenar un poco antes de irse a sus respectivas casas.

- Pongámonos a entrenar

- Muy bien Vegeta, allá voy

Los dos estuvieron entrenando, ninguno se dio cuenta de la llegada de Bulma ya que su nave se veía en el horizonte.

Cuando Bulma llegó, Chichi se alegró mucho de verla.

- Hola Bulma, cuanto tiempo

- Sí, he estado muy ocupada, ¿puedo pasar?

- Por supuesto, adelante

Bulma le contó el problema que tenía en la empresa y en las últimas desapariciones de Vegeta, cuando debía estar entrenando en casa.

- No creo que Vegeta te sea infiel, él te ama con locura

- Ya lo sé y me lo ha demostrado siempre, pero no sé…

- Yo lo único que te puedo decir es que estos últimos días siempre entrena con Goku después del trabajo

- ¿Cómo? ¿Qué has dicho?

- Que entrena con Goku…

- Sí, sí ya te oí, ¿dónde trabaja Goku?

- No está lejos de aquí, ¿quieres que vaya contigo?

- No, no te preocupes, ahora vengo

Bulma se dirigió hacia donde trabajaba su amigo, no estaba muy lejos y se podía llegar andando.

Los dos saiyans entrenaban pero tuvieron que detenerse un momento, estaban bastante cansados.

- No podemos entrenar así, después de haber trabajado tanto Vegeta

- Aguanto lo que sea, estoy entrenado para sentir dolor

- No digas eso

- Es la verdad, soy el príncipe de los saiyans: puedo trabajar, entrenar y lo que sea sin cansarme – realmente no daba más de sí, estaba exhausto, lo que no se imaginaba es que su mujer estuviera escondida escuchando la conversación.

- Vegeta… - dijo Bulma para sí misma sorprendida por lo que acababa de revelar su marido.

Continuara…

la comadreja XDDD: Gracias por tu review, sí, a veces me pasa, pero trataré de poner su faceta de siempre.

89ginuy: Gracias por tu review.