Capítulo 4
Al llegar al hospital, acomodaron a Kotoko en una camilla, acudiendo rápidamente los doctores y las enfermeras para atenderla, revisándola, checando sus signos vitales, obteniendo información de Naoki quien les contaba todo lo que había sucedido. De inmediato la canalizaron a la sala de observación, no sin antes, extrayéndole sangre para hacer pruebas y descartar posibles enfermedades.
Mientras tanto, Naoki llamó a sus padres y al padre de Kotoko para informar lo sucedido, en menos de media hora, todos estaban reunidos en el nosocomio para saber sobre el estado de ella.
Después de unas horas, una de las enfermeras les informó que Kotoko había despertado y que podían pasar a verla, estaba estable y lúcida, sin embargo, tenían que esperar a que los resultados de los análisis estuvieran listos para poder dar un diagnóstico y decidir si necesitaba hospitalización o sería dada de alta.
Entraron al cuarto donde ella estaba y la vieron sentada, comiendo una gelatina que le habían dado para que recuperara algo de glucosa.
—¿Te encuentras bien Kotoko chan? — le preguntó Noriko acercándose a ella y abrazándola de forma protectora
—Ya me encuentro mejor, no debieron preocuparse — contestó tímida
—Ay Kotoko chan, nos asustaste mucho, no lo vuelvas a hacer ¿De acuerdo? — ambas se miraron, Kotoko negó con la cabeza sonriéndole.
—Hija, ¿Qué te pasó? Has estado rara últimamente y me habías dicho que no era nada. — Su padre le dijo preocupado — pensé que ya habías acudido al médico como te dije.
—Lo siento papá, precisamente hoy iba a hacerlo pero no sé por qué, de repente todo se me oscureció y no recuerdo nada más — Kotoko lo miró avergonzada.
Shigeo Aihara se encontraba preocupado por su hija, últimamente no comía mucho y lo poco que lograba ingerir, lo vomitaba rápidamente. Le había dicho incontables veces que fuera al médico, pero como siempre de testaruda, no quiso hacerlo hasta no sentirse totalmente enferma. Él había notado que estaba perdiendo peso y su piel se veía más lívida, se sentía culpable por no obligarla a checarse antes.
Naoki se mantenía en una esquina, observando a todos como se acercaban a ella y le daban un abrazo afectuoso, él al igual que los demás, se había preocupado mucho, pero a diferencia de ellos, sentía frustración por no poder decirle nada, porque en el momento en que le iba a expresar que la quería, su orgullo se lo impidió y aunque, pensaba en la forma de declararse, de su boca no había salido palabra.
En ese momento el médico entró con los resultados de laboratorio. Los saludó a todos cordialmente y se dirigió a Kotoko para revisarla. Una vez terminado el chequeo, les anunció que tenía que hablar con ellos pues, aunque no era grave lo que tenía Kotoko, si era algo que podía causarle problemas más adelante.
—¿Qué tiene mi hija doctor? — preguntó Shigeo preocupado.
—Su hija presenta un cuadro de anemia, aún no es muy grave pero en su estado le puede causar problemas más adelante si no se alimenta y vitamina bien.
—¿Cómo que en su estado? — preguntó Naoki
—Bueno, hicimos varios estudios para descartar enfermedades, entre ellos, como rutina en este tipo de situaciones en la que llegó, le practicamos una prueba de embarazo la cual salió positiva.
Un profundo silencio se hizo en el cuarto, Kotoko no lo podía creer ¿estaba embarazada? ¿Y del hombre a quien ella amaba pero, que él no? Aquella noche ella se había entregado a él, con la esperanza que eso fuera una declaración de su parte, sin embargo, como siempre, solo había jugado con ella, simplemente había calmado sus necesidades físicas y la había botado cual basura. Aparte de tener el corazón roto, tenía que soportar la vergüenza de ser madre soltera porque, aunque él quisiera casarse con ella por el bebé, ella no pretendía atarse en una relación donde el amor era unilateral. Era una estúpida, una irresponsable. Su padre de seguro estaba decepcionado de ella. Kotoko lloraba tapando su cara con sus manos, el haber defraudado a su padre que había hecho tanto por ella, le dolía más que el rechazo de Naoki.
—¿está seguro doctor? — preguntó Shigeki Irie
—Por supuesto, de hecho, tiene alrededor de ocho semanas de gestación.
—¿Ocho semanas? — preguntó Naoki, se había quedado frío de la impresión. Sus sospechas habían sido ciertas, y haciendo cuentas de las semanas que habían pasado, todo concordaba con la noche en que habían tenido relaciones. Él no se sentía listo para ser padre, más eso no importaba por el hecho que tendría un hijo con la mujer que quería, aunque ella pensara lo contrario.
—¿Pero todo está bien con ella doctor? — preguntó Noriko preocupada y anonadada por la noticia.
—Aparte de la anemia, todo está bien, de hecho a la señorita Aihara, le haremos una ecografía para revisar que el feto se encuentre bien y sea viable su embarazo. — El médico se acercó a Kotoko — en un rato vendrán los camilleros por ti para llevarte al área de ultrasonidos, ¿de acuerdo?
—Si doctor, gracias — dijo Kotoko tímidamente.
—Es todo de mi parte por ahora, con permiso
El médico salió del cuarto, dejando a todos sorprendidos por aquella noticia, Noriko no podía creer que Kotoko chan estuviera embarazada ¿cuándo comenzó a ver a otros chicos? ¿Acaso había tenido algún novio y no se cuidó? Se sentía con duda, no tenía idea de que pensar, Kotoko no había tenido ningún novio según sabía ella, sin embargo, cabía en la posibilidad que lo hiciera a sus espaldas. Lo cual significaba que sus deseos de ver a Kotoko y a Naoki juntos era solo una falacia.
Shigeki estaba sorprendido igual, pero preocupado por su amigo quien tenía un semblante serio, no había dicho nada desde que el médico informó sobre el embarazo de Kotoko, y al mismo tiempo intrigado, pero para él no importaba quien fuera el papá del hijo que esperaba ella, para Shigeki Kotoko era una hija más y la apoyaría.
Shigeo, estaba muy turbado por la noticia, pero igual furioso con el canalla que había embarazado a su hija, él era consciente que ella tendría novios y que tal vez, tuviera relaciones con ellos, estaba molesto con aquel canalla que no se había protegido, con ese irresponsable que había embarazado a su hija. También se sentía decepcionado consigo mismo, pues al ser padre soltero, siempre buscó la vuelta al querer entablar esa conversación con su hija, por no guiarla como era debido a causa de su vergüenza o prejuicios. Kotoko era una niña inocente, probablemente no tenía idea que podía quedar embarazada con solo tener relaciones una vez.
Naoki sabía bien que a partir de ahora su vida iba a dar un giro de ciento ochenta grados al convertirse en padre. Tendría que buscar trabajo para poder darle una buena calidad de vida a su hijo y a Kotoko, él sabía perfectamente que era una responsabilidad enorme, pero estaba dispuesto a afrontarla. Al fin y al cabo, era hijo igual de la mujer que quería, aun si tuviera que dejar sus estudios como médico y entrar a trabajar a Pandai o alguna otra empresa, lo haría con tal de ver a su propia familia feliz.
Noriko, quien estaba a su lado, la miró con cautela y rompió el silencio.
—Kotoko chan, ¿quién es el padre de ese bebé? — preguntó.
Kotoko no respondió, estaba inconsolable, llorando entre las sábanas. No tenía cara para decir que Irie Naoki era el padre de su hijo.
—Yo soy el papá del hijo que espera Kotoko — dijo Naoki seriamente, sorprendiendo a todos en la sala.
Un grito de emoción inundó el cuarto, Noriko abrazó nuevamente a Kotoko, sacándola de su escondite y apretándola contra ella emocionada.
—¡Qué emoción! ¡Kotoko chan y oniichan ustedes sí que me sorprenden! Pero, la boda tenía que ser antes onii chan — Noriko estaba totalmente emocionada — no importa, como sea ustedes me darán muchas nietas hermosas y bueno, tendremos que ver la ceremonia, tu vestido Kotoko chan, si lo hacemos pronto podrás usar uno normal, aunque, me gustaría verte de novia con una barriguita redonda. ¡Papá, nuestro sueño se hizo realidad!
—Obasama — dijo Kotoko más calmada pero seria, noriko la miró sonriente — yo… yo no me casaré con su hijo.
Naoki quien estaba por primera vez emocionado y feliz con la reacción de su madre, al escuchar las palabras de Kotoko, sintió una opresión en el pecho, de nuevo, había subestimado a Kotoko, dando por hecho que ahora ella correría a sus brazos, olvidándose del daño que le había hecho al rechazarla de nuevo después de haber tenido relaciones. Se quedó estático en su lugar, sentía por primera vez lo que era tener el corazón roto.
—Pero Kotoko chan, eso era lo que queríamos ¿no? — Noriko volteó a ver a Naoki — Oniichan, ¿Qué le hiciste a Kotoko chan? ¿Por qué ella no quiere casarse contigo? ¡No te quedes ahí parado y haz algo!
—Quiero hablar con mi padre a solas — pidió Kotoko — por favor.
—Pero Kotoko chan…
—Mamá, ella quiere hablar con su padre, no le hagas las cosas más difíciles — Shigeki apartó a su esposa de Kotoko para llevarla a la puerta — salgamos — le pidió a su hijo mayor quien aún se encontraba en shock.
La familia Irie salió de la habitación, cerrando la puerta para que Kotoko y su padre tuvieran más privacidad.
Shigeo se acercó a su hija, claro que estaba enojado pero conocía bien a Kotoko y ahora sabiendo que Naoki era el padre de ese bebé, lo tenía un poco tranquilo aunque la reacción de ella lo había sorprendido pues si ellos dos habían tenido intimidad era porque había una atracción o algo entre ellos. Prefería escuchar a su hija, ella nunca se hubiera entregado a nadie solo por el calor del momento.
—Papá — Kotoko le habló cabizbaja — sé que te he decepcionado, no debí hacer nada indebido sin primero estar casada, simplemente…
—Si estoy enojado Kotoko, pero te conozco hija y sé que tú nunca lo hubieras hecho al menos que haya sido con la persona a quien amas, por eso ahora que sé que es Naoki comprendo que lo hiciste por amor, lo que no entiendo es por qué no te quieres casar con él. — la miró dubitativo.
A kotoko le daba vergüenza contarle a su padre todo, sin embargo, tenía que confiar en él.
—¡Porque él no me quiere papá, porque si me caso con él, será por obligación y no por amor! — dijo Kotoko llorando.
—¿Qué te hace pensar eso hija? — su padre la miraba atónito, quería comprender lo que le pasaba a ella, se sentía impotente al escucharla hablar con tanto dolor.
—Después de lo que pasó, él me dijo que no quería nada conmigo en esos momentos, papá, yo pensé que algo entre los dos había cambiado, pero no… Solo me ilusionó para luego rechazarme como siempre. — Shigeo se sentía furioso, escuchar que Naoki solo había utilizado a su hija era la peor de las canalladas que él le había hecho. Antes no había pasado nada por eso no se metía, pero ahora con esto, no iba a permitir que la siguiera humillando — Te juro que no pensé embarazarme, ahora, no sé qué hacer… Seré una madre soltera, no quería decepcionarte papá.
—No me decepcionas hija porque yo sé bien que aquí, el que actuó mal fue él. Voy a salir un momento hija, necesito tranquilizarme antes de hacer cualquier cosa.
Kotoko asintió, volviendo a esconderse bajo las sábanas, su padre estaba enojado pero no con ella y eso la tranquilizaba. Sentirse apoyada era algo positivo para ella en esos momentos.
Shigeo salió de la habitación, encontró a todos con caras largas afuera, vio a Naoki sentado con los codos apoyado en sus piernas, no pudo contener su enojo al verlo y saber que solo había jugado de la peor manera con su hija.
—¡¿Por qué la ilusionaste Naoki?! — él levantó la cara para mirarlo, Naoki observó que el padre de kotoko estaba enojado, dolido y podía comprender por qué — ¡Por qué solo jugaste con sus sentimientos! No había dicho nada porque yo sabía que tú no la querías y creía que ella se iba a dar cuenta por sí misma, pero no, ¡tú solo la utilizaste, la ilusionaste de la peor manera! Si tú la quisieras realmente, no tendría problemas, pero este no es el caso. Me decepcionas totalmente.
—Aihara, sé que hay una gran conmoción ahora por la noticia pero sé que Onii chan y Kotoko hacen una hermosa pareja, ¡tendrán un hijo! — dijo Noriko consternada — si me das una oportunidad que hable con Kotoko chan para convencerla…
—No Noriko, por respeto a mi amigo no había dicho nada, por eso no me interpuse a las constantes humillaciones que tus actos le orillabas a hacer. — shigeo miró a su amigo — ¿No te dabas cuenta del daño que le hacías a mi hija? No me metía porque estaba seguro que tarde o temprano ella reaccionaría, pero no fue así. ¡Cada vez que ella decidía olvidar a tu hijo, tú te empeñabas en crearle falsas ilusiones! y eso, solo le hizo daño. — miró a su amigo — Perdóname Shigeki pero, esta vez no voy a permitir que tu esposa le haga falsas esperanzas a mi hija, suficiente tengo con las acciones de Naoki. — miró al aludido fríamente.
Todos se quedaron atónitos ante sus palabras, Shigeki entendió su molestia, por eso tranquilizó a su esposa quien comenzaba a enojarse y la conocía bien, sabía que era capaz de cometer una locura. Empeñarse más con aquella idea de emparejar a Kotoko y a Naoki.
—Se equivoca señor Aihara — dijo Naoki poniéndose de pie — le pido una disculpa por los inconvenientes que le he causado a usted y a su hija. Sin embargo, usted está equivocado en algo, yo sí quiero la quiero.
—¡¿Entonces por qué ella me acaba de decir que después de haberte acostado con ella, la rechazaste sin ninguna consideración a sus sentimientos?!
—¡Lo hice porque no sabía lo que sentía, por idiota, por inmaduro! No lo sé, pero ahora conozco todo sobre mis sentimientos, yo quiero a su hija en verdad y he tenido la intención de disculparme, de aclararle todo el mal entendido, pero ella me evade, no quiere hablarme y hoy que por fin tenía la oportunidad, ella se desmayó. — Naoki se sentía frustrado al no hablar claramente con Kotoko antes.
—Me hubieras pedido permiso, hubieras hablado conmigo…
—Admito que me dejé llevar y no pensé en ese momento. Solo quería estar con su hija, no sabía en ese momento porqué pero, tenía la necesidad de expresarle algo, ahora entiendo que estoy enamorado de ella y usted tiene todo el derecho de prohibirme que le hable o me acerque a ella, pero no estoy seguro de obedecerle. Yo la quiero y…
—Si en verdad quieres a mi hija, ve y dile todo esto que me dices a ella. — su voz sonó más grave que lo habitual. — Si ella te acepta, estaré de acuerdo en que te cases con mi hija, pero si ella no lo hace, no quiero que te vuelvas a acercar a ella.
Shigeo lo miró seriamente, su boca formaba una línea, claramente estaba molesto, decepcionado por lo que había hecho Naoki.
—Ai chan — le llamó Shigeki — estoy de acuerdo contigo y te pido una disculpa en nombre de mi hijo y mi esposa.
—No te preocupes.
Caminó Shigeo hacia la salida, tratando de controlar sus emociones para no perder los estribos. Entendía que ambos eran jóvenes, pero no soportaba ver a su hija tan deprimida.
En el pasillo todos estaban callados, tratando de asimilar la situación por la que pasaban. Naoki era el que más sufría pues si Kotoko lo rechazaba, cabía la posibilidad que su padre se la llevara de Tokio y el solo hecho de no volver a verla y de no observar a su hijo crecer, le oprimía el corazón. Era momento de quitarse un rato la armadura y hacer a un lado su orgullo para poder decirle a Kotoko todo lo que sentía. Era consciente que no era bueno con las palabras y mucho menos externando sus sentimientos, pero era cuestión de hacerlo porque peligraba su felicidad y él no se sentía con la capacidad de amar a otra persona que no fuera ella.
Su madre se acercó a la puerta para entrar, al verlo, Naoki se adelantó e ingresó sin tocar, poniendo seguro para que nadie le molestara. Al entrar vio a Kotoko acostada, tapada de pies a cabeza con la sábana. Se sintió miserable por haberle hecho daño. Se armó de valor y caminó hacia la camilla para sentarse junto a ella. No sabía que decir pero intentó exteriorizar el primer pensamiento que tenía.
—Perdóname Kotoko — dijo Naoki — perdóname por todo lo que te hecho y por hacerte pasar por esta situación. — su corazón latía erráticamente, no entendía por qué se sentía tan nervioso.
—No tienes que disculparte, ambos actuamos mal y esto es solo consecuencia de lo que hicimos. Nos dejamos llevar simplemente — Kotoko salió de las sábanas para poder observarlo mejor, lo notó cabizbajo, algo apagado, de una manera que nunca había visto.
—Sí tengo por qué hacerlo, te hice daño y aunque no es el momento idóneo para tener hijos, estoy consciente de lo que eso conlleva. Dejaré la facultad de medicina y ayudaré a mi padre con la empresa, tendré que trabajar ahí o en cualquier otro lugar para darles lo mejor a ti y a mi hijo. — la miró y vio que ella lo estudiaba con la mirada.
—No lo necesito Naoki, no quiero nada de ti, sé que eso no te haría feliz y no quiero que sacrifiques nada por nosotros. — Lo miró a los ojos, quería convencerse a sí misma, más que a él, que no lo necesitaba, que no lo quería a su lado.
—No estoy sacrificando nada Kotoko — la miró extrañado — no soy un canalla que te va a dejar sola, es mi responsabilidad también.
—No te creo canalla, simplemente no tienes por qué hacerlo. Y si, es tu hijo, eres con el único hombre con el que me he acostado. Sin embargo, no quiero nada de ti, no es necesario que tú hagas algún tipo de esfuerzo. No hay nada entre nosotros y por lo que sé, lo que pasó aquella noche fue un error, solo eso. — Sentía Kotoko que las lágrimas la traicionaban, usó toda su fuerza de voluntad para no quebrarse delante de él.
Naoki la miró estupefacto, ¿había escuchado bien? ¿Ella había llegado realmente a esa conclusión? El solo hecho que creyera que aquella noche había sido un error lo enfureció. ¿Qué tenía que hacer para que ella entendiera que estaba lejos de ser un desliz? No soportó más aquella furia contenida, aquella frustración de no haberle dicho antes lo que sentía. Así que sin analizar sus palabras, se puso de pie y comenzó a andar de un lado a otro, pasando las manos por sus cabellos para calmarse un poco.
—¡¿En serio crees que lo que pasó entre nosotros fue un error?! — gritó al fin, haciendo que las personas que estaban afuera del cuarto dieran un brinco por la sorpresa.
—¡¿No fue así?! ¡Hasta donde sé tú no me quieres y claramente me dijiste que no querías nada en serio conmigo!, ¿cómo quieres que piense entonces?
—¡No saques conclusiones absurdas simplemente! — la miró furioso — ¿es que acaso me crees tan ruin como para jugar contigo? — se aceró a ella, Kotoko retrocedió lo que pudo, comenzaba a asustarse pues, nunca lo había visto descomponerse de aquella forma — en primer lugar, aquella noche no fue un error ¡No para mí!, ¡Fue la mejor maldita noche que he tenido en mi vida! Segundo; Si realmente hubieras sido para un rato, no estaría aquí molesto por las cosas que estás diciendo, pues después de lo que te dije me arrepentí e intenté decirte por lo menos que lo sentía, ¡Pero tú me evadías y yo era demasiado idiota como para no insistir! Y tercero ¡Te quiero maldita sea! Te amo y… — sus palabras se ahogaron pero logró contenerse — ahora que por fin estaba feliz porque al fin, había concordado con algo con mi madre, tú decides que no te quieres casar conmigo y simplemente eso no puedo aceptarlo porque, en verdad te amo.
—¡¿Y entonces por qué me dijiste todo eso?! ¿Por qué me lastimaste de esa manera? — dijo Kotoko llorando, estaba realmente dolida. No entendía por qué le hacía todo eso difícil.
—¡Porque soy un idiota! Por no ser sincero conmigo mismo — se acercó y le tomó de las manos, Kotoko no se opuso — Porque soy un estúpido por despreciarte de aquella forma y darme cuenta después, cuando vi que te podía perder de lo mucho que te amaba — fijó su mirada en sus ojos y observó que dudaba de sus palabras — ¿Sigues sin creerme verdad?
Kotoko lo miraba, tenía miedo de que de nuevo estuviera jugando con ella, no respondió a su pregunta, solo agachó la mirada. No quería salir lastimada de nuevo, tenía que protegerse a sí misma por al menos esta vez.
—Quiero estar a tu lado, de verdad Kotoko — continuó al no recibir respuesta de su parte — yo no soy bueno expresando mis sentimientos y mi orgullo me había impedido que te dijera lo que siento — Naoki acunó el rostro de Kotoko entre sus manos — eres lo mejor que me ha pasado desde que nací.
Naoki acercó lentamente su rostro y tomó sus labios, besándolos suavemente, ella no le correspondió al principio pero, después de unos segundos, comenzó a imitar sus movimientos, succionando y chupando con ternura aquellos labios que tanto amaba besar. Kotoko llevó una mano hacia el rostro de Naoki, acariciándolo mientras lo besaba, dejándose guiar por él. Era un beso donde se querían transmitir sentimientos que no podían ser expresados por palabras. Kotoko no podía dejar de amarlo, era imposible para ella y en verdad quería creer en sus palabras, pero algo en ella ponía resistencia. No sabía en qué forma él podía demostrarle que la amaba de verdad, pero, tampoco quería separase de él. A partir de ese momento para ella, importarían más sus acciones, sus detalles que sus palabras.
Naoki se apartó de ella, no sin antes depositar un beso tierno en su frente. La tomó de sus hombros, acariciándolos.
—¿Me perdonas? — Naoki la miró suplicante, tenía miedo de su respuesta.
—Te perdono Irie kun, pero…— Naoki frunció el ceño — ¿Cómo puedo saber que lo que dices es verdad y no solo te estás dejando llevar por el momento?
—¿Qué quieres que haga para que me creas? — le sujetó una mano y le dio un beso en la palma. — Lo que quieras, haré.
—No sé que deberías hacer específicamente, solo quiero que nos demos una oportunidad, deseo en verdad creerte y que tus acciones hablen más que tus palabras. — Kotoko vio aparecer una sonrisa en el rostro de Naoki, era tan hermosa que se preguntaba por qué no sonreía más seguido. Ella le correspondió.
—¿Entonces te casarías conmigo?
—No me casaré contigo hasta estar segura de que en verdad me quieres.
—En ese caso te tendré que convencer primero.
Naoki le ofreció de nuevo una sonrisa, Kotoko se sonrojó al ser una de las personas privilegiadas por ver ese gesto tan genuino de su parte. Ella lo amaba y aunque tenía miedo en ese momento, tenía la esperanza de pronto poder convencerse de sus palabras.
Naoki la abrazó, se sentía seguro con ella en sus brazos. Le puso una mano en el vientre, acariciando el hogar que sería de su hijo durante los próximos meses.
—Serás una hermosa embarazada — le dio un beso en la coronilla.
Kotoko cerró sus ojos, impregnando sus fosas nasales de su aroma, sintiendo el palpitar de su corazón, se sentía segura en sus brazos y esperaba estar así por siempre.
HOLA! Les traigo un nuevo capítulo, espero les guste mucho y bueno... jejejeje quizá es algo cursi pero bueno, creo que un poco de dulzura nos va bien a todos.
Gracias por leerme y seguir esta historia.
lalaland: Gracias por dejar tu comentario. jejeje espero te guste este capítulo.
Los quiero. Melina Tolentino
