Capítulo 5.
Naoki estaba emocionado por ver la primera ecografía de su hijo, aunque a las ocho semanas no se podía escuchar claramente el corazón del bebé, aún podía ver las primeras imágenes de ese ser que estaba formándose dentro de Kotoko, lo cual, le llenaba de nuevas emociones indescriptibles y desconocidas, pero que ya no tenía miedo de afrontarlas.
Los enfermeros llevaron a Kotoko hacia el área de ultrasonidos, permitieron a un familiar acompañarla por cualquier evento que surgiera, todos estuvieron de acuerdo que fuera Naoki quien la escoltara. Él sonriente, como nunca se le había visto, aceptó con gusto.
Entraron en la sala, Kotoko se recostó en una camilla alzándose la bata de hospital para colocar un poco de gel para que el transductor del equipo de ultrasonido pudiera deslizarse con facilidad y así, tener una imagen más clara del embrión.
Estaba nerviosa, expectante ante aquellas primeras imágenes de su hijo. Aunque hace apenas unas horas se hubiera sentido triste e incluso, se haya mostrado reticente ante la idea de ser madre tan pronto, el solo hecho de estar a punto de verlo por primera vez, la emocionaba. Era increíble como aún no conocía a ese pequeño y ni siquiera podía saber si sería niño o niña, pero ya lo esperaba con emoción. Sobre todo, porque a pesar de no creer mucho en las palabras de Naoki, ella lo observaba diferente, le sonreía más, se comportaba de una manera amable. Por eso ella, quería confiar de nuevo, aunque en su mente seguía la duda si él era honesto.
Naoki estaba emocionado y trataba de expresarlo de la mejor manera que podía. Él intuía que Kotoko esperaba que él fuera un poco más abierto en sus emociones. Tal vez no leerlo fácilmente pero en las ocasiones especiales, demostrarle sus sentimientos. Era difícil acallar su mente y comenzar a actuar bajo sus instintos, pero ella lo valía y estaba dispuesto a pasar su vida con ella aunque, le costara un poco quitarse su armadura.
El sonografista llegó a la sala, los saludó amablemente y encendió la máquina. Naoki se encontraba cruzado de brazos apoyado en la pared, cerca de la camilla donde estaba Kotoko, observando como el médico colocaba un poco de gel en el abdomen de ella y comenzaba a deslizar el transductor.
—Bueno señores, aquí vemos la placenta con un el suficiente líquido amniótico — comenzó a explicar el médico — aún no podremos oír el latido del corazón pero, si queda registrado, el cual late bien.
Naoki respiró con alivio, por lo menos sabía que a estas alturas su hijo estaba bien, aunque no pudiera escucharlo, sabía que estaba ahí y era maravilloso.
—¿Podremos ver al bebé doctor? — preguntó Kotoko.
—A estas semanas de su embarazo es un poco complicado verlo porque es muy pequeño, pero déjame mover un poco, miren ahí esta… — el doctor frunció el ceño y se aceró más al monitor — ¡vaya que sorpresa! — les sonrió el médico a los dos, Naoki se extrañó por su gesto.
—¿Sucede algo? — Naoki preguntó alarmado. — ¿Todo está bien?
—Sí, solo que ahora que moví mi mano se registró otro latido, y si se acerca señor podrá ver dos circulitos pequeños, ¿Puede verlos? — Naoki se acercó hasta él y vio como dos pequeñas luces se asomaban en aquella pantalla, abrió los ojos de la sorpresa — Felicidades señora, usted tendrá gemelos.
—¡¿Gemelos?! — preguntó Kotoko alarmada, Naoki y ella se miraron sorprendidos, sin poder creer lo que les acababan de anunciar.
—Al parecer si, aún no se puede saber si comparten placenta, por lo tanto les recomiendo que aparte de que mes con mes tengan su cita de control pre natal, a la semana doce se haga otro ultrasonido para definir si serán gemelos idénticos o mellizos.
—¿Hay alguna complicación al ser gemelos? — preguntó Naoki tratando de salir de su asombro.
—Bueno, de hecho puede haber ciertas complicaciones por lo que es importante que platiquen con el médico para que él les oriente mejor, y su embarazo sea más fácil de llevar.
El sonografista terminó de revisar a Kotoko y se dispuso a escribir su informe para anexarlo al expediente. Naoki ayudó a limpiarse a Kotoko y una vez sin rastro de gel, le apoyó para incorporarse e ir de nueva cuenta al cuarto para saber si se quedaba hospitalizada o no. Caminaron en silencio, ninguno de los dos podía decir nada por el asombro. Aunque al acercarse al lugar donde se encontraban todos reunidos, acordaron guardar en secreto el hecho de que iban a tener gemelos hasta que supieran que iban a ser, así su madre se detendría un momento al comprar ropa y cosas para niñas.
Todos comenzaron a preguntarle sobre el bebé, así que Naoki les tranquilizó diciéndoles que todo estaba absolutamente bien y que no había de qué preocuparse. A los pocos minutos llegó el médico informándoles que Kotoko estaba fuera de peligro y que como todo estaba en perfectas condiciones no era necesario que ella siguiera hospitalizada, así mismo les indicó que el mes siguiente acudieran con él para su revisión.
Entraron al cuarto, Kotoko le pidió que saliera un momento para poder vestirse, sin embargo, el no le obedeció. No quería que por su torpeza se cayera y ocurriera una desgracia, así que a pesar de las quejas de ella, se quedó para ayudarle con su ropa. No entendía por qué tanto pudor con él, si ya la había visto desnuda.
—A partir de ahora, como sé que tendremos dos hijos tú y yo vamos a comenzar a vivir juntos — le dijo Naoki seriamente.
—¿Pero cómo vamos vivir juntos? No estamos casados irie kun — respondió Kotoko mientras se ponía la blusa.
—Entonces cásate conmigo — Naoki la miró, y observó como ella se sorprendía ante su propuesta, la cual rechazó efusivamente — En ese caso, si dices que no quieres vivir conmigo porque no estamos casados, dame una mejor opción. — Naoki enarcó una ceja.
Kotoko pensó por un momento, no quería vivir con él, no sin antes tener la aprobación de su padre quien se encontraba molesto en esos momentos. Así que llegó a la conclusión que si quería estar cerca de ella, que mejor lugar que la casa de sus padres.
—Regresa a la casa de obasama, no estaremos juntos pero…
—De acuerdo, viviré de nuevo en casa de mis padres, pero no pienso dormir solo Kotoko — la agarró de la barbilla, haciendo que ella ahogara un grito por la sorpresa de sentir su mano rodearle la cintura, acercándola a él — Eres mía y esos bebés lo comprueban — le dio un beso en los labios — además conociéndote, sé que estando sola te puede pasar algo y no pienso arriesgarme a nada.
—¿Me estás diciendo torpe? — Kotoko frunció el ceño
—¿Acaso no lo eres baka? — ella estaba a punto de decirle algo cuando notó que él sonreía, no era algo propio de él, conocía bien a Naoki y no era un hombre que hiciera esos gestos a menudo, ella vio que era más que guapo, era hermoso y la consideraba suya, a pesar de las protestas que en su mente tenía, quería disfrutar ese momento convenciéndose que igual él era suyo — No hagas esa cara, estoy bromeando. Te dije que iba a convencerte ¿no?
Ella sonrió tímidamente y él la soltó para que terminara de ponerse su ropa. Era algo difícil de digerir todo lo que estaba sucediendo, pasaba todo tan rápido, pero Kotoko se atrevió a dejarse llevar, solo esta vez.
Al llegar a casa, todos excepto el padre de Kotoko se encontraban reunidos para disfrutar de los alimentos que había preparado Noriko para festejar que Kotoko había salido del hospital y sobretodo que sería abuela.
—¡Que felicidad tan grande Kotoko chan! — La abrazó tratando de ser delicada — me darás una nieta hermosa, debo ir al rato al centro comercial y comenzar a comprar lindos vestiditos para mi nieta ¡Será tan hermosa como su madre! — Miró a su hijo — y realmente espero que no tenga tu genio onii chan.
—Mamá, creo que es demasiado pronto que compres cosas, aún no sabemos el sexo del bebé — dijo su padre tratando de tranquilizar a Noriko.
—Pero es importante comenzar a tener cosas para niña, yo estoy segura que no será…
—Madre, creo que por una vez en tu vida debes detenerte, aún no sabemos si Kotoko y yo tendremos una niña o un niño y en caso que sea un varón, no voy a permitir que lo vistas a tu antojo — Naoki la miró amenazante, ya había sufrido él un trauma a causa de las locuras de su progenitora, no quería que sus hijos en caso de ser dos varones, pasaran por esos terribles momentos.
—Pero onii chan…
—Obasama, esta vez apoyo a Irie kun, creo que deberíamos esperar hasta saber su sexo, así usted no gastará en vano — Kotoko le sonrió amablemente, Noriko a pesar de sentirse limitada, asintió abrazándola.
—Está bien Kotoko chan, esperaremos.
—¿De qué habla onii chan? — preguntó Yuki
—De nada Yuki — le dijo Naoki sonriendo.
Todos comenzaron a tomar sus lugares para comer, Naoki se mantuvo de pie y después de sopesarlo un poco, le pidió a su padre hablar en privado. Él aceptó y levantándose de donde estaba sentado. Caminaron hacia la biblioteca, entraron y tomaron asiento, uno frente al otro.
—Dime Nao, ¿qué es lo que quieres decirme? — preguntó su padre con curiosidad.
—Padre, sé que hace algunos días tú me propusiste trabajar en Pandai, pero yo rechacé tu ofrecimiento. No es lo que realmente quiero para mi futuro pero creo que esta vez no tengo elección. Tendré que poner fin a mi sueño de ser médico y comenzar a trabajar en tu compañía para poder ganar dinero y darle una buena calidad de vida a Kotoko y a mi hijo. — comentó Naoki nervioso.
—Nao, las puertas de mi empresa siempre van a estar abiertas para ti, pero me temo que no podré aceptarte esta vez a como me lo pides — Naoki lo miró sorprendido — hijo, yo quiero que tú cumplas tu sueño, bastante difícil fue para ti encontrar tu vocación. Si quieres trabajar, está bien puedo darte empleo medio turno o los fines de semana, claro, cuando estés en servicio o tengas algo por lo cual faltar, no te preocupes, yo quiero que seas un gran médico porque estoy seguro que lo serás. No deseo que por esto tú te frenes y si es cuestión de dinero por los gastos que Kotoko tenga a partir de ahora, no te preocupes, nosotros les apoyaremos.
Naoki lo miró confundido, su padre entendía perfectamente lo que estaba pasando y se sentía un poco culpable por la manera en que lo trató la última vez. Shigeki le sonrió, conocía bastante a su hijo, aunque él quisiera dar una imagen fría y sobria ante el mundo, él estaba consciente que por dentro, tenía una lucha por su incapacidad de mostrar sus emociones y externar sus pensamientos.
—Entonces, si tú quieres trabajar en mi empresa, está bien pero siempre y cuando no dejes tus estudios. Pero preferiría que te enfocaras en ser médico antes de tomar una decisión apresurada. — continuó
—Gracias papá pero, tengo que hacerme responsable…
—Sé que lo eres — su padre le interrumpió — no te preocupes, aparte tienes un porcentaje de mis acciones y mensualmente recibes una buena cantidad de dinero, creo que podrás apañártelas con eso por el momento. Estudia mucho hijo y aprende lo que deseas.
—No quiero parecer mantenido papá, pero entonces lo haré. Estudiaré tal y como quieres.
—Eres mi hijo y aunque no fue de la manera en que uno lo espera, me he dado cuenta que eres un gran hombre y serás un buen papá. Por el dinero o los gastos que genere no te preocupes.
Naoki se sentía libre, su padre lo había sorprendido al decirle todo aquello, claro, no quería parecer un rufián y mucho menos aprovecharse de que su padre le ayudaría con los gastos de su futura familia, sin embargo, agradecía infinitamente que él le apoyara y en cuanto fuera médico y comenzara a trabajar, le trataría de ayudar con los gastos, aunque ellos vivieran aparte.
Esa noche él no pudo quedarse en casa de sus padres, tenía que recoger sus cosas para volver a mudarse con ellos. Estaba algo preocupado por no poder vigilarla y cuidar que no le pasara algo, pero tenía que confiar al menos esa noche en el sentido común de ella.
Sin embargo, sacó su teléfono celular, abrió la aplicación de mensajería y buscó a Kotoko. Sonrió al darse cuenta que era la primera vez que le mandaba un mensaje. Comenzó a escribir y cuando terminó de redactar su correo le dio enviar. No sabía si Kotoko le contestaría pero esperaba que lo hiciera.
Algo lejos de donde Naoki se encontraba. Kotoko estaba leyendo un artículo de maternidad acostada en su cama, cuando escuchó la notificación de un mensaje nuevo en su celular. Lo abrió y se sorprendió al ver que era de Naoki:
"No te duermas tarde y trata de no caerte. Te veo en la mañana."
Era la primera vez que recibía un mensaje de él. Aunque ella muchas veces había intentado enviarle alguno, siempre se detenía al no saber si le respondería. Sonrió y comenzó a escribir una respuesta.
Naoki escuchó tintinear su celular, dejó la ropa doblada dentro de la maleta y vio la pantalla de su teléfono, era un mensaje de Kotoko, él lo abrió y sonrió.
"No lo haré, confía en mí. Te quiero Irie kun, descansa."
Era increíble como una línea podía alegrarle la noche. Suspiró y continuó empacando sus cosas.
Al día siguiente, Naoki llegó muy temprano a la casa de sus padres con parte de sus pertenencias, las demás, las llevaría un camión de mudanza.
Dejó sus valijas en la sala, tratando de que no estorbaran y se acercó al comedor. Ahí vio a Kotoko desayunando, por lo menos cumplió su promesa, no le había pasado nada la noche anterior.
—Buenos días onii chan, siéntate para que desayunes — le dijo su madre.
Él obedeció y comenzó a comer lo que le habían servido. Después de terminar todo, Naoki se levantó, tomó sus cosas y miró a Kotoko quien estaba cerrando los ojos tratando de controlar sus nauseas.
—Si te sientes mal, no vayas a la universidad Kotoko — Naoki le dijo serio.
—Estoy bien, solo es algo momentáneo. Vámonos.
Se despidieron de los demás y salieron hacia la universidad. A lo lejos, escuchó Naoki que su padre le llamaba, volteó a verlo y caminó de regreso a la puerta de su casa.
—Nao, ten — le dio las llaves de un auto — llévate el auto de mamá, ella no lo ocupará y me dijo que lo usaras tú.
Naoki le agradeció a su padre y fue hacia la cochera para encender el automóvil color azul, un color muy sobrio para su madre pero demasiado llamativo para él. Lo encendió y lo sacó de la cochera, deteniéndose a lado de Kotoko, bajó la ventanilla eléctrica del auto y le dijo que se subiera.
Kotoko subió al coche viéndolo curiosa, se puso el cinturón de seguridad y se mantuvo callada, pensando en cómo iba a contarle sobre su embarazo a sus amigas. A pesar de haber silencio en el automóvil, no era incómodo, lo cual agradecía Naoki. Descendieron del carro, él le ayudó a apearse aunque ella lo sintiera exagerado.
Al llegar a la puerta de la universidad, observó Naoki que había una gran conmoción, trató de buscar la causa de tal alboroto entonces se dio cuenta que había un cartel algo grande anunciando que Kotoko y él iban a ser padres. Él se sorprendió bastante por la niñería de divulgar algo tan íntimo como eso, pero después se dio cuenta que solo su madre sería capaz de hacer esas tonterías. Resopló y continuó caminando, entonces vio que Kotoko se quedaba rezagada cabizbaja.
—¿Qué pasa Kotoko? — preguntó con el ceño fruncido
—Ahora toda la escuela lo sabe y probablemente tu buen humor se acabó, creo que me iré antes que comiences a negarlo todo o a decirme que no te hable. — se dio la vuelta y comenzaba a caminar de regreso, ese comentario irritó a Naoki, pero comprendía su temor, anteriormente él había actuado de una manera no muy amable con ella cuando pasaban este tipo de cosas.
—No estoy enojado, es más ahora estoy de acuerdo con ese cartel — Kotoko lo miró sorprendida — es mejor que todos lo sepan de una vez, así tendrán más cuidado contigo. — Naoki la tomó de la mano — no te quieres casar conmigo, pero eso no significa que no seamos novios. Si temes por la vergüenza que te llamen madre soltera o algo por el estilo, podremos evitarlo si aceptas ser mi novia por lo menos. — Aunque Naoki estaba serio, Kotoko pudo ver algo más allá en su mirada.
—De acuerdo. Te daré la oportunidad de que seas mi novio, pero solo una ¿de acuerdo?
—Con eso me conformo por ahora — le dio un beso en los labios — vamos.
Tomados de la mano, comenzaron a avanzar hacia la entrada de la universidad, atrayendo las miradas de algunos curiosos, quienes se secreteaban descaradamente. Naoki odiaba ser el centro de atención, pero ésta vez lo soportaría para convencer a Kotoko que estaba diciendo la verdad, ella no era un juguete y mucho menos una carga, era la mujer que amaba y haría lo que fuera por convencerla para que sea su esposa.
Hola de nuevo, espero este capítulo les guste mucho. Disculpen por no actualizar tan rápido pero se rompió mi computadora y pues en eso andamos, consiguiendo nuevas herramientas de trabajo :).
Quizá dirán, AY ES MUY RÁPIDO! pero creo que Kotoko está muy enamorada de él, siempre ha perdonado rápido todas sus faltas. Y la verdad esta vez quiero ser buena con Naoki... jajajajajajaj
Lalaland: Gracias por leerme, espero te guste este capítulo.
Nos vemos en la próxima. Besos.
Melina Tolentino
