Capítulo 6.

Entrar en la universidad fue todo un acontecimiento, Naoki se sentía abrumado por el cotilleo constante que escuchaba al pasar por los pasillos. Era molesto ser el centro de atención de nuevo, sin embargo, esta vez lo valía completamente. Tenía a su lado a la madre de sus hijos a quien había descubierto recientemente que amaba con todo su corazón.

—Cualquier cosa que sientas o pase, me llamas inmediatamente ¿De acuerdo? — le dijo Naoki a Kotoko mientras la dejaba en la puerta de su edificio, ella asintió — Te veo a la hora del almuerzo.

Él le sonrió y le dio un tímido beso en los labios, haciendo que el corazón de Kotoko se acelerara mientras caminaba hacia su salón, sintiendo sus mejillas sonrosadas por aquel sentimiento tan genuino que tenía hacia él. Caminaba tranquilamente cuando vio a sus amigas que la acechaban inquietas en el umbral de la puerta, ellas al verla se acercaron rápidamente.

—¡Kotoko! — Gritaron al unísono, haciendo que las demás personas voltearan a verlas, la agarraron del brazo y entraron al salón, sentándose en una de las filas de bancas vacías — Tienes que explicarnos que es todo este alboroto — dijo Jinko

Kotoko no sabía por dónde empezar, no les había contado nada sobre la noche que pasó con Naoki, creían solamente que estaba un poco enferma, pero nada más.

—Chicas, les tengo que confesar algo, pero, no quiero que sea aquí. — les contestó tímida Kotoko, sabía que cualquier cosa que dijera ellas lo gritarían como siempre.

—Pero ¿por qué todo el mundo dice que te vieron entrar con Naoki de la mano? — preguntó Satomi

—Bueno, eso tiene una explicación y lo único que puedo decirles por el momento. — Kotoko les hizo señas para que se acercaran — Naoki y yo somos novios — susurró

—¡¿Qué?! ¡¿Son novios?! — volvieron a alzar la voz, Kotoko se encogió de hombros.

—Bueno, que genial que estén saliendo, nos alegramos por ti ¿verdad satomi? — Satomi asintió — pero lo que no entendemos es, ¿qué significa el cartel de la entrada? Una cosa es que ustedes estén ya en una relación y otra muy diferente es que estés, embarazada — Jinko la miro curiosa.

—Esta clase la podemos volver a tomar el fin de semana, ¿Qué tal si nos la saltamos y salimos un momento? — sugirió Kotoko — vayamos a un lugar más… privado.

Sus amigas la miraron curiosas, ella solo les sonrió algo inquieta por lo que iba a revelarles, sin embargo, después de unos instantes asintieron, tomaron sus cosas y caminaron hacia la puerta. Estaban tan emocionadas por las noticias que les tenía Kotoko que contenían unos pequeños gritos de emoción.

Caminaron hacia el jardín trasero del edificio, localizando en seguida en un pequeño kiosco que se encontraba bajo un árbol. De esa forma podían quedar frente a frente para cuando ella les soltara el anuncio de que ella estaba embarazada.

Llegaron al lugar y Kotoko miró a los alrededores para observar que no hubiera nadie a las proximidades, les invitó a sentarse en una de las bancas, ella, se sentó frente a Jinko y Satomi.

—Ahora bien, ya que estamos lejos, cuéntanos a detalle — pidió Satomi emocionada.

—Bueno, hay cosas que no les he contado y tienen que perdonarme por no haberles dicho antes, pero tenía mucho miedo, aparte le había prometido a Irie kun que no se lo confesaría a nadie. — comenzó a relatar Kotoko — pero ahora, creo que deben saber algo. — respiró hondo — Naoki y yo, después de que me ayudaron a encontrarlo aquel día en que Yuki, el hermano menor de Irie kun se enfermó, él y yo nos fuimos a su casa porque estaba nevando mucho y no había transporte para que regresara a la casa de obasama. — Jinko y Satomi la miraron fijamente — esa noche él y yo… él y yo… — Kotoko no sabía cómo decirlo

—No me digas — Jinko dijo sorprendida — Ire y tu ¡¿Tuvieron relaciones?! — Kotoko asintió

Jinko y Satomi se quedaron con la boca abierta, entonces como siempre lo hacían, gritaron al mismo tiempo de emoción.

—¿Entonces tienen tiempo saliendo? — dijo Satomi sobrexcitada

—No fue así, él y yo no éramos nada, simplemente nos dejamos llevar por el momento.

—¿Acaso él te rechazo después? — Jinko preguntó alarmada, Kotoko asintió de nuevo — ¡Maldito irie! Después de haberse acostado contigo te bota como si fueras cualquier cosa, ¡Me las pagará ese hombre de sangre fría! — Jinko comenzaba a levantarse cuando Kotoko se lo impidió

—Déjenme terminar por favor — Kotoko rogó, sus amigas asintieron volviendo a poner atención en ella — Efectivamente, él me dijo unas semanas después que, aunque no se arrepentía, no podía estar en una relación conmigo. Eso me dolió mucho, sinceramente me sentí utilizada en ese momento y tenía tanta vergüenza que, no pude contarles, aparte que le había prometido que no diría nada. Sin embargo, pasaron unos días y él volvió a buscarme para decirme que lo sentía. Yo no le creí, estaba tan herida que no quise escucharlo o mejor dicho, no quería entender lo que me expresaba. Comencé a sentirme mal y ustedes son testigos de todos mis malestares — Jinko y Satomi la escuchaban atentamente, reaccionando a sus palabras — entonces, hace unos días, él me interceptó cuando iba al médico pues, realmente me estaba sintiendo muy mal. Irie kun ese día quería confesarse, pero me desmayé y me llevó al hospital. Me hicieron estudios y bueno, estoy… embarazada.

Kotoko las miró con algo de temor, pensaba que las había herido al haberle ocultado aquellos sucesos, pero ella tenía sus razones para guardárselo para sí misma.

—¡Estás embarazada! — gritaron de nueva cuenta al unísono Jinko y Satomi, Kotoko buscó en los alrededores para ver si alguien estaba cerca, para su fortuna, no había nadie.

—¡No griten! — pidió avergonzada Kotoko — si, lo estoy. Él me ha pedido que me case con él, pero, aún estoy temerosa que Irie kun solo se esté dejando llevar por la situación y no sean genuinos sus sentimientos. Por eso, he decidido solo ser su novia, en cuanto me dé cuenta que su afecto por mí es genuino, aceptaré casarme con él — Kotoko les sonrió.

Las amigas de Kotoko rieron y la abrazaron al mismo tiempo. ella se sentía bendecida por tener su amistad, pues a pesar de todo, no la juzgaron y haciendo a un lado sus arrebatos, sabía que podía contar con ellas siempre que lo necesitara.

Continuaron charlando, le hacían preguntas un tanto picantes a Kotoko, ella un poco avergonzada les contestaba. Después de terminar de platicar, decidieron regresar al edificio para continuar con sus clases.

Pasaron las horas y el momento del almuerzo llegó. Naoki se dirigió al edificio de ella para esperarla, después de unos minutos, la vio salir acompañada de sus amigas, él saludó escuetamente a las chicas que acompañaban a su novia.

—¿Te sientes bien hoy? — preguntó preocupado, sintió las miradas curiosas de Jinko y Satomi

—Felicidades Irie san — dijo Jinko — espero esta vez trates bien a nuestra amiga

—Jinko — Satomi regaño a la chica de cabello corto, haciéndole señas para que guardara silencio

—¡Pero siempre la trata mal! — se defendió Jinko

—No se preocupen chicas, él me tratará bien, ¿no es así Irie kun? — Naoki asintió — estoy bien, no te preocupes — Kotoko le sonrió.

—En ese caso, ¿quieres comer algo? — Naoki se sentía incómodo con las dos chicas que parecían guardias a su lado — digo, si no tienes planes…

—Vamos, de hecho, nos dirigíamos a la cafetería para almorzar.

—Si quieres Kotoko podemos comer juntas luego — ofreció Satomi — y dejemos a los futuros padres a solas, ¿no crees Jinko? — Su amiga asintió

—¿Ellas ya saben sobre el embarazo? — Naoki preguntó,

—Sí Irie kun

—En ese caso, si quieren acompañarnos no tengo problemas — Naoki dijo mientras se hacía a un lado para que su novia y sus amigas pasaran primero.

Jinko y Satomi se sorprendieron por la amabilidad con que se comportaba Irie con ellas, observaron como miraba a Kotoko, era como si la adorara, de una forma diferente a cuando se mostraba frío y apático. Ellas se miraron y sonrieron, pensando que tal vez, esta ocasión sí era amor de verdad.

Naoki caminó en silencio atrás de ellas con las manos en los bolsillos, escuchaba sus cotilleos y risitas calladas mientras andaban, no era incómoda su presencia, pero prefería estar solamente con Kotoko.

Al llegar a la puerta, Matsumoto se le acercó a él tomándolo del brazo como siempre, eso le molestó porque Kotoko podía mal interpretar aquello, iba a quitar su brazo cuando sintió que ella lo agarraba con fuerza.

—No quites tu brazo Naoki san, sabes que me gusta mucho estar contigo así — Lo miró coquetamente, Naoki observó a su novia, quien se notaba algo cabizbaja — No es como si el cartel de la mañana sea cierto, déjame ayudarte para que vean que entre tú y Aihara no hay nada.

Naoki no sabía que le molestaba más, sus palabras o el atrevimiento de agarrarlo de esa forma sin su permiso, sabiendo de antemano que le molestara que lo hiciera. Ya era hora que ella conociera su lugar.

—Te equivocas Matsumoto — le dijo Naoki tirando su brazo, haciendo que ella lo soltara — el cartel de la mañana tiene toda la razón — se acercó a Kotoko y la tomó de la cintura — mi novia y yo seremos padres. — Dijo Naoki orgulloso.

Matsumoto se quedó lívida de la impresión, no podía creer lo que estaba escuchando, simplemente, era imposible que ellos dos anduvieran y aparte, que Aihara estuviera embarazada del hombre que ella quería, los miró con el ceño fruncido, estaba claramente herida y celosa por la forma en que Naoki había enfatizado en la palabra novia era, increíble que alguien como Aihara hubiera despertado esos deseos carnales que tanto deseaba ella provocarle al genio de la universidad.

—¡Kotoko! —se escuchó un grito desgarrador, voltearon a ver el origen y vieron a Kinnosuke correr hacia ella — ¡Dime que es mentira que estás esperando un hijo de este demonio! — dijo mientras la agarraba de los hombros

—Es verdad Kin chan, tendremos un hijo — dijo Kotoko avergonzada

—¡Tú! — Señaló con el dedo a Naoki — ¿Por qué te aprovechaste de la inocencia de Kotoko? ¡Yo la he amado todo este tiempo y no he podido darle un beso! Y tu…

—Si no has logrado eso, claramente es porque nunca le has interesado — dijo Naoki petulante

—¡Eres un maldito! ¡Un bastardo! Te aprovechaste de la inocencia de mi Kotoko — dijo Ikezawa alterado.

Miró a Kotoko, estaba profundamente enojado y dolido porque a pesar de sus años de devoción hacia ella, nunca le había dado una oportunidad y ahora, simplemente llegaba y tiraba sus sentimientos a la basura. Iba a acercarse a ella, pero tropezó con una silla perdiendo el equilibro, en su afán de evitar caerse, trató de agarrar a Kotoko, sin embargo, Naoki miró sus intenciones y la tomó del brazo alejándola de él, dejando que éste se cayera de bruces.

—¡Eres un idiota o que te pasa! — le gritó Naoki a Ikesawa — ¡Casi haces que Kotoko se caiga!

—Lo siento Kotoko — se levantó e intentó acercarse, pero las manos de Naoki lo empujaron

—Te quiero diez metros lejos de mi novia — su voz sonó más profunda de lo normal — no quiero que un día de estos le provoques un accidente y ella pierda a mis hijos.

Todos se quedaron pasmados ante la reacción de Naoki, Matsumoto, Jinko, Satomi, Ikezawa e incluso Kotoko, nunca había visto de esa forma a Irie, de una manera tan protectora, tan visceral de alguien que siempre trataba de mantener sus emociones al margen.

Tomó de la mano a Kotoko y la sacó de la cafetería, necesitaba mantenerla lo más lejos posible de ese idiota. Caminaron en silencio, uno al lado del otro. Naoki vio que Kotoko se agarraba el estómago y eso hizo que tuviera miedo, tal vez y ese imbécil había logrado lastimarla. Por algo tan insignificante, ella podía abortar.

—¿Te encuentras bien Kotoko? — dijo preocupado

—Ah sí, solo que tengo mucha hambre y me duele lago el estómago. — Naoki suspiró aliviado.

—¿Qué se les antoja comer hoy? — Dijo Naoki volviendo a retomar el camino, agarró su mano y la metió junto con la suya en el bolsillo de su pantalón — ¿quieren una hamburguesa?

—¿Cómo la del día en que fuimos al parque? — Naoki asintió — Entonces queremos comer las mejores hamburguesas del mundo.

Caminaron de esa forma hasta llegar al auto e ir hacia el restaurante que estaba cerca del parque donde tuvieron aquella extraña primera cita, ella estaba feliz de volver por esos rumbos después de tanto tiempo.

Y para él, era refrescante no limitar sus sentimientos hacia Kotoko, al menos con ella él podía dejarse llevar un poco por esas molestas emociones. Pero lo valía, de alguna u otra forma tenía que convencerla de casarse con él, demostrarle que todo lo que decía era genuino. Porque la quería a su lado por siempre.


Hola de nuevo, aquí les traigo un capítulo más de esta historia. Espero les guste mucho :D.

Sé que pinté a Kin chan muy tonto, pero la verdad la versión de ánime me desespera jajajajajaja y quería plasmar a un Naoki más protector y paranoico. Aunque las cosas mejoraran para Kin chan, se los prometo... jajajaja

Los Kin chan que más me han gustado de todas las versiones en dramas, son Jiro Wang(la versión taiwanesa, este actor está como quiere XD), el de la versión Tailandesa y el kin chan que sale en Love in tokio. Tanto el de la película, la serie japonesa de 1997, el anime y playful kiss me desesperaban muchisimo jajaja.

En fin, muchas gracias por comentar este fic y por leerlo.

Guest: Ya sé que eres Misskaro jajajaja se te pasó poner tu perfil. La verdad quiero bajarle la mano a mi venganza hacia él porque quiero darle con todo en el otro fic jajajaja ok no. Gracias por leer chava XD.

Lalaland: Espero te guste, gracias por comentar :D. Espero te guste el siguiente capítulo.

No olviden dejar sus reviews, saben que me encanta leerles.

Besos. Melina Tolentino