Hola chicos, este es el primer capítulo, espero que les guste.
Déclamer: No es un adiós, es un hasta pronto.
El sol iluminaba a través de la ventana y, se podía escuchar el trinar de las aves; abrí mis ojos y giré mi cabeza, para poder ver el reloj despertador que estaba en el cajón a mi derecha; eran las 6:30 de la madrugada, me senté recostandome contra la cabecera de la cama y miré con nostalgia la que hasta ese momento había sido mi habitación, en una esquina se encontraban las maletas con mi ropa y otras cosas importantes, que no había podido enviar a casa de mi padre.
Después de unos minutos de estar sentada, pensando; decidí pararme e ir al baño y hacer mi rutina de aseo diaria, una vez lista me dirigí al vestidor que se encontraba en mi habitación a buscar que ponerme.
Después de un rato me decidí por un conjunto de encaje nude con detalles en rosa junto a unos joggers rojos, con una camiseta negra básica y unos tenis adidas blancos con negro y, ya que hacía un poco de frío, decidí complementarlo con una gabardina nude y un bolso café, donde metí mi celular y el papeleo necesario para el viaje.
Una vez tuve todo listo salí de el closet y me diriji a mi tocador para cepillar mi cabello y ponerme un poco de maquillaje; opté por algo muy natural, solo utilizando máscara de pestañas, delineador y brillo labial; al terminar de arreglarme salí de la habitación rumbo a la cocina en busca de algo para comer.
Al llegar a la cocina me encontré con mi madre haciendo el desayuno – hola mamá- la salude, acercándome para mirar que estaba cocinando, me di cuenta que estaba preparando huevos con tocino y panqueques.
- hola cariño, cómo dormiste – dijo ella, mientras empezaba a servir el desayuno en distintos platos.
- Dormí muy bien mamá- le respondí, tomando uno de los platos que ella acababa de servir, lo puse en la mesa y fui a servirme un poco de jugo de naranja.
Ya con mi jugo en la mano, me senté a desayunar, déjeme decirles que no soy como la mayoría de las supermodelos, me encanta comer.
Un rato después de haber empezado a desayunar, bajo Phil, él también tomó su plato y un café y, se sentó con nosotras.
Les explicaré quien es Phil, él es el actual esposo de mi madre Renée, se conocieron un año después de que Renée y mi padre Charlie, se separarán, mi madre siempre había sido un espíritu libre y Charlie era todo lo opuesto, por ello las cosas no habían funcionando.
Cuando ocurrió la separación yo tenía 11 años y desde entonces no había vuelto a Forks, ya que mi madre había decidido mudarse, conmigo, a Los Angeles, donde conoció a Phil, un ex jugador de béisbol 10 años mayor que ella.
Por otro lado, con mi padre la relación padre-hija era muy buena. Todos los veranos tomábamos unas vacaciones juntos y somos bastante unidos; él ahora, también, está casado con otra persona, su nombre es Sue, ella es una mujer de ascendencia indígena y, era la viuda de uno de los mejores amigos de Charlie; mi padre y ella siguen viviendo en Forks y es por eso que yo tomé la decisión de ir a terminar mi último año de instituto allá.
Forks es el lugar más tranquilo que puede existir, es un pequeño pueblo a las afueras de Washington donde todo es verde, en ese lugar nunca pasa nada y todo el mundo se conoce; por ende es el lugar perfecto para un cambio, estando allá no voy a ser perseguida por paparazzis y podre ser una adolescente normal, por lo menos por un año.
Bella ve por tus cosas, ya casi es la hora para ir al Aeropuerto- me sacó mi madre de mi ensoñación.
Si mamá ya voy, Phil podrías ayudarme con las maletas- le pregunté mientra me levantaba para llevar mi plato al fregadero, el me respondió que sí y ambos subimos por ellas para poderlas guardar en el maletero.
9:30 am.
Acabábamos de llegar al aeropuerto, mi madre lloraba como si no hubiera un mañana y yo no estaba mucho mejor, ya había entregado mis maletas y mostrado mis papeles en el Check-in, lo único que faltaba era despedirme de mi madre y de Phil, los iba a extrañar muchísimo.
Mamá te voy a extrañar mucho, pero vendré a visitarte apenas pueda, ok- le dije mientras la envolvía en un abrazo quiebra huesos.
- Cuídate mucho hija y dale mis saludos a Charlie, también voy a extrañarte mucho cariño- dijo ella mientras correspondía a mi abrazo con uno igual de fuerte.
Después de que mi madre y yo terminamos de despedirnos, también me despedí de Phil, a él también le echaría mucho de menos ya que él es como un segundo padre para mí.
Una vez terminadas las despedidas ellos me acompañaron a la zona de embarque; no había mucho problema con ello, ya que Charlie había había mandó su avión privado, todo estaba listo para que él me recogiera en el aeropuerto de Port Angeles.
Me despedí una última vez y subí al avión, decidí sentarme en una de las sillas que se encontraban en medio del avión y, una vez ubicada saqué mi celular junto con los audífonos y me puse a escuchar música
Resulta que me quedé dormida y, solo me desperté para comer algo de lo que me ofrecía el asistente de vuelo, luego de terminar de comer decidí leer un libro, así que saqué una copia de Un asesinato en vicaria por Agatha Christie.
Señorita Swan, ya vamos a aterrorizar en Port Angels- me sacó de mi concentración el piloto, me acomode mejor en el asiento, ya que me había acostado en algún momento mientras leía y me puse el cinturón.
Apena me dieron permiso para salir, fui en busca de mis maletas, para después ir en busca de mi padre, lo encontré en la salida del aeropuerto recostado contra una camioneta BMW x3 xdrive 30d en negro.
Apenas me vio acercarme, vino hacia mí para ayudarme con las maletas, apenas terminamos de guardarlas en el maletero, el me abrazo, Charlie no era un hombre muy expresivo, pero yo sabía que estaba muy emocionado con la idea de que yo viviera con él.
Cómo estuvo el vuelo, cariño – me preguntó en voz alta mientras ambos nos montábamos en los asientos delanteros del auto, obviamente en él en el lado del conductor y yo en el del copiloto.
-muy bien papá, dormí hasta que el asistente de vuelo me despertó para comer y luego me quedé leyendo – me quedé un rato mirando por la ventana, concentrada en el vacío.
- Cómo están Renee y Phil- me preguntó Charlie, ciertamente, tratando de hacer plática.
- Están bien, Renne lleva un año tomando clases de cocina y la verdad ha mejorado mucho sus habilidades culinarias- dije inmediatamente acordándome de lo desastrosa que solía ser mi madre para la cocina, todo lo que hacía era verdaderamente incomible, por esa razón me había tocado aprender a cocinar desde muy pequeña.
- Eso sí es algo increíble, aún recuerdo la vez que tú madre casi incendia la cocina, Antonia estaba muy enojada con Renne y le prohibió acercarse a su cocina de nuevo- pobre Antonia, aún me acuerdo que aparte de prohibirle acercarse a la cocina, le dejo de hablar por una semana.
Antonia es la cocinera de Charlie y me acuerdo que cuando yo era pequeña ella solía darme galletas a escondidas de mis padres.
- Hablando de Antonia, cómo se encuentra ella- hace muchísimo que yo no veía a Antonia, ya que todas las veces que me veía con mi padre era en las vacaciones de verano, ya mencionadas, en algún lugar del mundo, la verdad yo le echaba mucho de menos ya que la veía como una abuela.
- ella está muy bien, muy emocionada por tu llegada, ya sabes que tu siempre has sido su consentida-
- lo sé papá- le dije de forma sabionda- y cómo está Sue, no la veo desde nuestras vacaciones este verano-
- Ella está muy bien, ya te había comentado que Seth está estudiando en el mismo instituto en el que vas a comenzar mañana- Seth y su hermana Leah eran los hijos de Sue, yo jugaba mucho con ellos cuando yo era pequeña.
- cómo están Seth y Leah, la verdad es que no los veo desde la boda- y vaya que eso fue hace mucho tiempo, ya que Sue y mi padre se casaron hace 4 años.
- Bien Seth está en el equipo de fútbol y de natación y, Leah está en su segundo año de derecho- mientras Charlie hablaba de ellos sus ojos se iluminaban llenos de orgullo, ya que ellos eran como sus hijos- además Leah me dice que nunca se pierde uno de tus shows- eso me alegraba mucho ya que Leah y Seth también eran como mis hermanos.
Yo estaba muy emocionada ya que tendría por lo menos a Seth de mi parte en este nuevo instituto.
- Llegamos- dijo Charlie mientras aparcamos en el frente de la casa.
La casa tenía un estilo egipcio, con muros de granito y los techos tenían la forma que tienen varios libros al caer abiertos, en el frente no había ventanas, sólo se encontraba la puerta.
Entramos y Sue me recibió con un abrazo - Hola cariño cómo estuvo tu viaje-
- Muy buen Sue, me dormí la mayor parte del camino- le respondí mientras la abrazaba y por el rabillo del ojo vi que Antonia se acercaba.
- Antonia- grite sobresaltandola un poco, pero no me importo y me lancé a abrazarla, ella me devolvió el abrazo y me lleno la cara de besos.
- Bella estás muy guapa cariño y mira que alta estás; dios, bella cuánto has crecido mi niña- Antonia es una señora de edad, un poco baja y regordete con el cabello totalmente blanco y corto.
Cuando dejamos las maletas Charlie me dio un pequeño tour por la casa, en el primer piso se encontraba el recibidor, la sala de estar, un baño para invitados, la cocina junto con el comedor y una sala de juegos.
En el segundo piso se encontraban todas las habitaciones, habían más o menos unas 5, incluyendo la habitación de invitados y en el tercer piso solo se encontraba la sala de cine.
Afuera, en la parte trasera, estaban la piscina, junto a una zona para hacer parrilladas y la casa de huéspedes junto a la casa de el mayordomo, también al lado de La piscina había un gym.
Después de haber terminado con el tour subí a mi habitación y empecé a desempacar, para luego acomodar todo en su lugar. No es por nada, pero a veces pareciese que tuviera OTC, ya que era extremadamente ordenada.
Para el momento en el que termine de ubicarlo todo en su lugar ya era de noche, así que decidí asearme un poco y bajar a comer algo.
Para el momento en el que baje todos se encontraban en el comedor, así que tomé asiento y espere hasta que trajeran nuestra cena.
Durante toda la cena me la pasé platicando con Seth, hablamos acerca de el instituto y nuestra infancia, para cuando terminamos de desatrasarnos ya era muy tarde, así que decidimos irnos a dormir.
Subí las escaleras hasta mi habitación y al entrar a ella busque un pj y me cambie, una vez lista me lance a mi cama y apenas toque la almohada me quede dormida.
