El viernes comenzaba como cualquier día para Sakura, se levantó temprano, desayuno y se arregló para ir a la escuela.
En el camino no se encontró a Kakashi y eso la hizo sentir calmada, no había dejado de pensar en el apasionado beso que se había dado con su maestro, además algo la inquietaba, no sabía muy bien que era pero no podía dejar de sentirse intranquila.
Ino no le había respondido los mensajes y eso era extraño, pues hasta le había puesto que tenía un enorme acontecimiento que contarle, pero ni así su amiga le había devuelto el mensaje.
-¡Cuando la vea le voy a reclamar!, pensó ella tratando de calmar su inquietud.
Llego a la escuela y se dirigió a su salón, en el camino algo llamo su atención, una chica rubia estaba en mitad de la explanada bailando y gritando como loca, chicos y chicas a su alrededor vitoreaban y se burlaban a la vez.
Sakura la miro con lastima.
-Es posible que ya este ebria, es viernes y muchos empiezan a beber desde temprano.
Un chico de cabello castaño trato de detenerla y hablar con ella, pero la chica lo aventó con una gran fuerza y le grito que la dejara en paz, Sakura siguió su camino y pensó que la chica se arrepentiría mañana pero no había mucho que hacer si ella no quería ayuda.
Era un poco temprano y no había llegado nadie al salón, se quedó afuera mirando recargada en el barandal, suspiro y dejo que el viento la envolviera y la liberara, aunque sea por un momento, de la tensión. Miro hacia abajo y vio a Kakashi sentado en una jardinera, su corazón palpito muy fuerte y sus manos comenzaron a sudar, pero no se movió de donde estaba, se quedó observando al apuesto maestro.
-Parece que a pesar de mis esfuerzos me enamore de Kakashi…..si me enamore…. Quiero estar con él…. Pensó Sakura mientras se embelesaba con el recuerdo del día anterior.
Una voz familiar la saco de la ensoñación.
-¡Sakura!, le grito Gaara desde un extremo del pasillo.
El grito fue tan enérgico que Kakashi que estaba a una distancia nada despreciable volteo al escuchar el nombre de aquella hermosa flor.
Sakura volteo hacia Gaara y lo vio dirigirse hacia ella muy rápido, Sakura se sorprendió y no estaba preparada para lo que seguía.
Gaara llego tan rápido que no dio tiempo a Sakura de hacer movimiento alguno, la tomo por la cintura y la beso, ella trato de zafarse y apretó los labios, pero Gaara arremetió contra ella con mucha fuerza y no despego sus labios de ella, la pego aún más a su cuerpo, aun así ella no cedió y no abrió la boca, pensado que su amigo estaría ebrio.
Sakura no entendía que le pasaba pero no la soltaba, casi parecía que su vida dependiera de ello, ella retrocedía lo más que podía pero Gaara no la dejaba ir y termino contra la pared.
Gaara estaba fuera de sí, su excitación era enorme y quería saciar su sed de Sakura, no le importo nada y la metió al salón que estaba abierto y la tiro al piso con violencia.
-¡Gaara!, grito Sakura tratando de levantarse, pero no le fue posible porque Gaara se le fue encima y la beso nuevamente.
Sakura no podía creer que su querido amigo estuviera actuando así, ella no podía dar crédito a lo que estaba pasando. Gaara dejo de besarla y levanto la blusa de Sakura y comenzó a besar los pechos de su amiga.
-¡Gaara detente!, grito Sakura, ella no dejo de tratar de liberarse pero Gaara parecía poseer demasiada fuerza, Sakura pataleaba y se sacudía pero no lograba mover ni un ápice a su amigo.
Justo cuando el pelirrojo estaba metiendo sus manos dentro del pantalón de Sakura, una voz conocida irrumpió.
-¡Déjala en paz!, grito Kakashi mientras levantaba sin mucha dificultad a Gaara, Sakura retrocedió hasta la pared.
-¡Suéltame! Grito Gaara.
-¡No! Grito Kakashi mientras lo tiraba al piso con una llave de lucha.
Sakura lloraba intentando entender que había pasado.
-¡Te amo Sakura!, gritaba Gaara.
Kakashi volvió la mirada a Sakura.
-¿Estas bien?, pregunto el peli plata.
-Si…. Contesto ella en voz baja.
Gaara parecía estar fuera de sí, hablaba y balbuceaba muchas cosas, Kakashi trataba de calmarlo mientras lo mantenía contra el piso.
-¿Sakura sabes que le paso?, pregunto mientras seguía forcejeando con Gaara.
-No lo sé, de repente llego y él quiso…
-Tranquila vi todo y sé que intentaba hacer pero…
-¡Él no es así! Es mi mejor amigo, él es bueno, no sé qué le paso, dijo ella muy triste por Gaara que aprecia fuera de sí.
-Sakura ve por otro maestro y llama una ambulancia, mientras yo me quedo con él, ¡rápido!
Sakura hizo caso y se fue corriendo tan rápido como sus piernas se lo permitieron.
Una vez que Kakashi se quedó solo con Gaara, lo miro fijamente a los ojos y noto un tono morado en sus ojos. Él ya se había enfrentado antes a una situación parecida, con esfuerzo busco una bolsa escondida en sus pantalones a un costado de su pierna, de ella saco una pequeña jeringa, la cual uso para extraer sangre del chico, lo cual le resulto difícil porque no paraba de moverse.
Una vez que lo logro, guardo la jeringa en su bolsa escondida y con sus dedos presiono partes del cuello de Garra que segundos después caía "dormido". Una vez inconsciente Kakashi abrió los parpados de Gaara y notó que los ojos del muchacho eran de color normal.
-Tal como recuerdo, ojos de un color extraño….así que han empezado a moverse.
Kakashi saco otra jeringa pequeña y tomo otra muestra de sangre y la guardo rápidamente.
-Hace tiempo no pude hacer nada para ayudar a mis amigos, pero ahora si puedo ayudar a estos chicos y al fin me vengare de Orochimaru.
El peli plata se calmó y vio al chico con mayor atención, pensó que sería buena idea registrarlo por si poseía alguna pista.
De uno de los bolsillos de Gaara, encontró una nota, que a simple vista parecía un juego de gato, pero algo le llamo la atención de aquel papelito y es que había una pequeña gota de sangre en ella, lo considero importante y la guardo, busco rápidamente en sus otros bolsillos, encontró su cartera, cigarros y basura, sin pensarlo mucho esculco la mochila y encontró una moneda muy rara, era de color verde y tenía gravados que nunca había visto y al igual que el papel anterior lo guardo.
De repente escucho pasos apresurados a lo lejos y supo que debía ser Sakura subiendo a toda prisa, Kakashi toco con sus dedos el cuello del muchacho dando toques precisos y Gaara despertó tal como antes, gritando y sacudiéndose.
-Kakashi el maestro Yamato ya viene, fue el único que encontré y he llamado una ambulancia, estarán aquí en 10 minutos aproximadamente, ¿Cómo esta Gaara?
-Sigue igual, se calmó hace rato pero es posible que haya ingerido algo que le hizo daño
Sakura se arrodillo junto a Gaara y miro a su amigo ¿Qué puedo hacer para ayudarte? Le pregunto ella muy tranquilamente. Gaara parecía reconocer esa voz y se calmó al instante, pero sus ojos seguían de color morado.
Yamato entro corriendo y detrás de él los paramédicos de la escuela, Kakashi se retiró para que los paramédicos hicieron su trabajo, Gaara seguía viendo a Sakura fijamente, no le quitaba la vista y ella no se alejó de su lado.
-Señorita por favor aléjese para que podamos atender mejor al chico, le dijo uno de los paramédicos.
Sakura se levantó y en cuanto quedo fuera de la vista de Gaara el volvió a enloquecer, gritar y moverse para todos lados, Kakashi y Yamato tuvieron que intervenir para someterlo, fueron minutos muy angustiosos hasta que llegaron los de la ambulancia y se llevaron, con mucho esfuerzo, a Gaara.
Sakura quedo afuera de la escuela, de pie mirando cómo se alejaba la ambulancia, su corazón se partía, no sabía cómo ayudar a su mejor amigo, Kakashi se quedó a su lado sin decir una palabra por un buen rato. Le llamo a la mamá de su amigo pero no le contesto, así que le dejo un mensaje en la contestadora y le mando un mensaje a su celular.
-Voy a mi última clase, dijo Sakura y se fue lentamente hacia su edificio.
Mientras caminaba recibió un mensaje de la madre de Gaara, quien le agradecía el aviso y le escribía que también de la escuela ya se habían comunicado para ponerla al tanto, que ya iba de camino.
Kakashi miro alejarse a Sakura pero decidió que era más urgente mandar las muestras de sangre al laboratorio para saber exactamente a que se estaba enfrentado, saco su móvil y se comunicó con un doctor de confianza.
Minutos después se dirigía a dar su clase. Sus pensamientos estaban con Gaara, no lo conocía mucho pero por lo que había podido observar de él es que era un chico de buen corazón, se había dado cuenta de cómo miraba a Sakura y sabía que no tenía malas intenciones, de hecho le había extrañado forma en que se comportó.
Su clase acabo y le mando un texto codificado a Itachi, después se comunicó con su contacto para ponerse de acuerdo y entregarle la muestra. Pensó en Sakura y en el peligro en el que la chica había estado, de haber consumido ese chicle, aunque solo hubiera sido una mordida, estaría en el hospital al igual que su amigo.
-Menos mal que le hable a Chiyo, la doctora, ella sabrá como controlar el avance de la droga que le dieron a ese chico, espero que no tenga secuelas graves.
En el hospital
Chiyo, una doctora anciana se disponía a hacer su rondín por los cuartos de los pacientes, cuando de repente sonó una llamada de emergencia, al mismo tiempo su pequeño celular también sonaba, iba a ignorar la llamada hasta que vio el nombre del contacto: "Anbu", contesto al tiempo que se dirigía a la entrada donde debería estar el paciente.
-¡Diga! ¡Estoy en una emergencia sea rápido!, dijo Chiyo sin dejar lugar para saludos ni formalidades.
-¡El volvió!, dijo Kakashi quien estaba del otro lado del auricular.
La anciana se detuvo en seco por unos segundos, trago saliva y continúo con su rápida marcha para encontrarse con su futuro paciente.
-¿Algo más? Pregunto desesperada la mujer.
-El paciente que llegara muy pronto, si no es acaso que ya está en el hospital, es una víctima de las ambiciones de él.
-Entiendo, ¡no me lo arrebatara!, una vez dicho esto colgó, ya había llegado a la camilla del paciente que iba entrando en medio de un gran alboroto.
Chiyo lo examino mientras lo conducían a una sala, no pudo dejar escapar la tonalidad de sus ojos, su piel también se tornaba de otro color como si se estuviera pudriendo la carne. Llegaron rápidamente a la sala, el muchacho no había dejado de patalear ni de gritar.
-¡Adminístrenle un cálmate!, ordeno Chiyo.
-¡No!, grito uno de los paramédico de la ambulancia, -Ya se le han administrado y no le hacen efecto, si le administran más podrían causarle daños irreversibles, le dijo al tiempo que le extendía una bitácora con lo se le había inyectado hasta su llegada al hospital.
Chiyo se lo pensó unos segundos, respiro profundo y con sus dedos toco partes del cuello del chico, el dejo de moverse y se quedó quieto, los demás se quedaron sorprendidos y antes de que cualquiera preguntara algo Chiyo les ordeno traer ciertas cosas y medicamentos. A quienes se quedaron en la sala, entre enfermeras y asistentes les dijo:
-No es nada fuera del otro mundo, solo toque ciertos puntos del cuerpo que lo inmovilizan pero eso no quiere decir que está curado, solo me permite poder tratarlo, pero desgraciadamente esto es peligroso no puedo tenerlo así más de veinte minutos, al decir esto miro a uno de los asistentes para darle a entender que él debería estar al pendiente del tiempo, debo salvarlo en menos de ese tiempo. Todos se miraron entre sí con preocupación.
Chiyo saco muestras de sangre y las envió al laboratorio, le administro algunos medicamentos.
-¡Quince minutos!, grito el enfermero, al instante Chiyo volvió a aplicar los puntos con sus dedos y el chico volvió a reaccionar, parecer se había calmado un poco, la doctora se tranquilizó un poco.
-Al parecer los medicamentos han surtido efecto, pero aún no sabemos que tiene, sentencio mientras se disponía a revisar el parte médico una última vez antes de decidirse a hacerle un lavado de estómago, el cual no habían podido hacer antes por falta de material.
-Llévenlo de inmediato…..
Pero fue interrumpida por el paciente, quien se levantó e intento ahorcarla, ella trato de quitar sus manos pero el agarre era demasiado fuerte, los enfermeros y demás personal la ayudaron a quitárselo de encima, lo cual consiguieron con mucho esfuerzo, el chico cayó al suelo y empezó a gritar cosas inentendibles, su piel ya se había tornado de color negro, se revolvía en el piso, de pronto dejo de moverse.
Chiyo se acercó rápidamente al muchacho que aún tenía los ojos abiertos.
Sakura nunca llego a su salón, en su lugar se dedicó a buscar a su amiga Ino, pero no la encontró, así que decidió ir a su casa para hablar con ella y contarle todo.
Al llegar a la casa de Ino su mamá la recibió pero le dijo que no podía verla ya que estaba muy enferma, que desde en la tarde tenía una fiebre muy alta.
-¿Cómo está? Pregunto Sakura muy preocupada.
-Ella está bien, solo necesita descansar, ya…ya fue con el médico y le dio medicina, dijo que se repondría a más tardar mañana.
-¿puedo entrar a verla?
-¡No!
Sakura se sorprendió en la forma en que la mamá de Ino le respondió, incluso le cerró el paso en la puerta.
-Es que necesita descansar mejor espérate al lunes de seguro se sentirá mejor e ira a la escuela, le dijo la señora, allá la puedes ver, añadió.
Sakura dudo un momento pero pensó en que la madre de Ino tenía razón, si tenía fiebre debía descansar, así que dio media vuelta y se fue a su casa. En el camino recordó a Gaara y sintió pesar en su corazón, su amigo había estado enamorado de ella y sin embargo no se dio cuenta de ello hasta ahora.
-¿Es mi deber corresponderle?, se preguntaba ella, todo lo que tuvo que pasar hasta ahora, él sabía y vio toda la historia con Naruto y luego con Sasuke, ¿Cómo se sintió todo este tiempo?
Sera mejor visitarlo en el hospital, creo que estaba un poco lejos así que será mejor ir de una vez y…
Los pensamientos de Sakura fueron interrumpidos por su celular, contesto de inmediato porque era el número de Gaara.
-¿Gaara? ¿Cómo estás?, dijo ella esperando escuchar la voz de su querido amigo.
-¿Sakura?, pregunto una voz femenina del otro lado de la bocina.
-S...si….soy Sakura, respondió ella al reconocer la voz de Izumi, la madre de Gaara, ¿Cómo esta Gaara?
Al oír la pregunta de la chica, la madre de Gaara rompió en llanto.
-¿Señora? Dijo Sakura temiendo la respuesta.
-Mi hijo…..mi querido hijo…. ¡Está muerto Sakura!, la voz de la mujer se quebró y no paraba de llorar, Sakura estaba en shock, lagrimas caían de su rostro, no lo podía creer.
-Sakura debo preguntarte, decía la mujer con voz desconsolada, ¿mi hijo no te dijo nada?
-No me dijo nada, el solo se lanzó contra mí, el no dijo nada, pero... ¿cómo es posible? ¿Muerto? ¡No es verdad!, grito ella.
-Es verdad, mi hijo….la voz de la mujer fue interrumpida por el llanto.
-¿Dónde está?, pregunto ella con lo que le quedaba de voz.
-Te mando la dirección, dijo la mujer y colgó.
La mente de Sakura quedo en blanco.
**Hola querido lectores, gracias por seguir mi historia y una disculpa por no ser constante, pero ciertas cosas de escuela y demás me han tenido ocupada, he visto que me han dejado comentarios y les agradezco infinitamente su apoyo, aún sigo aprendiendo y he de decir, con vergüenza, que se me ha olvidado como responder a los mensajes que me dejan, una disculpa. Sin embargo ahora cuento con tiempo y tratare de usarlo para terminar esta historia, espero me sigan apoyando y de nuevo muchas gracias por tomarse la molestia de leer mi fic. Saludos **
