Kakashi despertaba como de costumbre en su habitación, miro al buro que tenía a su izquierda y observo la foto que estaba encima, en ella se veían a tres chicos sonrientes, uno de ellos era Kakashi del lado contrario se encontraba un chico de cabello negro que llevaba puesto unos lentes graciosos y en medio de ellos dos había una sonriente y linda niñita de cabello castaño con la cara pintada con unas líneas moradas.

Kakashi recordaba aquel día, ellos eran los mejores amigos y ese día habían ido juntos a un festival cercano a su casa, Rin, que era el nombre de la chica, se había emocionado con "los pinta-caritas" e inmediatamente corrió a pintarse. Obito, el chico de cabello negro se la había pasado todo el día tratando de impresionar a Rin puesto que estaba enamorado de ella, esto a Kakashi lo mantenía entretenido y le servía para molestar a Obito.

Kakashi se dejó llevar por el recuerdo de los divertidos momentos, se levantó de la cama y se fue a bañar. Una vez dentro se enjabono y comenzó a tallar su cuerpo, por un momento su mente no pensaba en nada, de pronto al tocar su hombro derecho un dolor punzante le quito la calma.

Era una herida profunda, aún no había cicatrizado y el contacto con el jabón le dolía, pero no iba a olvidar esa herida nunca o por lo menos no hasta que devolviera el favor.

Dos días después de la muerte de Gaara, Kakashi fue a reunirse con unos contactos para obtener información sobre los movimientos de Orochimaru. Desgraciadamente su reunión había sido una trampa y se encontró cara a cara con la mano derecha de Orochimaru, un hombre de cabello blanco al que le apodaban "Kabuto", nadie conocía su nombre real y odiaba que le preguntaran sobre eso.

-Vaya vaya que sorpresa, dijo Kabuto al tiempo que le daba un puñetazo a Kakashi.

Él cayó al suelo pero inmediatamente se incorporó como pudo e intento devolverle el golpe, pero no le fue posible pues otros dos hombres lo sujetaron por detrás, Kakashi estaba a punto de mostrarles de lo que era capaz pero de pronto su vista se nublo y perdió la conciencia.

Cuando abrió los ojos de nuevo se encontró completamente a oscuras, no podía ver nada pero el olor del lugar era nauseabundo tanto que apenas contuvo las ganas de vomitar.

-¿Dónde estoy? Se preguntó mientras sentía sus manos y pies atados a algo, de repente escucho una respiración no muy lejos de él y supo que no estaba solo, trato de no hacer ningún ruido y escucho con atención.

-¡Agua!, dijo una voz femenina del otro lado, Kakashi se sorprendió por la súbita petición, trato de calmarse y seguir quieto.

Se escuchó un ruido como de un metal arrastrándose, se oía algo muy pesado seguido de pasos pesados que se iban acercando hasta llegar, a lo que supuso debía ser la puerta, se escuchó otro ruido pero esta vez acompañado de cadenas y una luz invadió todo cegando por un momento a Kakashi.

-¿Quieres agua no?, dijo una voz varonil.

Kakashi trato de mirar pero solo vislumbro una silueta borrosa, la luz le lastimaba demasiado los ojos.

-¡Si! Quiero agua, contesto la voz

-Ya sabes el precio.

-S…si yo….hare lo que me pidas….ya no aguanto más…

-Buena chica, dijo la voz y se oyeron pasos seguidos de un movimiento de cadenas

La luz comenzaba a lastimarle menos a Kakashi y las imágenes eran un poco más claras, disimulo y no dijo nada. Kakashi tenía de frente a la mujer que había pedido agua, era una chica de cabello negro, tal vez de veinte años o más, no supo distinguir pues ella tenía la mayor parte de su cabello cubriéndole la cara, frente a ella estaba una silueta que Kakashi creyó reconocer, era un tipo alto de cabello mediano alborotado pero era imposible verle la cara pues tenía puesta un mascara blanca con rayas rojas.

El hombre de la máscara comenzó a tocar a la mujer, rasgo el vestido roído que ella tenía puesto y dejo al descubierto su cuerpo.

La mujer quería gritar y patalear pero sabía que si hacía eso la golpearían como otras veces y no le darían de comer ni de beber, los años ahí al fin habían terminado con su mente, ella ya no quería sentir nada quería salir de ahí como fuera.

El hombre abrió las piernas de la joven y comenzó a embestirla como una bestia insaciable, él gritaba y gruñía como si fuera una animal, la joven se limitaba a soportar aquella tortura sin quejarse e incluso fingió que le gusto y lo animo a seguir.

Kakashi quería gritarle que parara pero se dio cuenta que su inmovilidad se debía a algo más que las cadenas en sus extremidades, no era capaz de articular una sola palabra, algo parecía tener adormecida su lengua, por más que quería realizar cualquier movimiento no podía hacer nada. Él sentía nauseas tan solo de escuchar el espectáculo a unos pasos, opto por cerrar los ojos y tratar de ignorar los gemidos y movimientos.

Al terminar el hombre le dio de comer y beber a la chica, Kakashi ya tenía los ojos abiertos y trataba de ver la cara de aquel tipo, pero la máscara que llevaba puesta no se había movido en aquel salvaje ataque.

-Linda chica, bebe toda el agua, dijo el enmascarado.

La chica bebía el agua como si su vida dependiera de ello, pero no solo era desesperación, era un éxtasis inexplicable, la muchacha parecía poseída por la lujuria mientras tomaba del agua pues gemía y hacia movimientos lascivos que, en una situación normal, habrían excitado a Kakashi al máximo.

-¿Qué le habrá dado de beber?, intentaba adivinar qué clase de droga podrían estarle suministrando, además él se encontraba en una situación similar pues estaba paralizado.

Después de que la chica bebió toda el agua comenzó a retorcerse en el piso, el tipo de la máscara rio y salió de la habitación sin prestar atención a Kakashi. La chica comenzó a decir cosas que dejaron sorprendido a Kakashi.

-¡Quiero más agua! Mmmmmm ¡quiero más!, gritaba y gemía la mujer

-Ya sabes cuál es pago, contesto una voz masculina que se encontraba en el umbral de la puerta aunque no era el mismo hombre era otro con una máscara diferente o eso le pareció a Kakashi.

Ese hombre se acercó a la chica y de nuevo, al igual que el tipo anterior, la tomo, abrió sus piernas y la hizo suya. Kakashi presencio de nuevo todo aquel acto, la chica, el hombre y toda esa basura.

Se dio cuenta que lo que le daban a la chica de beber le hacía llegar a una especia de éxtasis, en el que también se le olvidaba todo, como si reiniciaran su mente cada veinte minutos, se preguntó cuánto tiempo habría estado el ahí y aquella mujer cuanto tiempo habría sido la diversión de esos sujetos.

Kakashi calculo que habían pasado alrededor de dos días desde que despertó, casi no durmió, había sentido ganas de defecar pero de un momento a otro se le iban las ganas y no entendía porque.

De pronto la puerta se abrió, Kakashi pensó que sería otra rutina de sexo con la chica de al lado, pero esta vez fue diferente, la chica no había dicho nada y el hombre encendió las luces del cuarto.

La luz lastimo los ojos de Kakashi pero trato de resistirlo, los hombres enmascarados entraron, eran tres y comenzaron a caminar alrededor de la habitación como si inspeccionaran el perímetro, Kakashi se dio cuenta que estaba en una especia de recamara, además de él se encontraban otros tres hombres colgados.

-El asesino que copia, dijo uno de los hombres.

Kakashi levanto la vista y vio una máscara de mono mirándolo, no podía decir nada.

-Bájalo es hora de que lo interroguemos, ordeno el hombre.

Los otros dos lo descolgaron de las cadenas y se lo llevaron arrastrando.

Fue llevado a otra sala que tenía sillones de color café, lo dejaron en el suelo y se fueron de la habitación, Kakashi sintió que poco a poco recobraba la fuerza de sus extremidades y se levantó.

Intento averiguar dónde estaba, intento abrir la puerta pero tenía seguro, camino por el cuarto lo examino, había unos sillones, ninguna ventana y un espejo al fondo, se miró al espejo y vio su inmundicia, tenía suciedad en todo su cuerpo, literalmente estaba lleno de mierda, sintió asco por sí mismo y no había nada con lo que pudiera limpiarse.

-Es seguro que así me quiere ver Orochimaru, pensó.

De pronto una puerta secreta se abrió detrás de él y apareció Kabuto con una gran sonrisa, Kakashi inmediatamente se abalanzó sobre él, pero sus fuerzas se habían ido, así que sus golpes tenían la fuerza de un niño de diez años, para Kabuto resulto muy fácil sacarlo de combate.

-Das pena, le dijo mientras se reía con malicia.

Kakashi sintió impotencia por toda la situación y sentía que ese sería el lugar de su muerte.

-¿Cuánto tiempo he estado aquí?, se atrevió a preguntar.

-Dos años, contesto rápidamente Kabuto, -¿O tal vez más? ¿O menos?, se preguntaba de manera burlona.

Kakashi entendió que no le sacaría ninguna verdad a ese sujeto y dejo de lado las preguntas, él se rindió y se quedó inmóvil, dispuesto a morir.

-¿Te rindes tan pronto? ¡No es divertido!, dijo pateándolo en el estómago mientras Kakashi no oponía ninguna resistencia, Kabuto pareció harto de la poca "participación" de su invitado.

-Mátame de una vez, le dijo en voz baja.

-No es divertido si es lo que quieres, necesito verte sufrir, pero verte así de miserable no es muy satisfactorio ¿Qué deberé hacer para lograr mi cometido?, Kabuto fingió pensar un rato hasta que un pensamiento pareció fulminar su mente.

-Usare a Sa-ku-ra, dijo alto y claro.

Kakashi no mostro reacción alguna, pero dentro de su mente no sabía si ya tenían a Sakura en sus manos o apenas andarían tras ella, sintió una rabia incontenible porque sabía que le harían lo mismo que a la chica que tenía como compañera de celda, no dejaría que tocaran a Sakura.

-No sé de quién hablas, dijo intentando mentir.

-No finjas, mira, al decirlo Kabuto le enseño la foto que Suigetsu les había tomado a Kakashi y Sakura se besaban en las escaleras de la escuela.

Kakashi se quedó mudo de terror, temía por la seguridad de Sakura, junto las últimas fuerzas que le quedaban dispuesto a dar su vida ahí, con tal de que Kabuto no se acercara a Sakura, sabía que aún quedaba Orochimaru pero tenía la firme convicción de que Itachi y Shisui no se detendrían para eliminarlo, al menos el acabaría con Kabuto.