- ¡Onee-chan date prisa o me iré sin ti!- gritó mi hermana menor desde la puerta principal de mi hogar, donde me estaba esperando.

- ¡Ya voy, ya voy! - terminé de comer rápidamente y corrí hasta ella - ¡Listo! ¡vámonos, Yukiho!

-¡HONOKA! ¿¡CUANTAS VECES TENGO QUE DECIRTE QUE LAVES TU PLATO DESPUÉS DE COMER!? ¡VUELVE AQUÍ! - escuché gritar a mi mamá desde adentro de la casa, a lo que yo tomé la mano de Yukiho y comencé a correr.

- ¿¡Onee-chan!?

- ¡KOUSAKA HONOKA! - voltee solo para ver a mi mamá saliendo muy enojada, pero nosotras ya íbamos a una distancia considerable así que no se molestó en seguirnos, cruzamos una esquina y porfin paré.

- ¿Encerio... solo... hiciste eso... para no lavar tu plato? - me pregunto mi hermanita entre jadeos.

- Bueno... - sonreí mientras me rascaba la mejilla - ¿Solo te cansaste por correr tan poco? - cambié de tema - Vaya que no tienes resistencia.

Ella se seco unas pequeñas gotas de sudor que estaban posicionadas en su frente - Eso es porque tú tienes mucha energía, aparte tus entrenamientos como school idol te ayudan - comenzó a caminar - Vamos, o se nos hará tarde.

Puede que ella no sea la hermana más cariñosa del mundo, pero siempre hemos sido unidas, por ello caminamos juntas a la escuela a diario, claro, solo lo que se nos permite por que como no vamos a la misma escuela, en cierto punto debemos separarnos.

Si se están preguntando sobre lo que pasó el otro día con mis tres amigas, digamos que sufrí varias torturas por lo cual todo el día de ayer estuve en cama recuperándome de estas, ahora solo traigo algunas curitas, una en la nariz, otra en la mejilla, en los brazos, pero estas las cubre mi uniforme; y en las rodillas. Quien diría que esas tres eran tan sobreprotectoras con Alisa-chan, es más, ni siquiera sabía que se conocían, debo reclamarle a Eli-chan por ser la única que no conocía a su pequeña hermanita.

- ¿Aun te duelen? - escuché la voz de Yukiho.

- ¿Huh?

- Las heridas.

- ¡Ah! No, realmente solo me dolieron en el momento en que me las hacían - recordé parte de lo que ellas me hicieron - ¡Aah! ¡Por favor no lo hagas Maki-chan! - grité cubriéndome la cabeza.

- Mamá, ¿Qué está haciendo esa chica? - un pequeño niño me señaló, venía agarrado de la mano de una mujer adulta, supongo que es su madre.

- No la mires hijo, no querrás terminar como ella.

Hey, ¿Acaso me ofendió? Bueno no importa, voltee a ver a mi hermana que reía un poco por lo anterior sucedido.

-Bueno, yo creo que si te lo merecías - dijo con un semblante más serio - No tenía idea de que eras una pervertida, si hubiera sabido que le harías algo como eso a Alisa, nunca la habría llevado.

- ¿Tu también? ¡Que no soy una pervertida! - dije con un puchero - Yukiho, me conoces de toda la vida, sabes que no lo soy.

- Pero Onee-chan, tu ya tienes 16 años, leí en una revista que a esa edad los jóvenes se empiezan a interesar en su vida sexual.

- ¡Pero yo aún no estoy interesada en eso!

Ella se acercó a mí con una mirada analizadora - Parece que no estás mintiendo, pero... - apareció un pequeño rubor en sus mejillas y su semblante cambio a uno más tímido - si te sientes con ganas de hacer ese tipo de cosas, pu-puedes... hacerlas c-conmigo...

-... ¿Huh? - dije con una sonrisa nerviosa, ¿pero que está diciendo? - Está broma no es divertida, Yukiho.

-No es una broma, cuando Nozomi-senpai me contó lo que había pasado, me sentí un poco celosa, ¿por qué Alisa y no yo? no eres justa, Onee-chan - se paró frente a mi y tomó mis manos. Lentamente las fue subiendo hasta posarlas en sus pequeños pechos.

- ¿¡Y-Y-Y-Y-Y-Yukiho!? - dije sonrojada y nerviosa a más no poder - ¿¡Q-Qué haces!? - quería quitar mis manos y alejarme, pero algo me lo impidió, no es que Yukiho fuera fuerte, más bien... no se sentía mal.

- Te he soportado por más de 16 años, tengo más derecho sobre ti que todas las demás, ¿no crees?

- Yo... yo... - ¡Aaah! ¡Vamos Honoka, ten un poco de sentido común y has lo correcto! además estamos en la calle, cualquiera podría vernos y hacerse una idea equivocada - ¡AHH! - grité separándome de mi hermana - ¡Voy a llegar tarde! Será mejor que me vaya o Umi-chan se enojará ¡Nos vemos, Yukiho!

Corrí lo más rápido que me permitían mis piernas, ¿Qué fue eso? ¿Una broma? Pero su mirada... no parecía que estuviera bromeando. ¡AHH! ¡No entiendo nada!

Llegué a la escuela, entré y comencé a caminar por los pasillos en dirección a mi salón.

- ¡Te encontré nya! - sentí como alguien se abalanzó hacia mi abrazándome por detrás, al escuchar su voz supe de quién se trataba.

- ¡Hola Rin-chan! - dije sonriendo, ella me soltó y yo me voltee para verla de frente.

- ¿¡Honoka-chan qué te pasó!? - se notaba preocupación en su voz.

- ¿Esto? - toqué la curita de mi nariz - Bueno esto-

-Buenos días - fuí interrumpida por una chica castaña que se nos acercó saludándonos - ¡Por el amor del arroz! ¿¡Qué te paso Honoka-chan!?

- Estoy bien, necesitan preocuparse, solo fue un pequeño accidente - reí restándole importancia intentando calmarlas.

- ¿De verdad estás bien? ¿No te duele nya? - Rin-chan me miró con una cara de total preocupación, tocando mi mejilla donde estaba la curita.

- Quizá aún me duele un poquito, pero se pasará - sonreí, no quiero causarles preocupaciones a mis amigas.

- ¡Déjamelo a mi nya! - retiró la curita de mi mejilla, dejando ver un rasguño, se acercó a mi rostro y lamió la herida.

Di un paso hacia atrás totalmente sonrojada tocando mi mejilla donde la chica acababa de hacer su acto. Miré a Hanayo-chan, estaba igual de roja que yo, tapando su boca con ambas manos.

- ¿Rin-chan? ¿P-por que hiciste eso? - le preguntó la castaña.

- ¿nya? Los gatos hacen eso cuando tienen heridas, ¡así que debe curarse más rápido! - sonrió inocente.

- Tienes razón Rin-chan, así se curan más rápido - las tres volteamos en dirección de dónde provenía esa voz, pues no era de ninguna de nosotras, era Kotori-chan quien venía llegando - Pero sabes, me han contado que funcionan mejor la saliva de los pájaros - tomó mi brazo y le dió una lamida a mi otra mejilla.

Esta vez no retrocedí gracias a su agarre, pero si me volví a sonrojar un poco ¿Es tan divertido jugar conmigo?

- ¡Claro que no! ¡Es mejor la de los gatos nya! ¿Verdad, Honoka-chan? - me miró.

- Honoka-chan, dile a Rin-chan que no es verdad, que los pájaros son mejores - Kotori-chan puso una carita super tierna, pero aún así no se qué decirles.

- ¡Pero ni siquiera la lamiste en una herida! ¡Así no se puede probar nada nya!

- Si tenía una herida, solo que después de lamerla desapareció - Kotori-chan sonrió - y la tuya sigue ahí, es más que suficiente para saber quién es mejor, ¿No crees, Honoka-chan?

- ¡Tramposa nya!

- Chicas... tranquilas... - dije algo nerviosa y ambas me voltearon a ver.

- ¿¡Entonces, Honoka-chan, cuál te gustó más!? - preguntaron al mismo tiempo.

- ¿Eh? b-bueno... yo... - ¿qué debería decir? pienso que ellas no tenían la intención de molestarme cuando hicieron eso, así que no se que decirles, no quiero hacer sentir inferior a ninguna - me... ¡ME GUSTO SENTIR LA LENGUA DE AMBAS! - espero no haberlo dicho tan fuerte.

Ambas chicas se ruborizaron.

- Honoka-chan... eso se escucho algo... - habló la peli gris.

- ... pervertido nya...

- ¿Qué? N-no yo no... - miré a mi alrededor y noté a varias chicas murmurando mientras nos veían con asombro, otras con confusión y unas pocas con un leve rubor.

- ¡Kousaka! - mierda, una profesora - Acompáñame al aula de profesores - no otra vez...

Después de haber recibido un regaño sobre no decir cosas inapropiadas dentro de la institución me dejaron salir.

- Tardaste mucho Honoka-chan nya - me dijo mi amiga gato que estaba esperandome afuera.

- ¿Rin-chan? ¿Qué haces aquí? Las clases ya empezaron, deberías estar en tu salón - comencé a caminar hacia mi aula y ella me siguió.

- Pero literatura clásica es muy aburrida nya - dijo mientras subíamos las escaleras para llegar al segundo piso - ¡prefiero venir a jugar contigo nya!

- ¿Yo ahora voy a mi salón, sabes?

- ¡Mira! ¡Es Nico-chan! - me ignoró.

- ¡Escúchame! - le dije con un puchero, miré hacia el frente y pude ver una figura acercarse a nosotras - ¡Oh! ¡Nico-chan!

- Te lo dije nya.

Cuando la peli negra estuvo lo suficientemente cerca como para escucharnos la saludé - ¡Hola Nico-chan! ¿A dónde vas?

- No te importa - me dijo pasando a un lado de nosotras sin ni siquiera mirarme y completamente seria.

Yo tomé a Rin-chan de los hombros con una expresión entre extrañada y preocupada - ¡Rin-chan! ¿Viste eso? ¡Nico-chan no es así! ¿¡Le habrá pasado algo!? ¿¡Acaso es su clon!? ¡Esa no es nuestra peli negra tsundere! ¡Podría jurar que está tiene pechos!

- ¡Honoka-chan cálmate! - Me dió una cachetada para que reaccionará - Primero, no seas ridícula, es imposible que a Nico-chan le crezcan los pechos nya.

- T-tienes razón - me sobe la mejilla donde recibí el golpe - Lo siento, me exalte.

- Segundo, no estás equivocada, es cierto que Nico-chan es fría y amargada, pero ahora lo fue más de lo normal nya...

- ¿Entonces si es otra Nico-chan?

- No... ella está sufriendo nya - dijo seria.

- ¿Sufriendo?

- Si, en las películas, cuando un personaje cambia de actitud así, es por que tiene problemas y...

- ¿...Y?

- ... Se va a suicidar nya...

- ¿¡QUÉ!? ¡DEBEMOS DETENERLA! - tenía intenciones de correr por donde se había ido mi amiga pero Rin-chan me detuvo tomando mi brazo.

- ¡Espera! ¡No debemos nya!

- ¡PERO NO PODEMOS DEJAR QUE- No logré terminar de hablar pues mi amiga me volvió a dar una cachetada, pero esta vez en la otra mejilla.

- ¡Cálmate nya! - yo solo asentí sobándome la zona afectada con lágrimas queriendo salir de mis ojos - En las películas nunca se mueren, a menos que sean personajes secundarios como Kanan.

- ¿... Quién?

- Nico-chan no lo es, así que en estos casos debemos averiguar que es lo que está pasando y resolver el caso, ¡Como detectives nya! - le brillaban los ojos de la emoción.

- ¡Ohh! ¡Es verdad! ¡Bien pensado Rin-chan!

- ¡Vamos nya!

Corrimos por los pasillos buscando a nuestra amiga hasta que la vimos entrando al baño.

- ¡Ahí esta! - le dije a la chica gato y ella me tapo la boca con ambas manos.

- No grites, debemos ser silenciosas nya- me susurro.

- Bien, lo siento - le dije en voz baja.

Rin-chan entró al baño y salió unos segundos después moviendo su mano en señal de que yo también podía entrar.

Ya dentro, el único baño ocupado era el último, parece que aparte de ella y nosotras no hay nadie.

- Está cagando nya - me susurró la peli naranja.

Yo me reí algo fuerte por su comentario, pero Rin-chan de inmediato volvió a taparme la boca.

- ¿Qué no sabes lo que significa ser silenciosa nya? ¡Si sabe que hay más gente aquí no intentará suicidarse!

- ¿Entonces si se matará? ¡Dijiste que no lo haría!

- ¡Ahí es donde nosotras entramos y la detenemos!

- ¿Y porque no la detenemos ya?

- ¡El héroe siempre llega al último! ¡Debemos hacer una entrada genial y decir algo épico! ¿por que no lo entiendes Honoka-chan?

- Bien, bien, como digas, entonces, ¿qué hacemos?

- ¿Nya? mmm... - puso una cara pensativa, ¡Ni ella sabe que hacer! - Veamos si aún está viva nya - me sonrió, ¿cómo puede sonreír después de decir algo así?

Las dos entramos al baño a un lado de donde está Nico-chan, solo nos separaba un pedazo de plástico puesto para tener privacidad, como en cualquier baño público.

- Ya se tardó mucho nya...

- Quizá tiene diarrea.

- Lo dudo, si fuera eso habría mal olor nya. Fíjate por debajo si no se ha cortado las venas.

Mi amiga me empujó hacia abajo haciendo que mi cara estuviera contra el piso. Gracias al pequeño espacio que se deja en la parte inferior pude ver a Nico-chan, ella no se estaba cortando o algo así, si no que, como la gente normal, estaba limpiándose después de hacer sus necesidades, que, por lo que pude ver solo era pipí, ¡Rin-chan mentirosa! Por la posición en la que estaba, literalmente podía ver TODO de mi amiga peli negra. Era mi primera vez viendo algo así, ¡ni la mía me he visto!

- ¿Honoka-chan que ves? - me susurro mi compañera - ¿¡Estas bien!? - se exaltó y me levanto del suelo - ¡Estas sangrando por la nariz! ¿¡Qué fue lo que viste!? - tomo algo de papel y comenzó a limpiar mi nariz.

- Yo... la pregunta es... ¿Qué no ví? - dije con una sonrisa en el rostro, levantando mi pulgar en señal de éxito mientras aún sangraba.

- ¿De qué hab- un sonido la interrumpió, era Nico-chan que había salido del baño - ¡Mierda! ¡Honoka-chan súbete a la taza! ¡rápido nya!

- ¿uh? ¿Hay alguien ahí? - pregunto la tabla.

Al no recibir respuesta salió del lugar.

- Bufff, eso estuvo cerca nya...

- Apenas lo logramos - suspiré, estábamos paradas sobre la taza del baño, pues no queríamos que Nico-chan nos viera.

Ya habían pasado las primeras tres horas de clase, por estar con Rin-chan me perdí la primera y Umi-chan me regaño.

Sonó el típico timbre que indicaba el inicio del descanso.

- Honoka-chan, ¿almorzamos juntas? - me pregunto con una sonrisa la peli gris.

- Lo siento, Kotori-chan, tengo que ir a ver a Rin-chan - dije mientras me levantaba de mi lugar.

- ¿A Rin? ¿Para qué? - esta vez pregunto la arquera.

- B-Bueno... - no creo que deba decirles que Nico-chan se quiere suicidar - s-son asuntos nuestros... - les di una sonrisa nerviosa y corrí fuera de el aula, no quiero que Umi-chan empieze con sus interrogatorios por que siempre termino diciéndole todo.

- ¿¡Honoka!? - fue lo único que alcance a escuchar, pues ya estaba lejos de mis amigas.

Llegué al área de primer grado y busque el salón de las tres chicas más pequeñas del grupo.

- ¡Aqui es! - me asomé por la puerta y pude ver a mis tres amigas conversado, Rin-chan estaba sentada sobre el pupitre de Hanayo-chan, mientras ella y la pelirroja estaban en sus respectivos lugares - ¡Rin-chan! - la llamé.

- ¡Honoka-chan! - se despidió de las chicas y vino caminando hacia mi. Cruze miradas con Maki-chan, pareciera como si quisiera hablarme pero no tuvo el valor de hacerlo, lo siento Maki-chan, yo también quiero hablar contigo sobre lo que pasó en tu casa el otro día pero, ahorita tengo otros asuntos, que son impedir que cierta personita se mate.

- ¿Estas lista Rin-chan? - le pregunté mientras caminabamos por los pasillos - es hora de interrogar a los testigos...

- ¿Sabes si le pasó algo malo a Nico-chan? - estábamos en un salón de tercero, para ser más precisa, con Nozomi-chan.

- ¿Por que lo preguntas, Honoka-chan? - me miró confundida.

- Bueno... hace un rato la ví un poco rara así que...

- ¡Estamos preocupadas nya!

La peli morada solo me sonrió cálidamente - No se que le estará pasando.

- Mmm, creí que tú sabrías algo Nozomi-chan, después de todo eres la más cercana a ella, ¿Sabes dónde está?

- Elicchi y yo la invitamos a almorzar con nosotras pero dijo que quería estar sola y se fue, no se dónde podría estar.

- Supongo que tendremos que buscarla.

- Perdón por ser tan inútil Honoka-chan.

- No te preocupes, no es tu culpa - le sonreí y ella me devolvió el gesto.

- ¿Qué te parece si te ayudo a buscarla?

- ¿¡De verdad!? ¡Gracias Nozomi-chan! ¡Serás de gran ayuda! - la abracé.

Ella rió ante esto - Entonces, - nos separamos caminando hacia afuera del aula - Yo iré por aqui - señaló hacia la derecha - y ustedes por allá - está vez señaló el lado contrario.

- ¡Perfecto! ¡Vamos Rin-chan!

Buscamos por todos los salones que nos encontramos pero en ninguno estaba la peli negra.

- Este es el último nya... - Rin-chan abrió la puerta - ¡Aqui esta Nico-chan nya!

- ¿¡En serio!? - corrí hacia dentro pero no encontré nada, solo una tabla recargada en la pared - Rin-chan... es verdad que se parecen pero... - Ella río.

- ¡Caíste nya!

- No, me comporto como siempre lo he hecho - escuchamos una voz y pasos acercándose hacia donde nos encontrábamos.

- ¡Viene alguien! ¡Se supone que esta prohibido entrar a los salones vacíos nya! - dijo alarmada mi amiga - ¿Qué hacemos Honoka-chan?

- ¡Rápido! ¡Vamos a escondernos! Emm... - Miré a mi alrededor buscando un lugar - ¡Ahí! - señale el escritorio.

Rápidamente nos metimos debajo de él, era un tanto incómodo pues el espacio era muy limitado, por lo cual terminamos en una posición un tanto comprometedora.

Rin-chan estaba casi acostada, si no fuera por su cabeza y rodillas que tenía que mantener alzadas por que si no, no cabría. Por mi parte prácticamente estaba sobre ella, claro, había espacio entre nosotras gracias a que yo me sostenía con mis brazos y piernas para no dejar caer mi peso en ella. Algo que me tenía demasiado nerviosa era que, gracias a las prisas, mi pierna izquierda termino entre las suyas.

Pude notar un leve sonrojo aparecer en su rostro - Ho-Honoka-chan... no me mires así... - con sus manos tapo mis ojos - E-es vergonzoso...

- No está bien que actúes así y lo sabes - dos personas entraron al salón, creo que reconozco esas voces...

- Pero esa es mi manera de ser, ¿Tienes algún problema? - Espera... ¡Es Nico-chan!

- Lo tengo, no debes comportarte mal con Honoka-chan, ella está preocupada por ti, ¿Sabes? - ¿Nozomi-chan? Parece que la encontró.

- Yo no le dije que se preocupara por mi...

- Nicocchi, bien sabes que Honoka-chan no tiene la culpa... - ¿Uh? ¿Nico-chan se quiere suicidar por algo que yo hice?

- Lo sé... pero aún así yo...

Me sentía un poco entumecida por la posición en la que me encontraba, así que me moví un poco pero...

- ¿¡NYA!? - Rin-chan me empujo haciendo que golpeara mi cabeza con el escritorio.

- ¡Au! - Creo que... por accidente con mi rodilla toque su zona íntima...

Ella salió rápidamente de nuestro escondite, al mirarla note que toda su cara estaba roja y parecía estar enojada - ¿¡Por que hiciste eso nya!? - comenzaron a salir lágrimas de sus ojos - ¡Ahora no podré casarme nya! - corrió llorando hacia la salida y se fue.

Las dos chicas que antes estaban discutiendo en el lugar se quedaron boquiabiertas ante lo que acababa de pasar.

- ¿H-Honoka-chan? ¿Qué haces aquí? - me miró Nozomi-chan con notables nervios.

- Bueno... Rin-chan y yo buscábamos a Nico-chan y... de alguna manera termino así - me levanté de donde estaba y les di una risa tonta mientras me rascaba la nuca.

- Quieres decir que, ¿de estar buscándome pasaste a querer violar a Rin?

- ¡Eso fue un malentendido! - hice un puchero.

- Nozomi, ¿Cómo es que terminaste enamorad- mi amiga peli morada le tapo la boca a la tabla para que no siguiera hablando.

- Nicocchi, no deberías decir cosas innecesarias.

Eso se me hizo extraño, pero ya les preguntaré después, por ahora lo dejaré pasar.

- Nico-chan... si hice algo que te molestará, dímelo por favor... no... ¡No te suicides! - corrí a abrazarla.

- ¿¡Pero qué babosadas estás diciendo!? ¡Yo no pienso suicidarme! - me aparto bruscamente.

- ¿Eh? Pero tú actitud esta mañana...

- Nicocchi - habló Nozomi-chan - le debes una disculpa.

Ella suspiró - Bien, bien, perdón, Honoka, no estaba de humor y me desquité contigo... - miró hacia otro lado.

Yo solo pude sonreír alegremente - ¿Entonces no te vas a suicidar?

- No.

- ¿Vas a seguir a nuestro lado?

- Si.

- ¡Nico-chan! - tenía toda la intención de abrazarla pero ella se movió provocando que casi cayera al suelo de no ser por Nozomi-chan y sus pechos que evitaron que esto suceda.

- ¡Uah! - separé mi cara de sus grandes atributos - Lo siento Nozomi-chan - me rasqué la mejilla con mi dedo índice.

- No te preocupes, Honoka-chan, que bueno que ya todo se arregló, ¿No creés? - me sonrió.

- Si - le regresé la sonrisa.

- ¡Hey, ustedes dos! ¡Dense prisa! ¡El descanso esta a punto de acabar! - nos gritó la peli negra desde la puerta del aula.

Las tres salimos de ahí para dirigirnos a nuestros respectivos salones y terminar otro día escolar más.

¡Buaah! Aquí otro capítulo, me costó bastante, casi un día entero escribiendo xD espero les guste y dejen sus lindos review, que yo siempre los leo :'3 shiao~