Disclaimer: Ni la serie ni los comics me pertenecen a mí, sino a la barba de Kirkman, su diabólica mente y a la cadena AMC. Yo me dedico a escribir "anormalidades" como ésta sin ánimo de lucro.
Advertencia: Lenguaje, juego, uniformes, agua en plan cascada, recuerdos dolorosos, calor.
Código 4.12
Echó un vistazo a la mano de cartas que le había tocado jugar y exhaló una bocanada de humo del cigarro que sujetaba con maestría entre dos de sus dedos. Esbozó una cuasi sonrisa y lanzó 4 M&M al montón que se congregaba ya en mitad de la mesa.
- Veo tus cuatro…- Añadió otros cuatro.- Y subo otros cuatro.
Se reclinó de nuevo sobre el respaldo de la silla de plástico donde se sentaba. Su trasero estaba a punto de terminar deslizándose por el borde del asiento y terminar en el frío suelo de baldosas.
Se agachó a tiempo de esquivar el envoltorio de plástico del paquete de Elijah quien dejó su montón de cartas sobre la mesa y se levantó con un resoplido.
- Este juego es una mierda.- Se quejó cogiendo la lata de refresco y alejándose de la mesa hacia el sofá de la sala de recreo.- ¿Qué estás viendo?- Le preguntó a su compañero tomando asiento en el sofá.
- Una película penosa pero… Hay tiburones, y está Carmen Elektra.- Dijo sonriendo cuando le enseñó el busto cubierto por un minúsculo bikini de la modelo, actriz o lo que fuera que pusiera en su currículum.
Daryl echó un rápido vistazo a la televisión. Cuando a penas llevaba 15 segundos recreándose en las gotas de agua que se escurrían entre los pechos de la actriz, sintió un pescozón en la nuca.
- ¡Me caguen la puta, Merle!- Se quejó dándole un puñetazo en el brazo a su hermano, sentado a su izquierda en la mesa.
- No seas capullo y céntrate en la partida. Búscate una de verdad y deja de mirar eso, coño. - Le espetó su hermano echando varios M&M al montón.- La próxima la hacemos con unos cuantos verdes o paso de jugar.- Dijo mirando con una ceja arqueada al tercero en discordia en la partida.- ¡Espabila hombre!- Daryl exhaló el humo del cigarro por la nariz y apagó la colilla en el cenicero a su lado.
- Paso. Me estáis jodiendo la noche, Dixons.- Dijo Matthew dejando sus cartas sobre la mesa y cruzándose de brazos. – Aniquilaos mutuamente.- Merle rio con sorna.
- Para aniquilarnos, Darylenna debería saber jugar y no tiene ni zorra idea.
Daryl le golpeó con la punta del pie en la espinilla escuchándole soltar un gruñido antes de que un golpe aterrizara en su flanco izquierdo.
- Vamos, hermanito, enséñame lo que tienes.- Le retó Merle extendiendo una a una las cartas sujetas en su mano, con una parsimonia casi exasperante. Daryl le miró de soslayo y colocó sobre la mesa la mitad de sus cartas, y después la otra mitad.- ¿Pero qué cojones…?- Exclamó Merle atónito ante la escalera de color que había logrado Daryl. Éste le sonrió con superioridad, su mano derecha se hizo con el montón de M&M que había ganado con esa jugada. Antes de que terminaran a resguardo entre sus dos manos, Merle le dio un manotazo y todos los M&M salieron disparados en infinidad de direcciones. Uno de ellos le acertó a Elijah en la nuca quien se volvió hacia ellos.
Daryl se rio por lo bajo ante el cabreo de su hermano, realmente las chocolatinas le importaban más bien poco. Por una vez había logrado batir a su hermano mayor en algo que se le daba jodidamente bien, y quería disfrutar de ese momento como merecía. Sacó el paquete de tabaco y se llevó un cigarro a los labios, la llama del mechero se acercó al extremo y entonces la sirena sonó de forma atronadora.
Como acto reflejo todos alzaron la vista al techo mientras escuchaban la voz robótica a través de los altavoces dispuestos a lo largo de toda la estanción.
- Camión 36. Ambulancia 50. Rescate 3. Esquina de Drake con Couch. Código 4.12
Todos se levantaron como resortes de sus sillas olvidando juegos, rencillas y gilipolleces que pudieran distraerles de la tarea entre manos.
Corrieron hacia el camión y se descalzaron colocándose el traje, el casco y el equipo que iban a necesitar. Se montó en el asiento del medio en la parte de atrás mientras Merle se colocaba al volante. Encendió la sirena, accionó la bocina varias veces y se puso rumbo al centro de la ciudad para acudir a la llamada de emergencias.
Los edificios desaparecían a su paso a gran velocidad y los vehículos se apartaban en cuanto escuchaban la sirena del camión y de la ambulancia. Daryl se ajustó la tira del porta-bombonas sobre sus hombros agachándose para poder ver por el parabrisas una gran humareda.
- Esto va a ser feo, chavales.- Les dijo Elijah al equipo.- No podemos cagarla.
Merle detuvo el camión en mitad de la carretera junto a una boca de incendios donde poder enchufar la manguera. Salieron del camión y esperaron las órdenes de su Capitán.
- Bien, vamos a abrir un agujero en el tejado. ¡Masters!- El teniente del equipo de rescate asintió.- Encargaos de la segunda y la tercera planta. Vosotros.- Miró a Elijah y compañía.- Abrir el tejado, en cuanto esté, el resto entrad y sacad a todo el mundo de ahí.- Se escuchó una pequeña explosión y una ventana estallo.- Daros prisa, no tenemos mucho tiempo antes de que todo se venga abajo.
ElIjah se volvió hacia su equipo.
- Dixon, tú conmigo.- Daryl asintió colocándose la máscara.- Merle, quiero esa manguera preparada cagando leches.- Merle le saludó al estilo militar y agarró a Jameson del antebrazo para cumplir la tarea.- Andrews y Milles os quiero ver registrar el sótano.
- ¡Hecho!
Todos se prepararon su equipo y se dividieron siguiendo las indicaciones de su teniente. Elijah se aseguró que Daryl estaba a su espalda antes de comenzar a subir por la escala que habían extendido para alcanzar el piso superior.
El teniente iba en cabeza y abrió el hueco en el tejado, avisando por radio al resto que ya era seguro entre en el edificio. Todos entraron sin titubear entre la humareda que parecía querer engullirles por completo y arrastrarles al infierno.
Elijah y Daryl se colaron por una ventana tras un certero golpe que rompió el vidrio. Se apartaron a tiempo de que una bocanada de fuego les tocara y se colaron en el interior del edificio.
El calor era asfixiante pero los trajes lograban mantener a raya el fuego.
- ¡Departamento de bomberos!- Gritaron al unísono intentando hacerse oír por encima del crepitar del fuego, del olor a madera quemada de los gritos que se escuchaban en la lejanía.- ¿PUEDEN OÍRNOS?
Caminaban encorvados buscando la mayor visibilidad posible mientras revisaban apartamento por apartamento, habitación por habitación. Voltearon colchones, miraron dentro de armarios, debajo de mesas y detrás de cortinas.
- ¿HAY ALGUIEN AHÍ?- Gritó Daryl tras separarse del teniente para así cubrir el mayor terreno posible en el menor tiempo.
- ¡Os quedan 2 minutos a los sumo!- Les dijo el capitán por la radio.
Daryl sentía su corazón acelerado y calmado a partes iguales mientras no dejaba de buscar a cualquier herido en ese maldito horno de fuego.
Se quedó quieto al escuchar un murmullo y una tos.
- ¡DEPARTAMENTO DE BOMBEROS! ¿DÓNDE ESTÁN?- Gritó a pleno pulmón para que le escucharan a través de la máscara.
- ¡A…. Aquí!- Gritó una voz infantil.
Daryl se apresuró a proseguir en la dirección en la que había escuchado venir la voz. Debía darse prisa.
- ¿DÓNDE ESTÁIS?- Gritó de nuevo parándose al llegar a una bifurcación.
- ¡Estamos aquí!- Gritó de nuevo el niño entre toses.
El menor de los Dixon corrió mientras escuchaba al capitán decirles que tenían un minuto para salir de allí si querían contar un día más en sus espaldas. Debía darse prisa.
Entró en una habitación y se agachó al ver algo moverse entre la neblina negra. El rostro ennegrecido de un niño apareció frente a él.
- Mi mamá…- Le dijo el niño señalando hacia su espalda, encogiéndose sobre sí mismo por la tos.
- ¡HEY!- Elijah apareció a su espalda.- Tenemos que largarnos.
- Falta la madre.- Le dijo Daryl.- Llévate al crío, yo voy a por ella.
- ¡Dixon!- Le espetó el teniente cogiéndole del antebrazo.
Daryl se soltó e ignoró su orden yendo en dirección contraria en busca de la madre del niño.
- ¿ME OYE ALGUIEN?- Gritó entre la neblina escuchando el suelo crujir a su paso, el techo querer colapsarse bajo sus pies.- ¿Me oye alguien?- Gritó de nuevo esperando una respuesta.
- ¡Estoy aquí!- Le llegó una voz femenina a sus oídos como el canto de una sirena. Daryl la siguió y pronto se encontró de rodillas frente al cuerpo de una mujer. Cuando clavó sus ojos en el rostro de ella creyó que estaba soñando, era… Se parecía tanto a ella. Agitó la cabeza y parpadeó centrándose en la tarea, no era momento de pensar en el pasado. Debían largarse de allí cagando leches.- Tengo…
Los ojos de la mujer comenzaron a cerrarse por haber inhalado demasiado monóxido de carbono, estaba intoxicándose con el humo.
Daryl se quitó la máscara y se la puso en la cara a ella para que inhalara el oxígeno. Sus ojos no tardaron en comenzar a lagrimear y su garganta a picar por el calor, el humo. Le ajustó la máscara en la nuca y la cogió en brazos. Estaba inconsciente. Tenía que moverse.
- ¡DIXON! ¡SAL DE AHÍ AHORA! – Le ordenó el Capitán por la radio.
Daryl no contradijo su orden y recorrió el apartamento con rapidez bajando las escaleras a la mayor velocidad que sus pulmones y sus piernas le permitían. Nada más sentir los primeros rayos del sol sobre su pelo ahumado escuchó al teniente gritar.
- ¡AL SUELO!- Cubrió con su cuerpo el de la mujer herida y sintió su cuerpo estremecerse ligeramente ante la explosión que voló parte del tejado.
Los paramédicos se acercaron a él con rapidez y colocaron a la mujer sobre la camilla con una mascarilla de oxígeno. Daryl inhaló con profundidad y tosió hasta quedarse de rodillas sobre el asfalto.
- ¿En qué coño estabas pensando, Dixon?- Le espetó el Capitán mientras los paramédicos le realizaban un masaje cardíaco a la víctima. Había entrado en parada.
Daryl ignoró su pregunta se acercó a gatas hasta ellos, escuchando sus indicaciones, el pitido de la línea horizontal en el equipo. Su corazón seguía sin latir.
- ¡Fuera!- Gritó Amber dándole una nueva descarga.
- Vamos, joder…- Masculló Daryl entre dientes con los ojos llenos de lágrimas por el humo. Se pasó una mano por debajo de la nariz ennegreciéndose los labios.- Vamos, no te rindas.
Su mirada azul implorante se clavó en la línea horizontal que repentinamente se alzó formando un pico, luego otro, y otro… Su corazón volvía a funcionar.
Daryl exhaló un hondo suspiro agachando la cabeza. Había logrado salvarla. Se mordió la sonrisa que pugnaba formarse en sus labios ante su victoria.
- ¡DIXON! ¿te quieres explicar?- Le increpó de nuevo el Capitán. Daryl se puso en pie con cierta dificultad y le miró con el rostro ladeado.
- Sólo hacía mi trabajo, señor. Sacar a las posibles víctimas.- Aceptó la botella de agua que Merle le dio y se roció con ella el rostro, el pelo y se enjuagó la boca escupiendo a un lado los restos.- Pensaba que nos pagaban para eso.
- Maldito imbécil un día de estos acabarás muerto.- Siseó entre dientes el Capitán alejándose de los hermanos.
Sintió la mano de Merle en su espalda, dándole una palmada amistosa.
- Bien hecho, hermanito.- Su tono de voz le hizo mirarle.
Merle sostuvo su mirada unos segundos antes de desviarla hacia la mujer de la camilla, su hijo sostenía una de sus manos entre las suyas.
- Buen trabajo.
Sabía que Merle lo comprendía. Ambos esperaron a que la ambulancia se alejara para volver al interior del camión y de ahí a la estación a la espera de la siguiente llamada.
Bueno... Creo que ya era hora de volver por este territorio que dentro de nada ya me iban a mandar al destierro o algo, seguro. He aquí otro posible oficio que... creo cualquier niño ha soñado con cumplir, y dadas las... circunstancias personales de este par podría ser real con más razón que nunca, o rechazar algo así de pleno. Yo opto porque abracen la idea jejeje
Si hay alguna cosa raruna en cuanto al proceder, códigos y demás, mil perdones.
Este capítulo se lo dedico a todos esos valientes que se juegan su vida por salvar las de los demás, humanos o animales. Mi más sincera admiración.
Cualquier comentario, sugerencia, tomatazo, invocación, manguerazo, M&M es más que bien recibido!
¡Nos leemos pronto o eso espero!
Ekhi
