Caminaba en dirección a mi casa, en cada mano llevaba una bolsa que contenía víveres para la cena y, como ya era habitual, con cierta peli morada a mi lado.

- Entonces, - hablo Nozomi – con los ingredientes que acabas de comprar presiento que vas a preparar… mmm… - puso un semblante pensativo - … ¿curry?

- Correcto – le respondí. Desde que comenzamos con μ's, Nozomi siempre me acompaña a hacer las compras, después de todo nuestras casas están en la misma dirección, y en el transcurso a la mía, se ha vuelto algo cotidiano el que ella intente adivinar qué haré de cenar solo conociendo los ingredientes que he comprado. – hace mucho que no acertabas.

- Es conocimiento general Nicocchi, si no lo supiera fracasaría como japonesa.

- Aja, sí.

- Que cortante eres Nicocchi – hizo un puchero, yo solo suspire, a pesar de todo ella sigue siendo tan linda y amable conmigo, a pesar de que… hace no mucho tiempo le he confesado mis sentimientos, Nozomi sigue siendo la misma, como si no le importara o se le hubiera olvidado, sigue manoseándome cada vez que quiere, sigue ofreciéndome su ayuda cuando lo necesito, y lo peor, sigue dándome falsas esperanzas. - ¿sabes? Antes de separarnos Honoka-chan me dijo que-

- Nozomi, ¿Por qué eres así? – no la deje terminar.

- ¿Cómo así?

- Tu bien sabes que me gustas, entonces, ¿Por qué te comportas igual? No sé, creí que quizá dejarías de coquetear con Honoka cuando yo estuviera cerca, o mínimo tratarías de no hablar solo de ella en frente de mi… ponte en mi lugar, ¿es que acaso quieres lastimarme a propósito?

Al terminar de decir esto ella detuvo su andar y me miro a los ojos, yo imite su acción. – Lo siento… perdón, no era mi intención… yo no pretendía herirte o darte "falsas esperanzas", es solo… que eres una amiga muy importante para mí y yo… no quiero que nuestra relación cambie…

- Nozomi…

- Pero creo que la última vez no lo deje muy en claro, Nico, lo siento mucho, pero te veo solo como una amiga, nada más, y es lo único que quiero que seamos, yo estoy enamorada de Honoka-chan y no creo que nada de lo que hagas cambie esto. – me veía con unos ojos tristes, ella no quiere lastimarme, lo sé, realmente me quiere, pero no de la misma manera que yo.

- Perfecto, no hay problema Nozomi, continuare el resto del camino sola, nos vemos mañana – dije secamente y le di la espalda para caminar hacia mi hogar, no la estoy viendo, pero sé que ella sigue parada ahí, mirándome…

De mis ojos comenzaron a salir pequeñas lagrimas silenciosas, todo lo que me dijo, sus palabras se clavaron en lo más profundo de mi, sabía que ella no me correspondía, pero de ahí a no tener ninguna oportunidad…

Al doblar en una esquina comencé a correr, lo más rápido que podía, no quería estar cerca de ese lugar, ¿Por qué me persigue la desgracia? Toda mi vida ha estado llena de ella, maldición, ahora mismo solo quiero huir.

Legue al edificio donde se encuentra mi apartamento, en frente de la puerta de este para ser exactos, me limpie mis ojos, pues no quería preocupar a mis hermanos menores, abrí la puerta y entre.

- ¡Onee-sama! ¡Regresaste! – me recibió Cocoro, una de mis dos pequeñas hermanas, yo solo le sonreí.

- ¡Onee-chan! – llego corriendo a abrazarme mi otra hermanita, Cocoa - ¡Ya te extrañaba!

- ¡Cocoa! No seas tan pesada, Onee-sama debe venir cansada –le reprendió Cocoro.

- Bien – dijo con un puchero en el rostro separándose de mí, yo me agache para quedar a su altura y le acaricie el cabello.

- Yo también te extrañe Cocoa – Me sonrió.

- Bienvenida~ - ahora fue el turno del único varón para recibirme, mi hermano Cotaro, venía con su típica ropa holgada y un poco de mucosidad saliendo de su nariz.

Suspire – Cotaro, ¿Cuántas veces te he dicho que te limpies la nariz? – camine hasta la sala, mi departamento no es para nada grande, así que no toma mucho tiempo ir de un lugar a otro; agarre un pañuelo de una caja que estaba sobre un mueble – ven aquí – él se acercó a mí y yo comencé a limpiarlo – Ninguna chica se fijara en ti si no estás presentable – le dije.

- Yo no necesito a ninguna chica – me contesto – solo te quiero a ti Onee-chan.

Retire el pañuelo de su cara y él me dio su más sincera sonrisa, ahh, es verdad, la razón por la que sigo adelante a pesar de que mis sueños sean pisoteados, a pesar de estar sola sin nadie a quien poder pedir ayuda, a pesar de que todo se vea negativo en mi vida, son ellos, las personas más importantes para mí, mis hermanos.

Camine hasta la cocina lista para preparar la comida, saque las cosas que había comprado de las bolsas.

- Arroz, mantequilla, salsa, bien, creo que esta todo – abrí la alacena para tomar los condimentos y me di cuenta de algo: no había sal – maldición.

- ¿Pasa algo malo Onee-sama? – me pregunto Cocoro.

- No nada, solo que parece tendré que ir al súper de nuevo – dije con una expresión de agotamiento y me dirigí a la salida – No tardo.

- Ve con cuidado – fue lo último que escuche de mi hermana antes de salir.

Llegue sin problemas al súper, no estaba lejos, a unas 3 cuadras de mi hogar.

- Sal, sal, sal – repetía mientras buscaba dicho ingrediente entre los estantes - ¡Te encontré! – dije al ver las bolsitas en el estante, estaba a punto de tomar una cuando sentí que toque otra mano, retire la mía instantáneamente – Lo siento – me disculpe sin ver a la persona y tome otra de las bolsas de sal.

- ¿Nico-chan? – esa voz…

- ¿Rin? ¿Qué haces aquí?

- ¿Qué crees que viene a hacer la gente a un supermercado nya? Oh si, ejercicio Nico-chan, estoy haciendo ejercicio.

- Hey, que soy mayor que tú, maldita niña gato – irritada estire fuertemente su mejilla.

- Lo siento, lo siento – dijo adolorida y la solté – mi mamá me mando a comprar unas cosas nya – me mostro su canasta la cual contenía ingredientes variados.

- Eso lo puedo saber a simple vista.

- ¿Entonces para que preguntas?

- ¿Buscas pelea o algo?

- P-paso nya…

Suspire pesado – Rin, no te hagas la tonta, sabes que no me refiero a eso, cerca de tu casa hay una tienda donde pudiste comprar tus cosas, ¿Por qué viniste tan lejos? – la vi ponerse algo nerviosa.

- E-estaba cerrada.

- ¿Y la que está cerca de la casa de Hono-

Pare de hablar en seco al percatarme de lo que estaba por decir, ahora todo tiene sentido, por la casa de Honoka hay otro supermercado donde Rin se hubiera ahorrado fácil unas 6 cuadras, pero si o si debía pasar por la tienda de dulces tradicionales Homura, hogar de nuestra líder.

- ¿Sigues evitando a Honoka?

- No es que la esté evitando nya… - miro hacia otro lado.

La mire con fastidio, ¡Es justo lo que está haciendo!

- Vamos a pagar y hablemos afuera – le dije – es mejor que estar en medio de un pasillo lleno de sal y arroz – ella asintió y nos fuimos.

Salimos del lugar caminando la una junto a la otra.

- ¿Y bien? – pregunte – Es por lo que paso cuando estaban buscándome, ¿No es así? Sabes que no fue su culpa y aparte creí que ya la habías perdonado.

- Lo hice… la perdone nya… pero aún me siento algo… incomoda – note un pequeño rubor en su rostro.

- ¿Ah? – ¿Cómo puede sentirse incomoda por un pequeño roce? ¿Acaso es una niña? – No jodas Rin, no es como si te hubiera violado.

- Lo sé, pero… me toco.

Estaba perdiendo la paciencia, esto es una tontería – Rin, niñas incluso menores que nosotras ya han tenido sexo.

- ¿¡Nya!? ¿Y eso que Nico-chan? ¡Yo no soy como las demás!

Parece que la hice molestar, suspiré – bien, bien, lo siento, me pase un poco con ese ejemplo.

Ella miro al suelo – Yo… yo solo quería que la única persona que me tocara fuera aquella con quien me vaya a casar nya…

Una idea había llegado a mí - ¡Ahí tienes tu respuesta!

- ¿Uh? – me miro confundida.

- Esta claro si lo piensas un poco, simplemente debes casarte con Honoka y listo, sencillo, ¿No crees?

Ella se quedó pensando, como analizando lo que le acabo de decir y después de unos segundos sonrió, hasta pareciese que se le ilumino el rostro - ¡Nico-chan! ¡eres una genio nya! – grito.

- B-bueno, no es para tanto – dije con aires de grandeza.

- Tienes razón, no lo es.

- ¡Cállate y sígueme alagando!

De pronto sentí como sus brazos rodeaban mi cuello – Gracias Nico-chan, me has quitado un gran peso de encima – se separó sonriéndome.

- Bueno, si la gran idol número 1 Nico no puede mantener con una sonrisa a sus compañeras, no debería pensar ni siquiera en hacerlo con sus fans.

- Ya vas a empezar nya.

- ¡Ca-cállate!

….

- Honoka-chan, di ah~ - me decía Kotori-chan mientras me ofrecía de su almuerzo.

- ahhh~ - lo recibí gustosa.

Estábamos en el salón de clase, mis dos amigas juntaron sus bancos con el mío para así comer juntas. Desde que Kotori-chan se me confeso es mucho más amorosa conmigo que antes, no le da pena decirme que me quiere o algunas otras cosas vergonzosas, incluso frente a otras personas.

- ¡Kya! ¡Honoka-chan eres súper linda cuando comes! – se acercó a mí para me abrazarme y después me dio un beso en la mejilla.

- ¡¿Kotori-chan?! – me sonroje, ¿Ven a lo que me refiero?

- También eres linda cuando te sonrojas – río alegre.

Al no saber que decir mejor continúe comiendo mi pan, aun un poco avergonzada por las acciones de mi amiga.

- Kotori, creo que deberías dejar de jugar así con Honoka – hablo Umi-chan, quien había estado callada hasta ahora.

- ¿Uh? ¿Y quién está jugando? – le contesto – Yo voy muy en serio con Honoka-chan – sonrió.

- ¿A qué te refieres?

- ¡Es verdad! ¡No te lo había contado Umi-chan! – fingió sorpresa – hace unos días le conté sobre mis sentimientos a Honoka-chan, ¿Verdad? – me miro.

- he he, bueno… si… - conteste un poco nerviosa bajando la mirada.

- Oh, ya veo – ¿No se sorprendió? Bueno, tal vez Kotori-chan ya le había dicho o algo - ¿Entonces ya son pareja?

- ¿Q-Q-Que? – me sonroje al instante, no me esperaba una pregunta como esa - N-No, bueno-

- Por fin las encuentro – no logre contestar pues me interrumpió la delegada de clase.

- Ryuuko-san, ¿pasa algo? – le pregunte.

- Las encargadas del libreto ya lo han terminado y me lo entregaron hoy, vine a darles una copia – nos entregó un libreto a mí y uno Kotori-chan – y también uno para ti, Sonoda-san – le ofreció uno a la peli azul.

- ¿Para mí? – pregunto confusa – Pero yo renuncie al papel.

- Sera solo en caso de que Minami-san no pueda participar en la obra, estaría bien que al menos lo leyeras.

- Esta bien… - Umi-chan tomo el libreto.

- Hoy nos quedaremos a ensayar en la salida, no se vayan a ir, sobre todo tu, Kousaka – me dedico una mirada intensa.

- N-no lo haré – le dije con un poco de miedo.

- Perfecto – dijo esto y se fue a sentar en su lugar, justo después sonó la campana dando por terminado el descanso.

- E-Es aterradora… - dije en un tono apenas audible.

- Solo siendo dura se te puede controlar, Honoka – dijo Umi-chan mientras acomodaba su pupitre.

- ¿Ehhh? ¡Claro que no! – No siempre soy irresponsable… creo.

- De otra forma se te olvida y te vas a jugar por ahí.

- ¡No es verdad! ¿Cierto, Kotori-chan?

- B-bueno… - aparto su vista - será mejor que nos sentemos, la maestra no debe tardar en llegar – acomodo su banco y se sentó en él.

- Bien. – me senté en mi lugar inconforme por lo que dijo Umi-chan – también se me puede tratar con amor, ¿saben? – dije para mí misma

- ¡Muy bien! ¡Todas acérquense! ¡El ensayo está por comenzar! – Grito Hideko y yo me acerque a ella.

- ¿Así que tú serás la directora?

- ¡Pues claro! Me lo pidió Ryuuko-san personalmente, porque ya he dirigido algunas obras que salieron bien.

- Es verdad, ustedes cruzaron la secundaria juntas, ¿no? Ya que aquí nunca hemos hecho una obra.

- ¡Vaya! Me sorprende que lo sepas Honoka, creí que solo sabias mi nombre – dijo burlonamente.

- ¡No soy tan despistada! – ella río.

- Lo sé, solo que normalmente no prestas mucha atención a lo que te rodea.

- Mmm – hice un puchero.

- Me halaga saber que la despistada Kousaka Honoka sepa algo de mí – siguió burlándose.

- ¡Hey!

- Aunque conozco a alguien que estaría más feliz que yo de que le hicieras caso – dijo mientras observo hacia otro lado, yo seguí su mirada y vi a una chica en especial.

- ¡Oh, es Fumiko! – grité atrayendo su atención mientras la saludaba con la mano, me regreso el gesto, un poco roja del rostro y siguió hablando con Mika – oye Hideko, me lo he estado preguntando, ¿últimamente no ha estado Fumiko enferma muy seguido? ¡Casi siempre que hablamos esta roja! Es preocupante – Hideko me miro fastidiada - ¿Qué?

- Honoka, ¿De verdad crees eso?

- ¿Tu no?

- ¡Pues claro que no! ¡Es obvio que ella-

Dejo de hablar - ¿Ella que? – pregunte.

- Nada, no es algo que me corresponda decir.

- ¿Eh? – ladee la cabeza y Hideko me dio un pequeño golpe en esta - ¿wtf? ¿Y ahora que hice? – pregunté mientras me sobaba.

- Es por lo que no haces – dijo y se fue con las demás chicas que ya se habían juntado para ensayar.

- ¿Cómo puede pegarme por algo que no hago? No tiene sentido… - susurre.

Sentí como alguien tomo mi mano - Honoka-chan – oh, es Kotori-chan – vamos, ya comenzaron a ensayar.

- ¡Vale! – dije y comenzó a caminar hacia las demás llevándome con ella.

Entre todas las que participaríamos en esta obra, y Hideko porque es la directora, nos sentamos en el suelo haciendo un semicírculo mientras se ensayaba cada escena en frente de las demás. La obra que redactaron las chicas del libreto es un tipo de combinación de cenicienta con blanca nieves, la princesa sigue llamándose Blanca Nieves, pero tiene un maldito baile al principio y ya después se come la manzana esa que le da una vieja extraña muy sospechosa, que inteligente eres Blanca Nieves. Ósea, quitaron las partes divertidas de ambas obras, ya saben, cuando maltratan a cenicienta, o cuando mandan a matar a Blanca Nieves, dejando solo las partes cursis.

- ¿Por qué solo dejaron las partes aburridas de la obra? – le pregunte en voz baja a Mika, la cual estaba sentada a mi lado ya que ella también participaría.

- ¿Cómo que aburridas? ¡Son las mejores!

- Son las más cursis…

- ¡Si! – dijo emocionada - ¡Las más lindas y románticas!

- Esto le aburrirá al público.

Ella negó con la cabeza – Claro que no, les encantará, todas las chicas hemos soñado alguna vez con vivir alguna de estas escenas con un valiente príncipe – juro que le están brillando los ojos ahora mismo.

- ¿A sí? – conteste desinteresada – Yo nunca lo he hecho.

- No me sorprende de ti Honoka – dijo como si ya lo supiera.

- ¿Eso qué significa? – pregunte con cierta molestia, a veces pienso que todas creen que soy una idiota.

- Nada, nada – contesto calmadamente y volvió su atención al ensayo, yo hice lo mismo.

- Hija, debes encontrar un pretendiente esta noche – decía Ami, mi compañera que interpretaba el papel de la Reina.

- P-pero madre es muy pronto, apenas tengo 17 años… - ahora hablo Kotori-chan, vaya que actuaba bien.

Me concentre en observar a mi amiga peli gris, su delgada figura, su largo cabello que llega hasta su espalda, su piel blanca y sus ojos grandes y amarillos, ella sí que es muy hermosa.

- Honoka, es tu turno.

Y contando sus buenas calificaciones y personalidad amable, es prácticamente perfecta.

- Honoka, ¿me estas escuchando?

No entiendo que ve alguien como ella en mí.

- ¡Honoka!

- ¡Ah! ¡Hideko! ¡No deberías gritarle así de repente a la gente! ¿Qué acaso ese es tu fetiche?

- ¿Qué tonterías estás diciendo? – me dijo – ¡Te estoy hablando desde hace un buen rato! - ¿De verdad? No me di cuenta.

- ¿A-Ah sí? – pregunte inocente y ella suspiro en respuesta.

- Es tu turno.

- ¡¿Eh?! ¡¿Tan pronto?! ¡Pero aún no me se mis líneas!

- Honoka – Mika poso su mano en mi hombro – Nadie se las sabe, todas están pasando con sus libretos.

- ¿Uh? – observé a las chicas que hace un momento estaban actuando y, en efecto, tenían sus libretos con ellas – Ah… si, ya lo sabía – reí nerviosa.

- Siempre es tan descuidada.

- Si – algunas chicas reían y murmuraban.

Suspire y pase al frente con mi libreto en mano.

- Bien – hablo Hideko – continuemos en la página 12.

- pagina 12, página 12, página 12 – repetía mientras buscaba dicha página – Aquí esta. – Leí un poco y parece ser que sigue la escena del baile.

- Comiencen – dijo Hideko.

- Emmm – no sé cómo actuar, quizá simplemente debería gritar, en las obras que he visto eso hacen – bien – leí mis líneas de nuevo - ¡OH BELLA DAMA! – note como Kotori-chan se sorprendió de que le gritara - ¡¿LE GUSTARIA BAILAR CONMIGO?!

- Honoka-chan…

- ¡Corte!

- ¿Por qué? – le pregunté a Hideko – Lo hice bien, ¿no?

- Honoka, ¿Por qué gritaste?

- He visto que así lo hacen los actores.

- No necesitamos gritar, conseguí permiso para usar los micrófonos de la escuela así que no será necesario, solo habla como normalmente lo harías.

- Hablar como normalmente lo hago… ¡Vale! ¡Lo tengo!

- Muy bien, de nuevo.

- Kotori-chan, ¡Vamos a bailar!

- ¿Q-Que? – me contesto confundida.

- ¡Corte! ¿Qué haces Honoka? – Me pregunto Hideko.

- Pero dijiste que hablara como normalmente lo hago…

- ¡No te lo tomes tan literal! – suspiro – solo di lo que está escrito en el libreto.

- Ohh, ¡Muy bien!

- Y no grites, bien, va de nuevo.

- ¡Oh bella dama! ¿Le gustaría bailar conmigo? – haciendo una leve reverencia extendí una de mis manos hacia la peli gris.

- Seria un placer – dijo ella tomándola.

- ¡Ahora viene la escena del baile! – dijo emocionada una de mis compañeras.

- ¿Tenemos que bailar? – pregunte.

- Lo dice el libreto, ¿No lo leíste? – me pregunto Mika.

- Si, pero… yo no sé cómo.

- No es tan difícil Honoka-chan, déjame te enseño – ahora hablo Kotori-chan.

- B-Bien…

- Préstame tu mano – la tomo y la llevo hasta su cintura, yo me sonroje un poco, coloco su mano izquierda en mi hombro y con la otra agarro la mía restante – listo, así de sencillo – me sonrió – Ahora solo das pasos lentos – comenzó a bailar y yo intentaba seguirle el paso, aunque no lo hacía muy bien que digamos – muy bien Honoka-chan. – Estaba un poco nerviosa por la cercanía que tenía con Kotori-chan, pero después de un breve "baile" nos separamos.

- ¿Lo ves Honoka? No es tan difícil, podrás hacerlo practicando un poco – dijo Hideko - ¿Podrías ayudarla con eso Kotori-chan?

- Déjamelo a mí – contesto con una sonrisa.

- Perfecto, bueno chicas – hablo Hideko para todas – por hoy se acaba el ensayo, lo hicieron muy bien para ser el primero, abarcamos muchas escenas, para mañana espero lo hagamos mucho mejor.

Nos despedimos y cada quien se fue a su casa.

- ¡Ahhh! ¡Estoy exhausta! – estire mis brazos mientras caminaba.

- Y eso que solo hiciste una escena Honoka-chan. - Kotori-chan y yo íbamos a su casa para ensayar un poco el baile.

- Lo se… no quiero ni imaginarme como estaré mañana – dije cansada.

- Recuerda que también debes ayudar a Eli-chan con el consejo estudiantil antes de empezar las clases y también en el descanso desde mañana.

- ¡Es verdad! ¡Lo había olvidado!

- Honoka-chan…

- Aaahhh…. Son muchas cosas… - dije abrazando a Kotori-chan impidiéndole caminar – Y también están las prácticas de μ's ¡No quiero hacerlo! – ella río nerviosa.

- ¿No dijiste que podrías con todo?

- Si, pero…

- ¿Y que de alguna forma te las arreglarías?

- Bueno…

- Parece que será mejor que no hagamos la presentación – dijo triste.

- ¡NO! – me separe de ella - ¡Entiendo, lo hare! ¡No me rendiré! – Es verdad, yo dije que lo haría, por todas.

Kotori-chan me sonrió - Esa es la Honoka-chan que conozco – sus mejillas tomaron un leve color carmesí – y de la cual me enamore – al escuchar eso los colores subieron rápidamente a mi rostro.

- B-Bueno y-yo… esto… - me bloquee totalmente, no sabía que decir.

- Vamos – ella tomo mi mano y comenzamos a caminar de nuevo– mi madre trajo unas ricas galletas llamadas biscotti de su último viaje a Italia, ¿Qué te parece si tomamos un descanso antes de ensayar?

- B-Bien.

AAAAAAAAAAAA DESPUES DE AÑOOOOS xd Sorry, es solo que de verdad la flojera me ganaba cada vez que quería escribir ;-; pero intentare traer un capitulo mínimo cada quince días, realmente me gusta esta historia y no quiero dejarla uwu y bueno, que haya escrito incluso durante un evento del sif significa mucho :V aprecien xd ok no, weno ya me cayo.

dejen sus reviews y todas esas weas pues me ayudan a seguir escribiendo uwu