Disclaimer: Ni la serie ni los comics me pertenecen a mí, sino a la barba de Kirkman, su diabólica mente y a la cadena AMC. Yo me dedico a escribir "anormalidades" como ésta sin ánimo de lucro.
Advertencias: Lenguaje, comentarios homófobos, violencia física, un ligero toque slash, trajes que deberían estar prohibidos, menciones a animales de circo, alcohol, Lady Gaga.
Nota: Lo sé, se me va la olla. Es lo que hay. No tiene solución. Bueno, paso de ponerme a buscarla ahora.
AU TOTAL Y ABSOLUTO (no pude resistirme a retratar así la situación)
Objetivo: Shannon Waters
El rugido del motor de la moto se elevó por la quietud de la noche como el grito de un niño al despertar de sus pesadillas. Las luces de las farolas pasaban a gran velocidad sobre su cabeza metida en el casco, su mirada fija en la hilera de luces en color verde que se abrían a su paso.
Giró en la siguiente intersección y continuó circulando lanzando discretas miradas por el espejo retrovisor de la moto. Nada sospechoso ocurría a sus espaldas, ningún vehículo visto más de una vez. Nadie le seguía.
Aceleró con energía la moto arrancando algún grito de un grupo de ancianas que se habían asustado a su paso. Con su boca parcialmente oculta por una bandana que le protegía de esa fría noche de otoño, Daryl sonrió al escucharlas y ver el bastón de una de ellas en alto. Estaba seguro que de haber desmontado la señora no habría tardado en atizarle con el palo repetidas veces hasta amoratarle la espalda o las espinillas.
Tras dar un par de vueltas más a la manzana, Daryl coló la moto en un callejón que daba a la parte trasera de un restaurante coreano. Bajó del vehículo apostado junto a los contenedores repletos de desechos, plásticos, cartones y cosas de las que prefería no saber qué eran exactamente.
Sin molestarse en golpear con los nudillos la puerta, y cerciorándose de que tenía el arma bien asegurada en la cinturilla de su pantalón a su espalda y el cuchillo escondido en su pantorrilla derecha, Daryl abrió la puerta trasera del local.
Recorrió el pasillo entre los fogones siendo ignorado por los empleados que se afanaban en preparar las cenas de quienes habían escogido el restaurante Rhee para llenar sus estómagos esa noche.
Saludó con un modo asentimiento de cabeza al cabeza de familia que regentaba el local, quien le indicó a su vez con un movimiento de su mano que le estaban esperando.
Daryl salió por la puerta de la cocina y siguió avanzando hasta llegar al comedor. Varias mesas estaban llenas como esperaba de jóvenes comiendo, alguna familia o parejas que parecían estar disfrutando su última pareja como tal. La mesa que a él le interesaba estaba donde siempre, en un extremo, sin llamar la atención pero sin ser el centro del mismo.
Nada más mirar en esa dirección, un hombre de ojos oscuros al igual que su cabello alzó las cejas y tocó con su dedo índice el reloj de su muñeca. Daryl hizo caso omiso a su gesto y se acercó a la mesa. Se sentó sin ceremonias sobre la silla tras dejar su chaqueta colgando del respaldo, el chaleco cubría el arma que llevaba encima. Se comenzó a remangar las mangas de la camiseta.
- ¿Se te ha jodido el reloj de sol de tu puta cabaña, Dixon?- Le espetó Shane a su derecha.
Daryl dejó su manga derecha a medio subir para ofrecerle toda su atención. Entrecerró los ojos pensando en mil y una maneras de lograr arrancarle su jodido reloj y lanzarlo al estanque de peces que tenían en el local. Seguro que a los bichos les encantaba escuchar el tick-tack de la esfera, y probablemente era sumergible. Quizá debería comprobarlo…
- ¿Por qué no te vas a joder a otra parte, Walsh?- Masculló entre dientes apartando los codos de la mesa a tiempo de que la señora Rhee depositara frente a él un cuenco de noodles. – Gracias, señora.- Le dijo con tono suave a la mujer viéndola alejarse.
Cuando volvió su atención al resto de comensales se encontró con las cejas arqueadas de Rick, sus ojos se desviaron a su mano derecha ahí donde sujetaba los palillos.
- Puedo ser de pueblo, pero no soy gilipollas.- Le dijo sin suavizar su tono de voz cazando varios noodles con los palillos llevándoselos a los labios.
Cerró los ojos saboreando la comida. Realmente allí sabían lo que hacían entre los fogones. Esas comidas y cenas que compartían en aquel lugar con la excusa de "ponerse al día" de cara a cualquier otro cliente del local, se habían convertido en su oportunidad de degustar comida casera de calidad. No tenían por qué congelarse sus huesudos culos en alguna nave industrial barata teniendo ese magnífico restaurante. Que el hijo del dueño estuviera en la organización también era una gran razón para haber hecho de aquel lugar uno de sus habituales puntos de reunión para discutir cualquier operación a realizar; o simplemente a meterse los unos con los otros con algo de comida de por medio.
Cuando ya llevaba medio cuenco vacío y el resto esperaba a que les trajeran el siguiente plato, Grimes apoyó sus codos sobre la mesa y enlazó sus manos. Esa era la señal de que la parte seria iba a comenzar. Nunca había tardado tanto en sacar a relucir una misión, que lo hubiera hecho en esa ocasión sólo podía significar dos cosas: tenían que meterse en el fango hasta el cuello o iban a caminar sobre las aguas. ¿Cuál tocaría en esa ocasión? ¿Convertirse en la Masa o en Jesucristo?
Hubo algo que le desconcertó cuando estaba llevándose varios fideos más a la boca. Las miradas de todos los presentes, de forma directa o indirecta, estaban fijas en él. Eso sólo podía significar una cosa: Merle.
- ¿Le habéis encontrado?- Preguntó relamiéndose los labios y el pulgar de la mano derecha. Rick asintió sin quitarle ojo de encima.- ¿Y qué coño hacemos aquí?- Espetó dejando los palillos sobre la mesa con menos fuerza de la que iba a emplear en un principio. Había logrado controlarse en el último instante para no estamparlos sobre el mantel impoluto.
- Técnicamente no le hemos encontrado.- Daryl arqueó una ceja volviéndose hacia Glenn quien se pasó una mano bajo la visera y la dejó sobre la mesa a su lado.
- ¿Qué coño quieres decir con eso, Rhee?- La ira inicial dirigida hacia Rick había encontrado un nuevo objetivo en el coreano.
- Sabemos de alguien relacionado con su desaparición.- Le explicó con calma el chico rozando de forma insistente el filo del cuchillo sobre su servilleta.- Ella sabe dónde se encuentra Merle, nos llevará hasta él.
- Bien, ¿cuál es el plan?- Dijo tomando aire, intentando sosegarse para partir los palillos de vuelta en su mano.
Si se centraba en llenar su estómago tal vez acabara la cena sin clavarle a Shane o a quien fuera uno de los palillos en el ojo o alguna otra parte blanda de sus cuerpos.
- Se llama Shannon Waters, vive en la zona norte de la ciudad.- Comenzó a relatar Rick.- No hay demasiada información sobre ella en los archivos de la Organización excepto que hace negocios vendiendo obras de arte y que tiene ciertos gustos más… peculiares. – Grimes bajó su mirada azul hacia su mano derecha, su dedo índice golpeaba de forma rítmica el borde de su plato.- De ahí creemos que conoce a tu hermano.
Daryl masticó con más calma el último montón de fideos que habían aterrizado en su boca. Cómo no había tenido que ser alguna puta snob drogadicta la que había hecho desaparecer a su hermano o la que le había dejado meterse en su cama. Se pasó una mano por la cara intentando despejarse y centrarse en la información recibida.
- ¿Cómo vamos a contactar con ella o sonsacarle la información?- Preguntó Daryl desviando su atención hacia Michonne quien parecía enfrascada en su plato ajena a la conversación.
Sabía que la relación entre su hermano y la mujer no era la más cordial del mundo, pero se toleraban o más bien, ella era la que toleraba su bocaza racista. Habían tenido sus encontronazos, algunos de ellos habían terminado con sangre de por medio pero no habían alcanzado el punto de querer matarse mutuamente de forma real. Al menos no de momento.
Daryl daba gracias a la paciencia de Michonne con Merle, más después de lo ocurrido en el caso Woodbury con aquel puto lunático que parecía sacado de un cuento de piratas. Pero no de los de Disney, si no de los históricos con muertos de por medio, parches por ojos arrancados en mitad de una pelea para salvar la vida y cabezas cortadas como trofeos.
Dejó los palillos sobre la mesa sintiendo su estómago cerrarse momentáneamente ante el recuerdo de la compañera perdida en aquella operación. La estrecha relación que habían mantenido ambas mujeres casi había hundido a Michonne por aquel entonces, y Merle con su inteligencia habitual no había hecho más que provocarla. Hubo quien le llamó cabrón enfermizo y psicópata, Daryl en cambio, vio una intención velada tras esas ganas de pelea de su hermano con la morena. Merle era retorcido, pero en el fondo no era mala persona. Provocar una respuesta física en Michonne era su forma de decirle "cuenta conmigo" para superar lo ocurrido con Andrea. Y en parte funcionó.
Y otra vez para variar su maldito hermano era objetivo de una de sus operaciones, ésta vez para dar con su maldito culo sarnoso al haber estado desaparecido durante días sin dar señales de vida y sin motivo aparente.
- Este viernes organiza una fiesta en su casa. Van a ir todos los peces gordos de la ciudad, es una subasta benéfica para recaudar fondos por la salvación de las focas, morsas o algo así.- Daryl ahogó una carcajada incrédulo. ¿Cómo diablos había conseguido su hermano cruzar su camino con alguien así?- Hemos conseguido dos invitaciones a nombre de…- Rick sacó del bolsillo interior de su chaqueta dos cartulinas pequeñas con letras doradas y florituras.- Eric Schultz.- Le dio la cartulina a Shane quien la cogió leyendo la explicación escrita.- Y para… Judas Collins.- Ante aquello su compañero comenzó a reírse.
- ¿Judas? ¿En serio, Grimes?- Daryl resopló soltando un gruñido al coger la cartulina.- ¿Es una indirecta o algo?- Ante la pregunta Rick esbozó una sonrisa agitando la cabeza de forma negativa.- Judas… Collins…- Repitió para sí Daryl viendo la dirección y la hora de la fiesta y…- ¡Y un carajo me voy a vestir como un puto pingüino!- Había que ir de etiqueta.
La fuerte palma de Shane aterrizó en su cogote, asentándose en ella agitándolo con fuerza. Daryl se revolvió de su agarre y vio a Michonne sonreír tras su copa de vino blanco.
- ¡Ni una sonrisita Samurai!- Le espetó a la mujer su dedo índice apuntando hacia ella.- Y eso también va por ti, enano.- Le dijo a Glenn quien se atragantó en su vaso de agua.
- ¡Pero si yo no he dicho ni media!- Se excusó el chico con los ojos abiertos.- Ni que le hubiera dicho que ha vendido a su mejor amigo a su enemigo.- La sonrisa de Glenn no tardó en aparecer en cuanto terminó la frase. La risa de Shane a su lado le sacó de sus casillas.
Daryl inspiró hondo varias veces masajeándose el puente de la nariz. Había días en que de verdad no entendía cómo cojones había terminado trabajando con semejante panda de… Quizá porque él tampoco era muy diferente a ellos, lo cual no hacía más que empeorar la situación.
- Vamos, Dixon, no te ofusques.- Le dijo Shane en tono cómplice sonriendo como un bellaco.- Quizá esté buena y te quiera contar lo de tu hermano en su habitación.- Daryl le miro como si tuviera dos cabezas.- Eso sí, si la moneda cae de tu parte, claro.- Dijo el moreno depositando una moneda de un cuarto de dólar sobre el mantel entre ellos. - ¿Qué eliges?
Daryl escuchó un suspiro largo en su oído izquierdo, su mano derecha se había colado entre el cuello de la blanca camisa y su cuello.
- Si sigues así van a pensar que te estás atragantando Judas.- Escuchó a Glenn decirle por el aparato oculto en su oído.
- La puta corbata me va a asfixiar.- Siseó con disimulo agachando la cabeza, ajustándose los puños de la camisa bajo la americana que lucía.
Rick había aparecido en la puerta de su cabaña varias horas antes con un traje enfundado en una bolsa de plástico. Chaqueta, pantalón, corbata, camisa blanca y hasta unos putos gemelos con forma de punta de flecha. A pesar de sus intentos de que fuera el mismo Grimes por él, terminó vistiéndose con la asistencia de su compañero, jefe y amigo.
- Y no me llames Judas.- Murmuró callándose al ver a uno de los camareros acercarse a él con varias copas de champán. Pensó en mandarle a la mierda pero finalmente aceptó una de las copas vaciándola hasta la mitad.
- Tranquilo tigre,- Daryl buscó a Shane entre la gente viéndole sonreírle mientras se llevaba un canapé a la boca y continuaba hablando con la boca llena,- pronto podrás ver a la mujer que te dejará calvo esta noche.
Daryl vació la copa de golpe y la dejó sobre la bandeja de otro camarero tomando un vaso con whisky. Escuchó la risa de Shane en su oído.
Habían estado apostando si Daryl lograría la información antes o después de llegar a la habitación de Shannon. No lo habían hecho delante de él pero sabía cómo eran, tan gilipollas como el primer día.
- Yo al menos tendré algo de acción, tú te vas a hinchar a canapés y ni un puto mapache querrá acercarse a ti. – Le espetó dándole un leve trago al whisky. Asintió al percibir que no era uno de esos baratos de cualquier 24 horas, no, ese era un whisky bueno. Olió el contenido del vaso.
La banda de música dejó de tocar haciéndose un silencio que atrajo la atención de todos hacia el escenario.
- Ya es hora de saber con quién tenemos que lidiar…- Susurró Shane poniéndose en guardia para lograr ver a la anfitriona de la fiesta subir al escenario a saludar a sus invitados.
Los aplausos les dieron el pistoletazo de salida para saber que su objetivo se estaba acercando al escenario.
- Estad todos atentos.- Dijo Grimes poniendo en guardia a todos los implicados en la operación.
Un hombre de complexión fuerte, pelo corto castaño claro y ojos azules subió al escenario con una gran sonrisa y una pajarita. Saludó con su mano derecha a los presentes mientras en su izquierda sujetaba una copa de champán sin tocar.
Daryl le dio un trago a su copa de whisky.
- Buenas noches a todos. Para quienes no me conozcáis, soy Shannon Waters.
El whisky que se había estado a punto de tragar salió por su nariz regando las flores de uno de los jarrones colocados en la mesa junto a la que se encontraba Daryl. El hombre logró aplacar el ataque de tos que le entró después con su mano, escuchando el resto del discurso de su objetivo con un extraño zumbido de fondo.
Cuando logró reponerse y miró de nuevo al anfitrión éste se encontraba alzando su copa brindando por el buen devenir de la noche.
- Walsh, te cedo el honor.- Dijo Daryl con la voz rasgada vaciando su copa de whisky tras varios tragos casi sin respirar. La risa de Shane que había logrado ocultarse tras una columna llegó con claridad a sus oídos.
- ¿Qué pasa?- Preguntó Michonne en su oído quien permanecía en el exterior de la mansión vigilando el perímetro.
- Shannon es…- Comenzó a decir Daryl viéndole al susodicho apretar la mano de quien iba a llevar la subasta durante la noche.
- Esta noche Daryl se va a convertir en un hombre de verdad.- Dijo Shane entre risas, tomando aire para lograr salir de su escondite y continuar con su papel de vigía.
- Shannon Waters es él, no ella.- Aclaró Rick a la mujer para que saliera de dudas.
- Uhmmmm
- ¿Qué quieres decir con eso?- Preguntó Daryl al escucharle por su oído yendo en busca de otro camarero.
Necesitaba emborracharse y convencer a Shane de que hiciera su papel. ¿Cómo coño iba a sonsacarle el paradero de Merle a aquel tío? Joder, probablemente Michonne tendría más suerte con él, no parecía ser de los que bateaban para el otro equipo.
- Grimes, no sé si esto va a funcionar.- Susurró Daryl localizando a un camarero junto a Shane. Iba a matar dos pájaros de un tiro.- Este tío no es de los que cuenta sus miserias a gente que no conoce y dudo mucho que… ya sabes…- Dijo carraspeando al llegar a la altura de su compañero y robar un vaso de whisky. Cuando el camarero se iba ya y estaba a punto de sentir el roce del líquido contra sus labios, Walsh le arrebató el vaso.
- Tienes que estar sereno para actuar.- Daryl apretó la mano para no estrellarle el puño en la cara a sabiendas de que esa frase no decía sólo lo que aparentemente quería significar. Jodido Shane y sus ganas de tocarle las pelotas. Metafóricamente. Se mordió los labios y cerró los ojos breves instantes. – Además, creo que te equivocas con él…
Shane se volvió sobre sus pies en gesto casual quedándose junto a él sin dar muestras de que se conocían pero sin alejarse en exceso. Ambos hombres observaron al anfitrión conversando con una pareja.
- Y una mierda, si ese tío se dedica a morder almohadas…- Comenzó a decir Daryl cerrando la boca al ver a una mujer acercarse a por un canapé.
- Los de queso de cabra están deliciosos.- Le dijo Shane a la mujer rubia quien siguió su sugerencia con una sonrisa. Cuando se había dado la vuelta y se alejaba habló de nuevo.- Ya sé a quién va a conocer esta noche Eric Schultz.- Se humedeció los labios viendo el vaivén de las caderas de la mujer.- ¿Te has fijado cómo le mira a él?- Susurró Shane ocultando sus labios tras su vaso.
Daryl miró a la pareja con la que Shannon seguía conversando. Parecía que eran los dos hombres los que llevaban el ritmo de la misma, la chica no tardó en excusarse con cierta pena en la mirada.
"Joder, por qué, maldita sea. Hostia puta. Me caguen la puta Merle y en tus jodidas…"
Shane le cambió el vaso de whisky por uno de champán y le dio otro.
- Yo me encargo del amigo, llévale la copa a Shannon, tiene pinta de estar sediento.- Le dijo Shane en tono jocoso acercándose a los dos hombres y manejándoselas para estrellar la copa de champán de manos de Shannon y que éste se fuera hacia los servicios para intentar arreglar el estropicio creado en su camisa.
Shane se quedó conversando con el amigo de Shannon y le guiñó un ojo indicándole con el mentón que siguiera a su objetivo.
Daryl tomó aire en profundidad, le dio un trago a su copa de champán y caminó el estrecho pasillo que llevaba a los servicios. Se coló tras la puerta por la que Shannon había desaparecido con los nervios a flor de piel, las ganas de vomitar más vivas que nunca, y unas tremendas ansias de patear el culo de su hermano hasta dejárselo del color de la bandera china.
El hombre entró en el servicio respirando con algo más de normalidad al comprobar que estaba vacío excepto por Shannon Waters. Al escuchar el ruido de la puerta al abrirse el castaño alzó la vista de sus manos bajo el chorro de agua y buscó en el reflejo del espejo frente a él a quien había entrado.
Haciendo gala de esa parte de él que parecía reusar a utilizar en su vida normalidad, los labios de Daryl se curvaron en una suave sonrisa y alzó la copa de champán sin tocar.
- Vi que la tuya terminaba en el suelo y parte en tu camisa y…- Venga Dixon, no te eches atrás ahora.
Shannon sonrió a su reflejo agitando las manos para secarlas antes de coger una servilleta y lanzarla ya húmeda en la papelera. Se acercó a Daryl con la camisa medio desabrochada y la pajarita suelta entorno a su cuello.
Sí, definitivamente Michonne habría estado mejor en su lugar. O Shane. O Rick. O incluso Glenn. Cualquiera menos él, que era incapaz de parecer medio normal delante de ese hombre en ese servicio. Tenía que tranquilizarse, no tenía por qué pasar nada más allá de una conversación entre conocidos o amigos. Sólo hablar. Eso era lo que tenía que hacer.
- Gracias, muy amable de tu parte…- Dijo Shannon arqueando una ceja con la copa de champán en la mano esperando a que él rellenara el resto de la frase.
- Judas.- Maldijo una vez más a Rick mentalmente.- Judas Collins.- Le dijo extendiendo su mano hacia él para que se la estrechara.
- Uhm,- Shannon le estrechó la mano y bebió un trago de su copa,- bonito nombre.
"Te lo dije" Escuchó la voz de Shane en su oreja haciendo que sus mejillas y parte de su nuca adquiriera el color típico de los cangrejos. Cuando acabase esa noche iba a partirle las piernas a Walsh, aunque Rick le dijera que las necesitaba para trabajar.
- ¿Shannon Waters, no?- Le preguntó Daryl con calma intentando no hacer añicos la copa en su mano. Tenía que relajarse, comportarse con normalidad, como cualquier otro ser humano en su situación.
- Culpable.- Dijo ampliando su sonrisa mirándole en silencio unos instantes, una mirada pensativa en sus ojos.- ¿Nos hemos visto antes?- Escuchó a Glenn ahogar una carcajada. Menuda frase de bar que acababa de soltarle el muy cabrón.- Tu cara me resulta familiar.- Escuchó una risotada de Shane coreando la de Glenn.
Iba a tener que cavar dos tumbas para ellos esa noche. Bueno cuatro, otra para Merle y la última para él.
- Creo que no…- Dijo él con franqueza pasándose la nariz por debajo de la nariz en un gesto inquieto.
- ¿No irás por casualidad al gimnasio de la Quinta, no?- Ante aquello Daryl se quedó mudo. Fue el turno de Michonne de reírse quedamente.- Suelo ir allí casi todos los días y…- Daryl tragó grueso ante el repaso que le dio Shannon de los pies a la cabeza. De forma inconsciente Daryl se cruzó de brazos, se sentía expuesto ante su mirada. Cambió el peso de su cuerpo de un pie a otro.
- Voy de vez en cuando, sí…
Una bandeja cayó al suelo y escuchó a Shane excusarse con el camarero. Definitivamente lo iba a matar lentamente. ¿Cómo coño querían que le entrara a ese tío si no dejaban de distraerle? Un momento, ¿quién había hablado de entrarle ni nada de...? Se pasó una mano por el pelo, revolviéndolo alejando un tanto la frustración del momento. Shannon siguió el movimiento con especial atención y una sonrisa de medio lado.
- Ya decía yo…- Shannon bebió de nuevo de su copa dando un paso al frente, acortando la distancia entre ambos. Daryl no necesito mandar a sus neuronas que no movieran sus piernas, ellas ya se habían encargado de eso, ellas y esa sensación de ahogo que parecía querer tragarle por completo. – Esos brazos…- Chasqueó la lengua mirando sus brazos que parecían más marcados por los brazos cruzados contra su pecho. Daryl los soltó metiendo su mano libre en el bolsillo.- Y esos hombros…- Añadió con algo más de calma al ver que Daryl no huía con el rabo entre las piernas ante sus insinuaciones.
Daryl carraspeó incómodo por la situación, por la rojez en sus mejillas, porque todos estuvieran escuchándoles…
- Eh…- Tosió levemente.- Gracias.- Se mordió el labio inferior intentando que las palabras no salieran de su boca pero sabía que tenía que soltarlas.- Tu también…- Bajó la mirada a su copa de champán.- Quiero decir…
- ¡No balbucees como un puto adolescente hormonado, Dixon!- Le espetó Shane en su oído, la mano que mantenía Daryl en el bolsillo se cerró en un puño de forma automática al escucharle.
- Se nota que vas al gimnasio.- Le dijo en voz baja dándole un trago a su vaso desviando la mirada hacia los espejos a su derecha. Sintió que el color se iba de su rostro al desviarse sus ojos hacia el reflejo de los pantalones de Shannon en el espejo.- Joder…- Masculló entre dientes.
Escuchó a Shannon reírse frente a él atrayendo su atención y creando unas nuevas ganas de que se abriera el suelo bajo sus pies y lo tragara por completo. A él, a Shannon y a todo el mundo que estaba siendo partícipe de eso.
- Al principio pensé que…- Shannon ladeó el rostro mirándole con curiosidad y dio un paso más hacia Daryl quien tragó grueso.- Pero si quieres…- Se encogió de hombros y vació su copa dejándola sobre el lavabo tras quitarle a Daryl la suya dejándole sin palabras.- La puerta tiene pestillo.- Dijo en voz baja el hombre cerca de su oído, sus pechos casi se rozaban.
Si hubiera estado más centrado, si hubiera estado pensando en cómo quitárselo de encima en vez de pensar en por dónde empezaría a despellejar a su hermano cuando se encontrara de nuevo con él, lo habría visto venir, lo habría esquivado. Pero no estaba atento y despertó de su letargo al contacto de los labios del hombre frente a él con los suyos.
Daryl abrió la boca para quejarse, para decirle que se fuera a tomar por culo, que no quería nada con él, que le iba a hacer tragarse su pajarita, las copas de champán y hasta la escobilla del váter; pero la lengua de Shannon entrando en su boca se encargó de que no pudiera formular palabra alguna.
No supo cuánto tardó en separarse, según a quien le preguntaras fue un minuto, diez segundos o una hora; pero Shannon terminó con su espalda contra la puerta del servicio, las manos de Daryl agarrándole el cuello de la camisa, sus respiraciones aceleradas chocando contra las mejillas del otro.
- Te gusta duro, ¿eh?- Dijo Shannon con una sonrisa mordiéndose el labios inferior. Ante eso Daryl le apartó lo suficiente de la superficie de madera para golpearle la cabeza contra la puerta al estrellarle de nuevo contra ella.- Joder, eso ha dolido…- Se quejó pero no siguió hablando al tener la mano de Daryl en torno a su cuello cortándole la respiración.
- Escúchame bien capullo de los cojones…
- Mierda, Daryl…- Escuchó a Rick entendiendo lo que estaba pasando en el servicio pero ignoró su voz.
- Me vas a decir dónde está éste tío.- Sacó una fotografía de Merle de su chaqueta y se la enseñó.- Mírala bien.- Se la acercó hasta que la rozó con la nariz.- No me mientas y me digas que no lo conoces porque sé muy bien que sabes dónde está.- La voz de Daryl era un siseó venenoso y su mirada no auguraba nada más placentero.- O me dices dónde cojones está él o créeme que ni todas las horas que te hayas tirado en el gimnasio te servirán para defenderte. – Le golpeó la cabeza de nuevo contra la puerta.- ¿Te ha quedado claro, Stalone?- Shannon asintió y abrió la boca indicándole que quería hablar.- Habla.
La polvareda que levantaban las ruedas del coche se elevaba hacia el cielo mientras aceleraban por el camino de tierra. Tumbado en el asiento trasero Merle magullado, herido y semi inconsciente intentaba mantener los ojos abiertos. Rick le echó un ojo por el espejo retrovisor volviéndose hacia el asiento del copiloto donde Daryl mantenía el pie sobre el pedal del acelerador y sus dedos aferraban con ansias el volante de cuero.
- ¿Cómo habéis logrado dar conmigo?- Rick y Daryl intercambiaron una mirada silenciosa.
- Dimos con Shannon.- Fue cuanto Rick dijo mirando por su ventanilla el paisaje que atravesaban a gran velocidad.
- ¿El marica ese?- Dijo con voz ronca tosiendo con los ojos semicerrados.
Daryl encendió la radio y subió el volumen de la canción que sonaba en ese instante: Start me up. El sonido de la guitarra eléctrica acalló cualquier otra pregunta que Merle pudiera tener, o cualquier respuesta que Daryl no quiso darle.
¡No me matéis! Jajajajajaaja Esta idea, la esencia la tenía apuntada desde hace tiempo pero hoy se aclaró charlando con una cabra loca sobre ella.
No he podido resistirme a ese acercamiento en el baño, a ese cachondeo a su costa que seguirá de ahí en adelante. Los motes, la relación entre Shane y Daryl… En fin, qué queréis que os diga excepto que me lo he pasado como una enana escribiéndolo. Es mi primer amago real de slash que he escrito XD
En fin, espero que hayáis disfrutado de la lectura y ya sabéis, cualquier idea, comentario, sugerencia, tomatazo, crítica, augurio, invocación, misión, soy toda "ojos".
¡Nos leemos!
