Los muchachos llegaron al dojo Tendo donde todos esperaban expectantes, excepto Zenky quien solo comía lo que Kasumi le daba.
—Ya llegamos— dijo el ojiazul en la entrada principal. Ranma pensó "para haber estado tanto tiempo afuera no le afecta volver, creo que estoy un poco paranoico debo calmarme".
—Bienvenidos— saludo Kasumi con su radiante sonrisa —les serviré el desayuno enseguida—
Ambos jóvenes se sentaron ante la mirada de todos, Kasumi sirvió el arroz y Akane comenzó a comer tranquila, Ranma no podía tragar bocado, debido a que todos lo miraban. Nodoka para calmar el ambiente mostró el mango de su katana, una gota gorda se asomó en la frente de su hijo y solo así la familia se tranquilizó.
El ambiente se mantuvo tranquilo hasta que Kasumi habló.
—Akane ¿cuánto te quedaras?-la familia se quedó mirando a la peliazul, quien terminó de comer y dejando los palillos en la mesa.
—Hasta mañana, luego nos iremos—
Ranma quien no pudo contener su ira levantó la voz sin pensarlo. —¡NO! ESO NO LO PERMITO, TU TE QUEDAS Y ES MI ÚLTIMA PALABRA—
La chica con toda la calma y serenidad le respondió. —¿Y quién te crees que eres para darme órdenes? —
El muchacho con su mirada llena de determinación decreto. —SOY TU PROMETIDO— Akane se quedó mirándolo sin un rasgo de emoción.
—Qué raro, pensé que tu prometida era Shampoo— dijo el niño con una sonrisa burlona.
—¡CALLATE MOCOSO! — Gritó Ranma.
La situación se estaba tornando incómoda para los presentes.
—Ranma me permites un momento a solas, quiero hablar contigo— ordenó la matriarca Saotome y se dirigió con su hijo a su cuarto.
El resto continuó como si nada pasara tratando de calmar las cosas, Genma y Soun fueron a jugar shogi, Nabiki fue a descansar a su cuarto, Ukyo y Ryoga fueron a abrir su restaurante.
Kasumi se quedó conversando con la peliazul y el niño.
—Hermana sabes que entiendo tu misión, pero llegar así de grave solo me preocupa—comentó la mayor de las Tendo.
—Lo sé, no volverá a suceder— la peliazul solo podía decir eso, sabía que no tenía excusas de cómo llegó y cómo explicar la situación sin contar toda la historia. —Gracias por preocuparte—
—Siempre serás mi hermana menor pase lo que pase…— lo dijo mientras mostraba su característica sonrisa aun así una lagrima rodo por su mejilla —creí por un momento que te perdería.
--Kasumi, Akane se puede regenerar de heridas peores, una vez perdió la mano…— mostrando una sonrisa —solo esta vez fue diferente, ese destructor tenía un veneno lo que impidió sanar en el momento. Sabes que yo siempre protegeré Akane, es mi mitad, y estamos destinados a estar juntos—
En la habitación de Ranma.
—Mamá ella se irá, no puedo permitirlo, ella es mi prometida— la mujer solo lo miraba, el muchacho se movía de un lado a otro como gato enjaulado.
—Sé que es difícil hijo, pero debes calmarte, aún no sabemos qué sucede. No es normal que ella reviva, todas sus heridas se curen y sobre todo aparezca con ese niño—
—Me dijo que la atacó un demonio y que ese mocoso es Zenky— Nodoka abrió los ojos en sorpresa, ese nombre, esa cara, recordó quién era ese niño. Pensó "Zenky el guerrero guardián, debe de ser una coincidencia, mejor guardar silencio si es quien creo, podría lastimar a mi hijo"
—Mamá, ¿sucede algo?— el muchacho vio la cara de su madre y supo que ella le escondía algo.
—Ranma, ¿alguna vez has pensado por qué Akane se fue? — el muchacho quiso hablar, pero no hallaba cómo empezar.
—Sí madre lo sé, cometí un error y haré lo que sea para corregirlo— dicho esto se acercó a la puerta para salir.
—Hijo confía en mí, ella volverá a ti, pero debes tener paciencia y no forzarla— Ranma le dio una pequeña sonrisa y movió la cabeza mostrando que entendía.
El azabache llegó al comedor justo en el momento que Zenky hablaba.
—Kasumi, Akane se puede regenerar de heridas peores, una vez perdió la mano…—mostrando una sonrisa —Solo esta vez fue diferente ese destructor tenía un veneno lo que impidió sanar en el momento…— suspirando dijo —sabes que yo siempre protegeré Akane es mi mitad, y estamos destinados a estar juntos—
Ranma presiono los puños furioso, trató de calmarse era un niño y no merecía morir. Prefirió seguir escuchando.
—También recuerdo cuando me rompí ambas piernas, dolió como el infierno— habló la muchacha.
El muchacho salió de su escondite estaba pálido, pensaba "Akane ¿qué diablos eres?" y sin quererlo lo dijo en voz alta.
—Soy una slayer— Ranma se mostró sorprendido — ¿respondí a tu pregunta o me equivoco? —
—yo… yo… no...dije...nada…— el ojiazul estaba pálido.
—Como siempre abriste tu boca sin pensar, no has cambiado nada— la muchacha se levantó de mesa, miró a su hermana. —Kasumi iré a dormir, necesito recuperar fuerzas.
—Por supuesto tu habitación esta lista, te guardaré comida— le dijo dándole una mirada de tristeza, aun así fingía su sonrisa.
—Zenky no devores todo lo que te sirvan, debes reposar— el niño la miró con una sonrisa burlona, la muchacha soltó un suspiro. —no sé para qué me preocupo—.- y siguió su camino.
Continuará...
Aun no salgo de viaje sera durante la semana asi que les traje un cap mas, espero que lo disfruten como yo lo hice escribiendo.
Mis agradecimientos especiales a LilyTendo89 por su ayuda en redaccion.
