Disclaimer: Ni la serie ni los comics me pertenecen a mí, sino a la barba de Kirkman, su diabólica mente y a la cadena AMC. Yo me dedico a escribir "anormalidades" como ésta sin ánimo de lucro.
Advertencia: lenguaje, bizarrismo, violencia…
Lo sé, soy como el Guadiana, que va y viene… Ayer actualicé, y hoy vengo con este oficio "temático" bajo el brazo. Podría subirlo mañana pero… No pude resistirme a hacerlo hoy.
Perdonad las posibles erratas, espero que os entretenga un poco al menos ^^
El amor está en el aire
El haz de su linterna iluminaba las estanterías a la altura de su pecho al llevarla sujeta entre sus dientes. Indicó con un gesto de cabeza a Michonne que avanzara por el flanco derecho pues todo parecía tranquilo y sin señal de que algún caminante durmiente pudiera aparecer de la nada.
Una vez comprobaron que no tenían visitantes indeseables, se colgó la ballesta del hombro derecha y abrió la mochila en la que meter lo que encontraran que pudiera servirles.
- Yo me encargo del fondo.- Le dijo ella pasando a su lado tras guardar la katana en la funda a su espalda.
Daryl metió varios botes de conservas sin molestarse si quiera en ver qué contenían. Estaban sin caducar, lo demás, era irrelevante.
Recorrió varias estanterías más hasta detenerse cerca del mostrador. Sobre la cristalera en un pequeño aparador, había colocadas varias tarjetas de cartón. Atraído con cierta curiosidad del pasado se acercó a ellas y las ojeó viendo una felicitación de cumpleaños que obviamente era para una niña a juzgar por el dibujo de un conejo en la portada frente a un paquete envuelto. Sin mediar palabra, la tarjeta terminó en el interior de su mochila junto al resto de cosas.
Continuó mirando el resto de tarjetas, riéndose interiormente de algunas de ellas hasta que dio con una en concreta. Cualquier atisbo de risa que pudiera albergar se transformó en una leve ira enmascarada que logró frunciera los labios y sus cejas se arrugaran.
- Creo que aún quedan unos cuantos meses para ello pero…- Escuchó a Michonne decir a su lado, sobresaltándole. ¿Cómo diablos había llegado a su lado y sin que se diera cuenta? Tenía que estar más atento, maldita sea.- En este mundo, los días ya…- Comentó ella sin borrar la mueca jocosa de su cara.
- No quiero ni necesito un… maldito trozo de cartón…- Farfulló el cazador entre dientes alejándose del mostrador como alma que lleva el diablo echándose la mochila a la espalda y descolgando la ballesta.- ¿Nos vamos, o qué?
Michonne alzó ambas manos a modo de rendición intentando aguantar la sonrisa sin demasiado éxito. Daryl le soltó un bufido y salió por la puerta en dirección al coche para regresar con el resto; no era cuestión de perder el tiempo en tonterías.
Daryl se encontraba con la mirada fija en el paisaje a su alrededor cuando escuchó a Michonne tararear entre dientes una canción. Dejó que continuara con su tarareó hasta que reconoció la melodía. Daryl le lanzó una mirada furibunda a la mujer quien ignoró por completo su malestar y continuó canturreando en voz baja y tamborileando los dedos en el volante.
- Oh, vamos Dixon. Hasta un tío como tú seguro que se sabe la canción.- Daryl le miró entre sorprendido, ofendido y cabreado.- Love is in the air… - Arqueó las cejas, animándole a unirse a su tonadilla.
- Voy a recuperar algo de sueño.- Farfulló él usando la mochila como almohada contra la ventanilla del copiloto.
Michonne rio quedo y bajó el volumen de su voz, pero ya daba igual; aquella canción estaba grabada a fuego en la mente de Daryl desde hacía muchos años.
Iba a matar a alguien, lentamente, estaba seguro de eso. Al día siguiente su cara y su nombre iban a aparecer en una de las páginas de sucesos del periódico.
Daryl soltó un gruñido y agitó los hombros intentando reajustar las tiras que sujetaban los apéndices a sus hombros. Una auténtica mierda, eso era lo que era aquello. Joder, podrían haberse estirado un poco en el presupuesto y comprar un traje en condiciones y no esa birria sacada de una película mala de serie B.
Se apartó un rizo rubio de la cara con la mano e intentó reacomodarlo tras su oreja, pero era tarea imposible. Se rascó la nuca bajo la peluca, le picaba horrores. En serio, ¿de verdad era necesario llevar una peluca? ¿Quién cojones había dicho que el muy capullo era rubio? ¿Una jodida marca de bombones, los floristas, Jesucristo? Na, eso no tenía nada que ver con la religión.
Maldito capitalismo.
Agachó la mirada al suelo unos segundos recorriendo la largura de sus pantalones oscuros salpicados de brillos. Tomó aire y cerró los ojos unos segundos recordándose por qué estaba haciendo eso.
Comer. Dormir. Vivir.
Cuando abrió los ojos de nuevo volvió su rostro hacia su derecha, encontrándose de frente con su propio reflejo en la amplia cristalera de una tienda de ropa.
Un par de alas blancas y no precisamente pequeñas, colgaban de su espalda. Su pelo castaño estaba cubierto por una peluca de rizos rubios sujetos por una corona de flores blancas. Una camiseta blanca sin mangas cubría su torso y varios pegotes de purpurina sus brazos. Los pantalones oscuros que le habían dejado (tras mucho insistir que no iba a quedarse en calzoncillos en mitad del centro comercial ni aunque le amenazaran con dejarle eunuco), tenían lentejuelas en puntos estratégicos para llamar la atención de la clientela que había decidido acudir la víspera de San Valentín a ese centro comercial. Para terminar de rematar su atuendo, un carcaj rosa fucsia contaba con varias flechas blancas y rosas descansando entre sus alas.
Daryl se golpeó con un extremo del arco en la cabeza y negó con la cabeza. ¿Cómo había podido caer tan bajo?
Comer. Dormir. Vivir.
Miró el reloj y comprobó que tenía que seguir allí unas cuantas horas todavía. Por los altavoces repartidos por todo el recinto, se escuchaba una retahíla interminable de canciones que podrían subirle el azúcar a cualquier ser humano sólo de escucharlo. Pero tenía que aguantar.
Comer. Dormir. Vivir.
Haciendo de tripas corazón, tragándose su orgullo y dignidad, sacó más folletos del carcaj a su espalda y se colocó en el medio del pasillo.
- Feliz San Valentín.- Dijo con cara de pocos amigos y malas pulgas a una pareja que pasaba a su lado extendiendo su brazo con uno de los panfletos.- 20% de descuento en rosas de todos los colores, 25% en margaritas y…- La pareja se alejó de él.- Capullos.- Dijo entre dientes olvidándose de ellos y centrándose en una pareja de ancianos que se acercaban a él con cachabas. Debía medir sus movimientos, podían resultar peligrosos.- Feliz San Valen…- Daryl se echó hacia atrás a tiempo de esquivar el brazo del anciano con la cachaba.- ¡HEY!- Le espetó al señor quien siguió caminando de brazo de su señora como si no hubiera intentado arrancarle la cabeza con el palo.
Vio alejarse al anciano mientras la canción del momento terminaba de sonar para darle paso a otra. La voz de Tom Jones le hizo quedarse estático en el sitio.
- "Love is in the air…"
- A la mierda, me tomo un descanso.- Se alejó hacia las puertas automáticas a paso rápido y salió al parking para echar un cigarrillo.
Nada más sentir el humo del pitillo inundar sus pulmones, la calma volvió a sus crispados nervios.
Exhaló un suspiro de alivio y formó un aro de humo perfecto.
- ¿Tienes uno de sobra, Cupido?- Preguntó alguien a su lado. Daryl le miró. Pelo castaño oscuro, ojos oscuros, sonrisa de encantador de serpientes riéndose en su cara. Daryl le ignoró totalmente y le dio otra calada a su cigarrillo sin quitarle ojo de encima.- Venga, hombre…
- Piérdete.
El chico le miró con desprecio y soltó un resoplido dándole la espalda.
- Paleto de los cojones…- Le escuchó decir en voz baja mientras se alejaba pero no lo suficientemente bajo como para que no le escuchara.
- Con que paleto de los cojones…- Musitó Daryl para sí sujetando el cigarro entre los dientes y descolgando el arco de la espalda y cogiendo una flecha del carcaj.
Atravesó uno de los panfletos que aún le quedaban con ella y apuntó la punta de la flecha en forma de corazón a la espalda del chico. El disparo le acertó en el trasero, varios centímetros más debajo de lo que él quería.
- ¡Chiflado de mierda!- Gritó el chico callándose en cuento le vio cargar otra flecha más. Daryl disparó la flecha pero cayó en el asfalto al salir corriendo el chico.
- ¡Cómprale una docena de rosas a quien te aguante, capullo!- Le dio una calada al cigarro con el arco encima del hombro echándole un vistazo al parking y comprobando que no estaba solo.- ¿Algún problema?- Le preguntó a un grupo de chicas que le miraban asustadas.- ¿Queréis unas flores?- Una de ellas echó la mano al bolso y sacó un spray de pimienta apuntándolo en su dirección.- Vale, me voy.- Lanzó la colilla al suelo y regresó al interior del centro comercial con las gafas de sol puestas y los panfletos en la mano.
- "Love is in the air, Love is in the air..."
Necesitaba que ese día terminara cuanto antes.
Malditas flores. Maldita peluca. Maldito San Valentín.
Lo sé, debería haberle puesto con el pecho al descubierto y en pañal, pero me parecía demasiado hasta para mí jajajaja No sé si os habrá arrancado una sonrisa, yo al menos me he echado unas risas imaginándomelo mientras lo escribía.
¡Gracias por vuestro voto de confianza en esta locura transitoria de fic!
Cualquier comentario, sugerencia, idea más o menos bizarra, no os cortéis y contarla ;)
Gracias Cass por tu ayuda
