CAPITULO II: SECRETOS
La mañana llegó intranquila, eran las 8 en punto y la dueña de la mansión se encontraba bebiendo angustiada una taza de té en su sala.
-¡Vaya! – la voz de la morena sacó a la chica de sus pensamientos -, si tu querido esposo viera esa carita – bostezó desperezándose y se recargó en el marco de la ventana -, moriría.
Anna la miro con seriedad - ¿Por qué te ocultas de Hao? – preguntó sin dar rodeos.
Maya endureció por algunos minutos su expresión pero disimuló – Yo no me escondo de nadie, evito situaciones complicadas que es totalmente diferente – aseguró con falsa simpleza que fue fácilmente detectada por su interlocutora.
-Deja de evadir mis preguntas.
La moreno la miró de lado y resopló – Goldva me dijo que eras astuta, aun que no pensé que tanto – sonrió con resignación "De todos modos no puedo ocultárselo por mucho" pensó con desanimo y se sentó en el piso tomando sus rodillas por sobre la capa que la cubría del frió matinal -. Hace 500 años tuve cierta… conexión con él, y como te dije no me oculto, solo evito – declaró.
Anna frunció el ceño – Eso no me dice mucho, ¿qué tipo de conexión?
-Bueno… fuimos cercanos.
-Déjate de rodeo y…
-Buenos días – interrumpió Yoh bajando las escaleras -. Oh, veo que se llevan muy bien – sonrió al ver a ambas féminas juntas y fiel a su naturaleza, no notó la atmosfera pesada.
-¿Por qué interrumpes? – regañó la rubia.
-Lo siento, Annita – rascó su nuca y se acercó a ella.
-No desayunaras, ve a hace 2000 abdominales, el torneo está cerca y debes entrenar – ordenó.
-Pero Anna…
-¡Ve!
-Sí, Anna – caminó con pereza al patio frente a ellas y comenzó a ejercitarse.
-Sigamos con nuestra conversación – la rubia miró a Maya y esta asintió con una ceja en alto.
-Pero antes – se acercó a la chica para hablarle bajo - ¿El lo sabe? – preguntó manteniendo su sonrisa.
Anna palideció pero supo controlar su reacción – No sé de qué me hablas – aseguró bebiendo de su té con tranquilidad.
-Oh, entonces no sabes que estas em…
-¡No lo digas! – gritó de pronto la rubia.
Maya solo abrió los ojos divertida e Yoh paró preocupado su entrenamiento – Anna, ¿estás bien? – comenzó a acercarse el shaman.
-Tú solo sigue en lo que estabas – lo fulminó con la mirada y su atención se centró ahora en la morena que estaba con su cabeza recargada en las manos mientras se apoyaba en la mesa.
Pasaron unos minutos en los que ninguna dijo nada hasta que la rubia se decidió a hablar - ¿Cómo te diste cuenta?
-Ahora – contestó de inmediato Maya con la vista fija en Yoh.
-Pero, ¿cómo?
La morena la miró – Ya reacciona a su padre.
-Eso es imposible – aseguró la chica.
-No con casi 4 meses – se encogió de hombros Maya -, es una suerte, para ti por supuesto, que aun no se note – le miró el abdomen con ternura -. Anna, ¿por qué? – preguntó ahora con suavidad.
La rubia no lo soportó y sus ojos comenzaron a aguarse – N-no puedo… - susurró bajando su mirada.
Maya suspiró y se puso de pie, por lo que sabía Anna jamás demostraba nada y ahora la tenia frente a ella casi llorando, eso era grave.
Cubrió sutilmente la visión que tendría el shaman de su esposa y le habló – Yoh – el chico la miro sin detener su ejercicio -, como examinadora creo que es mejor que trotes por la mañana – le guiñó el ojo, a sabiendas que era una actividad mucho más liviana que la que hacía.
-Pero Anna me dijo…
-Sí, sí, sí, tranquilo Anna lo aprobó, ahora ve – le hizo un gesto con la mano -, antes de que se arrepienta – le susurró al chico.
Yoh sonrió notoriamente aliviado – De acuerdo – se puso de pie – y gracias – le susurró de vuelta.
La morena sonrió y esperó a que el chico se perdiera entre el gran jardín trasero de la mansión para voltear a la rubia, ella estaba aun con la cabeza gacha por lo que se acercó en silencio a ella – Bien, dime.
-No – aseguró ella con decisión.
-Dime y… - dudó un poco Maya, aun que sabía que para que confiara en ella, ella misma debería confiar en la rubia -, te diré lo que tú quieras – ofreció con honestidad.
Anna también intuía que lo que ocultaba la morena era importante por lo que se decidió a confiar, aun no lo tenía claro pero eso era lo que inspiraba Maya en ella, confianza.
Levantó su cara, limpió un par de lagrimas rebeldes que escaparon de sus ojos y tomó aire – Se lo iba a decir… ayer – miró a la morena, ya que fue la causante del retraso de la noticia -, pero por los acontecimientos, decidí no hacerlo, él… - tomó nuevamente aire para calmarse -, él no estaría concentrado en este proceso si se lo dijera y necesito que se concentre… si quiero que siga con vida.
La morena ahora entendía, su preocupación no era que Yoh no se convirtiera en el Rey Shaman, sino que no terminara el proceso con vida.
Maya la miró seria – Se notará, muy pronto lo hará.
-Lo sé – reconoció la rubia.
-Debes buscar el momento, si yo supe notarlo, créeme que Hao también – recargó su peso en los brazos que apoyó tras su espalda -, y no creo que él respete tu tiempo – sonrió con empatía hacia la chica.
Anna asintió, era verdad, su secreto no duraría mucho – De acuerdo – sacó sus problemas para centrarse en Maya -, te escucho y no ocultes nada, anoche te escuche cuando discutías con Silva – se cruzó de brazos expectante.
-¿Dijo algo?
-El muy cobarde huyó.
Maya soltó una risa – Bien, bien – enderezó su postura y sonrió con nostalgia – 500 años, en su segunda reencarnación, Hao fue un apache que decidió robar a uno de los espíritus esenciales de la naturaleza, tenía una esposa y un hijo…
-No necesito la clase de historia, quiero saber…
-Tranquila, todo está relacionado – sonrió Maya ante la impaciente rubia -. Bien, todos saben lo que paso con Hao y su capacidad de reencarnar pero nadie recuerda a su esposa e hijo – alzó una ceja ante una expectante Anna -, bueno… yo soy su reencarnación – anunció con simpleza falsa.
-¿Qué? – susurró incrédula Anna.
-Desde que nací, fui entrenada por Golva, mis poderes espirituales no despertaban y por ser la única descendencia de la familia principal era muy obvio que las expectativas eran increíblemente altas para mí – resopló con fastidio -. Cuando tenía 8, ya sabía toda la historia universal de espíritus, nadie tenía fe de que mis poderes despertaran hasta que un día como por magia comencé a ver y escuchar – sonrió recordando la felicidad del momento -, mis padres estaban orgullosos y de inmediato se comenzó con los preparativos de iniciación shamanica apache.
-¿Qué es eso? – preguntó seria Anna.
-Es cuando hacen una ceremonia presentándote a los grandes espíritus y te otorgan un tótem con tu espíritu acompañante, aun que solo lo sé en teoría, ya que nunca logre completarla – se encogía de hombros.
-¿No tienes espíritu acompañante?
-Lo tengo, tengo el toten del tigre – asintió la morena con una sonrisa -, solo que cuando los grandes espíritus me lo designaron, también me dijeron que el espíritu que me acompañaría era el que me daría las memorias de mi vida pasada y me permitiría vengar mi pasado – su rostro se perturbó -, yo era muy pequeña y no quería perder lo que yo misma era, por lo que hui, con la ayuda del espíritu que me otorgaron pude abandonar la aldea y aprendía a sobrevivir sin fusionar mi alma con él.
-¿Cómo sobreviviste?, con 8 años eras solo una niña – la rubia recordó su pasado.
-Gracias al conocimiento que obtuve de años de estudios, sabía que habían otras formas de sobrevivir para un shaman auto desterrado – sonrió con ironía ante su titulo auto otorgado -. Hice un contrato con un demonio, es por eso que tengo esto – levantó la parte de la capa de su brazo y dejo ver sus tatuajes -, son la prueba de mi contrato demoniaco.
Anna analizó con detalle cada trazó sobre la piel de la chica, mas que dibujos parecían cicatrices negras – ¿Hao lo sabe?
-No me he acercado a él lo suficiente, por lo que no lo creo.
-Es por eso que has estado alejada de tu aldea.
-En parte – rascó su cabeza con despreocupación -, cuando comenzó el torneo, Goldva me encontró y dijo que yo podría ser la clave para derrotar a Hao, pero la verdad yo no tengo ningún interés en ser el rey shaman, ni tampoco quiero correr el riesgo de perder mi esencia por… venganza – su mirada se perdió en el cielo y frunció su ceño.
-¿Qué ocurre? – preguntó confundida Anna.
-Maldición – escupió la morena y se puso rápidamente de pie -, ve por Silva, Hao estará aquí en cualquier momento.
Anna salió disparada al segundo piso mientras Maya salió al patio y se sentó de piernas cruzadas, como meditando, en el pasto.
-Bien, tendré que hacerlo rápido – se dijo a sí misma, tomó aire profundamente y cerró sus ojos.
Luego de unos minutos, a su espalda apareció la rubia acompañada del apache – May… - trató de decir Anna pero Silva la detuvo.
-Creo que no es bueno desconcentrarla – aseguró desconociendo el motivo del porque estaba así la morena pero teniendo precaución al sentir el gran poder que comenzaba a desprender.
Anna quedó impresionada y pronto se escucharon pasos en la planta alta de la mansión.
Los primeros en bajar fueron Ren y Horo-Horo - ¿Qué demonios pasa? – preguntó el chino mal humorado.
-¿De quién es ese…?
Ambos callaron y observaron como un aura color azul eléctrico rodeaba a la morena frente a ellos.
Los demás shamanes bajaron pero no hicieron comentario, ya que no había nada para comentar.
Luego de cerca de 10 minutos Maya se puso de pie y se quitó la capa – ¿El bosque tras la mansión le pertenece a alguien? – preguntó sin voltear.
-Técnicamente es nuestro, no hay vecinos a kilómetros de nosotros – aseguró Anna.
Maya sonrió – Perfecto – sonrió y volteó a ver a Anna -. Este es mi contrato – le informó.
Volvió a voltear y alzó ambas manos al cielo - ¡Ven a mí, Byakko! – gritó y un rayo cayó en sus manos, para luego envolver todo su cuerpo e instantes después sus tatuajes comenzaron a brillar en el mismo azul eléctrico anterior.
-Acaso dijo… Byakko – habló Yun.
-Sí, ¿por qué? – cuestionó curioso Manta.
-En la mitología china, Byakko es el demonio del rayo – contó el chica.
Anna escuchaba atenta la explicación de la peliverde sin sacar la vista de la morena.
Por su parte Maya consumía lentamente los rayos con su cuerpo hasta solo dejar sus tatuajes con este efecto – Cerca el área, Byakko – dijo con calma y con una velocidad impresionante un rayo comenzó a delinear un perímetro por el rededor de la mansión y el bosque trasero a esta, un par de minutos después, junto a la chica, llego un enorme tigre de color azul eléctrico que exigía cariño y atención de Maya -. Lo hiciste muy bien, pequeño – ella acarició la enorme cabeza del demonio.
-¡Oye tu! – gritó Ren -, ¡explícate ahora! – exigió.
Maya sonrió y Byakko gruñó – Tranquilo pequeño – le pidió a su demonio y miró al chico frente a ella con una glacial mirada -. Ya he soportado por mucho tus insolencias – sonrió de lado -, que te quede claro algo Tao, no estoy de humor y no tengo la obligación de decir nada y menos a ti, o ¿quieres la revancha? – preguntó irónica y un poco fastidiada, estar cerca de Hao la ponía nerviosa, nunca había ocurrido algo así y llevar evitándolo toda una vida no ayudaba en lo mas mínimo.
Ren enrojeció de ira - ¡Basón!
Una presencia conocida interrumpió su hablar y miró al cielo nublado - Creo que nuestro encuentro tendrá que esperar.
Anna siguió la dirección de la mirada de la morena y divisó una enorme bola de fuego que se dirigía directamente a la mansión, mientras que Yoh llegaba corriendo.
-¡Yoh! – gritó Anna como advertencia a su esposo, pero era tarde no tenía tiempo de esquivarla.
Al momento en el que el joven shaman levantó su mirada el ataque ya estaba casi sobre él, cubrió su rostro por instinto pero solo se escuchó una corriente eléctrica.
Anna desvió su mirada de la terrible escena y miró a la morena que tenía una mueca de dolor en su cara - ¿Qué fue eso? – preguntó impresionada.
-Ya te lo dije – disimulo el dolor Maya y sonrió -, estoy aquí para protegerlos.
-Veo que tiene trucos nuevos, hermanito – la voz de Hao se escuchó desde el cielo con tono burlón -, pero eso no te salvara – comenzó a lanzar bolas de fuego a gran velocidad, que igual que la anterior chocaban contra una pared invisible y eran… electrocutadas.
Con cada ataque la morena tensaba más su cuerpo, hecho que llamó la atención de Anna y Silva, pero no era momento de preguntas.
-¿Cómo demonios aprendiste a hacer una barrera? – preguntó curioso Hao -, es bastante impresionante.
-Lamento la decepción, aun que agradezco el alago – habló al fin Maya, llamando la atención de los presente.
-¿Y tu quien eres? – preguntó el shaman de fuego, tomando su pecho, tuvo una extraña sensación al escuchar la voz de la chica, la miró directo a los ojos y curiosas escenas de su segunda vida vinieron a su mente "¿Pero que demonios me pasa?" se cuestionó.
-No te acerques – advirtió Yoh a la morena que dio un par de pasos al frente.
-Tranquilo, solo cuida de tu esposa – le dedicó una cálida sonrisa mientras se ponía frente a él -. Silva – llamó la chica -, él también necesita escuchar las reglas.
-Yo no necesito nada de los Apaches – dijo con desprecio el de cabellos largos -, ya me he fusionado con los…
-Con parte de los Grandes Espiritus – interrumpió la morena -, y eso no te da el título de Rey Shaman.
-¡Tú no eres nadie para decir eso! – gritó el chico y comenzó a formar nuevamente una bola de fuego.
Maya suspiró resignada – Eso no funcionara.
-¡Maya! – gritó Silva a sus espaldas.
La chica miró sobre su hombro sin bajar la guardia - Tranquilo, no tengo interés en discutir con él – alzó sus manos -. Es todo tuyo – caminó de vuelta a la mansión y se sentó en el pórtico observando al shaman de fuego, nunca lo había visto, siempre evitó de su presencia y ahora que estaba frente a ella, no podía ni quería despegar su mirada.
Hao también estaba en un extraño transe, aun que no podía ver con facilidad los rasgos de la chica, su voz despertaba un interés enorme en él – Hao – llamó Silva sacándolos a ambos de su mundo -. El torneo de los shamanes se reanudara en 6 meses, las reglas son que hasta que llegue la fecha deberás vivir aquí, bajo mi supervisión como Oficial Apache y la de Maya como examinadora – dijo sin rodeos ni mayor detalle.
El shaman de fuego analizó la situación y sonrió viendo con rencor a su hermano - ¿Y qué te hace pensar que cumpliré con eso?
-Mph… - bufó Maya -, sabía que el psicópata no cooperaria.
-¡No lo provoque! – regañó Silva.
Hao sonrió con suficiencia - ¡Espíritu del Fuego! – gritó y tras él se materializó el espíritu elemental.
Todos los shamanes presentes se pusieron en modo de ataque, a excepción de Silva y Maya - Muy bonito – dijo la morena y volteó a ver a Anna -. Ahora el espíritu acompañante – le dijo con una sonrisa triste y volteó a ver a Hao - ¡Espíritu del Agua! – para sorpresa de todos, incluido Hao, frente al espíritu de fuego y protegiendo la mansión se materializó dicho espíritu elemental -. ¿Sorprendido?
-Imposible… - habló bajo Hao.
-No para mí – la chica lo miro con odio, podía sentir como crecía algo desconocido dentro de ella "Maldición, es por eso que no quería estar cerca de él".
-No puede ser…
-Puede – dijo Silva -, ella es la reencarnación de Maia, la única esposa de Hao hace 500 años cuando era apache.
-Maia… - la llamó consternado el shaman, tratando de acercarse a ella.
-¡No! – dijo con firmeza -, ni se te ocurra acercarte – retrocedió -, estoy aquí por deseo de los Grandes Espíritus, no por ti, así que es mejor que te mantengas alejado de mi y no me causes problemas, Hao – lo nombró con rencor e ira -, yo no tengo recuerdos de mi vida pasada y no los quiero.
-¿Pero qué te pasa? – preguntó el descolocado -, yo nunca te hice nada, ni a ti ni a…
-Ni se te ocurra nombrarlo – amenazó ella y suspiró con derrota girando hacia Silva -, puedes decirle a mi abuela que lo logro – sus ojos se cristalizaron – Wat – miró a su espíritu acompañante que en un segundo se materializo en su forma pequeña junto a la chica y Byakko-. No me des problemas – miró al chico.
Hao aun no podía creerlo, ¿realmente era su esposa?, la única mujer a la que había amado y la única que lo había aceptado, pensó haberla perdido hace 500 años y ahora estaba ahí, justo frente a él - ¿Y bien? – habló Yoh tomando la atención de su gemelo - ¿te quedaras en paz? – preguntó con una sonrisa, a pesar de los delirios homicidas, era su hermano.
-No por ti – dijo cortante el shaman de fuego, haciendo desaparecer al imponente espíritu tras él.
-Lo sé… - sonrió con suficiencia y despreocupación Yoh.
De la nada un pequeño agujero se formó en la barrera eléctrica y Hao entró con precaución – Recuérdalo, no causes problemas – Maya habló desde la sala junto a los consternados espectadores -, no tengo interés ni apego por ti, por lo que no me molestaría eliminarte.
-¿Pretendes que nos quedemos tranquilos? – habló Ren.
Maya lo miró desafiante y Anna se aclaró la garganta – Esta es mi casa – habló firme la chica -, como matriarca de la familia Asakura es mi deber resguardar esta mansión y el honor entregado por nuestros predecesores, respetaran las reglas impuestas para el torneo sin escusa o excepción – miró a todos y cada uno de los presentes -, ¿quedo claro?
La risa del shaman de fuego se escuchó – Mi querida cuñadita como siempre imponiendo su presencia – caminó hasta la chica pero fue detenido por una barrera y sus ojos automáticamente viajaron a la morena junto a la rubia - ¿Es enserio? – preguntó irónico.
-Solo cumplo con mi deber – dijo ella sin expresión.
-No podrás protegerla todo el día – habló bajo Silva.
-¿Dudas de mi capacidad? – cuestionó Maya.
-Señorita Maya – dijo con respeto Ryu -, creo que sería bueno que nos aclarara las cosas.
-Yo no tengo nada que aclarar, ya he dicho todo lo que estoy dispuesta a decir, mas importante debería ser el que comiencen a entrenar – miró ahora a Ren -, el tiempo no está a su favor y obviamente necesitan mejorar mucho – sonrió con ironía.
El chino estuvo a punto de explotar pero Yoh se adelantó - Ren ¿qué dices si tenemos una batalla como entrenamiento? – ofreció tratando de relajar el ambiente -, es más, porque no hacemos parejas de batalla, sería un buen entrenamiento.
-Hasta que tienes una buena idea – Horo también tenía muchas dudas pero si no alivianaban el ambiente probablemente terminarían todos muertos - ¿verdad moreno?
Chocolove pestañó un par de veces y sonrió con despreocupación – Es verdad, pue, yo pido al picudo este – abrazó a Ren.
-¡Aléjate de mi, maldito mono! – gritó furioso -, no les dejare pasar ningún error, nadie me saca de la cabeza que ustedes saben más de lo que nos han dicho – señaló a ambas chicas.
-Espero con impaciencia tu vigilancia – rodó los ojos Maya.
-Yo también me uniré a las batallas – informó Fausto -, mi querida Elisa tiene nuevos procedimientos que mostrar – abrazó al espíritu de su esposa.
-Si la señora Anna lo autoriza, también participare – dijo ahora Ryu.
Anna miró de lado a Maya y esta se encogió de hombros - De acuerdo, pero pagaran cada cosa que rompan así que será mejor que se controlen.
-Son un grupo de estúpidos – Ren bajó al patio y comenzó a caminar.
-¡Ren!, ¿dónde vas? – preguntó Yun tratando de seguirlo.
-Déjalo – la detuvo Maya -, de todos modo no puede salir del perímetro de Byakko – suspiró con cansancio – Silva ¿podrías vigilarlos? – el apache asintió y bajo al patio seguido de Yoh, Chocolove, Horo, Ryu y Fausto.
-Tamao – llamó Anna -, por favor prepara el desayuno para cuando terminen.
-Sí, señora Anna – asintió la pelirosa y se dirigió a la cocina seguida de Yun y Pilika.
-Anna – habló Manta - ¿y yo que hago? – preguntó con un poco de miedo.
-¿No es obvio? – volteó a verlo -, la casa no se limpiara sola ¿o sí?
El pequeño suspiró y solo se volteó para comenzar a asear la gran mansión, sabía perfectamente que su estadía no sería gratis y ya se había imaginado cual sería el precio.
Hao no había despegado la mirada de la morena – Tu – lo llamó Anna y el la miró con una sonrisa ladina -. Puedes tomar cualquier habitación del tercer piso, todas están vacías, pero no quemes nada – amenazó la chica.
-De acuerdo, cuñadita – dijo irónico y caminó hacia las escaleras rodeando a las mujeres, sintió una presencia junto a él y detuvo su paso - ¿Me tendrás vigilado siempre? – preguntó sin voltear y Byakko se materializó tras él de un tamaño similar a un perro pero aun rodeado de electricidad.
Maya se encogió de hombros – Simple precaución, Byakko te servirá de compañía.
-Pff… - se molestó falsamente ya que el demonio tenía una presencia similar a la chica y no le desagradaba en nada "Sera como tenerla cerca" pensó el shaman y subió las escaleras con tranquilidad.
Una vez solas, Maya dejo salir el aire y también la barrera desapareció – Gracias – dijo Anna.
-Las barreras no funcionaran por mucho, debes hablar lo antes posible con Yoh – le dijo a la rubia mientras volvía a sentarse en el tatami.
-Lo solucionare esta misma noche – aseguró Anna mientras imitaba a la chica -. ¿Estás bien?
-No – se sinceró Maya -, sabía que no debía estar cerca de él – negó con una sonrisa y sus ojos comenzaron a aguarse -, es por eso que no he probado utilizar al espíritu del agua, los sentimientos que vienen a mi son muy… fuerte y me hacen pierden mi propia razón.
-Debes estar tranquila, no le des el gusto de verte enojada.
-No estoy enojada, estoy asustada – reconoció y una lágrima cayó de sus ojos.
En solo un día, Anna se había encariñado como nunca antes con alguien, a excepción de su esposo, veía en la morena muchas cosas que en ella también vivía y compadecía todo lo que estaba pasando, se sentía… su amiga.
-o-
Hao no salió de su habitación en todo el día, había escogido una habitación con vista al patio trasero de la mansión en donde tenía plena vista a la hermosa vista del bosque y también del patético entrenamiento de los shamanes.
Su tarde había sido tranquila hasta que cerca de las 6 de la tarde, Maya había llegado junto al grupo, sus emociones habían pasado de felicidad al verla otra vez y luego rápidamente celos al ver como prácticamente todos la comían con la mirada mientras lucha con Yoh o más bien jugaba con él.
Ya cayendo la noche, su vista se perdió en el cielo y recuerdos de hace 500 años llenaron su mente.
Recordaba su vida con su esposa, como la conoció y lo mucho que la amo, pero también recordó que la perdió al seguir con su sueño de un mundo ideal pero también los sacrificios que hizo por ella y la parte de la historia que obviamente no le habían contado a la chica, al reencarnar nunca pensó en ella ya que obviamente estaría muerta al igual que su hijo pero saberla hay en la misma casa cambiaba todo, no estaba en sus planes pero debía recuperarla.
-Te perdí una vez y no lo hare de nuevo – vio como la alegre cara de la chica se llenaba de luz al sonreír y burlarse de su gemelo -, si no quieres recordar no me importa – sonrió de lado -, una vez ya te enamoraste de mí, lo conseguiré de nuevo y regresaras a mi lado Maia.
-o-
Ya a las 12 de la noche, gran parte de los habitantes de la mansión estaban durmiendo Pilika ayudó a su hermano a entrenar y como su modelo a seguir era Anna, Horo terminó inconsciente por lo que ambos se durmieron temprano.
Yun y Ren no habían aparecido luego del almuerzo en donde apareció el chino.
Tamao y Manta estaban muy cansados luego de hacer los que haceres de la mansión y Fausto se retiró luego de la cena al igual que Ryu.
Solo quedaban en pie Anna y Silva que bebían té en el pórtico de la mansión que daba al patio principal de esta, en donde Yoh y Maya seguían entrenando.
-Annita, ya no puedo mas – dijo el chico al borde de la inconsciencia.
-No le has dado ni un solo golpe aun – recriminó la rubia.
Maya soltó una risa y miró a Silva -¿Siempre es así?
-Anna toma muy en serio el entrenamiento – dijo el hombre con respeto o miedo de la chica junto a él.
-Bueno – se desperezó Maya -, solo como agradecimiento por el ejercicio – se acercó a Yoh con lentitud -, te daré un regalo – puso ambas manos a los cortados de la cabeza del chico y cerró los ojos.
A los pocos segundos, los múltiples raspones y moretones del shaman comenzaron a sanar hasta quedar totalmente normal – Wuaw, gracias, jjijijij
Maya le sonrió – No hay problema – dio la media vuelta para sentarse junto a los que bebían té.
-¿Cómo creen que se comporte Hao? – se atrevió a preguntar Silva.
-No ha causado ningún problema – intervino Yoh sentándose junto a su esposa y tomando su mano, Anna sentía gran confianza por los presentes, así que demostraba su cariño abiertamente a su esposo recibiendo con gusto su contacto.
-Eso es porque no se ha cruzado con nadie – dijo la rubia.
-Annita – Yoh dio un ligero apretón en su mano -, solo debes darle una oportunidad, quizás necesita el cariño de una familia y él es mi hermano después de todo.
La rubia miro automáticamente a la morena al escuchar la palabra "familia", por lo que Maya comprendió que era el momento – Creo que será mejor que los dejemos solos – le dio un pequeño golpe en la pierna a Silva para tratar de ponerse de pie.
-No – dijo Anna -, quiero que se queden.
Maya alzó una ceja - ¿Estás segura?
-Lo estoy – dijo con decisión.
La morena se acomodó junto a Silva y ambos guardaron silencio. Yoh se tensó al notar nerviosismo en su esposa - ¿Ocurre algo malo? – sus ojos se abrieron de golpe por la preocupación - ¿estás enferma? ¿estás muy mal? ¿necesit…
-Estoy embarazada.
… Silencio reinó en el ambiente, Yoh no tuvo ninguna reacción hasta que de pronto se puso de pie y gritó de felicidad - ¡Siiiiii! – comenzó a saltar por el patio.
Anna lo miró impresionada pero Silva y Maya sonrieron al sentir la misma felicidad que el chico por la pareja.
-Yoh – lo llamó con delicadez.
-Anna esto es maravilloso – se acercó él al vientre de la chica y coloco su oído cerca -, ¿cuánto tienes de embarazo? ¿Puede oírme? – pregunto con impaciencia.
Maya soltó una risa – Te oye perfectamente con sus casi 4 meses – aseguró.
-¿Tu ya lo sabías? – preguntó confundido Silva.
-Lo note en la mañana – sonrió enternecida al ver como el joven shaman le dedicaba tiernas palabras a su futuro hijo -. Yoh – lo llamó con calma -, ahora eres responsable de una familia, debes proteger tu vida y la de ellos, no importa que o quien los amenace, ¿lo sabes verdad?
El shaman se sentó frente a su esposa y tomó con seguridad su mano – Sí, lo sé, y prometo que los protegeré con mi vida.
Anna sentía un peso menos sobre sus hombros al no tener ningún secreto con su joven esposo.
-Mañana todos sabrán que la familia Asakura tendrá un heredero – sonrió Silva -, los felicito muchachos.
-Muchas gracias – dijo Anna emocionada.
-Gracias, Silva – sonrió Yoh -. Será mejor que nos vayamos a dormir, no es bueno que tomes frio Anna – le levantó preocupado y la ayudó a levantarse -. Un momento – se detuvo en seco cuando la chica estuvo de pie -, ¿4 meses?, eso significa que nacerá antes que el torneo comience – miró a los apaches.
Silva parecía recién notarlo, mientras que Maya solo suspiró – No importa en qué momento nazca – se puso de pie y tomó las manos de la pareja -, mi deber es protegerlos, a los tres, nada pasara – miró a Anna y luego se detuvo en Yoh -, solo no pierdas la concentración yo me ocupare de que Anna y el pequeño estén seguros – pidió con una sonrisa que calmó sus corazones.
-Gracias – dijo Anna y abrazó a la chica e Yoh las abrazó a ambas -. No sabes cuánto te aprecio, Maya.
-También yo, a ambos – sonrió sintiéndose muy cómoda y en paz con las personas que ahora consideraba sus amigos -. Sera mejor que descansen – Maya se alejó con delicadeza -, no creo que Anna relaje tu ritmo de entrenamiento por su embarazo – se carcajeó.
-Eso es verdad – aseguró la rubia.
-Pero Anna…
-Que descansen – se despidió la chica volteando a las escaleras.
-Adiós – se despidió rápidamente Yoh -. Anna… - la siguió con tono suplicante.
-No tienes buena cara – dijo Silva.
Maya se sentó nuevamente junto a él – Solo estoy un poco cansada, muchas cosas en un solo día – sonrió de lado.
-Es verdad – aseguró el apache y se puso de pie – y aun no terminan para ti – susurró y sonrió -. Bueno, también me iré a descansar.
-Bien, que descanses Silva.
-Descansa Maya – se despidió él, dejando sola a la chica.
Maya admiró el cielo nocturno y dejo salir sus reprimidos sentimientos en una rebelde lágrima que rodo por su mejilla, no sabía qué era lo que realmente sentía, imágenes vagas llegaban a su mente luego del encuentro con Hao.
-Esto es una mierda – susurró y se recostó en el suelo del pórtico, lentamente sus ojos comenzaron a cerrarse y sin notarlo a los pocos minutos estaba totalmente dormida.
Unos minutos luego de eso, de las sombras salió Hao acompañado de Byakko, el chico se acercó a Maya y acarició con delicadez su fino rostro – Tranquilo – le dijo a Byakko que soltó un pequeño rugido -, no le hare nada – se acercó más a la chica y la tomó sin esfuerzo pero con delicadeza en sus brazos -. Veamos qué dices mañana cuando despiertes junto a tu esposo – sonrió de lado y caminó con rumbo a su habitación seguido del demonio de la chica profundamente dormida en sus brazos.
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Les doy las gracias a mis tres comentaristas:
Lyly-M: Gracias por alabar mi trama, la verdad es que como siempre he dicho Hao merecía tener a alguien y me da penita separa a Yoh de Anna, así que por qué no traer su pasado O.O Como sea gracias por tu comentario y espero seguir contando contigo.
Sovereignty-Perfection-Doll: Si pobre Silva, sabe más de lo que el mismo desearía saber, pero es fiel a los apaches. Todos en la casa? Sí, hay mucha historia aquí, pero también quiero mostrar cómo se van relacionando con Hao y Maya, será muy emocionan y ¿Qué camino decidirá cada uno?. Gracias por tu apoyo y espero tus actus, espero seguir contando contigo.
MeridaHime: Me alegro que te interese mi fic, espero seguir contando con tu apoyo.
Gracias pr todo y si pasaste por mi fic deja tu comentario, con sugerencias, reclamos lo que sea, los reviews son la inspiración de los que escribimos.
Besos a todos, Fran.
