CAPITULO III:

DESEOS Y AMENAZAS

Al llegar la mañana, la chica se removió incomoda en el futón, sentía un pesar en su cintura por lo que giró topándose con el rostro de Hao dormido profundamente junto a ella.

-¡¿Pero qué diablos haces aquí?! – preguntó notablemente enojada y trató de enderezar su cuerpo pero falló cuando el brazo del shaman la mantuvo en su sitio.

-Buenos días para ti también – dijo el sonriendo y acomodó su cabeza en el pecho de la chica, aun con los ojos cerrados.

Por la cercanía, Maya reconoció que el chico llevaba su pecho desnudo, aun que ella conservaba sus ropas, eso era un alivio.

Miro a su alrededor y aun que la decoración era similar, no era su habitación - ¿Dónde estoy? – preguntó mirando al chico aun cómodo en su pecho.

Hao inhaló el dulce aroma floral de la chica y volvió a acomodarse – En mi cuarto, no podía dejarte durmiendo en la sala ¿o sí?

Maya recordó como cayó inconsciente sin notarlo y llevo una de sus manos a su frente, al parecer ya ni le molestaba en la posición en la que estaba - ¿Y no se te ocurrió dejarme en mi propia habitación? – bajó con cansancio la mano y pegó la vista en el techo.

-¿Y perderme esto? – el chico se separó del cuerpo de la morena un poco y se acomodó quedando con su cabeza a la altura de la de ella -. Es agradable despertar junto a mi esposa después de tantos años – sonrió de lado tratando de seducir a la chica -, te espere toda una vida – susurró y comenzó a cerrar la distancia entre sus rostros.

Las palabras de él se repetían en la cabeza de Maya "¿Qué él me ha esperado?, será idiota" sonrió tratando de seguirle el juego y a unos centímetros de su boca se detuvo -. Yo no soy Maia, soy Maya y no soy tu esposa – dijo con veneno -, ahora, o me sueltas o de electrocuto ¿tu elige? – sobre sus cabezas se materializó Byakko gruñéndole al chico.

Hao dejo salir el aire – Y yo que pensé que nos estábamos haciendo amigos – miró al demonio.

-Byakko es mío – afirmó ella y trató de levantarse -. Bueno, ¿hasta qué hora se supone que me tendrás aquí?

-Nos levantaremos para almorzar – Hao se sentó en el futón desperezándose.

Maya frunció el ceño y lo imitó - ¿Qué hora es? – preguntó tratando de ver la posición del sol, sin éxito.

-Cerca de las dos de la tarde – dijo el chico mientras le sonreía con despreocupación.

-Maldición – soltó ella y saltó de golpe poniéndose de pie -. Debo ir a mi habitación antes de que… - sus palabras se detuvieran de golpe al ver un pequeño bolso sobre una silla cercana -. ¿Por qué esta eso aquí? – miró al chico que se ponía de pie y caminaba hasta el objeto tomándolo con un semblante de burla.

-Le dije a la chica rosa que trajera tus pertenencias aquí – dijo con naturalidad extendiéndole el bolso a la paralizada chica -, te será mas cómodo cambiarte.

Maya no supo cómo reaccionar lo miro un par de segundos parpadeando muchas veces, teniendo la estúpida esperanza de que todo fuera un sueño.

Luego de eternos segundos decidió hablar - ¿Esto es enserio? – preguntó aun incrédula mirando al castaño.

Hao frunció su ceño - ¿Te parece un chiste?

-Claro que si – Maya le arrebató el pequeño bolso de las manos -, eres un idiota, como se te ocurre traer mi ropa a tu habitación ¿estás loco? – se inclinó en el suelo y saco un ligero cambio de ropa que mantenía junto a otros dos más.

-Eres mi esposa no hay necesidad de…

-¡Que no soy tu esposa, maldita sea! – gritó ella poniéndose de pie -. No soy la misma mujer que conociste hace 500 años, soy otra persona, no me confundas – lo miró desafiante.

El pelilargo trato de contener con toda su alma su mal genio pero cuando vio que la chica estuvo a punto de marcharse, no lo soporto, dio unos cuantos pasos para alcanzarla y tomarla con fuerza de la muñeca – Se que no eres la misma – la apoyó contra la pared junto a la puerta con fuerza obligándola a mirarlo.

Por las diferencias de altura la chica alzó su rostro y vio la fuerza y posesión en los ojos del chico – Suel…

-Cállate – ordenó él frustrado -, he tratado de darte tiempo de asimilar las cosas, pero soy muy impaciente y esto ya no me está divirtiendo – soltó la muñeca de la morena y poso sus fuerte manos en la caderas de ella, haciéndola respingar por el cercano contacto -. No eres Maia, lo sé – la voz del chico estaba más calmada pero se sentía cargada de muchas emociones -, pero cuando un alma reencarna se mezcla con nuevas almas para dar una nueva vida, se que lo sientes – acarició la mejilla de la chica que lo escuchaba en silencio -, también lo siento, nostalgia, miedo, rabia, muchos sentimientos a la vez pero hay algo que vivió en el pasado y vuelve a vivir ahora – deslizó su mano por el cuello de la chica y tomó posición en la nuca -, yo te amo y sé que tu también me amas a mí.

-No sé de qué me estás hablando – trató Maya de zafarse de su agarre.

Hao ejerció un poco mas de fuerza obligándola a seguir mirándolo – Claro que lo sabes y si tengo que obligarte a aceptarlo, lo hare – sin ningún aviso junto sus labios con los de la chica y la beso, un beso delicado a pesar de los bruscos movimientos que ella hacía para tratar de salir.

Al pasar de los segundos Maya comenzó a tener pequeñas imágenes de su pasado, un enorme paramo plagado de vegetación, luego se vio a ella misma recorriendo con semblante alegre mientras sostenía la mano de Hao, justo en ese momento dejo de forcejear y las lagrimas comenzaron a salir de sus ojos.

El chico notó como ella comenzaba a relajarse y la abrazó con fuerza y protección, al mismo tiempo que profundizó el beso, tratando de transmitirle los sentimientos que tuvo en un pasado y que volvía a sentir.

Maya se dejo llevar por él, ahora efusivo beso y sin pensarlo subió sus brazos hasta el cuello del chico y lo rodeó, dándole aun más énfasis al beso.

Cuando les falto el aire, separaron sus labios, ella aun mantenía los ojos cerrados y el apoyó su frente contra la de ella sin soltar el delicado cuerpo de la chica – No sabes cómo te odio – soltó ella casi en un susurró aun con los ojos cerrados y batallando con las nuevas sensaciones y emociones que brotaban en ella.

El castaño sonrió apreciando las bellas facciones de ella – Siempre ha sido igual, pero eso no quita el hecho de que me amaste, de que me amas – se corrigió.

-Tampoco quita el hecho de que me dejaste – acusó la morena mientras abría sus ojos y las lágrimas vivían a invadir sus bellos ojos.

Él frunció el ceño y confirmó lo que sospechaba, alejó un poco su rostro y con delicadeza limpió las lágrimas que corrían por su rostro - ¿Qué fue exactamente lo que te dijo la vieja Goldva? – preguntó un poco molesto.

-Solo me dijo la verdad – aseguró ella teniendo una pelea interna sabia que debía marcharse, pero algo en ella no se lo permitía, quería seguir junto a él.

-No estoy tan seguro de ello – aseguró él -, pero no es momento de hablar de eso, debes descubrir las cosas tu sola – tenía muchas ganas de contarle con detalles como fue exactamente que sucedieron las cosas hace 500 años pero tenía plena seguridad de que si lo hacía, Maya seguramente dudaría de su palabra por lo que era mejor no arruinar la situación y dejar que los recuerdos llegaran solos a ella, tal y como lo estaban haciendo en ese momento -. Por ahora - volvió a apegarla a su cuerpo -, viviremos el presente y tu aprenderás a aceptar lo que estas sintiendo por mí.

-Todo lo que siento por ti, es arrastrado por mi pasado – dijo ella con dolor, al no sentir suyos sus sentimientos si no que de su vida pasada.

-No has aceptado a tu reencarnación, por lo que todo lo que construyas ahora es tuyo – le explicó él con paciencia.

-No me vez como Maya.

-Te veo por lo que eres – rozó sus labios y la miro directamente a los ojos -, mi mujer, no importa si es la de hace 500 años o la de el presente, eres mía. Te amo siendo Maia o Maya, las dos son mías – aseguró con fuego en sus ojos.

Maya creyó en lo dicho por él pero aun con desconfianza – Si tanto dices amarme, ama a Maya, conóceme – desafió con superioridad.

Hao la miro incrédulo - ¿Eso quiere decir que estas aceptando lo que sientes por mi?

-Se que siento una fuerte atracción por ti, pero ya te lo dije conóceme, yo no soy Maia, yo no soportare que me domines o que pretendas abandonarme por tu sueño estúpido, si me amas como dices debes entregarte a mí y no a ti mismo – se soltó con suavidad, tomó su bolso y abrió la puerta para marcharse no sin antes decirle algo mas -. Demuéstrame que puedes amar a alguien más que no seas tú mismo – le dijo finalmente sin voltear dejando a un perplejo shaman atrás.

Ella bajó a la segunda planta que por fortuna estaba vacía, fue directamente al baño, cerró la puerta, tiró su bolso y se deslizó por la puerta cayendo a suelo - ¿Qué hice? – cubrió su rostro y las lágrimas nuevamente comenzaron a caer pero esta vez acompañada de fuertes sollozos que trató de sofocar con sus manos "Soy una estúpida, pero quizás no esté mintiendo y si me ama" pensó y negó de inmediato "¿A quién engaño?, mi abuela me lo dijo el me abandono" comenzó a recordar la historia contada por su abuela.

** INICIO FLASH-BACK**

-500 años en el pasado, en nuestras tribu apache, reencarnó el poderoso shaman Hao – relató Golva alrededor del fuego mientras varios pequeños de aproximadamente 5 años, entre los cuales estaba la pequeña Maya -. Era un hombre muy sabio pero con un deseo terrible de tener un mundo solo con shamanes y exterminar a la raza humana, él creció y vivió como un apache normal, logrando engañar a todos haciéndolos creer que era uno de los nuestros y que no tenia recuerdo alguno de su antigua vida – la anciana miro a su nieta con lastima -. Él se emparejo con una de las nuestras, una de las sacerdotisas de la familia principal apache, Maia, todos estaban muy felices ya que el poderoso linaje de la familia principal y el poderoso Hao se mezclarían y nunca más tendríamos que preocuparnos de que volviera a cometer sus atroces actos idealistas.

Maya sonrió y se acercó a su abuela - ¿Esa se supone que soy yo verdad?, Maia, hace 500 años – sonrió con inocencia.

Goldva la miró con reproche – No es algo de que alegrarse, tu eres la reencarnación de Maia pero esta historia no es feliz – el tono molesto de la anciana hizo que la niña borrara su rostro alegre y lo reemplazara por uno lleno de miedo -. Hao logró formar una familia con Maia y tuvieron un pequeño niño llamado Mao, aun que nada de eso le importó – la rabia y resentimiento comenzaron a caracterizar la voz de la anciana -, Hao abandono a su familia y robó el espíritu del fuego, luego nuestros antepasados lograron volver a sellar su alma pero antes de eso quemó toda la aldea incluyendo a su esposa e hijo.

La pequeña morena vio a su abuela con los ojos empapados en lagrimas y se lanzó a sus brazos – Abuelita, no me gusta ese hombre, es malo – sollozó la pequeña.

-Tranquila – la alejó para mirarla a los ojos -, es por eso que algún día será tu deber acabar con la vida del hombre que tanto daño nos hizo, te hizo – se corrigió.

**FIN FLASH-BACK**

Con dolor Maya recordó su infancia, siempre llena de relatos del terrible Hao pero algo había notado.

Sus lagrimas cesaron de golpe y rememoró lo de hace unos minutos – Cuando me beso – rozó sus labios con la yema de sus dedos -, esas imágenes… - recordó el paramo y lo feliz que se veía con Hao en su recuerdo -, como explicó eso – trató de forzar su mente y una nueva imagen vino a ella, aun que esta vez no tan feliz como las anteriores, en ella se veía a sí misma sujeta por un grupo de apaches mientras gritaba el nombre de Hao y llorando observaba como al castaño lo atacaban, lo único que pudo ver bien fue los ojos del shaman de fuego transmitiendo amor justo antes de que una lanza le atravesara el corazón.

Jadeó al volver en sí misma y nuevamente las lagrimas comenzaron a salir sin control, necesitaba respuestas necesitaba la verdad, aun que si era verdad lo que Hao le dijo antes ella recordaría por sí misma como pasaron las cosas.

Su pecho comenzó a apretarse, la imagen de Hao siendo asesinado por apaches rondó en su mente por largos minutos, ni siquiera la rápido ducha que se dio logró alejar esa imagen de ella.

Mientras se vestía con unos holgados pantalones negros y un top a juego con sus características cintas que se ajustaban a la cintura, decidió respirar y tratar de vaciar su mente, hurgó en su bolso y sacó sus fieles plumas que adornaban su largo y azabache cabello, colocó una y cuando termino de colocar la segunda y volteó a mirarse en el espejo un fuerte dolor en su pecho y cabeza la hicieron encogerse.

-Mal-Maldición – se quejó mientras cubría su cabeza con las manos en un inútil esfuerzo de amortiguar el dolor.

De pronto una nueva imagen llego a ella. Estaba en una laguna en una noche de luna llena junto a Hao tomados de la mano "La luna se ve hermosa hoy" dijo ella en su visión, "Cuando brilla de ese modo es porque anuncia algo bueno" respondió Hao acercándola a su pecho y jugueteando por su cabello, "¿Qué haces?" preguntó Maia mientras reía, "Solo marco lo que es mío" dejo caer por su cabello dos plumas hermosas, "Son hermosas" la morena las admiró , "Lo sé" él le acarició el rostro mirándola a los ojos, "Como te odio" dijo Maia mientras se fundían en un profundo beso.

Un nuevo jadeo la devolvió a la realidad, el aire entró con violencia a sus pulmones luego de lo que ella creyó horas sin respirar, se puso de pie con dificultad y su respiración no se calmaba.

La angustia comenzó a acumularse nuevamente en su pecho - ¿Por qué? – habló bajo sin poder explicarse las contradictorias imágenes que llegaban a ella.

Salió del baño tambaleándose con su bolso en mano, estaba tan distraída que no notó cuando choco de frente con alguien que la tomó por los hombros con delicadeza.

-¿Estás bien? – eschucó con dificultad y alzó la vista sin distinguir con claridad a la persona frente a ella.

Dentro de lo que pudo ver, reconoció el color castaño del cabello y se lanzó a los brazos de quien creía ella era Hao – No entiendo que es lo que paso – dijo mientras apoyaba su frente en el fuerte pecho de él.

-Yo tampoco lo entiendo y creo que me estas confundiendo, jijijiji – la risa de Yoh la hizo separarse de golpe de él.

-¿Yoh? – palideció al lograr enfocarlo y tapar su boca sorprendida por lo que acababa de hacer -. Yo lo siento mucho.

-No te preocupes – se rascó él la nuca -, es obvio que me confundiste con mi hermano, es normal, nos parecemos un poco – bromeó el sonriéndole con despreocupación y un leve sonrojó que trató de disimular.

-Yo de verdad lo siento, es solo que… - su voz perdió fuerza al no saber cómo explicar las cosas.

Yoh la miro con cariño – No entiendo bien que es lo que pasa entre ustedes dos pero – tomó con cariño la mano de la chica -, se que todo se solucionara – el chico amaba profundamente a su joven esposa pero no podía negar que se sentía a gusto y también tenía un extraña atracción por la morena, quizás al compartir almas con su hermano parte de los sentimientos también se había repartido entre ellos dos.

Maya lo miró a los ojos y dejo salir el aire – Eso espero – le sonrió con esperanza.

-Ejem… - Hao se aclaró la garganta desde el principio del pasillo mientras se acercaba a ellos con cara molesta -. ¿Interrumpo algo? – preguntó sin despegar la vista de las manos aun juntas de los chicos.

Yoh fue el primero en reaccionar y soltó con sorpresa la mano de la chica – Ehhh… bueno…

-Nada que te importe – declaró ella dándose la vuelta para caminar a su habitación, aun que estaba… aliviada de ver al pelilargo luego de su terrible visión no dejaría que él lo supiera y exagerara todo.

-¿Cómo que no me importa? – habló molestó Hao -, estabas tomada de la mano de este idiota – recriminó.

-Bueno, eso tiene una explicación – intervino Yoh.

-No estoy hablando contigo, hermanito – arrastró la última palabras conteniendo su ira.

-Yoh no es culpable de nada, solo me sentí un poco mal luego de… - tomó su cabeza y se encontró con la mirada del castaño mayor -, un dolor de cabeza, así que ya déjalo en paz.

Hao volteó a ver a su hermano, era cierto, por muchos celos que sintiera en ese momento Yoh amaba a Anna y era imposible que algo mas estuviera pasando, dejo salir el aire y siguió a la chica.

-¿Y ahora, que haces? – preguntó ella llegando a su puerta unos pasos más adelante.

-Necesitamos hablar – declaró él con seriedad, al entender que los recuerdo estaban llegando -, necesito explicarte unas cuantas cosas sobre…

-No – dijo ella cortándolo mientras tiraba su bolso en la habitación y cerraba la puerta -, como tu bien dijiste debo recordar por mi misma – lo enfrentó directo a los ojos -, y tú ya sabes que es lo que debes demostrar, no trates de remover el pasado – pasó por su lado y se detuvo en uno de sus costados para inclinarse a susurrarle al oído -, construye un futuro en el que pueda confiar en ti – se alejó dejándolo estupefacto -. Bien, que tal un poco de entrenamiento antes del almuerzo – ofreció dirigiéndose al castaño menor.

-¿Qué? – se quejó Yoh -, pero si Anna ya me hizo entrenar en la mañana.

-Eso está bien, el ejercicio es muy sano – lo abrazó por los hombros y prácticamente lo arrastró hasta las escaleras pasando nuevamente frente al pelilargo que la miraba un poco divertido por su frescura al actuar.

-Eso lo dices porque estuviste dormida hasta hace poco – increpó Yoh.

-¿Quién te dijo que dormía? – se burló el shaman de fuego.

-¡Hao! – lo regañó Maya.

Él solo los rebasó y comenzó a bajar la escalera – Creo que les hare compañía en su patético entrenamiento – dijo con burla mientras se perdía en la primera planta.

Yoh miró a Maya y ambos se encogieron de hombros y siguieron el recorrido que anteriormente hizo el pelilargo.

Una vez en la primera planta todos estaban muy tensos al tener presente al poderoso shaman, aun que la única que parecía en perfecta calma y sin inmutarse como siempre era Anna, que bebía té en la mesa de la sala que tenia vista al patio.

Cuando Maya llegó a la primera planta comenzó el interrogatorio, o mas bien la burla.

-¡Pero mira nada más! – alzó la voz el chino -, si no es la nueva novia Asakura – se burló al tener obvio conocimiento de en donde había pasado la noche la morena.

-Bien guardado se lo tenían, pue – apoyó Chocolove.

-Y muy seria que se veía ayer, mujeres, nadie las entiende – se quejó Horo.

Maya estuvo a punto de decir algo cuando Anna hizo sonar su taza contra la mesa – Dejen de hacer comentarios estúpidos en mi casa – ordenó con voz autoritaria.

-Eso es cuñadita, se te puede contagiar lo imbécil – Hao sonrió pero asesinó con la mirada a los presentes -. Además – caminó hasta sentarse junto a la rubia y se sirvió una taza de té -, pueden contagiar también a mi sobrino – sonrió apoyando su cabeza sobre una de sus manos y miró con una sonrisa a la rubia que permanecía inimputable junto a él.

En ese momento todos se unieron en un sonoró ¡¿Qué?!, y miraron al castaño parado junto a la morena con una tonta sonrisa en los labios.

-Jijijijij, bueno, era una sorpresa – se rascó la cabeza con despreocupación.

Maya sonrió y evadió al grupo que se acercaba a él para felicitarlo y abrazarlo, dirigiéndose a la mesa junto al shaman de fuego y la rubia – Bonita manera de anunciarlo – dijo con simpleza sin mirarlo y sirviendo una taza de té.

Hao se encogió de brazos – Un Azakura es motivo de celebración.

-¿Lo es para ti? – preguntó perspicazmente Anna.

El chico la miró y sonrió – Al contrario de lo que piensas Anna, la familia es importante para mí.

-¿Es por eso que decidiste matar a tu hermano? – contraatacó la rubia.

-Esa no es mi intención ahora – aseguró el chico -, solo quiero que los shamanes más poderosos estén de mi lado y debo reconocer que tengo cierto… resentimiento hacia Yoh pero sigue siendo mi hermano y además ha progresado mucho en estos 5 años – miró a su hermano que aun era abrazado y golpeado simultáneamente.

-Yoh nunca se unirá a ti – aseguró Anna.

-A menos que tengas buenos motivos para convencerlo – se atrevió a interrumpir la moreno, manteniendo su vista en el patio.

Hao sonrió – Los tengo – miró a Anna -, ahora más que nunca estoy convencido de quien es el verdadero enemigo y… - tomó aire para decir lo que seguía -, y necesito de mi familia para proteger lo que amo – terminó mirando a la morena que no prestaba atención alguna a él.

Anna notó que las palabras de Hao eran sinceras pero que a la ver ocultaba muchas cosas - ¿De qué hablas? – preguntó buscando su mirada.

-Aun no es momento – dijo él a secas.

-Bueno – Maya se puso de pie -, aun que tu enigmática historia es fascinante – rodó los ojos -. Yoh debemos entrenar – caminó hasta el pórtico donde se estiró un poco -. No solo de palabras se vive – volteó a ver a Hao -, si no de actos – sentenció ante la sonrisa del shaman de fuego y saltó al patio.

Como pudo, el gemelo menor se libro de sus amigos, pasó por el lado de su esposa y se inclinó para besar su mejilla a lo que ella oculto su felicidad ignorándolo.

-Un momento – habló Ren mirando a la morena, la cual lo ignoró completamente mientras hacia un par de estiramientos -. Te estoy hablando a ti, niña – dijo con desprecio y se ganó la mirada furiosa de Hao y la atención de una despreocupada ojiazul.

-¡Oh! – cubrió su boca con falsa sorpresa -, ¿me hablas a mi? – preguntó la chica con burla.

El chico resopló molesto y caminó con su cuchilla en mano – No es justo que solo entrenes con este idiota – apuntó con su arma a Yoh que ya se encontraba junto a Maya.

-¿Estas celoso? – lo miro de lado.

-De hecho – se adelantó ahora Horo un poco ruborizado -, también me gustaría entrenar contigo – pidió rascándose la cabeza con timidez y torpeza.

-Oh… - Maya miró a Yoh y este se encogió de hombros -, bueno no hay problema, si quieren unirse son libre de hacerlo.

-Pero no pueden interrumpir el entrenamiento de Yoh – soltó de la nada Anna.

Hao ya estaba sobrepasado por todo, trató con todas sus fuerzas de no quemar a todos vivos, pero recordó que si quería demostrarle a SU mujer que él podía cambiar, esa no era la mejor opción.

Respiró hondo un par de veces y se puso de pie llamando la atención de todos – Si ese es el caso – caminó hasta el pórtico y se inclinó para ver mejor a la morena – También quiero participar – le sonrió coquetamente, mientras ella solo le sostuvo la mirada tratando de disimular la fuerte punzada que sintió en su pecho.

-De ninguna manera – intervino Horo -, nos mataras a todos.

-Es cierto, pue – apoyó Chocolove.

-Creo que es la señorita Maya quien debe decidir eso – dijo Ryu.

-Tu cállate – regaño Ren.

-No te metas conmigo, mocoso – cambió totalmente su tono el hombre de gracioso peinado.

-¿Si buscas la muerte? – el chino se puso en posición de ataque.

-¡Ya basta! – alzó la voz Maya.

Silva que se había mantenido en silencio se acercó disimuladamente a la morena – No creo que sea una buena idea – la miró directamente a los ojos buscando alguna seguridad de lo que ella estaba a punto de hacer.

La chica solo suspiró – Si vamos a vivir todos bajo el mismo techo debemos aprender a… confiar – se dio la vuelta y caminó hasta una roca que sobresalía del hermoso y cuidado césped -. Trabajaremos todos juntos – miró directamente a los ojos del shaman de fuego que no dejo de mirarla en ningún momento -, las reglas sigue siendo solo una, no pueden matar a nadie durante el entrenamiento.

-Yo no practicare con él – puntualizó Ren.

-Perfecto, uno menos – dijo Maya encogiéndose de hombros.

-¿En serio pretendes confiar en él? – cuestionó alterado el chino.

Hao estuvo apuntó de golpearlo por hablarle con tanta confianza a la chica, pero ella se le adelanto – No es mi obligación entrenar con nadie de usted, entrenó con Yoh porque él y Anna me agradan eso es todo, el que quiera unirse en este entrenamiento es bienvenido, pero bajo mis reglas – habló autoritariamente -. A y otra cosa Ren – lo miro con una sonrisa burlona en los labios -, yo no soy tu amiga ni nada parecido, de hecho me desagradas bastante, por lo que sería bueno que midas la forma en la que me hablas y pares de pedirme explicaciones por cada maldita cosa que hago ¿si?

El chico solo la miró sin decir nada mientras Hao sonrió con soberbia la cual fue notada - ¿Y tú de que te ríes? – lo increpó el chino.

-De ti – dijo con sinceridad el pelilargo.

Maya dejo salir el aire y se decidió a anunciar como llevarían a cabo el entrenamiento - Haremos parejas, Ryu vas con Fausto – anunció la chica.

Los dos hombres se miraron y sonrieron, ninguno tenía problema por el otro por lo que sería agradable formar equipo.

-Chocolove y Horo-Horo.

-Prepárate moreno – sonrió el peliazul.

-Estoy listo, pue.

-Ren e Yoh.

-No – dijo automáticamente el chino.

-¿Por qué? – preguntó alzando una de sus delgadas cejas Maya, ya fastidiada por la actitud de él.

-Quiero la revancha – Ren sostuvo su lanza, apuntando la cabeza de ella.

La morena solo suspiró y negó – Si puedes derrotar, aun que sea una vez a Yoh, cambiaremos de parejas – ofreció.

-Eso será sencillo – dijo confiado.

-Ya lo veremos – sonrió ella y dirigió su vista al shaman de fuego que la miraba sonriente - ¿Puedo saber de qué te ríes? – preguntó bajando de la roca y caminando hasta él mientras los demás se preparaban.

-De nada importante – dijo Hao con simpleza.

Maya rodó los ojos y los vio a todos listo para hacer la posesión de objetos – Un momento – se dirigió al grupo -, solo será un entrenamiento cuerpo a cuerpo, no pueden usar a sus espíritus acompañantes.

-Pero somos shamanes – dijo incrédulo Ryu.

-Y humanos, si no tienen habilidades propias no podrán entregarles un cuerpo resistente a sus compañeros – informó ella.

-Nunca he visto tu posesión de objetos – sonrió burlon Ren.

-Y no la veras – cortó ella -, además – caminó con lentitud hasta posarse cerca del oído del chico susurrando -, no necesite de una para noquearte – se alejó un poco y miro con burla los furiosos ojos oro del chico -. Como sea, comiencen luchas cuerpo a cuerpo – dio la orden y volvió junto a Hao que la esperaba ahora con el rostro serio, lo que la sorprendió un poco.

-¿Qué le susurras tanto al chinito ese? – hizo un movimiento despectivo con la cabeza sin despegar la mirada de ella.

-Nada que te importe – ella colocó sus manos con las palmas abiertas en posición de defensa y acomodó sus piernas para tener mayor estabilidad – Comencemos.

-Como quieras – Hao estaba molesto, mas bien, celoso, ¿por qué tenía que acercarse a otros hombres tanto? y más aun frente a él, lo fastidiaba, de mala gana adoptó una posición similar a la de la chica pero un poco más marcada.

Sin decir nada se lanzó contra ella dando una serie de golpes de puño que eran amortiguados en los antebrazos de la morena, en un descuido de él, Maya localizó un punto descubierto justo en sus costillas, espero un par de puños mas y se agachó para dar un seco pero potente golpe.

El chico toció un poco, no se esperaba que ella fuera buena analizando mientras recibía ataques – Cansado – se burló ella.

Él sonrió – Ni un poco – se recompuso y fingió continuar con los golpes, cuando la chica cubrió su torso él aprovecho el momento, barrió con uno de sus pies los de ella y la tiró al suelo, no sin antes de que ella cayera sujetarla para que no se golpeara -. Estarías muerta en este momento – la puso de pie con cuidado y se giró a sentarse en el pórtico.

Ella solo lo siguió en silencio, mientras observaba a los demás pelear, la pareja de Ryu y Fausto era la más notoria, si bien Fausto era un poderoso shaman, no tenía mucho conocimiento de golpes o peleas cuerpo a cuerpo como lo tenía Ryu, al ser un ex pandillero era obvia su experiencia.

-¡Fausto! – alzó la voz la chica y ambos hombre pararon -. Sube tus manos hasta tu cara y apaga tus codos a tu cuerpo – aconsejó haciendo la mímica para que él la imitara.

El pálido hombre lo hizo, cuando Ryu reanudo los golpes por lo menos ya no de daban de lleno en el cuerpo si no que los amortiguaba, era un comienzo.

Continuo observando y Chocolove también tenía cierta ventaja aun que muy leve sobre el peliazul, sonrió y nos les aconsejó nada ya que Horo-Horo parecía imitar algunos movimientos del moreno lo que lo llevaría pronto a emparejar sus niveles.

-¡Eres un maldito! – gritó Ren y la chica inmediatamente dirigió su mirada a él.

Parecia que había perdido la calma, golpeaba sin descansó a Yoh quien esquivaba ágilmente todos los golpes.

-¡Bien, Yoh! – vitoreó ella.

-¡Tu cállate! – regañó Ren.

-¡Oye! – Hao se puso de pie -, ya me estoy cansando de que le hables así – caminó con decisión hasta el chino que quito su vista de Yoh para increpar al pelilargo.

-Oh, en serio ¿y vas a hacer?, yo le hablo como se me da la gana.

-¡Ren! – llamó Yoh.

-No te metas, hermanito – Hao le dio una mirada de advertencia -. Harías lo mismo en mi lugar.

El gemelo menor se detuvo ante la verdad, si alguien le hablara de ese modo a Anna también querría golpearlo.

-¡Ya basta! – Maya tomó el hombro de Hao -, por favor – le dijo bajo clavando sus bellos ojos en los de él.

El chico la miró unos segundo y dejo salir el aire – Aléjate de ella – soltó con tono asesino al chino.

-¿O si no que? – provocó Ren.

-¡Ren, es suficiente! – Maya le gritó.

-No, si este idiota cree que puede amenazarme está muy equivocado – alzó su mano - ¡Bason! – llamó a su espíritu que en un segundo de posicionó en su palma -, Posesión a la cuchillar – ordenó y se lanzó a atacar a los chicos.

Hao tiró de Maya y la cubrió con sus brazos - ¿Qué haces? – preguntó ella pero él no respondió, solo sonrió.

Cuando Ren estuvo a unos centímetros de ellos, fue parado de golpe por una barrera de fuego siendo expulsado por los cielos baros metros en el jardín.

-¡Ren! – gritó Yun corriendo desde el interior de la mansión a socorrer a su hermano.

-Tranquila, no le hice daño – trató de tranquilizar Hao, aun envuelto en la barrera de fuego junto a la rubia.

-Es un idiota – reconoció la chica y miro al shaman junto a ella – pero tu aun mas al caer en su estupido juego.

Hao sonrió y la barrera desapareció.

Ren alejó con brusquedad la ayuda de su hermano y se puso de pie - ¡Eres un maldito! – trató de lanzarse contra los chico de nuevo pero nuevamente Hao fue mas rápido y soltando solo una mano de su agarre a la chica, esquivó el golpe junto con ella y de un certero movimiento de su mano noqueó al chino dejando caer al suelo.

-Con eso se calma – aseguró orgulloso.

Maya solo suspiró y se alejó con suavidad de él – Yun – le habló a la chica que estaba angustiada al margen de la escena -, deberas hablar con él y tratar de calmarlo, de no conseguirlo deberá mantenerse alejado de nosotros.

La peliverde se acercó con precaucion a su hermano y solo asintió ante el concejo.

-Bueno será mejor que nos detengamos por el momento – aseguró la chica mirando al grupo -, por la tarde volveremos a entrenar y… - de un momento a otro cayó al suelo tomando el costado de su abdomen con una mueca de dolor en el rostro.

-Maya – llamó hao mientras se arrodillaba junto a ella.

La chica respiraba con dificultad y cuando alejó su mano de su cuerpo dejo expuesta una herida sangrante – Nos atacan – dijo aguantando el dolor.

Ooooooooooooo

Agradezco a….

MeridaHime: La personalidad de Anna se mantiene con los demás pero la pondré un poco más abierta con su familia (esto incluye a Hao y Maya), Hao siempre ha tenido conocimiento de la verdadera historia con Maya pero es ella quien desconoce muchas cosas. Habrán celos de parte de Hao y también de Maya, solo espera =). Agradezco tu apoyo y espero seguir contando contigo, un beso.

Sovereignty-Perfection-Doll: Es un hecho que Hao respeta a Anna y simpatiza con ella de la misma manera en que Yoh simpatizara con Maya ya que las personalidades son compatibles, el bebe será clave en la historia. Agradezco tu apoyo y espero seguir contando contigo, un beso.

Lyly-M: Maya no puede reaccionar con rechazo puro a Hao porque realmente no lo siento solo se niega a l creer que no son sus propios sentimientos, pero una reencarnación vive en armonía con las almas de la nueva vida, eso es lo que ella debe entender y lo que Hao le dio a entender. Agradezco tu apoyo y espero seguir contando contigo, un beso.

Alice: Gracias por seguirme y apoyarme, espero seguir contando contigo, un beso.

Tarde pero ya estoy más desocupada con mis responsabilidades, así que actualizare más seguido por un tiempo.

Como siempre si pasan por mi fic, les agradecería dejar un mensaje para saber que les va gustando y que de verdad tengo apoyo.

Bueno espero le guste un poco mas, nos leemos en el siguiente capitulo =)