CAPITULO
REUNIENDO VALOR
Texas, EEUU…
-Debemos apresurarnos – dijo Silva, tomando el hombro de su amigo Kalim.
El oficial apache asintió – La tribu se ha dividido, Goldva pronto irá por nosotros.
-Hao Asakura es el shaman mas poderoso, el que debe ser el Rey, estaremos bien con él – habló con seguridad Nichrom.
Silva dejó salir el aire con resignación – No creo que Hao quiera seguir por el camino de la destrucción, él…
-Sin importar cual sea el camino que decida tomar – Magna interrumpió -, solo un apache será el que le devuelva el sentido al mundo shamanico.
-Solo un apache podrá unir los mundos – completó Namari -, no solo el espiritual con el shaman, sino que también el humano.
Silva y Kalim intercambiaron una mirada – Míralo por el lado positivo – se encogió de hombros el último -, al menos tiene seguidores en la tribu que nos serán de ayuda.
-¿Ya nos podemos ir? – preguntó Nichrom impaciente.
-¿Avisaron a sus áreas? – cuestionó Silva al grupo completo, recibiendo un asentimiento del grupo entero -. Bien, entonces en marcha.
Los cinco oficiales usaron sus espíritus tótem como alas y partieron rumbo a Japón para unirse al grupo.
-o-
-Puedes irte – dijo cortante Anna pero guardando su seriedad acostumbrada.
Kanna se puso de pie con la cabeza gacha – Luego de esta cooperación, ¿podre unirme al grupo del Señor Hao?
Anna miró a Maya, que permanecía de pie frente a la ventana masajeando su frente – Ya te avisaremos de nuestra decisión.
La peliazul asintió – Con su permiso, mis señoras – y así silenciosamente se retiró.
Anna relajó solo un poco su postura - ¿Crees que sea verdad? – preguntó la rubia.
-No vi mentira en sus ojos – aseguró Maya con una acongojada sonrisa adornando su preocupado rostro.
-Eso creí – asintió la rubia y frotó un poco su abultado vientre.
La morena suspiró profundamente – Bien, comenzare a mover algunas cosas yo también – anunció.
-¿A qué te refiere? – preguntó curiosa Anna.
Maya sonrió de lado con aires de superioridad – Hice muchos… conocidos en estos años, algo debo poder hacer.
-Sabes que Hao no estará de acuerdo, verdad – aseguró la rubia.
La ojiazul se encogió de hombros – No se puede hacer nada.
-Es verdad – le respondió la chica, frotando nuevamente su abultado vientre sintiendo incomodidad.
La morena se preocupo un poco y se arrodilló junto a ella - ¿Te sientes mal?
-No, solo está bastante inquieto – se quejó incomoda Anna.
-Inquieto como su padre y su tío – dijo tiernamente Maya y acercó su mano al vientre.
Justamente en el momento que puso su mano, él pequeño paró de moverse y la morena pudo sentir como la pequeña creatura que crecía en el interior de la chica le trasmitía energía espiritual, muy débil pero lo hacía.
-¿Qué es eso? – preguntó angustiada Anna.
Maya sonrió – Es un pequeñito poderoso – sonrió -. Deja que mami descanse un poco, ¿sí? – acarició nuevamente el vientre, pasando un poco de su energía espiritual, muy débilmente -. Tendrás un fuerte shaman.
-¿Niño? – cuestionó la rubia sorprendida.
Maya asintió – El heredero Asakura – sonrió.
Las chicas estaban embobadas con la idea de un pequeño, emocionaba a la rubia pero su rostro se ensombreció cuando vio la alegría y el dolor mezclado en los azules ojos de la chica.
-Yo… - trató de hablar Anna pero fue interrumpida.
-¡Maya! – el gritó de Hao venía desde fuera de la habitación -, ¿Por qué demonios están encerradas?
La morena rodó los ojos – Impaciente y desesperante, esas son cualidades que espero no heredes – habló cerca del vientre de Anna y ambas rieron un poco.
-Annita… - la voz de Yoh se dejo escuchar también.
-¿La chica ya salió? – cuestionó casi en susurro la morena.
-Sí, los espíritus de la naturaleza la ayudaron a salir sin ser detectada y ellos no interferirán con la barrera de Hao – informó Anna.
-Bien – tomó aire y lo dejo salir con lentitud -, que empiece el espectáculo – sonrió la morena y sus ojos se iluminaron en azul eléctrico.
La puerta se abrió al segundo que la chica volvió a la normalidad - ¿Qué hacían? – preguntó un tanto molesto Hao.
-Yo no tengo que darte ninguna explicación – respondió desafiante Anna.
El pelilargo le sonrió de manera fastidiada – No estoy preguntándote a ti, cuñadita.
Yoh se acercó a su mujer y la ayudó a ponerse de pie – ¿Está todo bien? – se limitó a preguntar, ya que él sabía que si debía saberlo, Anna se lo contaría, si no, no tenía importancia.
-Todo bien – le aseguró la rubia con una ligera sonrisa -. Estoy cansada, ha estado inquieto.
-¿Inquieto? – preguntó conmocionada Yoh.
-Maya aseguró que será un niño – le informó Anna.
Yoh miro a la morena – Así es – asintió ella.
-Un niño, ¿eh? – dijo Hao acercándose a la rubia, dándole tregua a su genio -, ¿puedo? – le preguntó con una media sonrisa burlona.
-Adelante – le dijo Anna con seriedad, no le molestaba, más que mal eran familia.
El pelilargo acercó su mano y pasó lo mismo que con la morena, él pequeño comenzó a mandar descargas de energía espiritual.
Hao miró a Maya y ella solo se encogió de hombros con una sonrisa, era muy extraño, hasta para un bebe shaman el manejar así su energía.
Hao le dio unos ligeros toques de su energía y se alejó – Veo que la familia Asakura tendrá un poderoso heredero – sonrió.
Yoh abrazó a su mujer muy orgulloso y ambos salieron para que ella pudiera descansar.
Una vez solos, Hao volteó a ver serio a la morena - ¿Me dirás porque estaban encerradas?
De manera muy inocente la chica contestó – Nada importante, solo… conversaciones de chicas.
-Mmmmm… - dijo él de manera pensativa y caminó hasta quedar a espaldas de ella y hablarle al oído -, entonces que estuvieran aquí encerradas y el hecho de que alguien salió de mi campo no está relacionado, ¿verdad? – susurró lentamente.
-¿Alguien salió de aquí, sin tu autorización? – preguntó ella fingiendo indignación -, ¡pero qué escándalo! – se carcajeó un poco.
-Muy graciosa – el pelilargo la abrazó -, ¿qué me ocultas?
-Nada que no sabrás eventualmente – ella volteó sin romper el abrazo -, confía en mí – le pidió acariciando su rostro.
El pelilargo entrecerró sus ojos y luego dejó salir el aire, juntando sus frentes – No me gusta que me oculten cosas, menos tú.
-Amas tener el control de todo – ella rodeó de manera sugerente el cuello del chico -, eso es natural en ti, cariño.
El fuego interno en él se prendió al instante – Me gusta que me llames así, ¿por qué no lo haces delante de los demás? – preguntó mientras le besaba el cuello a la chica.
-Porque no están los ánimos para eso, ¿no crees? – contestó ella dejándose hacer.
Ante eso Hao paró con su tarea - ¿Te estás refiriendo al chinito? – preguntó tratando de ocultar su enojo.
"Oh, no" pensó la morena, sabiendo que no había sido buena idea llevar la conversación por ese camino – No solo por él – trató de mejorarlo.
El shaman entrecerró sus ojos – Maya…
-Solo cálmate, ¿sí? – le pidió ella anticipando a lo que venía -. Debes tratar de controlar tu mal genio.
-¿Mi mal genio? – cuestionó el alejándose de la chica unos centímetros -. El maldito se fija en mi mujer y soy yo el que tiene que controlarse, ¿me hablas en serio?
La chica rodó los ojos un tanto divertida – Puede fijarse en lo que quiera – se acercó nuevamente y lo rodeó por el cuello con sus finos brazos -, no es él quien me tiene, ¿o sí?
-Más vale que ni lo piense – le aseguró el shaman de fuego mientras la atraía aun más a su cuerpo, arrinconándola contra la pared cercana y besándola con pasión desbordada.
Ella solo se dejo llevar, las fuertes manos de él se aferraban a su cintura, mientras que su lengua exploraba sin miramientos el interior de su boca.
Cuando el aire faltó, juntaron sus frentes con las respiraciones ligeramente agitadas – No comiences a crear problemas, por favor – pidió ella con tono suave -. Sé que no es de tu agrado pero Ren es parte de esta… "familia", si quieres llevar las cosas bien no puedes hacer una tormenta de esta insignificancia.
-No es una insignificancia para mí – aseguró Hao sin despegar su mirada de ella y manteniendo su tono firme -, él quiere lo que es mío y me fastidia, así de simple.
Maya dejó salir el aire junto a una pequeña risita – Ya tranquilo – le rozó los labios dándole un beso, unos toquecitos en la puerta los distrajeron.
-Señorita Maya – la voz de Opacho los interrumpió.
Maya pestañeó un par de veces y se encminó a la puerta - ¿Ocurre algo? – le preguntó a la pequeña luego de abrir la puerta.
La pequeña negó – Opacho solo quiere saber si puede hablar a solas con la Señorita Maya.
La moreno arrugo el ceño y negó delicadamente – Opacho – se agachó un poco para quedar a la altura de la niña -. Claro que podemos hablar pero no me gusta que te sigas refiriendo a ti misma en tercera persona, no es… correcto.
La pequeña ladeó un poco su cabeza sin comprender.
Maya suspiró y miro de lado a Hao - ¿Desde cuando la cuidas?
El chico alzó una de sus cejas – No tenia ni un año cuando la encontré.
-Entiendo – afirmó la morena mirando nuevamente a la pequeña -. ¿Opacho tu sabes leer o escribir? – la niña negó y Maya se puso de pie mirando muy molesta a Hao - ¿En serio?
El shaman se encogió de hombros – Estábamos ocupados en otras cosas – se excusó.
La morena dejo salir el aire, no tenia caso rebatir eso – Me ocupare de ello – habló para si misma -, por lo pronto – volvió a mirar a la niña -, ¿Qué es lo que necesitas decirme?
-Hay un hombre extraño esperando por usted en la puerta principal – anunció la niña.
Hao se adelantó serio - ¿Cruzó mi barrera?
Opacho negó – Esta parado justo fuera de ella, pero demando ver a la Señorita.
Maya no tuvo oportunidad de decir nada, solo vio como el shaman de fuego prácticamente se lanzaba al encuentro del extraño.
Una vez en el patio, pudo ver a todos en expectativa y alertas a la desconocida figura, nadie decía nada pero estaban alertas.
-¿Quién eres? – preguntó Hao adelantándose al grupo.
-Quiero ver a Maya – demandó el hombre con gruesa voz.
-No veras a nadie sin antes…
-¿Quién eres? – repitió la pregunta la morena, adelantándose a su chico y dejándolo con las palabras a medio salir.
Una sonrisa pudo distinguirse desde la negra capucha que portaba el sujeto – Tan insolente como siempre – dijo con tono burlón y se quitó el manto que cubría parcialmente su rostro.
-Kay… - susurró la morena con asombro puro -. ¿Pero cómo es posible?
El chico moreno de cabello corto y profundos ojos verdes le sonrió de lado – Dejaste salir el poder de Byakko en exceso y Almost pudo rastrearlos – señalo al pequeño espíritu en su hombro, una especie de conejo.
Aun confusa la morena se giró hacia Hao – Puedes dejarlo entrar, lo conozco – sonrió pero no vio intensiones en Hao de hacer algo - ¿Hao? – le pregunto.
-Aun espero que me digas quien es – demandó él.
-¿Justo ahora? – puntualizó ella.
El shaman de fuego se cruzó de brazos y la miró con una sardónica sonrisa – Si, justo ahora.
Ella torció los ojos y suspiró – Es un amigo, vivimos un tiempo juntos en los montes Nevados de Rumania, ¿feliz? – preguntó pero pronto notó que fue un grave error ser demasiado sincera en ese momento.
-¿Vivieron juntos? – alzó una ceja Hao y miró con odio al chico que sonreía de manera un tanto burlona.
-Hao… solo somos amigos, cálmate – se acercó Maya y puso las manos en el rostro del shaman de fuego, tratando de devolverlo a la realidad.
Empezaba a entender que esos ataques de ira podían ser controlados si solo no se seguía aumentando el fuego de él.
Hao enfocó su mirada en la de ella y luego de unos segundos suspiró, rodeó posesivamente la cintura de la morena y abrió un pequeño lugar en la barrera frente al desconocido – Que pase… - anunció Hao, mientras el chico entraba y se acercaba a ellos -. Pero tú y yo deberemos hablar a solas antes de que lo conozca – anunció con una sonrisa sádica y desapareció solo segundos antes de que el moreno llegara a ellos.
Reapareciendo en la habitación que ambos compartían, Maya no dijo nada, a decir verdad, había sido una manera bastante buena de llegar las cosas, si hablamos de Hao y su terrible temperamento de ogro.
-¿Y bien? – preguntó él -. No me dirás nada.
-Todo lo que diga ahora será producto de una discusión, así que te dejare hablar a ti primero – aclaró ella.
Él frunció el ceño y se alejó de ella recorriendo como león enjaulado la habitación – No me hagas parecer a mí el malo en esto. Aparece un desconocido, te habla como si te conociera de toda la vida, me pides que le deje entrar, al que por ahora es nuestro hogar, sin antes explicarme quien malditamente es y luego, cuando te pido una maldita explicación, solo me dices que vivieron, por que vivieron fue la palabra que utilizaste, juntos en las malditas Montañas Nevadas, el lugar más frio y desierto de este mundo – la respiración del shaman cada vez se aceleraba mas -. No me pidas o esperes que esté tranquilo o que lo reciba con un abrazo, si mi mujer, estuvo compartiendo más que una fraternal convivencia.
Maya abrió mucho los ojos - ¿Cómo supiste que…?
-No soy estúpido – la cortó él -, se cuando un hombre mira diferente a una mujer, y él, está deseando que lo mate.
-Bueno…
-Se que no es tu culpa – se acercó Hao a la chica, tratando obviamente de calmarse -, se que cada uno tuvo su vida antes de volver a encontrarnos, pero solo quiero matarlo – junto su frente con la de ella y negó -. Solo cuéntame toda tu historia con él, así no habrá nada que él sepa más que yo – casi suplicó.
Enternecida, Maya tomó el rostro de su amado y le dio un tierno beso, luego lo condujo a un rincón de la habitación y ambos se sentaron en el suelo – Cuando comenzó el torneo de los shamanes, mi abuela me contacto para participar y yo me negué por… obvias razones, me fui a Europa y conocí a Kay, el era un chico que tenia poderes espirituales pero no sabía cómo tratarlos, ambos éramos muy jóvenes, yo estaba sola y el vivía en un orfanato en donde lo maltrataban, por lo que huimos juntos, solo éramos unos niños pero vivimos cerca de cuatro años en esas montañas, pasamos el inicio de nuestra adolescencia juntos y esa es la época en la que los humanos comienza a descubrir sus… atracciones por el sexo opuesto…
-No… - dijo Hao -, maldición, continua – cerró los ojos furioso, sabiendo lo que venía.
Maya suspiro sintiéndose incomoda, pero siendo necesario contarle esa importante etapa de su vida – Comenzamos una relación cuando cumplimos quince años, él fue el primero en muchos sentidos pero más importante que eso fue mi amigo, aun que luego entendí que mi camino y destino no estaba junto a él por lo que…
El shaman se removió inquieto – Por lo que que, Maya…
-Solo me fui – suspiró la chica -, nunca le dije nada solo me fui – negó suavemente y fijo sus ojos en los de Hao -. Durante los años nos vimos un par de veces pero james aclare las cosas con él y creo que es algo que le debo.
-Tú no le debes nada a nadie – cortó el chico irritado.
-Hao.. – llamó ella con tono conciliados.
Refunfuñando, el pelilargo se cruzó de brazos y reposo su espalda en la muralla cercana – Lo que tengas que hablar con él, será en mi presencia – cedió.
La morena sonrió, ya que eso era un fuerte avance para él – Claro – gateó un poco y se sentó ahorcadillas sobre Hao.
-¿Qué haces? – preguntó el bajando un poco su guardia pero sin dejar de fruncir el ceño.
Maya sonrió y le besó el cuello de manera sensual y lenta – Te traigo al presente – movió sus caderas de manera sugerente -, se donde esta esa imaginación tuya – lo miró con los ojos entrecerrados – y no me gusta.
Hao chasqueó la lengua – Acabo de saber cómo mi esposa inicio su vida sexual con un maldito que acaba de aparecer en mi puerta, no esperes que imagine arcoíris o corazones.
Maya soltó una risita – Me esperaba que en tus tiempos libres imaginaras llamas o algo asi, pero los arcoíris le pegan a tu adorable genio, cariño.
Sonriendo, el chico la tomo de las caderas – Creeme mi amor, eres la protagonista de todas mis fantasías – con fiereza, la tomo por la nuca y la beso profunda y posesivamente.
Sin respiración, la chica abrió lentamente los ojos – Creo… creo que deberíamos bajar, tenemos que…
-Tenemos que estar justo aquí – completó el shaman de fuego poniéndose de pie, mientras enlazaba las finas piernas de su mujer alrededor de sus caderas y la llevaba hasta una de las pared para arrinconarla -. Te necesito, ahora – besó el largo cuello de la chica – Necesito conectarme a ti, necesito tu cuerpo, necesito tu alma – susurró contra su morena y erizada piel -, pero más que nada, necesito tu corazón.
Maya enredó los dedos en el largo cabello del chico y jadeó – Hao… - bajó sus piernas con cuidado y lo miro, el fuego en sus ojos quemaba cada parte de su cuerpo.
Sin esperar respuesta, él se quito su capa dejando su desnudo torso expuesto – Maya… - dijo su nombre con pasión y amor mezclados.
Ella comprendió que él la necesitaba tanto como ella a él, por lo que deslizo sus pies fuera de sus sencillos zapatos y sin prisas se quito su top, seguido de sus pantalones holgados y su ropa interior, presentándose totalmente desnuda frente a él – Siempre tuya…
Él sonrió triunfante y bajo sus pantalones con rapidez, mostrando su imponente hombría – Eso es música para mis oídos – volvió a tomarla por la nuca y la besó salvajemente.
La morena solo puso colar sus brazos en el cuello del chico y al instante fue nuevamente alzada, rozando sus carnes ardientes y exitandose hasta sus límites.
-Ya estas lista – declaró él -, lista para mí – dijo mientras la acorralaba contra la pared y se introducía de una sola vez en ella.
-Hao… - suspiro en gemido ella -. Te amo…
-También te amo – dijo él mientras comenzaba a salir y entrar con mayor ritmo -. No dejare que nada ni nadie nos vuelva a separa… otra vez… oh mierda – apretó el trasero de la chica al sentirla muy apretada, cosa que lo excitaba locamente.
-Hao – llamo Yoh desde fuera de la habitación.
El pelilargo no se detuvo – Ahora no – casi gruño.
-Creo que… - trató de decir Maya pero el shaman de fuego la besó y le dijo en susurró
-No me detendré – sonrió se lado y volvió besarla.
Las envestidas fueron cada vez más intensas, Maya sentía que su cuerpo se iba a romper en cualquier momento y cualquier sonido era ahogado en los labios del chico.
Sin poder mas clavó sus uñas en la espalda del moreno – No puedo… ya no puedo – trató de decir.
Hao puso las manos en la pared y se dio impulso para llegar aun más profundo en la chica – Hazlo conmigo, preciosa… arg… solo… hazlo – su ritmo era frenético.
Maya cada vez clavaba mas las uñas en la espalda del chico de manera inconsciente – Si… si… Hao… - terminó por decir mientras escondía su rostro en el hueco del cuello del chico y su climax la llevaba a la gloria.
Por su parte, Hao derramaba su semen cálido dentro de ella y acariciaba su espalda entre los residuos de espasmos.
-Eso fue…
-Intenso – completó ella.
Luego del beso más tierno que se habían dado, Hao salió con cuidado de Maya y la bajo, ambos se asearon un poco y bajaron juntos de la mano.
-Hermano – llamó Yoh con rostro serio.
-¿Qué? – preguntó el shaman de fuego, rodeando la cintura de su mujer.
-Silva llegó con los apaches – le dijo señalando el patio trasero – Nichrom está atacando a los chicos pero Anna lo mantiene sellado.
-¿Qué? – preguntó furioso el pelilargo y se dirigió a donde ahora, se escuchaban gritos.
-¡Sueltame, ya! – gritaba el general apache, mientras Senki y Kouki lo sostenían.
La rubia dueña de casa se mantenía firme de brazos cruzados, frente a él.
-¿Qué pasa aquí? – pregunto Hao.
-Señor Hao – dijo Nichrom.
-Anna… - la llamo el shaman de fuego, a lo que la rubia entendió y ordenó a sus guardianes desaparecer.
Inmediatamente se desvaneció, a lo que Yoh llego rápidamente a cargarla – El pequeño le esta consumiendo su energía espiritual, esto fue un gran esfuerzo – concluyó Maya.
-Fausto – llamó Hao -, ¿puedes atenderla?
-Claro, por aquí Yoh – dijo el médico, mientras caminaba con el preocupado chico de vuelta a la mansión.
-Señor Hao, estos idiotas…
-¡Callate! – gritó el pelilargo -, si algo llega a sucederle a mi familia – el poder espiritual del chico comenzó a materializarse en grandes llamaradas -, juró que voy a…
Maya tomo su mano – Calma, cariño.
El shaman tomó aire y lentamente comenzó a normalizar su respiración, las llamas se extinguieron y su mirada se fijo en Nichrom.
-Señor…
-Todos los presentes estamos aquí por la misma razón, no es necesario que desconfíes de nadie aquí – explicó con calma Maya.
-¡Me lo dice la que abandono la aldea para salvarse? – dijo el oficial con recelo.
Hao iba a adelantase para cerrarle la boca pero la chica le dio un apretón en la mano – Se que eres consciente de la historia original, no es necesario que tomes esa actitud.
-Trate muchas veces de decirte que el Señor Hao no era malo, pero nunca escuchaste, solo huiste, cuando el mundo y la aldea más te necesitaban.
-Mis memorias estaban selladas, ¿Qué esperabas que hiciera? – preguntó Maya casi gritando.
-Que te quedaras, que confiaras en lo que tus propios ojos te iban a enseñar – se defendió Nichrom.
-Ya es tarde para recriminaciones, yo no lo hice mejor que ella – intervino Hao -, también deje sellar mis recuerdos y mi verdadera motivación – un suspiro relajo su alma y lo comprendió. El y Maya no eran los únicos dañados con el engaño creado por Goldva, habían más, los apaches -. No es momento de buscar culpables o responsabilizar a nadie, tanto Maya como yo fuimos débiles y nos dejamos manipular.
-Pero usted siempre tuvo motivación, siempre busco llegar a donde realmente pertenecía, ella por su parte – miró a la chica con resentimiento y recelo -, nos abandono, abandono a todos los que en la aldea creíamos en ella, y creíamos en usted, en sus ideales, en el mundo en el que realmente deberíamos vivir.
-De eso ya nada se puede hacer, cada uno tomo sus decisiones y ya estamos en el camino que nos condujeron cada una de ella – miro a su esposa y le dio una sonrisa -. El suprimirte y el dolor siempre estarán marcados en nuestro pueblo, ahora, vendrá un dolor mas grande, las guerras siempre conllevan muerte y dolor, solo espero que esto termine pronto y podamos tener el mundo que realmente los grandes espíritus querían para nosotros.
-Esa maldita vieja debe pagar - dijo Nichrom con ira en su voz.
Hao soltó la mano de su mujer y se acerco un pococ mas al shaman – No quiero tanto odio en esta batalla, si quieres ser parte de esto, debes dejarla ir.
-Pero Señor Hao…
-Sabemos lo que ha hecho Goldva, pero aun así, sigue siendo parte de nuestra gente – negó y la seriedad de lo que estaba diciendo en esos momentos lo hizo entender -. Debemos restablecer el orden y la igualdad de la voluntad de los Grandes Espíritus, y solo pelear si es realmente necesario – Nichrom parecía comprender, pero años de recelo y odio no eran fáciles de olvidar -. ¿Podrás intentarlo?, ¿O deberás dejarnos?
Esa pregunta hizo que el apache soltara una buena bocada de aire, y luego de unos segundos habló más calmado – Hare lo que el camino que usted esta trazando para nosotros dicte, si es su voluntad unificar, eso es justo lo que hare.
Maya miro a Nichrom pero este le rehuyó la mirada, al parecer necesitaría mas tiempo para perdonarla.
Con lo nuevos miembros del grupo, Hao ya sentía que todo era inminente la batalla, pero ajeno a lo que se estaba tramando a las afueras de su barrera, esa noche durmió en paz, una paz que no duraría mucho.
-O-
Continuara
-O-
