CAPITULO 5

-¿Sakura, que sucede?- dijo en voz baja, tomando mi mano y frotando círculos suaves en la parte de atrás con su pulgar.

-Yo… salí con Daiki anoche y lo veré de nuevo mañana- dije rápidamente mirándolo a través del parabrisas. Lo vi tomar una respiración fuerte a través de sus dientes e hice una mueca lista para la explosión.

-¿Saliste con él?- murmuró sorprendiéndome, claramente eso no era lo que esperaba, lo mire, por alguna razón se veía triste.

-Lo siento, sé que él no te agrada pero en realidad es muy gentil conmigo- dije mirándolo a la cara, tenía los ojos entrecerrados, y sus manos estaban apretadas en puños sobre el asiento, su mandíbula apretada con fuerza.

No dijo nada.

-Fue divertido, pase un momento agradable- dije sonriendo.

Él abrió los ojos de golpe y echo la cabeza hacia atrás.

-¿Te acostaste con él Sakura?- preguntó venenosamente dirigiéndome por fin la mirada. Gemí en estado de shock ¿Qué si dormí con él? ¿En serio está preguntándome eso?

-¿Cómo puedes preguntarme eso? ¿Eso es lo que realmente piensas de mí? ¿Crees que soy una cualquiera que se acostaría con alguien en su primera cita?- pregunté abriendo la puerta y saliendo a toda prisa.

Escuche pasos detrás de mí antes de que él agarrara mi mano haciéndome detener.

-Lo siento, no debería haber dicho eso, sé que no debí, es sólo que es un maldito mujeriego Sakura, eso es todo lo que quiere de ti- dijo frunciendo el ceño con enojo.

-¡Oh, así que la única razón por la que alguien se interesa en mi es esa ¿no?!- grite intentando retener las lagrimas. Ahora estábamos empezando a atraer una multitud, la gente estaba deteniéndose a escucharnos discutir.

-¡Sabes que no es lo que pienso! ¡Pero él lo hará, confía en mí!- grito en mi cara haciéndome estremecer ante el sonido de su voz.

-¿Es tan difícil comprender que alguien querría estar conmigo por mi?- pregunte con la voz quebrada, dolida de que él pudiera pensar eso de mi.

-¡Sakura! ¡Por amor de Dios! Por supuesto que no, sabes que yo te quiero por cómo eres- dijo desesperado y con dolor en su mirada ámbar- ¿cómo puedes decir eso? Esto es diferente, él es mucho más grande que tú, sólo va tras una cosa- dijo tirando de mi mano tratando de conseguir que me acercara más a él.

Me mantuve firme no había hecho nada malo. Él dio un paso delante y envolvió sus brazos alrededor de mí apretadamente, besando mi frente.

-Lo siento Sakura bear, yo... no quise decir eso, por favor, perdóname, yo sólo... no me gusta ese tipo, no confío en él- susurró en mi oído haciéndome estremecer cuando un hormigueo se esparció por mi cuerpo.

-No hace falta que te agrade pero ¿puedes poner ese resentimiento contra él a un lado por mi?- pregunte en voz baja ya más tranquila al tiempo que envolvía mis brazos alrededor de él, enterrando mi cara en su cuello.

-Sí, puedo hacer eso por ti Sakura, haría cualquier cosa por ti- dijo besando mi frente de nuevo y suspirando.

-El show termino, vamos, todos vayan a clases- Eriol grito agitando su mano hacia la escuela, me aparte para mirar a Shaoran, él me sonrió, una débil sonrisa de derrota, le sonreí de vuelta y agarre su mano tirando de él hacia la escuela. No podía enfadarme con él.

La mañana fue rara, todos estaban preguntándome sobre Shaoran ¿cuánto tiempo teníamos de conocernos? ¿cómo nos conocimos? Todo ese tipo de cosas raras. Más chicas de lo normal estaban dándome miradas asesinas y ningún chico me invito a salir, lo cual agradecía.

-¿Tomoyo tú sabes qué está pasando?- pregunte mirando alrededor del comedor a la habitación llena de miradas de odio.

-Shaoran declaro su amor eterno por ti en el aparcamiento así que todas están celosas, escuche a las porristas hablando en los baños pensando maneras de vengarse de ti, para este punto creo que en realidad estaban hablando sobre poner un poco de veneno en tu bebida- dijo riendo.

-¿QUÉ?- chille mirando alrededor a todo el mundo con miedo.- ¡Él no declaro su amor eterno por mi! ¡Somos amigos! ¿Por qué todo el mundo está dándonos tanta importancia a mí y a Shaoran?- pregunte sin entender.

-¿A mí y a Shaoran qué?- dijo envolviendo sus brazos alrededor de mi desde atrás.

-Todas las chicas odian a Sakura porque le dijiste que la quieres y qué harías cualquier cosa por ella, alguien lo grabo en su teléfono y por supuesto toda la escuela lo ha visto- dijo Tomoyo mientras comía su almuerzo.

Gemí y Shaoran sólo se rió entre dientes dándome un apretón.

-Oh bueno, es la verdad ella lo sabe de todos modos- dijo besando mi cuello y empezando a succionar.

Me aparte riendo.

-No te atrevas a marcarme de nuevo Shaoran Li o si no- advertí tratando de lucir amenazante.

Él sólo se rió de nuevo.

-Estoy tan asustado de ti Sakura bear - dijo sarcásticamente agarrando mi mano y jalándome hacia su mesa.

-Así que ¿cuánto tiempo tienen ustedes dos estando juntos realmente?- preguntó Sayu una de las animadoras, su sonrisa era falsa y podía notarse odio evidente en sus ojos.

-¡No..no es así! Solo somos amigos- dije avergonzada y sintiéndome intimidada por aquella chica.

-Oh vamos Sakura sólo son curiosos- dijo Shaoran con una sonrisa mientras besaba el dorso de mi mano.

-¡No hagas eso!- dije quitando mi mano y negando con la cabeza hacia él. Había estado imposible desde que me senté, había estado jugando al novio enamorado todo el almuerzo, tocándome y besándome, riendo y haciéndome cosquillas. ¡No estaba negando nada, estaba empeorándolo todo! ¡Cada vez que alguien le preguntaba si me amaba él sólo decía que sí!

-¿Hacer que mejillas dulces?- preguntó inocentemente guiñándome un ojo.

-Shaoran en serio estas empezando a molestarme- dije intentando ignorarlo.

-Oooh.. ¿pelea de enamorados?- pregunto Yamasaki con una sonrisa.

-Entonces ¿ustedes dos van a casarse?- preguntó otra chica enredando su pelo alrededor de su dedo mirando a Shaoran soñadoramente.

-Eventualmente, me casaría con ella mañana mismo si de mí dependiera- dijo metiendo el cabello detrás de mi oreja. Mi rostro ardía en esos momentos. ¡Él esta empeorándolo todo!

Justo entonces mi teléfono sonó, mire el identificador de llamadas, era Daiki. Me levante de un salto con una sonrisa nerviosa.

-Disculpen- dije alejándome para tener un poco de privacidad.

-Hola Jailbait- dijo cuando respondí.

-Hola ¿qué haces llamándome? ¿No deberías estar trabajando?- conteste tratando de ignorar las miradas que venían de detrás de mi.

-Estoy en el trabajo, estoy en un descanso así que pensé en llamarte y ver como dormiste- dijo despreocupadamente.

-Dormí muy bien en realidad ¿que tal tú?- pregunté con una sonrisa.

-Honestamente no tan bien, no podía dejar de pensar en el beso, me hizo dar vueltas toda la noche- dijo burlonamente.

Me eche a reír ante su comentario.

-Mmm entonces ¿segura de que no podemos vernos esta noche?- preguntó esperanzado.

-Estoy segura, Shaoran y yo tenemos planes pero realmente esta molestándome en este momento así que si él no desiste de sus ideas entonces estaré libre- dije disparando una mirada de advertencia a Shaoran pero él no estaba mirándome sólo había bajado la mirada a su regazo y fruncía el ceño.

-Sí ¿qué está haciendo?- preguntó con curiosidad.

-Nada, sólo es una broma que ha ido demasiado lejos eso es todo, escucha será mejor que me vaya, te veré mañana por la noche- dije cerrando mi teléfono y regresando a la banca.

Me senté de nuevo y tome la mano de Shaoran apretándola suavemente hasta que me miro con una sonrisa falsa.

-Basta ya ¿por favor?- rogué, él sólo asintió y apretó mi mano de vuelta.

-¿Entonces quién estaba al teléfono?- preguntó Tomoyo dándome una sonrisa.

-E..era Daiki- dije con una pequeña sonrisa y ruborizándome levemente, todas las chicas en la mesa gimieron e inmediatamente comenzaron a preguntar sobre él, toda la plática sobre Shaoran y yo fue pasada por alto gracias a Dios.

Mire a Shaoran de nuevo. Se veía desanimado por algún motivo, deslice mi brazo alrededor de su cintura y me recosté contra él deseando verlo sonreír de nuevo.

-Lo siento, voy a dejarlo ahora- murmuró.

Me gire y le sonreí agradecida.

-Por cierto, también te quiero- susurré. Sonrió y deslizo su brazo a través de mi hombro, todas las incomodidades y los corajes fueron olvidados.

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-¿Dulce o salado?- grito Shaoran desde abajo sacudiendo dos paquetes de palomitas.

-Escoge tú no importa- grite mientras miraba mi pared de películas. Me decidí por Destino Final y me quite mi uniforme quedándome en ropa interior, me incline para agarrar mi pijama cuando la puerta se abrió y Shaoran entro.

-¡OH MIERDA! ¡LO SIENTO!- dijo sonrojándose y dándose la vuelta rápidamente.

-¿Estás sonrojado Shaoran? ¿En serio?- dije con una risita.- Sinceramente está bien, es como si me hubieras visto en bikini ¿no? Lo has hecho cientos de veces- dije negando con la cabeza hacia él.

El sólo se negaba a voltearse.

-Ehh... mi pijama está en ese lado de allí ¿podrías pasármela?- pregunté señalando los cajones junto a él, me volví hacia la película y me salte los trailers.

Cuando me volví hacia Shaoran estaba más cerca de lo que pensaba y choque con él perdiendo el equilibrio, sus manos reaccionaron rápidamente y me agarro de la cintura para estabilizarme pero luego las aparto rápidamente como si lo hubiera quemado. Lo mire a los ojos, parecía herido por algo, se veía como si estuviera tratando de resolver un problema de matemáticas muy difícil. Luego cerró los ojos y se alejo extendiendo su mano para pasarme mi pijama.

Me vestí rápidamente y me metí a la cama. Sin darme cuenta me encontraba observándolo mientras se quitaba la ropa quedándose en sólo sus boxers negros, los músculos de su espalda se tensaron cuando doblo su uniforme. No pude evitar sonrojarme al sorprenderme a mi misma mirándolo. Pero es que era imposible no notarlo, es tan perfecto y hermoso, que sinceramente creo que Dios se supero a si mismo cuando hizo a Shaoran.

De repente apago la luz poniendo fin a mis pensamientos. Suspiré, en serio necesito dejar de pensar así de mi mejor amigo, por Dios ¿qué pasa conmigo?

Me paso un tazón de palomitas así que empecé a comer para distraer mi mente.

-Entonces ¿te fuiste por lo dulce?- dije con una sonrisa.

-Sí, te hice las dulces y yo tengo saladas porque sé que querrás intercambiar en un rato, así podrás tener ambas de todos modos- dijo sonriendo.

Sonreí y mire la película. Realmente será un gran novio cuando finalmente se decida a elegir a alguien. Aleje los celos que sentí ante la idea de él estando realmente en serio con alguien, no tenía derecho a estar celosa, éramos amigos eso es todo. Me acurruque más cerca de él y suspiré felizmente cuando puso su brazo alrededor de mí mientras mirábamos la película.

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Shaoran insistió en estar presente cuando Daiki me recogiera la noche siguiente. Para mi vergüenza, se quedo abajo mientras me arreglaba, no sabía que íbamos a hacer esta noche así que me decante por una falda rosa que llegaba hasta la mitad del muslo y una blusa blanca. Esta noche me decidí por unas balerinas en caso de que camináramos a alguna parte, le di un poco de movimiento a mi cabello haciéndole algunas ondas y estuve lista pronto, así que fui escaleras abajo con Shaoran. Mientras entraba sus ojos se pegaron a mi y su boca cayo abierta por una fracción de segundo antes de que reorganizara su expresión y tragara saliva.

-¿Me veo tan mal?- pregunte mirándome a mi misma.

-No, te vez hermosa Sakura, es sólo que deberías ponerte una blusa diferente, puedo ver tu sujetador con esa- dijo frunciendo el ceño y frotando la parte trasera de su cuello nerviosamente.

Me reí.

- Llevaré un abrigo, y no se ve demasiado - dije sacudiendo la cabeza hacia él.

-Sí bueno, él no es como yo ¡él lo verá como una invitación!- dijo, luego inmediatamente me miro en tono de disculpa.

-Lo siento no debí decir eso, sólo estoy un poco preocupado, eso es todo- dijo mirándome de nuevo lentamente.

Después de un par de segundos él no hablo y comencé a sentirme un poco incomoda ¿por qué estaba mirándome así? ¿Sus ojos estaban sobre mi pecho y mis piernas?.

-¿Shaoran estás mirándome?- dije un poco sorprendida y sonrojada.

Salto un km en el aire y miro alrededor un poco culpable.

-¡NO!- dijo en voz alta, cambiando de un pie al otro luciendo claramente incómodo.

Me reí nerviosamente, sin saber qué decir.

-S-sólo estaba bromeando- dije rápidamente mientras él suspiraba y seguía frotando su cuello.

-¿No vas a avergonzarme verdad?- pregunté cambiando de tema.

-Sólo quiero hablar con él eso es todo- dijo justo cuando sonó el timbre.

-Yo voy- dije girándome y echando a correr pero agarro mi mano y me puso detrás de él, riendo y corriendo hacia la puerta primero.

-Mejor suerte la próxima vez niñita- dijo mientras abría la puerta sin dejar de reír.

-Hola Li, largo tiempo sin verte- dijo Daiki despreocupadamente.

-Vuelvo enseguida- dijo Shaoran empujándome hacia atrás, saliendo y comenzando a cerrar la puerta detrás de él. Metí la mano contra la puerta evitando que se cerrara en mi cara.

-¿En serio Shaoran?- pregunté sorprendida ¿realmente saldría a hablar con Daiki en privado?

-Esta bien, déjalo desahogarse- dijo Daiki con un guiño.

Shaoran cerró la puerta. Suspiré y fui a sentarme en las escaleras para esperarlos.

Después de un par de minutos Shaoran abrió la puerta y entro negando con la cabeza murmurando entre dientes, Daiki se veía molesto también.

-¿Todo arreglado?- pregunté.

-Si todo arreglado, que pasen un buen rato- dijo Shaoran lanzando su brazo alrededor de mis hombros. Beso mi mejilla y acerco su rostro a mi oído.

-Cualquier problema en absoluto me llamas e iré a recogerte, no me importa la hora o donde estés ¿entiendes?- susurró fieramente.

-De acuerdo, te veo mañana Shaoran- dije agarrando mi abrigo, levante la mirada para ver a Daiki y a Shaoran mirándose el uno al otro.

-Te vez genial, lindas piernas- dijo Daiki con una sonrisa mientras caminábamos a su auto.- Eres increíblemente hermosa- dijo levantando una ceja.

-Gracias- dije tímidamente mientras él me abría la puerta de su auto.

Condujo hasta un complejo comercial charlando amistosamente sobre cosas simples, realmente era fácil hablar y me sentía cómoda con él.

-Entonces ¿que estamos haciendo aquí?- pregunte mientras entrábamos al edificio, era un lugar extraño para llevar a alguien a una cita.

-Bueno, hay una pequeña cafetería en la parte trasera en la que hacen el mejor pay del mundo- dijo tomando mi mano y llevándome en la dirección correcta.

Entramos y nos acomodamos en nuestros lugares, quedé maravillada por la decoración del lugar, era una cafetería muy bonita. En ese momento un camarero vino.

-Hola ¿que puedo hacer por ustedes?- preguntó con voz aburrida sin levantar la vista de su cuaderno.

-Voy a querer un cappuccino y un pay de manzana con helado de postre- dijo Daiki y luego me miro.

-¿Y para usted señorita?- dijo el camarero finalmente mirándome, era muy joven probablemente de mi edad, me miro mientras pedía mi chocolate cappuccino y un pay de manzana. Sus ojos no me dejaron ni una vez, iban a la deriva hasta mi escote haciéndome sentir incómoda. Intenté cubrirme con mi abrigo sintiéndome realmente avergonzada.

-Amigo ¿en serio estás mirando descaradamente a mi novia mientras yo estoy sentado justo aquí?- preguntó poniéndose en pie y luciendo realmente furioso.

-Ehh... no, yo sólo ehh... -tartamudeó dando un paso atrás.

-Sólo ve por la comida antes de que rompa tu maldita cara- Daiki casi gruño luciendo aterrador. ¡Dios mío! ¡En verdad tiene temperamento, pobre camarero!

-Daiki eso está fuera de lugar y es vergonzoso- susurré apenada.

-¿Qué? ¿Por Dios no lo viste? ¡Estaba mirándote maldición! - dijo frunciendo el ceño hacia mí.

Realmente no me gustaba esta situación, tampoco me había vestido para llamar la atención, ni siquiera tenía los pechos enormes, tenía lo justo y necesario, no entendía porque me pasaba esto a mí. Pero Daiki y su escena de hace un momento hizo que todos pusieran su atención en nosotros. Nos sentamos en un furioso silencio por un par de minutos y estaba preguntándome si había tomado una mala decisión al venir esta noche.

-Lo siento no fue mi intensión avergonzarte- dijo sinceramente.

-Está bien, pero no puedes comenzar una pelea con la gente por mirar, de lo contrario tendría que pelear con todas las chicas del planeta por mirar tu rostro- dije dándole una sonrisa de lado.

-¿Pelearías por mí?- preguntó subiendo las cejas.

-No, yo no peleo, pero conseguiría que Shaoran lo hiciera- bromeé riendo.

-¿Qué es Li, tu pequeño perro faldero? En serio lo tienes bien entrenado- dijo riendo y sacudiendo la cabeza, mofándose.

-Realmente no me gusta le gente que habla mal de otras personas, Shaoran es mi mejor amigo, no entiendo que te ha hecho, quiero decir ¿por qué se llevan tan mal ustedes dos?- pregunté frunciendo el ceño.

-Bueno cuando Li aplicó para el equipo el entrenador lo puso como mi repuesto, me lesione y estuve fuera un par de semanas. Cuando volví tuve que compartir mi puesto con Li porque jugó muy bien mientras estuve fuera. No se me da bien lo de compartir así que me acosté con la chica con la que él estaba saliendo- dijo con un encogimiento de hombros como si no fuera nada. Me quede sin aliento, no es de extrañar que a Shaoran no le agrade.

-¿Tú qué?- dije echándome atrás y meneando la cabeza en señal de desaprobación.

-Hey ya no soy así eso fue hace tres años y él no iba en serio con ella de cualquier modo, sólo estaba molesto porque me metí en sus pantalones más rápido de lo que él lo hizo- dijo orgullosamente. ¿Estaba orgulloso de si mismo por eso? Creo que él no es lo que yo pensaba que era en absoluto.

Me puse de pie.

-¿Me puedes llevar a casa por favor?- dije agarrando mi abrigo y volviéndome hacia la puerta.

-¿Qué? ¡No! Vamos Sakura, por favor- dijo agarrando mi brazo y empujándome de nuevo en la cabina bruscamente y deslizándose a mi lado para que no pudiera salir.

Traté de levantarme de nuevo pero él empujo con fuerza sobre mi pierna para impedir que me moviera a cualquier lugar.

-Sólo escúchame por favor, lo siento- dijo con una cara de suplica. Negué con la cabeza.

-Sólo quiero ir a casa- dije forcejeando.

-No- respondió luciendo un poco apagado.

Metí la mano en mi bolsillo y saque el teléfono.

-¿Qué estás haciendo?- pregunto frunciendo el ceño de nuevo.

-Voy a llamar a Shaoran para que venga por mi- dije abriendo mi teléfono, antes de que pudiera marcar su número Daiki me lo arrebató de la mano y lo metió en su bolsillo.

-¿Qué haces? Devuélvemelo- dije ya enojada y extendiendo mi mano.

-Sakura, escúchame, lo siento, no debería haberte dicho eso y sé que no debería haberle hecho eso a Li en primer lugar pero estaba tan furioso con él. Después de que mis padres murieron el equipo era lo único que me quedaba en la vida. Todo se vino abajo, el fútbol era lo único que me mantenía cuerdo y Li vino y lo arruinó. Estaba muy enojado así que ataque, ya no soy así lo juro- dijo sinceramente mirándome a los ojos con una expresión suplicante.

-Por favor- dijo en voz baja mirando la mesa.

Suspire ¿Cómo se supone que voy a decir que no cuando se ve tan arrepentido y triste?

-Supongo que no puedo irme sin haber probado el mejor pay del mundo- dije todavía un poco molesta pero más tranquila. Su cabeza subió y me miro, una gran sonrisa se dibujo en su rostro.

-Entonces ¿qué es lo que quieres hacer ahora?- pregunto después de que habíamos terminado de comer y nos encontrábamos caminando por las calles.

-¡Oh! ¡Mira Daiki!- dije tan emocionada que casi saltaba arriba y abajo.-¿Qué hay de eso?- dije señalando, agarrando su mano y llevándolo allí sin esperar su respuesta. Estaba lleno y era muy ruidoso.

-¿Una sala de juegos?- preguntó con una sonrisa, asentí y lo arrastre a la caja de cambio.

-Me encantan estos lugares, ni siquiera sabía que había uno aquí- dije amontonando diez abajo para algo de cambio. Entramos a jugar.

Después de unos minutos había usado todo mi dinero, sé que soy mala en estas máquinas pero por lo menos me había divertido.

-¡Oh! Tienen hockey de mesa- dije con una sonrisa tonta en el rostro.

Se rió de mi y negó con la cabeza.

-Eres muy fácil de complacer, escucha, ve y espera por la mesa, asegúrate de que nadie la consigue y yo traeré un poco más de cambio- dijo dándome un pequeño empujón.

Me pare junto a la mesa esperándolo, de repente sentí que alguien golpeó mi trasero. Me di la vuelta y retrocedí frunciendo el ceño ligeramente, habían tres hombres parados allí absolutamente altos mirándome como si fuera algo comestible.

-Hola hermosa- uno de ellos ronroneó parándose junto a mí, levanto su mano y la pasó contra un lado de mi rostro, me aparte rápidamente.

-De..debo irme- dije mientras trataba de pasarlo, él agarro mi brazo con brusquedad haciéndome detener.

-No te vayas, sólo queremos tener un poco de diversión, eso es todo- uno de los otros se burlo mirándome y haciéndome sentir un asustada.

-¿Te gustaría divertirte?- uno de los otros pregunto lamiendo sus labios, el que sostenía mi brazo comenzó a jalarme hacia la puerta, ¡Oh no! ¿qué debo hacer? Abrí la boca para gritar por ayuda pero su mano la cubrió rápidamente. Esto estaba tan lleno que nadie presto la más mínima atención.

-¿Qué demonios están haciendo? Será mejor que la suelten antes de que los mate- gruño Daiki detrás de mí, ellos se volvieron a mirar y pude verlo a él, se veía tan enojado que era aterrador.

-Tranquilo amigo, sólo estábamos hablando con la chica aquí- dijo el que me sostenía jalándome contra su pecho.

-Dije déjala ir ahora y si la lastimaste juro por Dios que te mataré- dijo dando un paso adelante con la mandíbula apretada por la ira.

-No te he lastimado ¿debería?- dijo el chico contra mi oído haciéndome estremecer lejos de su contacto, negué con la cabeza y mire a Daiki.

Él dio otro paso hacia adelante y uno de los otros hombres se adelanto al mismo tiempo, Daiki se agachó ligeramente y lo golpeo con fuerza en el pecho, el hombre se tambaleo hacia atrás sosteniendo su pecho jadeando por aliento.

-Déjala ir ahora- gruño dando otro paso hacia adelante, el otro se adelanto y trato de darle un puñetazo pero fallo, Daiki lo agarro del cabello y elevo su rodilla al mismo que llevaba la cabeza del chico hacia abajo aplastando su rostro duro contra su rodilla, empujo al chico casi inconsciente al suelo y regreso su atención de vuelta a mí.

Tienes una última oportunidad y te lo advierto, si dañaste un solo cabello de su cabeza, arrancare tu maldita cabeza- dijo a través de sus dientes. El tipo me empujo hacia Daiki subiendo las manos en una pose burlona. Daiki me puso detrás de su cuerpo y siguió yendo hacia adelante.

-¿Hey qué esta pasando aquí? ¡Hey! ¡Alto! Todo mundo póngase al suelo y manos sobre la cabeza- una voz masculina grito. Me gire para ver a dos oficiales de policía con sus armas fuera apuntándole a Daiki y al otro hombre. Daiki tomó una respiración profunda y silbo entre dientes, cerró los ojos y se tiro en el piso.

Los oficiales se acercaron y pusieron esposas a los cuatro chicos.

-Esperen ¿por qué le están haciendo esto? ¡No es su culpa! Él estaba ayudándome- dije rápidamente cuando me di cuenta de que también se estaban llevando a Daiki.

-Señorita tendremos esto aclarado por la mañana pero su novio estaba peleando en un lugar público sin importar quien lo empezó- dijo el oficial cuando comenzó a arrastrarlos hacia la salida.

-No pueden…- dije comenzando a llorar.

-Hey espere, no puede dejar a mi novia aquí a su suerte, por favor- dijo Daiki suplicante a uno de los oficiales.

Él miro de nuevo hacia mí.

-Bien, señorita puede venir con nosotros a la estación mientras resolvemos esto- dijo agitando una mano para que fuera.

Después de que llegamos allí uno de los oficiales me dejo en la recepción donde me dijeron que esperara y alguien vendría a tomar mi declaración testimonial. Mi primer pensamiento fue llamar a Shaoran pero él ya odiaba a Daiki. Podría llamar a mi padrastro pero sabía que me regañaria si se enteraba de que estaba aquí y nunca me dejaría salir con Daiki de nuevo. Saque mi teléfono y lo mire, sabía que necesitaba la ayuda de Shaoran. Tome una respiración profunda y marque su número, respondió en el primer timbre como si estuviera sentado allí esperando que lo llamara y probablemente en verdad lo estaba.

-¡Sakura! ¿Qué paso? ¿Estás bien?- dijo, ningún hola o algo.

-Shaoran necesito tu ayuda, estoy bien, sólo escúchame- dije, él tomó un respiro tembloroso.

-¿Qué paso?- preguntó con la preocupación coloreando su voz.

-Daiki fue arrestado y estoy…- comencé pero él exploto.

-¿DE QUE DEMONIOS ESTÁS HABLANDO? ¿ARRESTADO? ¿DÓNDE ESTÁS?- él casi grito, tuve que sostener el teléfono más lejos de mi oreja haciendo una mueca.

-¡Calmate, y escucha! Unos hombres me agarraron y trataron de forzarme a ir con ellos, Daiki me salvo y termino peleando en el centro comercial y entonces los policías vinieron y lo arrestaron, ¡pero ellos no me escuchan!- dije echándome a llorar de nuevo.

-Ok Sakura bear, esta bien, no te preocupes, iré allí y hablaré con ellos ¿ok?- dijo tratando de calmarme. -¿Dónde estás? ¿En el centro de la ciudad?- preguntó preocupado de nuevo.

- Sí, en la comisaria de la central- sorbí por la nariz.

-Esta bien, estaré allí en unos quince minutos ¿ok?- dijo y pude escuchar el sonido de su auto arrancando.

Shaoran corrió y en unos pocos minutos después envolví mis brazos apretadamente alrededor de su cuello probablemente casi asfixiandolo pero él no se quejo sólo frotó mi espalda mientras sollozaba en su camisa. Cuando me había calmado un poco se aparto para mirarme poniendo su frente sobre la mía y acunando mi rostro en sus manos.

-Ok Sakura dime la verdad antes de que vaya allí a hablar con el encargado,

¿Daiki comenzó esta pelea?- pregunto mirándome a los ojos.

Sorbí por la nariz.

-Lo prometo, ellos me agarraron y él los detuvo pero cuando los policías llegaron, estaba peleando así que ellos no quisieron escucharme- dije a través de mis lágrimas.

-Ok Sakura bear espera aquí- dijo señalando la sillas junto a la ventana.

Se acerco a la mesa y hablo rápidamente con el recepcionista, pero no podía escuchar lo que estaba diciendo. Cerca de un minuto después el recepcionista negó con la cabeza y levanto el teléfono, Shaoran se quedo allí en silencio esperando. Después de otro par de minutos otro oficial vestido de civil salio y hablo con Shaoran y le estrecho la mano, Shaoran asintió con la cabeza en mi dirección y ambos comenzaron a caminar hacia mi.

Me puse de pie mientras se acercaban.

-Señorita Kinomoto, estamos listos para tomar su declaración testimonial ahora- dijo asintiendo con la cabeza hacia la puerta que ni siquiera me había dado cuenta estaba detrás de mi. Entramos, nos sentamos y comenzó la entrevista. Después de eso sólo nos dijo que esperáramos en la recepción de nuevo.

-¿Cómo hiciste eso Shaoran? He estado preguntando desde que llegue aquí pero ni siquiera quisieron hablar conmigo- dije recargando mi cabeza sobre su hombro.

-Les dije que podríamos llamar a la oficina de prensa para informar la forma en que tratan a las personas que deberían haber sido tratadas como un héroe y una víctima, si no venían y tomaban tu declaración pronto- dijo con un encogimiento de hombros.

-Gracias por hacer esto- dije dándole una sonrisa débil. Me sonrió de vuelta y envolvió sus brazos alrededor de mi apretadamente.

Después de diez minutos Daiki entro en la recepción frunciendo el ceño, cuando me vio sonrió. Me levante de un salto.

-¿Estás bien? ¿Tu mano está bien?- pregunte tomando su mano y mirándola, debe haber sido doloroso cuando golpeó a ese hombre.

-Estoy bien, no te preocupes por eso- dijo poniendo un dedo debajo de mi barbilla y levantando mi rostro, limpio mis lágrimas y suspiro.

Shaoran se acerco e hizo lo que nunca había esperado ver, le tendió la mano a Daiki. Incluso Daiki lucía totalmente sorprendido.

-Gracias por cuidar de Sakura, te lo debo- dijo Shaoran encogiéndose de hombros.

-No me lo debes hombre, está bien- dijo Daiki negando con la cabeza, ambos se veían muy incómodos no puede evitar reírme.

-Entonces vamos, te llevo al centro comercial para conseguir tu auto- dijo Shaoran mientras salia por la puerta. Daiki sólo tomó mi mano y camino al auto en silencio. Me senté en la parte trasera tratando de no quedarme dormida.

-Creo que debería llevar a Sakura a casa es casi la una de la mañana, si llega a casa a estas horas de la noche contigo sus padres se volverán locos- dijo Shaoran frunciendo el ceño, tiene razón probablemente nunca me dejarían salir con él de nuevo.

-No, está bien yo la llevaré- dijo Daiki con severidad.

-En realidad Daiki, creo que Shaoran tiene razón, mis padres van a estar molestos porque ya es tarde, honestamente sera más fácil si Shaoran me lleva- dije en voz baja, él me miro por encima de su hombro un par de segundos y luego asintió. Condujimos el resto del viaje en un silencio incómodo.

Shaoran se detuvo junto al coche de Daiki y yo salí con él.

-Siento que me arrestaran y arruinar nuestra cita- dijo mirando el suelo

-No fue tu culpa, gracias por lo que hiciste- dije con una sonrisa.-Será mejor que me vaya mis padres van a estar preocupados por mi- dije apartándome y regresando al auto de Shaoran.

-Hey Jailbait, ¿vas a ir al juego mañana?- llamo, asentí con la cabeza.

-Siempre y cuando no esté castigada- respondí.

Sonrió.

-Ok bueno, te veré allí si no estás castigada- dijo metiéndose en su auto, suspiré. Muy bien hora de afrontar a mis padres.

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-¿Dónde has estado jovencita?- mamá grito tan pronto como entre por la puerta.

-Ehh bueno yo...- comencé pero Shaoran envolvió su brazo alrededor de mi hombro.

-Es mi culpa, lo siento Sra. Nadeshiko, me encontré con Sakura y fuimos a una fiesta de mi amigo, no nos dimos cuenta del tiempo o de lo contrario habríamos vuelto antes- dijo Shaoran dándoles su cara de cachorrito. Dios era tan bueno mintiendo, si no hubiera visto el pequeño tic en su ojo incluso yo pensaría que estaba diciendo la verdad.

-Oh bueno eso es diferente, pensamos que estabas saliendo con Daiki esta noche Sakura- dijo el Sr. Fujitaka mirándome todavía un poco enojado pero claramente creía la historia de Shaoran.

-Ehh así era pero luego fui a la fiesta con Shaoran- dije mirando mis pies, no era tan buena mintiendo, por suerte para mi ambos estaban cansados así que se dieron por vencidos rápidamente.

-Ok bueno nos vamos a la cama, hablaremos mañana, buenas noches chicos- dijo mamá mientras subían las escaleras.

-Buenas noches- ambos respondimos al mismo tiempo.

Bostece y me estire, mis ojos se volvieron pesados de repente.

-Gracias Shaoran- dije volviéndome hacia él, realmente no merecía a este chico, era el mejor amigo que una chica podría desear.

-Cuando quieras Sakura bear, será mejor que me vaya- dijo asintiendo hacia la puerta.

-Quédate ¿por favor?- rogué, no quería estar sola tenía la sensación de que si lo estaba tendría pesadillas esta noche.

Me miro por un par de segundos y luego asintió.

-Bien- dijo asegurando la puerta principal y siguiéndome a mi habitación.

Estaba tan cansada que ni siquiera me moleste en ponerme el pijama así que sólo me despoje de mi blusa y de la falda mientras caminaba dejándolos caer al suelo, subiéndome a la cama en ropa interior. Él tomó una respiración profunda.

-¿Sakura, dónde está tu pijama?- dijo mientras se quitaba la ropa luciendo incómodo al tiempo que trataba de no mirarme.

-No lo sé - murmuré ya casi dormida, él suspiro y tenía esa expresión de dolor en su rostro de nuevo, se quedo allí por un par de segundos antes de subirse a la cama junto a mí en sólo sus boxers jalándome más cerca de él. Enterré la cara en su cuello y al instante me quede dormida.

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CONTINUARÁ

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