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Advertencia: Este capítulo contiene LEMON (contenido para adultos) leer bajo su propia responsabilidad.

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CAPITULO 7

Desperté en la mañana e inmediatamente recordé lo de anoche, sonreí y me reí en voz baja. Mi cuerpo dolía un poco pero en realidad se sentía bien, como un pequeño recordatorio de él. Me gire para ver que su lado de la cama estaba vació, me di cuenta de que en la almohada había un pedazo de papel doblado y un tulipán amarillo. Me senté y sonreí pasando mi dedo sobre los pétalos de seda, los tulipanes amarillos eran mis flores favoritas, su mamá los cultivaba en su jardín trasero. Mi corazón se salto un latido cuando pensé en él yendo a su jardín para traerme la flor y luego colándose de vuelta en mi casa, una sonrisa se dibujo en mi rostro. Cogí la nota.

Sakura

Fui a ayudar a Yamasaki a limpiar después de la fiesta, al parecer su casa es poco más que un desastre. Llámame cuando despiertes, tenemos que hablar sobre nosotros siendo amigos y lo que paso anoche.

Shaoran

Mi corazón se detuvo de nuevo, sentí como si algo hiciera presión en mi pecho arrancando la felicidad que sentía segundos antes. Teníamos que hablar sobre anoche y nosotros siendo amigos ¿qué significa? Tragué saliva mientras mi cansado cerebro funcionaba lentamente de nuevo

¡Oh Dios estaba arrepentido! Sabía lo que él iba a decir, que no debería haber ocurrido, que no debió haber sido de esa forma, que no quiere una novia y que no debería volver a pasar.

Sacudí la cabeza tratando de aclararla, está bien Sakura todo irá bien y si te disculpas todavía puedes tener a tú mejor amigo, pero esto no puede ocurrir de nuevo o la amistad se podría terminar.

Salí de la cama, entré al baño y me miré en el espejo. Mi cabello apuntaba en todas direcciones y aún tenía la enorme marca en el cuello hecha por Shaoran. Encendí la ducha y me quede debajo por un largo rato, tratando desesperadamente de no llorar. Lo de anoche no lo cambiaría por nada del mundo, al menos me quedaría con el recuerdo para siempre, todavía estaba a tiempo de no perder a mi mejor amigo.

Una vez que mis músculos estuvieron relajados lo suficiente, salí y regrese a mi habitación. Decidí llamar a Shaoran, cogí mi teléfono y vi que tenía tres mensajes nuevos, todos de Daiki.

11:03 pm - Realmente lo siento Jailbait, en serio me gustas y quiero intentarlo, prometo que no diré nada sobre Li, por favor llámame cuando recibas esto, tu teléfono está apagado.

1:12 am - Por favor Sakura ¿puedes por lo menos hablarme? ¡Voy a volverme loco! ¿Tu teléfono sigue apagado o quizás estás evitándome? Por favor, llámame.

10:12 am - Sakura, lo siento mucho, por favor llámame, podemos superarlo, lo prometo, realmente creo que esto puede funcionar entre nosotros.

Abrí mis ojos con sorpresa, se ve que va en serio, Daiki me parece agradable pero no me gusta del modo en que me gusta Shaoran. Pero no puedo seguir pensando en Shaoran ¡Santos cielos! Si seguimos así Shaoran no querrá seguir siendo mi amigo. Eso lo tengo claro, él odia los compromisos, por eso ha rechazado a cada una de las chicas que se le han declarado, ¿Por qué habría de ser diferente conmigo? Tengo que seguir adelante para que las cosas no se estropeen y tal vez Daiki pueda ayudarme con eso, podríamos conocernos como amigos y eventualmente olvidaría mis sentimientos por Shaoran. Suspiré y me puse algo de ropa, me senté de nuevo sobre la cama mirando mi teléfono con el número de Shaoran en la pantalla, tenía que llamarlo y resolver esto rápido.

Tome una respiración profunda y presione llamar.

-Hola Sakura bear- dijo cuando respondió, sonaba feliz y mi corazón se encogió ante el sonido ¿Cómo sucedió esto? ¿Cómo me enamore de mi mejor amigo?

-Hola Shaoran ¿cómo va la limpieza?- pregunté cautelosamente sin saber cómo comenzar esta conversación incomoda y dolorosa.

-Si bien, casi terminamos, hicimos un buen trabajo su mamá volverá en una hora- dijo con una risita, sonreí.

Terminemos esto rápidamente, como quitarte una curita.

-Shaoran sobre anoche…- dije tratando de sonar segura.

-Si- dijo con voz ronca.

-No puede volver a pasar - dije, mientras las lágrimas brotaban de mis ojos, él no dijo nada así que seguí adelante.

-Yo tampoco quiero arruinar nuestra amistad, te necesito en mi vida y entiendo que si esto sigue ocurriendo va a ser muy difícil para nosotros seguir siendo amigos- dije limpiando las lágrimas de mi rostro. El dolor era insoportable, mi pecho quemaba.

-Shaoran no soportaría perderte, no podría- dije en voz baja cerrando los ojos, él todavía estaba en silencio, lo escuche soltar un suspiro tembloroso.

-Está bien, prometo que no lo volveré a hacer, fue mi culpa, no debí- dijo, podía escuchar su voz temblorosa, estaba realmente arrepentido.

-No es tu culpa pero eres mi mejor amigo en el mundo y quiero seguir de esa manera ¿sí?- dije sonriendo ahora.

-Sí, escucha Sakura tengo que irme- dijo en voz baja.

-Está bien adiós- dije sonriendo. Estaba hecho podíamos seguir siendo amigos, no me importaba que tan difícil fuera esto, necesitaba tenerlo conmigo y haría todo lo que hiciera falta incluso si eso rompía mi corazón.

Colgué y me tiré en la cama mirando el techo, mi teléfono sonó y conteste sin mirar el identificador de llamadas.

-¿Hola?- pregunté.

-Ehh... hola Jailbait soy yo- dijo Daiki incómodo, me senté rápidamente,

¿Qué voy a decirle después de lo que paso anoche con Shaoran? jadee y me retorcí incomoda.

-Oh, hola Daiki- dije nerviosa.

-¿Recibiste mis mensajes?- preguntó en voz baja.

-Eh, sí sólo me estaba tomando un par de minutos- dije nerviosamente.

-Ok bueno, crees que podría acercarme y ¿podríamos hablar?- pregunto un poco esperanzado. Mire el reloj, eran justo después de las doce.

-Um.. sí, está bien, mi mamá y mi padrastro se irán a las dos ¿por qué no vienes sobre esa hora?- dije mordiendo mi labio esperando que él dijera que no, era tarde y simplemente no quería verlo, quería a Shaoran.

Mi mamá y mi padrastro conducirían a la boda de unos amigos esta tarde, estarían un fin de semana y se quedarían en un hotel hasta el lunes así que pasaría todo el fin de semana sola en casa. Mis padres le habían pedido a Shaoran que viniera y se quedara conmigo para que no estuviera sola, así que me esperaba una noche difícil- suspiré ante el pensamiento.

-Si, está bien iré sobre las dos y media entonces- dijo emocionado -Hasta pronto Jailbait- dijo.

-Mmm adios- dije cerrando los ojos de nuevo. Me levante de la cama derrotada y baje a pasar algo de tiempo con mis padres antes de que se fueran e hice mi mejor esfuerzo para olvidar todo lo que paso anoche.

Exactamente a las dos y media el timbre sonó, respondí para ver a Daiki parado allí con una gran sonrisa y un ramo de flores.

-Hola Jailbait- dijo entrando un poco apenado y tendiéndome las flores.

-Gracias no debiste- dije oliéndolas y dirigiéndome a la cocina para ponerlas en un jarrón.

-Quería hacerlo, necesitaba disculparme por ser un idiota- dijo pasando su mano por la parte baja de mi espalda suavemente.

Me di la vuelta para romper el contacto pero él dio un paso adelante y me beso. No le devolví el beso estaba demasiado sorprendida, el rostro de Shaoran destello en mi mente haciendo que me aparte cortando el beso.

-Eh..eh..¿Qué te parece algo de té? Mi mamá preparó un pastel delicioso- dije mirando hacia otro lado y sonriendo nerviosamente, esperando que él cortara con todo aquello. Aún me tenía acorralada contra el mostrador.

Daiki pareció no notarlo porque con una sonrisa se acercó nuevamente a milímetros de mi rostro comenzando a plantar pequeños besos en mi cuello.

- Tú eres deliciosa- dijo contra mi piel mi cuerpo estaba tenso y sentí asco, puse mis manos sobre su pecho para empujarlo pero de golpe él se detuvo y se aparto.

-¡¿Qué mierda es esto?!- dijo frunciendo el ceño mirando mi cuello ¡La marca de Shaoran!

-Es.. una broma que Shaoran hace siempre, lo ha hecho desde que éramos niños- dije incomoda aprovechando la oportunidad para deslizarme por el mostrador apartándome de él.

-¡¿Te dio un chupetón en broma?!- preguntó negando con la cabeza con incredulidad, golpeando furiosamente con sus manos el mostrador a cada lado de mi haciéndome saltar del susto.

-Daiki, fue una broma, y no debería molestarte, tú y yo no somos novios- dije aprovechando a alejarme de él, tomé el pastel de la heladera y me dirigí a la sala, con Daiki siguiéndome.

Mordió su labio mirando alrededor, podía ver los celos y la furia claramente sobre su rostro pero estaba tratando de no dejarlos salir. Dejé él pastel sobre la mesa y me senté en el sofá, el me imitó sentándose a mi lado.

-Daiki, Shaoran y yo tenemos una relación muy estrecha, lo conozco desde que tenía cuatro años, si quieres ser mi amigo entonces vas a tener que acostumbrarte a ello, Shaoran siempre estará allí- dije con severidad. Una parte de mi estaba rezando para que se volteara y se fuera.

-Perdóname, sólo es raro, eso es todo, no estoy acostumbrado a compartir la atención de las chicas, y tampoco estoy acostumbrado a desear estar con una chica para otra cosa que no sea el sexo- dijo frotando su barbilla nerviosamente- Realmente me gustas Sakura pero vamos a tener un montón de problemas, tu edad es una cosa, en realidad no es legal que yo haga nada contigo hasta que cumplas dieciocho- dijo frunciendo el ceño, jalándome hacia él de nuevo.

¿Está diciendo que quiere que tengamos una relación aún después de lo que le dije? ¿Si quiera me estaba escuchando? Entonces una idea cruzó mi mente, tal vez así se diera por vencido conmigo finalmente. Lo empuje hacia atrás, pero él se acercó nuevamente.

-No he terminado de hablar aún - dije apartándome cuando intentó besarme otra vez.

-Jesús ¿qué más hay?- preguntó lanzando las manos teatralmente.

Tome aire preparándome mentalmente.

-Soy virgen- dije en voz baja tratando de no sonrojarme, sus ojos se ampliaron en estado de shock. Pero quería que se diera cuenta que lo qué él quería conmigo era imposible, sólo podía ser su amiga.

-Me estás tomando el pelo- dijo con una pequeña sonrisa jugando en sus labios.

-No es broma- confirme. Lo mire a la cara tratando de resolver por qué estaba sonriéndome así. Se rió en voz baja, sacudiendo la cabeza con diversión ¿Se estaba riendo de mí porque no tenía experiencia?

-¿Qué es tan gracioso?- pregunte avergonzada. No respondió y me tumbó sobre el sofá subiéndose encima de mí sonriendo mientras me besaba de nuevo. Puse mis manos en su pecho y lo empuje para conseguir algo de espacio personal. ¿Qué pasa con él?

-Nunca he estado con una virgen antes- dijo con una sonrisa lujuriosa y quitándose rápidamente su camisa saltó sobre mí para comenzar a besar mi cuello, sentí sus manos colarse por debajo de mi ropa.

-Basta Daiki- dije asustada intentando empujarlo. Hace unos segundos me decía que mi edad era un problema y ahora que sabe que soy virgen ¿Quiere violarme?

Esto no es lo que quería, se supone que hablaríamos para hacer las paces y ser amigos. Shaoran tenía razón, Daiki sólo piensa en una cosa y yo no se la voy a dar.

- ¡Déjame Daiki!…por favor, no- dije con las lagrimas amenazando con salir de mis ojos. Me encontraba forcejeando con él en el sofá, estaba completamente cegado, no me escuchaba. Era mucho más rudo que Shaoran más enérgico y exigente, no era tierno ni cariñoso. No podía, el único a quien quería era a Shaoran.

-¡Basta Daiki!- dije empujándolo con todas mis fuerzas. No escuchamos la puerta principal abrirse pero escuche a alguien jadear, Daiki se quito de encima de mi rápidamente. Levante la vista para ver a Shaoran de pie allí con las manos apretadas en puños, sus ojos disparaban miradas asesinas a Daiki.

-¡¿Qué demonios estás haciendo Sakura?!- casi gritó pero sin mirarme, todavía miraba furiosamente a Daiki.

-Hey hombre, corrígeme si me equivoco pero creí que vivías en la casa de al lado- dijo Daiki arrogantemente con una risita mientras se ponía su camiseta, me levante del sofá sonrojada y asustada.

-Daiki juro por Dios…- comenzó a decir mientras caminaba hacia adelante luciendo como si quisiera asesinarlo a golpes.

-Shaoran no es lo que piensas - dije débilmente tratando de disminuir algo de su ira, sus ojos chasquearon hacia mí.

-No, por supuesto que no Sakura, sólo estabas demasiado ocupada haciéndolo con este pedazo de mierda- dijo asintiendo con la cabeza en dirección a Daiki pero sin apartar sus ojos de los míos. Se veían heridos.

Di un paso adelante.

-Shaoran déjame explicarte..- dije poniéndome entre los dos, pero el sólo me ignoró.

-No necesito una explicación, sólo volví a decirte que voy a salir con Ishida-san esta noche- dijo con tono de burla.

Me estremecí y trate de ocultar los celos que sentí de que él fuera a estar con esa clase de chica.

-¿A qué hora regresarás?- pregunté débilmente, mi voz rompiéndose ligeramente.

-Ese es el punto, no voy a regresar, me quedaré con ella- dijo. Mi aliento se quedo atrapado en mi garganta ¿Va a dejarme sola para irse a dormir con ella? Nunca pensé que Shaoran me haría esto. Él sabía que me asustaba estar sola y el sábado por la noche siempre fue nuestra noche, siempre.

-Shaoran, prometiste quedarte este fin de semana así no estaría en casa por mi cuenta- dije débilmente, tratando desesperadamente de no llorar mientras mi corazón se rompía. Lo único que estaba circulando en mi mente era que mi mejor amigo, el chico del que estaba enamorada, estaba eligiendo una aventura de una noche sin sentido con otra chica, por encima de mí.

-Estoy seguro de que Daiki se quedara contigo si se lo pides- dijo y con eso se volvió sobre sus talones y se marcho.

Me quede parada allí mirando detrás de él, nunca había parecido tan furioso conmigo, me sentí enferma, sentí un brazo alrededor de mi y de repente Daiki estaba allí con su sonrisa arrogante.

-Definitivamente me quedaré si me lo pides- sus ojos brillando con emoción. No quería que me tocara, mi mundo estaba cayéndose a pedazos, el dolor en mi pecho se sentía como si estuviera matándome. Necesitaba conseguir que se fuera, quería estar sola, no sabía cuánto tiempo más podría contener las lágrimas.

-No- dije esquivándolo.-Deberías irte, Tomoyo vendrá en un rato y veremos una película así que necesito cambiarme- dije caminando hacia la puerta de salida.

Se veía molesto pero estuvo de acuerdo, prometiendo que me llamaría mañana. Me dijo que si cambiaba de opinión y lo necesitaba esta noche estaría encantado de estar aquí. Negué con la cabeza sabiendo que no había oportunidad de que lo llamara. Si lo hacia él esperaría contacto físico y no quería nada con él. Cerré la puerta y me recargue contra ella, respirando profundamente. Tan pronto como escuche su auto alejarse no pude aguantar más mí tristeza. Mi corazón se rompió en un millón de pedazos y me deslice al suelo llorando desconsoladamente.

Me sentía horrible como si estuviera muriendo, me obligue a levantarme e ir a la cama, apenas eran las cuatro y media pero necesitaba acurrucarme en mi cama. Agarre la almohada que Shaoran usaba siempre y enterré la cara en ella, respirando su aroma tratando de calmarme. No supe cuando me quede dormida pero lo siguiente que supe es que dos brazos fuertes se envolvieron alrededor de mí y me movieron sobre la cama hacia un duro pecho, una mano aliso el cabello que caía sobre mi rostro y alguien beso mi mejilla.

Levante la mirada para ver un par de familiares ojos ámbares y me sentí como en casa.

-Lo siento Sakura bear- dijo poniendo su frente sobre la mía y sosteniendo mi mejilla. Cerré los ojos disfrutando su cercanía.

-Soy un idiota, lo sé y lo siento- dijo en voz baja. No podía hablar, así que hice lo único que quería hacer en el mundo, que no era otra que abrazarlo fuerte y besarlo.

Pero él se retiro del beso demasiado pronto y lloriquee, las lágrimas estaban formándose en mis ojos, me había rechazado de nuevo.

-Necesito decir algo- dijo acariciando mi rostro suavemente. Cerré los ojos sin querer escucharlo.

-Esto no significa lo mismo para mí que para ti- dijo en voz baja. ¡Dios sé eso!

¿Piensa que no lo sé? Lo quiero con todo mi cuerpo y él sólo quiere una emoción rápida.

-Lo sé Shaoran- dije en voz baja manteniendo los ojos cerrados- Sé que esto sólo es un poco de diversión para ti- dije besándolo de nuevo.

Se aparto mirándome fijamente un poco confundido.

-No Sakura, esto no es divertido para mí- dijo, me quede sin aliento, el calor invadió mi rostro y desee que la tierra se abriera y me tragará para ocultar mi vergüenza.

-¡Lo siento no quise decir eso!- dijo desesperadamente al notar mi evidente sonrojo- Sakura no es lo que quise decir, por supuesto que es divertido para mí en ese sentido, pero lo que quise decir es que no quiero que sólo seas algo de diversión- dijo acunando mi rostro entre sus manos obligándome a mirarlo.

-Yo te amo, Sakura- dijo, mis ojos se abrieron lentamente mostrando sorpresa, observé su rostro teñido de un cálido carmín, su mirada ambarina resplandecía intensamente mientras sus labios me dedicaban una tierna sonrisa quitándome el aliento- Quiero estar contigo, estaré aquí para lo que sea que necesites, si necesitas un amigo seré tu amigo, si necesitas que alguien te sostenga también lo seré, seré lo que tú quieras, haré lo que sea- dijo en voz baja, frotando mi mejilla con ternura.

Todavía no podía respirar, mi corazón estaba latiendo demasiado rápido pensé que moriría ¿Shaoran me quería? ¿Estoy soñando? Me sentía como si estuviera dormida y estuviera atrapada en algún sueño y si este era un sueño era el mejor sueño que había tenido en mi vida, desee silenciosamente no despertar jamás. Lo mire esperanzada, calor se desprendió de sus dedos a través de mi mejilla derritiendo mi corazón.

-Shaoran- susurré ¿cómo respondo a eso? Simplemente me dijo que me amaba y que haría cualquier cosa por mi ¿qué puedo decir a eso? No tenía palabras para describir mis sentimientos, todo lo que tenía era un enorme desastre de palabras no dichas en mi cabeza.

-Está bien Sakura bear, sé que las cosas van a ser más difíciles de ahora en adelante, ahora que sabes cómo me siento, pero prometo que no interferiré entre tú y Daiki, lamento lo que dije y haberme ido así. Estaba celoso y herido, no iba a encontrarme con nadie, mucho menos con Ishida-san, sólo dije eso porque estaba molesto. Prometo que podemos hacer que esto funcione, sólo necesitaba que finalmente lo supieras- dijo confesándose sin titubeos.

Le sonreí y él sonrió de vuelta besando mi frente, haciendo la cabeza hacia atrás con un suspiro de felicidad probablemente complacido de que por fin me había dicho la verdad y lo saco de su pecho. ¿Piensa que no lo quiero? ¿Está loco? Cada chica que conozco quiere estar con él, es el chico más perfecto del mundo. Me senté rápidamente y mire su hermoso rostro.

-Te amo también Shaoran- dije, asintió con la cabeza y me dio una hermosa sonrisa.

-Lo sé Sakura bear- dijo aún sonriendo- En verdad se siente bien, necesitaba que finalmente supieras que estoy enamorado de ti, lo he estado desde que te vi la primera vez, eras tan tímida sosteniendo ese maldito conejo que siempre estaba escapando- dijo con una sonrisa y una mirada nostálgica. Me reí notando que él no me había entendido. Tomé su rostro como él lo había hecho conmigo y lo obligué a mirarme.

-Shaoran, también estoy enamorada de ti- dije en voz baja mirándolo a los ojos. Pude ver su expresión en cámara lenta. Sus ojos se iluminaron y su rostro pasó de la sorpresa total a la más grande sonrisa que jamás lo había visto hacer, haciéndome sonreír también.

-¿Me amas?- pregunto emocionado, me reí y asentí con la cabeza.

Tomó mi rostro.

-¿Es en serio Sakura? ¿Me amas?- preguntó desesperadamente, asentí de nuevo, observando su rostro iluminarse con una gran sonrisa.

-Sí Shaoran, te amo- sonreí ante su expresión, se veía como un niño en la mañana de Navidad. Me beso apasionadamente, con ternura, haciendo un sonido de gemido en la parte posterior de su garganta, que hizo estremecer todo mi cuerpo, desabotonó su camisa lentamente aún besándome mientras se la quitaba.

Me sostuvo y se dio la vuelta así que estaba debajo de él, paso sus manos a través de mi cabello todavía sonriéndome.

-Desearía que me lo hubieras dicho antes, estuve yendo a través del infierno, lo juro, estaba tan feliz cuando desperté junto a ti, fui a ayudar a Yamasaki a limpiar y me llamas para decirme que no debió pasar - dijo sacudiendo la cabeza ante el recuerdo luciendo herido.

-Es que tú me dejaste una nota diciendo que deberíamos hablar de nosotros "siendo amigos", entonces pensé que había arruinado nuestra amistad y no querrías saber nada más de mi- dije sin entender.

Frunció el ceño.

-¿Por eso dijiste que teníamos que olvidarlo?- pregunto en voz baja todavía acariciando mi cabello, asentí con la cabeza.

-Pensé que estabas arrepentido, te comportas como mujeriego, nunca antes has tenido novia…pensé que me habías usado- dije haciendo un pequeño mojin de manera infantil.

-Te dije cientos de veces el por qué nunca tendría una novia- susurró mordisqueando el lóbulo de mi oreja.

Fruncí el ceño sin entender ¿me lo dijo? No recuerdo.

-¿Por qué?- pregunte confundida mirándolo con curiosidad, él soltó una risita.

-Sakura bear, eres la única para mí, no quiero una novia si no eres tú- dijo simplemente ¡Oh Dios! ¡Es verdad! Siempre decía eso, que como yo no estaba interesada en él, él no quería nada serio, siempre dijo que era la única chica para él. Pensé en todas las veces que me había dicho que me amaba y que haría cualquier cosa por mí, todas las veces que me dio cosas, pequeñas sorpresas, llevarme flores, todo lo que hizo por mí, sólo me reí de él pensando que estaba bromeando, cuando él estaba diciéndome como se sentía. ¡Dios he sido tan tonta!

-¿Estás diciendo que quieres que sea tu novia?- pregunté con el corazón latiendo a mil por hora.

-No Sakura bear, estoy diciendo que quiero que seas mi todo, mi alma gemela, mi novia, mi mundo- dijo besándome suavemente, me sonroje y me reí como una niña pequeña. Me sonrió.

-Ok ¿eso fue demasiado?- preguntó sonrojándose un poco.

-Quizás un poco- dije con una risita.

-Hay una cosa que definitivamente me gustaría que fueras tú- dije rodando así que estaba encima de él de nuevo.

-Lo que sea- dijo pasando sus manos por mi espalda, a través de mi trasero y bajando hacia mis muslos.

-Mi primera vez- susurré con el rostro completamente rojo, en respuesta se dio la vuelta por encima de mí y comenzó a besarme.

El beso era increíble, hizo que todo mi cuerpo temblara, me hizo perderme a mí misma, para el momento en que se aparto para besar mi cuello ya me encontraba mareada. Tire de sus pantalones tratando de sacárselos tan rápido como fuera posible, él estaba haciendo lo mismo con mi ropa, iba a bajarme las bragas y el sujetador antes de que él se apartara.

-¡Mierda! No podemos, no tengo nada- dijo golpeando su frente, la decepción que sentí era insoportable, casi dolorosa.

Mire su rostro para ver que él se sentía igual que yo, de repente su rostro se ilumino y me beso de nuevo ¡Oh al parecer si lo trajo! ¡Estoy por hacer el amor con Shaoran! pensé sintiendo los nervios en mi estomago. Comencé a bajar sus pantalones de manera torpe.

-Sakura, no tengo uno- dijo apartándose de mi un poco, todavía sonriendo.

-Entonces ¿por qué te ves tan feliz Shaoran?- dije confundida.

Soltó una risita y pasó sus pulgares a través de mi labio inferior mientras hablaba.

-Estoy feliz porque no tenemos que apresurarnos en nada, por mi tenemos para siempre estando contigo, no tenemos que hacerlo esta noche ¿no es una oferta de "una noche" o sí?- preguntó con una sonrisa burlona. Me senté y le di una sonrisa.

-Bueno para ser honesta no estoy segura de si todavía voy a quererte mañana- dije fingiendo pensarlo.

-Hmm ¿en serio?- bueno entonces quizás sea mejor que tenga más de ti esta noche- dijo con un brillo en sus ojos, sentándome y haciéndome cosquillas, haciéndome reír y retorcerme sobre su regazo.

Me lo quite de encima y salte, todavía riendo y corrí hacia la puerta. Lo escuche saltar de la cama detrás de mi, corrí tan rápido como pude escaleras abajo, estaba alcanzándome. Llegue a la cocina antes de que él me agarrara de la cintura estrechándome un poco y levantándome por las caderas envolví las piernas alrededor de su cintura.

-Hmm ahora ¿cuál es la venganza apropiada por correr lejos de mí? Entrecerró los ojos hacia mí pretendiendo pensarlo mientras iba hacia adelante.

-Lo tengo- dijo mientras me apoyaba contra el frigorífico. Chillé cuando la puerta fría toco mi espalda y me aparté causando que me frotara contra su erección, haciéndome jadear.

Se rió y retrocedió besándome apasionadamente, pasando sus manos por mi espalda calentándola de nuevo.

-Te amo tanto Sakura- dijo amorosamente- No necesitamos apresurar esto, quiero estar contigo, quiero hacerte el amor, Dios quiero hacerte el amor tanto- dijo poniendo su frente sobre la mía.- Pero tenemos todo el tiempo del mundo- dijo mirándome con amor. Lo besé de nuevo y mi estómago gruño en voz alta.

Se rió entre dientes.

-Es una noche de película, que tal si ordeno una pizza mientras eliges un DVD- dijo bajándome suavemente. Asentí con la cabeza y volví arriba.

-Elige algo que te asuste, me gusta tenerte pegada a mi- dijo con otra sonrisa de suficiencia. Fui arriba y me puse su camiseta, rápidamente me mire en el espejo, mi rostro estaba hinchado por llorar, el rímel se había corrido bajo mis ojos así que me veía como un panda y mi cabello estaba todo alborotado.

Rápidamente agarre un cepillo y comencé a cepillar los enredos y maraña. Agarre mis toallitas faciales y limpie el maquillaje corrido rápidamente, agarre mi bolsa de maquillaje y comencé a aplicar algo de corrector en las manchas rojas. Había terminado de aplicar el rímel en un ojo y estaba a punto de empezar el otro cuando Shaoran se aclaro la garganta desde el marco de la puerta, salté y lo mire.

-¿Por qué estás haciendo eso?- pregunto divertido.

-¿No lo ves? Luzco un desastre por todo el llanto- dije volviéndome hacia el espejo.

Entro y agarro mis toallitas faciales girándome frente a él, saco una y limpio el recién aplicado maquillaje de mi rostro suavemente.

-Eres la chica más hermosa del mundo Sakura, no necesitas nada de esto- dijo lanzando la toallita al bote de basura y besándome con ternura.

-Sólo quería verme bonita para ti- dije sonrojándome, pase mis ojos por su cuerpo, todavía estaba en sólo sus boxers.

-Lo siento pero nunca te verás bonita- dijo agarrando mi mano y jalándome hacia los cientos de películas que tenia.

-¿No lo haré?- pregunte.

-No, nunca, eres demasiado perfecta, tú siempre te ves "bonita"- dijo sonriendo.

Le devolví la sonrisa.

-Escoge una película, la pizza estará aquí pronto- dijo envolviendo sus brazos alrededor de mi cintura descansando su barbilla en mi hombro. Elegí "Yo Robot" se que no es de terror como el pidió pero es la primera que vi.

El timbre sonó y salte para atender mientras él se ponía sus jeans.

-Espera, sólo llevas una camiseta Sakura- llamo mientras abría la puerta, demasiado tarde para notarlo, era un chico de nuestra escuela, era un año mayor, igual que Shaoran.

-Ehh hola, tengo tu pizza grande, un pastel de chocolate fundido y un pay de banoffee- dijo mirándome de arriba a abajo lentamente, deteniéndose sobre mis piernas desnudas. Me sonrojé hasta las orejas, cerrando un poco la puerta ocultando mis piernas.

Escuche un sonido junto a mí y sabia que Shaoran estaba allí, levante un dedo para indicarle que esperara. Si lo dejaba avanzar sería capaz de lanzarse sobre el pobre chico, fui yo la descuidada.

-Hola, vas a Tomoeda ¿verdad?- dije con una sonrisa intentando ignorar el hecho de que me había visto casi desnuda.

-Así es y tú eres Sakura Kinomoto- dijo asintiendo con una sonrisa arrogante, ¿Me conocía? Si me conoce tal vez el… Una idea cruzo mi cabeza. En realidad era algo que hace bastante tiempo tenia curiosidad de saber.

-Hay algo que quiero preguntarte- dije llamando su atención- ¿hay alguna razón por la que ningún chico me ha invitado a salir en la escuela?- pregunté con curiosidad.

En muchas ocasiones Tomoyo y Rika me habían comentado que escucharon hablar a algunos chicos diciendo que les gustaba y muchos tenían intenciones de declararse, y no es que lo esperara, pero sorprendentemente ninguno de ellos se me declaró en lo que llevaba del año escolar.

Escuche a Shaoran arrastrar los pies y levante una mano hacia él de nuevo. Hizo lo que le pedí y no se movió ni dijo nada, es muy dulce y divertido.

-En realidad, todos saben que eres la chica de Shaoran Li, está seriamente enamorado de ti, es totalmente obvio, así que creo que ellos se mantienen alejados debido a eso- dijo frunciendo el ceño ligeramente.

¿La novia de Shaoran Li?

-¿En serio? ¿Todos lo saben?- pregunté un poco sorprendida ¿todos sabían menos yo?

Él asintió con la cabeza.

-Sí pero si alguna vez quieres alejarte del estereotipo deportista, definitivamente te invitaría a salir- dijo sonriendo.

-Ahh..ja ja… ¿Cuánto te debo por la pizza?- pregunte riendo nerviosamente sabiendo que Shaoran estaba escuchando todo.

Lamió sus labios y miro su recibo.

-Bueno aquí dice que quince cincuenta pero vamos a dejarlo en diez, les diré que se me cayó lo de los pasteles- dijo con un guiño.

-Bueno, gracias eres muy amable- dije poniendo mi mano sobre el pecho de Shaoran que estaba perdiendo la paciencia.

-Amable es mi segundo nombre- dijo con una voz presumida.

Le di una sonrisa un tanto forzada y le pasé el dinero.

-¿Así que estabas tomando una siesta o algo?- pregunto mientras deslizaba el dinero en su bolsillo.

-Sí, así es - dije tomando la comida- Adiós- dije mientras cerraba la puerta.

-Debiste haberme dejado a mi Sakura bear, se notaba que te comía con los ojos- dijo Shaoran mientras tomaba la comida de mis manos con una mano.

-Al menos nos hizo un descuento- dije con una sonrisa, él solo rodó los ojos mientras caminaba hacia las escaleras.

-Así que ¿cuál postre quieres?- pregunte mirando entre las dos cajas, en realidad no tenia preferencia ambos eran mi favorito, él sólo levanto una ceja hacia mi como si fuera una pregunta tonta.

-Ordenaste uno de cada uno porque así podríamos intercambiar a la mitad porque sabes que no sería capaz de decidirme- dije rodando los ojos. Sólo asintió así que agarre la más cercana a mí que resulto ser la tarta de chocolate fundido.

-¿Cómo me conoces tan bien Shaoran? quiero decir en serio, eres el chico más dulce del mundo- dije sacudiendo la cabeza con asombro.

-Te pongo atención Sakura ¡MUCHA!- dijo con una sonrisa.

-Entonces ¿qué tal está eso?- pregunté asintiendo hacia su tarta.

-Está muy bueno, sin embargo sabes que podría hacer su sabor diez veces mejor - preguntó poniendo una gran gota de crema de chocolate y glaceado en su dedo.

-¿Qué?- pregunté, ocupada comiendo mi postre.

-Esto- dijo acercándose y untando el chocolate a través de mi vientre, salté y miré hacia abajo en estado de shock.

-¿Se supone que sabrá mejor?- pregunté mirándolo confundida.

-Uh huh- dijo mientras me empujaba sobre mi espalda y lamía el chocolate de mi vientre.

-Shaoran - dije sin aliento, levanté la cabeza viéndolo untar un poco más antes de lamerlo.

No podía acostumbrarme a la idea de que él era mío, que él me amaba y me quería.

Después de que terminamos todos los postres, todavía estaba en mis bragas y él en sus boxers. No hicimos ningún movimiento para quitárnoslos, teníamos toda la noche no había prisa. Beso a través de mi oído y soltó una risita.

-¿Qué?- pregunte mi voz sonaba un poco ronca por todos los besos.

-Tienes crema en el cabello- dijo con una sonrisa, sonreí también. Acababa de tener una idea.

Puse las manos sobre su pecho y me lo quite de encima, me levante y me aleje un par de pasos, me quite las bragas y las dejé caer al suelo, se veía un poco sorprendido. Me di la vuelta y salí.

-¿A dónde vas?- pregunto confundido.

-Voy a tomar una ducha para quitarla de mi cabello… ¿quieres ayudarme?- dije con una sonrisa tímida. Cerró los ojos y gimió sin aliento, luego los abrió y me miro con una expresión hambrienta y lujuriosa a través de su rostro. Me reí y salí en dirección al baño sabiendo que él me seguiría.

Tuve la mejor ducha que había tenido en mi vida, nos lavamos el uno al otro e incluso puso acondicionador en mi pelo, me desenredo y todo. Después de cerca de una hora ambos estábamos arrugados como una pasa así que decidimos salir. Envolví mi cabello en una toalla y me estire para conseguir otra para mi cuerpo pero él se me adelanto, procedió a secar cada centímetro de mi cuerpo completamente.

-Ya está señorita Kinomoto creo que oficialmente estas libre de restos de pay de banoffee- dijo levantándose, me reí mientras pasaba sus manos por mis costados haciéndome estremecer.

-Hmm estoy muy cansada, creo que me iré a dormir ahora ¿a menos que hayas pensado en algo más que podamos hacer?- dije bostezando.

Sonrió y agarro mi cintura levantándome fácilmente, lanzándome sobre su hombro y golpeando mi trasero suavemente, me cargo hasta la habitación y me dejó sobre la cama.

-Vamos a ver la película- dijo poniendo el DVD y presionando play, apago la luz y se metió en la cama desnudo. Vi los créditos de apertura y eso fue antes de que él se girara hacia mí con una expresión de incertidumbre.

-¿Estás segura de que no vas a levantarte en la mañana y decirme que sólo quieres que seamos amigos? Porque en realidad no creo que pueda soportarlo de nuevo- dijo pareciendo triste.

Acune su rostro y lo mire a los ojos.

-Estoy segura- dije honestamente. No había manera en este mundo de que cambiara de opinión.

-¿Quieres ser mi novia?- preguntó en voz baja jugando con mis dedos luciendo extremadamente nervioso, sonreí.

Asentí con la cabeza.

-Sí- dije, me sentía tan feliz que podía estallar.

-Así que también conseguí ser tu primera vez en algo- dije pasando mi dedo a lo largo de su mandíbula.

-Eres mi primera vez en muchas cosas Sakura bear- dijo con una sonrisa astuta.

-¿Sí, cómo qué?- pregunté curiosa.

-Eres mi primer amor, la primera chica a la que alguna vez le di flores, bueno... en realidad eres la única chica a la que le he dado flores, la primera chica a la que besé- dijo, estaba a punto de continuar pero lo interrumpí.

-¿Primer beso? - pregunté confundida. Él sólo se rió.

-Me besaste cuando tenía diez, cuando me rompí un dedo en el béisbol- dijo soltando una risita ¡Oh sí claro, me había olvidado de eso! Tenía nueve y el estaba jugando béisbol en el parque con algunos chicos grandes, uno le lanzo la pelota demasiado fuerte y rompió su dedo, estaba llorando tanto que lo besé tratando de hacer que se calmara, ese fue mi primer beso también, ¿cómo pude olvidarme de algo así?

-Sí, así que como dije, mi primer beso, mi primera ducha con una chica, la cual fue muy caliente por cierto, hasta me dan escalofríos de sólo pensarlo- dijo besando mi cuello.

-La primera y en realidad la única persona a la que le he dado un mordisco y recibido uno a cambio, la lista sigue y sigue y sinceramente espero que seas la única para un montón de eso también, no quiero a nadie más- dijo envolviendo sus brazos alrededor de mi, acercándome más y enterrando su cara en mi cabello inhalando profundamente.

Estaba tan segura, cálida y feliz, me ahogue en un enorme bostezo y él se rió entre dientes.

-Waw, te agote ¿eh?- dijo burlonamente.

-Sí, lo hiciste- dije adormilada acariciando su pecho, sonriendo. Beso mi frente y fui vagamente consciente de que él apagó la película antes de quedarme dormida.

.

.

.

Cuando me desperté en la mañana Shaoran me tenía agarrada de cucharita. Sabía que todavía no estaba despierto, podía escuchar su respiración profunda en mi oído, me encantaba el sonido de su respiración cuando estaba dormido. Cuando era una niña él solía quedarse y acostumbraba quedarme despierta por horas escuchando el relajante sonido de su respiración acompasada.

Sonreí felizmente al recordar la noche anterior cuando me dijo que me amaba y en todas las cosas que hicimos. Pensaba en cómo sería mi primera vez con Shaoran. Decidí que necesitaba conseguir la píldora y rápido porque sería sólo cuestión de tiempo.

Besé el brazo en el que estaba descansando mi cabeza, él lo había doblado por el codo para envolverlo a través de mi cuerpo y descansaba sobre mi pecho izquierdo.

Inconscientemente puso sus brazos apretadamente alrededor de mi, lo que me hizo sonreír, lo sentí comenzar a excitarse y clavarse en mi muslo. Contuve una risita, recordando la primera vez que sentí a Shaoran ponerse así, acababa de cumplir trece y él tenía catorce. Estaba acostado de la misma forma que ahora, estaba dormido y yo estaba tratando de salir de sus brazos sin despertarlo así podría usar el baño.

Cuando me retorcí alrededor el comenzó a excitarse, estaba tan sorprendida que me quede sin aliento y trate de apartarme rápidamente, lo que lo despertó. Parecía sobresaltado y luego avergonzado como nunca lo había visto. Había aprendido todo sobre estas cosas en clases de salud y sabía que un adolescente podía excitarse fácilmente sobre todo en las mañanas. Le dije que estaba bien y que no me importaba pero él estaba tan molesto que trato de irse, así que lo empuje de vuelta sobre la cama y me tumbe junto a él con los brazos envueltos sobre él diciéndole que estaba bien y que lo entendía. Le rogué que se quedara, eventualmente se calmo de nuevo, todo el tiempo se rehusó a mirarme.

Nunca hablamos al respecto de nuevo pero sucedió ocasionalmente las noches siguientes. Algunas veces lo sentía clavarse en mi espalda, en mi muslo o en mi estomago. Ahora me preguntaba si me estaba dando una pista de sus sentimientos por mí. Sacudí la cabeza, no tenía ni idea, él había estado enamorado de mí por doce años y habíamos perdido tanto tiempo.

Todavía estaba dormido y se veía como un ángel, tan sereno y hermoso. Lo observe de cerca, la forma de sus pestañas, su nariz recta y su mandíbula marcada, su perfecta boca, sus labios lucían tan invitadores que antes de que supiera lo que estaba haciendo me incline y los besé suavemente. Se removió en sueños y rápidamente me acosté de nuevo cerrando los ojos fingiendo dormir.

Sentí la cama moverse suavemente y su peso cambio, sabía que estaba despierto, no me moví, lo escuche suspirar y luego paso su dedos de mi frente a mi mandíbula lentamente.

-Eres tan hermosa Sakura, te amo tanto- susurró antes de besar mi frente con ternura. No podía hacerlo más, quería besarlo, hablar con él pero primero quería tener un poco de diversión con él. Abrí los ojos para verlo allí mirándome con una sonrisa de satisfacción en el rostro.

-Hola- dije sorprendida por lo ronca que sonaba mi voz.

-Hola- susurro con una sonrisa.

Muy bien, hora de hacerlo retorcerse.

-Shaoran escucha, sobre anoche… creo que sólo deberíamos ser amigos- dije tratando de no sonreír. No cayó en la trampa, soltó una risita y se dio la vuelta así que estaba debajo de él y fijo mis muñecas a cada lado de mi cabeza.

-De ninguna manera Sakura bear, aceptaste ser mi novia ahora tienes que lidiar con ello- dijo mientras llevaba su boca hacia la mía y me besaba.

Gemí en su boca, sus besos nunca dejaban de sorprenderme, imposiblemente cada uno se sentía mejor que el anterior. No podía mover las manos mientras todavía estuviera inmovilizándolas así que levante las piernas y las envolví con fuerza alrededor de su cintura, acercándolo más a mí. Debido a la nueva posición, estaba presionando de nuevo en mi entrada, gemí avergonzándome de mi misma.

-Sakura- jadeó soltando mis manos y apoyando sus brazos en la cama tratando de apartase de mi pero yo no moví las piernas.

-¡NO! Por favor sólo quédate así Shaoran- rogué envolviendo mis brazos alrededor de su cuello y jalándolo de nuevo hacia mí.

-¡Dios Sakura, no puedo! Esta matándome no empujar, lo juro, te quiero más de lo que nunca he deseado nada en mi vida- se quejo pareciendo dolido y mordiendo su labio.

Era la primera vez que me sentía de esa manera, algo dentro de mi no quería que él se separa. A regañadientes desenvolví mis piernas de su cintura.

Soltó un suspiro de alivio una vez que me moví.

-Te deseo tanto Shaoran- susurré mientras besaba mi cuello, a través de mi clavícula para besar mis pechos.

-Esto tendrá que bastar por ahora- dijo con voz ronca mientras deslizaba una mano entre mis piernas y comenzaba a frotarme suavemente. Gemí en voz alta y continuó pasando su lengua por mi pezón y luego soplo ligeramente, mi cuerpo estaba en el cielo, estaba tan cerca del clímax cuando mi teléfono sonó. Eso me asusto haciéndome saltar y haciendo a Shaoran reír.

-Está bien responde el teléfono- dijo asintiendo con la cabeza. Aparto su mano haciéndome lloriquear y acerco su rostro al mío para un beso rápido.

-Responde, podría ser importante, prometo que terminare esto después- dijo con una sonrisa. Bufé respondiendo sin mirar el identificador de llamadas.

-Hola- dije.

-Hola Jailbait- Daiki chilló, mis ojos se abrieron como platos en estado de shock.

-Ehh hola Daiki- dije apartando la vista de Shaoran que se puso rígido y de repente se veía tenso.

-Hey ¿cómo dormiste anoche? Nunca llamaste- dijo coquetamente. Mire a Shaoran que ahora por alguna razón se veía como si estuviera tratando de no reír, ¿Por qué está sonriendo de esa manera? le di mi mejor cara de "qué sucede" y él sólo negó con la cabeza lentamente con una sonrisa maliciosa.

-Ehh... en realidad dormí muy bien Daiki ¿y tú?-dije, de repente Shaoran deslizó su mano entre mis piernas, mordí mi labio para detener el sonido que trato de escapar y apreté las piernas atrapando su mano allí, así no podría moverla y le di una mirada suplicante para que se alejara.

-Dormí bien, a pesar de que estuve pensando mucho en ti- Daiki respondió, volví a mirar el teléfono ¿de qué está hablando? Shaoran se las arreglo para conseguir mover los dedos suavemente y jadee.

-Oh- fue todo lo que pude decirle a Daiki.

Ahora Shaoran estaba dejando besos a través de mi estomago y estaba usando su otra mano para abrir mis piernas por lo que tenia mejor acceso.

-¿Entonces, estuviste bien por tu cuenta anoche? Realmente esperaba poder ir y ayudarte a acostumbrarte a la casa- dijo podía oír la insinuación en su voz. Shaoran estaba besándome alrededor del cuello mientras continuaba frotándome suavemente. Jadee cuando mi cuerpo se sacudió a una velocidad superior.

-¿Qué? ¿Qué está mal?- Daiki preguntó preocupado, puse mi mano sobre el teléfono mientras gemía.

-Nada, yo sólo eh...- dije de pronto mi cuerpo fue golpeado por otra descarga mientras el frotaba sus dedos un poco más rápido, placer se disparo a través de mi cuerpo, puse mi mano de vuelta sobre el teléfono y mordí mi labio mientras gemía de nuevo, realmente necesitaba que parara pero a la vez no quería.

-¿Qué? ¿Tú qué?- pregunto de nuevo.

-Sólo vi una a-ra-ña- dije casi gritando al final de la última palabra cuando me sacudí con otra descarga, podía oír a Shaoran reírse contra mi estómago, me retorcí tratando de apartarme pero él simplemente paso su brazo a través de mis caderas inmovilizándome allí.

-¿Viste una araña?- Daiki pregunto sonando como si no me creyera.

-Sí, sí una araña y voy a matarla cuando cuelgue el teléfono- dije sin aliento haciendo a Shaoran reírse de nuevo.

Paso su mano a través de mi estómago haciéndome cosquillas mientras continuaba trabajando su mano entre mis piernas.

-¿Sakura? ¿Estás ahí? ¿Dije que si puedo ir a verte?- dijo Daiki sonando un poco molesto, Oh no ¿había estado hablándome?

-En realidad no es un buen momento- dije sin aliento, poniendo la mano de vuelta sobre el teléfono mientras gemía en voz alta de nuevo, intentando tapar mi boca. En serio ¿cómo es que Daiki no escuchaba eso?

De pronto sentí que una acometida de placer estaba rebasándome y sabía que tenía que colgar el teléfono rápidamente.

-Tengo que irme, alguien esta a la puerta- jadee mientras cerraba el teléfono justo a tiempo para gritar el nombre de Shaoran y clavar mis dedos en su espalda mientras algo explotaba en mi interior, mi cuerpo se estremecía y pequeñas estrellas bailaban detrás de mis parpados. ¡Shaoran se rió a carcajadas! Besó mi mejilla y se apartó, sonriendo. Podía ver la diversión clara en su rostro, se veía extremadamente orgulloso de sí mismo. Puse las manos en su pecho para quitármelo de encima pero simplemente las fijo devuelta la cama.

-¡Shaoran! ¡No puedo creer que hicieras eso!- chillé pero mi voz había perdido gran parte de su ira debido a que casi no podía respirar, se rió de nuevo.

Me dio su adorable cara de cachorrito que normalmente lo sacaba de problemas cuando discutíamos.

-Te amo Sakura- prometió besándome apasionadamente y mostrándome lo mucho que era cierta esa frase. ¡Eso no es justo! ¿Cómo voy a seguir molesta con él cuando esta besándome así? ¡Es un tramposo! Se aparto con una gran sonrisa y no pude evitarlo, le sonreí de vuelta.

-¿Entonces estoy perdonado?- pregunto jugando distraídamente con un mechón de mi cabello, apartándolo de mi cara suavemente.

Asentí con la cabeza aún sonrojada.

-Sí pero todavía eres un tonto- murmure.

-Sí pero me amas- dijo con media sonrisa arrogante.

Suspiré y sabía que no había manera de que siquiera pretendiera negarlo, probablemente estaba claro en mi rostro de todas formas.

-Sí, lo hago- dije pasando mis manos por su espalda perfecta para luego abrazarlo.

El teléfono sonó de nuevo y esta vez salte fuera de la cama para responder.

-Hola Daiki- respondí poniéndome mi bata de baño.

-¿Quién estaba a la puerta?- preguntó, fruncí el ceño. ¿La puerta? ¿De qué está hablando?

-¿Qué puerta?- pregunte antes de golpearme a mí misma en la frente. Eso es lo que dije "que había alguien en la puerta". Shaoran se rió y le hice una señal de que se callara con mi dedo.

-Oh la puerta, claro... ehh... era... era Shaoran- dije sentándome sobre la silla del escritorio.

-¿Li? ¿Entonces ustedes dos están bien ahora?- pregunto sonando molesto al respecto.

-Sí estamos bien ahora- dije mirando a Shaoran que estaba poniéndose sus boxers y buscando sus vaqueros de ayer.

-¿Entonces puedo ir para allá?- Daiki pregunto todavía sonando cabreado.

-Ehh Daiki, en realidad no es una buena idea, tengo cosas que hacer- dije sonrojándome cuando Shaoran se paro allí mirándome, me retorcí en mi asiento.

-¿Qué cosas? ¿Puedo ayudar?- Daiki pregunto sonando frustrado.

-No Daiki, escucha no quiero esto, realmente lo siento, pero no va a funcionar entre nosotros- dije en voz baja. Odiaba sentir esto, había terminado una relación antes, odiaba decir estas palabras pero Daiki y yo nunca estuvimos juntos. Hablamos sobre estar juntos pero nunca acordamos nada, sólo estuvimos en dos citas.

-¡¿Qué demonios quieres decir con que no va a funcionar?! - dijo gritando, me estremecí un poco ante su tono de voz y gire la cabeza así Shaoran no se daría cuenta de que estaba gritando, tenía la sensación de que se había vuelto loco.

-Daiki, lo siento pero en realidad nunca empezamos nada así que...- dije mi voz apagándose en realidad no sabía cómo terminar la última parte.

-¡Al diablo! Nunca comenzamos nada, me gustas, te lo dije- ahora estaba gritando realmente furioso, en realidad sonaba aterrador y estaba agradecida de que estuviéramos haciendo esto por teléfono.

-Daiki, lo sé y dije que lo siento, pero por lo menos puedes volver a salir con chicas sin la amenaza de cárcel sobre tu cabeza- dije tratando de animarlo un poco.

-¡No quiero coger con chicas al azar! Jodido infierno Sakura ¿No estás escuchando?- grito, me estremecí de nuevo.

-Daiki cálmate, estuvimos en dos citas, lo siento pero no está funcionando. Tengo que irme- dije colgando el teléfono.

Tome una respiración profunda antes de mirar a Shaoran que se veía muy enfadado.

-¿Estaba dándote un mal rato?- pregunto a través de sus dientes.

-No, sólo estaba molesto- mentí, mi teléfono vibró y miré el identificador de llamadas, Daiki de nuevo, lo rechacé y apagué el teléfono sonriéndole a Shaoran pretendiendo que nada pasaba.

-Entonces ¿qué vamos a hacer hoy?- pregunté levantándome de la silla y envolviendo mis brazos alrededor de él.

-Bueno todavía no hemos tenido una cita oficial- dijo con una sonrisa ¿Una cita?

Sonreí.

-Esta bien ¿por qué no vas a casa y te cambias y me recoges en una hora?- dije empujándolo hacia la puerta.

-¿Qué? ¿Por qué? ¿Tengo ropa aquí porque no puedo simplemente esperarte aquí?- preguntó frunciendo el ceño- No quiero alejarme de ti- dijo abrazándome.

-Porque lo chicos recogen a las chicas para las citas, ahora ve- dije riendo, se rió entre dientes.

-Mmm, me gusta la Sakura mandona- dijo dándome un beso en la mejilla.

Una vez que se había ido, me duche y me puse un vestido color champagne hasta las rodillas, con escote bote y diseño de encaje. Cruce una trenza por detrás de mi cabeza y ondule el resto de mi cabello suelto para darle movimiento. Añadí un poco de maquillaje y algo de perfume que Shaoran había comprado para mí, sonreí cuando me lo puse, lo olí en alguien una vez y no podían recordar su nombre, Shaoran había salido esa tarde y olió cientos de perfumes en la tienda antes de encontrar el correcto y comprarme un frasco ¡Fue tan dulce! ¿Cómo no me di cuenta que estaba enamorado de mí?

Después de unos cuarenta y cinco minutos estaba en la planta baja esperándolo cuando sonó el timbre, me levante de un salto emocionada ¡Mi primera cita con Shaoran! Salté hacia la puerta y la abrí de golpe con una enorme sonrisa en mi rostro sólo para ver que no era Shaoran, era Daiki y se veía furioso y herido.

-Hola Daiki.. ¿qué haces aquí?- pregunte en voz baja mirando hacia le entrada para ver si Shaoran estaba cerca, pensaba que si los dos se juntaban habría problemas.

-Necesito hablar contigo- dijo mirándome fijamente.

Sin esperar que lo invitara entró haciéndome a un lado. Me pasó y cerré la puerta rápidamente, necesitaba que se fuera para cuando Shaoran viniera a recogerme.

-Daiki lo siento, pero no creo que...- comencé pero él me rodeo y me inmovilizó contra la pared tan rápido que me saco el aire. Jadee y lo mire a la cara, se veía muy furioso.

-¡Cállate maldición!- grito en mi cara.

¡Qué susto!¿Qué está mal con él? Podía oler el alcohol en su aliento. ¡Acababa de hablar con él hace una hora! Miré a mí alrededor desesperadamente por algo, lo que fuera, en realidad no sabía qué.

-¿Por qué? ¡Dime por qué! ¡Mierda! ¿Ayer estábamos bien y luego hoy no quieres tener nada que ver conmigo?- gritó en mi rostro de nuevo, me estremecí por el veneno en su voz, ¡Sakura no menciones a Shaoran! Pensé rápidamente.

-Sólo no estoy lista para un novio mayor justo ahora, eso es todo...lo siento- dije sin aliento, mi corazón estaba latiendo tan alto y rápido que juro que debería ser capaz de oírlo.

Me miró por un par de segundos antes de hablar.

-Quiero estar contigo, nunca me sentí así antes- dijo pareciendo calmarse un poco.

-Lo siento Daiki, de verdad- dije en voz baja, sonriendo, una sonrisa débil. Rápidamente acerco su rostro al mío y me beso bruscamente lastimando mis labios. Lloriquee y traté de girar la cabeza a un lado pero él agarro mi barbilla impidiendo que me moviera, forzó mi boca a abrirse y empujo su lengua dentro. Cerré los ojos y puse las manos en su pecho tratando de empujarlo. Empuje tan duro como pude pero él no se movió, aparto su cabeza y empujó su cuerpo contra el mío.

-Daiki no lo hagas por favor- rogué, empujándolo en el pecho bruscamente tratando de quitármelo de encima.

Tomó mis muñecas en sus manos y las golpeó contra el muro, el dolor se disparó en mi muñeca derecha y chillé.

-¡Ah! ¡Por favor Daiki estás lastimándome!- dije sin aliento, estaba llorando ahora y pude ver su rostro suavizarse.

-Yo... Lo siento Jailbait, no quise hacerlo ¿estás bien?- preguntó en voz baja besando mis lágrimas, yo giré la cabeza.

-Por favor, no lo hagas- dije tratando de retorcerme lejos de él de nuevo.

-¡Joder Sakura! ¿Por qué me haces esto? No quiero lastimarte- dijo echándose para atrás y pasando sus manos a través de su cabello negro bruscamente.

-Por favor sólo vete... mis padres están arriba- dije débilmente tratando de conseguir que se fuera.

Su cabeza subió de golpe y me miro.

-No Sakura, tus padres están lejos todo el fin de semana, estás sola ¿por qué estás mintiendo?- dijo con una mueca caminando hacia mí de nuevo.

-¡Estoy asustada! ¡Estás asustándome!- solloce, él se detuvo dónde estaba.

-¿Estoy asustándote?- pregunto en voz baja mirando el suelo.

-Sí- susurre.

-Lo siento Jailbait, pero tú no respondías el teléfono y comencé a pensar todas esas cosas locas sobre tu y Li solos en la casa y tenía que verte- dijo limpiando mi rostro suavemente, mi muñeca dolía tanto que me sentía enferma.

No podía concentrarme, todo en lo que podía pensar era en el dolor palpitante, su cara estaba a centímetros de la mía y se estaba moviendo para besarme de nuevo.

-Por favor Daiki tienes que irte, ha... hablaré contigo más tarde ¿si?- dije sonriendo, una sonrisa falsa, eso parecía hacerlo sentir mejor. Me beso en la mejilla y sonrió.

-Ok, te llamaré después pero responde el maldito teléfono cuando llame ¿ok?- dijo furiosamente, tomando mis manos haciendo que un disparo de dolor subiera por mi muñeca de nuevo, me estremecí y mordí mi labio para no llorar. Asentí con la cabeza, él se volvió y caminó hacia la puerta, me quedé donde estaba, presionada contra la pared, una vez que estuvo fuera de la vista corrí hacia la puerta y la cerré. Me dejé caer sobre el piso recargando la frente sobre el muro sollozando y acunando mi muñeca hasta que escuché mi voz favorita en el mundo.

-¿Qué estás haciendo aquí?- escuche a Shaoran decir afuera.

-Sólo viendo a mi novia y tú necesitas mantenerte lejos de ella, en serio Li- Daiki amenazó.

-¿Novia? Vete a la mierda imbécil- dijo Shaoran, cerca de la puerta esta vez.

Estaba temblando.

-Li será mejor que cierres tu maldita boca o juro que voy cerrarla por ti- dijo Daiki.

Escuche a Shaoran reír.

-Sí porque eso funciono muy bien para ti la última vez- dijo Shaoran justo fuera de la puerta.

Por favor, Oh Dios sólo entra, por favor Shaoran.

-Jódete Li- dijo Daiki, escuche la puerta de un coche cerrarse de golpe y el motor encenderse, espere a que Shaoran simplemente entrara pero no lo hizo, toco la puerta. Me levante del suelo y me limpie la cara, respire profundamente y abrí la puerta ¿qué voy a decirle a Shaoran?

-Sakura bear te traje éstas..- dijo a medida que su voz se apagaba en la última palabra, estaba sosteniendo un ramo de tulipanes amarillos, me miró y dejó caer las flores para levantarme en brazos.

-¿Qué demonios? ¿Estás bien? ¿Te lastimó? ¿Sakura qué paso?- pregunto, podía oír la preocupación y la furia en su voz. Puse mi cabeza en su hombro y sollocé sobre el, no podía hablar. Me cargo hasta el sofá y me sentó en su regazo. Meciéndome hacia atrás y adelante acariciando mi pelo.

-¿Qué pasó? ¿Te lastimó?- preguntó con ternura, asentí y le tendí mi muñeca, la tomó suavemente y la miro, siseó a través de sus dientes, mi muñeca se veía hinchada y roja.

Shaoran murmuró algo entre dientes que sonó como "voy a matarlo" o algo por el estilo. Me movió de su regazo y me sentó sobre el sofá, camino en dirección a la cocina, lo escuche hacer un estruendo alrededor y luego volvió con una bolsa de guisantes congelados. Me volvió a subir sobre su regazo y sostuvo los guisantes en mi muñeca.

-¿Qué pasó?- preguntó en voz baja besando mi frente.

-Él sólo apareció, yo... yo pensé que eras tú, entonces simplemente se volvió loco, gritando y... y...- dije pero comencé a llorar de nuevo.

Limpio mis lágrimas suavemente.

-Esta bien Sakura bear, estoy aquí ahora, todo está bien- murmuró una y otra vez hasta que me calme.

-Estaba muy enojado, dijo que quería estar conmigo, estaba gritándome y luego me beso- dije, Shaoran respiro hondo.

-Trate de empujarlo, realmente lo hice Shaoran pero él agarro mis brazos y golpeó mis muñecas en el muro- dije tratando de mirarlo a los ojos, necesitaba saber que estaba bien, que estábamos bien, frunció el ceño y miró mi muñeca con la mandíbula apretada.

-Trate de empujarlo, lo prometo- dije en voz baja tocando su rostro con mi otra mano.-Por favor di que está bien- dije en voz baja, sus ojos encontraron los míos.

-¿Bien? ¡DEMONIOS NO, no está bien Sakura! ¡Te beso contra tu voluntad, el maldito te lastimó! Eso no está bien- dijo furiosamente.

-Lo siento, por favor perdóname- dije llorando de nuevo.

-¿PERDONARTE? ¿De qué estás hablando? ¿Por qué tendría que perdonarte? Sakura bear, tú no has hecho nada malo- murmuró acariciando mi pelo de nuevo, presionando su frente en la mía.

-Vamos, hay que llevarte al hospital para que te revisen la muñeca ¿si?- dijo ayudándome a levantarme.

-Esta va a ser una gran primera cita Shaoran- dije en tono de broma.

Se rió sin humor.

-Mientras este contigo, no me importa lo que hagamos y por cierto, te vez hermosa con ese vestido- dijo besándome con ternura. Le devolví el beso y envolví mis brazos alrededor de su cuello, el dolor se disparo por mi brazo y chille haciéndolo estremecerse y jadear, tomó mi muñeca y me puso los guisantes de nuevo haciendo una mueca mientras yo contenía el aliento.

-Creo que podría estar rota- dijo inclinando la cabeza para poder besarla.

-También lo creo- susurre. Me condujo fuera de la casa, agarró mi bolsa y cerró la puerta.

Pasamos cerca de cinco horas en el hospital y cuando por fin llegamos a casa tenía un yeso en mi muñeca, Shaoran tenía razón estaba fracturada y tendría que usar la escayola por seis semanas. Cuando volvimos a mi casa Shaoran estaba desviviéndose por mí como un loco, siendo como siempre dulce y autocomplaciente, trayéndome almohadas y bebidas, haciéndome la cena. Incluso se ofreció a venir al baño conmigo en caso de que necesitara ayuda, decline riendo pero como resultó que no podía bajarme las bragas con una sola mano sin perder el equilibrio, tuve que pedirle que lo hiciera para su total diversión.

Le dije a Shaoran todo lo que Daiki había dicho y cuando le conté que le había dicho que hablaría con él más tarde tratando de conseguir que se fuera se puso rígido y silencioso, no sabía que estaba pensando, él no me lo dijo así que cambie de tema. Hice una declaración a la policía pero dijeron que no había mucho que pudieran hacer, dijeron que no tenía testigos que sería mi palabra contra la suya. Daiki tenía antecedentes así que irían a hablar con él para decirle que se alejara, que esa era toda la ayuda que podían ofrecer.

Ahora estábamos en el sofá viendo un reality show aburrido. Me volví hacia él y lo besé.

-¿Sucede algo malo?- pregunté cortando el beso- Has llevado una nube de truenos sobre tu cabeza todo el día- dije soltando una risita.

-¿Nube de truenos?- pregunto luciendo un poco confundido.

-Si, has estado de mal humor y tan molesto que no me sorprendería si te saliera una úlcera, pero lo has escondido muy bien- dije.

-¿Lo escondí bien? Entonces como te diste cuenta que he estado enojado- pregunto con la mandíbula tensa de nuevo. Lo señale.

-Justo allí, lo primero esta regalado, la mandíbula apretada, lo segundo son tus ojos, los entrecierras cuando estas enojado y tercero son tus manos, no estoy segura de si te das cuenta pero las has tenido en un puño permanente desde que viniste aquí esta mañana- explique inclinando la cabeza y besando la esquina de su boca mientras sus labios estaban apretados en una línea tensa, le sonreí dulcemente.

Suspiró profundamente.

-Lo siento Sakura ¿he sido un idiota?- pregunto tomando mi rostro en sus manos suavemente, negué con la cabeza. En serio ¿Shaoran un idiota? Eso nunca pasara.

-Tú nunca has sido un idiota, nunca, eres demasiado dulce, romántico y atento para ser un idiota- dije sinceramente. Me beso con ternura y se sentó levantándome en estilo novia, llevándome hasta la cama.

- Vamos a dormir un poco ¿ok? Tendremos un gran día mañana- dijo con una sonrisa de suficiencia. Gran día ¿de qué está hablando?

-¿Qué pasara mañana?- pregunte confundida, él sonrió orgullosamente.

-Tengo que presentarte a mis amigos como el amor de mi vida, ellos ya lo sabían pero ellos no saben que finalmente te lo dije- dijo acariciando mi cuello. Me quede sin aliento ¿Realmente todos sabían menos yo?

-¿Todos tus amigos sabían?- pregunte frunciendo el ceño, mientras él me tapaba y se acomodaba a mi lado bajo las sabanas.

Asintió con la cabeza.

-Sí, les conté sobre ti hace años, creo que todos sabían que estaba enamorado de ti menos tú- dijo. Sonreí nerviosamente, no estaba deseando que llegara el mañana, las chicas iban a odiarme incluso más por esto.

-¿Qué?- preguntó mirándome con amor.

-Sólo no estoy tan emocionada de que todo el mundo sepa, eso es todo- dije con un suspiro.

-¿Por qué no?- dijo luciendo un poco sorprendido y preocupado.

-Todas las chicas van a odiarme Shaoran, ya me odian sólo por ser tu amiga, ahora probablemente seré asesinada- dije asustada.

Se rió.

-No te preocupes, no se los permitiré- dijo besándome.

Hice una mueca de dolor, mi muñeca estaba doliendo. Shaoran me miró con preocupación para luego atraerme a su pecho.

-Creo que deberías dormir un poco, has pasado por mucho y no quiero que tu brazo comience a dolerte- dijo besando mi frente. Asentí con la cabeza.

Suspiró con un poco de tristeza.

-¿Qué está mal?- pregunte concentrada en suavizar las líneas de expresión de su rostro.

-Tus padres regresaran mañana, lo que significa que no seremos capaces de hacer esto mucho más- dijo pasando sus manos por mi espalda lentamente.

-Desearía que sólo fuéramos tú y yo, o que pudiera quedarme aquí contigo todo el tiempo- dijo envolviendo su pierna con la mía protectoramente.

-Hmm, eso sería lindo pero por lo menos todavía puedes quedarte aquí un par de días a la semana- dije dándole una sonrisa, sacudió la cabeza ligeramente.

-Sakura una vez que les digamos a nuestros padres que estamos juntos no van a dejarme dormir aquí contigo nunca más te lo garantizo- dijo tristemente. Fruncí el ceño ante la idea, me encantaba que Shaoran durmiera aquí conmigo, las mejores noches de sueño que había tenido fueron las noches cuando él estaba aquí.

-Lo harán, no habrá ningún problema- dije pero no acababa de creerlo, sabía que él tenía razón.

Se rió.

-Ya veremos- murmuró contra mis labios, lo empuje con fuerza.

-¿Puedo preguntarte algo? Es algo un poco vergonzoso- dije sonrojándome ligeramente, él sonrió cariñosamente.

-Tú puedes preguntarme lo que sea Sakura bear- dijo pasando su mano contra mi ardiente mejilla.

-Bueno..- dije tragando saliva.

-Realmente eres grande, quiero decir... ¿vas a caber en mi?- dije un poco horrorizada y ruborizándome aún más si se podía.

Se rió entre dientes un poco.

-Si Sakura encajaré, no te preocupes- dijo besando mi mejilla.

-Entonces ¿va a dolerme?- pregunte haciendo una mueca ante la idea.

Él se veía triste.

-Sí, lo hará la primera vez, no quiero lastimarte- dijo alisando mi pelo, mirándome a los ojos, podía ver todo su amor por mi brillando a través de ellos.

Sonreí.

-Sé que no lo harás, pero a ti... ¿va a dolerte?- pregunte frunciendo el ceño de nuevo.

-No ¿por qué iba a dolerme?- pregunto confundido.

-Bueno, creí que había una especie de barrera que tienes que romper la primera vez, yo sólo me preguntaba si te dolerá cuando lo hagas- dije sintiéndome tonta y sonrojándome de nuevo deseando no haber preguntado.

-No creo, pero no importa, preferiría que me doliera a mí en vez de a ti- dijo cariñosamente.

-¿Me ayudarás? quiero decir... no tengo ni idea de que hacer Shaoran, que tal si soy terrible y te decepciono- dije comenzando a ponerme nerviosa. Había pensado en esto un montón.

Tomó mi cara en sus manos.

-Sakura Kinomoto, te amo más que a nada, tu nunca podrías decepcionarme y por supuesto que te ayudare pero a juzgar por las cosas que hemos hecho hasta ahora, no creo que necesites mi ayuda- dijo con una risita.

Sonreí ligeramente.

-Espero que así sea- dije aún nerviosa.

-Sakura no quiero tener sexo contigo- dijo besándome con ternura.- Lo único que quiero, es hacerte el amor, no tienes de que preocuparte- dijo rodando encima de mí y besándome.

Me beso hasta que olvide la razón de mi preocupación, todo parecía tan simple cuando me besaba.

-Te amo- murmuró luciendo tan feliz que mi corazón dio un vuelco. Estuvimos tumbados allí mirándonos el uno al otro por un largo rato sin hablar.

-También te amo- prometí. Sonrió y me acuno apretadamente contra su pecho.

-Buenas noches Sakura bear- suspiré felizmente y cerré los ojos. Sabiendo que mi mejor amigo, el chico del que estaba enamorada me sostendría toda la noche.

-Sabes que realmente eres increíble y que soy el hombre más afortunado del mundo por tenerte- murmuró contra mi frente.

-Bueno tú eres increíblemente hermoso- dije suspirando felizmente y acurrucándome en su pecho. Tenía una sonrisa sobre mi rostro y me quede dormida al instante.

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SHAORAN

La sostuve con fuerza entre mis brazos esperando a que estuviera en un sueño profundo, sostuve su brazo roto contra mi pecho para que no se acostara sobre el o algo. No podía calmarme, me sentía enfermo, estaba tan cabreado que apenas podía respirar. Justo después de media noche ella respiraba pesadamente así que la quite de encima de mí suavemente y puse una almohada en mi lugar poniendo su brazo sobre ella. Me deslice fuera de la cama y me vestí, ella se movió ligeramente entre sueños ¡Mierda, por favor no te despiertes Sakura! No lo hizo así que agarre su teléfono de la mesita de noche, me deslice fuera de la habitación dirigiéndome a la planta baja mientras lo encendía.

Inmediatamente comenzó a vibrar mientras los mensajes comenzaban a llegar, trague saliva y mire de quien eran, seis nuevos mensajes, todos de Daiki. Me senté en el sofá apretando los dientes resistiendo la urgencia de golpear algo o saltar en el auto e ir y arrancarle la cabeza. ¡No puedo creer que la lastimara así! Mire los textos que fueron enviados en varios momentos del día. Todos ellos eran la misma cosa, que lo sentía, que la extrañaba, que no podía esperar a verla. Respire profundamente tratando de calmarme, no podía comenzar a gritar, podría despertar a Sakura y no quería que ella supiera que había hecho esto.

Presione llamar y espere hasta que respondió, cada timbrazo era como una tortura, si no respondía el teléfono iría en persona. Al octavo timbrazo respondió sonando como si acabara de despertarse.

-Hey Jailbait- chillo alegremente. El sonido de su voz casi me envío sobre el borde así que cerré los ojos con fuerza.

-No soy Sakura, soy yo maldito- gruñí. Maldición mantenerme calmado es más difícil de lo que pensé.

-¡¿Qué demonios haces con el teléfono de Sakura?!- gritó.

-Estoy llamando para decirte que te mantengas lo más lejos posible de ella, si alguna vez siquiera la miras de nuevo voy a arrancarte la cabeza- gruñí, él se rió.

-¡Jódete, ella es mi novia y tienes que dejarla en paz, no te quiero haciendo toda esa mierda de amigos con mi novia!- grito furiosamente.

Salté del sofá ante la palabra novia.

-Rompiste su brazo maldito idiota, si te acercas a ella de nuevo vas a desear que te hubieran lanzado a la cárcel, voy a acabar contigo- dije metiendo una mano en mi pelo tratando de mantener la voz baja en caso de que la despertara.

-La policía no puede hacer nada, ellos sólo dijeron que retrocediera- dijo sonando un poco engreído. Podía sentir la rabia bullendo en mi interior pero me obligue a permanecer en el lugar cuando mi cuerpo deseaba saltar en el auto, ir y terminar con esto.

-Estoy diciéndote que me importa una mierda lo que dijo la policía, te acercas a ella de nuevo y juro que te mato- escupí al teléfono con rabia.

-No puedo decir que me alejaré de ella, estoy loco por ella, ella es mía- dijo.

-¡NO, no lo es! ¡Y tienes que metértelo en tu jodida cabeza! Estamos juntos ahora y no permitiré que la lastimes, así que mantente lejos si sabes lo que te conviene- dije cerrando los ojos de nuevo.

-¿Juntos? ¡Ella es mía!- Daiki rugió furioso.

Sonreí.

-Confía en mí, estamos juntos y no te quiero cerca de ella, ni siquiera pienses en llamarla o enviarle un mensaje de nuevo o juro que te arrepentirás- prometí.

Se rió.

-Gracias por la advertencia Li- dijo con mofa, podía oír la burla en su voz.

-Lo prometo Azuma, voy a liquidarte- dije lentamente forzando las palabras a salir a un nivel razonable. Cerré el teléfono de golpe, no podía seguir hablando con él, si escuchaba una sola palabra más en su petulante voz, no sería capaz de frenarme de ir allí y realmente no ayudaría a la situación si conseguía que me arrestaran por asesinato.

Apague el teléfono y me dirigí de vuelta escaleras arriba. Estaba acostada en el mismo lugar en el que la deje, su hermoso cuerpo desnudo tendido en la cama, su hermoso y largo cabello color miel desparramado sobre su cuerpo, brillaba ante la leve luz de la luna que entraba por su venta. Dios es tan perfecta. Nunca pensé que estaría con ella, la he querido durante tanto tiempo pero ella nunca me había mirado de esa manera. Habían estado matándome todos esos años teniéndola tan cerca y amándola de la manera en que lo hago, viéndola ir a citas con otros chicos era doloroso. Estaba contento de estar en su vida, era feliz siendo su mejor amigo siempre y cuando pudiera estar cerca de ella. Pero ese mes en que ella se fue a Inglaterra fue una tortura. Cada día me despertaba y me sentía enfermo porque ella no estaba aquí, porque no podía hablar con ella.

Sonreí mientras me desvestía y me arrastraba en la cama, levantando su brazo roto y moviendo la almohada fuera del camino. La jale hacia mí y sostuve su escayola apretadamente contra mi pecho, ella se acurruco en mi cuello, su cuerpo desnudo presionado con fuerza contra mi costado. Volví la cabeza y besé la cima de su cabeza, no puedo creer que esta chica perfecta me ama, ella me quiere, honestamente soy el hombre más afortunado del mundo. Me sentía más feliz de lo que nunca me había sentido en mi vida. Nunca dejaría que nada le hiciera daño de nuevo.

-Te amo Sakura bear- murmuré cerrando los ojos, obligándome a dormir así podría olvidar a ese imbécil por un par de horas, no podría acercarse a ella de nuevo, no se atrevería. Sakura tenía razón me saldría una úlcera si no dejaba de pensar en ello.

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CONTINUARA…