CAPÍTULO 11
SAKURA
Me senté en la gradas con Tomoyo y Eriol, Shaoran estaba parado frente a mi protectoramente mientras escaneaba la multitud por Daiki. Había ido un paso más allá hoy, no estaba sentada en la entrada de los vestuarios como la semana pasada. En realidad estaba sentada detrás del banco de entrenadores así podría mantener un ojo sobre mi mientras estaba jugando.
-Bien, no creo que este aquí, si lo ves o lo que sea entonces ve directo al entrenador ¿si? Y si es durante un descanso entonces puedes venir al vestuario y encontrarme- dijo inclinándose para mirarme con severidad.
-Sí –dije dándole una sonrisa.
Envolví mis brazos alrededor de su cuello.
-Prometo que iré directo al entrenador o te encontraré en el vestuario si él se acerca a mi o me llama de nuevo- dije.
Sonrió pero todavía se veía tenso.
-Bien. Te amo Sra. Li- besó la punta de mi nariz y retrocedió escaneando la multitud de nuevo rápidamente antes de darse la vuelta y correr al centro del campo con el resto del equipo que estaba calentando.
-Guau, Shaoran sí que es sobreprotector- dijo Tomoyo negando con la cabeza y sonriendo.
-Lo sé, juro que va a conseguirse un ataque al corazón si sigue así- fruncí el ceño observando mientras él saltaba en el lugar balanceando sus brazos alrededor preparándose para jugar.
Se veía tan apuesto en ese uniforme. ¿Cómo nunca me di cuenta de lo guapo que era Shaoran antes de ir a esas vacaciones?
Siempre supe que era guapísimo pero ni una vez lo miré con otras intenciones, siempre vi la atracción que ejercía sobre otras chicas pero nunca fue ese chico conmigo. Siempre fue sólo mi mejor amigo. Es curioso ver como evolucionó todo durante ese mes lejos, estaba muy agradecida por esas vacaciones pero parte de mi no podía evitar desear haberlo visto así antes. Perdimos mucho tiempo siendo amigos cuando todo el tiempo había tenido al chico perfecto justo enfrente de mí y simplemente no podía verlo.
El juego fue a la perfección, ganamos así que estaba feliz al respecto pero odiaba verlo jugar. Nunca se lo había dicho pero literalmente preferiría estar en cualquier otro lugar que aquí, viéndolo golpear el suelo, incluso fue pisoteado un par de veces. Cómo disfrutaba jugando esto no tengo ni idea.
Después del partido trotó hacia mí.
-¿Hey, tu hombre lo hizo bien o qué?- preguntó sonriéndome arrogantemente.
Me reí y asentí con la cabeza.
-Si, no jugaste tan mal hoy- me burlé.
Sonrió y me beso suavemente, me di cuenta de que estaba siendo cuidadoso de no tocarme porque estaba cubierto de barro y sudor y yo tenía que salir.
-Entonces voy a ir a ducharme ¿quieres venir y esperarme en la oficina del entrenador?- preguntó mirándome esperanzado.
Arrugué la nariz.
¿Oficina olorosa a sudor? ¡No gracias!
-¿Qué tal si voy con Tomoyo y Eriol al restaurante?- sugerí esperanzada.
En lugar de ir directo a la fiesta de esta noche, un grupo de amigos míos y de Shaoran íbamos a salir a cenar, una especie de celebración por nuestra boda, que ahora también estaría mezclada con la celebración de que ganaron el juego.
Shaoran me miró un poco dolido.
-Ok, pero quédate con ellos.
-Lo haré y deja de estresarte- me puse de puntillas y presioné mis labios en los suyos. Cuando me aparte sonreí.
-Ve a ducharte, hueles mal- me burlé, en realidad olía increíble, sudado y sucio definitivamente se adaptaba a Shaoran por alguna razón.
Se rió y golpeó mi trasero antes de girarse hacia Eriol.
-¿Vigilala por mi, ok?- pidió suplicante.
-Claro, no te preocupes- Eriol palmeó su hombro tranquilizadoramente. Seguí a Tomoyo y a Eriol hasta su coche en el estacionamiento.
Cuando llegamos al restaurante Eriol abrió la puerta del auto para nosotras.
Salí enganchando mi brazo con Tomoyo, ella le dio una sonrisa a Eriol y enganchó su brazo libre a través del suyo jalándolo hacia la puerta riendo.
Conseguimos una mesa para once y nos sentamos en la parte trasera tonteando hasta que el resto de los chicos apareció, en realidad eran todos los que fueron a Tokyo y fue agradable ver a todos juntos de nuevo. Era como algún tipo de fiesta de bodas o algo. Kaoru también vino ya que Shaoran quería tratar de sacarlo de su caparazón un poco y hacerlo encajar más en el equipo, él siempre fue considerado.
Eriol se deslizó en el asiento junto al mío rápidamente y le sonrió a Shaoran quien frunció el ceño y fue a sentarse al otro lado de la mesa.
-Oh pobre bebé esta fuera, no consiguió sentarse junto a su esposa- bromeó Eriol lanzándole un palito de pan a Shaoran.
-Como sea, sólo estás celoso porque yo la llevare a casa- Shaoran meneó las cejas sugestivamente.
Eriol rió.
-Bueno, por lo menos alguien conseguirá algo esta noche- murmuró mirando a Tomoyo astutamente por el rabillo del ojo.
Le di un codazo en las costillas sonriendo, a Eriol le gustaba ella, Shaoran me lo había dicho pero me hizo prometer que no interferiría. Estaba desesperada por decirle porque a ella también le gustaba pero no creo que estuviera lista para un novio a tiempo completo. Eriol era tan adorable y en serio me agradaba, me encantaría que ellos estuvieran juntos apropiadamente.
Todos estábamos riendo y comportandonos como niños mientras esperábamos a que nuestra comida llegara. Todos los chicos se estaban burlando el uno del otro sobre los errores que cometieron durante el juego de esta noche, incluso Kaoru estaba bromendo lo que era lindo. Todo el equipo lo aceptaba, en realidad era un buen grupo de chicos.
-Eriol se ve guapo esta noche- le susurré a Tomoyo. Estaba matándome no interferir pero se lo prometí a Shaoran. En realidad esto no era interferir ¿no? Sólo estaba dándole un pequeño empujoncito en la dirección correcta.
Ella lo miró, él estaba sentado allí riendo histéricamente por algo que alguno de los chicos había dicho. En el momento exacto en que ella lo miró, él se ahogo con su bebida cuando estaba riéndose y casi la esparció por todos lados, la bebida goteó por su mejilla.
Me reí mientras Kaoru lo golpeaba en la espalda riendo.
-Tan guapo- ella se rió, negando con la cabeza y sonriendo.
-Sabes que lo quieres incluso con la baba- me burlé.
Ella rodo los ojos.
-¿Sabes que salí con él anoche? En realidad fue divertido, pase un buen rato y no tuvimos relaciones, así que no es eso lo que lo hizo bueno como todos esperan que lo sea. Es la primera vez que disfruto una cita- ella se sonrojo un poco mirándolo de nuevo.
Sonreí.
-Él es un buen chico. Quizás deberías darle una oportunidad. ¿Te pidió volver a salir?- pregunté cruzando los dedos mentalmente.
-Sí me pidió salir con él mañana- ella mordió su labio mirándolo pensativamente.
-¿Y qué le dijiste?- pregunté, con la esperanza burbujeando en mi interior.
-Le dije que pensaría al respecto. No quiero engancharme a ningún chico. Hice eso antes y cuando él me engaño dolió demasiado, juré que nunca dejaría que un chico tuviera ese poder sobre mi de nuevo. - dijo frunciendo el ceño ligeramente.
-¿Pero qué si él no te lastima? No puedes ir por la vida asustada de tomar una oportunidad- dije sinceramente. Miré a Shaoran. Estaba a punto de interferir ahora y estaba en ligero peligro de romper mi promesa.
-Sí, quizás tienes razón- ella asintió mordiendo su labio mirando a Eriol de nuevo, él la miro al mismo tiempo y sonrió. Realmente debe estar loca para no darle una oportunidad, quería sacudirla y agarrarlos a ambos y encerrarlos en un cuarto y no dejarlos salir hasta que hablaran. Sólo debería decirle lo que me dijo a mi y entonces él podría tranquilizarla ya que a él realmente le gustaba.
Suspiré y me levanté de la silla cuando ellos comenzaron a flirtear el uno con el otro a mis costados así que estaba atrapada en el medio. Le sonreí a Shaoran cuando lo pase para ir al baño. Él agarró mi mano y me jalo sobre su regazo envolviendo su brazo alrededor de mi.
-¿Hey Sakura bear, a dónde te estás escabullendo?- se burló pasando sus manos por mi espalda haciéndome estremecer ligeramente.
Miré a sus ojos ambar y sonreí.
-Sólo estaba yendo al baño- dije.
Me miró con una sonrisa de lado.
-Ve, estaré allí en un par de minutos- respiró mordisqueando el lóbulo de mi oreja haciéndome reír.
Sonreí entendiendo y lo besé antes de levantarme de su regazo, prácticamente corrí hacia los baños. Espere cerca de la esquina fuera de la vista para que él me siguiera cuando no hubiera moros en la costa. Apenas podía respirar estaba tan emocionada.
Lo escuché acercarse y solté una risita ¡Esperaba que no nos atraparan! Caminó en torno a la esquina y mi corazón de detuvo.
No era Shaoran. Era Daiki.
Él agarró mi mano y me jaló hacia adelante poniendo su mano en mi boca antes de que incluso tuviera oportunidad de gritar. Había una salida de emergencias justo al lado izquierdo de los baños así que empujó la barra hacia abajo para abrir la puerta y nos empujó a ambos a través de ella cerrándola detrás de él.
Me soltó e inmediatamente me aparté de él y miré de nuevo hacia la puerta para ver que era de las que solo abren desde dentro, no había manija ni nada de este lado. Él estaba parado a un lado y ese era el camino de regreso al frente del restaurante, así que tendría que pasarlo para regresar a la puerta principal. No había nadie alrededor, acabábamos de salir a la parte trasera del restaurante con los botes de basura en el centro de un pequeño callejón oscuro. No había a donde correr.
¿Oh no, qué voy a hacer? ¿Cómo voy conseguir que Shaoran venga a ayudarme? Acaricie mi bolsillo con la esperanza de que mi móvil estuviera allí, incluso mientras lo hacía sabía que era inútil, mi celular estaba en mi bolsa, la cual estaba dentro del restaurante donde había estado sentada.
Asimile esto en un par de segundos a pesar de que se sentía como si hubiera estado parada aquí una eternidad pensando maneras de escapar, Daiki sólo estaba de pie allí sonriéndome. ¿Se había olvidado de que no debe acercarse a mí y de que estoy con Shaoran?
-Hola Jailbait- chilló acercándose a mí. Gemí y retrocedí tropezando con la valla de alambre detrás de mí.
-No estés tan asustada de mí, no quiero lastimarte de nuevo lo prometo- murmuró acercándose de nuevo.
Podía oler el alcohol en su aliento, en realidad se veía un poco desaliñado, no estaba bien afeitado, tenía un par de días de barba allí. Las ropas que llevaba estaban revueltas y arrugadas como si las hubiera usado por un par de días o hubiera dormido con ellas o algo así.
-Daiki esto no está permitido. No debes estar cerca de mí. ¿Por qué me seguiste hasta aquí?- dije sin aliento mientras comenzaba a entrar en pánico.
Sólo necesitaba calmarme y mantenerlo hablando o algo. Shaoran vendría a los baños buscándome en uno o dos minutos y cuando se diera cuenta que no estaba allí esperando por él, comprobaría afuera ¿cierto? Intentaría con la puerta para incendios y me buscaría ¿no? Oh por favor Shaoran ayúdame, rogué silenciosamente. ¿Por qué no traje mi bolsa al baño? ¡Podría haberlo llamado o algo! Estúpida, estúpida Sakura.
-No te seguí, estaba aquí primero- me sonrió mientras pasaba la mano por un costado de mi cara. Me encogí lejos de su mano y una mirada de dolor cruzó su rostro.
-¿Por qué estás tan asustada de mi todavía? Te dije que no te lastimaría de nuevo- murmuró mirándome en tono de disculpa.
-¡La última vez que te vi me abofeteaste en la cara dos veces y la vez anterior a esa rompiste mi brazo! ¿Cómo podría no estar asustada de ti?- pregunte asustada. ¿Cielos, solo estoy provocándolo? Debería estar hablando con el tranquilamente hasta que Shaoran venga por mi. ¡Necesitaba mantenerlo hablando, cálmate Sakura! Mi corazón estaba fallando en mi pecho y mi respiración salía en pequeños jadeos superficiales haciéndome sentir un poco mareada.
-Y me disculpé por eso, ¿vas a mantenerte en mi contra por siempre?- preguntó arrogantemente con su cabeza hacia un lado dándome su apariencia de niño inocente.
-Daiki sencillamente no deberíamos estar hablando- dije mirando alrededor
¿Dónde está Shaoran?
-Sólo quería decir hola ya que por lo visto, no quieres hablar conmigo por teléfono nunca más- hizo un pequeño mojín mientras presionaba su cuerpo contra el mío, enganchó sus dedos a través de la valla a cada lado de mi cuerpo por lo que estaba inmovilizada contra la cerca, sin manera de pasarlo en absoluto.
-Yo sólo... nosotros... tú- tartamudee tratando de no llorar.
Él sonrió.
-Estoy aquí cenando con mi hermana y su novio. Al parecer están un poco preocupados por mí. Les dije que no había nada de qué preocuparse, ya que sólo extrañaba a mi novia- dijo en voz baja.
¿En que está pensando?
-¿Por qué están preocupados por ti?- pregunté tratando de comprar algo de tiempo y mantenerlo hablando así no me golpearía o besaría de nuevo. Quizás incluso tratara de violarme esta vez, estábamos en un callejón abandonado, esta era la oportunidad perfecta para que lo hiciera.
-No he estado durmiendo muy bien y he estado bebiendo un poco últimamente, sólo es para mantener mi mente fuera de ti. No puedo dejar de pensar en ti Jailbait, nunca había querido a una chica tanto como te deseo a ti- dijo uno de sus dedos arrastrándose por mi cadera.
-Quizás deberías ver a alguien Daiki- murmuré. Mi voz apenas arriba de un susurro, mantuve los ojos pegados a la puerta contra incendios, alguien más tenía que haberse dado cuenta de que no había regresado hasta ahora ¿no? ¿Cuánto tiempo había estado aquí afuera? Se sentía como una eternidad ¿pero siquiera había pasado uno o dos minutos ya?
-Estoy viendo a alguien, te estoy viendo. Un poco de tiempo contigo debería hacer el truco- él sonrió y acercó su rostro a centímetros del mío. Volví la cabeza y cerré los ojos mientras ponía las manos sobre su pecho tratando desesperadamente de empujarlo lejos de mí.
Él casi gruño cuando cogió mis manos y las quitó de su pecho presionando su cuerpo contra el mío de nuevo. Entrelazó sus dedos con los míos, estaba tratando de no hacerme daño, sólo estaba sosteniendo mis manos suavemente.
-¿Qué demonios está mal contigo Jailbait?- pregunto furiosamente.
Lo miré, estaba frunciendo el ceño hacia mí, claramente molesto. Sentí sus dedos frotar los anillos en mi mano izquierda. Tragué saliva en voz alta.
-Yo sólo... Daiki esto tiene que parar. No soy tu novia- murmuré nerviosamente.
Sus dedos todavía estaban tocando mis anillos de boda y compromiso mientras levantaba mi mano para mirarlos, él frunció el ceño ligeramente confundido.
-Son lindos- dijo ignorando mi observación sobre que no soy su novia. Era como si tuviera un oído selectivo y sólo pudiera escuchar lo que quería.
-Sí- susurré. Mi corazón estaba golpeando tan fuerte en mi pecho que estaba sorprendida de que él no pudiera oírlo.
-¿Dónde los conseguiste? ¿Siempre los has llevado?- preguntó curiosamente.
Oh Dios no voy a mentirle sobre estar casada con Shaoran, incluso si se enoja al respecto.
-Son anillos de boda- dije mirando a su rostro encontrar el mío, sus ojos tornándose duros.
-¿Anillos de boda?
Asentí con la cabeza.
-Sí, me casé el fin de semana pasado- dije intentando tranquilizarme, pero no podía.
Él sostuvo mi mano con fuerza casi aplastando mis dedos haciéndome hacer una mueca.
-¿Te casaste? ¿Es alguna jodida broma? Porque si lo es, no es gracioso- gruño mirándome en advertencia.
-No es una broma- dije sin aliento mientras trataba de sacar mi mano de su agarre.
-¿Te casaste con él? ¡Estamos hablando de ese jodido pendejo de Li de nuevo ¿verdad?!- gritó empujándome contra la valla con fuerza mientras el golpeaba su mano contra ella a la altura de mi rostro, esquivándome por pocos centímetros. Lloriqueé e hice mi mejor intento de permanecer calmada.
-Shaoran y yo… estamos casados ahora Daiki, así que debes dejarme en paz- dije tratando de sonar más confiada de lo que me sentía, en realidad me sentía enferma, mis piernas estaban temblando ligeramente, no estaba segura de cuanto más podrían soportarme.
Él se rió y negó con la cabeza.
-Esto es algún tipo de broma enferma. No puedes estar casada, no eres mayor de edad- él rodo los ojos, su rostro suavizándose un poco. Él piensa que estoybromeando, solté el aliento que no me di cuenta que estaba conteniendo.
Escuché la puerta abrirse detrás de él pero como estaba parado tan cerca no podía ver a Shaoran todavía. Sonreí agradecida y esperé a que Daiki fuera tironeado fuera de mi. No lo fue. En su lugar, hablo una mujer.
-¿Daiki que demonios estás haciendo aquí afuera? Estábamos esperándote, la comida esta aquí.
Él se volvió y miró sobre su hombro, vi a una hermosa chica con cabello negro parada en la entrada mirándolo como si fuera idiota o algo. Esta debía ser su hermana, se parecían un poco.
-Hey Yuzu, sí lo siento, sólo estaba hablando con Sakura- dijo Daiki envolviendo su brazo alrededor de mi cintura y empujándome hacia su hermana.
-¿Oh en serio? ¿Eres Sakura?- sonrió cortésmente. Guau, obviamente no le había dicho nada de la policía o la orden de restricción.
-Es un placer conocerte por fin, he estado escuchando un montón sobre ti de Daiki. Eres la primera chica sobre la que ha hablado- ella sonrió cariñosamente a su hermano.
Puse una sonrisa falsa y me alejé de Daiki hacia su hermana tendiendo mi mano hacia ella.
-Es un placer- dije aún nerviosa pero aprovechando el momento.
Ella sonrió y estrecho mi mano mirando mi escayola un poco desconcertada, me moví así podría pasar por delante de ella hacia el edificio poniéndola entre Daiki y yo. La calidez del restaurante me rodeo y mi cuerpo comenzó a relajarse por lo cerca que estaba Shaoran. Él estaba en la otra habitación podría gritar su nombre y él estaría aquí en un instante. Mi corazón estaba volviendo a la normalidad ante el solo pensamiento de él.
-Quizás podrías venir a la casa para cenar una noche- sugirió Yuzu.
Daiki sonrió felizmente.
-Le encantaría, ¿verdad Jailbait?
Sonreír débilmente.
-Tengo que regresar con mis amigos- asentí hacia el restaurante.
-Ok bueno dispongan de un día con Daiki. Estoy agradecida de que estés de vuelta de tus vacaciones. Él ha sido un verdadero gruñón sin ti- dijo palmeando a Daiki en el hombro pero sonriendo alegremente al mismo tiempo. ¿Le dijo que estaba de vacaciones? ¡En serio, esta tan desquiciado!
-Gusto en conocerte- murmuré mientras me daba la vuelta y me alejaba tan rápido como podía.
Cuando llegué a la mesa tomé la mano de Shaoran y lo puse sobre sus pies, él me miró con aire culpable.
-Lo siento mucho Sakura bear, fui pillado escabulléndome en los baño de chicas y el gerente me hizo volver a mi asiento. ¿Qué te tomó tanto tiempo de todos modos?
-Tenemos que irnos ahora mismo- dije acercándome a él y presionando mi rostro contra su pecho. Podía sentir las lágrimas comenzando a construirse en mis ojos.
-¿Sakura, qué pasó?- preguntó abrazándome fuerte, su voz sonaba con un poco de pánico y estrés.
-Por favor tenemos que irnos ahora mismo Shaoran, ¿conseguirás mi bolsa? Tenemos que irnos ya- dije desesperadamente. Iba a tener un colapso total en cualquier minuto y no quería hacerlo aquí. Además no quería a Shaoran en ningún lugar cerca de Daiki, sabía que probablemente lo golpearía y casi se metió en problemas por eso la última vez. No podía meterlo en problemas por defenderme.
-Ok Sakura bear- se apartó de mí y se inclinó bajo la mesa agarrando mi bolsa del piso. Sacó dinero y se los tendió a Eriol.
- Paga nuestra comida ¿ok? Tenemos que irnos- dijo rápidamente.
-¿Está todo bien?- preguntó Eriol sonando confundido.
Mantuve la mirada firmemente pegada al suelo tratando de controlar mi respiración cuando las lágrimas comenzaron a caer por mi rostro.
- Hablaré contigo luego- le dijo Shaoran en voz baja.
Envolvió su brazo alrededor de mi cintura e inmediatamente me giré hacia la puerta caminando velozmente con él a mi lado. Cuando llegamos a su auto las lágrimas estaban rodando por mi rostro, las limpié furiosamente ¿Por qué tenía que ser tan débil y llorar todo el tiempo? Él espero en mi puerta simplemente mirándome, luciendo ligeramente asustado mientras me metía en el auto. Cerró la puerta detrás de mí y corrió a su lado. Subió y arranco el auto.
-¿Sakura, está todo bien? ¿Has tenido un accidente o algo? ¿Alguien te lastimó?- preguntó desesperadamente.
Negué con la cabeza.
-No, nada de eso. Sólo tenemos que irnos de aquí, te diré luego. Conduce al este- dije asintiendo con la cabeza hacia el camino.
Él frunció el ceño luciendo incluso más confundido. Miré por el parabrisas, podía ver el auto de Daiki aparcado a dos lugares más abajo del de Eriol. ¿Cómo no lo vi cuando llegamos? Supongo que estaba distraída con mis amigos y no estaba exactamente buscando el auto de Daiki en el estacionamiento.
Recé para que Shaoran no viera su auto, si él sabía que Daiki estaba allí dentro, entonces regresaría tras él y no podría manejar eso. Afortunadamente no se dio cuenta porque estaba muy ocupado disparándome pequeñas miradas preocupadas mientras conducía por el camino.
-¿Qué paso Sakura? Estás asustándome- dijo Shaoran tomando mi mano mientras conducía.
-No te asustes Shaoran ¿sí?... Pero tenemos que ir a la estación de policía- dije tragándome los sollozos.
-¿Te llamo de nuevo?- preguntó, su rostro endureciéndose un poco mientras que su otra mano estaba apretándose sobre el volante.
Tragué saliva y negué con la cabeza.
-No, él estaba en el restaurante- susurré. El auto se desvió del camino haciéndome aferrarme al asiento cuando él dio un frenazo.
-¿Qué demonios? ¿Estaba en el restaurante? ¡¿Lo viste allí?!- gritó furiosamente.
-Por favor cálmate Shaoran, no puedes sólo detenerte en el medio del camino- dije haciendo una mueca cuando miré sobre mi hombro a un par de autos que también habían pisado los frenos y estaban parados detrás de nosotros haciendo sonar sus bocinas furiosamente. Uno de los autos nos rodeó y el conductor gritó obscenidades mientras nos pasaba.
Shaoran frunció el ceño enojado y aparcó a un costado del camino por lo que los autos podrían pasar, todos ellos nos miraron furiosamente al pasarnos de largo.
-¿Estaba allí?- preguntó de nuevo.
-Sí - susurre.
-¿Por qué no me lo dijiste podría haber ido y resolverlo?-dijo Shaoran mirándome molesto.
-Eso es exactamente el por qué no te lo dije, no puedes simplemente ir y enfrentarlo Shaoran, te meterás en problemas- chillé sacudiendo la cabeza furiosamente. No podía siquiera pensar en él metido en problemas o incluso algo peor que eso, saliendo herido.
-¿Él te vio?- preguntó en voz baja.
-Sí ¿podemos ir a la estación de policía y reportarlo, por favor?- rogué. No quería hablar sobre esto con Shaoran, estaba a un paso de conducir de vuelta al restaurante por lo que podía ver en su rostro. Le diría una vez que llegáramos a la estación.
-¿Hay algo que reportar?- preguntó Shaoran mirándome fijamente como si estuviera tratando de arrancar la verdad de mis ojos. Me retorcí en mi asiento, odiaba mentirle pero no podía decirle todavía. Cuando lo descubriera se iba a volver loco y sería mejor que Daiki ya estuviera en custodia cuando Shaoran se enterara.
-Sí, puedes llevarnos sin conseguir matarnos- me burle tratando de aligerar el humor en el auto, literalmente podías cortar la atmósfera con un cuchillo, él estaba muy tenso.
-Creo que puedo manejarlo- murmuró encendiendo el auto de nuevo y arrancando. Mire a través el parabrisas al camino, podía sentir la intensa mirada de Shaoran casi haciendo un agujero en un costado de mis rostro así que mantuve mis ojos pegados firmemente al frente. Como es que no morimos por el camino no tengo idea porque él difícilmente miró el camino.
Cuando aparcamos en el estacionamiento unos quince minutos después estaba calmada de nuevo. Sólo estar cerca de Shaoran me hacía sentir mejor, y estábamos a punto de denunciarlo. Esperaba que pudieran hacer algo al respecto ahora y él se quedara lejos de mí.
Shaoran desabrochó mi cinturón de seguridad y se apoderó de mi cintura y me jaló sobre su regazo, envolviendo sus brazos alrededor de mi así no podía alejarme de él.
-¿Te lastimó Sakura?- preguntó, su voz casi temblando por la ira.
-No- susurré presionando mi rostro en un lado de su cuello.
-¿Hablaste con él?
Asentí con la cabeza.
-Me agarró cuando estaba esperándote cerca de los baños y me arrastró fuera a través de la puerta de incendios- murmuré contra su cuello. Sentí su cuerpo dar un tirón en el asiento cuando todos los músculos de su cuerpo se tensaron.
-¿Qué te dijo?- preguntó agarrando mis hombros y apartándome de él así podría mirarme a la cara.
-No mucho, ahora sabe que estamos casados. Vio mis anillos pero pensó que estaba bromeando- murmuré mirando a Shaoran en tono de disculpa. Él no se merecía todo este lío. Deberíamos ser como una pareja de casados normal en la fase de la luna de miel, no dirigirnos a la policía a denunciar cosas como esta todo el tiempo. Shaoran se merecía algo mejor que yo, él se merecía todo.
-¿Pero no te lastimó?- preguntó acunando mis rostro en sus manos mirándome con preocupación.
Negué con la cabeza y me incliné hacia delante presionando mis labios suavemente sobre los suyos.
-No me hizo daño, lo prometo. Vayamos a reportarlo y luego consigamos algo de comida, estoy hambrienta- dije tratando de cambiar de tema del chico que me estaba acosando.
Estuvimos en la estación de policía por casi tres horas, no tenían a nadie que tomara nuestro denuncia así que tuvimos que esperar por casi dos horas a que un oficial se desocupara. Me senté allí comiendo unas galletas que Shaoran había comprado en la máquina expendedora. Cuando por fin nos entrevistaron tuve que ir a través de todo una y otra vez. Casi todo el tiempo pude sentir el odio saliendo de Shaoran en oleadas, su mano apretada en un puño sobre su pierna. Si él veía a Daiki en este preciso momento estaba bastante segura de que lo mataría.
Finalmente después de lo que se sintió como una eternidad y un día. Habíamos terminado, una vez que había firmado mi denuncia salimos y fuimos de vuelta al auto. Me acomodé de nuevo en mi asiento, casi era media noche ahora y estaba hambrienta y cansada, sólo quería acurrucarme en la cama con mi marido y que él me sostuviera.
-¿Aún estás hambrienta Sakura bear?- preguntó Shaoran mientras conducía a nuestro apartamento.
-Un poco pero puedo esperar hasta el desayuno- me encogí de hombros, en realidad ni siquiera tenía la energía para comer ahora de cualquier modo.
-Ok, entonces iremos directamente al apartamento ¿bien?- dijo tomando mi mano y acariciando la parte trasera con su pulgar. No Tomaría mucho tiempo llegar a casa, no había mucho tráfico a esta hora de la noche estaríamos en casa dentro de diez minutos. Seguí a Shaoran cansadamente hasta nuestro apartamento, suspiré y me dejé caer en la orilla de la cama. Ni siquiera me molesté en quitarme la ropa.
Shaoran sonrió y tiró de mi camisa sobre mi cabeza lanzándola al suelo antes de empujarme en el hombro haciendo que me tumbara sobre la cama. Sus manos bajando por mi cuerpo hasta la cinturilla de mi falda. Me las quito lentamente antes de cernirse sobre mí, sus ojos ámbar ardiendo en los míos haciendo que mi estómago revoloteara.
-Prométeme que no te lastimó- susurro.
-Lo juro- asentí con la cabeza, envolví mi mano en la parte trasera de su cabeza y jale su boca a la mía. Estaba tan estresado que todo su cuerpo estaba tenso. Lo besé, mostrándole cuanto lo amaba y necesitaba, respondió besándome con la misma intensidad haciendo que mi corazón se acelerara en mi pecho. Hicimos el amor hasta agotarnos. Necesitaba sacar de su mente a Daiki y sabía exactamente cómo hacerlo.
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Me desperté temprano a la mañana siguiente tan emocionada que quería saltar arriba y abajo. Mi mamá y los padres de Shaoran vendrían alrededor de las once así que teníamos que tener todo listo para entonces. Estaba un poco nerviosa sobre Hien viniendo, sabia que en realidad Shaoran no lo había perdonado en absoluto y no quería verlo. Esperaba que ellos estuvieran bien hoy, supongo que necesitaba mantenerlos separados o algo así y mantener la paz. Sólo fue un shock para él supongo, nosotros sólo habíamos anunciado que estábamos casados. Por lo menos el quería resolver las cosas con Shaoran, no como mi padrastro que seguía negándose a reconocer siquiera que estábamos casados.
Justo después de las once sonó el timbre. Salte del sofá para responder pero Shaoran agarró mi mano poniéndome suavemente detrás de él, estaba preocupado de que su padre me lastimara, podía decirlo por la manera en que su mandíbula estaba apretada. Ambos fuimos a la puerta principal y vi su cuerpo tensarse mientras la abría para mostrar a tres de ellos parados allí. El su padre estaba en la parte de atrás y se veía extremadamente avergonzado y apenado.
-Hey- murmuró Shaoran abriendo la puerta, todavía manteniéndome ligeramente detrás de él. Mi mamá entró como si perteneciera a este lugar, tenía un brazo lleno de sabanas viejas salpicadas de pintura y estaba usando un par de monos que sólo la había visto sacar cuando estaba decorando.
-¿Buenos días, no estamos interrumpiendo nada?- ella me sonrió mientras entraba al salón y tiraba las sabanas al suelo. Habíamos movido un montón de muebles al centro de la habitación esta mañana después de que llegamos de la tienda con la pintura.
Sonreí y miré de vuelta hacia los padres de Shaoran, Ieran le sonrió a Shaoran agradecidamente mientras besaba su mejilla. Se veía realmente incomoda y supongo que de algún modo estaba en medio de los dos hombres de su vida. Si ellos no podían reconciliarse entonces ella lo encontraría realmente difícil.
-Hola mamá- Shaoran asintió con la cabeza, me di cuenta de que puso una sonrisa forzada cuando su papá atravesó el umbral.
-Shaoran, Sakura- Hien asintió en señal de saludo mirándonos a ambos en tono de disculpa.
-Siento mucho lo que paso. Nunca lastimaría a Sakura, no puedo creer que hice eso. Sólo fue el calor del momento, no debí hacerlo.
Como estaba presionada contra Shaoran sentí su cuerpo tensarse aun más, como una serpiente lista para atacar.
-Si otro momento como ese ocurre de nuevo tú y yo vamos a tener un problema- Shaoran gruño furiosamente.
Hien negó con la cabeza.
-No volverá a pasar, lo siento mucho y gracias por dejarme venir y ayudar hoy. Realmente lo aprecio, no merezco que me perdones.
-No estás perdonado- chasqueó Shaoran mirándolo en tono de advertencia. Todavía no había cerrado la puerta principal, se veía como si estuviera contemplando lanzar a su padre devuelta afuera y cerrar la puerta en su cara. Hice una mueca ante lo incómoda que era esta conversación y apreté la mano de Shaoran, se volvió hacia mí y le di mi cara de cachorrito. Por favor déjalo ir le rogué con mis ojos. Él suspiro y se volvió hacia su padre.
-Pero gracias por ayudarnos con la pintura- murmuró a regañadientes.
Hien me sonrió agradecido y sonreí de vuelta, realmente era un buen hombre de corazón y era como un segundo padre para mí no quería sacarlo de mi vida si podía evitarlo.
-Sera mejor que vaya a ver lo que están haciendo sus madres, probablemente esparcir pintura en el suelo conociéndolas-dijo el Sr. Hien excusándose tímidamente y dirigiéndose a la sala de estar al final del pasillo.
Puse mi mano sobre la de Shaoran en la puerta y la cerré, él suspiro y se volvió hacia mí. Estaba muy orgullosa de él, sabía que no quería ver a su papá de nuevo y el hecho de que estuviera poniendo eso a un lado lo hacía incluso más hombre para mí.
-Eso era lo correcto- susurré acercándome a él.
Asintió frunciendo el ceño.
-Supongo.
-Gracias por hacer esto por tu mamá, sé que no querías- envolví mis brazos alrededor de su cintura y mordí su barbilla suavemente a Shaoran siempre pareció gustarle eso.
-No lo hice por ella Sakura bear. Lo hice porque tú querías. Esta matándome tenerlo aquí después de lo que te hizo- murmuró.
Me aparté y lo miré.
-Bueno, gracias por hacer esto por mi- besé sus labios suavemente. Realmente era el chico más adorable del mundo y era muy afortunada de tenerlo.
Él suspiro y asintió presionando sus labios contra los míos por un segundo antes de apartarse y sonreírme.
-Vamos Sakura bear, mi papá tiene razón, sabes que nuestras madres van a estar esparciendo pintura en el suelo.
Me reí y lo seguí hacia al salón donde estaban muy ocupados discutiendo juguetonamente sobre quien conseguiría el rodillo más grande y quien pintaría los bordes. Hien sonrió tímidamente cuando entramos, se veía realmente incómodo y en realidad sentía un poco de pena por él para ser honesta.
- Sr. Hien cree que podría ayudar a Shaoran a mover el resto de los muebles al centro de la habitación antes de empezar?- pregunté palmeando a Shaoran en el trasero alegremente.
-Claro- Hien sonrió felizmente.
Escuche a Shaoran gruñir en voz baja junto a mi así que le di un pequeño empujoncito en dirección a la estantería. Fui a unirme a la discusión sobre quien conseguía los rodillos y quien las brochas, todo el tiempo mirando a Shaoran mientras movía los muebles más grandes con su papá. Al parecer entablaron una pequeña plática, algo sobre fútbol y la escuela. Shaoran parecía estar haciendo un verdadero esfuerzo.
La policía llamó más tarde ese día para decirnos que habían arrestado a Daiki por romper las normas de la orden de restricción pero como en realidad no me lastimó ni amenazó, no era un caso que pudiera arreglarse con rapidez. Lo dejaron en libertad bajo fianza y tendría que ir a la corte en un mes, ellos dijeron que el mejor resultado que podíamos esperar del juicio sería el servicio a la comunidad.
Shaoran estaba menos que feliz al respecto, bueno era una especie de eufemismo, ya que estrelló el vaso que sostenía contra la pared del coraje pero no había nada que nosotros pudiéramos hacer al respecto. Esperaba que ahora que en realidad Daiki iría a la corte eso le daría un poco de juicio de que no estaba interesada. No podría acercarse a mi de nuevo estaba segura de ello, si lo hacía entonces la policía lo arrestaría de nuevo y esta vez lo retendrían hasta su caso en la corte. Ellos le dijeron esto también así que estaba muy consciente de la situación, él no podía ser tan tonto así que me relaje un poco.
Finalmente Shaoran y yo comenzamos a vivir como una pareja de casados incluso tuvimos nuestra primera pelea pero para ser honesta fue un poco forzada porque ambos la encontramos divertida. Él se quejó de que no había lavado los platos y yo me quejé de que no puso su ropa en la lavandería. Gritamos por un minuto antes de que ambos nos echáramos a reír y termináramos haciendo el amor en la ropa sucia todavía discutiendo de ida y vuelta.
Sus padres y mi mamá se habían quedado para cenar una noche. Mi padrastro aun se rehusaba a hablarme o a Shaoran. Mi mamá dijo que vendría con el tiempo, pero no tenía muchas esperanzas en ello.
La decoración estaba finalmente terminada y juro que Shaoran y yo estuvimos en un alto vapor de pintura por un par de días así que estaba agradecida de que hubiera terminado. El equipo de fútbol de Shaoran también lo estaba haciendo genial, había una especie de competición en la que estaban metidos y habían calificado en las finales que eran en una semana a partir de mañana. Él estaba entrenando duro, cada día después de la escuela iba a una práctica de una hora y media. ¡Daba gracias de haber arreglado ser voluntaria en la biblioteca porque me mataría verlo ser tecleado y sacado del juego por una hora y media cada día! Trabajar en la biblioteca por esta semana había sido como un regalo del cielo.
No podía esperar a que la temporada de fútbol terminara, estaba preocupada por el constantemente de principio a fin pero él no parecía entenderlo. Odiaba verlo hacer muecas de dolor cuando se movía o cubierto de moretones por los salvajes placajes, en mi opinión cuanto antes terminaran mejor. Aparte de eso habíamos estado viviendo juntos por exactamente dos semanas y la vida no podía ser más perfecta. Vivir como la Sra. de Shaoran Li, en realidad era como vivir un sueño.
Hoy era viernes y no podía esperar para que el fin de semana comenzara. Este fin de semana seriamos libres de andar en la sala de estar en pijama comiendo helado hasta que saliera por nuestras orejas si queríamos. Shaoran había estado trabajando tan duro en la práctica toda la semana que se merecía relajarse el fin de semana. Tenía un montón de masajes y baños de burbujas planeados con los que sabía que disfrutaría.
Sólo necesitábamos ir a través de una práctica más sin que saliera demasiado herido y luego podría comenzar el fin de semana. Besé sus labios una última vez y corrí hacia la biblioteca ignorando el silbído que envío mientras me alejaba. Sonreí para mí misma y abrí la puerta mirando sobre mi hombro para verlo de pie allí al otro lado del pasillo con su mano en la puerta, asegurándose de que llegaba bien antes de ir a la práctica.
-Ve- le dije.
Él sonrió.
-Ya voy- murmuró de regreso todavía parado allí esperando a que entrara. Todavía era tan sobreprotector que simplemente era ridículo pero eso lo hacía sentir mejor así que no me quejaría. Él levantó una ceja hacia mí y sonrió, lucía tan atractivo que tuve que morder mi labio. ¡Una hora y media y contando! Suspiré y entré sabiendo que estaría parado allí hasta que entrara así que bien podría ceder y dejarlo ganar.
La señora Yang me sonrió cálidamente cuando entré.
-Hola Sakura.
-Hola ¿entonces que voy a hacer hoy?- pregunté mirando la pila de libros devueltos que estaban apilados allí listos para ser guardados.
Ella sonrió y asintió.
-Devoluciones si no te importa- me miró en tono de disculpa pero para ser sincera era bastante divertido como una especie de ratón de biblioteca. Mucho mejor que estar sentada en el frío escuchando a Shaoran gritar y estrellarse en el piso así que estaba agradecida de lo que sea que pudiera hacer.
Los cargue en un carrito y me puse a trabajar poniéndolos en los lugares correctos, tomándome mi tiempo en caso de que ella no tuviera nada más que hacer para mí y me enviara al campo o algo. Justo antes de las cuatro, no pude demorarlo más tiempo así que me dirigí al escritorio mirándola esperanzada.
-¿Algo más que tenga que hacer?- pregunté desesperadamente mirando alrededor por una tarea.
-En realidad tengo un montón de pedidos que los estudiantes han puesto así que tengo que ordenarlos en la biblioteca central. ¿Te importaría hacer eso por mi?- sacó otra silla junto a mí y encendió la laptop.
Solté un suspiro de alivio y me dirigí al escritorio sentándome en la silla junto a ella llenando la formas para las solicitudes. Después de cinco minutos sonó el teléfono de la librería. Respondió sonriendo.
Me miro en tono de disculpa.
-Lo siento Sakura pero no puedo dejarte aquí por tu cuenta por seguridad. Es después de las horas de escuela ahora así que la escuela se metería en un montón de problemas si te caes y te lastimas y no hay nadie aquí contigo.
Sólo quedaban veinte minutos de la práctica ahora, así que por lo menos no tendría que mirar tanto tiempo.
-Está bien, iré a ver que está haciendo Shaoran- me levanté de la silla y agarré mi mochila.
-Que tengas un gran fin de semana Sakura – dijo despidiéndose ya en los pasillos. Me despedí de ella y brinqué hacia el estacionamiento haciéndola reír y dirigirse en otra dirección hacia la oficina del director.
Entrecerré los ojos cuando salí, era mucho más brillante que la pobre biblioteca así que necesitaba ajustar mis ojos. Eché a andar a través estacionamiento hacia el campo de la escuela al otro lado.
Escuché pasos detrás de mi así que me detuve y miré alrededor preguntándome quién podría estar aquí a esta hora del día. Normalmente toda la escuela dejaba el lugar tan pronto como era posible, nadie se quedaba después a menos que estuviera en un club o deporte al que estuvieran asistiendo. Parpadee en torno al estacionamiento pero no pude ver a nadie en absoluto, estaba desierto. Sólo estaba siendo una tonta, lo sabia pero no podía desacelerar los latidos de mi corazón cuando me di la vuelta y caminé un poco más rápido hacia el campo.
De repente alguien me agarró por detrás, un brazo se envolvió alrededor de mi cintura y el otro cubrió mi boca, ahogando mi grito.
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CONTINUARÁ…
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