Pokémon Reset Bloodlines – Interludio de Drake (Liga Naranja)
Escrito por Crossoverpairinglover, traducido por Fox McCloude.
Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes son propiedad de Satoshi Tajiri y Nintendo. La historia de Reset Bloodlines pertenece a Crossoverpairinglover. Todos los derechos reservados.
(PARTE II)
Ciudad Shalour…
- Ese viejo de verdad es muy desagradable, ¿verdad?
Era muy raro oír a una Enfermera Joy enojada con algo, pero Drake estuvo lo bastante cerca para oír lo que dijo. En ese momento descansaba en un Centro Pokémon mientras Dragonite estaba atrás recibiendo algo para el estómago (el té al parecer no le cayó del todo bien). Otra cosa rara era que esta Enfermera Joy tenía aspecto de anciana, con pelo rosa veteado de gris y una cara algo arrugada que se veía lo bastante mayor para haber sido joven en la época de Gurkinn. ¿Sería esto normal en Kalos?
- Mi nieta está en una cita con una agradable Jenny el día de hoy, si te preguntas por qué te atiende una vieja bruja. – dijo en tono de broma la Joy anciana mientras él parpadeaba y negaba con la cabeza. Tampoco era que fuese a usar el término "bruja". – Ese viejo tiene un palo metido hasta el fondo en su trasero respecto a la Mega Evolución desde hace años.
La anciana lo atrapó con la guardia baja ante el uso de semejante lenguaje, lo que pareció divertirla cuando notó su expresión de sorpresa antes de proseguir.
- Ha sido así desde lo de Tarasque.
- ¿Y qué hizo ese sujeto exactamente? – preguntó Drake. – ¿Robarse un juego de té de una tienda?
- Hizo equipo con una criminal extranjera llamada Heratia, y juntos los dos asesinaron a un viejo billonario que vivía en la ciudad. El hombre puso los fondos para muchas cosas, desde el sistema de alcantarillado de Shalour hasta los parques locales, y esos dos lo mataron brutalmente, robándole todo lo que tenía antes de asaltar el banco donde guardaba su dinero. Se fueron llevándose hasta el último centavo y haciendo que la ciudad se desplomara en una depresión y crisis económica durante cinco años.
La Joy dijo todo en un tono tan seco, que Drake se quedó sin palabras para replicar.
- Gurkinn lleva las cosas demasiado lejos por eso, pero ese complejo suyo no lo tiene porque sí. ¿Por qué crees que es el único que mantiene la Torre de la Maestría funcionando?
Había… muchas maneras de responder a eso. Padres muertos, hermanos muertos, hermanos y padres muertos…
- Mencionó que tenía a alguien… – Drake no tuvo tiempo de preguntar antes que la anciana respondiera.
- Korrina, su nieta. – dijo la anciana, y Drake no pudo evitar preguntarse cómo hizo el viejo para reproducirse. – Esa niña era todo un manojo de energía. Siempre patinando por ahí, alegrándoles el día a todos con su sonrisa. Se suponía que tomaría el puesto como líder del Gimnasio Shalour cuando cumpliera los veinte, y era la mejor estudiante de Gurkinn.
- Y entonces, ¿dónde está esa niña llena de energía, y acaso es tan terca con lo de la Mega Evolución como el viejo?
- ¿Por qué crees que ya no está por aquí? – dijo la vieja Joy sacando un viejo mapa de detrás del mostrador. – Odio los mapas holográficos, así que tendrás que usar este de papel. Ya está algo desactualizado, pero ya que las montañas nunca cambian, tal vez puedas encontrarla con facilidad en vez de pedir direcciones por la calle. Y aunque no lo hagas, en este mismo lugar vive alguien que igual de bueno si no mejor que Gurkinn.
Fue ahí que se dio cuenta del punto que estaba señalando: la Montaña Pomace. Un viaje algo largo, pero Dragonite no era adverso a llevarlo volando a lugares difíciles. Solo a tener batallas después de eso, al menos hasta haber descansado bien.
- Si yo fuera tú me iría para allá mañana, hay ráfagas de viento muy fuertes en este momento. Hasta entonces, y viendo que no estoy tan ocupada ahora mismo, ¿hay algo más que quieras saber?
- ¿Qué tanto de lo que dijo es cierto? Específicamente, la parte sobre colas que se derriten y furia incontrolada. – Drake quería algo de aclaración en eso primero. La Joy guardó silencio por un momento antes de responderle.
- La Mega Evolución no dura después que una batalla termina, así que nunca he visto a nadie venir a quejarse por una cola que se derritió. No es que quiera decir que soy una experta en lo que es o no es la Mega Evolución en la práctica. Sin embargo, lo que sí sé es que no es un problema para quienes la han dominado. Lo que suceda en el camino, sospecho que Korrina te lo podrá decir mejor que yo.
…
Las Islas Naranja no tenían muchas colinas. Tenían picos y laderas, pero la idea de colinas verdes era algo para lo cual Drake nunca tuvo mucho contexto. Volando con Dragonite por el aire, se encontró de pronto mesmerizado, por la interminable cadena de colinas verdes, mezcladas con montañas que se sentían diferentes a las de las Islas Naranja. ¿Tendría que ver con el hecho de que no eran volcánicas?
- Esto es algo diferente a los viejos días, ¿no crees? – le preguntó Drake a Dragonite, que gruñó estando de acuerdo.
Aunque habían hecho más viajes juntos, fue más cuando él era un entrenador que recién iniciaba con su primer Pokémon por la gran explanada de las Islas Naranja. Aunque ocasionalmente cogían botes, en el tiempo de Dragonite como Dragonair fue que realmente empezaron a ver su hogar en gran detalle.
Tomar un bote solo te llevaba en una sola dirección, mientras que montar en tu compañero te hacía apreciar más y mejor la distancia. La majestuosidad de las cálidas aguas, tanto su belleza como su peligro, al igual que la maravilla de encontrar islas fuera del camino que normalmente te llevaría el bote, y en lugares donde nunca te llevarían. Sin mencionar que costaba menos que pagar por tu transporte.
- No creo jamás haber visto tanto verde. Uno creería que las islas tropicales serían más verdes que este lugar… ¿Será algo más? ¿Quizás el suelo?
Dragonite dejó salir un gruñido despreocupado. Claramente el dragón no tenía curiosidad por las diferencias en la composición del suelo de un continente y la de las islas. Y pensándolo bien, a Drake tampoco le interesaba mucho, pues no sería más que soltarse de científico a decir "el suelo del continente es mejor que el de las islas".
Un gruñido grave, como si fuese en un tono triste, sonó desde abajo. Dragonite dio un respingo de sorpresa mientras Drake señalaba hacia abajo.
- Vamos a investigar. Si es algo pequeño, más vale arreglarlo ahora que preguntarnos qué fue más tarde. – Ante la orden, Dragonite descendió hacia el bosque que tenían debajo, flotando hasta detenerse en una colina de hierba.
Drake saltó fuera de la espalda de su compañero mientras Dragonite se estiraba, claramente sintiendo la presión de cargarlo por un largo rato. Dejando que su compañero recuperara un poco sus fuerzas, comenzó a ascender por una colina cercana, preguntándose si podría descubrir de dónde salió aquel ruido.
Su respuesta llegó como cinco segundos después, cuando otro lamento mucho más cercano le guio los oídos y los ojos hacia el origen del sonido. Al fondo de la colina, enrollado en una posición fetal miserable, se encontraba un Pokémon. Mayormente era azul, con un par de alas rojas enrolladas a su alrededor. Se parecía mucho a Dragonite en forma y función (es decir, se veía como un tipo Dragón y Volador), pero era horizontal donde Dragonite era vertical, e irradiaba miseria. Drake discretamente se tocó el cinturón, dejando salir a su Gengar, que flotó junto a él, mientras se daba la vuelta para susurrarle una orden.
- Si de pronto parece que ese Pokémon se va a poner agresivo, cuídame las espaldas.
Gengar asintió al entender mientras Drake se deslizaba colina abajo, con Gengar flotando detrás de él. Se acercó lentamente al dragón deprimido, que lo miró por un momento antes de bajar con apatía su cabeza.
- ¿Le pasa algo malo a tu ala? – le preguntó Drake al Pokémon.
Al no recibir respuesta, miró las dos alas rojas en busca de algún indicio. No vio nada que pareciera estar mal, y ya en su tiempo había podido ver muchas heridas en alas. Lentamente se aproximó a la cabeza del dragón, estirando la mano para tocarla. Al ver que no reaccionó cuando le abrió la boca, se puso a examinarle los dientes.
- Tampoco tiene dientes rotos… – dijo cerrándole la boca, que quedó colgando flácidamente mientras se movía para levantar el miembro delantero izquierdo. Tampoco tenía astillas clavadas o irritaciones de ningún tipo.
Drake colocó el dorso de la mano en el cuello del Pokémon, preguntándose si igual que con Dragonite eso le diría si se estaba sintiendo mal. No se sentía muy caliente. De nuevo, tampoco estaba seguro de qué tan caliente era normalmente esta especie, así que tal vez le faltara algo. Dragonite aterrizó junto a él, ya habiendo recuperado su aliento mientras Gengar lo veía por la esquina del ojo. El fantasma flotó hacia un árbol cercano, ahora que su deber de vigilancia oficialmente lo había tomado Dragonite.
Dragonite dejó salir un quejido de preocupación ante la vista del otro dragón antes de tocarse el estómago. Drake entendió el mensaje y metió la cabeza para observar la parte inferior del dragón. Sus costillas se estaban asomando entre la piel.
- Eso es todo. – declaró Drake, cogiendo su mochila y sacando una Pokébola vacía.
El cuidador le había dado varias antes de marcharse: era su idea de que tal vez su información estuviese mal y por si se encontraba con algún Pokémon que quisiera atrapar para despistar a los visitantes de internet. O si encontraba alguno adorable que quisiera llevarse a casa para tener de mascota. La idea de encontrarse a un Pokémon que tenía algo malo y que necesitaría llevarlo con alguien con conocimiento médico no le fue dada como razón posible, pero sí la utilizaría.
Fue a tocar la cabeza del Pokémon con ella, pero este se cubrió para no dejarse tocar. Intentó tocarle el hombro, y el Pokémon deliberadamente se desplomó para dejarse colapsar en el suelo. Lo intentó después con el ala, y el Pokémon de nuevo se la apartó.
- … Solo estoy haciendo esto porque quiero llevarte con una Enfermera Joy o alguien que sea capaz de curarte en Montaña Pomace, si es que tienen a alguien allí. No creas que voy a dejarte tirado aquí para que mueras, y si quieres volver puedo liberarte. – le dijo Drake al dragón, que sacudió la cabeza y dejó salir un gruñido, como si se odiara a sí mismo.
Drake se quedó viéndolo, en shock por semejante movimiento. ¿Estaría… tratando de suicidarse? ¿Acaso los Pokémon podían ser así? Él siempre había creído que los pensamientos suicidas eran cosa de humanos, ¿realmente los Pokémon eran capaces de sentir algo así? Aunque pensándolo bien, jamás lo habría preguntado. Nunca había rastreado a la Profesora Ivy para preguntarle si los Pokémon podían sentir impulsos suicidas. No había contexto para una pregunta que normalmente no tendría que hacerse.
Dragonite se adelantó y asintió. Drake le respondió de la misma manera mientras su dragón se acercaba al otro Pokémon, sosteniéndose la cabeza. El gruñido de "suéltame" fue silenciado al ser succionado en la Pokébola, para permanecer en estado de estasis para luego recibir tratamiento médico. Drake se quedó viendo la Pokébola mientras se bloqueaba, y Gengar flotaba de regreso a ellos con una mirada seria para variar.
- … Bueno, esa fue la captura menos agradable que he tenido que hacer. – notó Drake sombríamente mientras la metía en su bolsa. – La Montaña Pomace está más cerca que Ciudad Shalour: si no tienen a alguien que pueda curarlo allá, ¿crees que puedas volar de regreso con la Enfermera Joy? Le escribiré una nota para que puedas avisarle lo que está pasando. – le dijo Drake a Dragonite.
Dragonite asintió, y después de retornar a Gengar, el viaje hacia montaña Pomace continuó.
…
La elevación se hacía más pronunciada a medida que se acercaban a la montaña. Drake mantuvo los ojos fijos en la recompensa, al igual que en Dragonite. Era improbable que Dragonite tuviese problemas para cargarlo, pero al primer indicio de que hubiera uno haría que su compañero aterrizara. Tardaría mucho más si iba a pie, pero había cosas más importantes que ahorrar tiempo y energía.
De pronto, un destello color naranja captó su vista adelante, al igual que un murmullo distante de voces humanas. Apenas audibles con el viento, pero aun así presentes. ¿Habría personas allí?
- Dragonite, aterriza más adelante si puedes. Parece que hay gente muy cerca, y creo que sería más cortés acercármeles caminando que aterrizando enfrente de ellos. – le dijo Drake a su primer Pokémon, que asintió y comenzó a descender.
El descenso fue seguido por unos pocos minutos de caminata colina arriba, lo cual no fue un problema ni para él ni para Dragonite. Eventualmente, el color naranja que vio antes quedó a la vista, y resultó ser…
- Miren, realmente no veo por qué no quieren unírsenos. Con todo lo que ustedes saben, podríamos bajarles la cuota a solo un veinte por ciento. Seguro que todos tienen un millón o dos que les sobren.
Drake no estaba seguro de cuál sería la parte más extraña de esa declaración: la idea de que todos tendrían esa cantidad de dinero, el hecho de que lo había dicho uno de un par de sujetos vestidos de trajes de tres piezas color naranja con gafas del mismo color visibles por detrás de sus cabezas sujetas a sus cabellos teñidos también de naranja, o el hecho de que parecía haberla dicho con toda sinceridad, sin una pizca de sarcasmo.
- A mí se me ocurren unas cuantas: no solo su sentido de la moda es horrible, sino que además siguen fastidiándonos. Vamos a tener que poner un letrero que diga que se alejen de aquí.
El que habló enfrente de los dos sujetos con ese conjunto naranja que hacía sangrar los ojos era un joven de baja estatura que ya aparentaba edad de haber entrenado por un tiempo. Vestido con un abrigo y pantalones verdes, unas enormes gafas de marco rojo, en la mano un paraguas como si fuese una especie de aristócrata, y una voz que Drake solo podría describir como la del "nerd al que todos golpean en la escuela", no estaba seguro de que el niño debería estar hablando de tener un horrible sentido de la moda.
- No pueden, esto no es propiedad privada. – dijo el otro sujeto de naranja en una voz menos chillona, y más del tipo "conozco las leyes". Drake tuvo que admitir que viniendo de alguien con ese atuendo sonaba extraño. ¿Serían que eran inteligentes debajo de ese ridículo color naranja?
- Ya se están acercando a que lo sea, y vinimos a decirles que ustedes no son bienvenidos aquí y que se larguen. – Había otra persona con el chico de verde, una chica que se veía algo mayor que él. Pelo rubio con un tinte de castaño amarrado en una coleta alta, con ojos grises fijos en los sujetos de naranja. Llevaba una especie de traje de una pieza con una membrana que parecía diseñada para atrapar el viento y planear. ¿Sería algo que les gustaba hacer a los kalosianos?
- Bueno, técnicamente todavía no estamos en su territorio, así que no pueden detenernos con su parloteo. – dijo el primer sujeto de naranja, mientras la chica los veía con gesto de realización. Hasta ahora no parecían haberse dado cuenta que él estaba detrás de ellos.
- ¿Qué no había otro payaso con ustedes? Ese idiota que me retó a una batalla aérea y perdió. – cuestionó la chica, mientras los dos desastres de la moda se tornaban algo intranquilos.
- Oh… Triboulet… sí, sucede que tomó lo que le dijeron muy literalmente.
- ¿Qué, decidió patearse él mismo el trasero para ahorrarnos los problemas? – preguntó sarcásticamente el peliverde.
- No. Sucede que recordó lo que le dijeron sobre "Si quieren seguir molestándonos, vayan y consíganse una Mega Evolución también, así no tendrán que molestarnos para ver las nuestras". Así que llamó a su papi y ese mismo día le enviaron una Salamencita y una Piedra Activadora para hacer la prueba. Su funeral fue ayer.
Las palabras de Gurkinn sobre agresión resonaron en la cabeza de Drake mientras oía lo que decían los sujetos de naranja, y sus pensamientos se desviaron hacia el Pokémon Dragón al que capturó antes para salvarle la vida. ¿Sería un Salamanc… algo? ¿Salamanca? ¿Salamanci? Salamancue? ¿Salamence? Posiblemente fuese del que estaban hablando.
- Yo… no quiero ni saber cómo fue a meter la pata para que eso sucediera, pero eso no quiere decir que pueden venir a molestarnos aquí en el sitio de la abuela. – declaró el chico verde mientras los dos sujetos de naranja sostenían un par de Pokébolas frente a ellos.
- Cuando venzamos a sus Pokémon Mega Evolucionados, no tendrán razón alguna para negarnos la entrada. – declaró el segundo mientras la chica con traje planeador los miraba con extrañeza.
- Aprecio el esfuerzo como cualquier otra chica, ¿pero cuántas veces hemos pasado por esto, con ustedes insistiendo en pelear contra nuestras Mega Evoluciones? Ya yo los vencí a ustedes cuando eran tres, y dos veces, Pendula los venció tres veces, Astrid dos, Freman cuatro, ¡diablos, si hasta Vermell también los venció a ustedes dos, dos veces seguidas!
- Y por sí solo, el muy presumido ganador de la Liga Kalos. – murmuró el chico nerd.
- Bueno, hoy nos sentimos con confianza. – dijo el primer sujeto de naranja, aunque había algo en su tono que a Drake no le gustaba del todo. Sonaba con confianza, sí, pero no del tipo "voy a ganarte esta batalla". Era más de lo que se oía cuando alguien perdía contra un jugador tramposo en un juego de ajedrez. – ¡Escavalier!
- ¡Accelgor!
Al gritar ambos sujetos de naranja arrojaron sus Pokébolas. De ellas brotaron enfrente de los chicos un par de Pokémon que Drake nunca había visto antes. El primero era un Pokémon con un caparazón brillante con forma de casco que le hizo pensar a Drake que podría ser en parte tipo Acero. Tenía un par de lanzas por brazos y flotaba sobre el campo con algún tipo de magnetismo. El segundo era azul y rosa, y con un cuerpo que Drake podría asumir que era veloz y ágil. Se sentía como una especie de tipo Insecto, aunque Drake, no estaba seguro.
- ¿Tienes ganas de mostrarles la Mega Evolución ya que insisten en pelear y perder hoy también? Venusaur no es muy apto para pelear contra estos dos. – le preguntó el chico verde a la chica.
¿Así que Venusaur podía Mega Evolucionar? Eso era bueno saberlo.
- Por mí está bien. – La chica metió la mano en un bolsillo de su traje y sacó una Pokébola propia.
Los dos tipos de trajes saltaron hacia atrás y casi chocan contra él, y lo vieron como si acabaran de darse cuenta que estaba ahí.
- Hey, ¿y quién se supone que eres tú? No eres uno de los de la familia local de la montaña. – dijo el que mandó al Pokémon de aspecto veloz con tono alarmado.
- ¿Y hasta ahora se dieron cuenta de que estaba aquí? – dijo secamente el niño verde.
- ¿Saben qué?, la gente no viene aquí sin ningún razón. ¡Hagámoslo interesante con un cuatro contra cuatro! – declaró el sujeto del Pokémon metálico mientras la chica lo veía con una mirada de fastidio.
- Hay tres de nosotros.
- ¡Ya nos dimos cuenta! – Los dos de naranja arrojaron dos Pokébolas más, liberando más Pokémon para unirse a la batalla. Por fortuna, estos eran unos que Drake reconocía, un Rhydon y un Golduck.
- ¡Ya que insisten! – Drake brevemente que era el Líder de Gimnasio Principal de las Islas Naranja, pero decidió que mejor no, antes de arrojar una Pokébola, y saltó atrás al revelar al Pokémon que eligió.
- ¡GRARHHHHH! – De alguna manera, los dos sujetos de naranja no se impresionaron con su Onix.
- … ¿Qué clase de principiante usa un Onix en vez de un Steelix? – se preguntó uno.
- Saben, la gente podría decir lo mismo de un Rhydon. ¡Ve! – El chico verde tiró una Pokébola propia, revelando a la evolución verde de Poliwhirl, Politoed. Que no debía confundirse con la evolución azul de Poliwhirl, Poliwrath.
La chica lo siguió haciendo un poderoso lanzamiento para liberar a un Pidgeot, que voló encima del Politoed y miró a los sujetos de naranja con una expresión de "¿estamos haciendo esto otra vez?". Alrededor de la pata de Pidgeot había una banda de metal con una piedra brillante que brillaba, muy parecida a la del sujetador del Lucario de Gurkinn.
- Viendo que dejaré que sea Y quien tenga el rol importante, ¡yo me haré cargo de los otros Pokémon! – El chico verde, sin pedirle permiso a nadie, arrojó un segundo Pokémon para unirse a Politoed. Parecía una especie de mono, de pelaje rojo y un collar blanco alrededor de su cuello.
- ¡Simi! – declaró al comenzar la batalla.
- ¡Usa Escaldar! – ordenó el entrenador de Golduck, mientras el pato disparaba el chorro de agua contra Onix, claramente confiado en que el agua hirviente acabaría con él.
Pareció llevarse una gran sorpresa cuando Onix fácilmente se retorció para evadir el ataque. Claramente nunca se les ocurrió que evolucionar a Onix en Steelix no era como la mayoría de las evoluciones. En el sentido de no ser una mejora total, pues se sacrificaba velocidad a cambio de poder, y él aprovecharía esa ventaja.
- ¡Aliento de Dragón!
Onix soltó un chorro de fuego púrpura directo hacia Golduck, que recibió el impacto y salió volando hacia el Politoed, que brilló con un Puño Dinámico para mandar al Golduck de vuelta al centro, donde empezó a tambalearse mientras se le prendía una estática amarilla a su alrededor. Tenía parálisis y confusión, y rápidamente fue retirado de la batalla.
- ¡Usa Terremoto! – gritó el entrenador del Rhydon, mientras los dos primeros Pokémon saltaban en el aire: el metálico arrojó al de aspecto veloz mientras este usaba una larga tira de construcciones con forma de insecto para jalar al bicho metálico con él. Rhydon pisoteó con fuerza, sacudiendo toda el área mientras Pidgeot tomaba vuelo.
- ¡Usa Tumba de Arena debajo de ti para suavizar el impacto! – Drake sabía cómo contrarrestar esto.
Onix rugió mientras comenzaba a brotar arena de su cuerpo, formando una capa de sedimentos que redujo la fuerza del ataque. Drake saltó sobre la arena para minimizar el sacudón en su extremo. El temblor sacudió a Politoed y a la chica "Y", e hizo caer a Simisear y al niño nerd. Aunque también sacudió a los sujetos de naranja, los árboles y la montaña entera.
- ¡¿Están tratando de provocar un derrumbe ustedes dos?! ¡Esperaba no tener que molestarme en hacer esto para variar, pero ahora mismo los voy a mandar hasta Oz! ¡Pidgeot!
Pidgeot soltó un graznido estando de acuerdo, mientras la chica se metía la mano entre el traje y sacaba un medallón, que abrió para revelar el mismo tipo de piedra que Gurkinn había utilizado antes de que ocurriera la Mega Evolución. De inmediato la tocó, y unos hilos de luz verde comenzaron a salir de ella hacia Pidgeot.
Los dos sujetos de naranja soltaron un chirrido ahogado de miedo, pero Drake se dio cuenta de algo. La forma en como tenían sus bocas no eran muecas de terror o miedo, sino más bien sonrisas de "¡sí, sí, lo logramos!", aunque tenían un tinte de "esto va a doler", también había uno de triunfo en sus rostros, aun mientras sus bucles color naranja parecieron flashear por un momento.
Las luces se conectaron con la banda en la pata de Pidgeot y al igual que Lucario, el pájaro comenzó a brillar de color naranja y a cambiar de forma. Sus alas y plumas comenzaron a crecer, convirtiéndose en un Pokémon mucho más grande. La luz naranja explotó, revelando a un Pidgeot con alas con punta azul mirando al dueto de color naranja.
- ¡Cúbrete detrás de tu Onix, y haz que se afiance al suelo con fuerza! – gritó Y rápidamente mientras Onix clavaba su cola contra la tierra. – ¡Huracán!
Pidgeot comenzó a aletear, creando una masiva tormenta de vientos que voló hacia los dos sujetos de naranja. Sin perder tiempo se agachó detrás de Onix mientras este se afianzaba contra el suelo.
- ¡Por eso es que tenemos paracaídas…! – fue todo lo que los sujetos alcanzaron a decir antes de salir volando arrastrados por los vientos, junto con algunos árboles muertos, y perderse en la distancia. Drake los siguió con la mirada, y en efecto sí los vio desplegar unos paracaídas. Paracaídas de un color naranja muy brillante.
Mientras Drake los observaba caer a lo lejos, Pidgeot aterrizó frente a él y regresó a la normalidad mientras los dos entrenadores se le aproximaban con cautela. Dragonite y Onix permanecieron en guardia por si las cosas se ponían feas.
- Y bien, ahora que esas molestias se fueron por al menos una semana, ¿qué te trae por este lugar? - le preguntó Y con tono cauteloso mientras Pidgeot observaba a Dragonite, ignorando totalmente a Onix.
Onix gruñó por lo bajo, sintiéndose algo insultado. Drake asumió que era simplemente un caso de que Pidgeot reconocía que Dragonite era mucho más poderoso más allá del factor de la evolución, más nada.
- Esta es la Montaña Pomace, ¿correcto? – preguntó Drake mientras el chico nerd lo miraba fijamente.
- ¿Quién quiere saberlo?
- Alguien a que le dijeron que aquí vive un experto en Mega Evolución que no tiene metido un palo en su trasero. – declaró Drake mientras Y levantaba una ceja.
- ¿Gurkinn sigue siendo un imbécil?
- Sí. – dijo Drake simplemente mientras los chicos se miraban uno al otro, antes de señalar la montaña más alta.
- Bueno, ya que viniste todo el camino hasta acá, bien podemos llevarte hasta lo más alto. Así si viniste a perder nuestro tiempo, podrás irte más rápido.
Drake simplemente ignoró las palabras del niño nerd mientras retornaba a Onix, al igual que el chico hacía lo propio con sus Pokémon, y Pidgeot salía volando adelante, seguido de los tres humanos y Dragonite.
…
Tras caminar un poco más por el sendero de la montaña, se encontraron fuera del bosque, y llegaron ante una ladera de la montaña. Había una gran pradera cubierta de hierba, por la cual soplaban frescas brisas montañosas que casi podrían beberse con sabor, y las montañas cercanas brillaban con el reflejo del sol sobre las piedras que las formaban. Drake no pudo evitar sonreír al verlas.
- …Sí, yo tuve la misma reacción cuando lo vi por primera vez. – dijo la chica que se hacía llamar Y volteando la cabeza en su dirección.
- Las montañas como estas fueron creadas hace millones de años por el choque de placas tectónicas. Estas montañas solían ser incluso más altas de lo que son ahora, y se extendían aún más lejos. Glaciares y ríos formaron las tierras que hay entre ellos, creando los pantanos y las praderas. – dijo el chico nerd en un tono que sonaba salido de un documental.
Bueno, al menos ahora conocía más de la historia geográfica de Kalos… y lo que haría con esa información sería una pregunta para más tarde.
Los tres caminaron por la pradera unos cuantos minutos más mientras se acercaban hacia un árbol: un masivo tronco de variedad de caduco de alguna clase que en la base tenía una casa, y varias docenas más de edificios pequeños y estructuras que sobresalían de él al azar. Honestamente le recordaba de cierta forma a cierta caricatura que vio un día que se enfermó y perdió el control remoto. Tenía algo que ver con tecnología de dos por cuatro y un sujeto obsesionado con inodoros o cosas así.
Pidgeot se había posado enfrente de ellos, mirando a Dragonite con la misma expresión de reconocimiento en sus ojos. Incluso con Mega Evolución, el pájaro sabía que Dragonite podría ser un poderoso oponente. Lo que eso decía de Dragonite hizo que Drake sintiera algo de orgullo en su pecho. Sin embargo, ¿dónde estaba ese viejo maestro del cual esa Joy anciana había hablado? ¿Qué aspecto tendría y cómo luciría?
Pidgeot hizo un gesto e Y retornó al pájaro, y al desaparecer la luz roja se reveló la forma de una silla flotante. Poco después pudo ver también al ocupante de la silla, cuya apariencia se volvió bastante clara.
- Vaya, esta sí que es una sorpresa. Dime, ¿qué trae al Líder Principal del Grupo Naranja todo el camino hasta aquí? – preguntó la anciana mujer, que era mucho más baja de estatura que Drake antes de alcanzar la pubertad, y las rendijas que eran sus ojos estaban cubiertas por un sombrero de paja.
Era una maestra, una anciana… se había equivocado. Por su parte, el chico verde cuyo nombre seguía sin saber e Y lo vieron con sorpresa.
- ¿Las Islas Naranja?
- ¿Tienen líderes de gimnasio?
Drake decidió ignorar la segunda línea.
- Admito que no sé cómo se hacen las cosas: antes de pedirle su ayuda, ¿debo inclinarme, hacer una reverencia o…? – Drake decidió que primero haría el gesto correcto de cortesía, pero la mujer sacudió por la cabeza.
- No soy una reina, eso no es necesario.
- Muy bien entonces. – Y con eso Drake procedió a explicar.
Le contó a la mujer lo que había estado notando sobre sus victorias recientemente, su descubrimiento de la documentación de sus debilidades, y como la gente estaba haciendo planes para derrotarlo. Le explicó la razón por la cual había venido a este lugar, por qué vino a su montaña específicamente, y lo que había sucedido cuando fue a hablar con Gurkinn sobre el mismo deseo. La mujer permaneció en silencio por un momento.
- Ya veo… ¿dime, por qué no puedes simplemente retirarte con tu récord invicto si es lo que quieres? – La misma respuesta que Gurkinn le había dado.
- Esa no es una opción. – dijo Drake simplemente. La mirada de la mujer (o lo que alcanzaba a ver de ella) se la pasó un buen rato divagando. Si Drake tuviera que adivinar, se había fijado en Dragonite. Dicha mirada permaneció un momento antes de que una sonrisa se formara en su rostro.
- Ya veo. Acompáñame.
La silla flotante se rotó ciento ochenta grados antes de comenzar a flotar por las planicies mientras el viento seguía soplando. Drake la siguió, como por unos tres minutos hasta que llegaron ante una hendidura en la colina que se veía bastante cómoda. ¿Podría alguien dormir en ella? Según tenía entendido eso era lo que mucha gente hacía en colinas de hierba venteadas.
La anciana sonrió, antes de echar un silbido. Un momento después, una forma de color rosa descendió desde el cielo y aterrizó sobre la cabeza de Dragonite, antes de empezar a brillar de verde. El resplandor se extendió por debajo de él, enriqueciendo a la vida vegetal a los pies del Pokémon Dragón. Dragonite adoptó una expresión relajada en su rostro ante esto.
- Listo, el Terreno de Hierba de este Hoppip restaurará a tu Dragonite para cuando lo necesites. – declaró la mujer mientras Drake se movía para preguntar a lo que se refería, pero aun no terminaba. – ¡Oh Pendula!
¿Pendula? ¿Qué clase de Pokémon sería ese? Antes le pareció ver a un Pokémon con aspecto de llavero, ¿habría alguno con aspecto de péndulo? Sin embargo, ante el llamado una cabeza rubia surgió de atrás de un arbusto: una cabeza rubia llena de cabello corto bien peinado. Un par de ojos rojos miraron a la mujer con sorpresa, encima de los cuales había un par de marcas.
- ¿Sí, abuela, sucede algo?
- Pelea contra este joven, ¿quieres, querida? – dijo la mujer simplemente mientras Drake la miraba con sorpresa. Una mirada que todos los demás imitaron.
- Um, abuela, lo de las batallas es más lo mío… – empezó a decir el chico peliverde. La anciana simplemente le sonrió.
- Oh, ya lo sé, Herbert. Sin embargo, necesito ver por mí misma qué tanto hay en este joven más allá del título que ostenta. Tal vez las batallas no sean el fuerte de Pendula, pero será un excelente inicio.
¿Su fuerte no eran las batallas? ¿Sería una coordinadora Pokémon o algo por el estilo? La chica llamada Pendula se levantó saliendo del arbusto, aproximándose a él, sorprendiendo a Drake al darse cuenta de algo. Específicamente, ¡que esa chica era más o menos de la misma estatura que él! Cuando se le puso frente a frente, podía verlo directo a los ojos. No podía ser mucho mayor que el hijo de Luana. ¿Qué les daban de comer a las chicas en Kalos? Porque no se veía nada desnutrida, tal como evidenciaban su vestido rosa y negro con calcetas negras, pero Drake no recordaba haber visto a una chica así de alta, incluso entre mujeres adultas.
- ¿Cuántos Pokémon quieres usar? – preguntó Pendula, ignorante de lo sorprendido que estaba por su estatura.
- ¿Tres está bien para ti?
La chica asintió cogiendo una Pokébola, y la lanzó al aire. Saltó hacia atrás mientras la bola liberaba un Pokémon que Drake conocía, pero nunca había podido ver en persona. Después de todo, el magnetismo requerido para convertir a un Magneton en un Magnezone no se encontraba en las Islas Naranja.
- Entonces serán tres.
Herbert e Y dieron unos pasos hacia atrás mientras la mujer hacía flotar su silla hacia atrás, al igual que lo hicieron Dragonite y el Hoppip que le servía de sombrero.
- De acuerdo, te seguiré el juego. ¡Electabuzz, ve! – ordenó Drake, y su Pokémon Eléctrico salió haciendo un movimiento de estiramiento, con electricidad recorriéndole todo el cuerpo. – Dejaré que tú ataques primero. – le dijo a la chica alta, que asintió.
- ¡Magnezone, comencemos con Fijar Blanco!
El ojo de Magnezone brilló de rojo mientras un punto del mismo color se formaba en el pecho de Electabuzz, que trató de quitárselo frotándose, pero no se iba.
- ¡Ahora, Electrocañón! – Magnezone formó una bola amarilla de energía eléctrica enfrente de sí mismo, y se la disparó a Electabuzz.
- ¡Bloquea con Bofetón de Lodo! – gritó Drake mientras Electabuzz golpeaba con sus puños el suelo. El temblor sacudió algo de tierra y la levantó para bloquear el ataque eléctrico que se acercaba, haciendo que se disolviera en el aire. – ¡Ahora, Puño Dinámico!
Electabuzz salió a la carga en cuanto el ataque de lodo cayó al suelo, y su puño comenzó a brillar de rojo con el poderoso ataque.
- ¡Super Imán! – La orden de Pendula se vio seguida por un Magnezone que comenzaba a flotar sobre la arena. Dos pasos tras haberse lanzado, sin embargo, Electabuzz golpeó la tierra con Puño Dinámico, saliendo disparada hacia el aire y girando por un momento antes de asestarle un coletazo a Magnezone por debajo.
Electabuzz se giró y golpeó a Magnezone con el puño brillante, mandando al Pokémon Eléctrico/Acero a estrellarse contra la tierra de abajo mientras ella aterrizaba con gracia. Pendula retornó a Magnezone, que pitaba débilmente. Drake notó que ese Magnezone tenía buen poder y movimiento, claramente entrenamiento no le faltaba. Sin embargo, el tiempo de reacción ante el salto de Electabuzz no era lo que él estaba acostumbrado a ver. Había sido muy lento.
Eso tenía sentido: el fuerte de Pendula "no era en batallas", así que se dedicaba a algo más. Entrenamiento de Pokéathlon, coordinación, algo más que solo se hacía en Kalos… era entrenamiento, pero no para las batallas. Aun así, pese a que había parado aquel Electrocañón, ese movimiento había mostrado alto poder y fuerza. No habría quedado nada bien recibir ese ataque directamente, aun con resistencia por tipo.
Pendula mandó un segundo Pokémon, que aterrizó frente a Electabuzz. Era uno que nunca antes había visto: un Pokémon negro con rasgos similares a un Arcanine o Houndoom, pero bípedo. Tenía garras rojas y una larga melena del mismo color por toda la espalda desde la cabeza. Drake asumió que debía de ser un tipo Oscuro, pero más allá de eso no tenía de qué sería.
- Eres bastante bueno. No podré lograr que demuestres lo que tienes si peleo contra ti como entrenadora. – declaró Pendula.
- Entonces, ¿cómo planeas pelear contra mí exactamente? – preguntó Drake. ¿Lo haría como pastelera? ¿Iba a tirarle galletas para distraerlo o algo así? Si ese fuera el caso, ¿podría pedirle tal vez cuál tipo de galletas preferiría que le arrojaran? Personalmente le gustaban más las galletas espolvoreadas con azúcar, pero con chispitas de chocolate también estarían bien.
- ¡Lo haré como artista Pokémon! – declaró Pendula mientras su Pokémon se lanzaba al frente.
- ¡Electabuzz, recuerda mi voz! ¡Si esa cosa es una artista, podría tratar de sonar como yo para despistarnos! – declaró Drake, recordando las compañías de artistas ambulantes que había visto. El control de voz y la ventriloquía podían ser muy peligrosos en batalla.
- No somos artistas de tipo vocal. – dijo Pendula mientras su Pokémon empezaba a brillar, incluso mientras Electabuzz se preparaba para generar una capa de electricidad estática a su alrededor.
Sin embargo, la estática falló cuando no fue un Pokémon de nombre y tipo desconocidos lanzándose contra ella, sino una chica rubia con sonrisa como de zorro, vestida con un atuendo para espectáculos de color rosa. Dicha chica de pronto hizo aparecer un bastón en su mano izquierda, que golpeó a Electabuzz con un brillo de color rojo. Electabuzz se tambaleó hacia atrás, mientras Pendula y el Pokémon convertido en chica se inclinaban al unísono.
- Somos artistas visuales. – declaró Pendula.
Sí, ese parecía ser el caso, pero… ¿qué clase de Pokémon estaba utilizando? ¿Sería alguna especie de Ditto kalosiano? Si ese era el caso, ¿cómo fue que utilizó Cuchillada Nocturna? Electabuzz no podía usar ese movimiento.
- ¡Electabuzz, Atactrueno! – Su Pokémon Eléctrico comenzó a generar energía, mientras el Pokémon que ahora parecía una cantante de pop fingió una mueca de shock y terror a la vista del ataque.
Fingida, porque Drake pudo ver que estaba exagerando. Había visto compañías de teatros, y sabía que algunos Pokémon eran dados a jugar ese tipo de trucos y jugadas sucias. La mayoría de ellos Pokémon Fantasmas y Oscuros, e incluso algunos de tipo Normal.
- El… – Electabuzz dejó de generar electricidad, con aspecto de estar nerviosa ante el falso terror.
- ¿Electabuzz? – preguntó Drake, inseguro de lo que estaba pasando.
- ¡Ahora, mantengamos ese paso! ¡Todo esto será un buen ensayo para nuestra tercera llave de princesa, veamos qué tan convincente podemos lograrlo! ¡Practiquemos más nuestro baile!
El Pokémon se lanzó al frente, brillando otra vez en su forma humana. Electabuzz generó electricidad para un ataque en los pocos segundos que tardó en transformarse, pero esta se deshizo de nuevo, mientras la ilusión de humana rubia reaparecía, esta vez más como una bailarina de ballet. Dicha ilusión comenzó a girar y pateó a Electabuzz haciendo un movimiento de barrido con la pierna.
Electabuzz cayó noqueada, mientras Drake empezaba a sospechar lo que pasaba. Él la conoció cuando era una Elekid años atrás, cuando era un Pokémon muy agresivo, que no dudaba en atacar a los humanos y a los Pokémon por igual para conseguir lo que quería. Había tenido que poner mucho trabajo y esfuerzo en romper ese viejo hábito, para que dejara de lastimar a la gente en medio de sus viajes y en su ascenso a su posición como Líder Principal. Ahora estaba cosechando las consecuencias de un largo proceso de entrenamiento contra no atacar a las personas.
- Regresa. – dijo recuperando a Electabuzz. Esto no iba a terminar bien. El Pokémon disfrazado se quedó al lado de Pendula, esperando a su siguiente oponente.
- Y bien, ¿qué opinas de los trucos de mi Zoroark?
- Opino que por fin conozco el nombre de tu Pokémon. – declaró Drake mientras enviaba a Venusaur. Su viejo amigo rugió, y alcanzó a ver a Herbert reaccionar al verlo. Le alegró ver esa mirada de estar impresionado.
- Conocer el nombre de mi Pokémon no te hará más fácil vencerlo: ¡adelante! – El Zoroark se lanzó a la carga como una bailarina, para confusión de Venusaur.
- ¡Látigo Cepa! – ordenó Drake.
Había una gran diferencia entre su Electabuzz y Venusaur. Venusaur no necesitó atravesar un entrenamiento extensivo para no atacar a traición a los entrenadores. Como resultado de la falta de este entrenamiento necesario, un látigo derribó a la falsa bailarina.
- ¿Saur? – gruñó Venusaur mientras la bailarina volvía a convertirse de nuevo en el zorro de manera visible. Se esforzó por levantarse, mirando fijamente a Venusaur mientras Pendula se veía un poco molesta.
- Creo que esa última fue pura suerte. Aun así, todavía tengo unos cuantos trucos, aunque no estoy segura de que me ganen una Llave de Princesa sin un tema específico para el espectáculo. ¡Doble Equipo! – ordenó Pendula. El Zoroark de pronto se convirtió en cinco, aunque solo uno fuese sólido.
- Látigo Cepa resolverá eso fácilmente. – declaró Drake, mientras Pendula sonreía.
- Todavía no terminamos de preparar nuestro tema: ¡Zoroark, iniciar mórfosis!
Esa repentina referencia de pronto cobró sentido cuando un velo rojo brotó de los duplicados de Zoroark, ahora todos vestidos en uniformes de spandex brillante de colores, rojo, amarillo, azul, rosa y negro, completos con máscaras para cubrir la cara, y cinturones un emblema brillante en ellos. Drake y Venusaur solo podían mirar, y el primero supuso que esto podría considerarse una estrategia de batalla. La mayoría de los oponentes quedarían desorientados ante la aparición de semejantes íconos de los medios, y por ende afectaría su tiempo de reacción.
Pendula, que ahora estaba vestida en su propio uniforme de spandex verde, tomó ventaja de eso mientras las copias de Zoroark se lanzaban hacia Venusaur con sus puños y botas brillando en azul. Todos ellos golpearon a Venusaur, pero solo el Ranger Zoroark Rojo tuvo un impacto sólido y dañó a Venusaur. De inmediato los Rangers saltaron hacia atrás antes de volver a atacar.
- ¡Detenlos con Bomba de Desechos!
Drake enfocó el ataque Ranger Zoroark Rojo mientras Venusaur disparaba el glóbulo de fluido púrpura como un cohete fuera de su flor. Este hizo blanco en el susodicho Zoroark, atravesándolo y desvaneciéndolo pues se trataba de un señuelo. El Ranger Zoroark Rosa entonces pateó a Venusaur con su bota de spandex de la justicia brillando de azul, haciendo caer a su viejo amigo. Se volvió a levantar, pero los Zoroark Rangers seguían allí, y con un nuevo Ranger Zoroark Rojo listo en el grupo.
- Ya veo, la ilusión de tu Zoroark también puede cambiar el aspecto del real y los falsos. – resumió Drake, mientras Pendula la Ranger Verde asentía con orgullo.
Tuvo que admitir que no era una mala idea, especialmente si las copias del Doble Equipo podían ser reemplazados tan fácilmente luego de sufrir daño. Sin embargo, había un método de contrarrestarlo, y todavía lo tenía guardado bajo la manga. Mientras los Zoroark Rangers se lanzaban de nuevo a la carga, le asintió a Venusaur, que rugió ferozmente, y segundos después, una tormenta de pétalos rosas filosos explotó desde él, girando en un poderoso escudo de Ventisca de Pétalos.
Zoroark, ya no más disfrazado, quedó desorientado por la repentina tormenta, sacado de la ilusión mientras Pendula también se quedaba sin su spandex, retornando a su atuendo normal, y el zorro cayó derrotado. Pendula se arrodilló para verlo, y mientras chequeaba a Zoroark, Venusaur dejó salir un bramido de victoria.
Con eso eran dos fuera, y uno más por delante. Drake miró por encima del hombro a Dragonite, que tenía mejor aspecto. Si llegaba a necesitarlo, estaría listo a no ser que esta chica tuviese algo realmente loco bajo la manga. Aun sin entrenamiento enfocado en las batallas, un Articuno de tipo artista podría causarle dificultades. Al retornar a Zoroark, Pendula ahora sostenía su última Pokébola, con una sonrisa en el rostro.
- Bien, lo admito, eres bastante bueno. Si nunca hubiera conocido a la abuela dudo que tuviese una oportunidad de vencerte. Veamos si conocerla cambia eso.
Y con esa declaración, envió a su último Pokémon, que flotó en el aire antes de aterrizar frente a ella.
- ¡Taria! – declaró el Pokémon Volador, que tenía el cuerpo azul y unas alas como nubes. Un par de plumas azules salían de su cabeza, y alrededor de una de ellas había un listón rojo. Dicho listón tenía una piedra atada alrededor. Este Pokémon podía Mega Evolucionar; tenía que tener cuidado.
- Substituto. – ordenó Drake. Venusaur brilló con un ligero resplandor blanco a su alrededor.
- ¡Voz Cautivadora! – ordenó Pendula. El pájaro alzó el vuelo y tomó un profundo respiro, antes de comenzar a manifestar unas ondas sonoras. Los aros golpearon a Venusaur sin sacudir la protección blanca en lo más mínimo. Drake puso una expresión sombría: este Pokémon podía rodear sus defensas.
- ¡Giga Drenado! – Dos hoyos se formaron en la capa protectora de energía blanca mientras dos bandas de energía salían disparadas fuera de Venusaur, enrollándose alrededor del cuello del Pokémon y empezando a drenar su energía.
Sin embargo, aunque el pájaro dejó salir un grito de dolor ante el ataque, el flujo de energía fue bastante lento por parte del Giga Drenado. Sí le dolía por la diferencia de fuerza relativa, pero el ataque en sí mismo fue poco efectivo. Drake sabía que vendría algo de interferencia por el tipo Volador, pero este Pokémon debía tener otro tipo que no iba acorde con el Giga Drenado.
- ¡Cambio de Poder! – ordenó Pendula, mientras el Giga Drenado ganaba un aura rosa y Venusaur dejaba salir un gruñido de confusión, y de pronto el ataque se volvió aún más lento.
- ¿Cambio de Poder? – escuchó que preguntaba Y.
- Sí, es un movimiento que intercambia los poderes de ataque entre tu oponente y tú. Pendula estaba pensando en usarlo con Guardia de Algodón o algo así. – dijo Herbert, proveyendo una explicación, mientras Drake fruncía el cejo.
Ese ataque también era algo nuevo para él, incluso tras tantos años en batalla. Esto iba a ser un problema. Un problema que solo empeoró cuando Pendula sacó un pendiente dorado de entre su camiseta y lo levantó en el aire. Este se veía caro y bien elaborado, y posiblemente estuviese hecho de oro de algún período antiguo. Tenía el aspecto de una joya bien envejecida y grabados que se parecían un poco a las marcas negras que aparecieron en el Lucario de Gurkinn al Mega Evolucionar.
- ¿Y bien, qué opinas? Encontramos esto por accidente, y a mi parecer se ve bastante bien. De hecho perteneció a la realeza en algún momento, pero creo que te interesará más su función que su forma e historia. ¡Adelante, Altaria! – Con eso dio el nombre de su Pokémon mientras tocaba la piedra que sobresalía del pendiente.
De dicha piedra brotó una luz amarilla hacia Altaria, que la recibió con un bramido mientras comenzaba a brillar de color naranja y a cambiar, destruyendo el Giga Drenado de una vez por todas. Tanto Drake como Venusaur miraron al Pokémon con terror mientras la nube de su cuerpo adoptaba una nueva forma: el cuerpo había quedado expuesto mientras en la espalda se formaba una gran cola de cúmulos. La cola de Altaria se volvió más larga, colgando en el aire con el viento mientras la luz explotaba, revelando a Mega Altaria viéndolos con desafío.
- ¡Y ahora, Ataque Furia! – ordenó Pendula, y Altaria voló en picada hacia Venusaur, con su pico alargándose y brillando de rosa. El picotazo destruyó la capa defensiva de Venusaur de un solo golpe, y tres más en sucesión rápida lo enviaron tambaleándose hacia atrás.
- Venusaur, ¿aun puedes estar de pie? – preguntó Drake.
- ¡Pulso Dragón!
La respuesta para Drake vino por la gran esfera de energía verde que golpeó a su viejo amigo, noqueándolo antes que el Pokémon oponente volviera a volar hacia el aire, flotando mientras aguardaba la siguiente batalla. Drake retornó a Venusaur, felicitándolo por un trabajo bien hecho. No necesitó darse la vuelta para saber que Dragonite ya venía en camino, con una mirada de determinación en el rostro.
- ¡Dragonite, Pulso Dragón! – ordenó Drake rápidamente.
Ese Pokémon era parte Volador y algo más, y ese ataque sugería que era Dragón. Con este ataque podría darle la vuelta a las cosas. Dragonite formó la esfera verde frente a él, antes de mandarla a volar directo hacia Altaria. El ataque se desintegró al impacto, dejando a Drake totalmente boquiabierto.
- ¡¿Qué?!
Eso no debía suceder. No le había pasado eso desde aquella vez que casi lo mata un Wigglytuff cuando era niño. Eso era cosa del tipo Hada, y no tenía sentido ahora. Este no era un globo rosado que intentaba comérselo a él de joven, y el tipo Hada no habría hecho el Giga Drenado tan poco efectivo. ¿Sería posible que…?
- ¡Voz Cautivadora! – ordenó Pendula mientras las ondas sonoras volvían a salir disparadas. Tenía que confirmar sus sospechas.
- ¡Atactrueno! – Las antenas de Dragonite brillaron con fuerza eléctrica antes de dispararla.
El ataque eléctrico destruyó la Voz Cautivadora, que causó que Herbert jadeara con fuerza ante la sorpresa. El Atactrueno siguió adelante y golpeó a Altaria, que de nuevo recibió daño de él, pero menos del que debería haber sido. La respuesta era clara: ¡Altaria había cambiado de tipo!
Mientras el Mega flotaba hacia abajo con algo de torpeza, podía escuchar murmullos detrás de él.
- Eso le hizo bastante daño a una Mega Evolución, hasta con ventaja de tipo. ¿Qué tan fuerte es ese Dragonite? – cuestionó Herbert.
- Lo bastante fuerte para nunca haber conocido la derrota. – declaró la anciana con tono sabio.
- ¡Rayo de Hielo! – ordenó Drake. Si todavía era tipo Dragón, este tendría que dolerle. Mientras el rayo congelador volaba hacia Altaria, Pendula ya tenía algo en mente para esto.
- ¡Usa Guardia de Algodón! – ordenó. Con un rápido aleteo, Altaria disparó una enorme bola de pelos que recibió el Rayo de Hielo en su lugar, antes de caer como una pesa de plomo en el suelo que había debajo. – ¡Y ahora, Ataque Furia!
Mientras Altaria volaba hacia Dragonite con su pico brillando de rosa, Drake supo que tendría que esforzarse para evadir ese ataque. No se veía como un Ataque Furia normal: ¿acaso este Altaria tendría una habilidad que cambiaba el tipo de sus ataques?
- ¡Bloquéalo! – ordenó Drake.
Dragonite lanzó un bramido y su puño izquierdo se prendió en llamas. El Puño Fuego chocó contra el Ataque Furia, desviando el primer picotazo. Altaria se preparó para un segundo, bloqueado por su otro puño brillando de naranja. Pero al alternar entre Demolición y Puño Fuego, Dragonite se quedó sin manos para bloquear el tercer picotazo, que le dio en toda la piel con fuerza audible.
- ¡Dragonite! – exclamó Drake, preocupado por su compañero, momentos antes que Dragonite detuviera el cuarto picotazo con un movimiento propio.
Agarrando a Altaria por todo su cuerpo, atrapó la cabeza del pájaro haciendo que esta pasara de largo por encima de su hombro, fuera de rango para otro ataque. Drake supo entonces lo que venía después.
- ¡Golpe de Cuerpo! – ordenó. Dragonite saltó en el aire, girándose para poner a Altaria hacia abajo antes de usar sus alas, y después la gravedad, para caer velozmente hacia el suelo.
- ¡Protégete con Guardia…! – gritó Pendula mientras impactaban en la tierra con tal fuerza que aplastó la hierba totalmente. – …de Algodón… – terminó de decir débilmente mientras Dragonite volaba fuera de la zona de impacto, sin verse más dañado de lo que una baya Sitrus pudiese arreglar.
Altaria por su parte flasheó de naranja mientras retornaba a la normalidad. La anciana dirigió su silla flotante hacia ellos mientras Pendula retornaba a Altaria sonriendo con tristeza en su rostro.
- Peleaste maravillosamente, toma un buen descanso.
- Sin duda esa es la verdad. Un entrenador promedio no sería capaz de soportar un ataque del Pokémon as de un Campeón y permanecer de pie para enviar uno propio. – la felicitó la mujer mientras se volteaba a ver a Drake. – Y bien, ¿todavía deseas encontrar una solución a tus preocupaciones respecto a la posible derrota?
Dijo estas palabras con la expresión de alguien que tendría mucho más detrás de su pregunta que solamente dichas palabras. Drake asintió, y la mujer le dio una sonrisa llena de sabiduría.
- Muy bien, nos plegaremos a tus deseos. Durante el tiempo que permanezcas aquí en Kalos, te ayudaremos a ganar el poder para superar tu miedo a la derrota. Una vez al día, combatirás contra uno de mis nietos. Para cuando te marches, habrás crecido.
Drake asintió de nuevo con gratitud, antes de registrar un poco más de las palabras de la anciana.
- Dígame, ¿está planeando hacer eso de "el mentor viejo y misterioso le da a su joven discípulo una lección que este no se da cuenta"? – le preguntó. La mujer sonrió juguetonamente.
- Difícilmente soy alguien misteriosa, aunque ciertamente soy muy vieja. Pero, quizás sí lo haga y quizás no. Tengo mis propias sugerencias para ti, pero tal vez nos dejes con una Mega Piedra propia y el conocimiento para utilizarla si el destino se mueve en esa dirección. O tal vez te lleves algo más. Solo podemos esperar lo mejor, ¿no crees? Ahora acompáñame, veamos donde podremos acomodarte en la Casa Mabel. También podremos curar a tus Pokémon mientras estamos en ello.
Drake, asumiendo que Mabel era el nombre de la anciana, la siguió a ella y a sus tres nietos que no se parecían nada entre ellos, con Dragonite detrás de él.
…
Mientras el día tocaba a su fin, Drake se quedó viendo hacia el techo que le habían provisto para pasar la noche, con los pensamientos invadiendo su mente. Tenía solo unas pocas semanas para descifrar la lección que se suponía que debía aprender, y entonces se volvería más fuerte. Aunque no fuese algo tan directo como "aprende esto y te enseñaré sobre la Mega Evolución" al menos sería algo. Algo que lo haría más fuerte, y que despistaría a aquellos que intentaban crearle la trampa perfecta para derrotarlo. Aun si no tenía idea de lo que sería.
- … ¿Por qué tengo que ser el último? – escuchó de repente una voz en medio de la quietud. Era una voz que desconocía, y tenía cierto acento que a Drake no le resultaba muy familiar.
- Confía en tu vieja abuela, Vermell, ella sabe lo que hace. – declaró Mabel en una voz tranquilizadora, apenas dentro de su rango de audición.
- Su fuerza es increíble. Hasta para la reputación de su región, su poder está en rango de Drasna y Siebold, si es que no les iguala. Yo soy el único aquí que ha peleado con alguno de ellos; no hay manera de que ninguno de los otros tenga oportunidad de vencerlo.
Drake no pudo evitar sonreír ante la comparación.
- Estás subestimándolos, Vermell, aunque admito que me agrada la preocupación en tu voz. Es bueno ver que te preocupas por los otros. No, Drake no necesita aprender una lección sobre poder, para lo cual tú serías el mejor para ponerlo a prueba. La lección que necesita aprender es totalmente diferente si quiere crecer.
Drake sintió que una mirada de fastidio cruzaba por su cara. No había llegado hasta donde estaba hoy día siendo un inepto que creía que podría llegar lejos, digamos, quemando a tu Ursaring con un Atactrueno para que te obedeciera, o algo así de idiota por el estilo. Tampoco era que necesitara una lección sobre tratar a los Pokemon con amor y respeto.
Claro, si alguien quería sonar realmente pedante, el hecho fue también que tuvo que esperar hasta después de las presentaciones y la batalla para poder hablar con Mabel y su pequeña banda de nietos sobre el Salamence, pero eso lo manejaron rápida y empáticamente. Uno de los otros jóvenes de aquí, un muchacho llamado Chauliac, ya estaba aplicando conocimiento médico para ayudar al dragón.
- No parece del tipo que necesite lecciones sobre amor y cuidado. – Vermell aparentemente estaba de acuerdo con él.
- Hay muchas más lecciones que necesita aprender, además de aquellas sobre el poder y el amor. – Y con esa críptica declaración, Drake no escuchó otra cosa aquella noche, excepto lo que sospechaba eran los ronquidos de Pendula.
Esta historia continuará…
Notas del traductor:
Aquí con esto viene la segunda parte del Interludio de Drake, y me gusta el desarrollo que está llevando. Muchos detalles interesantes, y el primer vistazo a la señora Mabel. Por ahí también andan sus nietos, y veremos a Drake enfrentándose a cada uno de ellos. ¿Alguno logrará vencerlo? ¿Se terminará su racha invicta? ¿Se irá con una Mega Evolución o algo?
Bueno, la única forma de averiguarlo es en los próximos capítulos. Ahora sí, viene el siguiente que es oficialmente nuevo material, espero que lo disfruten.
