Pokémon Reset Bloodlines – Interludio de Drake (Liga Naranja)

Escrito por Crossoverpairinglover, traducido por Fox McCloude.

Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes son propiedad de Satoshi Tajiri y Nintendo. La historia de Reset Bloodlines pertenece a Crossoverpairinglover. Todos los derechos reservados.


(PARTE III)


Montaña Pomace…

Unos días más tarde, Drake continuaba tratando de descubrir lo que Mabel estaba tratando de enseñarle, y eso significaba tener más batallas en las cuales se enfrentaba al poder de la Mega Evolución.

La Mega Evolución de hoy era Venusaur. Mega Venusaur era una bestia muy diferente al Venusaur regular. Era más grande, con más plantas que crecían en su espalda, y también era mucho más pesado en su forma Mega Evolucionada. Drake pudo notarlo con solo unos momentos de observación, incluso mientras continuaba la batalla.

Una batalla que terminó perdiendo cuando un Látigo Cepa revolcó a Ditto, sacándolo de su estado transformado como el Simisear de Herbert.

- ¡Ditto es incapaz de continuar! - declaró Pendula mientras retornaba a su compañero transformista dándole algunas palabras de aprecio.

- ¡Ja! ¡Tal vez hayas logrado acertar algunos movimientos de suerte, pero con Venusaur aquí no hay forma de que puedas ganar! ¡Ya puedes empezar a llamarme campeón! – se jactó Herbert sacando el pecho.

- Esos movimientos de suerte significan que Venusaur es tu último Pokémon. – dijo Y sarcásticamente desde afuera, haciendo que Herbert desinflara un poco el pecho y bajara sus humos.

Ditto había derrotado a Simisear y Politoed, lo que significaba que la ventaja seguía de su lado en lo que a números se refería. Sin embargo, eso no era razón para confiarse. Confiarse de más significaría derrota, y él no podía perder. No DEBÍA perder.

Por suerte, estaba bastante seguro de que, incluso con la observada habilidad de Grasa Espesa que tenía este Venusaur al Mega Evolucionar, las debilidades de Venusaur todavía se mantenían. Debilidades que él sabía cómo explotar.

- ¡Vamos! – ordenó Drake enviando a su segundo Pokémon, cuyo aterrizaje sacudió la tierra bajo sus pies.

- ¿Tu Venusaur? ¿Contra mi MEGA Venusaur? Sé que se puede encontrar este tipo de cosas online con Pokémon menos evolucionados, ¿pero contra uno Mega Evolucionado? – Herbert parecía sorprendido ante su elección.

Era una opinión que la mayoría de sus colegas parecía no compartir, dado que varios de ellos sacudieron sus cabezas con una combinación de incredulidad y una comprensión del concepto de "maldecirte a ti mismo".

- Mi Venusaur ha sido entrenado específicamente para enfrentar a otros de su especie. Eso será todo lo que necesitemos. – declaró Drake mientras Herbert lo miraba divertido.

- Sí claro, lo que te haga sentir mejor con esto.

- ¡Ya sabes qué hacer! – ordenó Drake mientras Venusaur lanzaba un fuerte grito, antes de soltar una tormenta de Látigos Cepas contra el Mega-Venusaur.

- ¿Dándonos toques para derrotarnos? ¡Bueno, nosotros podemos hacerlo mejor que eso!

Mega Venusaur usó su propia tormenta de Látigo Cepa, y las lianas comenzaron a hacer contacto unas contra las otras en estilos totalmente distintos. El Venusaur de Drake golpeaba a Mega Venusaur por todo el cuerpo haciendo punzadas rápidas, golpeando y retirándolas rápidamente para luego atacar otro punto demasiado rápido como para predecir a dónde iría después.

Mega Venusaur en vez de eso usaba su Látigo Cepa para dar bofetones, golpeando en la misma área general. El resultado final fue una mayor cantidad de daño, y al retraer las lianas después de unos quince segundos de intercambio de golpes Drake estaba plenamente consciente de que su Venusaur era el que apenas permanecía de pie, cubierto de magulladuras masivas por toda la frente.

- Saur... – Magulladuras que dolían, según parecía.

Herbert y su Venusaur se rieron con orgullo triunfante, antes de que dicho Venusaur se convulsionara y colapsara en el suelo con las patas explayadas y los látigos flácidos desplomándose por el suelo.

- ¡¿Qué?! – exclamó Herbert en shock.

- Mi Venusaur golpeó al tuyo en puntos de presión efectivos que controlan las funciones de batalla. Aunque la Mega Evolución lo haya cambiado, los puntos de presión permanecieron consistentes y pude aplicarlos exitosamente. Tu Venusaur está paralizado, y no podrá moverse por un largo tiempo. – declaró Drake mientras escuchaba los ruidos de una audiencia impresionado. Hasta Mabel hizo un sonido de aprobación.

- ¿Tardará más de cinco minutos? – inquirió Pendula.

- Una hora cuando mucho.

- Entonces por tiempo, el Venusaur de Herbert queda descalificado. ¡El ganador es Drake!

Chauliac no se encontraba allí en persona aquel momento, pues había salido a conseguir hierbas que pudieran beneficiar a Salamence, que aunque ya no se veía al borde de morirse de hambre todavía se encontraba muy mal, aunque había dejado allí a su compañero para asegurarse que cualquier problema que pudiera surgir se pudiera solventar rápido.

El compañero Pokémon de Chauliac era un Audino, un Pokémon que Drake solo conocía como el compañero de elección de las Enfermeras Joy unovanas. El Pokémon sí tenía cierta familiaridad con la línea de Chansey a la cual Drake estaba acostumbrado, aunque como especie parecía favorecer utilizar Pulso Curativo por encima de Huevo Curativo.

Independientemente de la elección de movimientos, parecía estar dando resultados, pues tanto su Venusaur como el de Herbert (el segundo todavía Mega Evolucionado, aparentemente como efecto secundario de lo que le hizo) se estaban recuperando. Apenas podía entender lo que habían dicho Mabel y un chico llamado Corentin después de la batalla, aunque estaba seguro de que habían dicho que eventualmente se revertiría el efecto.

La única razón por la cual lograron traer a ese Venusaur aquí fue gracias a Vermell, cuyo Ursaring lo cargó. El susodicho Vermell estaba apoyado contra la pared, con los ojos cerrados, y mayormente porque parecía no querer involucrarse en la conversación subsiguiente.

- Tenemos que encontrarlo de nuevo, Venusaur. – declaró solemnemente Herbert. A dicha declaración le respondió Korrina, la nieta de Gurkinn, negando con la cabeza.

- Sí, claro, hazlo. Si encuentras a Santa Claus por el camino, ¿crees que le puedas poner una petición de mi parte?

Herbert dio un pisotón ante dicho comentario.

- ¿Por qué nadie me cree cuando lo digo? No es que haya venido sin nada la última vez que vi al sujeto. Derroté a Astrid con lo que aprendí de él, y ciertamente no vino de ninguno de ustedes.

- Tuviste una idea inteligente, eso no significa que haya venido de alguna clase de Gladiador. – declaró Corentin.

- Y además, la historia que sigues contándonos sobre él es una completa locura. Vas a las cuevas en la montaña, y de alguna manera terminas en el hogar de un cerebro que se hace llamar el Gladiador del Coliseo, con el cual peleaste y de quien aprendiste algo. No puedes decir que es más extraño que un número de baile de un Farfetch'd.

¿Era eso un refrán en Kalos? Porque si lo era, no era muy bueno. Él estaba seguro de haber visto un número de baile de Farfetch'd una vez, o un Farfetch'd de teatro que hacía baile de trasfondo en un espectáculo. Aunque tuvo que admitirlo, la idea sí parecía algo estúpida. ¿Ir a las montañas, conocer al "Gladiador del Coliseo", y pelear contra él?

- Hey, esperen. Se me acaba de ocurrir algo. ¡Oye, tipo de las Islas Naranja!

El grito de Herbert iba dirigido a él, así que le echó una mirada al chico, que prosiguió.

- Eres el Campeón de la Liga Naranja, así que debes saber qué aspecto tiene el trofeo de la Liga Naranja, ¿verdad?

- Tengo el mismo de cuando me dieron mi puesto actual. Se suponía que iría a la primera persona que me venciera, y jamás lo he entregado. Así que sí, sé qué aspecto tiene. – confirmó Drake, sin estar seguro de a dónde querría llegar Herbert.

- ¿De casualidad tiene alas plateadas y el resto es de oro con un diseño de Bola Maestra en la parte superior?

- Sí.

- Bueno, el Gladiador del Coliseo tenía uno de esos, junto con otros trofeos de sus victorias pasadas. Ya que no tenía idea de que ese trofeo era de la Liga Naranja específicamente, eso prueba claramente que es real.

- O que estás inventando una mala mentira e intentas justificarte. – dijo secamente Y mientras Drake tomaba la señal para unirse a Vermell en no participar más en la discusión.

Era cierto que la descripción de dicho trofeo era similar a la del suyo: a cada miembro de la Liga Naranja se le daba su propio trofeo con diseño único creado específicamente para ellos. Sin embargo, eso quería decir que solo había uno de esos trofeos. Un trofeo que él nunca le había entregado a nadie, y no podía permitirse entregarlo a nadie. El cómo un "Gladiador del Coliseo" que en teoría podría existir tenía un trofeo similar estaba más allá de su comprensión, pero definitivamente no era suyo.

Después de todo, el invicto Líder Supremo Drake jamás había entregado un trofeo a nadie, aunque como resultado la descripción exacta del trofeo era demasiado obscura al punto que se preguntaba cómo era que Herbert sabía que el diseño lucía como una Bola Maestra. ¿Adivinó por suerte?

La conversación fue interrumpida por un niño bonito de pelo rosa que traía un montón de hierbas medicinales entre los brazos. Chauliac, hijo de una Enfermera Joy.

- Me voy solo por una hora y empieza otra discusión sobre el Gladiador del Coliseo. – gruñó.

- ¿Otra? – preguntó Drake. Chauliac lo miró y sacudió la cabeza.

- No puedo decir lo que pasó más allá de lo que me mostró mi conocimiento médico, pero puedo asegurarte que alguien sí derrotó al equipo completo de Herbert el día que dijo haber peleado con el Gladiador del Coliseo. Sí peleó contra alguien, pero si fue un Gladiador, un Pokémon salvaje, o cualquier otra cosa, eso depende de lo que cada quién prefiera creer. El quién y el cómo son irrelevantes para mi familia, lo que importa es que hubo que curarlos después.

Con dicha declaración continuó avanzando hacia donde se encontraba Salamence, murmurando algo sobre terquedad mutua entre dientes todo el camino.

Después de chequear al todavía enfermo dragón, las preguntas que hubiera sobre el Gladiador del Coliseo (que podría o no existir) fueron dejadas de lado. Después de todo, Drake tenía otra batalla que librar por instrucciones de Mabel. Esta vez era contra Corentin.

Corentin era un adolescente algo desaliñado de pelo castaño con un aspecto que Drake solo podría describir como típico de un nerd. Se veía como alguien inteligente, y no era particularmente alto ni musculoso. Desde luego, no estaban jugando ningún deporte para humanos, así que Drake sabía que eso no significaba nada. Agatha podía parecer una viejita arrugada y aun así podría darle una buena batalla, tal vez hasta derrotarlo. Y esa era una de las razones por las cuales nunca se interesó por combatir contra los miembros del Alto Mando.

Corentin se ajustó su corbata de moño alrededor del cuello, y probablemente se habría ajustado sus gafas si las tuviera, antes de ofrecerle algunas palabras.

- ¿Dijiste que habías venido aquí para encontrar la forma de evitar que te derroten por análisis continuo? – le preguntó. No lo había dicho con esas palabras, pero no estaba equivocado al decirlo. – Sí entiendes que la información no puede ser vencida, ¿verdad? Aunque puedas aislar la información antes de que se actualice, seguirá allí, y seguirá creciendo entre la gente se siga aprendiendo más cosas sobre ti.

La declaración de Corentin sobre el poder del análisis de los datos merecía una respuesta igual de ingeniosa, y esperaba que con esto fuera suficiente.

- Pienso cortarla antes que se vuelva un problema. Si crees que la información te dirá cómo derrotarme, entonces tú eres el mayor tonto aquí.

- No, ese sería Herbert. No estoy declarando que usaré información para derrotarte, solo estoy haciendo una observación de tu inútil batalla perdida. Ahora, veamos si puedes aprender algo hoy.

Con eso, arrojó una Pokébola al aire, que liberó a un Pokémon marrón flotante que no hizo ningún sonido.

- Un Shedinja. – lo identificó Drake. Aunque no era algo que se pudiera encontrar en las Islas Naranja, había oído historias sobre este Pokémon.

Era un Pokémon que solo podía ser vencido con ataques superefectivos, pero que caía con un solo golpe. Por eso siempre se aseguraba de que Dragonite supiera al menos un movimiento de esos. Había tomado algunos pasos para asegurarse de nunca perder contra una cosa como esa. Y desde luego, no era solo Dragonite que estaba preparado para un enemigo como ese.

- ¡Onix! – Drake envió a su primera elección al comenzar la batalla. – ¡Filo de Roca!

Drake sospechaba que habría algo para sortear las debilidades, pero por si acaso, esto solo sería una prueba. Onix formó las piedras para comenzar a rotar a su alrededor y enviarlas a volar contra el Pokémon Insecto inmóvil.

- ¡Fuerza Fantasmal! – replicó Corentin segundos después, y el insecto desapareció de la vista, haciendo que el Filo de Roca volara sin causar daños atravesando el lugar donde antes estaba.

Una mancha oscura chocó contra el cuello de Onix momentos después mientras el ataque acertaba, haciendo retroceder a la serpiente. Esta se recuperó apenas para que Shedinja flotara de vuelta a donde había comenzado, y con un movimiento como ese, Drake pudo adivinar qué curso tomaría la batalla desde allí.

Shedinja esquivaría su Filo de Roca con Fuerza Fantasmal, golpearía a Onix para prevenir un segundo ataque, y luego volvería a su posición inicial para repetir el proceso. Necesitaría un poco más de táctica para ganar contra este, y Drake tenía la idea perfecta para lograrlo.

- ¡Eso no te salvará dos veces! ¡Filo de Roca, ahora! – ordenó, y Onix rugió mientras manifestaba su segundo Filo de Roca.

- ¡Fuerza Fantasmal! – Corentin puso una cara entre "mi plan está funcionando" y "este sujeto debe estar tramando algo". A pesar de sus preocupaciones, la naturaleza de Shedinja significaba que tenía que evitar Filo de Roca, y así el extraño Pokémon volvió a desaparecer en el vacío para que el Filo de Roca lo atravesara.

- ¡Ahora, Tormenta de Arena! – declaró Drake mientras Corentin jadeaba de sorpresa.

La sombra fantasmal reapareció igual que antes, pero una lluvia de partículas arenosas salieron disparadas de varias de las articulaciones de Onix y formaron un remolino café a su alrededor. Shedinja quedó atrapado en él, y rápidamente salió despedido dando vueltas como trompo por el aire hasta que aterrizó a los pies de Corentin. Onix clamó victoriosamente al llevarse el primer asalto para ellos.

- Ya veo, así que ese era tu plan.

Con eso Corentin retornó a su Pokémon, y Drake se preguntó cuál sería su siguiente opción. Con un Shedinja siempre venía un Ninjask, o eso le habían dicho. ¿Tal vez ese sería el próximo?

Ese no fue el caso, pues el segundo Pokémon que salió fue uno que Drake no había visto antes. Era un cuadrúpedo de color marrón, con cuernos negros y vegetación creciéndole encima. Con un color como ese, Drake tuvo que asumir que era un tipo Hierba. Onix soltó un fuerte gruñido que Drake pudo traducir como "esto no será agradable".

- El tipo por sí solo no decide todo. – le aseguró Drake.

- Ese es solo uno de al menos setenta y cuatro factores. – agregó distraídamente Corentin mientras la arena comenzaba a caerle a los ojos de su Pokémon. – Usa Danza de Lluvia, nivel de preparación no-Rompedor.

Los ojos del Pokémon flashearon de azul mientras una suave llovizna comenzaba a caerles. Esta dispersó la arena, pero fuera de eso no era muy prominente. ¿Y qué era eso de "nivel de preparación no-Rompedor"? Fuera lo que fuera, Drake podría lidiar con ello después.

- ¡Usa Aliento de Dragón! – exclamó. Onix respiró profundo, ignorando la lluvia como habían practicado en esas lloviznas ligeras en el pasado, antes de disparar el ataque.

- ¡Usa Surf para bloquear!

El Pokémon volvió a rugir con fuerza mientras una ola de agua se formaba a su alrededor. Dicha ola salió disparada hacia el frente, absorbiendo el Aliento de Dragón y la llovizna golpeando a Onix de frente. El impacto derribó a su Pokémon, y empezó a hacer un esfuerzo por levantarse. El asalto todavía no acababa…

- ¡Ahora, usa Cuerno Succionador!

Los cuernos del Pokémon brillaron de verde antes de salir disparados directo hacia Onix. Luego se retrajeron frente a un Onix que ya no estaba tratando de levantarse. Ahora sí, el asalto había terminado, estaban uno a uno.

Al retornar a Onix le agradeció por haber luchado bien, antes de ver a su oponente cuyo nombre todavía no conocía. El encuentro todavía no acababa.

- ¡Gengar! – Envió a su segundo Pokémon, y el Fantasma flotó sobre el campo y sonrió ante su poco impresionado contrincante. Ya vería después qué tipo de Pokémon era exactamente. – ¡Gengar, Bomba de Desechos!

Gengar apuntó con sus dedos hacia el Pokémon, enemigo, disparando unos glóbulos de color púrpura de cada mano en sucesión rápida.

- ¡Gogoat, bloquéalo rápido con Surf! – El Pokémon, cuyo nombre ahora Drake conocía, estampó sus cascos en el suelo y levantó otra pared de agua para bloquear el ataque. La ola no empujó hacia el frente esta vez, y se disipó una vez que la Bomba de Desechos había sido eliminada.

- ¡Atactrueno! – ordenó Drake rápidamente mientras Gengar electrocutaba al Gogoat. El ataque salió disparado antes que el oponente pudiese responder, pero lo resistió con bastante fuerza. No era muy efectivo.

- ¡Cuerno succionador!

Y tampoco le impidió a Gogoat disparar otro ataque desde sus cuernos. El ataque golpeó a Gengar en el estómago, enviando a su Pokémon a dar vueltas mientras cesaba el Atactrueno. La electricidad se disipó para dar paso a un aura de recuperación verde que rodeaba a Gogoat. Cuando Gengar terminó de dar vueltas no parecía estar muy afectado, lo cual sugería que el movimiento era poco efectivo. ¿Sería un ataque tipo Hierba, tal vez? Si lo era, le resultaba un poco extraño ver a un Pokémon como ese usando Surf.

- ¡Hipnosis!

Los ojos de Gengar brillaron de azul en dirección hacia Gogoat, que contraatacó cerrando sus ojos. Gengar inmediatamente cesó su ataque y se enfurruñó como si Gogoat fuese un aguafiestas.

- ¿Es así de fácil? – preguntó Korrina incrédula.

- Usualmente, sí. – dijo Corentin encogiéndose de hombros.

En ese punto, Drake deseó que Gengar conociera Fuerza Fantasmal. Con eso podrían sortear la pared de Surf y atacar. Sin embargo, Gengar no conocía ese movimiento, así que tenían que encontrar otra forma.

- ¡Gengar, Bola de Sombra! – ordenó Drake. Mientras la esfera oscura se formaba en las manos de Gengar, Corentin dio su contraataque.

- ¡Usa Semilla de la Duda!

Una semilla solitaria salió disparada del Pokémon, y Drake no estaba totalmente seguro de lo que ese movimiento haría. Sin embargo, Gengar lo evitó y arrojó la Bola Sombra contra Gogoat, haciendo retroceder al Pokémon un poco. Con todo, dudaba, que eso fuera suficiente. Tenía que encontrar otra forma… y ya tenía una idea de cuál podría ser.

- ¡Gengar! – llamó a su Pokémon Fantasma para que se acercara. Este flotó hacia él con confusión, y Drake comenzó a susurrarle su plan, haciendo que volviera a sonreír.

- ¿Puede hacer eso? – preguntó Herbert.

- No veo problema con ello. – respondió Mabel despreocupadamente mientras Drake terminaba de susurrar su plan.

Gengar asintió estando de acuerdo y volvió a volar hacia Gogoat, usando Doble Equipo mientras lo hacía, y disparando Bombas de Desechos en masa.

- ¡Bulldozer! – Corentin tenía un quinto movimiento bajo la manga, y su Gogoat volvió a pisotear el suelo, enviando rayos de luz y levantando tierra por todas partes.

El movimiento destruyó a todos los Gengars falsos, sin dejar a ningún otro volando hacia Gogoat. Pues el verdadero estaba mucho más lejos, habiendo formado una enorme Bola de Sombra antes de arrojársela a Gogoat.

- ¡Surf! – La pared de agua vino a continuación, y con ella la Bola de Sombra fue detenida después de empujarla al borde de atravesarla.

Tanto así que Gogoat y Corentin probablemente podrían ver la Bola de Sombra a micro pulgadas del borde interno del Surf. De hecho, ya que Gogoat retrocedió unos cuantos pasos para alejarse de ella, probablemente fuera el caso.

Sin embargo, no se trataba de una Bola de Sombra más grande, sino que estalló en una ráfaga de Bombas de Desechos. Estas habían sido colocadas dentro de la Bola Sombra mientras el Doble Equipo distraía a Gogoat, que fue impactado por la oleada masiva de desechos a través de los últimos resquicios del Surf, y cayó derrotado.

- No tenía idea de que podías hacer eso.

La sorpresa de Pendula se vio compartida por Corentin, que retornó a Gogoat felicitándolo por su esfuerzo.

- Una técnica troyana. No se me ocurrió que intentarías algo así. Impresionante, pero todavía falta que te enfrentes a mi as.

Dicho as salió de una Pokébola verde y negra, una Bola Obscura según Drake sabía que se llamaba. De ella salió un Pokémon que lucía como un árbol, con un solo ojo rojo que brillaba mientras veía a Gengar.

- Este es Trevenant. Encontrarás que no es tan fácil como los otros dos.

Decidió darle el nombre de una vez, grandioso. ¿Es decir que planeaba Mega Evolucionarlo?

- Ahora, verás que este Pokémon es diferente de los otros Pokémon a los que te has enfrentado hasta ahora, como Altaria y Venusaur. Hasta ahora, no se le conoce que posea ninguna Mega Evolución. Sin embargo, ella no necesita ninguna.

Trevenant estiró ambos brazos al hacer su declaración, y unas partículas amarillas comenzaron a fluir por el cuerpo del Pokémon. Drake no estaba seguro de qué eran, pero tenía una idea ligera al notar que el área comenzaba a obscurecerse, como si hubiera nubes encima de ellos.

Sin embargo, el cielo estaba totalmente despejado, y la luz continuaba opacándose mientras más partículas de luz comenzaban a fluir dentro de Trevenant, mientras el color de esta última comenzaba a cambiar de verde y marrón, a dorado.

Miró a Mabel por la esquina del ojo, y vio que no tenía la mirada de "esto es lo que deberías aprender" que solían hacer los viejos maestros. ¿Sería esto una prueba para ver si podría descubrirlo por su cuenta, o lo que fuera que estuviera sucediendo ahora no era lo que planeaba hacerle aprender?

La luz que parecía ser robada de la montaña se fusionó en apariencia con Trevenant, que ahora estaba totalmente brillando de un fulgurante color dorado, más brillante que la joyería más vanidosa de los de la clase alta. Chispas se formaron alrededor de la forma del Pokémon de Hierba, y Drake no necesitó que le dijeran que este no era un simple truco cosmético.

- ¡Contempla un poder igual a la Mega Evolución, la Evolución Rompedora!

Drake observó al Trevenant con un ojo cauteloso. Esto ciertamente era otra cosa nueva para él. ¿Cuántas otras maneras habría para que los Pokémon ganaran formas más poderosas? ¿Sería esto tal vez lo que Mabel quería que aprendiera? ¿Quería hacer que su Dragonite aprendiera a convertirse en un Dragonite Rompedor? Tuvo que admitir que la idea de que Dragonite fuese brillante y de oro sólido era bastante atrayente. Sin embargo, ¿qué tanto de eso sería solo un trabajo de pintura, y cuánto un verdadero incremento de poder?

- ¡Bola de Sombra!

Drake haría la prueba con un ataque, y Gengar se encargó de proveer una Bola de Sombra digna de una prueba. Esta voló hacia la resplandeciente Trevenant, que observó cómo se acercaba cuidadosamente.

- ¡Garra de Sombra!

Trevenant acuchilló el aire enfrente de sí misma con unas garras púrpuras y doradas, creando una perturbación en el aire. La Bola Sombra quedó atrapada en las ondas de la turbulencia y se desintegró en partículas inofensivas. Gengar flotó hacia Drake y miró al fantasma flotante con nerviosismo.

- Sí, según parece será muy ruda. Sin embargo, hay más en las batallas que solo golpear las cosas. ¡Gengar, Hipnosis!

Gengar sonrió mientras flotaba de regreso hacia el Pokémon potenciado, con sus ojos brillando de azul y liberando ondas hipnóticas hacia el Trevenant que no parpadeaba.

¿Podría ser que Trevenant no parpadeaba? Si ese era el caso, no podría hacer lo mismo que Gogoat y evitar el ataque.

La Trevenant miró fijamente mientras el ataque de Hipnosis daba en el blanco, antes de inflarse y exhalar. La energía azul se dispersó al impactar como si fuese repelida por el contacto, dejando al árbol totalmente ileso.

- La Evolución Rompedora hace mucho más que potenciar las habilidades del Pokémon. También actúa como una cubierta protectora.

La declaración de Corentin sobre los efectos de la Evolución Rompedora se vio seguida por un suspiro de molestia por parte de Gengar, por haber fallado de nuevo su Hipnosis. Aun así, esto todavía no había terminado.

- ¡Gengar, maniobras evasivas!

Gengar volvió a enfocarse mientras flotaba en el aire y comenzaba a agitarse de lado a lado, hacia adelante y hacia atrás, sin ningún patrón descifrable. La única constante era no quedarse quiero en un solo lugar. Trevenant no parecía muy rápida, y seguramente tendría problemas para acertarle a Gengar a menos que tuviera mucha suerte. Tampoco funcionaría tratar de cansarlo: Gengar tenía horas de aguante por comportarse como una bola de pinball loca con la cafeína. Trevenant se agotaría tratando de atrapar a Gengar...

- ¡Maldición del Bosque!

El movimiento que Corentin acababa de declarar era uno que Drake que jamás había escuchado antes, y no estaba seguro de qué esperar. Le habría dicho a Gengar que se preparara para lo que fuera, pero las raíces púrpuras que brotaron del suelo en todas las direcciones resultaron ser la cosa para la que había que prepararse, y fue demasiado tarde. Estas se enrollaron alrededor de Gengar y ahora andaban zarandeando al Pokémon Fantasma, atrayéndolo hacia su forma dorada.

- ¡Garra de Sombra!

Las garras golpearon a Gengar en toda la cara, enviando a Gengar atravesando todo el campo de raíces que se fue retirando hasta caer junto a él, derrotado. Ahora estaban empatados, así que sin más retornó a Gengar felicitándolo por un trabajo bien hecho.

- ¡Vamos, Dragonite! – Pero ahora, vendría la verdadera batalla, y Dragonite estaba listo.

Dragonite dejó salir un chirrido momentáneo de confusión al ver el árbol dorado y brillante frente a él, pero rápidamente se preparó para derrotarlo.

- ¡Rayo de Hielo!

- ¡Contraataca con Fuego Fatuo!

Dragonite disparó los rayos congeladores desde su boca mientras Trevenant formaba una bola brillante de fuego azul enfrente de sus manos. Sosteniendo la bola frente a ella como un escudo, el Fuego Fatuo absorbió toda la potencia del Rayo de Hielo y protegió al Pokémon.

- ¡Maldición del Bosque!

- ¡Protección!

Esta vez fue Trevenant quien se puso a la ofensiva, haciendo brotar la madera encantada desde la tierra. Dragonite cruzó los brazos y exhaló mientras una barrera verde se formaba a su alrededor. Las raíces golpearon infructuosamente mientras Dragonite se elevaba en el aire. El ataque prosiguió por más tiempo del que Drake se había anticipado, pero antes que a Dragonite se le hiciera demasiado difícil sostenerlo las raíces cesaron, seguidas segundos después por la Protección.

- Apenas puedo ver a Dragonite. – dijo Pendula entrecerrando los ojos.

- Todavía deben ser capaces de comunicarse vocalmente, aunque tendrá que alzar mucho la voz. – comentó Y con el aire de alguien que sabía de lo que hablaba.

- ¡Pulso Dragón! – Drake probó su punto justo cuando el ataque de largo alcance salió disparado desde el aire con poca demora.

- ¡Garra de Sombra, igual que antes!

Aunque al igual que la Bola de Sombra de Gengar, se vio bloqueado por el golpe de Trevenant que provocó una pared de turbulencias de aire, creadas por la pura fuerza de su ataque.

- ¡Rayo de Hielo!

- ¡Fuego Fatuo!

Lo mismo de antes, aunque esta vez, la bola de Fuego Fatuo permaneció enfrente de las manos de Trevenant antes de ser dispersada con un parpadeo.

- Puede que estés fuera del rango de Maldición del Bosque, pero no tienes la potencia para superar en fuerza a una Evolución Rompedora desde esa distancia.

La declaración de Corentin era muy precisa. Desde esa distancia, los ataques de largo alcance de Dragonite perdían potencia. Al menos ese era el caso para el Rayo de Hielo y el Pulso Dragón; si recordaba bien, el Atactrueno se veía menos afectado por la distancia que los otros movimientos.

- ¡Atactrueno! – exclamó. Tenía que ver si podía funcionar.

- ¡Garra de Sombra!

Una vez más, la Garra de Sombra fue utilizada para crear un muro de aire y fuerza en el aire para crear un ataque, sin embargo esta vez no fue totalmente efectiva. Al menos un treinta por ciento del ataque logró atravesar, golpeando el tronco dorado de Trevenant. El ataque tenía fuerza, pero no pareció hacer mucho daño. ¿Sería por el tipo quizás? Podría simplemente atacar de ese modo hasta hacerlo caer.

- ¡Arraigo!

O quizás no. Las patas de Trevenant comenzaron a cambiar y a enterrarse en el suelo, mientras un brillo verde claro se unía al dorado. Muerte por miles de cortes no funcionaría ahora. Tenía que golpear con más poder y directamente, y eso significaría acercarse más. Pero acercándose, la Maldición del Bosque se convertiría en un problema.

- ¡Vrooo! – El clamado de Dragonite sonó desde arriba, y Drake podía jurar que alcanzó a verlo asentir con la cabeza. ¿Deberían arriesgarse? Claro que sí.

- ¡Dragonite, desciende y prepara un Atactrueno! ¡Acércate!

- ¡Está loco!

Drake ignoró el comentario de Herbert, mientras Dragonite comenzaba a descender ganando velocidad rápidamente con la ayuda de la gravedad. Maniobrando constantemente, lanzando un Atactrueno con cada giro que daba contra Trevenant con una precisión sólida. No eran golpes directos, pero sí sólidos. Tal vez podrían trabajar en eso alguna vez.

- No sé lo que estás pensando, pero no funcionará. ¡Maldición del Bosque!

Raíz tras raíz fueron brotando de la tierra, todas buscando amarrar a Dragonite y atraparlo para dar un golpe de noqueo. Dragonite las evitaba, ya fuese dando un giro cerrado, forzando una Protección, o alejándolas con la fuerza de su aleteo.

Eventualmente, Dragonite logró ponerse enfrente de Trevenant, que ya tenía encima un Martillo de Madera listo para golpearlo. Dragonite soltó un sonido lleno de confianza y se elevó de golpe, volando por encima de Trevenant. La Maldición del Bosque que seguía al dragón no reaccionó lo bastante rápido, y muchas de sus raíces comenzaron a atravesar a Trevenant como lanzas.

- ¡¿Nos está atacando nuestra propia Maldición del Bosque?! – exclamó Corentin sorprendido.

- Así es, y no será lo único. ¡Dragonite, Puño de Fuego, tantas veces como puedas!

Dragonite aterrizó detrás del estupefacto árbol dorado con dos puños prendidos en llamas, y con gusto obedeció ejecutando unos feroces jabs de fuego. Dos, cuatro, seis, ocho.

- ¡WROO! – Y diez con un doble puñetazo simultáneo hacia los lados opuestos del tronco de Trevenant. La luz dorada comenzó a dispersarse como una lluvia de chispas, y después de tambalearse, colapsó enfrente de Dragonite como un trozo de madera talado.

- ¡Trevenant!

Y con eso, acababa de lograr otra victoria.

...

Mientras el sol comenzaba a ponerse, Drake se encontró en la orilla de un arroyo que llevaba hacia una cueva en la distancia, tratando de no pensar en la posibilidad de ser atacado por una bandada de Zubats. En vez de eso, pensaba en algo más positivo mientras terminaba de frotar el brazo de Dragonite con jabón.

- Lo hiciste bien, Dragonite, como siempre.

Dragonite chilló estando de acuerdo y deleitándose de mientras lo cepillaban, en tanto que Drake se movía para llenar un balde con agua del arroyo y quitarle el jabón del brazo a Dragonite.

- Qué bueno que creías que podías sortear a ese Trevenant. Honestamente, no creo haber podido ordenarte que te acercaras sin tu aprobación, y no sé lo que se me habría podido ocurrir en vez de eso. Admito que me sentí algo nervioso por un momento. Casi creí que rompería nuestra promesa.

- Vroo.

El llamado de Dragonite tomó a Drake algo por sorpresa. No era una declaración de "más te vale que no lo hagas", sino que honestamente sonaba más bien preocupada que otra cosa.

- No te preocupes, nunca vamos a perder. Para eso estamos aquí después de todo.

- Vroo.

Dragonite todavía sonaba preocupado, aunque después de eso, de repente señaló hacia el agua. Drake saltó, listo para reaccionar por si se trataba de un ataque de un Gyarados, pero en vez de eso vio algo completamente diferente en el agua.

Un destello dorado de algo que rodaba arrastrado por el agua que no era un Pokémon, sino más bien algún tipo de basura. Drake frunció el cejo mientras estiraba la mano para recogerla. Qué asqueroso comportamiento, ¿qué la gente no sabía que no debía arrojar basura a los ríos?

Sin embargo, al remover el objeto del agua, la molestia de Drake ante la gente que arrojaba basura se volvió en confusión al darse cuenta de lo que acababa de sacar del agua. Era la parte superior de una Pokébola, pero era de oro sólido con un par de letras en el frente, justo encima de donde estaría el botón activador de la bola. Dichas letras antiguas le recordaban a Drake dos de las letras del alfabeto moderno.

G.S.

Esta historia continuará...


Notas del traductor:

Bien, ahora sí oficialmente actualiza este relato multicapítulos. Con esto solo me quedan dos por reubicar, pero mientras tanto, algunos comentarios sobre este en particular.

Para empezar, Crossoverpairinglover tuvo la gentileza de incluir un par de referencias a mis historias. La primera, expandió un poco más mi idea de que la Evolución Rompedora (o BREAK, como prefieran llamarla) también ofrecie protección contra algunos ataques, como una forma de distinguirla un poco de la Mega Evolución regular y hacerla más única. La otra, lo del Gladiador del Coliseo es el título que le dí a Ash como Cerebro de la Frontera, y quienes hayan leído "Encrucijadas: Entre una Sirena y una Princesa" lo recordarán de allí. Me intriga bastante lo que tiene planeado nuestro amigo y si jugará un papel importante en esta historia. Y hablando de cosas importantes... ¿qué les parece el final? ¿Una Pokébola G.S rota? ¿Ustedes qué creen que puede significar? Sin duda espero con ansias.

De acuerdo, con esto termino la reubicación de relatos del Resetverso multicapítulos por hoy. Eso solo me deja dos más, que los moveré mañana, el Gaiden de los Hombres G Pokémon de partner555 y el arco de Red por las Islas Sevii que estamos escribiendo entre varios (próximamente llegará la parada a Isla Tera, escrita por Viroro-kun). Nos veremos entonces.