CAPITULO VI
-¿Qué demonios significa esto? – se preguntó en voz alta el peliplata, luego de abrir una foto adjunta que le enviaron -. Maldita sea – escupió, saliendo furioso de su oficina.
-Amigo – un chico de pequeña coleta lo llamó pero fue ignorado - ¿Inuyasha? – lo llamó este nuevamente.
El de ojos ámbar iba totalmente cegado se dirigió al elevador, pero volteó cuando su hombro fue tocado – Déjame en paz, Miroku – se removió bruscamente, entrando en el elevador.
Su amigo lo siguió - ¿Qué ocurrió?
-¿Qué, que ocurrió? – le cuestionó lleno de ira, sacó su móvil y puso frente a su cara, de manera abrupta, la foto que antes vio.
-¿Esa es, Kagome? – sorprendido el ojiazul lo miró impactado -. ¿Qué hace con ese sujeto de la mano?
Inuyasha guardó su móvil y arregló su corbata – Eso es justamente lo que averiguare.
-o-
Mientras tanto, en un pequeño local cercano a la empresa Taisho, Jackotsu salía del brazo junto a Nahomi – Estuvo delicioso – se sobó el estomago de manera exagerada.
La mujer rió bajo, le parecía totalmente vigorizante y divertido el jovial castaño.
Detrás de ellos, la pareja de azabaches venia caminando lentamente, Bankotsu estaba un poco molesto ya que Jackotsu no se comportó en ningún momento – No tiene modales – se quejó.
La chica sonrió junto a él – Eres bastante gruñón – soltó sin notarlo.
El moreno la vio de lado – ¿Ya me criticas? – dijo serio pero notablemente divertido.
-No todo puede ser perfecto – le debatió ella.
Bankotsu se carcajeó con voz ronca – Tu eres perfecta para mí – dijo sin mirarla, lo menos que quería era incomodarla, el poco tiempo que llevaba observándola, noto que se veía más relajada cuando no la presionaba.
Nahomi volteó y miró un poco avergonzada al moreno – Agradezco mucho la invitación – le dio una pequeña reverencia -, pero tengo un favor que pedirle… pedirte – se corrigió.
El chico asintió - ¿Qué desea? – dijo volviendo a su tono educado.
La mujer miró a su hija y luego al moreno – Necesito tomarme el resto del día, se que es muy imprudente considerando que recién es mi contratación pero el antiguo chef podrá terminar el día – solucionó ella.
Bankotsu rascó su mentón con gesto pensativo – No veo el problema – se encogió de hombros.
-Muchas gracias – respiró aliviada Nahomi -. Kagome, ¿nos vamos? – le tendió la mano a su hija y esta la tomó.
-Yo las llevare – informó el moreno, la azabache estuvo a punto de negarse pero no tenía dinero para el taxi, solo sus llaves y móvil,ademas el departamento de Inuyasha estaba bastante retirado del centro.
-De acuerdo – dijo la chica segura.
El moreno sonrió y Jackotsu trató de interrumpir – Tu cubrirás el puesto de Kagome hasta que mañana llegue a trabajar, así podrás enseñarle lo que necesita saber – cortó Bankotsu.
-Pero, Banky… - se quejó caprichoso Jackotsu.
-Vuelve al trabajo – sentenció el moreno.
Kagome lo miró con ternura, le tenía mucho aprecio al castaño por lo que sacó su móvil y se lo tendió - ¿Me darías tu numero?, podríamos venir juntos mañana – ofreció.
El chico sonrió radiantemente - Claro, querida – tomó el aparato y guardó su contacto -. Puedes llamarme por la noche y así nos coordinamos.
-Claro, nos vemos mañana – se despidió con la mano.
-Nos vemos, Jack – se despidió Nahomi.
El castaño besó a ambas en la mejilla – Que alegría que dos mujeres tan hermosas y agradables lleguen a trabajar con nosotros – se alejó y despidió con la mano -. ¡Nos vemos, adiós Banky querido!
El moreno rodó los ojos y fingió no conocerlo, ambas mujeres rieron mientras que con sus manos despedían al escandaloso chico.
-¿Nos vamos? – preguntó el chico, a lo que ambas asintieron.
-o-
-¡Maldita sea! – gritó Inuyasha golpeando el volante de su ostentoso sedan rojo.
-Inuyasha, cálmate – trató de tranquilizar Miroku -, esto debe tener una explicación.
El peliplata bufó – Para mí todo está claro – puso en marcha su auto y siguió muy despacio a la azabache que entraba en un aparcamiento privado.
Un par de minutos después un hermoso y elegante sedan negro salía del recinto, cuando de este se bajó la ventanilla del piloto, el chico pudo ver al moreno y a Kagome dentro él – Zorra… - siseó furioso.
Por su parte Miroku decidió guardar silencio, siempre era su mejor aliado cuando el mal genio le ganaba la jugada a su voluble amigo, todo debía tener una explicación.
-Esto no se quedara así – volvió a poner en marcha su vehículo, para así poder enfrentar a la chica junto a su amante.
Mientras tanto, Kagome estaba ensimismada con los nevados paisajes de Nigata, amaba su ciudad natal pero nunca pensó en volver a ella, menos después de la vida que había planeado junto a Inuyasha y ahora por confiar ciegamente en él y postergar su carrera, estaba perdida.
La tibia mano del moreno apretó una de las suyas, ella miró su regazo y luego a él, no entendía porque pero esta vez no rehuyó de su apoyo, lo necesita, lo deseaba.
Nahomi por su parte, miraba las actitudes de los chicos en los asientos delanteros, una sonrisa huyó de sus labios cuando vio que el chico no quitó su mano durante todo el trayecto.
-Es aquí – anunció la azabache luego de veinte minutos de recorrido.
Bankotsu aparcó en una zona residencial y exclusiva a las afueras de la ciudad, las casas contaban con bastos terrenos, enormes mansiones que se alzaban a distancias excesivas unas de las otras.
-Hija, ¿estás lista? – preguntó Nahomi, apoyando su cuerpo hacia adelante, tratando de ver el rostro de su hija.
La azabache no soltó la mano del moreno, es más, a cada momento la apretaba un poco más, un presentimiento de angustia se apoderó de ella, presentía que algo muy pero muy malo ocurriría.
-Sí, estoy lista – dijo ahora con un poco mas de seguridad, volteó a ver al chico y le sonrió -. Te lo agradezco mucho – trató de soltar sus manos pero él la retuvo.
-Las estaré esperando aquí, si no te molesta – dijo serio.
-No es necesario, ya has hecho suficiente – se negó Kagome.
-Claro que sí, es una zona muy retirada – apagó el motor del auto mientras soltaba suavemente la delicada mano de ella y salía.
-Mamá… - habló dudosa Kagome mirando por el retrovisor.
Nahomi se encogió de hombros – No veo el problema – sonrió ella.
En ese momento el moreno llegaba a la puerta de la mujer – Nahomia – le ofreció la mano caballerosamente para ayudarla a salir.
Ella no acostumbrada a tales gestos, se sorprendió pero terminó por aceptarlo y salió.
Luego hizo lo mismo con la azabache – Gracias – dijo ella sonrojaba y saliendo al frio exterior.
-¡¿Qué demonios está pasando aquí? – la voz de Inuyasha llego desde el vehículo detrás de ellos.
Kagome lo vio furioso y por un acto reflejo dio unos pasos hacia atrás, jamás había sido maltratada físicamente por el chico pero la violencia psicológica siempre estuvo presente en la relación.
-¡Kagome! – volvió a gritar el peliplata.
Bankotsu, sorprendido y molesto por la reacción de Kagome, tomó a Nahomi por el brazo y la atrajo junto a la chica para luego ponerse frente a ambas.
-Manténganse atrás – pidió bajó, tomando una actitud desafiante.
Inuyasha fijo sus furiosos ojos ámbar en el moreno y lo recorrió de pies a cabeza - ¿Quién eres tú, maldito? – lo increpó.
Miroku trató de alcanzarlo pero fue demasiado tarde, su amigo ya estaba a solo centímetros del rostro del moreno.
-Bankotsu Hiiryu – dijo cortante el moreno.
-Jamás te había visto – escupió Inuyasha -, hazte a un lado – trató de empujar al chico pero este le desvió las manos muy hábilmente.
-Me temo que eso no será posible – Bankotsu seguía manteniendo su fría postura, ya que trataba con todas sus fuerzas de controlar su genio -. Kagome – le habló a la chica sin voltear -, ve por tus cosas, las estaré esperando aquí.
-¿Sus cosas? – cuestionó Inuyasha tratando de hacer contacto visual -. ¿Me vas a dejar?, ¿tú a mi?, ¿acaso te volviste loca?
Las incoherencias que salían de la boca del peliplata impresionaban a Miroku y enfurecían al moreno.
-Kagome, será mejor que le hagas caso a tu amigo – le dijo el de cabello corto, la chica no era la más cercana a él pero reconocía que era una buena persona, incapaz de hacerle daño a alguien, mucho menos engañarlo, todo debía tener una explicación.
-¿De qué lado estas? – Inuyasha volteó a verlo.
Bankotsu aprovechó el momento y se giró hacia las mujeres – No se preocupen, todo estará bien – les aseguró -. Nahomi, llévela adentro.
La mujer asintió pero la azabache no podía mover sus pies, no tenía miedo por el peliplata si no por el moreno - ¿Estarás bien? – le preguntó fijando sus grandes ojos en él.
El ojiazul sonrió de lado y se acercó a ella besándole la frente, un acto que él repetía y que ella lo sentía tan intimo y protector que le encantaba – Claro que si preciosa, solo ve.
Inuyasha alcanzó a ver como la azabache se dejaba tocar por el moreno, para él, ella estaba traicionándolo en su máxima expresión, solo él tenía necesidades y prioridades en la relación, Kagome era una mujer y podía soportarlo.
La chica se fue junto a su madre y el peliplata trató de pasar pero Bankotsu se giró rápidamente y le golpe la boca del estomago, tomándole la espalda con la otra mano para evitar que cayera.
Cuando pudo girarse y comprobar que ni Kagome ni Nahomi estaban cerca, lo empujó con violencia dejándolo caer sobre Miroku.
-Nunca más te acerque a ella – le advirtió el moreno.
Inuyasha recuperaba el aliento – T-tu no p-puedes… darme ordenes.
-No, pero puedo alejarla de ti – le aseguró -. Kagome saldrá de la maldita casa, subirá a mi auto y tú te mantendrás lejos de ella y de su madre, ¿está claro? – le preguntó poniendo las manos en sus bolsillos de manera despreocupada, aun que su presencia amenazante no amainó en ningún momento.
El peliplata soltó una carcajada – Kagome es una don nadie, ella volverá a mí, no le queda nada, solo sirve para verse bien junto a mi – dijo recuperando su compostura con dificultad.
Ahora fue el moreno quien se carcajeó – Ella vale mas de lo que tu jamas te podras llegar a enterar pero no estoy interesado en que lo averigues – se encojió de hombros -. Ya estas advertido, dejala en paz.
La azabache y su madre salian de la casa justo en ese momento, ambas con una maleta fueron directo al auto del moreno sin voltear a ver a Inuyasha, lo que obviamente le molesto.
Bankotsu apretó uno de los botós del llavero de sus llaves y el maletero del vehiculo se abrió.
-¿Desde hace cuanto te acuestas con ella? – preguntó Inuyasha.
Kagome volteó a verlo mientras su madre guardaba las maletas, ella sabía que esto era solo el comienzo y lo mínimo que podía hablar el chico.
-¿De que estás hablando?, yo… - no pudo seguir rebatiendo ya que, eso ya había ocurrido, aun que no con la frecuencia que él creía.
-Eres una cualquiera, zor… - el moreno no se pudo contener y lo golpeó lo más fuerte que pudo en la mandíbula.
-Te lo advertí, no puedes negármelo – se acercó más a él para volver a golpearlo antes de que se estabilizara.
-No – pidió la azabache llegando junto a él -. No lo escuches y vámonos de aquí, por favor – le pidió.
Él dejo salir el aire y asintió – Como tú digas, preciosa.
La chica lo tomó de la mano y lo llevó hasta el carro - ¡Tú no te puedes ir, Kagome! – gritó Inuyasha furioso -. ¡No puedes hacerme esto, él no es mejor que yo!
Kagome subió con la ayuda del moreno y este fue una última vez donde el peliplata – Grita, patalea, persíguela, acósala, yo siempre estaré junto a ella protegiéndola y cada vez que la hieras u ofendas, ten presente que estoy dispuesto a matarte – le palmeó el hombro de manera brusca y subió a su vehículo y se marchó.
-No te preocupes, cariño – trató de animar Nahomi -, todo mejorara.
Bankotsu, como en el anterior viaje, volvió a tomar la mano de la chica – Tu madre tiene razón, saldrás adelante, estoy seguro de eso.
-Gracias – sonrió ella y estrechó más la mano del chico.
Sin poder ponerle frenos a su corazón o a sus emociones, las cosas comenzaban a tomar curso, celos, pasión, amistad, venganza y codicia era lo que se estaba tejiendo en torno a la azabache, sola nunca podría salir de eso pero ¿podrán Bankotsu ser su apoyo y lograrla conquistar?, ¿o será arrastrada por la corriente y cumplirá con lo que esperan para ella?
Continuara…
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Primero, como siempre, este fic está dedicado a Escarlatta, sin ella esto no hubiera nacido jamas.
Agradezco a las chicas de FanFiction…
-kokorAai: Esto no ha terminado, Inuyasha solo está comenzando con su descarga de enojo, así que espera lo siguiente o.o
-Escarlatta: También me encanta cuando las cosas se complican, bueno se que le he cambiado mucho a la idea original pero me alegra que te este gustando, si tienes alguna sugerencia u observación, siéntete totalmente libre de hacerla =)
-Angeel O: Esa zorra nunca es lo que parece, siempre tiene algo que esconder y que ocupa cuando menos se lo esperan, obviamente no es una desconocida para nadie o.o dije suficiente jajajajaja, te adoro.
-fran. sanchez: Kikyo será mala pero siempre actuando desde las sombras, es una maldita =(
-Yamaika Higurashi: Me alaga mucho que me pongas, aun que sea un poquito al nivel de Ai, ella fue mi maestra en escribir y es la mejor todos lo sabemos =) En cuanto a la historia, bueno Kikyo es la que odio así que será la mala, pero ya versa que tu odio se compartirá XD gracias por pasarte con tu cuenta.
-Asia12: Bueno, no he tenido mucho tiempo, al menos no el que esperaba pero planeo llevarlo así de rápido, ya que los capítulos son cortitos, gracias por el apoyo.
-veronica ramirez: Es un dulce, Banky, quería que fuera más tierno y amoroso, un chico frio y soberbio también puede tener su lado débil en alguien. Nahomi es madre y sabe lo que es bueno para su hija y Kikyo, bueno Kikyo es una zorra y asi se queda jajajajaja
Agradezco a las chicas del "Circulo Mercenario"…
-Salazar Rios.
-Gabriela Gomez
-Vanne M Limón
-Carolina Reyes
-Laury Carrillo
-Dany Jimenez
-Alezitha Gongora Euan
Agradezco a las chicas de grupo "Fanfic de Inu"…
-Alejandra Lagos Sandoval
-Luz Lozano
-Lucy Loxar
-Adriana Hoyos
-Carolina Reyes
-Ali Saldaño
-Belen Bustos
-Pineda Garcia Bere
-Teffy Thiago
A todas muchas gracias, me costó un poco este capítulo por temas de tiempo pero ya salió y espero les guste mucho.
Como siempre les recuerdo que si leen mi fic o cualquier otro dejen un rw, sus comentarios son nuestra paga y la mayor fuente de inspiración
Si aman a Banky, están totalmente invitadas a unirse al nuestro maravilloso grupo "Circulo Mercenario"
Muchos besos a todas. Fran 3
