Estoy encantada de estar de vuelta!, me siento revitalizada y...hay alguien siquiera por aquí?.
probablemente le este hablando a la nada por que este lugar fue abandonado tan atroz mente, y la responsable viene muy quitada de la pena con un capitulo corto.
Emmm, puedo explicarlo?. Fue una situación fuera de mi control, y lo lamento mucho. Mas aun porque no podre actualizar rápidamente Marceline in wonderland.
pero en compensación vienen un par de fics Marcelee calientitos.
sin mas, dejo de molestarlos y los dejo para que vean este pequeño capitulo que les traje con todo mi cariño.
Ten cuidado con el,querida, hara lo que sea para sobrevivir
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Había tantas razones por las cuales no debería, que francamente, era incuestionable.
¿Tal vez ese era el problema?, el que no se hubiera cuestionado nada hasta el momento, que simplemente se dejaba guiar por esta fuerza invisible y sin lógica hacia-lo que todo el mundo sabe- está mal.
Nunca fue dar razones o explicaciones, esas muchas veces sobran.
Si hicieras algo bueno pero lastimas a alguien, ¿crees que a esa persona le interesarían tus razones?, ¿acaso eso cambiaria algo del dolor, del daño? .No, no lo hacía.
Oh viceversa, ¿te interesarían las justificaciones de quien destruyo o quito algo que querías?,¿realmente quieres ver cómo -probablemente- invente razones para ser menos culpable?. No se justifica por ti, lo hace por él, y tú en el fondo lo sabes.
¿Importa entonces las razones que tenga para hacer lo que hace?, ¿para tomar lo que quiere?, para que no se lo quiten.
¿Importaría tanto en el gran esquema de las cosas que él esté haciendo todo lo que le enseñaron no hacer?
-No te tengo miedo- la vocecilla altanera se atrevió a romper el silencio en el que aquel campo de juegos se había sumido después de que se encargara de dejar en claro que ahí a partir de ahora solo mandaba él.
Con una emoción que no sabía identificar busco con la mirada al valiente infante, y no tardó mucho en ver a la niña claramente menor que se erguía derecha y sostenía firmemente su pelota roja.
El resto de cobardes solo se quedaron viendo la reacción que su resistencia causaría.
Y causo una sonrisa.
Sin gracia y tensa, no mostraba los dientes y solo acentuaba la mirada filosa del moreno.
-Pues deberías-
El resto de niños empezó a moverse con nerviosismo, unos cuantos directamente rompieron a llorar, y la valiente "Juana de arco" cuadro firmemente los hombros, a pesar de que su mirada de miedo la delataba.
Ese recuerdo en particular – de cuando se conocieron- hacían casi hacerlo sonreír.
Pero la sonrisa nunca salía a flote.
Podría tener solo diez años, y ese engendro demoniaco solo ocho, pero los problemas que sus apellidos representaban tenían más de una vida de añejamiento.
¿Ignorar generaciones de sabotaje?, ¿convivir con quien cuya familia se encargó de hacerle la vida imposible a la suya?, ¿compartir la comida con la bisnieta del hombre a quien su tío abuelo mato en un duelo?, ¿ayudar a la hija de quien le arrebato el prestigio a su familia?,¿estar buscando a quien por herencia es su adversaria directa?.
¿Cuándo -de todos los malditos momentos de su vida- dejo de importarle eso?.
-¡cuidado!- se detuvo de golpe solo para esquivar de milagro un tacón volador, que fue a parar directo a la pared continua donde se incrusto. - ¡si no estás en la pelea aléjate del campo de batalla! – la anciana que tenían la cara pintada como un indio hopi y usaba de escudo una bandeja ya abollada y con manchas de comida lo hizo a un lado, a pesar de que él estaba fuera de la pista de baile, es decir, "el campo de batalla" .
-¡Por una Roma libre!- seguido lanzo un grito guerrero y alzo orgullosa una pata de silla. El deber llamaba.
Él se limitó a mirar un poco extrañado a la anciana adentrarse a la batalla campal desatada, lanzando patadas y golpeando como cavernícola a cualquiera que se le pusiera en frente, fuera aliado o enemigo.
Ok…esto era un nuevo nivel de descontrol.
Se sintió repentinamente inquieto viendo todo el desastre, y cuando quiso buscar la pequeña mano junto a él para irse a un lugar menos destructivo se encontró con la nada.
Frunció el ceño molesto consigo mismo por hacerlo. Ahí estaba de nuevo, actuando sin pensar.
Cerro su mano en un puño y empezó a caminar, y esta vez dejo de esquivar para directamente apartar todo lo que se le interpusiera en su camino.
Justificaciones aparte.
Se dio cuenta, no importa las razones que diera, no estaba bien esta cosa que estaba haciendo con Marceline.
Pero también se dio cuenta, de que, si algo tenían en común sus dos familias, era que se atraían mutuamente en esta fuerza que solo atraía tragedias, todo lo malo que podía pasar.
Que lo atrae siempre a ella, aunque él no quiera.
No había nada que lo pudiera justificar. Y no le importaba.
-Yo no lo quiero-
-Yo menos-
-Te lo regalaron a ti- y seguido sintió el choque del pequeño rubio contra él, pero rápidamente lo aparto para lanzarlo contra su hermana.
-obviamente tú le gustas más-
Bonnibel miro feo a su hermano para seguido tomar al pequeño y apartarlo de en medio de los dos, dejándolo a un lado, cerca del pasillo. Ella se cruzó de brazos y levanto su labio inferior en un puchero. Un arma cargada y lista para disparar, Gumball se dio cuenta.
-Oh no, ni creas, ¿de quién fue la idea de seguirlo en primer lugar?-
-¡solo quería limpiar tu honor!- se justificó algo dramáticamente. Alzando los brazos y mirando al techo con cansancio.
-¡Oh mi caballero!, ¿también quiere que le de mi pañuelo?- El dramatismo puede ser un juego de dos, y aprovechando su parecido casi idéntico la interpretación sarcástica tuvo un toque excelso. Deberían darle un Oscar.
Obviamente su gemela no lo tomo con humor, porque rápidamente dio un pisotón y en media vuelta y tres segundos lo había dejado solo.
-Ugrh… ¡hola soy Finn!- y el rarito de traje azul salió de su trance sin la influencia física de su hermana al parecer.
El castaño solo levanto una ceja intrigado, ¿literalmente había salido de un trance?, ¿o solo era así de ….raro?.
-¿Te han dicho que el rosa es el color de las niñas?, ¿Por qué vistes como niña?, ¿eres acaso de esos niños especiales de los que mis hermanos y madre me hablan?, ¿también lloras si te quitan tu muñeca?, ¿tienes muñecas?-
Oh. Por. Dios.
Él no estaba oyendo eso, por su salud mental, no lo estaba haciendo.
-¿Un mal día?- la voz tranquila del niño frente a ella hizo que la pequeña apartara por un momento la vista de su jugo de manzana.
-No tienes ni idea- y volvió a agachar la mirada desganada, todo ella prácticamente recargada sobre el barandal en el que estaba.
- Ah sido una noche muy alocada para todos- El niño frente a ella se encogió de hombros mientras seguía limpiando uno de los vasos de vidrio con una servilleta. A Marceline le tomo otro vistazo para ver a que se refería.
Devia tener su edad, traía un traje azul oscuro con salpicadura de pintura y su cabello blanco estaba salpicado con pintura roja en forma vertical, eran rallas irregulares, obviamente no hechas a propósito. A sus ojos se asemejaba a un dulce de menta.
No la veía, seguía ocupado limpiando y acomodando los vasos con forme los servía a los demás niños ahí.
No se había dado cuenta por su estado depresivo, porque cuando llego al jardín trasero y vio unas bancas, cajas y macetas dispuestas y acomodadas como mezas a lo largo de un gran balcón al nivel del jardín y a un lado de una fuente mediana y circular, no pregunto nada, solo se sentó en una barra improvisada hecha con parte del barandal de dicho balcón y al que uno de los lados se le puso sillas improvisadas, mientras del otro un niño atendía a quien se lo pedía.
Noto ahora como el resto de niños también tenían su cabello salpicado en diferentes colores, unos por completo y otros por mechones, algunos hasta tenían dulces o alguna comida pegada al cabello, sus ropas que en mejores tiempos fueron aptas para una boda ahora eran extrañas y coloridas.
Se pregunto que debió pasar para que quedaran de ese modo.
Tal vez esa fue la razón por la que abandonaron el edificio y armaron su propia fiesta ahí afuera.
-Ya lo veo- se limitó a decir y dejo de apreciar su alrededor para concentrarse en la caja de jugo que ya no estaba tan fría, y a la que casi no le quedaba contenido.
-Podría ser peor- puntualizo el pequeño sin mucho interés- eh oído que han freído a un rubio.-
Ante eso hizo una mueca, recordando a la razón de su bajo estado de ánimo.
-Debió merecerlo- sin duda, aunque en otra circunstancia abría objetado en contra, pero ahora le desagradaban los rubios por igual.
El pequeño en cambio ya no dijo nada, tal vez se dio cuenta de que la morena no era la mejor conversadora, o no le importaba su respuesta, fuera como fuera el niño-menta se movió de lugar para atender a un par de niños que querían un jugo.
Ella solo se hundió un poquito más en su miseria ahora que se sabía completamente sola.
-¿Estará vivo?-
-No lo sé, a ver, pícalo con un palo-
-No tengo un palo-
-Ush, por dios Fiona ¿tengo que hacer todo yo?-
-¡Oye, no molestes a mi hermana!- seguido un "¡Ugh!" se oyó.
La pequeña rubia de vestido azul frunció el ceño ante la interferencia de su hermana mayor, ¡ella sola pudo patear a Ash!, no necesitaba que Cake la defendiera, ya era una niña grande después de todo.
-No me mires así dulzura- pero Fiona no dejaba de hacer un puchero, apretaba los costados de su vestido, el mismo que su madre y hermana lucharon epopeyicamente por ponerle, y que ahora no era más que una maza de tela arrugada en las pequeñas manos infantiles.
-No Fi, no- Ya lo veía venir, esos ojos acuosos, esa cara roja. ¡no podría pararla una vez que empezara!, y por dios que había una cosa más importante que el berrinche de su pequeña hermana. - Fi mira, ¿recuerdas al rey helado que se derrite? - la sola mención del "juego" hizo que la pequeña dejara su ceño fruncido. – No olvides que como la heroína de Aaa debes de ir a rescatarlo, y ponerlo en un lugar seguro. -
Esperaba que eso fuera suficiente para que su hermana dejara el asunto de Ash – quien no sabía cómo diablos entro en el juego- de lado. Y así lo hizo. se dio cuenta, cuando Fiona retomo el baguette duro que usaba como espada, y con ella picaba al hombre inconsciente que encontraron junto a las estatuas de hielo, es decir, "El reino helado".
A Fiona le pareció muy divertido incluir al hombre en el juego, a Caitlin…no tanto.
Por ahora lo mejor que podía hacer para mantener alejada la atención de su hermana pequeña de la fiesta salvaje de los adultos "responsables", mientras ayudaban al hombre castaño y vagamente familiar al que claramente le costaba respirar, era esto.
Ugh, ¿Ahora que hacía?.
-Ay, mis hijos-
-Tu cállate Ash-
¿Que puedo decir?, tengo sentimientos encontrados con este capitulo. ciento que puede ser algo serio el monologo de Marshall para ser de un niño de diez años, pero al mismo tiempo creo que para lo que a vivido la madurez que obtuvo a la fuerza es adecuando, ademas de que hay cosas que el mismo no sabe explicar, a base de su escasa inocencia.
Lo que quiero decir con toda esta diatriba es, que tenia que explicar el contexto menos divertido de la historia, es algo que esta ahi, pero que siendo niños ignoran, o al menos Marceline lo hace. Asi pues ciento que salirme un poco de la linea divertida era requerido, pero lo bueno es que ya va a pasar, y este momento "tenso" ya paso. ya tendré tiempo de plasmar todo el drama que quiera con estos dos en otro fic (?)
Issalovee: Hey!, gracias por tu lindo comentario,sinceramente pensé que ya nadie se daría cuenta de que publique, que muy probablemente mi pequeña historia quedara en el olvido XD. y aqui entre nos, yo tampoco estoy muy al día con Hora de aventura, me quede en la temporada seis, mas específicamente en el especial de "estacas", y solo porque fue un especial de Marceline, de ahi en adelante nada, pero planeo ponerme al día pronto. Espero que este capitulo te haya gustado y verte por aquí mas seguido. kokoros de azúcar para ti!
Guest: estoy viva!, y si ya volvi con todo en este fic que ya esta en su recta final, es una lastima porque le tengo cariño, pero estuvo pensado desde el principio para ser un fic corto para sacar risas, tal vez y haga otro UA infantil, tal vez un one-shot, todabia no estoy segura. pero espero que este capitulo te aya gustado, y gracias por seguir mis historias! :)
