Estoy encantada de estar de vuelta!, me siento revitalizada y...hay alguien siquiera por aquí?.

probablemente le este hablando a la nada por que este lugar fue abandonado tan atroz mente, y la responsable viene muy quitada de la pena con un capitulo corto.

Emmm, puedo explicarlo?. Fue una situación fuera de mi control, y lo lamento mucho. Mas aun porque no podre actualizar rápidamente Marceline in wonderland.

pero en compensación vienen un par de fics Marcelee calientitos.

sin mas, dejo de molestarlos y los dejo para que vean este pequeño capitulo que les traje con todo mi cariño.


Es cuestión de dar un pazo...

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Ya no estaba.

Betty se había ido para hacer una llamada, y cuando regreso ya no había nada.

El cochino degenerado ya no estaba.

Se vio entonces completamente sola por primera vez en la noche. Mientras sostenía aun en su mano su celular viendo el charco de baba en el pulcro suelo del salón de fiestas, ya sin velo y con el peinado completamente desecho, con el tazer chamuscado en su otro flanco. Fue ahí cuando de verdad se dio cuenta de que no había nadie.

No estaba Simon, ni Marcy, y por alguna extraña razón que desconocía, el sucio criminal había desaparecido.

Fue como una epifanía, una dolorosa y bacia.

Se acaba de dar cuenta de que perdió la recepción de su boda, a su esposo y a la adorada niña que quería como suya.Y el único sospechoso que sabia el paradero de la pequeña se había esfumado de la faz de la tierra. Se pregunto entonces, ¿Era así como termina?, ¿Eso era todo?, ¿Lo que se merecía?. Dejo de lado la furia ciega y empezó a contemplar que había perdido tiempo, en lugar de tostar al rubio debió de tomar a Merceline e ir por Simon...Luego volvería y no dejaría rastro ni desperdicio del pobre diablo.

-Oh marcy, ¿donde esas?-

¿En que momento se fue?, ¿porque lo hizo?, ¿no era mejor refugiarse en sus brazos después de las penurias que pudo haber pasado?, ¿o es que acaso la asusto su desfiguro?.

Oh, ahora su pobre niña debía de estar bagando por ahí sola, asustada y sin saber a donde ir.

-!Espero por mi bebé, iré por ti!- Gritando a los cuatro vientos y dejando caer en el proceso el tazer que ya no servia para nada, se dedico a correr rumbo al pasillo mas cercano.

El fulano podía esperar, una vez con su pequeña familia junta y segura, una vez que estuvieran en sus brazos seguros del mundo y todo lo que pudiera dañarlos, solo entonces retomaría su caza sangrienta y sin fin.

Abia mordido a su presa, y no soltaría el olor de su sangre.


Escupió la mezcla de tierra y saliva a sus pies. Palpo con su lengua el lugar en el que su colmillo superior derecho hacia falta, y sonrió.

Ahora podía decir, que la niña era una gran mancha de morado.

El resto que se había limitado a ver todo el enfrentamiento, comenzó a rodear a la niña caída que no dejaba de llorar y de decir que su padre se enteraría de esto. Unos cuantos le entregaban jugos y servilletas para sobre pasar el mal rato, mientras otros cuantos, los mas grandes, comenzaban a cobrar la deuda de dulces por las apuestas.

Fue una pelea épica, la mejor que había tenido hasta el momento, y eso era mucho decir. Se sorprendió cuando la regordeta niña se abalanzo sobre ella y fue directo a tirar de su cabello, en un movimiento muy ágil, debía admitir.

LSP tenia un agarre de acero, una fuerza inesperada y una resistencia envidiable. Su único fallo era su repertorio limitado de movimientos, y aunque aguantaba muy bien los golpes que le lanzaba, su euforia no duraba mucho. Fue cuestión de tiempo.

Le costo su colmillo de leche, unos cuantos mechones de cabello y algunos moretones, pero en cuanto su contrincante bajo la guardia lanzo una lluvia de patadas que logro quitarla de ella. Una vez con mas movimiento, lo siguiente fue imitar su primer ataque y sostenerla de su cabello rizado, para después hacer que probara el suelo. No logro arrancarle cabello, pero si dejo toda su cara con raspones.

El contra ataque bino cuando de un codazo, LSP se la quito de encima. Ambas comenzaron a rodar, mientras lo único que oía eran los gritos de todos a su alrededor, también pudo sentir como golpeaban las mesas improvisadas y ocasionaban que algunos salieran corriendo asustados.

Era genial.

Todo se movía en cama lenta y rápida aleatoreamente, los golpes no dolían tanto y se la paso riendo la mayor parte del tiempo.

Eso explicaría porque todos la veian como si fuera un monstruo o algo así, rodeándola sin darle las mismas atenciones que a la otra niña.

-Oye, eso estuvo loco- La voz sorprendida y con un toque de admiración la sorprendió a un lado suyo. Era un niño pelirrojo, tal vez de cinco años que vestía de forma extraña. Pero no del mismo extraño que el resto que fue decorado con dulces y comida, si no, con ropa diferente.

Tenia la piel quemada por el sol, probablemente por jugar mucho tiempo bajo este, y apenas y le llegaba a sus hombros.

Su cabello salvaje le recordaba al fuego.

-¿Eres una luchadora o algo?- No parecía tenerle miedo, y podría parecer un choque el hecho de su actitud completamente calmada. Ella misma se encontraba respirando con algo de dificultad, tratando de comprender que estaba pasando. El peculiar niño de verdad la desconcertaba.

Fue entonces cuando él levanto algo con total tranquilidad. En su pequeña mano, sobre su palma extendida ofreciendolo de regreso, se encontraba su colmillo- Se te ah caído.-

-...Gracias-Con calma, tomo de vuelta el diente que daba por perdido.

-Soy Eiden-Su voz era cálida también, y demasiado tranquila para alguien tan pequeño. Nada tenia que ver con la atronadora voz de Finn que llamaba toda tu atención.

-Yo Marceline-

-Eso fue genial, ¿Me enseñarías a hacerlo?-Para esto, señalo a donde LSP se encontraba, ya de pie y aun quejándose de todo cuanto podía. Su vestido morado estaba rasgado, a su bolso le faltaba pedrería, y si ella perdió un diente, LSP jamas recuperaría su celular.

Ella se sabia en iguales condiciones, con jirones de tela blanca colgando de ella, y la manga izquierda colgando en franco abandono. Al menos su listón rojo seguía bien sujeto en su lugar.

-¿Qué?-Aun sin enfocar bien toda la situación, tomo su cabeza que punzaba con dolor por el cabello perdido. Pensó vagamente en que hacer ahora con su diente, y como explicaría eso a los adultos.

-Eso que hiciste con esa niña, todo el Pow, Shu, !Kabum!- Acompañando las exclamaciones, hizo unos ademanes con las manos y su boca. Un puño volador, que exploto en el cielo o algo así.

Ante la mirada en blanco que la pequeña pelinegra le daba mientras aun sostenía su cabello, decidió agregar algo rápidamente.

-No soy muy bueno en eso, y los otros niños me molestan mucho- Para ser una declaración un poco triste, él no parecía preocupado en lo absoluto. -Si pudiera hacer algo de eso, estoy seguro de que me dejarían en paz-

-¿Y que harías después?-Quitándose de la cara un poco de tierra con una mano, lo cuestiono directamente.

Abecés, se había dado cuenta, era muy fácil volverse el brabucón.

Cuando Marshall apareció en su vida, llego como dueño de todo y eso obligo a que se defendiera. Pero luego de eso, cuando represento una fuerza comparable a la del pelinegro, le parecía tan fácil seguir ejerciendo esa fuerza aunque no fuera dirigida a él.

De pronto, ella era incontrolable. En la escuela ya nadie la molestaba, y con los niños que veía de vez en cuando en aburridas reuniones y ahora asistían a la boda, era algo igual de malo que su archi enemigo. Era cociente que, de no ser porque Marshall lograba ponerla siempre en la tierra cuando se salia con la suya, muy probablemente nada la hubiera detenido.

Por ello, no tenia ni la mas mínima intención de crear otro tiburón en ese pequeño estanque. Los reyes de esa cadena alimenticia eran solo ellos, y eso estaba bien, porque de otro modo todo podría ser mucho peor.

Porque Marceline necesita a Marshall para recordárle quien esta abusando de su poder, que es lo correcto.

Y Marshall necesita de Marceline para poder parar.

-Bueno, no mucho, solo quiero que se detengan-

Dejo todo para verlo directamente luego de que dijo eso. Pequeño, en estatura y edad, pidiendo solo ayuda.

En otros momentos, le daría esa ayuda sin pensarlo, pero esa noche le había dejado claro que las apariencias engañan.

-Mira...-Comenzó con cansancio.

A su alrededor todo comenzaba a reconstruirse, mientras comenzaba sentirse cansada. Veía venir un dolor de cabeza.

-Are lo que me pidas-Pero él rápidamente la atajo antes de poder seguir con lo que iba a decir. Se acerco un par de pasos y eso sirvió para notar las pequeñas pecas en su cara, y que una extraña sensación le diera en el pecho al tener que hablar con alguien hacia abajo, pues normalmente era ella la que tenia que mirara hacia arriba.

-No creo que..-

-¿Alguien te a dicho lo bien que te queda la sangre en la boca?, resalta tu piel-

-Los alagos no...-

-Pareces la mujer maravilla-

-¿Quieres empezar ahora u otro día?-

La sonrisa que obtuvo como respuesta ilumino toda su cara por completo, como ver a los fuegos artificiales. Sus blancos dientes rompieron la expreción pacifica que mantuvo todo el tiempo y lo hizo ver como lo que era, un niño de solo cinco años.

Ahora le tocaba a ella ser la mayor, quien enseñara el camino. Aunque lo único que tenia era solo una dirección, al menos tenia algo.

Bien podría ser peor.

¿No?.


En algún punto.

De verdad, el algún punto, el mundo se desquicio.

Gumball se encontraba siendo atormentado por un pequeño con gorro de conejo...o algo, mientras trataba de dar con su gemela, o su madre, o quien sea que pudiera ayudarlo.

Y no solo eso, como si una maquina parlanchina interminable no fuera suficiente, todo a su alrededor parecía sacado de su peor pesadilla. Comida tirada en el suelo, adornos rotos o fuera de lugar, olores extraños, y personas sin pudor y/o vergüenza. Cada vez que volteaba a algún lado, era una horrenda sorpresa.

No debió de salir de la zona VIP, jamas debió permitir que Bonnibel siguiera al infierno de traje azul, y por sobre todas las cosas, debió de dar la vuelta en cuando se topo con Marshall Lee. Pero no, su orgullo le gano y termino perdiendo en esta partida.

Comprendió a la mala, esa frase que oyó alguna vez.

" El orgullo precede a la caída".

-Fue como cuando Jake escondió la tarea de Jermaine, y tuvo que volver a hacerla, porque no la encontraba en ningún lado - El pequeño rubio siguió narrando alguna anécdota sin fin, mientras comía un poco de pollo que tomo de un plato roto del piso,para su disgusto. -Y cuando Jermy se descuido, Jake volvió a tomarla- Una mordida y una risa que escupía comida del piso fue lo que sonó aun lado suyo- Y tuvo que volver a hacerla, ¡se volvió loco!, nunca encontró su tarea, Jake es muy bueno escondiendo cosas-

-Aja-

-Pero no es el mejor, el mejor escondiendo cosas es marcy, ella se escondió muy bien-

-Claro-

-Ella es linda, y huele a fruta-En algún momento el pollo se acabo y comenzó a limpiarse los dedos sobre su traje azul- La conocí esta noche, junto con Marshall, él es genial también-

-Pfff, le das mucho crédito-

-Es genial, me salvo de morir y es divertido jugar con él a "ignoren a Finn". Es muy bueno en eso.-

No se pudo contener y le dedico una mueca de desconcierto ante eso ultimo. El rubio era especial ciertamente, y en todo momento tenia que hablar de algo que haya visto o vivido, la mayoría de esas cosas no estaba muy seguro de que era real y que una interpretación de su joven mente. Pero algo que no paraba de sorprenderlo, era el aparente desinterés que el mundo le tenia.

Sabia que sus hermanos al ser mayores que él por mucho, no estaban tan en contacto. El único que parecía tratarlo y jugar por las tardes en sus ratos libres, era el hermano de en medio, un aparente rebelde sin causa. Su otro hermano no era mucho mejor, y eso solo dejaba a un pequeño con mucho tiempo y casi nada de reconocimiento.

Para él, esa idea era extraña. A pesar de ser un gemelo, siempre tuvo la misma atención que su hermana, desde el primer día. Nunca a estado solo y no esta muy seguro de poder estarlo algún día.

Era solo por eso, por el contraste entre el pequeño y él. La diferencia de quien lo tiene todo a quien en realidad no tiene mucho, que a soportado su compañía todo este tiempo.

-Pero lo que mas me gusta es cuando dan pastel, a mi me gustan mucho los pasteles, mi favorito es el de chocolate-

-A mi me gusta el de fresa-

Lo único que el niño pedía era ser escuchado, y lo único que él podía darle, era eso, escucharlo.

-¿Tu crees que ellos puedan encontrarlo?-

Por ahora, espera sea suficiente.

-¿El que?-

-El príncipe azul, el final feliz-

No tenia ni idea de lo que estaba hablando, pero la mirada clara y directa que le dio fue suficiente como para tragarse cualquier comentarios sarcástico o evasivo que tuviera.

-No lo se. Pero si lo encuentran, que me avisen-


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Se que fue corto, en especial después de tanto tiempo, y lo único que puedo decir a eso es...tuve un bloqueo monstruoso.

Abominable en verdad, y me hace sentir muy mal porque este fic se supone que debió de acabar en el capitulo 10, pero por mis capítulos cortos, se alargo mucho mas de lo esperado. Aun así, calculo que solo quedarían de dos a tres capítulos mas, y oficialmente acabaría este pequeño fic. (de pequeño nada).

Es extraño, se supone que todo fuera comedia e inadvertidamente e puesto mas drama del que quisiera. En mi defensa, siento que es necesario, ver el contexto mas haya de los personajes. siempre me a gustado las historias que tienen mas para dar de lo que párese, y en palabras de mi querida Astro-kai, "La vida es una gran mezcla de experiencias".

¿O ustedes que creen?, ¿solo escusas baratas de alguien que no sabe escribir mas que dramas? XD

Es difícil para mi, al menos lo intento :v

Por cierto, si a alguien le importa, en san valentin publique un Drabble Marcelee, "slow dance with you". Fue una inspiración fugas cuando recordé aquel año en que prometí un especial Marcelee y nunca suscedio.

Alessandra322 :Hey!, si, fue una de las escenas mas divertidas del fic para mi y algo complicada de encajar en el fic, ya que aunque estaba planeado para que susediera, no sabia ni cuando ni donde. Me decidí por un momento en el que Marshall se avergonzara, pero el sólito, para luego negarlo todo como el tsundere que es XD jaja. Por cierto, en mi perfil hay una pequeña historia Mercelee que publique para san valentin, no lo mencione antes en el capitulo anterior porque se borro de mi mente por completo. Puedes ir y dar una vuelta, seria bueno verte por haya ;) espero que el capitulo te haya gustado.

Guest: HOLA! :D siempre es bueno verte, espero que te haya gustado el capitulo. y si, Marcy salio victoriosa...o mas o menos, después de todo LSP a demostrado ser una digna oponente, igual que en la serie jajaja. Y por si no se dio a entender bien, Bonnibel se refería de hecho a LSP cuando molestaba a Marshall. Esto fue mas que nada como una burla, ya sabes, el equivalente a "a ti te gusta fulanita, la mas fea del salón", y todo lo que dijo era verdad, pero fuera de contexto. Marshall la ignora ( a LSP) deliberadamente, incluso cuando llegan a discutir, y por eso mismo Bonnibel se burlaba de eso. Lo que no esperaba es que le saliera el tiro por la culata cuando Marshall saco sus propias conclusiones con a quien se refería, que obviamente, también son verdad (todo lo que dijo, encaja con muchas cosas que de hecho hace con marceline). Al final, fue solo interpretación.