Estoy encantada de estar de vuelta!, me siento revitalizada y...hay alguien siquiera por aquí?.
probablemente le este hablando a la nada por que este lugar fue abandonado tan atroz mente, y la responsable viene muy quitada de la pena con un capitulo corto.
Emmm, puedo explicarlo?. Fue una situación fuera de mi control, y lo lamento mucho. Mas aun porque no podre actualizar rápidamente Marceline in wonderland.
pero en compensación vienen un par de fics Marcelee calientitos.
sin mas, dejo de molestarlos y los dejo para que vean este pequeño capitulo que les traje con todo mi cariño.
¿Lo sientes?, ¿Sientes que puedo ver tu alma?.
¿Lo sientes?, ¿sientes el latido en tu corazón?.
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El silencio fue absoluto, y en extremo bochornoso.
La expresión de "tragame tierra" se quedaba corta. Los dos querían ser invisibles, que viniera un ovni y los secuestrara, pasaran a ser goma de mascar en la suela de pie grande, o vinieran los marcianos bailando el cha cha cha. Cual quier cosa que interrumpiera la conmoción silenciosa que los embargaba.
Marshall estaba completamente rojo, parado cual estaca en su lugar, luciendo como si estuviera conteniendo todo el aire. Pronto su rojo pasaría a morado, o a un desmayo como siguiera así.
Bonnibel por otro lado, lo veía como si la broma pesada la hubiera dicho él.
Al fondo, pudo oírse el eco de una explosión. Fue leve, y los gritos de protesta también eran acallados por la distancia. Pero eso no les importaba.
Podía caerse la luna, o decir que santa no existe y para ellos ni si quiera se oiría un murmullo.
Pero la castaña tuvo suficiente cuando parecía que Marshall se desmallaría por la falta de oxigeno. Así que decidió ser valiente, aunque no quisiera oír nada que pudiera decirle, ni unir caminos que parecieron tan distantes. A pesar de que solo quisiera darse la media vuelta e irse a buscar a su gemelo y sentirse triste, sin saber muy bien por que.
-¿Que dijiste?- Se sentía confundida, ella no quería decir eso. Las palabras salieron de su boca sin poder evitarlo.
Pero extrañamente no le importaba.
El moreno pareció que recibió un golpe de vuelta a la vida, porque dio una gran inhalada de aire y volteo a verla de verdad, y no una mirada como de un siervo contra los faros de un auto.
-¿Yo?, no dije nada. -Fue algo para los récords gines. Su capacidad de recuperación era asombrosa, para cuando abrió la boca y su declaración salio, lucia completamente sereno. Pero ella aun podía ver algo de rojo en las puntas de sus orejas.
-Si, dijiste...- Le costo poder pasar algo de saliva. Estaba segura que esto no debía ser tan difícil. -Dijiste que te gustaba Marceline. -
La niña pudo sentir algo de satisfacción cuando vio que Marshall se sacudía levemente, como si alguien lo hubiera golpeado en el estomago. Al menos él sentía lo que ella.
-No, yo no dije eso. -Parco se cruzo de brazos, negándose a verla. ¿Desde cuando rehuye a una mirada?.
-Si lo hiciste-
-No, no lo hice-
-Si. Lo hiciste. -
-No. yo no lo hice.-
-¡Claro que si, lo dijiste, me lo gritaste a la cara!-
-¡Yo no lo dije, y la única que esta gritando eres tu!- Ambos se señalaban en este punto, acusándose mutuamente.
Estaban a nada de saltarse uno sobre el otro, o seguir gritándose hasta quedar afónicos ante los necios que los dos eran. Entonces, en un gesto de madures, el moreno se alejo un poco y se cruzo de brazos nuevamente. Tratando de decirle con su actitud, que, "No se rebajaría a su nivel".
Le dio una aclaración que no creía que ella merecía. -A mi no me gustan las niñas, son molestas y lloronas. - Su voz cambio conforme daba su declaración, sonando más confiado. Ella casi le cree. -En especial ella, es una niña pequeña que no puede dormir sin su tonto oso de trapo. No sabe comer fruta con chocolate y es amable con todos, ¿Como puede darle una oportunidad a todo el mundo?, saldrá herida tarde o temprano -Ageno a Bonnibel, Marshall negó con la cabeza, luciendo frustrado. - Sera tonta, la más tonta de todas, porque a pesar de que el amor de cuentos no es real se lanza a la búsqueda del que si existe.-
-¿Eh?-Su murmullo confundido fue ignorado, él estaba muy entregado a su monologo en ese momento.
-No se puede ser tan molesta en tantos niveles, es casi anti natura. ¿Has visto su cabello? es muy corto, ¿Porque se lo corto?, no tiene sentido. Y su idea rara de que la palabra de Simon es la ley, ¡El sujeto es un lelo que no sabe donde esta parado!, tuvo suerte de que alguien tan miope como la señora Betty se fijara en alguien como él, los hombres como Petrikov viven solos en su laboratorios fríos y estériles. Es molesta su voz, sus tontos vestidos, la forma en se me saca la lengua cuando gana, y por su puesto que es molesta hasta cuando se queda dormida a la hora se su siesta. ¿Conoces a alguien que tenga hora de la siesta a los ocho años?, porque solo se de ella. -En algún momento comenzó a caminar por el pequeño espacio, alzaba los brazos y hacia muecas en algunas declaraciones, como si fueran en extremo personales.
Lucia como si estuviera sacándose todo lo que tenia en el pecho.
-¡Y luego aquí estoy yo!, buscando a una enana que seguramente intentara meter mi cabeza en la fuente de chocolate cuando se entere que rompí su tonta muñeca Barbie. O cumplirá su tonta amenaza de la llave de lucha mexicana cuando vea que se perdió la recepción y la fiesta de esos inadaptados adultos. ¿Porque siquiera lo intento?, mi vida estará mucho mejor si me doy la media vuelta y la dejo. Tener un corazón roto es parte de crecer, tengo cosas más importantes que hacer que preocupare por un problema existencial de una niña tonta. -
Se quedo quieto para tomar aire luego de su monologo, ajeno a lo que todo eso le pareció a la joven heredera.
-Si...eso sin duda no fue una declaración de amor. -
El tono sarcástico en su voz chocaba con toda ella, con su vestido rosa y su cabello perfectamente arreglado. Pero era la expresión más genuina que podía dar luego de lo que oyó.
-¡Yo no...-
-Si, si, si - Interrumpió su intento de justificación sin mucha ceremonia. De pronto se sentía cansada y fastidiada, sobre todo de la compañía de Marshall así que decidió dejar los rodeos. - ¿Pero si sabes que tiene ocho, no?, y apenas te llega al hombro, creo que cuando sean mayores podría ser ilegal. -
El infantil golpe bajo fue recibido con una cara de indignación que quisiera enmarcar. Oh, Gumball estaría tan feliz viendo los diferentes tonos de rojo que Marshall Lee podía alcanzar.
Y mientras el moreno luchaba contra las palabras, Bonnibel decidió no ceder ventaja. -¿Ella lo sabe?, ¿o es que es un amor no correspondido?, si fuera así no me sorprendería, puedes llegar a ser muy pragmático aveces -Con satisfacción puso sus brazos tras de ella ,y comenzó a alzarse sobre las puntas de sus zapatos caros. - Pero no creas que ella te esperar para siempre, Marceline parece una chica lista y lo suficientemente linda, sin duda encontrara a alguien. - Una sonrisa de gato glotón la acompaño todo el tiempo, incluso podía sentir el sabor dulce de sus palabras.
Para cuando termino, Marshall parecía que sufriría un corto circuito. Sus hombros estaban tan tensos que podrían usarse de soporte, y en su parpado izquierdo había un parpadeo nervioso completamente visible, mientras sus labios de fundían en una fina y tensa linea.
¿Porque, de todo lo que dijo, estaba molesto exactamente?.
Y por un extraño motivo que desconoce, presiono más. -¿Tu sabes que le gusta a Gunter?-
Podía decir por la cara que le dio el moreno, que eso fue todo lo que necesitaba para explotar.
Un sabor margo horrible inundo su boca.
¿Porque era todo tan difícil?
-Fiona, no.-
-¡Pero Cake!...-
-Dije que no.-
Y con eso su pequeña hermana se alejo de la ventana, petando al inconsciente rubio que al parecer ya no era una mascota lo suficientemente divertida ahora. A su lado, el hombre castaño seguía inconsciente, pero ahora lucia un lindo maquillaje que Fiona hizo para él, luego de encontrar una bolsa de dama perdida, y sin nada mejor que hacer. Tenia que admitir que aun con el labial rojo intenso mal puesto, resaltaba su pelo y piel pálida.
Y de nueva cuenta, se pregunto donde había visto antes a ese hombre.
-¿Porque nos escondemos aquí?- La voz molesta de su hermana llamo su atención. Se encontraba moviéndose por toda la habitación, pateando el suelo con el ceño molesto. No le gustaba estar encerrada en espacios tan pequeños.
-Ya te lo dije, porque afuera no es seguro.-
-¿Porque los adultos desaparecieron?.-
-si.-
-¿porque papá y mamá tambien?
-...si. -
Después de eso, todo quedo en silencio mientras por fin detenía su paso alrededor de el pequeño cuarto.
Quiso hablar para animarla, a ella y al ambiente repentinamente triste, pero no tuvo tiempo de abrir la boca cuando una explosión sorpresa de queso entro por la ventana.
Fue una embestida repentina que mancho el ventanal completo, y de algún modo invadió la pequeña habitación cubriéndolo todo. Un segundo después Fiona se despego de la pared, dejando una silueta sin manchar donde antes estaba parada. Ella por su parte ni se movió.
-¡Cake!-Grito tan fuerte, que era fácil saber que no podía ver. La masa de queso espeso y tibio le tapaba la cara, y cuando grito lo hizo al aire, llamando a su hermana para saber donde estaba y si aun estaba ahí, o pereció por la monstruosidad láctea.
-Si Fiona -Trato por primera vez quitarse el queso de su propia cara, pero no podía. Hilos interminables de queso se formaban cuando intentaba remoberlo, aun con eso, seguía intentándolo. -No te lo comas - No podía verla, pero ya conocía a su hermana. En una ocasión mastico un chicle que se le pego al vestido.
-No lo hago- Rápidamente se quito la mano que ya tenia en su boca. No podía ver donde estaba Cake, pero eso no quería decir que no temiera a su regaño.
Caitlin pudo oír gritos a lo lejos, seguramente de algunas otros victimas del atentado lácteo.
¿Que diablos pasa aquí?.
-Barfg-klmmn-
-¿Cake?-No quería saber de donde venia ese quejido, seguía ciega y apostaba que la pequeña rubia también. Pero Fiona paresia un poco inquieta por eso, así que se atrevió a abrir la boca.
-¿Si Fi?-
-Creo que el hombre de la luna busca su venganza-
-¿Cuantas veces tengo que decirte que el hombre de la luna que baña todo de queso para comerlo, no existe?- Mataría a Janette por contarle historias infantiles atroces a su hermanita, que luego terminaban en posibles traumas infantiles.
Como el monstruo come dedos de los pies que vive bajo la cama, y que ocasiono que Fiona aun durmiera con tres pares de calcetas. O el duende que come dulces de niños desprevenidos, pasaron días enteros en lo que la pequeña rubia estaba en un estado paranoico, se calmo hasta que la convencieron de que solo seria en Halloween.
Aun siguen luchando contra la bruja que corta el cabello hermoso de princesas, y que Fiona todavía insiste la quiere dejar calva. Solo era una estilista, pero abecés su hermana era un cabeza dura.
-Pero Cake...-
-Pero nada.-
-¡Se esta comiendo mi zapato!-Y Fiona soltó una fuerte patada. Todo lo que Caitlin pudo ir fue el sonido de un mueble golpeado, el grito de dolor del problema con vestido azul, que tampoco veía nada y otro quejido agónico. Al fondo aun se oían gritos.
-¿D-donde...Do-nde?- Eso, se da cuenta, venia de su costado.
¿El hombre estaba despertando?.
Le gustaría que lo hubiera hecho hace cinco minutos, cuando todavía no habían sido atacados por la bomba pegajosa, y podía hacer algo.
Otra parte de ella, se preguntaba que diablos ocurrió afuera, y de donde salio tanto queso.
Fue un momento de silencio, antes de que finalmente hablara.
-Entonces, ¿dices que simplemente se fue?-
Paresia que no le creía, o le costaba creerlo.
-Todos se fueron- No paresia muy triste, pero fue suficiente para que se acercara ah abrazarla y ofrecerle su paleta de cereza que no había abierto. -Gracias -Ese pequeño pelirrojo era muy amable. Se sentó con ella y escuchaba todo lo que dijera, y de ves en cuando opinaba para estar de su lado. Lo importante de eso, es que el apoyo era sincero.
¿Como es que no lo conocía de antes?.
-Eso es algo feo, pero no te preocupes, estarás mejor sin ellos-Era curioso, pero algo en su tono y ademan le recordaban a las platicas que tenia Betty con su estilista. Ese hombre energético y agradable que siempre tenia algo que decir; fue él quien le dio algunas frases para atacar a Marshall y quiso arreglar su cabello para la boda también, pero su tía se interpuso tan fieramente que solo quedo lamentarse.
-En realidad, me preocupa no saber donde están-
-¿Porque?-
-Porque Finn es un niño pequeño, y cualquier niño pequeño no esta seguro con Marshall-
-Entiendo- Guardo silencio un momento pero luego continuo- ¿Pero porque quieres saber donde esta ese niño Marshall?-
-¿Uh?, no, yo no...-Pero se detuvo porque en realidad no se le ocurría ninguna escusa en ese momento. -Eso no, él no...tan solo...-Dejo de intentarlo definitivamente cuando Eiden trataba de contener su risa muy malamente. -Que no se me ocurra una buena razón ahora, no quiere decir que no tenga una-
-Aja-
-¡De verdad!-Se sentía realmente ofendida de que no le creyera, era solo por eso que su cara estaba caliente. Y para dejar claro el punto se cruzo de brazos y piernas.
Era en realidad una imagen tierna de una pequeña con el cabello negro y alborotado, llena de tierra que fruncía la nariz y la boca mientras sus mejillas están coloreadas de rojo. Todo eso en un nudo de extremidades ofendidas.
-Me da igual lo que le pase a ese- Eiden sol esta ahí, riendo abiertamente ahora mientras trataba de no caerse de la orilla de la pequeña fuente que encontraron. Después de todo, él y el agua no se llevan muy bien. - Puede caerse a un pozo, o que se lo lleve pie grande, da igual. - Le daba tan igual que ella le pagaba al señor del saco para que se lo lleve.
-Eres linda-Y con eso, su cara se sentía igual a estar mucho tiempo jugando al sol. No se esperaba eso, y por ello dejo de hablar de golpe.
Nadie que no fueran Simon o Betty le habían dicho algo así. Tal vez su mamá, pero ella no lo recuerda ya, fue hace mucho tiempo.
De pronto, fue golpeada con un recuerdo claro sobre lo que pasaba cuando alguien lindo y amable te decía cosas bonitas. Eso nunca acababa bien.
Y con eso, todo lo bueno que pudo sentir se convirtió en lo contrario causando que voltear a ver al pelirrojo sonriente con su mejor mirada de odio. Esa reservada solo cuando Marshall se metía con Hambo, y que en general auguraba gran dolor. -No mientas- Su tono coincidía con su mirada, y causo que el pequeño niño dejara de reír. -Eres horrible, pensé que podíamos ser amigos, pero eres tan malo como los demás- y con eso se levanto de su asiento de un salto, tirando la paleta de cereza y pizandola fuertemente. -Déjame en paz-
Era extraño, pero el dolor en su garganta y pecho no se iba. Normalmente herir a otros cuando la herían aliviaba el malestar, y viendo a Eiden era claro que lo había lastimado. Pero verlo afectado por lo que le dijo y romper su regalo no la hizo sentir mejor.
Entonces la pequeña voz del pelirrojo se oyó. -No dije mentiras.- No la estaba viendo, sus ojos estaban en sus manos tratando de que el fuego de la mirada de ojos azules no lo quemara mas.
-¡Si mentiste!-Era peor de lo que pensaba si el niño era capas de decir eso luciendo triste. -!Nadie te dice cosas lindas solo por que si!, mas si es alguien que a cavas de conocer. -Marceline se encontraba alzando los brazos caminado de un lado a otro, rompiendo el contacto visual de fuego.-¡Y tu me a cavas de conocer!-
Ella siguió diciendo cosas sobre falsos príncipes, mentiras manipuladoras y corazones rotos que él no entendía. La niña se movía de un lado a otro mientras seguía moviendo muchos las manos, en algunos momentos se revolvía el cabello o gritaba al cielo.
Dejo que se desahogara, el estaba bien con que todo lo descargara a la nada. Un momento bajo su mirada y fue suficiente para saber que lo lindo también puede ser feo.
-Entiendo el problema.-La interrumpió cuando comenzó a desviar el tema a algo relacionado con frutas y chocolate. Por suerte, cuando giro a verlo, ya no había fuego ardiente en su mirada. -Solo tienes que distinguir las verdades de las mentiras. -
-Lo dices como si fuera muy fácil -
Permaneciendo sentado se atrevió sonreirle tranquilamente a la morena. - No lo es, pero solo tienes que prestar atención. - Cuando ella volvió a su asiento ya as tranquila, siguió con su explicación. Era sorprendente su capacidad para recuperarse de una crisis. -Cuando la gente miente, no te dejan ver otra cara. Si dicen la verdad, puedes ver muchas otras cosas, aparte de la que te muestran. Al menos eso es siempre lo que dice mi mamá. -Y sin más, se giro totalmente hacia ella para verla claramente. -Eres linda.-
Y dijo la verdad.
Afectada y con la cara completamente pintada de rojo, intento balbucear una respuesta. Pero los gritos de auxilio llamaron la atención de ambos.
Marceline pudo ver a varios niños salir corriendo sin dirección cubiertos de queso amarillo. Mientras unos llamaban su mami, otros chocaban con arboles y estatuas de decoración que se volvieron polvo muy caro.
-¡Castigo de dios!- Grito un niño de su edad mientras corría tratando de quitarse el queso que le cubría toda la cabeza, incluidos los ojos.
-¡Es el apocalisis!-Una niña pequeña hizo eco a la declaración, alzo los brazos al cielo tirando su jugo en el proceso.
-Es aplocalisis- Un niño de la misma edad apareció de la nada para corregirla. Se paro a un lado de ella y puso sus brazos en sus caderas. Lucia francamente ofendido.
Al fondo de ese par, el chico que atendía la barra de jugos apareció cargando unas botellas de vidrio que sabia, solo debían estar en mano de adultos. Esta esquivando cualquier cosa y no dedicaba ninguna mirada a nada que fuera al frente. Solo grito al aire una vez. -¡Sálvese quien pueda, es inestable!-Para después desaparecer rumbo al salón de baile.
Y como si o fuera lo suficientemente extraño, el pequeño piromano corrió como alma en pena en dirección del estacionamiento. Cabia mencionar que lo extraño del asunto era que sus labio estaban pintados con un fuerte color rojo y unas sombras para los ojos en tono verde, junto con unas mejillas pintadas de rojo artificial adornaban toda su cara.
Era un horrendo maquillaje.
-Eso tiene que ser un crimen.- No pudo evitar decirlo en voz alta, viendo correr al niño como si fuera un competidor olímpico.
-¿Que dijo sobre que era inestable? -Eiden estaba notoriamente centrado en lo que el niño-menta grito. Con algo de calma, Marceline giro a verle.
Era la imagen del estado sen .
-Lo que tenga que pasar, pasara -
-Pero...-
-No podemos evitarlo, mi pequeño padawan-
-¿Pawa-que?-
Sin que nadie lo previera...o bueno, si, pero fueron negligentes, una nueva explosión lo cubrió todo. No supieron precisar de donde llego, pero todo se lleno de espuma purpura.
Era casi transparente, tenia un olor a cítricos y daban ganas de comerla. Los cubrió por completo, y las victimas del ataque anterior no tuvieron cuartel.
Dejaba una sensación de picor en la piel, y unos cuanto valientes luego del susto inicial, se aventuraron a meterse un poco a la boca. Ella no estaba muy segura, pero creía que eso no iba a terminar bien.
-Me duelen los ojos -El pequeño pelirrojo comenzó a frotarse las cara, y podía decir que era el menos afectado. A comparación de los demás, que comenzaron a llorar y aquellos que tenían raspones en los que les entro la espuma misteriosa, y que claramente les causaba dolor.
Marceline por el contrario, solo comenzó a quitarse la espuma cuidando su cara.
Fue entonces cuando lo oyó.
El sonido de las sirenas de policías se acercaban rápidamente, y con forme lo hacían las luces azules y rojas iluminaron la noche, ocasionando que todos los sobrevivientes lloraran más fuerte.
-¡Las manos en alto, y deje el pollo de hule en el suelo! - La fuerte voz, venia del estacionamiento, donde se podían ver una gran cantidad de luces, seguramente de autos policías.
¿Que?
wowowowowow
¿Que es esto, una actualización?, ¿Como es posible?.
Pues después de una larga desaparición a causa de una mudanza, eme aquí XD
Entre otras noticias: ¡Marceline in wonderland regreso!.
A cualquiera que siga los dos fic, corran la voz! (CofcofComoSiFueraTanImportanteCofcof) un capitulo especial fue publicado, y marca el regreso del fic. A cualquier fan del Marcelee nuevo u antiguo, los invito a verlo, estoy muy emocionada por volver a ese fic. Esa es una de las razones por las que tarde tanto en publicar, me tome mi tiempo en escribir el capitulo especial (y vaya que fue mucho tiempo, el capitulo tiene como 15,000 palabras), aparte de atender un nuevo fic, de los Teen Titans.
Espero que este capitulo se a de su agrado, dado que el fic va en su recta final. Y ya se que digo mucho esto, y de hecho creo que hago auto sabotaje al acortar mucho todo lo que debe suceder en el fic en pro de alargar un poco las escenas. Pero es que quiero mucho a este fic, y como que no quiero dejarlo ir XD
Tendré que ser fuerte.
nero3011: Hola!, gracias por dejar tu opinión. Es genial que prestaras atención a los detalles, es algo en lo que no estaba segura si las personas lo captarían XD
Están en todas partes, y ayudan mucho para saber que estaban haciendo ciertos personajes cuando otra cosa pasaba jajaja, son como Aster eggs que pueden ser sutiles o directos, que bueno que te gustaran :)
¿Alguna idea de que paso, con las misteriosas explosiones?, ¿Y la extinción de adultos?, Se trataran en el próximo capitulo ;)
Alessandra322 : Eres un amor, ¿Lo sabes?. Gracias por ir a ver mi otra historia, y me alegra que te haya gustado, espero que este capitulo también te guste, tarde más de lo planeado pero vaya que esta justificado ;) espero verte por Marceline in wonderland también.
Guest: Hey! :) siempre es un gusto verte por aquí, y no hay problema, cualquier duda tratare de aclaratela, siempre es divertido ver el punto de vista del lector. Y claro que Finn sigue al pendiente, que podrá ser un niño disperso, pero raramente se olvida de lo importante. De hecho, cada personaje sigue con su linea de sucesos y pensamientos, por lo que atender este fic siempre me deja un dolor de cabeza, porque hay que prestar atención a cada detalle. Espero que este capitulo te aya gustado :)
