Aclaraciones; los personaje no me pertenecen, son de kishimoto, usados en una historia de imaginación propia.
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Capítulo 2
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En konoha ya circulaba el rumor de la heredera de uno de los clanes más importantes de la villa, las estaciones y los días se desligaron poco a poco hasta la llegada del caluroso verano, con el aire caliente por el abrasador sol de media tarde presente en la villa, y también en el dojo de la rama principal donde muchos pares de ojos tenían centrada su atención.
Hizashi mantuvo la vista al frente, observando con calma el entrenamiento que realizaba Hyūga Hiroshi contra su hijo Neji.
-¡mantén tu postura derecha Neji! – demando Hiashi quien supervisaba detenidamente cada golpe que proporcionaba su sobrino y uno de sus mejores prospectos ninja del clan.
-¡Hai! – Neji miro hacia al frente, donde su oponente volvía atacar, sus reflejos ayudaron a bloquear los siguientes golpes del chico, vislumbro apenas la silueta de su padre, su confianza aumento un porciento más cuando vio los leves asentimientos de su tío. Su padre sin duda estaría orgulloso si lograba hacer caer a Hiroshi en la última lección impartida por su tío.
-concéntrate en un solo punto nervioso y trata de cerrarlo, Neji–
-¡Hai! – exclamo él mientras volvía a forzar su vista un poco más, intentando buscar aquel desperfecto en la defensa de Hiroshi, solo un poco más, no podía perder la concentración, ni mucho menos ese entrenamiento que vigilaba una parte del consejo de ancianos desde las sombras de la primera casa, inconscientemente forzó a cada musculo a serle lo más útil posible, pues Hiroshi era unos dos o tres palmos mucho más alto que él.
-no dejes que encuentre el punto, Hiroshi–
-¡Hai!- respondió el muchacho
Los golpes de sus palmas resonaron un poco más fuerte, mantuvo la postura correcta y aplico los pasos que su tío Hiashi le había dado, llevaba quizá ya tres horas entrenando con Hiroshi, un joven Hyūga de la primera casa. Su entrenamiento era tan intensivo que ya le costaba mantener el Byakugan activo, Hiroshi no estaba en mejores condiciones, sin embargo su orgullo le impedía dejarle ganar, en especial porque alguien de suposición y edad lo dejaría en vergüenza frente a su tío, los ancianos y los demás jóvenes Hyūga de la primera rama.
Mantuvieron el ritmo entre los golpes de palmas, liberando el chakra ya acumulado por al menos seis minutos, Hiroshi se veía ya impaciente.
Neji sonrió imperceptiblemente, el cansancio de Hiroshi y su insensatez de usar la fuerza bruta sin detenerse a cuidar bien su defensa le dio una oportunidad. Vislumbro un hueco y ataco presionando con fuerza el hilo de chakra que dejo escapar de sus palmas como si fueran agujas empujadas con fuerza para incrustarse en la piel de su oponente; por un momento Neji fue consciente de su poder, de sus pensamientos analíticos y su rapidez al ejecutar una técnica, así como también su habilidad para reconocer un gesto facial mínimo que le indicaría que tan bien o mal iba su oponente. El descuido de Hiroshi se debió a su furia y el querer terminar tumbándolo al suelo usando su fuerza en vez de su inteligencia. Por su expresión supo que había cerrado más de un punto importante pues su chakra se interrumpió en su brazo izquierdo de forma parcial, como si sus redes de chakra fueran una tubería levemente obstruida.
Hiroshi dio un manotazo al aire, sus cejas fruncidas le indicaron dolor, sus ojos blancos volvieron a la normalidad en un parpadeo pues ya había usado demasiado chakra, Hiroshi se anticipó ante su desventaja sin embargo su rapidez no fue lo suficiente para hacerle llegar aquel ataque sin piedad hacia su corazón, pero si lo suficiente tonto como para dejar libre un hueco más sobre sí mismo, bloqueo con sus palmas y giro la mano hacia abajo para golpearle la muñeca y así desviar su ataque hacia arriba, activo su Byakugan rápidamente localizando un punto visible, aquello fue suficiente para cerrar un nuevo punto de chakra en su antebrazo derecho, el chico tropezó un poco hacia adelante y Neji dejo entrever la gravedad de su intención al alzar su palma con la red de chakra que había tejido en un momento.
-¡suficiente! – demandó Hiashi al golpear el suelo con un bastón de soporte que siempre utilizaba para corregir sus posturas, Neji detuvo su puño gentil rodeado de chakra al momento, Hiroshi respiraba agitadamente al ver aquella palma cerca de su sistema pulmonar, el dolor prevalecería por aquel simple roce, apretó la boca manteniendo el dolor a raya con una grave expresión de molestia en él, Neji en cambio deshizo la técnica y ambos se giraron quedando frente al líder -excelente Neji – miro a Hiroshi – buen entrenamiento Hiroshi, puedes retirarte – el chico asintió, no sin antes mirarle con odio y arrastrar los pies lo mas dignamente posible.
-no le des a tu enemigo la oportunidad de ver como dudas, ni siquiera por un instante – Neji asintió –sin embargo esto es un entrenamiento, ten más cuidado-
-Hai – respondió, quizá su tío no quería que Hiroshi fuera agredido brutalmente como lo hubiera querido hacer con él, por mucho que lo mereciera, Neji sabía que el consejo de ancianos lo marcaría como un peligro para sus hijos, nietos y sobrinos y su entrenamiento seria suspendido. Aquello solo reflejaba la delimitación a la cual era abstenido por el cello maldito.
-puedes retirarte Neji, el entrenamiento ha concluido –
-con permiso –
Su padre le sonrió antes de que el saliera por completo, Neji con aquello se daba por bien servido. A su paso atrajo la mirada de algunos jóvenes de la rama principal, paso de largo ignorando como Hiroshi era atendido por los puntos cerrados gracias a su chakra. Una vez fuera del rango de visión de cada Bouke a su paso corrió a casa, un pequeño distrito dado a los Hyūga de la rama secundaria, este poseía casas medianas y pulcramente ordenadas en un espacio establecido y dividido en pequeñas secciones, como una mini aldea dentro del clan, cada casa poseía un pequeño territorio de tierra donde cultivaban sus propias verduras, su madre no era la excepción ya que tenía un huerto precioso y era una de las pocas que poseían al menos unos metros más de tierra por la posición "privilegiada" de su padre. Troto hasta adentrarse en uno de los caminos que darían al patio trasero por donde entro saltando la barda, esperando con ansias poder ducharse y comer algo, Tres horas de entrenamiento dejaban molido a cualquiera que combatiera con unos kilos y años más que él.
Su tío ya le había dicho que en batalla nadie sabe contra quien podría legar a luchar, pues bien podría ser un chico joven a un ninja más experimentado, por ello el no reprochaba las horas ni cuan rudo llegara a ser un entrenamiento, así que mucho menos el sujeto con el cual lucharía, pues ningún niño de su edad podía entrenar con él, ya que carecían de sus capacidades.
-Neji, por favor ve a asearte antes de tomar algo de la cocina – la voz de su madre sonó en advertencia cuando pensó que podría raptar unas cuantas uvas en el camino, sonriendo apenado hizo una pequeña reverencia.
-he llegado, lo hare ahora mismo madre– dijo al ir directo a su habitación donde tenía su propia ducha, no tardo demasiado bajo el agua, aun cuando sus músculos pedían relajación total, su estómago gano la batalla anunciando que no esperaría más.
-¿Cómo estuvo el entrenamiento? – pregunto su madre quien sonreía gentilmente poniendo un plato de frijoles blancos, arroz y un poco de carne asada en la mesa, sonrió dándose cuenta de que su madre había hecho su plato favorito después de su arduo entrenamiento, alguna vez su padre había dicho que él era bastante simple con la comida que le gustaba, el solo había reído ante su comentario.
-tío Hiashi-sama me dejo combatir contra Hiroshi, le vencí, es una vergüenza que tenga catorce años – su madre arrugo un poco el ceño, no le parecía y nunca le parecería correcto que su hijo entrenara con los de la primera rama, pues siempre buscaban una manera y excusa para herirlo, él lo sabía pero también sabía que a diferencia de un Hyūga mayor, los chicos como Hiroshi no podían derrotarlo nunca.
-aun eres un niño cariño, por favor ten cuidado – Hania acaricio su cabeza, en un gesto más que preocupado, por mucho que su esposo Hizashi dijera que estaba bien ese tipo de entrenamiento para él ella aun no comprendía porque el líder se había empeñado en entrenarlo día tras día, y aun así Neji no conforme entrenara en el jardín hasta muy tarde, como madre le preocupaba que su hijo no tuviera ninguna amistad y que fuera solitario para su joven edad, cualquiera que lo viera diría que parecía más un adulto que un niño.
-mañana cumpliere nueve mama, ya soy bastante mayor – hizo una mueca – además tía Hikari ha autorizado que por fin conozca a la heredera, después de todo ya cumplió los seis meses y es posible visitarla – volvió a su comida preguntándose qué aspecto de gruñona tendría la niña, quizá si se pareciera a su tío Hiashi…
-ya veo… - susurro Hania sin poder contener un suspiro, mas allá diviso nubes negras, aquella noche haría calor en la aldea.
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No quiso correr para no dar a conocer su euforia, aquella mañana se había colgado algo fresco, y apenas desayunado había acudido a la primera residencia donde tenían descansado a la bebe mientras su tía descansaba en su alcoba, se acercó curioso, Hiromi la empleada que cuidaba a la niña le dejo pasar sin problemas.
Lo primero que vio fue una cabecita con una espesa y cortita pero desordenada cabellera de un tono oscuro.
Así que… realmente era niña.
-Una niña… - susurro al verla despierta.
Una de cabello azul oscuro, de ojos grandes y tono casi lila, tan llenos y brillantes como la luna llena que había iluminado el cielo la misma noche que la vio nacer, de mejillas rojas y tez blanca, con manos pequeñas y muy delicadas, poseyendo los rasgos más suaves que un Hyūga podría tener, era una bebe después de todo y admitía que era una muy bonita y silenciosa aun cuando estaba despierta.
La miro mientras la pequeña criatura jugueteaba una figura de felpa en sus manitas con las sabanas echadas a un lado para mantenerla fresca pero no menos cómoda, incluso aquello era una escena extrañamente enternecedora, no pudo más que apretar los labios al darse cuenta de que no se parecía en nada a su tío como llego a suponer.
Aun después de mirarla por lo que parecieran horas en su cuna otro pensamiento invadió su mente, y ese era uno incluso mucho más terrible para ser pensado por alguien de su edad. Pero la verdad fue que no pudo imaginarla liderando un clan como lo haría un varón, Pero alguna manera si se vio a su lado, cuidando de cada uno de sus pasos, procurando que no resbalara y cayera de las escaleras que llevaban al templo que estaba dentro de los dominios del clan, o incluso del segundo piso de la mansión principal, se vio siguiendo sus pasos en todo momento, como su guardián, estando ahí para que nada malo le sucediera. ¿Sería porque era una niña?, las niñas del clan Hyūga se distinguían por ser en absoluto refinadas sin importar la rama que le rigiera, era obstinadas y siempre poseían un aire de grandeza en ellas, en especial las niñas que pertenecían a la primera rama, no eran diferentes de los chicos que le miraban con cierto desprecio, las mujeres del clan Hyūga en resumen eran como muñecas sin aparentes sentimientos, -a excepción de su madre y tía hikari- que iban y venían cumpliendo órdenes de los hombres y aunque no lo parecieran, algunas eran bastante peligrosas.
Se fijó en sus ojos grandes e intento mirarla como se suponía que debía, como aquella cabecilla del clan, la futura líder que dirigiría a ambas ramas, con el carácter indomable y osco de su padre, pero con la belleza de la matriarca del clan en cada una de sus facciones.
Fría, sin emociones, rígida y tan despiadada como cualquier Hyūga mayor de la rama principal.
Pero por alguna extraña razón no pudo. La niña rio cuando el juguete hizo un ruido gracioso al apretarlo, aquello solo reafirmo su pensamiento.
Definitivamente no pudo imaginarse a esa niña golpeando a sus oponentes hasta matarlos, le inquieto no verle ni siquiera siendo una ninja. Simplemente la vio como una muñeca más del reciento, como si su único destino fuese ser lo que era, una simple niña dispuesta a ser cuidada a capa y espada por todo el clan, no solo por ser la heredera también por ser mujer, ¿sería acaso que la estaba discriminando o algo así?. No dudaba por supuesto que fuera fuerte como su padre cuando fuera mayor, ya que las mujeres ninja del clan eran astutas y valientes, todas las que habían optado servir a ese mundo y habían nacido con el don de la lucha eran entrenadas, pero aun así, eran mujeres, y los hombres las cuidaban poniéndolas al servicio como niñeras y guardianas dentro del mismo clan, es decir todas servían al final siguiendo a su naturaleza, como mujeres no salían a la lucha fuera de la aldea, ellas permanecían ahí bajo cualquier circunstancia.
Una presencia mas en el lugar capto su atención, apenas giro el rostro dio con la mirada de piedra de su tío Hiashi.
No fue más que un segundo cuando lo vio de pie junto a la bebe, Neji pudo ver la decepción en sus ojos, pero no hacia él, si no al pequeño ser que antes jugaba tranquilamente en la tibieza de las sabanas, Neji apenas se dio cuenta cuando la niña ya dormitaba, con su respiración acompasada y suave como el aleteo de una mariposa, no era difícil imaginarse que todos esperaban la llegada de un varón, uno que llenara de orgullo y respeto al mirarlo, no uno que inspirara ternura. Después de todo no recordaba que hubiese habido una heredera o una jefa en el estricto clan Hyūga por demasiado tiempo, incluso dudaba que hubiera una, el linaje Hyūga era reconocido en todo el mundo shinobi pero hasta ahora no recordaba haber leído algún pergamino con información sobre los cabecillas más importantes del clan, pero… era su hija, ¿Por qué la miraba así?
"Es porque es una niña… es por ello que la miraran de menos…"
Esas fueron las palabras de su padre antes de abandonar el dojo aquella noche, él había mirado un poco más y luego le había seguido los pasos, inseguro de que pensar, una mujer cambiaba por completo el panorama que habría visualizado en cualquier otra ocasión, en especial uno donde ayudaba en los combates, en donde si era necesario el jefe del clan arriesgaría su vida y él la suya para protegerle, como su deber indicaba. Aunque eso sonara idiota en un principio ahora no podía imaginarse otra cosa más que interponiéndose para que esa niña no saliera herida, eso sí era irritante, ¿solo por ser una mujer ahora debía guardarle mayor cuidado o algo así? ¿Cómo si ella fuera incapaz solo porque era niña?
De proteger a un guerrero su mente había pasado a imaginar proteger a una doncella, como un estúpido cuento de hadas.
Se dio cuenta de que eso era lo que había estado pensado exactamente desde el minuto en que la vio en la cuna. Qué tontería…
Su tío Hiashi solo permaneció unos cuantos segundos en la habitación antes de retirarse sin decir nada, no pasaron ni diez minutos desde eso cuando ante él se encontraba Hyūga Ko, un muchacho de quizá diecisiete años que le sonreía, él era el único que a pesar de ser de la segunda rama no poseía la marca de obediencia, ya que su padre adoptivo Hyūga Hamu era de la rama principal cuando desposo por tradición a la viuda de su hermano Hyūga Hotomiko, paso al completo servicio de la primera rama, era un caso casi desconocido para él, aun así era uno de los sirvientes de la casa principal y aquello con marca o sin ella nadie podía evitarlo; también era uno de los más fuertes y hábiles que servían directamente a su tío Hiashi en cualquier misión que realizara, él era lo más parecido a un Souke con suerte.
-Neji-san, debo llevarme a la pequeña –
-¿a dónde la llevaras? –pregunto de pronto desconfiado.
-la pequeña debe comer – miro a la niñera quien asintió mirando a el muchacho.
-oh – asintió antes de dar un último vistazo a la pequeña bebe y salir de la habitación en la cual había permanecido al menos una hora y media sin darse cuenta.
Muchos ojos blancos se posaron en él al instante. Muchos de ellos tan cargados de negatividad que tuvo que apresurar el paso para llegar al pasillo final, no era correcto que un Hyūga del Souke se paseara como si nada en los pasillos de la mansión principal si no se le había requerido, que él fuera el candidato más fuerte a vencer intimidaba a los más jóvenes que simplemente le miraban con tal desprecio y sorna que llegaba a estrujarle las tripas, los murmullos y voces en el pasillo lo hicieron detenerse abruptamente, quizá sobre el entrenamiento del día anterior, pero aquellas palabras lo hicieron sorprenderse.
-es una verdadera lástima – la voz femenina fue difícil de reconocer, Neji desde la esquina esperaba a que quizá pudiera pasar desapercibido, odiaba encontrarse con ellos tan temprano y odiaba incluso más estar desperdiciando su tiempo, pero su curiosidad había podido más y su padre no se opuso en que conociera a la heredera.
-una niña como sucesora… – la voz de un anciano del consejo fue fácil de identificar, uno de los que se había opuesto a ser entrenado personalmente por su tío Hiashi, los murmullos siguieron y el apretó los puños.
-Hiashi no pudo tener peor suerte-
-si ese chico no fuera del Souke… -
Frunció el ceño ante la mención de su posición, ¿si no fuera digno? ¿Eso iban a decir? Como le molestaban los ancianos y los jóvenes de la primera casa, como si fuesen mejores que él solo por nacer rodeados de privilegios. si, justo así sería su protegida algún día… frunció las cejas de tan solo imaginarlo, incluso riéndose de él, no importaba que tan adorable se viera ahora, ella crecería y sería una Hyūga en toda la extensión de su apellido.
Que irritante.
Miro sus pies, consciente de que de nuevo empezaba a tomar ideas que no debían ser siquiera pensadas bajo ningún aspecto. Los murmullos se callaron al instante en el cual su padre hizo acto de presencia en los pasillos de la mansión, lo supo por las pisadas tranquilas y por la respiración entrecortada de algún viejo que había estado murmurando, se preguntó qué haría ahí, no era como si fuese un crimen, pero incluso él, que era el protector de su propio hermano no solía pasearse por propia voluntad por la primera casa, su presencia ahí de por si ponía a la defensiva al mismo consejo, pues no solo era el hermano gemelo del patriarca del clan, sino que también su protector y que ellos estuvieran soltando sus lenguas venenosas y ser probablemente escuchados no les traería nada bueno.
Decidió retomar su camino, indiferente a las palabras de los habitantes mayores que rondaban por ahí como si fueran zopilotes, otra cosa que odiar de los "respetables ancianos del consejo" eran las suavizantes miradas que recibía cuando su padre estaba presente, algo que su abuelo no hacía, él le miraba mal a cualquier momento, era como una roca que jamás movería del lugar, incluso llego a pensar que a su abuelo no le agradaba verlo, hasta ahora no había tenido la fuerza para preguntarle a su padre porque se empeñaban en reducirlo a nada con una mirada, ¿tanto era el odio entre las ramas?.
Se dirigió al dojo, ahí las hojas secas eran barridas por algunas mujeres del Souke. Las huellas de su entrenamiento pasado ya se habían borrado por una capa de tierra y hojas, como si nunca hubiera estado ahí, ¿así seria siempre? Por muy fuerte que se volviera, el mundo lo seguiría viendo igual… ¿sería olvidado e ignorado como aquellas pisadas? ahora con una niña como heredera…
¿Qué pasaría ahora? ¿Habría cambiado algo referente a su plan original?
Claro que no. pero de algún modo se sentía diferente… es una niña… solo por ser una niña la estaba subestimando, todos lo hacían… por esa misma razón ahora suponía un peligro para la primera rama, ¿sería eso?... no le desagradaba la idea de ser más fuerte que el futuro líder, pero era una niña… no era lo mismo, o ¿sí?...
-Neji-san – pego un brinco, fue tal que incluso hikari se sorprendió, no era normal verlo distraído a tal grado de pillarle con la guardia baja, avergonzado inclino la cabeza en señal de respeto ante la matriarca del clan Hyūga
-Hikari-sama –
-quisiera hablar contigo un momento… - la mujer sonrió tenuemente casi como si fuera un fantasma, quizá esa había sido la razón de haber saltado de la impresión. El asintió no muy convencido, no era que le desagradara la matriarca del clan Hyūga, podría decirse que era la única además de Ko que no solían mirarle de forma prepotente. La siguió atreves de los largos pasillos de la mansión, caminaron hasta un punto final que identificó como su dormitorio aquella noche cuando vio la luz encendida, la mujer deslizo la puerta de papel invitándole a entrar, ya ahí dentro pudo reconocer la pequeña cuna donde dormitaba la sucesora.
-ya sé que debió parecerte raro – susurro al sonreírle, sus ojos blancos brillaban con alegría, esos eran los ojos de una madre, como la suya, cuando solía abrazarlo mientras susurraba que aún era un niño, aunque él no quisiera serlo.
-no se preocupe hikari-sama – dijo sin llegar a levantar mucho la voz, no quería escuchar llanto innecesario, eso era algo que si lograba ponerlo en un plan bastante malo, en alguna ocasión escucho a alguna niña del clan decir que él daba miedo, porque siempre estaba leyendo algún pergamino y no sonreía, siempre entrenaba así que verlo solo era tan normal como escuchar que era un apestado presumido, para él no tenía nada fuera de lo normal estar solo, al contrario de tener un amigo, consideraba que un amigo solo era una persona que hacia perder tu valioso tiempo. Aunque quizá también era una excusa para no decir que nadie quería hablarle, fue por ello, que decidió que no le importaría nada relacionado con ello.
-¿ya la viste cierto?, es muy pequeña… - hikari se acercó a la cuna y puso una manta delgada sobre la pequeña
-hmn… - asintió sin entender realmente lo que la mujer quería
-la protegerás ¿verdad? – La mujer sonrió –yo sé que si… - susurro de nueva cuenta
-es mi deber como… - su minúsculo discurso sobre su deber fue cortado por una cálida caricia en su mejilla, aquello logro estremecerlo, nadie además de su madre solían tocarlo, era como si el mundo pensara que era un tipo de animal salvaje que iría y lanzaría un zarpazo en modo de defensa. Se sonrojo un poco, quiso decir que era el caluroso clima del verano, y que no estaba acostumbrado a que nadie lo mirara de forma vergonzosamente cálida.
-no – susurro de nuevo –no quiero que sea tu deber – eso lo desconcertó –quiero que la cuides por voluntad propia, yo sé que puede ser algo egoísta y que eso podría ponerte en situaciones peligrosas cuando intentes protegerla, es una petición que cualquier madre haría, incluso aunque suene terrible pidiéndotelo a ti, nadie va obligare si no quieres, yo lo entenderé–
-…. Hmn… - ¿Qué podría decirle?, si su calidez le hacía sentir como si todo estuviera bien, como si fuera su elección, desgraciadamente no podía engañarse, un Souke nunca tenia elección… bajo la mirada, Hikari le animo a acercarse un poco más al borde de la cuna.
-su nombre es Hinata – miro el cunero, la niña ahora tenía nombre, pero aunque su nombre sonara cálido… debía recordar quien era, quien sería en un futuro no tan lejano y lo que ella significaría para todos, incluyéndolo por mucho que quisiera negarlo.
Ella no será diferente a los demás…
-¿quieres cargarla? –ante su pregunta sin respuesta fue sorprendido de que le dejara cargar a su futura líder, intento no exclamar algo parecido a la incomodidad que sentía en esos momentos, pues algún día la niña odiosa le reclamaría cualquier tontería posible, no estaba muy seguro de aguantar a una versión femenina de su tío, por muy heredera que fuera.
La bebe abrió sus ojos y el trago cuando frunció su pequeña boquita en lo que parecía un indicio de echarse a llorar, abrumado por la posibilidad intento darle sutiles golpecitos en el pecho para que volviera a dormir, la bebe estiro sus manitas y emitió un ruidito gracioso, la incomodidad paso a ser una extraña ternura que apretujo su estómago de forma inusual, fue solo un instante en que aquellos ojos llenos de luz le miraron intensamente para luego cerrarse en busca de su descanso, era como un pequeño conejo ahora que la miraba de cerca, aunque pensar que la matriarca del clan sería un conejo estaba para que su tío le diera una mirada de muerte.
-parece que le agradas – Neji miro a su tía, entendiendo porque le pedía aquello, en cierto modo lo comprendía y debía aceptarlo, fuera su deber o no Hinata aún no era un peligro que fuera a doblegarlo, mientras ella se preparara para su futuro el sostendría su mano, el cuidaría de ella como se suponía que seria, porque si el destino ya estaba escrito entonces ese era cuidar de ella con o sin promesa.
-Hinata… yo velare por ti, el resto de mi vida – y como si la bebe lo hubiera escuchado se removió apretado uno de sus dedos en su pequeñas manitas antes de volver dormitar. Hikari sonrió un poco susurrando un gracias al aire.
Neji en cambio la miro en silencio un poco más, imaginado que hubiera pasado si ella no hubiese sido una niña, ¿sería eso algo de qué preocuparse? No lo sabía, pero por ahora todo estaba bien…
¿Cierto? Hinata-sama…
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Nota de la autora; me alegra saber que les gusto la introducción a la historia, aunque el cap. no está muy alejado de los hechos, tengo que decir que es importante que Neji haya visto a Hinata ahora, y dado que nunca conocimos a la mama de Neji (asumo que murió en el labor de parto) pues aquí no, su madre digamos es un tema importante en su vida, aunque no aparezca en el anime, al igual que su padre, pues es una de las razones por las que Neji cambio mucho, pero muchooo de como era antes. Neji es mi personaje favorito de naruto, debo admitirlo, además es tan complejo. Uff, es decir, tiene muchas facetas que kishimoto no exploro a fondo, ya que él puede ser risueño, despreocupado, bondadoso, protector (suspiro) es decir, el no era una mala persona cuando intento dañar a Hinata, ya que sus fuertes sentimientos y el hecho de que se escondiera bajo la manta de un chico soberbio fue la única vía de escape… ahh… ya estoy recitando una biblia, en fin. Quiero ajustarme a como era el verdadero Neji. (Espero lograrlo) ya que los primeros capítulos como ven serán por parte de Neji, hasta que Hinata sea mayorcita. También lamento que el cap. sea cortito pero he andado ocupada y recién me lesione la rodilla, una mala noticia para mí porque fui a dar al hospital, (se me disloco el hueso) pero ahora ya estoy en mi casita, descansando con dolor pero descansando jejeje
Ojala resulte interesante de seguir leyendo, así como agradezco a cada personita hermosa que me deja un comentario, muy graciosos y lindos por cierto, como me dan ánimos, (las adoro, en especial a esther82 que siempre me deja un comentario en mi otra historia, gracias nena). Espero con ansias sus comentarios referente a lo que piensan, acepto criticas reconstructivas, una plegaria para que pueda tener inspiración de sobra, y mucho amor para esta pareja 👍^_^👍
Nos vemos la próxima semana. Ojala que me alcance el tiempo y me sirva el pinshi internet con el que he estado rabiando.
Dejen review y actualizare más rápido (Salí sobornadora jajaja)
Besitos hasta luego bye. ^_~
