Capitulo 2
George abrió la puerta del baño de las chicas y oyó el llanto aun más fuerte, fuera quien fuera estaba allí dentro.
El baño estaba destrozado. Había agua por todas partes, los grifos estaban rotos y no para de salir agua inundando los lavabos y cayendo el agua al suelo llenándolo de charcos.
Al mirar al suelo se dio cuenta de que había charcos de sangre y según miraba veía cada vez más y guiaban al fondo del baño de donde provenía el llanto. Empezó a seguir el rastro hasta el final del baño donde se encontró una chica sentada en el suelo con las manos llenas de sangre apretándose el estomago, la miro a la cara y la vio llena de manchas de sangre y con lagrimas en los ojos.
- ehhh... ¿Estás bien?- pregunto George mientras se acercaba a la chica.
La chica al oír la voz se sobresalto y miro a George, e intento secarse los ojos.
-pues no sé, dímelo tu, estoy herida ¿tú qué crees?- dijo la chica con ironía.
- solo quería ayudar...-dijo George pero fue interrumpido por la chica.
-¿y te he pedido ayuda?- pregunto la chica mientras intentaba colocarse.
Al moverse la chica para apoyarse mejor en la pared George descubrió la corbata de la chica y vio que era de Slytherin y se enfureció.
-¿Eres de Slytherin? ¿Entonces para que te iba ayudar? sería un idiota si te ayudara, sois los culpables de todo lo que ha pasado- dijo con odio.
- pues muy bien, haz lo que quieras, pero deberías agradecerme el haberte salvado la vida antes Weasley- dijo la chica con el rostro cada vez mas blanco.
-eso es mentira, yo no te he visto en mi vida-dijo George
-Ohh, claro que si, ahora los Griffindor son mentirosos- decía la chica intentando colocarse- antes al lado de la biblioteca te he salvado de unos mortifagos, además por tu culpa estoy así- dijo la chica con gesto de dolor apretándose el estomago.
George se quedo pensando en que le debía de estar confundiendo, él durante la guerra no había estado por donde la biblioteca, pero recordó que él se había separado de Fred y su hermano si se dirigió hacia biblioteca, además cerca de ese lugar se encontró el cuerpo de Fred.
-"ese no era yo"- pensó George, miro a la chica- ¿estabas con Fred antes de que muriera?- pregunto a la chica mientras la agarraba y la levantaba.
-¿qué? ¿Está muerto? ¿Entonces tu eres George?- pregunto la chica confundida.
-responde- dijo George harto de que no le respondiera, empujo a la chica contra la pared y se acerco a su cara.
La chica cerró los ojos por el impacto, tenía que salir de allí cada vez estaba más débil. George vio como la cara de la chica se ponía cada vez más blanca pero no le importo, ahora lo único que le importaba era saber quien había matado a Fred.
- responde - dijo George golpeando con el puño la pared junto a la cara de la chica, ella cerró los ojos por miedo, cuando los volvió abrir vio la cara del chico milímetros del suyo.
-suéltame, me haces daño, no sé lo que paso, lo último que se es que le vi irse corriendo después de que le salvara, suéltame- grito la chica le quedaban ya pocas fuerzas- suéltame por favor- susurro la chica.
George soltó a la chica que tras empujarle para apartarle de ella salió corriendo.
- espera- dijo George y se quedo mirando el reguero de sangre que estaba dejando la chica a su paso.
Se quedo un rato pensando, no sabía qué hacer-"ella salvo la vida de Fred de esos mortifagos" pensaba dándole vueltas a la cabeza "tengo que ayudarla por Fred "- pensó y salió corriendo del baño siguiendo a la chica, era fácil saber el camino solo tenía que seguir la sangre.
George corrió por el pasillo siguiendo la sangre cuando de repente se oyó un golpe como de algo cayendo al suelo y supo que algo había pasado, corrió hacia el sonido y dio directo a una escaleras, al final de las escaleras pudo distinguir a la chica tirada en el suelo inconsciente y supo que ese había sido el ruido que había oído, la chica se había caído por la escaleras.
Bajo las escaleras rápido y se dirigió hacia donde estaba la chica, al mirarla vio que no paraba de sangrar del estomago.
Cogió a la chica en brazos, la miro a la cara y vio que aunque la cara estuviera manchada de sangre y de polvo la chica era hermosa pero descarto ese pensamiento al instante. En silencio se dirigió al gran comedor con la chica en brazos.
