Capitulo 5

Al día siguiente el gran comedor estaba en silencio todo el mundo se había despertado y ahora estaban desayunando.


En el despacho de McGonnagall:

Minerva estaba en lo que quedaba de su despacho esperando a que viniera la enfermera, cuando de repente se abrió la puerta.

-¿McGonnagall me querías ver?-pregunto la enfermera al instante de cerrar la puerta.

-si, quería saber el estado de Melinda-dijo la directora mientras que con un gesto le indicaba que se sentara.

-pues, el estado de ella no mejora más bien empeora por momentos, ayer encontré una poción que podría servir pero tarda 5 meses en prepararse-dijo la enfermera.

-¿entonces?-pregunto McGonnagall seria al pensar que la poción iba a tardar tanto entonces la chica en el estado en el que estaba no iba a durar tanto tiempo.

-le daré una poción para parar el avance del veneno y para que pare de sangrar la herida, espero que con eso puedo aguantar el tiempo suficiente para poder darle la otra poción -dijo la enfermera

-muy bien entonces está todo arreglado-dijo Minerva sentándose en la silla de su despacho.

-si, aunque...-empezó a decir pero fue interrumpida por el ruido de la puerta abrirse.

Por la puerta entraron tres hombres vestidos de negro.

-con permiso, hola Minerva necesitamos hablar con usted de una alumna suya, ehmm Melinda Storm-dijo uno de los hombres mirando una ficha después de hablar guardo la ficha.

-de acuerdo, hablen-dijo McGonnagall muy seria.

-es una conversación privada-dijo uno de ellos mirando a la enfermera y ella se dio cuenta.

-bueno yo me voy que tengo mucho trabajo por delante-dijo la enfermera mirando a McGonnagall esta asintió con la cabeza y la enfermera se fue.

-muy bien, siéntense y díganme que es lo que quieren-dijo Minerva a la vez que con la mano les indicaba las silla que estaban delante de su escritorio para que se sentaran.

-umm, venimos desde el ministerio mandados por el mismísimo Ministro para llevarnos a Melinda Storm a Azkaban-dijo el que parecía más mayor que fue el que se sentó antes.

-¿porque?-pregunto McGonnagall confundida, sabía que desde el minuto numero uno después de la guerra el ministro había mandado a coger a todos los mortifagos.-ella no es mortifaga.

-su familia es una de las que seguían a Voldemort y ella aunque no lleve la marca es uno de sus seguidores, asique dinos donde la podemos encontrar, sabemos que está aquí con Hogwarts-dijo el del medio muy serio.

-eso va a ser imposible, ella está muy grave y está en la enfermería hospitalizada -dijo McGonnagall mirandolos, el mayor miro al chico que estaba al lado de la ventana y le hizo un gesto con la cabeza y el chico asintió y desapareció.

-el ministro será informado de inmediato sobre ese asunto, él sabrá que hacer-dijo el hombre mayor.

Esperaron 5 minutos y el chico volvió a aparecer se acercó al hombre mayor y le susurro algo al oído y después volvió a su posición al lado de la ventana.

-muy bien, él ministro nos acaba de ordenar que nos llevemos a la chica a San Mungo y allí se le pondrá 2 aurores que la custodiaran durante las 24 horas hasta que salga de allí después será llevada a Azkaban -dijo el hombre mayor.

-pero...-empezó McGonnagall pero fue interrumpido por el otro auror.

-nada de peros, se acatara las ordenes del Ministro, además la chica es mayor de edad, por lo tanto usted no puede objetar nada-dijo el auror levantándose al igual que su compañero.

-de acuerdo-dijo enfadada mirando a los tres hombres, estos asintieron y se fueron.

Minerva se quedo pensando en que es lo que iba hacer.