El odio es la venganza de un cobarde intimidado.-George Bernard Shaw

Trastorno...

Lincoln se encontraba en su habitación, tenia una sensación de miedo e ira de tan solo pensar en lo que iba hacer, al fin había podido abrazar a su madre, demostrándoles que de verdad los amaba y apreciaba por todo lo que habían echo por el, cuidarlo, protegerlo, enseñarle y sobre todo darle amor.

Enfrente de el, en su cama se encontraba una maleta abierta con ropa por lo menos para dos semanas, pero también incluía otro tipo de cosas tales como una laptop con accesorios, unos libros de lectura sobre "como tener paz con uno mismo", uno de ellos llamado "como aprender ha amar" y el otro "¿valoras lo que tienes?" Y por ultimo un pequeño peluche de conejo de color blanco, algo sucio.

Eran aproximadamente las 22:07 horas, Lincoln sabia que mañana a las 11:00 era su vuelo, y en su mente simplemente no podía dejar de pensar en un plan para evitar a cualquier costo tomar ese vuelo y encontrarse con su peor pesadilla, su familia, de todos modos, ¿qué no era el chico con un plan para todo?.

Pensó desde extraviar el boleto, pasando por fingir algún tipo de ataque, -(había desarrollado asma y otros trastornos.), lastimarse aventándose de las escaleras, para terminar en algo que simplemente no podía fallar, "EL SUICIDIO"

Una vez acostado en su cama, empezó preguntándose cosas que desde ese día simplemente había ignorado, pero en un su interior, en lo mas oscuro de su subconsciente quería que la respuesta fuera "si", a todas esas preguntas, ¿me quieren?, ¿me extrañan?, ¿se arrepienten?, ¿se merecen mi perdón?, ¿quiero volver?, ¿los extraño?.

Pasados unos minutos y bastante cansado de usar su cerebro, empezó a sentir mareo y nauseas, tenia que volver al baño por sus medicamentos, pero no se podía mover, algo se lo impedía, de un momento a otro salieron un par de manos por cada brazo que tenia agarrándolo de las muñecas y evitando que pudiera hacer algún movimiento brusco para poder liberarse, en ese momento la puerta de su habitación se abrió revelando a un hombre alto, sumamente fornido y totalmente oscuro, el cual se podía comparar con el de su sombra.

Este "hombre" empezó a babear como un perro tan solo unos segundos después de ver a Lincoln en esa posición, -(tan indefenso, tan lindo, ¡TAN PENETRABLE!...),- menciono aquel hombre mientras parecía desesperado por desabrocharse los pantalones lo mas rápido que pudiera mientras un bulto se empezaba a formar en su entrepierna.

-Mamá...Papá, ¿Dónde están?. Sálvenme.-(susurro el peliblanco, mientras lagrimas empezaban a salir de su rostro, y su habitación se transformaba en un lugar que no quería recordar, un almacén gigantesco y oscuro, lo suficientemente alejado para que nadie pudiera oírlo gritar y suplicar, suplicar a sus hermanas, padres, amigos, a Bun-Bun, quien sea que lo pudiera sacar de ese lugar, el lugar donde perdió su inocencia).

Lincoln estuvo a punto de gritar cuando de pronto otro par de manos salieron del costado de sus mejillas y le cubrieron la boca, para posteriormente, un par de cuerdas por pierna salían para levantarlas y abrirlas en posición de "v", Lincoln empezó a llorar y a gemir cada vez mas rápido y frenéticamente, mientras veía a aquel hombre ya con los pantalones abajo mostrando su miembro totalmente erecto.

-Dicen que se siente mejor la segunda vez, no sabes cuanto extrañe tu pequeño culito tan apretado y húmedo.-(menciono mientras se lamia los labios y dejaba caer saliva al suelo.)

Nuevamente el escenario volvió a cambiar, ahora las paredes se derrumbaban, mientras veía a todas sus hermanas burlándose de el, mientras se masturbaban en el acto, de la nada Lincoln volvió a tener 11 años, un simple niño del que se aprovechaban de el, volteo a ver a sus hermanas, cada una de ella realizando el acto que se encontraban haciendo ese día, el día de mi cumpleaños, el día en el que me olvidaron.

Lo peor de todo fue tener que verlo por segunda vez, en especial lo que Clyde se le encontraba haciendo a Lori, aunque fuera un niño de 11 años, no se necesitaba ser un genio para saber lo que estaban haciendo, sexo, simplemente sexo.-(recordó Lincoln, quien fue sacado de sus pensamientos por la sensación de aquel hombre que agarro sus caderas listo para entrar nuevamente en el.)

Lincoln quedo nuevamente paralizado, era exactamente igual que aquella vez, solo que esta vez siendo visto por todos los que una alguna vez quiso y estaría dispuesto a morir.

Solo vio como ese hombre tomo impulso, listo para entrar, cuando...

-¡No!..¡no mas!, por favor, seré un niño bueno.-(Lincoln menciono llorando sobre su cama, en posición fetal, presionando su trasero mientras se balanceaba de un lado al otro).

-¡Lincoln!. -(su madre entro gritando a la habitación mientras se acercaba a el).

La madre de Lincoln puso sus manos sobre el rostro de su hijo mientras intentaba hacerlo reaccionar, al principio con palabras suaves, pasando a gritos, para terminar en darle una bofetada a su hijo.

Lincoln reacciono con el ultimo acto que realizo su madre sobre el, miro fijamente a su madre, quien tenia un cara de angustia y preocupación, para luego colocar su mirada en su entrepierna, mas concretamente en sus pantalones manchados con orina y que empezaban ha apestar la habitación.

-Ma...mamá, el...el estaba aquí, en la casa, en mi habitación, lo iba a volver a hacer...el...el iba a...-(Lincoln fue interrumpido por un beso en la frente y un abrazo por parte de su madre, antes de que pudiera terminar la frase).

-Lincoln, hijo...no hay nadie en la casa, solo somos tu y yo, tu padre ya se fue al trabajo son las 7:00 de la mañana.

Lincoln no presto nada de atención a lo que su madre le decía, aun se encontraba algo aturdido por aquel ataque de "alucinaciones" que llevaba consigo desde los 12 años, pero normalmente solo eran simples, como imaginarse solo, ver alguna de sus hermanas, o pensar que se encontraba en aquella habitación del orfanato donde las monjas lo obligaban a estar por ser agresivo.

-Sabes, que el ya no puede hacerte daño, el se encuentra muy muy lejos de aquí, ya no eres un niño como en ese entonces, ya tienes 16 años, ahora eres un hombre grande, fuerte, valiente y sobre todo eres mi bebe, al que siempre protegeré y estaré dispuesta a darlo todo para que este seguro.

Porque siempre tiene que ser tan amable y comprensiva, ¿por lastima?, no, ella de verdad me quiere por lo que soy, no la merezco, ella se merece a un niño que no le haga preocuparse y levantarse cuando sufra uno de sus estúpidos ataques.-(pensó el joven peliblanco mientras con sus manos comenzaba a jalarse el cabello de la cabeza con muchas fuerza y comenzaba a soltar lagrimas.)

-¿Por qué?...¿por qué siempre eres tan amable conmigo?, no soy mas que un...un...¡ESTUPIDO MARICON DE MIERDA!,-(el peliblanco grito reprimiendo lo que sentía como cuando un niño no recibe lo que quiso y desea gritar pero por la pena mantiene su boca cerrada, solo lastimando aun mas su garganta por tratar de liberar todo lo que sentía, tomo su madre de los hombros y agacho la cabeza para no tener que mirarla a los ojos.)

En ese momento Lincoln mira a su madre a los ojos, esperando una respuesta, su madre le da una cachetada con mucha fuerza, mas de la que el podría creer que tuviera. Por algunos segundos la habitación se llena con silencio tan profundo y emotivo que nadie se atrevería a irrumpirlo.

-Eres un tonto Lincoln, de verdad que lo eres...-(su madre empieza a llorar mientras trata de cubrirse la cara y empieza a gemir con mucho dolor entre sollozos.)

-Ma...mamá, yo...yo de verdad, lo...lo...lo siento...-(Lincoln menciono, recobrando algo de control, disipando algo del miedo que se había apoderado de el.)

-Es solo que yo...yo no tome mis medicamentos antes de dormir, de verdad lo siento mamá, no...no volverá a suceder...

-Aun no lo entiende, ¿verdad?, Lincoln, no entiendes que no nos das lastima, que no te adoptamos por el simple echo de sentirnos como buenos samaritanos, para ganarnos la entrada al cielo, te adoptamos porque en ti vimos lo que en 12 años de matrimonio nunca sucedió, un lindo niño que se preocupa siempre por poner a los demás ante que el, por tratar de ser que los demás sean felices, aunque pare el signifique perder una parte de su felicidad.

-Lincoln, nosotros te adoptamos porque vimos en ti una gran persona, un gran ser humano, un buen hermano y sobre todo un buen hijo, alguien amable y comprensible y sobre todo dispuesto a dar todo su amor...acaso crees que no nos dábamos cuenta de lo que hacías durante estos 5 años, esos pequeños detalles que hacías para que nosotros fuéramos mas felices.

-No creerás que soy lo bastante estúpida, para no notar que los pendientes que quería para mi cumpleaños y tu padre no pudo comprar aparecieron por arte de magia en mi joyero ¿verdad?, o que me dices cuando tu padre se queda dormido tratando de terminar los reportes y amanecía solo faltando unas cuantas palabras, a esto es lo que nos referimos Lincoln, esta es tu forma de demostrarnos tu amor "sin que nos demos cuenta".

Era verdad, Lincoln siempre estuvo agradecido por todo lo que hacían por el, por demostrarle como se supone que debe de ser una familia, por darle todo lo que su familia siempre le negó, en estos momentos siempre recuerda las cosas que su "familia real" le dio, ropa, su cama, nada mas...,sus comics, su computadora, sus juguetes, sus videojuegos, todo eso y mucho mas el se lo gano, se lo compro ya sea trabajando como asistente de humillaciones para Luan en algunas de sus fiestas infantiles o haciendo los deberes que sus hermanas tenían que hacer, al menos haciendo eso se ganaba unos 15 o 20 dólares, dependiendo del humor de sus hermanas, era lo suficiente para poder comprarse un "flip" y un comic usado de "Ace savy".

-Clyde, maldito negro de mierda, siempre te tuve envidia, lo tenias todo y sin esfuerzo, tenias los juegos y comics de "Ace savy" antes de que salieran al mercado, y cuando te lo pedía prestado, decías que si lo prestabas tus padres, te dejarían de comprar tus estúpidas cosas, yo siempre te deje usar mis cosas por que éramos amigos, o al menos eso yo pensaba, siempre fuiste un bastardo en el cuerpo de un niño, recordaba como sus padres, "malditos homosexuales de mierda, con un hijo hecho de mierda, acaso que no pudieron escoger un mejor hijo, quizás uno que no fuera a acostarse con su hermana de 17 años".-(pensó el peliblanco mientras un puño se formaba en cada una de sus manos y su rostro dejaba de llorar para mostrar ira).

-Lincoln, hijo, ¿estas bien?...

-Yo, mamá, lo siento, tienen razón, solo es miedo, tengo miedo, no de volver a verlas, si no a que vuelva a pasar..., bueno. tu sabes bien lo que paso.-(Lincoln nuevamente aprieta su trasero, volviendo a recordar aquel asqueroso momento, pero esta vez no era miedo lo que sentía, esta vez era odio).

Lincoln abraza a su madre tratando de consolarla, después de todo era la primera vez que sufría de un ataque de alucinación tan fuerte como ese, al menos lo suficientemente real para hacer que un adolescente de 16 años se orinara del miedo.

-Mamá, yo no soy valiente, ni siquiera se si puedo llegar a considerarme una imitación de hombre, desde de los 12 años dependo de las pastillas y de poder dormir antes de que pase su efecto, solo doy pena y asco, nunca podre ver lo que pude llegar a ser. Pero si puedo llegar a cambiar lo que soy ahora, lo que siento, y sentirme mas aliviado.

-Lincoln.- (fue lo último que menciono su madre después de oír a su único hijo hablar.)

10:15 AM

Lincoln se encontraba en los asientos traseros de un auto junto con su padre de camino al aeropuerto de la ciudad de "León"-Guanajuato, México, para tomar un vuelo directo a "Royal Woods"-Michigan, Estados Unidos.

-La ultima vez que vi este camino me dirigía ha mi nueva vida, se podría decir que a "un nuevo comienzo", que empezó 11 años tarde, -(pensó el joven peliblanco mientras recordaba una de las mas grandes preguntas que se había echo en ese entonces, ¿Cómo será mi nueva casa?, ¿me gustara?, ¿tendré nuevos hermanos?, eran preguntas bastante inocentes considerando por lo que había pasado).

10:30 AM

-¿sabes por que tu madre no quiso venir?, pensé que ella quería estar contigo hasta el ultimo momento. -(menciono el señor ortega).

-No, no lo se, a mi también me sorprendió.

Lincoln tenia miedo a que su madre, a la cual amaba, ahora lo viera como un loco que soñaba que lo violaban, "si bastante normal para un chico de su edad".

Faltaban alrededor de 20 minutos para llegar al aeropuerto, eso de que no había trafico podía considerarse un golpe de suerte, bueno, dependiendo en que situación te encontraras. Lincoln ya un poco cansado por el viaje decide escuchar un poco de música, para pasar el rato, desde bandas conocidas como "Metallica" o "Black sabbath", pasando por algunas no tanto como lo serian "Deftones" o "Soundgarden", para al final detenerse en su canción favorita "Hallowed be thy name" de "Iron maiden", esa canción aunque no era precisamente la mas adecuada para relajarse, siempre le gustaba escucharla, siempre le gusto pensar que la persona de la que se habla en la canción era el.

10:50

Lincoln sintió sus piernas temblar en cuanto se puso de pie fuera del auto y volvió a ver el aeropuerto, de verdad que le traía mucha felicidad y preocupación volver a verlo, camino junto con su padre y su madre hasta la entrada, durante esos pequeños instantes, pensó por que su madre no le había dicho a su padre sobre el "accidente" de esta mañana, era cierto que el señor Ortega siempre estimo mucho Lincoln y que estaba en contra de que volviera por una semana con su familia, de todos modos, el ya sabia bien lo que se sentía ser abandonado.

El vuelo de Lincoln estaba a minutos de despegar, ya se encontraban trasbordando a los pasajeros y se podía escuchar por el megáfono una voz que decía "atención pasajeros del vuelo 23558 con destino a Royal Woods, favor de transbordar en la sala 4".

-Bueno, supongo que nos vemos en una semana...¿no?.

-Claro que si hijo, recuerda que para cualquier cosa tu madre y yo estaremos aquí, solo tienes que llamarnos, tampoco se te olvide llamarnos por lo menos una vez por dia.-(menciono el señor Ortega aun indeciso si esto era una buena idea).

Abraza a su padre y con los ojos un poco llorosos se dan palmadas en la espalda para luego decirse unas palabras.

-Nos vemos "alvino".-(menciono el señor Ortega).

-Hasta luego "anciano".-(menciono Lincoln).

Así dándole la espalda a su padre mientras la puerta del túnel que separa al aeropuerto del avión se cerraba.

-Te quiero hijo...se fuerte-(el señor Ortega empieza a llorar mientras mucha gente se le queda viendo mientras susurra.)

N/A

Espero que les allá gustado este capitulo de "un nuevo comienzo", este episodio lo hice un poco mas largo y un poco mas fuerte en cuanto a lo que vivió nuestro peliblanco, espero ansioso sus comentarios. A si me gustaría saber si quieren que continúe con "una dudosa procedencia" o suba otro fanfic en el que he estado trabajando, sin nada mas que decir me despido y gracias por darse una vuelta, nos leemos, chau.