Capitulo 16
A la mañana siguiente Molly se levanto temprano como costumbre preparo el desayuno y puso a calentar las pociones que se le tenían que dar a Mel, cuando puso a calentar en calderos las pociones se sentó en la mesa a desayunar, había preparado el desayuno a su marido y a su hijo Percy ya que eran los siguientes en levantarse. A los pocos minutos apareció por la puerta su hijo Percy.
-Buenos días, hijo-saludo Molly cuando su hijo se sentó en la silla de enfrente de ella.
-Buenos días-dijo el después de tomar un buen sorbo de café.
-¿Donde está tu padre?-pregunto ella extrañada ya que su marido solían levantarse antes que su hijo.
-le ha llegado una carta del ministro, ahora viene-dijo él mientras cogía una tostada.
A los pocos minutos apareció Arthur por la puerta de la cocina con cara de preocupación, se sentó al lado de su mujer le dio un beso en la mejilla y se dispuso a desayunar, mientras pensaba en lo que había leído, noto que su mujer no para de mirarle.
-¿Que pasa?-pregunto ella cansada de esperar a que su marido le dijera algo, aunque hubieran pasado solo unos tres segundos.
-el ministro nos quiere ver, para hablarnos de un asunto muy serio-dijo el directo y muy serio.
-¿cuándo? ¿Por qué?-pregunto ella confundida.
-en media hora y no sé porque-contesto el antes de meterse una tostada para que su mujer no le hiciera más preguntas.
-pero tengo que darle las pociones a Mel-dijo ella.
-pues busca otra persona para que se las dé, cariño-dijo el sonriendo la, mientras untaba una tostada con mermelada de manzana.
Molly miro hacia su hijo Percy, pero él le negó con la cabeza.
-no, yo me tengo que ir a trabajar-dijo eso y acto seguido se fue al ministerio.
-uf-bufo Molly mirando como su hijo se iba y miro a su marido pero él se encogió de hombros.
A los pocos minutos apareció George que desde lo que paso a su hermano no podía dormir bien y se levantaba temprano.
-hola-dijo cuando fue a la encimera para coger una taza luego se lo lleno de café y se sentó con sus padres.
-hola, hijo-saludo Molly sonriente sin apartar la mirada de el ya que había hallado la solución.
-George, tienes que darle las pociones a Mel ya que yo no puedo por que nos tenemos que ir al ministerio-dijo y tirando de su marido salió dirección al ministerio sin dejar replicar a su hijo.
George se quedo con las palabras en la boca, cuando se dio cuenta de que no tenia solución bufo molesto.
A la media hora cogió las pociones y se fue escaleras arriba hacia la habitación suya ya que la compartía con ella, aunque ayer durmiera en el salón por que le daba cosa dormir con ella. Cuando estuvo enfrente de la puerta de la habitación la abrió un poco vacilante ya que pensaba encontrarla en la cama, pero se sorprendió cuando la vio semidesnuda de pie enfrente del espejo para ver su herida.
-eh...lo siento-dijo el sin saber que hacer poniéndose cada vez mas rojo de vergüenza.
Ella sorprendida se dio la vuelta sin darse cuenta de que solo llevaba el sujetador en la parte de arriba.
El se quedo embobado mirándola y ella se quedo paralizada.
