Capitulo 17
-eh...lo siento-dijo el sin saber que hacer poniéndose cada vez mas rojo de vergüenza.
Ella sorprendida se dio la vuelta sin darse cuenta de que solo llevaba el sujetador en la parte de arriba.
El se quedo embobado mirándola y ella se quedo paralizada.
Cuando ella volvió en sí, cogió corriendo una bata que había en una silla de al lado suyo.
-¿pero qué haces aquí?-pregunto ella enfadada mientras se tapaba con la bata de cuadros que había cogido, vio que la bata tenia la inicial del nombre de George cosido en rojo.
-eh, venía a darte la poción, a darte este ungüento para la herida del estomago y la de la espalda-dijo sin dejar de mirarla.
Mel sintió que George se la comía con la mirada, pero luego descarto ese pensamiento con un gesto de cabeza.
-ahh, vale-dijo eso mientras se acercaba para coger las pociones, después las dejo en la mesita y se giro hacia esperando a que se vaya-¿te vas a quedar ahí?
-ahh, voy a traerte el desayuno así te dejo para que te eches los ungüentos-dicho eso se fue cerrando la puerta detrás suya.
Mel con un suspiro se sentó en la cama y miro hacia la puerta donde antes estaba George, y noto que se le había acelerado el corazón. ¿Pero que le pasaba? Queriendo olvidarse de lo que sentía cogió la poción de la mesita de noche y se lo tomo de un trago.
-que asco-soltó después de haberse tomado la poción y dejo el bote de la poción en la mesa, se quito la bata y antes de dejarla tuvo el impulso de oler la bata y lo hizo, cuando acerco la bata a su cara, olio el olor de George, se quedo un rato oliendo su aroma, cuando se dio cuenta de lo que había hecho tiro la bata en la cama y se giro hacia la mesita y se dispuso a echarse el ungüento en el estomago mientras pensaba ¿En estas pensando?¿estás loca?, cuando termino se dispuso a echárselo en la herida de la espalda, cuando se dio cuenta de que no veía, ni llegaba a la herida como para poder echarse el ungüento. De repente la puerta se abrió y Mel corrió a cubrirse otra vez.
-umm, te traigo el desayuno-dijo entrando a la habitación y dejando la bandeja con el desayuno en una esquina de la mesita -¿te has echado el ungüento?
-si-contesto ella cuando vio que el bote del ungüento estaba al lado del bote de la poción que estaba vacío, en cambio el del ungüento estaba por la mitad cuando debería estar vacío, noto que el también lo había visto-bueno en la espalda no.
-¿Por qué?-pregunto el mirándola y viendo que estaba nerviosa y pensó que era la chica más hermosa que había visto.
-no tengo por qué decírtelo-dijo ella refunfuñando.
-te lo tienes que echar ¿Por qué?-dijo y luego repitió la pregunta.
-por qué no puedo, no llego, ni tampoco puedo verlo ¿Vale?-dijo ella enfadada.
-ok, n te enfades, déjame a mi-dijo el cogiendo el ungüento, vio que ella se quedo sorprendida.
-¿Qué?-pregunto ella sin poder creérselo.
-que te tumbes y me dejes echártelo-dijo él un poco más alto.
-no-soltó ella mirándolo.
-¿Cómo? mira a mí me gusta tanto como a ti pero tienes que echártelo así que túmbate-dijo el serio.
-pues…-empezó ella intentando encontrar una salida
-nada, túmbate-dijo mientras suavemente la empujaba en la cama, ella se dio la vuelta para darle la espalda y noto que él se sentaba al lado suyo, cuando noto las manos de el tocando su espalda se estremeció.
-quieta-susurro él, el había notado como se había estremecido bajo sus manos y eso lo excito, pero concentrándose en su labor vio la herida y vio que no tenia buena pinta, pero no dijo nada y se dispuso a echarle en la herida el ungüento, mientras lo echaba noto que tenia la piel suave, Mel se volvió a estremecer y intento a apartarse pero George la sujeto, como siguió viendo que ella intentaba apartarse, harto se puso a horcajadas encima suyo y siguió echándole el ungüento.
-estate quieta-gruño él mientras la sujetaba.
Ella nerviosa volvió a removerse para quitarse de debajo de el, él cuando termino de echarle el ungüento vio que la herida se quedaba como tapada por una capa invisible. Ella volvió a moverse y sin querer le dio en su parte más sensible a George, el harto la dio la vuelta.
-pero que te pasa-gruño enfadado mientras la miraba.
-quiero que te quites-dijo ella viendo que él seguía a horcajadas encima de ella y se empezó a poner nerviosa.
-¿y si no quiero?-pregunto él con una sonrisa al notar como ella se ponía nerviosa y la cara se le ponía roja.
-quítate-gruño mientras se movía otra vez rozando otra vez esa parte.
-basta-gruño más alto mientras la cogía de los brazos y la elevaba hasta que tuvo la cara a unos centímetros de ella.
Se quedaron mirándose, el se acerco a ella un poco más.
-quítate asqueroso Weasley-dijo ella como un susurro sin dejar de mirarle.
El enfurecido acerco su cara al de ella y la beso furioso, ella se soltó un brazo y le dio una bofetada.
-quítate de encima, maldito Weasley-grito ella, pero el volvió a cogerle el brazo y la empujo otra vez la cama y le puso los brazos por encima de la cabeza.
El se la quedo mirándola y la vio muy hermosa, con el rostro rojo y los ojos echando chispas de furia, sin poder resistirse bajo la cabeza hasta la de ella y la volvió a besar solo que esta vez fue más tierno.
Mel intento soltarse cuando vio que la volvía a besar, pero poco a poco su cuerpo empezó a corresponder, ya que le gustaban los besos.
George noto como ella le empezó a corresponder y empezó a besarla más apasionadamente, la soltó las manos, una se la puso en la cara mientras le acariciaba la mejilla y la otra en la cadera. Mel cuando noto que tenía las manos sueltas las movió hasta la espalda de él y empezó a acariciarla. Poco a poco el beso se volvía más apasionado.
Cada vez querían más.
