Capitulo 20

-no me toques, sabes acabas de arruinar tu vida-dijo ella fría apartándose de él.

-pero….es por tu bien-dijo él.

-me da igual, yo solo te digo la verdad-dijo mirándolo y luego se fue por la puerta en dirección al jardín.


En el jardín:

Melinda acababa de salir de la madriguera y se dirigió hacia la parte de atrás del jardín, necesitaba pensar y estar fuera de esa casa.

-"como voy a salir de esta, no me puedo casar con el" pensaba mientras camina hacia una zona despejada donde se sentó en el césped.

Estaba tan metida en sus pensamientos que no vio aparecer al fantasma de Fred hasta que lo tuvo enfrente. Cuándo lo vio se asusto pero luego empezó a calmarse.

-¿Qué haces tú aquí?-pregunto ella mirando para los lados por si venia alguien.

-estoy aquí para hablar contigo-dijo el sentándose enfrente de ella.

-¿Qué quieres?-pregunto ella fría.

-jajjaja, conmigo ese tono no funciona-dijo el riéndose

Ella miro para otro lado, bufando molesta.

-sé quién eres y como eres, te vendrá bien esta familia-dijo el poniéndose un poco serio.

-tú no sabes nada de mi-dijo ella mirándolo.

-claro que se todo sobre ti, aquí se sabe todo de todo el mundo y sé que sufriste mucho durante tu vida pero con mi familia te puedes abrir, ellos te darán todo lo que te falto en tu vida: amor.

-yo no tengo corazón, además que poco quieres a tu familia como para que quieras que arruinen sus vidas por juntarse a mi-dijo ella mirando el cielo.

-sabes, te voy a decir algo que no debería pero, jajá, nunca cumplo las normas-dijo de forma travieso.

Ella no dijo nada solo lo miro.

-conozco a tu madre -dijo el

-claro que la conoces fue ella la que te mato-dijo seria.

-no me refiero a esa mujer, sino a tu verdadera madre, a la que te dio la vida-dijo el sonriendo.

Ella le miro sorprendida por lo que acababa de decir.

-no puede ser-susurro ella

-se que no te acuerdas mucho de ella pero ella siempre está ahí contigo y me dijo que tienes que despertar-dijo el mirándola mientras cogía una ramita de césped con la mano o por lo menos lo intentaba.

-de que hablas ¿Cómo que despertar?-pregunto ella confundida.

El sonrió y miro hacia atrás, ella miro en esa dirección y vio aparecer a una mujer muy hermosa.

-Hola, hija-dijo la mujer cuando estuvo a su altura.

Ella se quedo sin habla.

-pensé que no te dejaban venir-dijo Fred sonriendo.

-digamos que insistí mucho-dijo también sonriendo-pero no me dejan hablar contigo hija por lo tanto todo lo que voy hacer es que despiertes.

Dicho eso la mujer se acerco a ella y toco el corazón, de la mano de la mujer empezó a salir una luz brillante y Melinda se desmayo. A los pocos segundos la luz se apago y la mujer se agacho a donde estaba su hija.


Dentro de la Madriguera:

Estaban todos en el salón menos Molly que se fue a preparar la cena.

-Hay que confiar en Minerva si ha hecho esto es porque todo va a salir bien-dijo Arthur mientras todos estaban pensativos, después se fue hacia la cocina.

-creo que voy a dar una vuelta-dijo George dirigiéndose a la puerta para salir de la casa.


En el jardín:

-ahora hija, es la hora de descubrir la verdad y de despertar-susurro al oído de su hija y cuando se incorporo pudo distinguir que alguien se acercaba-me tengo que ir, dile al chico que se acerca que cuando mi hija se despierte le de esto-dijo mientras le daba un colgante y luego desapareció.

Fred se quedo mirando para ver quien se acercaba y al ver que era George sonrió.

-vaya, vaya, hermanito yo que pensaba que no te iba a volver a ver-dijo sonriendo cuando George se acerco a él.

George sonrió cuando vio a Fred, pero se asusto cuando vio Melinda tirada en el suelo.

-no te preocupes hermanito, ella está bien, esta por así decirlo teniendo un sueño muy revelador-dijo el mirando a Melinda y luego miro hacia atrás-umm, me llaman, me tengo que ir.

-pero si no hemos hablado-dijo George triste.

-lo siento hermanito, pero no puedo, otro día vendré, eso si quería decirte que aunque ahora no lo veas tomaste la mejor decisión con ella y….bueno ya lo descubrirás mas a delante, cuídala y dale esto cuando despierte-dijo dándole el collar, después se fue.

Cuando George se quedo solo se quedo mirando a Melinda y luego al collar, se quedo pensando en lo que le había dicho su hermano y en todo lo que había sucedido hoy, al rato empezó a notar que hacía frío y al ver que Mel no despertaba la cogió en brazos llevándosela hacia la Madriguera.