La madre.


Desde hacía un tiempo, quizá por la llegada del misterioso guerrero que anunció la llegada de los androides, Bulma no tenía pensamientos buenos. Siempre pensando en las posibilidades, el futuro y los malos presagios que parpadeaban en su mente por momentos. A veces se distraía muy fácil y dejaba de ver lo que tenía en el presente, que tampoco eran muchas cosas buenas tomando en cuenta el giro que había dado su vida.

Si dejaba de lado el presagio de la batalla con los androides, la científica pensaba en Goku y su estado de salud, imaginaba que Chichi estaría preocupada y esperaba que no enfermara de nervios por su hijo convertido en guerrero y su espeso inexplicablemente inconsciente; después pensaba en su familia, en su padre que se estaba esforzando en construir un refugio para ellos si las cosas salían mal y en su madre que seguía tan despreocupada como sólo ella, también estaba la corporación que desde que solo pensaba en un futuro apocalíptico no producía otra cosa que electrodomésticos, cápsulas y demás implementos que eran portátiles, de fácil recarga y duraderos y parecía prolongaban la vida de quien estuviera en una guerra y la gente no dejaba de criticar porque pensaban que la heredera se había vuelto loca sin saber que intentaba rescatar un poquito a la humanidad aún que significará perder grandes cifras de dinero. Por último pero por supuesto, bajo ninguna circunstancia, menos importante pensaba día a día en su hijo y el hombre que la había ayudado a concebir.

Pero de ambos varones tenía más atorado en el pensamiento al pequeño Trunk que al pedante de Vegeta porque él sólo le da dolores. Por qué quería que viviera una infancia feliz, colmada de cosas caras y cariño como ella vive y está acostumbrada. Por qué sin pensarlo alguna vez el bebé resultó ser lo mejor que existía en su vida y quería verlo crecer para saciar su curiosidad y saber en qué se convertiría. Por qué no quiere verlo batallar por su vida ni una sola vez y en su lugar quiere arroparlo, alimentarlo y mantenerlo pulcro. Por qué ningún mentado androide debe de tocarlo ni destruir el futuro porque es de él, desde el momento en que nació y nadie puede osar ponerlo en riesgo. Por qué es el hombre de su vida y ya se ha soñado caminando de su brazo no importa lo que sea, además de que tiene un deseo por que Trunks sea también un hombre en la vida de su padre y se hagan compañía. Sencillamente lo ama, lo anhela en su vida y espera lo mejor de y para él.
Quizá por ello no ha pensado demasiado en él y lo que sus amigos dicen. Algo acerca de cuidarlo mucho porque a su alrededor hay una bestia, feroz, calculadora e impredecible. Diría Yamcha por querer agradar y ganársela, que Trunks no necesita ningún padre y sería mejor que de una vez por todas corriera a Vegeta pero Bulma siente cosas extrañas por el sayajin y le produce pena pensar que lo único que no puede ofrecerle por completo a Trunks, se lo tendría que quitar por qué su padre resulta ser una bomba de tiempo.

Nadie ve a Vegeta con ojos de fe porque ha matado gente, ha amenazado el futuro como ahora hacen los androides pero Bulma le ve con esperanza porque ella ha visto como poco a poco bajo sus manos cuidadosas se esculpe un hombre piadoso y suave. Lo ha visto cuando cumple sus caprichos, cuando la mira con preocupación y lo supo con seguridad cuando se embarazó. Por supuesto no quiere pensar que todo eso es una idealización producto de su enamoramiento por él, y probablemente no es así porque también le desagrada a veces, tanto que a veces se imagina plantando una bomba letal en la cámara de gravedad y el hombre mono se esfuma en la nada para que Trunks crezca sin él porque está muerto y no porque lo ha abandonado. Aún que el pensamiento la haga sentir mal con ella misma y el pequeño Briefs, Bulma se alegra de que Vegeta le haya negado la paternidad porque está segura que de haber querido al bebé se lo hubiera llevado y quizá se hubiera repetido la triste historia de Goku y su hermano, porque el príncipe Guerrero se habría aferrado con uñas y dientes a un homogéneo de él.

A un niño con sangre sayajin, aún que fuera en un 50%, con sus facciones y sus pesados gestos. Con las innegables características de un guerrero de supuesta raza extinta: pelo oscuro por doquier, cola y ki. De no haber nacido Trunks con un pasivo color lila, Vegeta hubiera matado a cualquiera quizá hasta destruido la Tierra por llevárselo al espacio, entrenarlo y formarlo un guerrero de leyenda, entonces lo presumiría en todas las galaxias como su hijo mientras aplastaban planetas. Pero no fue así y ni con tintes, máscaras o miles de deseos Trunks cambiaría. En especial para alguien tan orgulloso como Vegeta, que en el fondo sabría que su hijo ideal es una mentira.
Así que le extraña que ahora mismo Yamcha le asegure que ha sido Vegeta el que se ha llevado a su hijo. De Bulma. No de Vegeta. A Trunks Briefs, no Vegeta Junior o a cualquier no absurdo que su padre le hubiera dado de reconocerlo suyo. Yamcha también se lo advirtió cuando le llamó por teléfono más como una sospecha temerosa pero también insinuó que su hijo no estaba desaparecido si no secuestrado por un despiadado alienígena de raza guerrera.

"¿En dónde lo viste? ¿Por qué no lo paraste?" cuestionó con miedo por qué ya sabía la respuesta, Vegeta era imparable para cualquiera que no fuera a Goku y Yamcha con las ropas sucias, desgarradas al igual que su rostro hinchado de un ojo se lo confirmaban. "Mi padre está revisando las cámaras de seguridad, a Vegeta no le interesa el niño, no lo pudo haber tomado" continuó Bulma con absurda necedad.

"¡Te digo que lo acabo de ver, Bulma! El hijo de puta pasó volando a lado de mí cuando intentaba peinar la zona, cuándo me metí en su camino le pedí que me diera al niño" exaltado por la incredulidad que mostraba su ex novia, Yamcha remarcaba todas y cada una de sus palabras con movimientos toscos de ira y aún que no terminará su relato Bulma entendía que Vegeta seguro se había reído de él y lo había golpeado de tal manera que lo dejó inconsciente una media hora hasta que apareciera en su casa, frustrado. "No puedo creer que tuvieras un hijo con él".

Las palabras heridas del guerrero se asentaron en su corazón por un momento, confundida por las cosas que estaban pasando cuando hacía unas horas ella había estado jugando y caminando con su bebé. Ella sí podía creer que Trunks fuera de ella y él, pero entendía que para Yamcha era un completo absurdo, de hecho si no le hubiera pedido ayuda el hombre estaría en blanco, sin enterarse de que su ex había mantenido relaciones sexuales con su peor enemigo. De hecho se suponía que Trunks era una sorpresa para cuando los Guerreros Z se reunieran para ver a los androides.
Abatida, se dejó caer en el sillón de su taller donde momentos antes había estado emitiendo mensajes para las televisoras y los medios sobre la desaparecida de su hijo, pero ya no las envío porque de pronto estaba segura de que Yamcha decía la verdad. "¿Qué voy a hacer?" se preguntó acallando un sollozo lastimoso, el hombre frente a ella pensó que la pregunta era para él y se acuclilló frente a sus piernas para envolver sus manos sobre las suyas.

"Hay que avisarle a Goku, apenas volvió de su entrenamiento en las montañas. Gohan también podría ayudar, es rápido, seguro puede tomarlo mientras su papá lo distrae" dijo él y no pudo más que llenar de pánico a Bulma ante la idea de una misión de recuperación donde su hijo seguro vería como Goku mataba a su padre. "Aún que tendríamos que llamar a todos, no podremos solo nosotros tres..."

Esta vez reincorporándose sobre su asiento, Bulma elevó la unión de sus manos apoyando la frente sobre ellas porque estaba a punto de llorar y no quería humillarse más ante el beisbolista.

"No, no podremos hacer eso. Vas a salir a buscar a Vegeta y yo también intentare lo mismo en mi nave, me acompañaras a hablar con él y sólo de ser necesario lo atacaremos" Yamcha resopló sorprendido y cuando Bulma alzó la vista pudo ver su expresión horrorizada. "No vamos a arriesgar a mi bebé a nada".

"¡Tu bebé ya está en riesgo! Un genocida sanguinario lo trae en brazos, está por anochecer y no tenemos ni idea de que va a hacerl-"

"¡Cállate, Yamcha! ¡Cállate, cállate, cállate!" siseó arrojando sus manos lejos de la suyas, desestabilizando su equilibrio y mandándolo de sentón al suelo, Bulma se irguió entonces sobre él. "¡No te atrevas a imaginar cosas, a decir nada! ¡No lo estás entendiendo!" gritó pasando de él con pasos pesados con la férrea determinación de hacer cumplir su plan. "Si Vegeta quiere a Trunks es porque es su hijo también y de lo único que nos tenemos que preocupar es de que salga de la maldita estratosfera, ¿me vas a ayudar o no?".

Yamcha le miró por un momento con tristeza y no hizo falta saber que el hombre la sabia ya perdida porque en sus palabras toscas venía implícito que tampoco quería que le hicieran daño a Vegeta y no creía capaz a Vegeta de hacerle daño al niño. Aun así se compuso y asintió asegurándole que volaría lo más rápido que pudiera por toda el área e intentaría localizar su ki como Goku hacía, salió disparado por la ventana y Bulma se permitió llorar mientras abría una cápsula de su escritorio y una nave se desplegaba.

Así llorando mientras piloteaba una nave que estaba sumamente inestable por su mal agarre del volante y que un par de veces había triturado aves en su motor porque Bulma no se molestó en esquivarlos, pensaba una y otra vez en un montón de cosas malas. Sus gruesas lagrimas estaban saladas de los augurios que le presagiaban acaba de perder a su único hijo, su primer hijo. Aún no anochecía pero el atardecer avanzaba y pronto la luna estaría encima de todos y quién sabe si Vegeta ya estaría en otro continente mientras planeaba escapar de la Tierra o si ya se habría escabullido en la corporación con lujo de violencia y por eso sus padres no llamaban. Tal vez Trunks era un niño del espacio ya, chiquito y desorientado porque la gravedad lo mueve de un lado a otro. Con un padre alienígena que se va a burlar de sus regordetes brazos y aumentará la gravedad no por comodidad del niño si no para empezar a hacerlo algo que no es y no debería ser, un guerrero desgraciado.

Sorbiéndose los mocos, quiere girar el manubrio y convertir a la corporación en una fortaleza impenetrable porque no puede pensar en otro lugar al que Vegeta recurra por tecnología lo lleve de galaxia en galaxia mientras se hace poderoso, pero también cree que los verá en el horizonte y recuperará fácilmente al bebé lila. Sin más entierra su bota en el acelerador y decide que buscará a Goku cuando la línea telefónica de la nave suena.

"Bulma, Bulma, ¿estás ahí?" con el contraste de la línea y los extraños ruidos de fondo, Identifica la voz de Yamcha y suspira alarmada dándole paso al hombre para continuar. "Perdóname pero no pude encontrar a Vegeta, vine a casa de Goku".

"¿Qué te ha dicho? ¿Van por él?" de pronto desesperada giro el manubrio de forma descuidada provocando que la caja hidráulica emitiera un rugido, debía ir rápido a donde le dijeran.

"No, Bulma, escucha" empezó Yamcha pero con un ruido sordo la voz cambio.
"Bulma, soy Gohan, no sé para qué quieren al señor Vegeta pero está en la corporación " el primogénito de Goku habló con suavidad y sin embargo le transmitió algo tan pesada a Bulma, que apretó el acelerador. "Mi padre salió a pescar pero puedo irlo a buscar si lo necesi-"

"Oh, no, no, Gohan. Muchas gracias, pero si necesito que le digas a Yamcha que espere mi llamada".
Sin más la línea queda en silencio y Gohan de pronto se siente preocupado por el extraño comportamiento de sus amigos, pero aun así le transmite el mensaje al otro guerrero. Por supuesto a Bulma no le interesa si Yamcha se molesta, se preocupa o la maldice, sólo espera que no se interponga porque ella sola va a recuperar a su hijo y ella sola de ser necesario va a matar al padre de este porque nadie toma al hombre de su vida así como así, esperando que no haga nada al respecto.

Va a tener a Trunks en sus brazos otra vez, lo va a bañar y lo va a arropar como siempre. Lo mirará crecer mientras le toma miles de fotografías y miles de mujeres alrededor del mundo la van a envidiar por tener un hijo tan guapo y no poder estar tan cerca de él como ellas quisieran mientras Trunks crece con la idea de que su padre murió heroicamente por ellos porque Bulma lo va a matar, está segura de que lo hará volar en mil pedazos cuando se niegue a entregárselo...


N/A: A veces, muy seguido en realidad, escribo cosas y me gustan pero después de un tiempo, me desagradan. No le he cambiado demasiado a este capítulo, en esencia es tal cual me salió de la mente y sólo he afinado algunos detalles. Lo he espaciado mejor a diferencia del capítulo anterior, sentí que era demasiado texto y hacía llorar lol.

A pesar de que tengo la historia concluida, he olvidado ser constante a la hora de subir los capítulos. Agradezco sus comentarios y espero algunos nuevos, es lo que me recuerda que debo concluir esto.

Hasta pronto, amiwos.