Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Rochelle Allison, yo solo la traduzco.
CURTAINS
Capitulo dos
Bostezando, meto las piernas en las frías sábanas de Edward, temblando porque ha llegado el otoño y el aire fuera es fresco. A veces veo débiles tonos rojos tiñendo las puntas de las hojas todavía verdes y noto la ausencia de nubes en el cielo -no, ni una, porque el frío está llegando.
Edward está leyendo. Se humedece el dedo ausentemente y pasa la página -el crujido del papel es el único sonido de la habitación. No dejo de pensar en llevar un libro conmigo, pero mi propósito al ir es descansar, no leer, así que nunca llevo nada más que a mí misma.
―¿Qué? ―murmura, examinando la página con la mirada.
―¿Qué? ―repito, bajando más entre las mantas.
―Me estás mirando, ―señala, todavía leyendo. O fingiendo hacerlo.
―No lo hago.
―Sí lo haces, ―dice, y la irritación finalmente colorea su tono de voz.
―¿Por qué me traes siquiera aquí? ―pregunto, intentando mantener la desesperación fuera de mi voz.
―¿Por qué me pides que lo haga? ―argumenta, pareciendo oscuramente divertido.
―N-No lo sé. ―Suspiro―. Duermo mejor.
―Eso espero, ―dice resoplando.
―Ólvidalo, ―susurro, apartando las mantas y poniéndome rápidamente de pie. Vuelvo a ponerme mi jersey e introduzco los pies en mis chanclas, atrapada en una auto-crítica por no haber llevado un calzado mejor.
―¿Qué? ¿Te vas andando a casa? ―se burla―. ¿A estas horas?
―Eres un imbécil, ―digo, deshaciéndome de las cálidas lágrimas que se acumulan tras mis párpados―. A veces te odio.
―No me conoces lo suficientemente bien como para odiarme, ―dice, sin moverse de su sitio.
Ignorándolo, salgo de su habitación, enfadada pero en silencio, y pasando por delante de las habitaciones de sus padres y su hermana. Bajo por el pasillo y después las escaleras, cruzo el vestíbulo y salgo por la puerta, instándole mentalmente a venir tras mí, a perseguirme, a llevarme de vuelta.
Treinta y dos minutos después entro en mi jardín, helada y más cansada de lo que he estado en mucho tiempo.
Sin embargo, me niego a llorar.
La temprana llamada-despertador de Charlie es ignorada y, en su lugar, me doy la vuelta agotada y apagada. Vuelve cuando no salgo, entrando lentamente en mi habitación.
―¿Bella?
―Hoy no, papá. No me siento muy bien.
Él se aclara la garganta, despeinándome con la mano en un gesto extrañamente afectuoso.
―Vale, avisaré a la escuela.
―Gracias, ―murmuro contra la almohada.
Unos minutos después, la casa tiembla con la fuerza de la puerta principal cerrándose. Escucho como el coche patrulla de Charlie arranca y deja el camino de entrada, antes de caer en un incómodo sueño.
El incesante sonido de mi teléfono me despierta.
―¿Hola? ―digo con voz rasposa.
―¿Puedes dejarme entrar? Está lloviendo, ―pregunta Edward a través de la estática.
Pensando que debería dejar que se congelase, me pongo una camiseta más grande sobre mi pijama para que no se me marquen los pezones y voy al piso de abajo.
―¿Qué? ―pregunto con el ceño fruncido.
―¿Qué? ―repite él, frunciendo también el ceño―. ¿Qué es lo que te pasa? ¿Por qué no has ido a clase?
―¿Y por qué te importa siquiera?
―Me importa, solo que no de la forma que te importa a ti. ―Se encoge de hombros.
―Estoy mala. ―Le doy la espalda y voy a la cocina a por café.
―Entonces no puedes venir esta noche, ―dice―. Mañana tenemos un partido importante y no quiero ponerme malo.
―Muchas gracias, ―murmuro―. De todas formas no quiero ir.
―Creí que no podías dormir aquí, ―dice.
Me encojo de hombros, echándole leche a mi café.
―Pídeselo al vaquero, ―dice, a medio salir por la puerta otra vez.
―¿Qué? ―Estoy malditamente cansada de sus mierdas crípticas.
―Mi vecino, Jasper Hale.
―¿Que le pida qué? ―suelto, siguiéndole al porche.
―Que te recoja más tarde.
―Ni siquiera le conozco, ―contesto, preguntándome porqué sigo hablando con aquél idiota.
―Apenas me conoces a mí. ―Sonríe satisfecho, deslizándose en el asiento delantero de su coche.
Desearía no conocerle nada.
¡Hola!
Antes de nada, quiero responder a algo que me habéis preguntado prácticamente todas. Sí, la historia tiene final feliz, pero no va a ser fácil llegar ahí.
Dicho esto... ¿qué os ha parecido este capítulo? Estoy deseando leer vuestras opiniones.
Nos vemos el finde.
-Bells :)
