Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Rochelle Allison, yo solo la traduzco.


CURTAINS

Capítulo trece

―Es el turno de Bella. ―Kate sonríe ampliamente, dándole un golpecito a su botella de cerveza con una uña irregular. Suspiro por dentro; se las ha estado mordiendo otra vez.

―Sí, sí, ―digo, empujando hacia atrás mi silla y levantándome. Normalmente nos sentamos en un banco, pero cuando hemos llegado al College Inn Pub solo quedaban mesas.

Venir aquí es un poco como una tradición, algo que empezamos a hacer el año que cumplimos los veintiuno. Mi cumpleaños es en septiembre, así que yo fui la primera, pero Kate y Charlotte me siguieron como piezas de dominó -octubre, noviembre... ya no es necesario colar alcohol en la residencia para emborracharnos juntas. Ahora podemos salir y actuar como tontas.

Y aun así, muy raramente actuamos como tontas.

Tuve suerte con Kate. Nos conocimos el primer año, en la clase de literatura. Yo tenía una compañera de cuarto que siempre estaba en el apartamento de su novio y Kate tenía una compañera cuyo novio se negaba a dejar el de ellas. Conectamos con café y trabajos de clase y, como no teníamos a nadie más, nos hicimos uña y carne. Solo unas semanas después de empezar el curso, se quedaba en mi residencia la mayoría de las noches.

En segundo nos mudamos juntas, compartiendo una habitación con una simpática Charlotte y, desde entonces, hemos estado las tres juntas. No importa lo que esté sucediendo, todos los miércoles por la noche venimos aquí a relajarnos. A veces nos quedamos un rato; otras veces, si alguna tiene un examen o una cantidad indecible de trabajo de clase o de repaso, es solo para tomar una cerveza. Pero nos mantiene cuerdas. Nos mantiene sociables. Está bien.

Yo no me había dado nunca cuenta de que en realidad me gustaba la gente. La verdad es que solían... intimidarme. Siempre me había sentido menos que los demás, y no sé porqué. Había hecho falta Jacob reafirmándome constantemente como persona (¿libros de autoayuda? Pssh. Yo tenía un novio de autoayuda), y construir una lenta y rara relación con mi madre -con quien había estado muy cerca de cortar lazos- para que todo empezara a cambiar.

La universidad ayudó, sobre todo porque no conocía a nadie. Alice va un año por detrás de mí y cuando se graduó fue a una escuela de diseño en la ciudad. Me vi obligada a depender de la amabilidad de extraños para todo, desde tareas que no había anotado hasta dejarme entrar en mi edificio cuando se me olvidaban las llaves. Me vi obligada a hacer amigos.

Tengo una vida aquí. Soy parte de un patrón, un grupo, un ente vivo.

Tengo esto en Forks, por supuesto, pero es diferente. Los pueblos natales siempre vienen con un acompañamiento de "la confianza da asco".

―Tres Coronas, por favor, ―digo, inclinándome contra la barra. Quien paga la ronda elige lo que se bebe. Las chicas siempre eligen algo nacional, pero a mí me gusta la Corona con lima.

Por suerte, esta es una de las partes de mi rutina que nunca involucró a Jacob, así que estar aquí sin él no es raro. Han pasado tres meses desde la ruptura y por fin ha empezado a llamar de nuevo; incluso vino de visita la semana pasada. No diría que lo ha superado, pero está en el proceso y eso me ayuda a sanar a mí también.

Solo porque fui yo la que rompió, no significa que salí indemne de ello. A veces me duele la soledad, echo de menos los besos, la sensación de ser la mitad de un todo feliz.

De vuelta en nuestra mesa, les doy a las chicas sus cervezas, deteniéndome antes de sentarme.

―Oh dios mío, ―ronronea Charlotte, mostrando su lindo acento sureño mientras bebe.

―¿Qué? ―Arrugo la nariz, le doy un trago a mi cerveza y me relamo la lima en los labios.

―Chica, hay un tío guapísimo mirándote el culo, ―dice, dándole un largo trago a su cerveza.

Con el ceño fruncido, miro a mi alrededor.

―No seas tan discreta, Bella, ―ironiza Kate con un suspiro―. Está justo detrás de ti. Junto a las cabinas.

Esta vez sí que le veo, y mi corazón se encoge, como si alguien hubiera apretado el puño a su alrededor.

Edward.

Verle me deja casi sin aliento y bajo la mirada antes de que él pueda ver mis estúpidas mejillas rojas. No podía ser realmente él... ¿verdad?

Alice habría dicho algo, ¿cierto?

Temblando y con rapidez, miro y él está ahí, mirando. Me doy la vuelta y me deslizo en mi asiento; no estoy lista para enfrentarme a él.

Siento, literalmente, ganas de vomitar.

Charlotte sigue hablando del delicioso aspecto que tiene y yo doy un golpe con la mano en la mesa, suavemente pero con la suficiente firmeza como para hacer que unas gotas de condensación salgan volando.

―Lo sé.

Kate me mira con la botella a medio camino de su boca antes de dejarla sobre la mesa con un gesto teatral. Malditas licenciaturas en teatro.

―¿Qué? ¿Le conoces?

―Se llama Edward. Solíamos... estar... en Forks.

―Dormías con él, ¿verdad? ―canturrea Charlotte, con sus ojos azules brillando.

Casi me ahogo porque al mismo tiempo tiene razón y está muy equivocada.

―No... no. Nosotros... es raro.

Cerrando los ojos, pestañeo para apartar el repentino picor de lágrimas tras mis párpados.

―Cariño, ―susurra Charlotte, tocándome la mano.

―Su hermano fue el que desapareció con Rose. ―Me bebo el resto de mi cerveza, disfrutando del fresco y burbujeante ardor.

―Oh. ―Kate se remueve incómoda, con una mueca en la cara―. Bueno, maldición.

―Sí, ―digo.

No hay mucho que decir a eso, ¿verdad?

Nos quedamos en silencio hasta que eructo, larga y fuertemente, lo que nos lanza a una ronda de risas y resoplidos.

―¿Bella?

Mis ojos están húmedos por las risas y puede que porque estoy llorando un poco. Levanto la mirada hacia Edward y le veo igual que siempre, excepto mucho más guapo de lo que mi memoria recuerda.

―Hola, Edward.

Quiero correr, alejarme de él tanto como pueda, pero eso no es una opción. Se supone que a estas alturas tengo que estar mejor y no ser la misma loca que era en el instituto.

Jasper aparece junto a Edward, un poco con aspecto de haber sido pillado con la mano en el bote de las galletas.

Suspirando, me paso el dorso de la mano por el labio.

―Hola, Jasper.

―Hola, Bella, ―dice. Saluda con un movimiento de la cabeza a Kate y Charlotte; ellas han estado con él y con Alice muchas veces―. La verdad es que ya nos íbamos.

―Oh, vale. Me alegro de veros, ―digo de forma lamentable, volviéndome hacia mi botella vacía. Kate o Charlotte –no sé quien- me da salvajemente patadas bajo la mesa. Tendré que ponerlas al día después, porque no entienden nada. Además de con Jake, no he hablado de Edward con nadie, pero es obvio que ahora está aquí y ellas tienen que entender mis razones para evitarle sin importar lo guapo que sea.

Puedo sentir a Edward mirándome, y me pregunto qué ve.

―Bella, ―dice de nuevo, con voz más suave.

Así que me pongo de pie y salgo a la calle, dejando a todos atrás y sabiendo que él me seguirá.

Y lo hace.

―¿Cómo has estado? ―pregunta, mirándome demasiado directamente.

―He estado bien. ―Asiento con empatía―. En realidad, soy... muy feliz aquí. Me encanta.

―Eso está bien... ―dice, sonriendo.

No puedo recordar la última vez que le vi sonreír de verdad.

―¿Qué hay de ti? ¿Por qué estás aquí?

―Me he trasladado.

―¿Aquí? ―pregunto con un chillido. Menos mal que iba a intentar mantenerme fría.

―Sí, aquí, ―dice él, entrecerrando los ojos.

―Oh.

Nos quedamos en un silencio incómodo durante unos minutos y luego las chicas salen con mi bolso, seguidas de Jasper.

―Edward, Kate, Charlotte. ―Les voy señalando a modo de presentación. Todos sonríen y se mueven y saludan con un movimiento de la mano, y luego yo estiro la mía y toco la mano de Edward brevemente.

―Me alegro de verte, ―le digo, sin estar segura de si es cierto.

―Me alegro de verte también.

Incluso cuando nos marchamos, sé que está mirando. Lo que es interesante.

Interesante y algo en lo que no quiero pensar.


¡Hola!

Bueno, sé que hace mucho de la última actualización, pero si me seguís en facebook sabréis que he estado teniendo problemas con internet. Ya está todo solucionado, por suerte.

Así que, ¿qué os ha parecido la primera toma de contacto?

No os preocupéis, habrá una segunda, tercera, cuarta... y no tardarán en llegar. Pero por el momento, estoy deseando leer vuestras opiniones.

Nos vemos el próximo lunes.

-Bells :)